{"id":60943,"date":"2025-07-19T00:01:47","date_gmt":"2025-07-18T22:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60943"},"modified":"2025-07-18T15:45:23","modified_gmt":"2025-07-18T13:45:23","slug":"las-aventuras-de-loverboy-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-aventuras-de-loverboy-3\/","title":{"rendered":"Las aventuras de Loverboy (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60943\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Anteriormente:<\/p>\n<p>Troy Singer se transforma en Loverboy, un h\u00e9roe que utiliza su gran culo musculoso y hambriento para detener el crimen y demostrar que la restricci\u00f3n del sexo no es la soluci\u00f3n a los problemas de una sociedad.<\/p>\n<p>John Ruttenford simplemente se qued\u00f3 mirando a Loverboy sosteniendo la base de su lustrosa bota de cuero azul. El rostro del apuesto capit\u00e1n no denotaba ninguna sensaci\u00f3n, solo observaba al agitado muchacho qui\u00e9n le devolv\u00eda la mirada como implorando rescate, mientras a su frente la emboscada se llevaba a cabo en el l\u00fagubre callej\u00f3n y, por supuesto, los gemelos Sempentor trataban de resistirse al arresto.<\/p>\n<p>-\u00a1Maldita marica! \u00a1Nos has tendido una trampa! &#8211; Grit\u00f3 Will desde las mediaciones del pasadizo mientras era detenido con el mismo tipo de grilletes cromados usados en Dion (ver cap\u00edtulo 1).<\/p>\n<p>Una infartante cabo, digna de pasarela de Victoria Secret, se acerc\u00f3 al capit\u00e1n Ruttenford para informar la situaci\u00f3n de la redada.<\/p>\n<p>-Capit\u00e1n. Hemos detectado altos niveles de excitaci\u00f3n entre los arrestados, varios mirones ser\u00e1n acusados por cargos menores, y los hermanos Serpentor estaban siendo buscados por sus antecedentes de estafas reiteradas. Pero hay algo m\u00e1s Capit\u00e1n \u2013 Inform\u00f3 la cabo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ocurre, Tricia?- Pregunt\u00f3 el capit\u00e1n sin despegar la vista en el desvalido Loverboy como tratando de entender como tanta infracci\u00f3n junta pod\u00eda estar abrazado a su bota.<\/p>\n<p>-Se encontraron rastros de la feromona sexyd-69, capit\u00e1n- Inform\u00f3 de manera cortante.<\/p>\n<p>La cabeza de Ruttenford se gir\u00f3 para mirar a Tricia fijo a los ojos.<\/p>\n<p>-No es posible, cabo. Esa feromona fue erradicada desde hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os- Explic\u00f3 de manera categ\u00f3rica el capit\u00e1n.<\/p>\n<p>-Lo s\u00e9 capit\u00e1n, estoy tan sorprendida como usted, se\u00f1or- Dijo la cabo a la vez que miraba sorprendida a nuestro sexualizado h\u00e9roe \u2013 \u00bfQu\u00e9 quiere que hagamos con el muchacho? No presenta niveles de excitaci\u00f3n y la prueba de eyaculaci\u00f3n dio negativa \u2013 advirti\u00f3<\/p>\n<p>-Estoy analiz\u00e1ndolo, cabo. F\u00edjese si puede recabar algo m\u00e1s sobre la feromona \u2013 Orden\u00f3<\/p>\n<p>-\u00a1S\u00ed, Se\u00f1or!- Dijo la cabo, girando sobre sus tacones de 21 cm, volviendo por el mismo camino por el que hab\u00eda venido, con sus estilizadas piernas desnudas.<\/p>\n<p>John Ruttenford se puso en posici\u00f3n de cuclillas mientras Loverboy se manten\u00eda aferrado a su bota.