{"id":61156,"date":"2025-07-29T00:06:00","date_gmt":"2025-07-28T22:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61156"},"modified":"2025-07-28T17:04:22","modified_gmt":"2025-07-28T15:04:22","slug":"rojo-intenso-2-secreto-en-la-oficina-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/rojo-intenso-2-secreto-en-la-oficina-parte-2\/","title":{"rendered":"Rojo intenso (2): Secreto en la oficina (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61156\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La ciudad despertaba afuera, pero ellos estaban en su propio mundo, uno donde el deseo y el amor se fund\u00edan en un solo latido.<\/p>\n<p>Martes, 8:37 a.m.<\/p>\n<p>El auto se detuvo frente al edificio del estudio. Ambos bajaron con gafas oscuras, bien vestidos, en apariencia impecables. Pero sus miradas\u2026 sus miradas lo dec\u00edan todo. Despu\u00e9s de una noche sin dormir y una ducha que se convirti\u00f3 en preludio de un nuevo encuentro, sus cuerpos a\u00fan temblaban de deseo.<\/p>\n<p>En el ascensor, solos, el silencio se volvi\u00f3 insoportable. No hab\u00eda c\u00e1maras. No hab\u00eda nadie. Solo ellos, el reflejo de su deseo en las paredes met\u00e1licas, y el eco de su respiraci\u00f3n contenida.<\/p>\n<p>Rosanna no esper\u00f3. Se gir\u00f3 hacia \u00e9l, lo tom\u00f3 de la camisa y lo bes\u00f3 con una fuerza que dejaba claro que aquello no hab\u00eda terminado. Su lengua roz\u00f3 la de \u00e9l con hambre, sus manos acariciaron su pecho por debajo del saco, y su cuerpo se peg\u00f3 al suyo con ese calor que lo volv\u00eda loco.<\/p>\n<p>Ismael respondi\u00f3 con las mismas ganas. La sostuvo por la cintura, apret\u00e1ndola contra s\u00ed, sus labios busc\u00e1ndola con una mezcla de necesidad y dulzura salvaje. En ese instante, el mundo volvi\u00f3 a apagarse. El elevador parec\u00eda no moverse nunca. Y tal vez era mejor as\u00ed.<\/p>\n<p>Pero entonces \u2014ding\u2014 lleg\u00f3 el piso.<\/p>\n<p>Rosanna se separ\u00f3 con rapidez, como si se tratara de una coreograf\u00eda ya ensayada. Se acomod\u00f3 la falda, alis\u00f3 su blusa, se mir\u00f3 en el reflejo, respir\u00f3 profundo\u2026 y recuper\u00f3 su rostro de jefa.<\/p>\n<p>\u2014Listo \u2014dijo con una peque\u00f1a sonrisa en los labios\u2014. Nadie sospecha.<\/p>\n<p>Ismael asinti\u00f3, tragando saliva, el coraz\u00f3n lati\u00e9ndole en las sienes. Salieron del ascensor como si nada hubiera ocurrido. Como si fueran dos profesionales m\u00e1s empezando su jornada laboral. Pero sus cuerpos contaban otra historia. Una que no terminaba.<\/p>\n<p>Pasado el mediod\u00eda, entre reuniones, juntas de creatividad y correos acumulados, Rosanna ya no pod\u00eda m\u00e1s. Hab\u00eda tratado de concentrarse. Hab\u00eda fingido una calma que no sent\u00eda. Pero cada vez que pensaba en \u00e9l, en sus labios, en su cuerpo\u2026 la inquietud crec\u00eda. Estaba encendida. Intensa. Impaciente.<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 un mensaje en el chat interno del estudio:<\/p>\n<p>Rosanna: Ismael. Ven a mi oficina. Urgente. No tardes.<\/p>\n<p>No necesitaba decir m\u00e1s.<\/p>\n<p>En cuanto \u00e9l ley\u00f3 el mensaje, supo. Sinti\u00f3 esa electricidad recorri\u00e9ndole la espalda. Se levant\u00f3 sin decir nada al equipo, tom\u00f3 su libreta para disimular\u2026 y camin\u00f3 hacia la puerta de ella.<\/p>\n<p>La cerr\u00f3 detr\u00e1s de s\u00ed.<\/p>\n<p>Rosanna ya lo esperaba. De pie. Sus ojos brillaban. La falda ligeramente subida m\u00e1s arriba del muslo. Una se\u00f1al silenciosa. El mismo fuego que nunca termin\u00f3 de apagarse desde la noche anterior.<\/p>\n<p>\u2014No he dejado de pensar en ti ni un segundo \u2014dijo ella, acerc\u00e1ndose lentamente\u2014. Y ya no puedo seguir fingiendo.<\/p>\n<p>Ismael trag\u00f3 saliva. La respiraci\u00f3n se le aceler\u00f3. Sus cuerpos estaban a punto de desatarse de nuevo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, en esa oficina de paredes blancas, con los post-its de campa\u00f1as a\u00fan pegados en el cristal blanco, el deseo volvi\u00f3 a imponerse a la rutina. A la l\u00f3gica. A todo.