{"id":61265,"date":"2025-08-04T00:05:42","date_gmt":"2025-08-03T22:05:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61265"},"modified":"2025-08-03T17:14:52","modified_gmt":"2025-08-03T15:14:52","slug":"cornudo-dominado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cornudo-dominado\/","title":{"rendered":"Cornudo dominado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61265\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana entr\u00f3 al departamento arrastrando los pies, con el pelo desordenado, la boca hinchada y una mancha oscura que trepaba por la falda hasta el muslo. La falda, rota y pegada a la piel por el sudor y la suciedad, ten\u00eda marcas de dedos que la manosearon con rabia y sin tregua. Ni siquiera cerr\u00f3 la puerta bien; la dej\u00f3 abierta como una invitaci\u00f3n para que el aire sucio entrara junto con su verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>Esteban segu\u00eda ah\u00ed, como un est\u00fapido, parado frente a la ventana, inm\u00f3vil, tragando saliva y sin atreverse a mirarla.<\/p>\n<p>Ella lo cruz\u00f3 con la mirada, lenta, y se sac\u00f3 los tacos uno a uno, dej\u00e1ndolos caer al suelo con un ruido seco. La sonrisa torcida iluminaba sus labios manchados de rojo y saliva seca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo vas a preguntarme d\u00f3nde estuve, pelotudo? \u2014dijo despacio, desafi\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Se sent\u00f3 en el borde de la mesa con cuidado fingido, como si sentarse fuera un tormento, pero sus ojos brillaban con un fuego oscuro.<\/p>\n<p>\u2014Me dejaron hecha mierda. \u2014Se ri\u00f3, levantando la falda hasta la cintura, revelando la carne marcada y h\u00fameda\u2014. Mir\u00e1 esta concha, roja, hinchada, abierta como una puerta de burdel. Me la cogieron todos sin pedir permiso, como si fuera una mu\u00f1eca de trapo rota. Me tiraron del pelo, me mordieron, me escupieron, me usaron de sucia sin importarle nada.<\/p>\n<p>Un hilo espeso, blanco y caliente resbalaba desde su entrada, goteando sobre su muslo con un ritmo lento, repitiendo el castigo que le hab\u00edan dado.<\/p>\n<p>\u2014Uno me levant\u00f3 la pollera y dijo: \u201cEsta ya viene mojada, est\u00e1 pidiendo verga esta trola\u201d. Me empujaron contra la pared, me doblaron en dos, me hicieron gritar como una perra en celo. Y yo\u2026 yo me corr\u00ed como una puta desesperada. Me pusieron en cuatro, me rompieron el culo, me dejaron el orto lleno y sangrando.<\/p>\n<p>Esteban la miraba sin poder decir nada, tragando saliva con la boca seca, como si escucharla fuera humillarlo en el aire mismo que respiraba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s saber lo peor? \u2014dijo Ana, bajando la falda otra vez y sacudi\u00e9ndose el polvo de las piernas\u2014. Esta ma\u00f1ana, mientras vos laburabas como un pelotudo, entr\u00f3 Juan. Ese hijo de puta que siempre me mira el culo cuando ven\u00eds con \u00e9l. Ni siquiera me salud\u00f3, me agarr\u00f3 de la cintura y me aplast\u00f3 contra la heladera.<\/p>\n<p>Ella se llev\u00f3 una mano al pecho, toc\u00e1ndose el pez\u00f3n duro, duro, bajo la camisa manchada.<\/p>\n<p>\u2014Me baj\u00f3 la bombacha y me parti\u00f3 el orto ah\u00ed mismo, con furia. Me dobl\u00f3 sobre la mesa donde vos com\u00e9s, escupi\u00e9ndome entre las nalgas y meti\u00e9ndola sin pedir permiso. \u201c\u00bfEsto no te lo hace el boludo de tu marido? \u2014me susurraba\u2014. \u00bfEsto te lo da ese pobre infeliz?\u201d. Y yo asent\u00eda, gimiendo, sintiendo cada embestida como un pu\u00f1al directo al alma.<\/p>\n<p>Se toc\u00f3 la boca con la punta de la lengua, manchada de saliva y sangre seca.<\/p>\n<p>\u2014Se vino adentro, revent\u00e1ndome el culo. Me apret\u00f3 fuerte las caderas y se fue sin decir ni chau, como si yo fuera un trapo sucio que ya no serv\u00eda.