<\/p>\n<p>-Creo que ya puede soltarme la bota, chico-<\/p>\n<p>Loverboy simplemente estaba obnubilado por el incre\u00edble escenario que se le presentaba. Aquel abultado speedo blanco ahora estaba a menos de cincuenta cent\u00edmetros de \u00e9l. Incluso pod\u00eda sentir el tenue olor sudoroso de su entrepierna. Pudo ver, desde una posici\u00f3n privilegiada y poco usual, sus voluptuosas piernas torneadas, tanto los muslos sin fin como aquellos marcados isquiotibiales que terminaban en el inicio de unos gl\u00fateos abrumadoramente grandes. Si no se tratara de un capit\u00e1n del cuerpo de \u201csex-arrest\u201d, loverboy jurar\u00eda que ese tipo de culo solo podr\u00eda pertenecer a un macho bombeador sin precedentes.<\/p>\n<p>El joven h\u00e9roe solt\u00f3 a malagana la bota del Capit\u00e1n Ruthenford, no solo por soltar algo tan preciado para \u00e9l, como ser el pie de ese majestuoso hombre, sino porque sab\u00eda perfectamente que deb\u00eda incorporarse luego de eso y as\u00ed perder su perfecto espect\u00e1culo visual. Y as\u00ed lo hizo.<\/p>\n<p>A\u00fan en cuclillas, John, era solo un poco m\u00e1s bajo que Loverboy. La imagen graficaba una t\u00edpica escena paternal. De hecho John, a pesar de su hermetismo y severidad, era reconocido por sus compa\u00f1eros como un hombre con modos paternales y siempre muy protectores.<\/p>\n<p>-Mi nombre es Jhon Rutenford, Capit\u00e1n del escuadr\u00f3n anti-sexo de la ciudad. Escucho tu versi\u00f3n de lo que paso, hijo- Dijo el capit\u00e1n<\/p>\n<p>Loverboy solo se identific\u00f3 con su nombre verdadero ante el Capit\u00e1n Ruthendord: Troy Singer, y le relat\u00f3 los hechos del ataque de los hermanos Serpentor con el menor detalle posible. No dijo nada del traficante y su arresto, de sus nuevos poderes, y mucho menos habl\u00f3 sus erupciones anales, cont\u00f3 que iba camino a su casa tratando de acortar camino por las intercales cuando ocurri\u00f3 el ataque. Todo el relato lo hizo siempre recordando que se trataba de un agente de la ley, justamente para no caer en la trampa de sucumbir ante su belleza.<\/p>\n<p>-Entiendo- dijo John pensativo, cuando el heroico adolescente termin\u00f3 de contar su historia \u2013 \u00bfy no crees que el que vayas vestido as\u00ed puedo haber provocado a los delincuentes? \u00bfSabes que solamente por lo que llevas puesto tengo la obligaci\u00f3n de llevarte detenido? &#8211; Pregunt\u00f3 el capit\u00e1n incorpor\u00e1ndose frente al muchacho y denotando la enorme diferencia tanto en volumen como en altura. Digamos que a pesar de que nuestro h\u00e9roe estaba excelentemente bien formado, John Ruthenford facilmente duplicaba cada una de sus medidas.<\/p>\n<p>Un fr\u00edo estremeci\u00f3 la espalda de Loverboy. Lo que menos deseaba era terminar aquella eterna noche preso por llevar puesto algo tan revelador que ni siquiera \u00e9l hab\u00eda escogido ponerse.<\/p>\n<p>-Se\u00f1or Capit\u00e1n \u2013 Comenz\u00f3 hablando muy nerviosamente \u2013 Yo no estaba vestido de este modo, se\u00f1or. Llevaba una vestimenta regulada deportiva y solo hab\u00eda salido a correr. Estas correas que ve, son parte de una forma de entrenamiento que estoy implementando, pero se llevan bajo la ropa, se\u00f1or. Quedaron descubiertas cuando fui atacado, se\u00f1or \u2013 Minti\u00f3 Troy sabiendo el terror que le produc\u00eda inventar algo tan poco cre\u00edble a un agente policial que claramente conoc\u00eda todo sobre entrenamiento muscular.