<\/p>\n<p>Porque cuando dos cuerpos ya se han dicho todo, lo \u00fanico que queda\u2026 es volver a empezar.<\/p>\n<p>Ismael entr\u00f3 sin decir palabra, con el coraz\u00f3n latiendo fuerte y el deseo bailando bajo la piel. Rosanna lo miraba desde el ventanal, como si ya supiera que \u00e9l iba a cruzar esa puerta con la misma urgencia que ella sent\u00eda. La tensi\u00f3n era insostenible. Ambos lo sab\u00edan.<\/p>\n<p>\u00c9l se acerc\u00f3 y sin dudar comenz\u00f3 a desnudarla, con manos temblorosas pero decididas. Los botones de su blusa cayeron uno a uno mientras la miraba con adoraci\u00f3n desbordada.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda\u2026 me vuelve loco tu cuerpo\u2026 tu lujuria\u2026 lo que me haces sentir \u2014susurr\u00f3 \u00e9l, con una mezcla de devoci\u00f3n y ansia.<\/p>\n<p>Rosanna lo mir\u00f3 por encima del hombro, con una sonrisa peligrosa.<\/p>\n<p>Ismael se dej\u00f3 caer en la silla de cuero que normalmente ocupaba ella. Esa misma silla donde firmaba contratos, donde daba \u00f3rdenes. Y ahora, ah\u00ed sentado, era \u00e9l quien la contemplaba como si se tratara de un regalo divino.<\/p>\n<p>Ella, sin perder ni un segundo, se acomod\u00f3 sobre \u00e9l, de espaldas. Se sostuvo con las manos en los brazos de la silla, y sus movimientos comenzaron, suaves, medidos, como si cada gesto estuviera calculado para encenderlo a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>El vaiv\u00e9n de su cuerpo era como una danza silenciosa. Ismael observaba como esas nalgas sub\u00edan y bajaban, mientras su pene era devorado por aquella deliciosa vagina, \u00e9l la sujetaba por la cintura, luego recorr\u00eda con sus manos su espalda, sus costados, hasta llegar a sus senos, que acariciaba y apretaba con una mezcla de ternura y hambre. De vez en cuando se inclinaba para besarle la espalda, para rozar con los labios su piel h\u00fameda de deseo y con su mano derecha comenz\u00f3 a masajear el cl\u00edtoris de Rosanna.<\/p>\n<p>Los suspiros se convirtieron en gemidos. Y los gemidos en gritos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lucas\u2026 m\u00e1s! \u00a1No pares, por favor! \u2014grit\u00f3 ella con voz quebrada, sin pensar, sin filtros, solo con el alma expuesta.<\/p>\n<p>Y entonces, un golpe sutil de aire\u2026 un sonido met\u00e1lico.<\/p>\n<p>La puerta.<\/p>\n<p>Ismael no se hab\u00eda dado cuenta, en medio de su apuro, de que no hab\u00eda cerrado bien.<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 lentamente, empujada por una corriente de aire. Y afuera\u2026 estaban ah\u00ed. Algunos miembros del equipo. Congelados. Mirando como las manos de su compa\u00f1ero estrujaban los senos de su jefa, mientras ella con los ojos en blanco sub\u00eda y bajaba mientras su vagina era penetrada sin cansancio. Nadie entend\u00eda al principio. Luego, se quedaron ah\u00ed sin poder apartar la vista.<\/p>\n<p>Ismael quiso detenerse, quiso reaccionar\u2026 pero entonces sinti\u00f3 que Rosanna no se deten\u00eda. Al contrario. Su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s intensa. Su cuerpo se mov\u00eda con m\u00e1s fuerza. Y su voz\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lucas\u2026 no te detengas! \u2014grit\u00f3 entre jadeos.<\/p>\n<p>Ella sab\u00eda que los estaban viendo. Lo supo. Y en lugar de asustarse\u2026 se encendi\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ismael la sostuvo con fuerza, intentando cubrirla, protegerla, pero ella se mov\u00eda como si nada m\u00e1s importara. Como si lo \u00fanico que existiera en el mundo en ese momento fuera ese instante, ese contacto, ese fuego.<\/p>\n<p>Y cuando ambos alcanzaron el cl\u00edmax, todos observaron como un l\u00edquido viscoso pero transparente llenaba las piernas de su compa\u00f1ero, combinado con el semen de este, fue como una tormenta interna, ella dio un grito de orgasmo contenido que los hizo temblar a todos.<\/p>\n<p>Luego, silencio.