<\/p>\n<p>Ana se chup\u00f3 el dedo \u00edndice, h\u00famedo y tembloroso.<\/p>\n<p>\u2014Y despu\u00e9s, sub\u00ed al auto con un tipo cualquiera, no s\u00e9 ni c\u00f3mo se llama. Me mir\u00f3 y sonri\u00f3, me dijo \u201csub\u00ed\u201d y no me pregunt\u00f3 nada m\u00e1s. Me baj\u00f3 la ropa, me abri\u00f3 las piernas, me colg\u00f3 los muslos en los hombros y me la meti\u00f3 parada, sin pausa, sin piedad. El asiento cruj\u00eda, yo gem\u00eda, y \u00e9l no paraba de clavarme hasta que acab\u00e9 contra el vidrio, rota, empapada.<\/p>\n<p>\u2014Cuando termin\u00f3, me abri\u00f3 con los dedos y se puso a chuparme la leche caliente, limpiando todo con la lengua como un perro hambriento. \u201cQu\u00e9 rica est\u00e1s, puta\u201d, me dec\u00eda. Y yo me corr\u00ed de nuevo, desesperada, rota.<\/p>\n<p>\u2014Y para colmo, vino Mart\u00edn, ese bruto gigante que no sabe m\u00e1s que romper y hacer da\u00f1o. Me dio vuelta, me tir\u00f3 sobre una mesa sucia llena de grasa y me la meti\u00f3 en el orto sin aviso, sin preguntar. Me quemaba, me ard\u00eda, me reventaba, y mientras me destrozaba, los otros se cagaban de risa: \u201c\u00a1Dale culiao, metele toda que esta se banca lo que venga!\u201d, \u201c\u00a1Est\u00e1s hecha una puta, mamita, reventala!\u201d.<\/p>\n<p>Ana abri\u00f3 m\u00e1s las piernas, dejando caer otra gota blanca y caliente desde su concha ensangrentada.<\/p>\n<p>\u2014Estoy rota, Esteban. Toda usada, toda llena, con la concha abierta y el culo marcado. Caminando torcida, sin poder ni sostenerme.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3, le roz\u00f3 la barbilla con dos dedos duros.<\/p>\n<p>\u2014Sos mi marido. Pero eso no te da derecho a nada. No a preguntar, ni a opinar, ni a hacer nada. Sos el que espera, el que limpia, el que mira, el puto cornudo.<\/p>\n<p>Esteban baj\u00f3 la cabeza, incapaz de mirarla a los ojos.<\/p>\n<p>Esteban no dijo ni una palabra. La cabeza le pesaba, clavada entre los hombros, la respiraci\u00f3n agitada, la cara ardiendo de verg\u00fcenza, deseo y derrota. Sus ojos evitaban los de Ana, que lo fulminaba con la mirada, implacable.<\/p>\n<p>Ella se baj\u00f3 de la mesa sin apuro, par\u00e1ndose justo frente a \u00e9l. Abri\u00f3 las piernas con descaro, dejando a la vista su concha hinchada, roja, chorreando ese semen ajeno que todav\u00eda goteaba lento y caliente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 mir\u00e1s, pelotudo? \u2014le escupi\u00f3 con desprecio\u2014. \u00bfQuer\u00e9s probar un poco de lo que me dejaron los machos de verdad? \u00bfO vas a seguir ah\u00ed, congelado?<\/p>\n<p>Esteban no abri\u00f3 la boca.<\/p>\n<p>Ana le agarr\u00f3 la cabeza de un tir\u00f3n, con mano firme, y la empuj\u00f3 hacia abajo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s saber a qu\u00e9 sabe una puta bien cogida?<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, subi\u00f3 otra vez a la mesa, abri\u00f3 las piernas al m\u00e1ximo, y le apunt\u00f3 con el sexo mojado, brillando, sucio, gota tras gota cayendo sobre el suelo.<\/p>\n<p>\u2014Arrodillate, cornudo. Dale, al piso. Como el perro que sos.<\/p>\n<p>\u00c9l baj\u00f3 sin decir ni mu. Se arrastr\u00f3 torpemente, hasta quedar entre sus piernas abiertas, con la nariz a la altura de su vulva ensangrentada.<\/p>\n<p>\u2014Limpiame. Chupame toda la leche que me dejaron adentro. Trag\u00e1tela toda, basura. No dejes ni una gota, sorete.<\/p>\n<p>Esteban hundi\u00f3 la cara sin dudar. La boca se abri\u00f3, la lengua arranc\u00f3 su recorrido por cada pliegue caliente, cada rinc\u00f3n h\u00famedo, lami\u00f3 sin descanso. Baj\u00f3 con reverencia por el culo abierto, sucio, marcado y sangrante.