<\/p>\n<p>-Te dir\u00e9 esto, muchacho \u2013 Advirti\u00f3 el Capit\u00e1n ante un asustado y vulnerable Loverboy \u2013 Tus niveles de excitaci\u00f3n se informan normales, y por lo que veo realmente has sido la v\u00edctima en todo esto. Deber\u00eda arrestarte por tu vestimenta, pero voy a hacer un gran esfuerzo por creer la estupidez que has inventado. Entiendo que aun eres un adolecente que tiene que aprender a canalizar el impuslo delictivo. S\u00e9 que t\u00fa me comprendes \u00bfno es as\u00ed? Ahora vas a subir al patrullero del cabo Dominguez y \u00e9l te alcanzar\u00e1 a tu casa. No pienso permitir que tu experimento textil de mal gusto se vea un minuto m\u00e1s. \u2013 Termin\u00f3 diciendo.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso dijo que mis niveles de excitaci\u00f3n eran normales? Se pregunt\u00f3 el heroico adolescente totalmente desconcertado. Y claramente se sent\u00eda no solo excitado, sino extasiado ante la presencia del fornido capit\u00e1n. Pero hab\u00eda algo m\u00e1s: era un tipo de excitaci\u00f3n diferente y nada se desarrollaba como en los casos anteriores, a pesar de la excitaci\u00f3n las correas no respond\u00edan ajust\u00e1ndose, su ano no se humedec\u00eda, pero nadie mejor que \u00e9l mismo para advertir que sus niveles de excitaci\u00f3n estaban muy (pero muy) por encima de lo normal.<\/p>\n<p>Lo que sucedi\u00f3 luego tom\u00f3 por sorpresa a nuestro musculoso h\u00e9roe dej\u00e1ndolo totalmente estupefacto. El enorme capit\u00e1n John Ruthenford se despoj\u00f3 de su entallado saco policial de impecable blanco y se lo coloc\u00f3 sobre los hombros.<\/p>\n<p>Loverboy sinti\u00f3 que su cabeza iba a explotar cuando el escultural cuerpo del capit\u00e1n se aproxim\u00f3 a \u00e9l. Dos enormes pectorales perfectamente marcados y lampi\u00f1os, brillantes por algo de sudor, quedaron frente a \u00e9l. Sus pezones se ve\u00edan grandes y duros como almendras y el simple hecho de imaginarse una mano sobre esa enormidad de pecho hac\u00eda temblar las piernas del heroico adolecente. Para cuando termin\u00f3 de abotonarse el saco, se mir\u00f3 a s\u00ed mismo para notar lo grande que le quedaba por todos lados y cuando concluy\u00f3 de mirarse pudo observar al escultural John Ruthenford solo vistiendo esas lustrosas botas altas azules y el speedo blanco.<\/p>\n<p>De pronto Loverboy not\u00f3 que Ruthenford ya no hablaba, no se mov\u00eda. Lo miraba como si estuviera escane\u00e1ndolo minusciosamente, pero no desde la l\u00f3gica de un oficial, sino desde alg\u00fan lugar m\u00e1s profundo e interno. Troy sinti\u00f3 que el coraz\u00f3n se le sub\u00eda al pecho, como si en cualquier momento fuera a escupirlo.<\/p>\n<p>Quiso decir algo\u2026 cualquier cosa. Pero las palabras se le apelotonaban en la lengua. Finalmente, lo mir\u00f3 con los ojos muy abiertos y pregunt\u00f3, sin pensar:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me mira as\u00ed,comandante?<\/p>\n<p>Ruthenford frunci\u00f3 apenas el ce\u00f1o. No parec\u00eda molesto, m\u00e1s bien confundido. Troy not\u00f3 el m\u00ednimo movimiento de su mand\u00edbula, como si contuviera algo que estaba a punto de estallar. \u00bfIra? \u00bfDeseo?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9\u2026 le pasa conmigo? \u2014dijo Troy, apenas un susurro. Se sorprendi\u00f3 de su propia voz, tan temblorosa. No era una provocaci\u00f3n. Era real. No sab\u00eda qu\u00e9 pasaba, pero necesitaba entenderlo.<\/p>\n<p>El silencio siguiente fue insoportable. Solo se escuchaban las gotas de lluvia resbalando por el borde de alg\u00fan canal\u00f3n, muy cerca. Ruthenford apret\u00f3 los labios. Dio un paso, solo uno, y Troy sinti\u00f3 c\u00f3mo una oleada de calor se le encend\u00eda en la espalda.