<\/p>\n<p>Los ojos de Rosanna brillaban de adrenalina. De deseo. De desaf\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014Ci\u00e9rrenla\u2026 \u2014dijo con voz grave y temblorosa, mirando hacia la puerta abierta, sin verg\u00fcenza alguna\u2014. Y llamen a una junta. Despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La puerta volvi\u00f3 a cerrarse con un leve clic, esta vez asegurada desde dentro. Ismael se qued\u00f3 quieto en la silla, respirando agitado, sin saber c\u00f3mo interpretar lo que acababa de suceder.<\/p>\n<p>Rosanna no se inmut\u00f3. Permaneci\u00f3 de espaldas unos segundos, con el cuerpo aun vibrando, el coraz\u00f3n desbocado y la respiraci\u00f3n entrecortada. Luego, se irgui\u00f3 con elegancia, con una firmeza que no negaba su vulnerabilidad, y camin\u00f3 lentamente hacia el ventanal.<\/p>\n<p>En su andar, Ismael no pudo evitar notar c\u00f3mo su semen a\u00fan quedaba visible\u2026 acompa\u00f1ado de una humedad brillante que escurr\u00eda por las piernas de Rosanna, y al mismo tiempo dejaba rastros en el piso de aquella oficina como la se\u00f1al silenciosa de todo lo que acababan de compartir.<\/p>\n<p>Ella se detuvo, tom\u00f3 aire, y luego gir\u00f3 sobre sus talones. Sus ojos lo buscaron. No hab\u00eda verg\u00fcenza en ellos. Solo un fuego calmo, mezcla de desaf\u00edo, ternura\u2026 y algo m\u00e1s oscuro: entrega total.<\/p>\n<p>Sin decir palabra, se acerc\u00f3 a \u00e9l. Ismael a\u00fan estaba en la silla, sin reaccionar del todo. Y entonces Rosanna, en un gesto inesperado, se arrodill\u00f3 frente a \u00e9l, sus manos descansaron sobre sus muslos, sus ojos estaban clavados en los suyos.<\/p>\n<p>\u2014No hemos terminado, Lucas \u2014susurr\u00f3 con una voz suave y densa, como terciopelo mojado.<\/p>\n<p>\u00c9l trag\u00f3 saliva, acarici\u00f3 su mejilla con los dedos, temblando por dentro. Ella lentamente introdujo el pene a\u00fan erecto de su amante a su boca.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda\u2026 esto se siente tan\u2026 tan h\u00famedo\u2026 tan t\u00fa.<\/p>\n<p>Ella cerr\u00f3 los ojos un segundo, como si sus palabras la acariciaran m\u00e1s que cualquier gesto f\u00edsico. Luego juguete\u00f3 a\u00fan m\u00e1s con su lengua, apoyando la cabeza sobre su abdomen, respirando hondo, como si necesitara memorizar su aroma, su calor, quer\u00eda limpiar todos los rastros de semen que a\u00fan estuvieran en ese pedazo de carne.<\/p>\n<p>No hicieron nada m\u00e1s. No ten\u00edan que hacerlo.<\/p>\n<p>El momento bastaba: ella arrodillada en silencio, \u00e9l temblando por lo que hab\u00eda pasado\u2026 y lo que estaba por venir. Ambos sab\u00edan que hab\u00edan cruzado una l\u00ednea, y que no habr\u00eda vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos minutos as\u00ed, ella se incorpor\u00f3. Se acomod\u00f3 la ropa con una calma casi ceremonial, se recogi\u00f3 el cabello con una liga negra que siempre llevaba en la mu\u00f1eca, y le dirigi\u00f3 una \u00faltima mirada intensa.<\/p>\n<p>\u2014En cinco minutos hay junta \u2014dijo\u2014. Entra cuando escuches que ya estoy sentada.<\/p>\n<p>Y entonces, como si nada hubiera pasado, abri\u00f3 la puerta, camin\u00f3 hacia la sala de reuniones, y dej\u00f3 tras de s\u00ed el aroma del deseo\u2026 y el semen a\u00fan escurriendo por sus piernas.<\/p>\n<p>La sala de juntas ol\u00eda a caf\u00e9 reci\u00e9n hecho y nervios.<\/p>\n<p>Los creativos del estudio, los dise\u00f1adores, el equipo de cuentas\u2026 todos estaban ah\u00ed. Algunos evitando mirarse. Otros mordi\u00e9ndose el labio. Nadie comentaba abiertamente lo que acababa de ocurrir minutos antes, pero las miradas lo dec\u00edan todo.<\/p>\n<p>La jefa y su subordinado, tras una puerta abierta. El rumor ya no era rumor. Era real. Y el eco de los gemidos de Rosanna a\u00fan parec\u00eda vibrar en las paredes del estudio.<\/p>\n<p>Ismael fue el \u00faltimo en entrar. Cerr\u00f3 la puerta con calma, y se sent\u00f3, sin decir una palabra. Su rostro estaba sereno, aunque en sus ojos viv\u00eda una mezcla de orgullo, ansiedad y algo m\u00e1s\u2026 algo que se parec\u00eda peligrosamente al amor.