<\/p>\n<p>Mientras lo miraba con una sonrisa perversa, Ana se tocaba los senos, acarici\u00e1ndolos despacio, gozando de su poder.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed me gusta. Comete toda la leche ajena, putito. Mir\u00e1 c\u00f3mo te la ten\u00e9s chorreando. \u00bfTe gusta la leche de otro en la boca, eh? \u00bfTe gusta que te humillen as\u00ed?<\/p>\n<p>Le hundi\u00f3 la cabeza con fuerza, reclamando m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Chupame bien el culo tambi\u00e9n, que Juan me dej\u00f3 lleno ah\u00ed adentro y todav\u00eda me gotea, animal. \u00a1M\u00e1s fuerte, boludo! \u00a1Limpialo todo!<\/p>\n<p>Esteban gimi\u00f3 entre sus piernas, entregado, humillado, sin m\u00e1s voluntad que la de complacerla. La cara le brillaba, los labios se le humedec\u00edan, la lengua pegajosa y r\u00e1pida.<\/p>\n<p>\u2014Sos un trapo. Un trapo de piso. Mir\u00e1 c\u00f3mo te tengo: tragando leche de otros, chupando la concha rota de tu mujer, limpiando con la lengua lo que me dejaron. \u00a1Eso sos! \u00a1Nada m\u00e1s que un puto cornudo para m\u00ed!<\/p>\n<p>Ana se arque\u00f3, una ola de placer mezclada con dominio la recorri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me hac\u00e9s acabar, la puta madre! \u2014grit\u00f3 con rabia y goce\u2014. \u00a1Me hac\u00e9s acabar con la lengua toda sucia, comi\u00e9ndome como un esclavo!<\/p>\n<p>Con un movimiento brusco, le apret\u00f3 la cabeza contra su sexo y se vino, derramando toda su humedad caliente sobre la cara de Esteban. Sin piedad, le restreg\u00f3 la concha llena de leche y sangre, la frot\u00f3 por la nariz, los labios, la frente.<\/p>\n<p>\u2014Tom\u00e1, comete mi leche ahora. Revolcada, mezclada, toda sucia. As\u00ed te gusta, putito.<\/p>\n<p>Esteban no se movi\u00f3. Se qued\u00f3 ah\u00ed, chupando, tragando, babeando, hundido en su humillaci\u00f3n m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>Ana lo empuj\u00f3 con el pie, como si fuera un objeto.<\/p>\n<p>\u2014Listo. Volv\u00e9 a tu lugar, perro. Ya me serviste.<\/p>\n<p>\u00c9l se arrastr\u00f3 para sentarse en el piso, como un perro mojado. La cara le chorreaba, la boca entreabierta, el pecho subiendo y bajando con respiraciones cortas, derrotado.<\/p>\n<p>Ana se acomod\u00f3 la ropa, encendi\u00f3 un cigarro y lo mir\u00f3 de reojo, cruel.<\/p>\n<p>\u2014Buen cornudo. As\u00ed te quiero.<\/p>\n<p>Ana lo mir\u00f3 con asco, esa sonrisa torcida que parec\u00eda hecha de veneno.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSab\u00e9s qu\u00e9, pelotudo? Mientras vos te part\u00edas el lomo en el laburo, yo me cog\u00eda a otro en esta cama. Ac\u00e1. En la misma cama donde vos te me sub\u00eds con esa poronguita triste que apenas me toca. Un macho de verdad. Con una verga como un fierro caliente. Me rompi\u00f3 toda. Me acab\u00f3 adentro tantas veces que estuve todo el d\u00eda con la concha goteando.<\/p>\n<p>Esteban tragaba saliva, con los ojos clavados en el suelo, cada palabra cay\u00e9ndole encima como una piedra.<\/p>\n<p>\u2014Y s\u00ed. Me dej\u00f3 embarazada, cornudo \u2014le escupi\u00f3\u2014. Tres meses llevo con el pendejo de otro adentro, y vos ah\u00ed\u2026 chupando leche ajena como un pobre perro.<\/p>\n<p>Lo mont\u00f3 de golpe. Se sent\u00f3 sobre \u00e9l con bronca, como si lo castigara. Rebotaba como una yegua salvaje, ri\u00e9ndose sucia, con los dientes apretados de goce y odio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s saber c\u00f3mo fue?<\/p>\n<p>Y lo vio todo. Ella, empapada, desnuda, cabalgando como una puta pose\u00edda sobre ese tipo que la llen\u00f3. Lo ten\u00eda adentro hasta el fondo, se mov\u00eda sola, desesperada, con la boca abierta, gimiendo como una enferma. \u00c9l le agarraba el culo con las dos manos, se la cog\u00eda con furia, sin pausa, acabando adentro como si la estuviera marcando.