<\/p>\n<p>\u2014Deber\u00edas tener cuidado \u2014dijo el capit\u00e1n finalmente, sin levantar la voz, pero con un peso que le cal\u00f3 hasta los huesos\u2014. Hay cosas que no est\u00e1s listo para desatar todav\u00eda.<\/p>\n<p>El intercomunicador en la mu\u00f1eca de Ruthenford vibr\u00f3 con una alerta urgente.<\/p>\n<p>\u2014Capit\u00e1n \u2014la voz de Tricia irrumpi\u00f3 en la tensi\u00f3n del momento\u2014. Detectamos una nueva marcaci\u00f3n de sexyd-69. Una concentraci\u00f3n alta en las cercan\u00edas del sector portuario. Puede ser una fuga activa, se\u00f1or.<\/p>\n<p>Ruthenford se irgui\u00f3, endureciendo aquella cincelada mand\u00edbula. Mir\u00f3 a Troy una vez m\u00e1s. Una lluvia fina empezaba a golpear con fuerza sobre el callej\u00f3n, pero la tensi\u00f3n en sus ojos era a\u00fan m\u00e1s pesada. Mientras tanto Troy, que hab\u00eda escuchado el radio, se preguntaba si los restos encontrados del sexyd-69 pod\u00edan ser los derramados durante su primera lucha.<\/p>\n<p>\u2014Dom\u00ednguez \u2014dijo con firmeza\u2014. Aseg\u00farate de que este chico llegue sano a su casa. Que no lo vea nadie m\u00e1s en ese estado. Usted me entiende.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, se\u00f1or!<\/p>\n<p>El capit\u00e1n se qued\u00f3 observando a Troy durante un segundo m\u00e1s mientras se alejaba. El saco blanco cubr\u00eda su cuerpo macizo y voluminoso. Demasiado para \u00e9l. Pero ahora, al verlo alejarse, Ruthenford sinti\u00f3 algo que lo oblig\u00f3 a desviar la mirada: una punzada. No de culpa. De algo m\u00e1s profundo. Algo antiguo que comenzaba a salir a la luz.<\/p>\n<p>Se dio media vuelta y comenz\u00f3 a alejarse, su ancha espalda en forma de perfecta V se desvaneci\u00f3 entre luces h\u00famedas y sombras del callej\u00f3n. Pero a cada paso, sus pensamientos se volv\u00edan m\u00e1s densos, m\u00e1s pesados.<\/p>\n<p>Hab\u00eda algo en ese muchacho que le incomodaba profundamente. No solo por lo que provocaba\u2026 sino porque lo reflejaba.<\/p>\n<p>La primera vez que Ruthenford sinti\u00f3 deseo, fue tambi\u00e9n la primera vez que sinti\u00f3 verg\u00fcenza. Aquella noche de su despertar sexual, cuando se enfrent\u00f3 a un cuerpo desnudo por primera vez, no hubo placer. Solo confusi\u00f3n. P\u00e1nico. El suyo no era un cuerpo com\u00fan. Su miembro \u2014absurdo, desproporcionado, grotescamente enorme\u2014 hab\u00eda causado terror en vez de deseo.<\/p>\n<p>Desde entonces, cada encuentro fue un fracaso. Nadie pod\u00eda con \u00e9l. Nadie quer\u00eda.<\/p>\n<p>Y as\u00ed aprendi\u00f3 a odiar lo que lo hac\u00eda diferente. A reprimir. A disciplinar su cuerpo y su mente como un arma contra el deseo y as\u00ed unirse a los sex-arrest. Como castigo y como escudo.<\/p>\n<p>Hasta ahora.<\/p>\n<p>Porque ese chico\u2026 ese Troy\u2026 A pesar de no registrar ninguna excitaci\u00f3n para los scanners, lo hab\u00eda mirado sin miedo y hasta con un profundo deseo.<\/p>\n<p>Y eso era imperdonable.<\/p>\n<p>Grunt no era un hombre, era una bestia. Un bloque de carne sudorosa, sucia y llena de aceite industrial como una m\u00e1quina que jam\u00e1s pas\u00f3 por mantenimiento. Med\u00eda m\u00e1s de dos metros y parec\u00eda haber sido ensamblado en alg\u00fan taller clandestino. No ten\u00eda m\u00fasculos definidos y cincelados como los de Ruthenford, sino volumen brutal: brazos como troncos con grasa endurecida, una panza p\u00e9trea que sobresal\u00eda como un yunque bajo su abrigo de cuero desgarrado y grasiento. El cuello desaparec\u00eda entre hombros tan anchos que parec\u00eda no poder girar la cabeza sin girar el torso entero.