{"id":61159,"date":"2025-07-29T00:05:16","date_gmt":"2025-07-28T22:05:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61159"},"modified":"2025-07-28T17:10:34","modified_gmt":"2025-07-28T15:10:34","slug":"fiesta-primer-trio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fiesta-primer-trio\/","title":{"rendered":"Fiesta, primer tr\u00edo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61159\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">20<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Narrador<\/p>\n<p>El gran d\u00eda lleg\u00f3. La noche esperada. La fiesta organizada. Los nervios de no saber qu\u00e9 ponerse. Los nervios de saber lo que iba a pasar. Las ganas de que llegara el momento.<\/p>\n<p>Massiel:<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 qu\u00e9 ponerme\u2026 \u2014le dijo, parada frente al cl\u00f3set, un brasier en la mano, otro en la cama\u2014. Quiero verme atractiva, sexy, sucia\u2026 pero no vulgar.<\/p>\n<p>Narrador<\/p>\n<p>En el chat del grupo, las sugerencias hab\u00edan llovido: diablita, angelita, conejita Playboy, maestra, colegiala, lencer\u00eda atrevida que para Massiel ense\u00f1aban m\u00e1s de lo que quer\u00eda mostrar. Entre pruebas de ropa, miradas al espejo, ropa tirada en la cama, Massiel se qued\u00f3 mirando una diadema con orejitas: la misma que su hija us\u00f3 en un festival de primavera.<\/p>\n<p>Massiel<\/p>\n<p>Se mir\u00f3 en el espejo, las orejas en la mano. \u2014Lo tengo \u2014sonri\u00f3, gir\u00e1ndose a Ugo\u2014. Ya s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 mi disfraz. Pero tendr\u00e1s que esperar. Ser\u00e1 sorpresa: coqueto, sexy\u2026 pero no vulgar.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>\u2014No importa lo que te pongas, amor \u2014le dijo \u00e9l, sentado al borde de la cama, mirando alg\u00fan video en su tel\u00e9fono\u2014. T\u00fa siempre te ves bien. Siempre.<\/p>\n<p>Narrador Externo<\/p>\n<p>Y Massiel empez\u00f3 a transformarse. Una minifalda negra, no demasiado corta, pero justa para dejar ver el inicio de ese trasero firme, llamativo sin ser obsceno. Medias de encaje sujetas con ligueros que abrazaban sus muslos morenos, gruesos, firmes. Botas altas, negras, la excusa perfecta para hacerla sentir m\u00e1s atrevida de lo que ella se atrev\u00eda a decir. Arriba, un sost\u00e9n de encaje negro que apenas conten\u00eda sus senos suaves, coronados por un escote apretado bajo una blusa negra ajustada, fina, lo bastante ligera para poder subirse r\u00e1pido, sin quitar nada, cuando llegara la hora de jugar. Bajo la falda, una tanga de hilo, diminuta, tan negra que, si alguien se asomaba, jurar\u00eda que no llevaba nada.<\/p>\n<p>Massiel no era de mucho maquillaje: solo lo justo. Un labial discreto, un delineado r\u00e1pido para enmarcar esos ojos que se bajan cuando la miran mucho rato. Se puso la gabardina negra, se ajust\u00f3 las orejitas frente al espejo y se gir\u00f3 a Ugo.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>La mir\u00f3 de arriba abajo. Sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Te ves hermosa, amor. Vas a ser la sensaci\u00f3n. Quiero ver las caras cuando te vean\u2026 y quiero ver qu\u00e9 hace Ra\u00fal cuando te vea. Se va a quedar seco.<\/p>\n<p>Narrador<\/p>\n<p>Salieron de casa, caminando deprisa bajo la noche fr\u00eda. Massiel mantuvo la gabardina cerrada, tap\u00e1ndose como si de verdad pudiera tapar esas ganas que la mord\u00edan por dentro. Al llegar, la m\u00fasica retumbaba en la sala de la casa que todos conoc\u00edan: luces bajas, sof\u00e1s arrimados, bebidas corriendo, risas de parejas que entre semana se cruzaban en la calle como vecinos comunes. Las chicas, disfrazadas como lo prometieron: diablitas de sexys, angelitas apenas vestidas, maestritas con faldas m\u00e1s cortas que la decencia. Massiel se sinti\u00f3 peque\u00f1a, sencilla, t\u00edmida. Vio a una diablita \u2014vestido lila entallado, vinipiel, cuernitos, escote abierto hasta la cintura\u2014 y su bisexualidad sali\u00f3, le pic\u00f3 la lengua.<\/p>\n<p>Ugo mir\u00f3 a la diablita con deseo. Se lo not\u00f3 en los ojos. Pero no, esa noche era para otra cosa.<\/p>\n<p>Massiel:<\/p>\n<p>\u2014Llegamos, chicos\u2026 \u2014dijo, desabotonando la gabardina, la voz apenas un susurro.<\/p>\n<p>Los hombres en la fiesta la rodearon de silbidos. \u2014\u00a1Que se lo quite! \u2014gritaron algunos, entre risas.<\/p>\n<p>Massiel baj\u00f3 la mirada, roja hasta las orejas. Se mordi\u00f3 el labio. Se quit\u00f3 la gabardina despacio, dejando ver la falda, el encaje, las orejas de gatita improvisada. Silbidos, risas, un \u201cAra\u00f1ame, gatita\u201d, un \u201cMu\u00e9rdeme\u201d. Ella, cohibida, no dijo nada. Se encogi\u00f3 de hombros, medio rio, deseando meterse de nuevo en el abrigo\u2026 pero sabiendo que era tarde.