<\/p>\n<p>Nuestra cama se sacud\u00eda con violencia. Una cama de dos, manchada por tres.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed, mientras se lo cog\u00eda a Esteban como castigo, le tir\u00f3 otra bomba:<\/p>\n<p>\u2014Y no fue solo \u00e9l, \u00bfeh?<\/p>\n<p>Esteban la mir\u00f3 de reojo, roto.<\/p>\n<p>Ana se inclin\u00f3 y le escupi\u00f3 la cara.<\/p>\n<p>Esteban levant\u00f3 la vista apenas, como si le costara respirar.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, as\u00ed como te digo. En el ba\u00f1o de un boliche. Ni me acuerdo el nombre del chab\u00f3n. Me vio pasar con ese shortcito negro \u2014ese que me met\u00eda en el medio del orto y dejaba media concha al aire\u2014 y me sigui\u00f3 sin decir nada. Me agarr\u00f3 de los pelos, me empuj\u00f3 contra el lavamanos y me la clav\u00f3 sin avisar.<\/p>\n<p>Lo mir\u00f3 con burla, con goce en la voz.<\/p>\n<p>\u2014Ni me baj\u00f3 del todo la ropa. Solo me corri\u00f3 el short ese que me part\u00eda la raya. Me la mand\u00f3 as\u00ed nom\u00e1s, sin forro. A lo bruto. Sin preguntar. Me cogi\u00f3 r\u00e1pido, sucio, duro. Como una cosa. Y acab\u00f3 adentro m\u00edo. Todo. Hasta la \u00faltima gota.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 hasta su cara.<\/p>\n<p>\u2014Y yo&#8230; me corr\u00ed igual. Sin culpa. Empapada. Con la bombacha chorreando leche de otro. Camin\u00e9 por el boliche como si nada, con el culo marcado, el ojete transpirado, y ese short todo metido en el medio. Como una puta. Le agarr\u00f3 la cara con fuerza.<\/p>\n<p>\u2014Y no se quiso sacar. No le import\u00f3 un carajo. Se vino adentro, fuerte, profundo, caliente. Y yo\u2026 no dije nada. Me qued\u00e9 quietita. Me corr\u00ed igual. Gimiendo. Como una puta agradecida.<\/p>\n<p>Esteban cerr\u00f3 los ojos.<\/p>\n<p>\u2014Sal\u00ed del ba\u00f1o con la bombacha empapada y la concha chorreando leche de un desconocido. Y vos esa noche me esperabas con la comida calentita, como un buen marido. Qu\u00e9 boludo.<\/p>\n<p>Ana se baj\u00f3 de \u00e9l, se limpi\u00f3 con su remera, como si se secara el desprecio.<\/p>\n<p>\u2014Ah, cierto\u2026 \u2014dijo mientras tecleaba en el celular\u2014. Ma\u00f1ana vamos al obstetra. Vas a escuchar el coraz\u00f3n del hijo que no es tuyo. Y vas a sonre\u00edr como un pap\u00e1 ejemplar. Como el buen cornudo que sos.<\/p>\n<p>Se fue al ba\u00f1o, caminando desnuda, con la concha abierta, la espalda recta y el culo lleno de marcas.<\/p>\n<p>Esteban qued\u00f3 ah\u00ed, con la cara h\u00fameda, la verga fl\u00e1cida, y el alma hecha trizas.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61265\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61265\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2014S\u00ed, as\u00ed como te digo. En el ba\u00f1o de un boliche. Ni me acuerdo el nombre del chab\u00f3n. Me vio pasar con ese shortcito negro \u2014ese que me met\u00eda en el medio del orto y dejaba media concha al aire\u2014 y me sigui\u00f3 sin decir nada. Me agarr\u00f3 de los pelos, me empuj\u00f3 contra el lavamanos y me la clav\u00f3<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61265\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61265\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":15470,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-61265","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":10660,"today_views":6},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15470"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61265"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61265\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61267,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61265\/revisions\/61267"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}