<\/p>\n<p>Ten\u00eda el rostro cubierto por una barba espesa, manchada de holl\u00edn, comida seca y fluidos viejos. Vello negro sobresal\u00eda de su camisa abierta que poblaban dos redondos y voluminosos pectorales, y sus manos \u2014anchas, callosas, llenas de cicatrices\u2014 parec\u00edan haber sido dise\u00f1adas para aplastar m\u00e1s que para tocar. Siempre ol\u00eda a aceite quemado, \u00f3xido, transpiraci\u00f3n vieja, y algo m\u00e1s profundo\u2026 como si su piel filtrara restos de los lugares por donde hab\u00eda reptado: ca\u00f1os industriales, cloacas abandonadas y esos clandestinos talleres ilegales de extracci\u00f3n de deseo.<\/p>\n<p>Grunt hab\u00eda nacido en el siglo posterior a la prohibici\u00f3n. Nunca conoci\u00f3 un mundo donde el sexo fuera libre. Hab\u00eda sido criado en los m\u00e1rgenes, en los submundos donde la castidad era ley a\u00f9n m\u00e1s firme\u2026 y el deseo, se pagaba m\u00e1s a\u00fan m\u00e1s caro. Pero eso no hab\u00eda detenido a un joven Grunt que no peleaba contra sus instintos sexuales. Aprendi\u00f3 desde chico a detectar rastros de lujuria en la gente y a identificar el m\u00e1s m\u00ednimo aroma de aquella feromona que le despertaba ese deseo tan reprido, en una prenda olvidada, en un colch\u00f3n h\u00famedo y hasta en el aire mismo.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, baj\u00f3 por las alcantarillas como una rata. All\u00ed, en la humedad f\u00e9tida y el vapor t\u00f3xico de los t\u00faneles prohibidos, se refugiaban los cuerpos que a\u00fan buscaban tocarse sin ser vistos. Clandestinos. Rebeldes. Depravados. Y Grunt los espiaba. Aprendi\u00f3 as\u00ed que algunos (solo unos pocos) produc\u00edan el sexyd-69 en infimas cantidades y esto pasaba solo cuando estaban sobrepasados de \u00e9xtasis o cuando los atormentaba el miedo.<\/p>\n<p>El sexyd-69 era para \u00e9l como una droga, una revelaci\u00f3n. Cuando la descubri\u00f3 por primera vez estaba en lo profundo de las alcantarillas observando como dos j\u00f3venes adolescentes cog\u00edan desenfrenadamente. Dos cuerpos se empujaban con furia, desnudos, embarrados, cubiertos de holl\u00edn aceitoso que el aire les pegaba en la piel. Uno de ellos ten\u00eda las piernas abiertas, jadeando con la lengua afuera como jadea un perro, sintiendo en su espalda el pecho del otro, que embest\u00eda con una intensidad desesperada. El sonido de los cuerpos era h\u00famedo, brutal. Respiraciones entrecortadas. Gru\u00f1idos que no ped\u00edan permiso.<\/p>\n<p>Una mano agarrando con fuerza la nuca del otro, una mordida en el hombro, una carcajada ebria de deseo. Grunt lo presenciaba todo: el olor insoportable y delicioso de orina vieja, grasa industrial, sangre\u2026 y algo m\u00e1s. En medio de ese choque s\u00f3rdido\u2026 Grunt lo sinti\u00f3.<\/p>\n<p>Fue como un golpe en el pecho. El aire se volvi\u00f3 espeso. Un calor le recorri\u00f3 la garganta. La feromona. El sexyd-69. Era fresca. Vol\u00e1til. Brotando min\u00fascula desde el dilatado ano de uno de ellos mientras su compa\u00f1ero lo penetraba violentamente.<\/p>\n<p>Se relami\u00f3. Apoy\u00f3 las dos manos enormes contra el borde del ducto. Su cuerpo entero temblaba. Las venas del cuello se le hinchaban. El olor lo estaba penetrando.