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>Le susurr\u00f3 al o\u00eddo, pegado a su cuello: \u2014\u00bfVes? No hay nada de qu\u00e9 preocuparse. Les gustaste. Y Ra\u00fal\u2026 bueno, Ra\u00fal dijo que llegaba tarde. No te escondas. Vamos a divertirnos.<\/p>\n<p>Narrador<\/p>\n<p>Las horas pasaron. Bebieron, charlaron, rieron. Massiel, al tercer vaso, se solt\u00f3 un poco: dejaba que manos ajenas rozaran su cintura, que alguna mujer la besara en un rinc\u00f3n. Ugo miraba, orgulloso, dese\u00e1ndola cada vez m\u00e1s. Parejas conocidas se acercaron a proponer: \u201c\u00bfUn intercambio r\u00e1pido?\u201d. Ugo dec\u00eda que no, que hoy era diferente. Lupita y su esposo, la diablita de vinipiel, se acercaron a tentar. Ugo se relami\u00f3. Massiel, roja, desvi\u00f3 la mirada.<\/p>\n<p>La m\u00fasica segu\u00eda. Algunos ya se besaban descaradamente en sillones, otros sub\u00edan a cuartos prestados. Unos esposos roncaban rendidos mientras sus mujeres buscaban otras manos para terminar la noche.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>Se le acerc\u00f3, la tom\u00f3 de la cintura.<\/p>\n<p>\u2014Massy, amor\u2026 ya lleg\u00f3 Ra\u00fal. Ven, vamos a saludarlo. Que te vea.<\/p>\n<p>Massiel:<\/p>\n<p>Le temblaron las rodillas.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 espera. D\u00e9jame\u2026 d\u00e9jame calmarme un poquito. Me da pena.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>Le mordi\u00f3 la oreja.<\/p>\n<p>\u2014No pasa nada. Est\u00e1s perfecta. Vamos\u2026 est\u00e1s m\u00e1s suelta ahora. Ven.<\/p>\n<p>Narrador<\/p>\n<p>Se acercaron a Ra\u00fal: camisa medio abierta, sonrisa de tipo bueno, discreto, que oculta bien la malicia detr\u00e1s de la cortes\u00eda. Se saludaron, rieron, brindaron. Ra\u00fal la mir\u00f3 como se mira algo prohibido. Le dio una vuelta, lenta, la escane\u00f3 sin pudor. Massiel baj\u00f3 la mirada, roja como siempre. Los juegos comenzaron: parejas mezcladas, retos, caricias descaradas. Las luces bajaron un poco m\u00e1s. Ugo se entreten\u00eda mirando c\u00f3mo manos y lenguas ajenas probaban bocados que despu\u00e9s volver\u00edan a \u00e9l.<\/p>\n<p>Massiel:<\/p>\n<p>Vio un par besarse en un rinc\u00f3n. Vio otra pareja irse a un cuarto. Sinti\u00f3 un ardor en el vientre. Se gir\u00f3 a Ugo, respirando r\u00e1pido.<\/p>\n<p>\u2014Amor\u2026 ya. Vamos. Quiero. Antes de que se haga m\u00e1s tarde\u2026 quiero a Ra\u00fal. Necesito.<\/p>\n<p>Parec\u00eda una gata en celo, la respiraci\u00f3n rota, las piernas flojas. Ugo sonri\u00f3: su Massiel, la t\u00edmida, convertida en esa mujer suya y de nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ugo:<\/p>\n<p>\u2014Ra\u00fal\u2026 ven. \u2014Le palme\u00f3 el hombro\u2014. Vamos. Massy ya est\u00e1 que no se aguanta. Antes de que alguien m\u00e1s se la gane. Arriba hay un cuarto libre. Vamos.<\/p>\n<p>Narrador Externo<\/p>\n<p>Subieron los tres. La puerta se cerr\u00f3. El aire se volvi\u00f3 m\u00e1s pesado, casi el\u00e9ctrico. Massiel temblaba entre ambos. Los ojos de Ugo, oscuros de morbo. Los de Ra\u00fal, quem\u00e1ndole la ropa antes de tocarla.<\/p>\n<p>No era como antes. No era un simple intercambio. Esto era su fantas\u00eda, su secreto, su juego\u2026 era m\u00e1s \u00edntimo, m\u00e1s personal. Jugaban juntos y al mismo tiempo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61159\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61159\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Las horas pasaron. Bebieron, charlaron, rieron. Massiel, al tercer vaso, se solt\u00f3 un poco: dejaba que manos ajenas rozaran su cintura, que alguna mujer la besara en un rinc\u00f3n. Ugo miraba, orgulloso, dese\u00e1ndola cada vez m\u00e1s. Parejas conocidas se acercaron a proponer: \u201c\u00bfUn intercambio r\u00e1pido?\u201d. Ugo dec\u00eda que no, que hoy era diferente. Lupita y su esposo, la diablita de<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61159\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61159\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31470,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":{"0":"post-61159","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-trios"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":7387,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31470"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61159"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61159\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61161,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61159\/revisions\/61161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}