<\/p>\n<p>Rosanna estaba sentada en la cabecera. Impecable. Due\u00f1a de s\u00ed misma. Ni una sola arruga en la ropa, ni una nota de verg\u00fcenza. Solo confianza. Poder. Y un leve rastro de semen en la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>Carraspe\u00f3. Se cruz\u00f3 de piernas.<\/p>\n<p>\u2014Quiero agradecerles a todos por llegar puntuales \u2014comenz\u00f3\u2014. S\u00e9 que\u2026 esta ma\u00f1ana ha sido intensa para muchos.<\/p>\n<p>Silencio absoluto, mientras ella con su lengua limpio el manjar que le quedaba en la boca.<\/p>\n<p>Rosanna apoy\u00f3 los codos sobre la mesa y entrelaz\u00f3 los dedos, estudiando los rostros frente a ella como si fueran piezas de un tablero.<\/p>\n<p>\u2014No voy a fingir. Lo que vieron ocurri\u00f3. Fue real. Y fue decidido. Y no me arrepiento.<\/p>\n<p>Un par de ojos se abrieron con sorpresa. Otros se desviaron hacia Ismael.<\/p>\n<p>\u2014Lo que haga yo con mi cuerpo, dentro o fuera de esta oficina, es asunto m\u00edo. Y si a alguno le incomoda\u2026 \u2014pausa breve\u2014 puede tomarse el resto del d\u00eda libre. Pero si a alguno le inspira, le enciende, o le da curiosidad\u2026 est\u00e1n en su derecho tambi\u00e9n. Este es un espacio creativo, libre, y a partir de ahora tambi\u00e9n m\u00e1s honesto.<\/p>\n<p>Un silencio cargado de electricidad se instal\u00f3. Nadie se re\u00eda. Nadie objetaba. Pero algo en el aire se transformaba.<\/p>\n<p>\u2014Lo \u00fanico que exijo \u2014continu\u00f3 Rosanna con un tono m\u00e1s bajo, m\u00e1s cercano\u2014 es respeto. Y verdad. Si sienten, si desean, si imaginan&#8230; h\u00e1ganlo. Sin miedo. Ya basta de oficinas fr\u00edas y miradas reprimidas, pero todo consensuado.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando Vanessa, la recepcionista de cabello rubio platinado, cruz\u00f3 las piernas con cierta lentitud y clav\u00f3 los ojos en Rosanna.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si el deseo no solo fuera hacia uno\u2026 sino hacia dos? \u2014dijo con una voz suave, pero firme.<\/p>\n<p>Las miradas se movieron hacia ella.<\/p>\n<p>Rosanna sonri\u00f3 levemente. Una sonrisa que no era burla. Era reconocimiento.<\/p>\n<p>\u2014Entonces ser\u00e1 bienvenido, Vanessa. Mientras haya consentimiento\u2026 todo lo que pase entre estas paredes, queda entre estas paredes.<\/p>\n<p>Un murmullo casi imperceptible recorri\u00f3 la sala. Algunos ojos bajaron. Otros brillaron con inter\u00e9s. Y en ese instante, todos entendieron: el estudio acababa de cambiar. No solo por la pasi\u00f3n de una jefa. Sino porque Rosanna les hab\u00eda dado permiso de ser aut\u00e9nticos. Incluso si eso significaba dejar salir lo que siempre hab\u00edan callado.<\/p>\n<p>La sala de juntas se vaci\u00f3 poco a poco, dejando un murmullo detr\u00e1s. Los pasos resonaban en el pasillo con una mezcla de incomodidad y euforia, como si algo nuevo acabara de liberarse en el estudio.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61156\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61156\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>En su andar, Ismael no pudo evitar notar c\u00f3mo su semen a\u00fan quedaba visible\u2026 acompa\u00f1ado de una humedad brillante que escurr\u00eda por las piernas de Rosanna, y al mismo tiempo dejaba rastros en el piso de aquella oficina como la se\u00f1al silenciosa de todo lo que acababan de compartir. Ella se detuvo, tom\u00f3 aire, y luego gir\u00f3 sobre sus talones<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61156\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61156\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31480,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-61156","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduras"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2043,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31480"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61156"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61158,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61156\/revisions\/61158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}