<\/p>\n<p>La baba le colgaba en hilos gruesos. Su verga, se endureci\u00f3 como una viga de acero, le golpeaba la panza con cada espasmo. No pod\u00eda m\u00e1s. No sab\u00eda si lloraba o sudaba. Solo sab\u00eda que quer\u00eda eso. Eso que ellos ten\u00edan. Eso que su cuerpo recordaba, aunque su mente lo hubiera olvidado hac\u00eda d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Y fue ah\u00ed, en ese instante exacto de euforia y dolor, que Grunt dej\u00f3 de ser un hombre para convertirse en otra cosa.<\/p>\n<p>Se dio a la carrera contra la pareja de extasiados amantes, quienes no tuvieron tiempo de reaccionar. Con la fuerza del hombro empuj\u00f3 a uno de ellos, quien vol\u00f3 aterrizando en el riacho central de la apestosa alcantarilla. El otro qued\u00f3 con las piernas abiertas y el ojete a\u00fan sin cerrarse pero apenas humedecido.<\/p>\n<p>No pas\u00f3 ni un segundo que Grunt estaba arrodillado enterrando su cara en el culo del joven que estaba siendo empalado segundos atr\u00e1s, para hundir su lengua en lo m\u00e1s profundo de las entra\u00f1as del chico cuya reacci\u00f3n lo tom\u00f3 tan por sorpresa que solo pudo gemir y dejar que el extra\u00f1o desconocido lo llene de placer.<\/p>\n<p>Grunto succionaba con una fuerza descomunal. Necesitaba m\u00e1s de esa sustancia en su ser. A medida que no encontraba m\u00e1s de ella, m\u00e1s se descontrolaba su ansiedad por poseerla. Al punto que comenz\u00f3 a drenar al muchacho desde adentro. El chico gritaba desesperado para zafarse, pero Grunt era mucho m\u00e1s fuerte. Ante los ojos desorbitados de horror de su amante saliendo del riacho, el joven succionado cay\u00f3 al firme pavimento consumido por la fuerte adicci\u00f3n de Grunt.<\/p>\n<p>As\u00ed d\u00eda a d\u00eda Grunt, conforme incrementaba su masa, comenz\u00f3 con un raid de cad\u00e1veres que se amontonaban en las alcantarillas. Cada vez que detectaba que alguien produc\u00eda una m\u00ednima gota de la feromona solo se sal\u00eda de su escondite y la tomaba junto con los dem\u00e1s fluidos de sus cuerpos. Los cad\u00e1veres rara vez eran reclamados y aquellos que eran encontrados por la policia del sexo los entregaba a las familias quienes por temor a la verg\u00fcenza publica no presentaban cargos, ni buscaban al asesino.<\/p>\n<p>Sin saberlo Grunt hab\u00eda encontradola forma perfecta de no ser detectado. Solo esperaba el momento justo y cuando estaban exhaustos, sudados, rendidos, \u00e9l sal\u00eda al acecho. Se arrodillaba ante ellos, y los drenaba. Como un chupador de gas humano absorbiendo la feromona que tanto placer le generaba.<\/p>\n<p>Con el tiempo, las fuentes se extinguieron. El sexyd-69 se volvi\u00f3 una leyenda y Grunt cay\u00f3 en una abstinencia cruda y salvaje. Se rascaba hasta sangrar, gem\u00eda entre los desechos malolientes, pasaba dias enteros dentro de las alcantarillas. Durante a\u00f1os, sobrevivi\u00f3 lamiendo rastros, saboreando sudores viejos que encontraba en pa\u00f1uelos, almohadas, colchones abandonados. Como un perro encadenado al recuerdo de algo que lo transform\u00f3 y lo marc\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>Y entonces\u2026 un charco viscoso, tibio, en las profundidades de un callej\u00f3n mugriento.<\/p>\n<p>Grunt la oli\u00f3. Cay\u00f3 de rodillas. Su cuerpo se sacudi\u00f3, convulsion\u00f3. Su verga volvi\u00f3 a tomar el tono de una firme barra de hierro, como en los tiempos de su juventud, como aquellas veces en las alcantarillas, emergiendo varios cent\u00edmetros, gruesa, venosa sin pudor por arriba de su pantal\u00f3n rotozo Era eso. Sexyd-69. Puro. Vivo. \u00a1Y en gran cantidad!<\/p>\n<p>Grunt la lami\u00f3 directo del suelo, la sabore\u00f3. Incluso restreg\u00f3 su rostro mientras babeaba y jadeaba. Sin siquiera manosearse un gran chorro de semen espeso y abundante sali\u00f3 disparado de su firme verga dura. Lo goz\u00f3 como hac\u00eda a\u00f1os no hab\u00eda disfrutado nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero este encuentro no se trataba de una reliquia del pasado, era una emisi\u00f3n reciente. Una se\u00f1al de que alguien \u2014ah\u00ed afuera\u2014 lo produc\u00eda a mares.<\/p>\n<p>Desde entonces, no pudo detenerse. Su adicci\u00f3n hab\u00eda regresado. Lo sigui\u00f3. Lo rastre\u00f3 como una bestia siguiendo el olor de un animal en celo. Cada vez m\u00e1s cerca. Cada esquina m\u00e1s intensa. Cada mol\u00e9cula m\u00e1s caliente.<\/p>\n<p>Hasta que lo encontr\u00f3.<\/p>\n<p>Troy se qued\u00f3 viendo como el incre\u00edble esp\u00e9cimen de Ruthenford cerraba la redada y se sub\u00eda a su patrulla dejando la escena con los hermanos Serpentor arrestados. Hab\u00eda dado s\u00f3lo unos pasos hacia la patrulla con Dom\u00ednguez a su lado, cuando el estruendo los paraliz\u00f3.<\/p>\n<p>Un golpe seco, met\u00e1lico. Como si fuera un cami\u00f3n, un objeto enorme embest\u00eda los veh\u00edculos de calle desde el costado. Las luces de la patrulla se apagaron de golpe y el aire se llen\u00f3 de un zumbido grave y de una leve neblina f\u00e9tida, algo casi biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 carajo\u2026? \u2014balbuce\u00f3 Dom\u00ednguez, mientras instintivamente sacaba su arma.<\/p>\n<p>Demasiado tarde.<\/p>\n<p>Aquella cosa gigantesca, una sombra viva, se abalanz\u00f3 sobre la patrulla. Troy no lleg\u00f3 a ver bien qu\u00e9 pas\u00f3, s\u00f3lo escuch\u00f3 el chirrido de la chapa dobl\u00e1ndose y los gritos breves, ahogados, del agente Dominguez. Y luego un cuerpo vol\u00f3 por el aire. No supo si era el cuerpo de Dom\u00ednguez o no que cay\u00f3 lejos, detr\u00e1s de los escombros, pero el agente ya no estaba a su lado.<\/p>\n<p>Y entonces, entre el humo y la vibraci\u00f3n de la tierra\u2026 lo vio.<\/p>\n<p>Grunt se abalanz\u00f3 como una criatura en celo.<\/p>\n<p>Troy apenas tuvo tiempo de activar sus reflejos. Las correas de su ropa se tensaron como l\u00e1tigos, vivas, sujet\u00e1ndolo y protegi\u00e9ndolo, envolvi\u00e9ndole el torso y las piernas, acentuado su ya voluminoso cuerpo musculoso y generando una armadura org\u00e1nica, sensual y defensiva que lo transformar\u00edan en Loverboy. Pero a Grunt nada de eso lo detuvo.<\/p>\n<p>Lo embisti\u00f3 con todo su peso. Loverboy cay\u00f3 de espaldas contra el suelo h\u00famedo, resbaloso. Encima de \u00e9l, Grunt jadeaba como un perro enfermo. Refregaba toda su enormidad contra el joven h\u00e9roe. Su verga creci\u00f3 vertiginosamente r\u00e1pido contra el cuerpo del muchacho.<\/p>\n<p>Grunt pas\u00f3 uno de sus gruesos brazos por debajo de la cintura del chico, una mano enorme recorri\u00f3 el voluminoso gl\u00fateo de Loverboy notando que aun as\u00ed quedaba peque\u00f1o. Entrando por su raja encontr\u00f3 aquel hueco h\u00famedo y totalmente empapado donde el gigantesco dedo amorcillado se introdujo sin resistencia.<\/p>\n<p>Loverboy gimi\u00f3 agudamente al sentir la penetraci\u00f3n de la extremidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lo ten\u00e9s adentro! \u2014gru\u00f1\u00eda Grunt, como un mantra\u2014. \u00a1El sexyd-69\u2026 lo llev\u00e1s en la piel\u2026 en las venas\u2026 en el esf\u00ednter!<\/p>\n<p>Loverboy intent\u00f3 golpearlo, pero era como golpear una monta\u00f1a cubierta de grasa. Los golpes solo llegaban a sus redondos pectorales musculares, los que perd\u00edan fuerza a medida que el enorme dedo de Grunt estimulaba la cavidad del chico. La falange de Grunt se deslizaba dentro y fuera de su cuerpo, no buscaba hacerle da\u00f1o\u2026 sino prepararlo para comenzar a drenarlo.<\/p>\n<p>Entonces sucedi\u00f3. Una descarga de aquel preciado l\u00edquido proveniente de las entra\u00f1as del curvil\u00edneo Loverboy. Peque\u00f1a. Involuntaria. Apenas una chispa. Pero fue suficiente.<\/p>\n<p>Grunt se arque\u00f3 como si lo hubiera atravesado un rayo. Grit\u00f3. Goz\u00f3. Sac\u00f3 su enorme dedo de las entra\u00f1as de Loverboy y lo introdujo r\u00e1pidamente en su boca saboreando el sexyd-69 que lleg\u00f3 a su garganta como una ola c\u00e1lida que no hab\u00eda sentido en d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Y esa fue su perdici\u00f3n. Porque no se detuvo. Solo quer\u00eda absorberlo entero. Drenar hasta la \u00faltima gota de cualquier fluido que contenga aquel musculoso palad\u00edn.<\/p>\n<p>Loverboy lo supo. Supo que si no encontraba una forma de detenerlo\u2026 iba a terminar drenado como los famosos cuerpos que hab\u00edan sido encontrados varios a\u00f1os atr\u00e1s y de los cuales jam\u00e1s se encontr\u00f3 al homicida. Pero esta vez, el ser drenado ven\u00eda desde el centro mismo de su deseo. Desde su inquieto esf\u00ednter jugoso y sediento que, desde aquel episodio donde fu\u00e9 golpeado por un extra\u00f1o objeto, se ofrece para ser devorado, follado y abusado, deleit\u00e1ndose en el acto de ser consumido.<\/p>\n<p>Grunt saboreaba y relam\u00eda en el aire, gimiendo y degustando los \u00faltimos vestigios de la feromona. Se frotaba la verga hinchada, gruesa, cargada parcialmente, ensanchada con la densidad amorcillada. Quer\u00eda m\u00e1s. M\u00e1s. M\u00e1s. Desabroch\u00f3 su pantal\u00f3n y un grueso tronco f\u00e9tido cay\u00f3 desde su entrepierna.<\/p>\n<p>Loverboy observ\u00f3 sorprendido pero con devoci\u00f3n aquella verga sustanciosa que se erectaba a cada latido. Atrapado como se encontraba, solo ten\u00eda una opci\u00f3n: usar su propia excitaci\u00f3n como arma.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60943\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60943\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Loverboy lo supo. Supo que si no encontraba una forma de detenerlo\u2026 iba a terminar drenado como los famosos cuerpos que hab\u00edan sido encontrados varios a\u00f1os atr\u00e1s y de los cuales jam\u00e1s se encontr\u00f3 al homicida. Pero esta vez, el ser drenado ven\u00eda desde el centro mismo de su deseo. Desde su inquieto esf\u00ednter jugoso y sediento que, desde aquel<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60943\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60943\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":6684,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-60943","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":730,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60943"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60945,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60943\/revisions\/60945"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}