{"id":61368,"date":"2025-08-07T00:08:08","date_gmt":"2025-08-06T22:08:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61368"},"modified":"2025-08-06T17:41:38","modified_gmt":"2025-08-06T15:41:38","slug":"el-castigo-de-elva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-castigo-de-elva\/","title":{"rendered":"El castigo de Elva"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61368\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Elva sinti\u00f3 un escalofr\u00edo recorrer su espina dorsal mientras la doctora le explicaba los resultados del \u00faltimo an\u00e1lisis de sangre. \u201cSu fertilidad est\u00e1 en niveles sorprendentemente altos\u201d dijo la m\u00e9dica, con una sonrisa que percibi\u00f3 como demasiado p\u00edcara para el contexto. \u201cRealmente incre\u00edble para su edad\u201d.<\/p>\n<p>La noticia no era tan inesperada. La terapia hormonal post-menopausia hab\u00eda dado frutos y la sensaci\u00f3n de rejuvenecimiento f\u00edsica que sent\u00eda era palpable. Pero la insistencia de la doctora en los niveles &#8220;sorprendentemente altos&#8221; le hab\u00eda despertado una inquietud.<\/p>\n<p>Las semanas posteriores fueron un torbellino de cirug\u00edas, tratamientos est\u00e9ticos y sesiones con el nutricionista. Elva se miraba en el espejo con fascinaci\u00f3n. La piel se ve\u00eda tersa y luminosa, sus pechos hab\u00edan aumentado a un tama\u00f1o voluptuoso y su cintura ahora era una delicia escultural. Sus piernas, musculosas gracias al entrenamiento que hab\u00eda empezado para recuperar su energ\u00eda despu\u00e9s de que Fernando su ex pareja terminara la relaci\u00f3n, adquirieron un tono bronceado perfecto bajo el sol de Rosario. Se sent\u00eda como una diosa renacida, aunque segu\u00eda arrepinti\u00e9ndose del abandono sexual y la falta de deseo que hab\u00eda llevado a Fer (as\u00ed lo llamaba) a irse con un nuevo amor.<\/p>\n<p>&#8220;Es impresionante&#8221; susurraba cada vez que se miraba en el espejo, sintiendo una excitaci\u00f3n desconocida por su cuerpo. Una sensaci\u00f3n que le recordaba con fuerza los a\u00f1os pasados, cuando ella lo encontraba irresistible y estaba dispuesta a abrirse como una flor ante la m\u00e1s m\u00ednima caricia y dejarse llenar el \u00fatero con su f\u00e9rtil esperma. &#8220;\u00bfQu\u00e9 fue de \u00e9l?&#8221;, pensaba mientras acariciaba sus nuevas caderas prominentes y recordaba los hermosos orgasmos que juntos ten\u00edan.<\/p>\n<p>La sorpresa lleg\u00f3 un d\u00eda soleado de noviembre. Elva recibi\u00f3 un llamado telef\u00f3nico en el consultorio. La voz del m\u00e9dico le dijo que hab\u00eda ganado un concurso y ser\u00eda parte de un programa exclusivo para mujeres de su perfil: una experiencia &#8220;totalmente gratuita&#8221; llamada &#8220;El despertar de las diosas&#8221;. El programa, seg\u00fan la informaci\u00f3n que encontr\u00f3 en internet, era muy deseado y solo se seleccionaban unas pocas mujeres al a\u00f1o. Era una especie de tratamiento integral que inclu\u00eda sesiones semanales con terapeutas, masajes, nutrici\u00f3n personalizada y acceso a un grupo exclusivo para compartir experiencias.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s llamativo: un &#8220;programa especial&#8221; para mejorar su &#8220;plenitud vital&#8221;. Ella no se pod\u00eda explicar la sensaci\u00f3n de mariposas en el est\u00f3mago al leer esa frase. Era como si una parte de ella ya supiera lo que iba a suceder.<\/p>\n<p>Las primeras semanas fueron intensas. La atenci\u00f3n era constante, los masajes eran exquisitos y las conversaciones con los terapeutas le ayudaban a descifrar un poco m\u00e1s la complejidad del dolor por su separaci\u00f3n y sus traumas que mitigaron su deseo en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero algo cambiaba en su cuerpo. Una energ\u00eda nueva flu\u00eda por sus venas, una sensaci\u00f3n de deseo que se volv\u00eda cada vez m\u00e1s potente. Los sue\u00f1os se llenaban de hombres musculosos y cuerpos desnudos. Elva, antes tan tranquila, sent\u00eda su libido dispararse como un cohete sin control.<\/p>\n<p>Una noche, despu\u00e9s de un masaje profundo con aceites calientes, Elva sinti\u00f3 un hormigueo en sus labios vaginales mientras el terapeuta masajeaba suavemente sus caderas. Lo mir\u00f3 a los ojos y sinti\u00f3 que un deseo feroz la consum\u00eda, una necesidad urgente que no pod\u00eda reprimir. Sus manos se aferraron a los hombros del terapeuta, tir\u00e1ndolo hacia s\u00ed con fuerza. Lo bes\u00f3 profundamente, bajo sus pantalones torpemente y en esa posici\u00f3n tom\u00f3 su pene con las manos y lo dirigi\u00f3 sin pensar en nada hacia su empapada vagina.<\/p>\n<p>El gran miembro entr\u00f3 en ella como si hubiera sido hecho a medida llenando cada rinc\u00f3n de su vagina la cual no era usada desde su separaci\u00f3n, y en ese instante de desesperaci\u00f3n, comprendi\u00f3: el programa &#8220;especial&#8221; estaba relacionado con su deseo desenfrenado y su pasado\u2026<\/p>\n<p>Su mente de derriti\u00f3 y se rindi\u00f3 ante el deseo. Solo se limit\u00f3 a agarrar fuertemente del poderoso culo a su ocasional amante llev\u00e1ndolo profundamente dentro de ella pidi\u00e9ndole que la llenara sin importarle el hecho de no estar tomando ninguna precauci\u00f3n en el acto.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue que su primer amante acab\u00f3 copiosamente en lo m\u00e1s profundo de su desprotegida vagina dej\u00e1ndola completamente inaugurada y a su poseedora agotada y lista para los hechos que luego comenzar\u00edan a ocurrir diariamente.<\/p>\n<p>Fernando hab\u00eda planeado esto todo con meticulosa precisi\u00f3n. Lo sab\u00eda en el fondo de su coraz\u00f3n. La venganza por su falta de deseo cuando ella estaba con \u00e9l se hac\u00eda palpable como un fantasma fr\u00edo que la acechaba.<\/p>\n<p>Al siguiente d\u00eda y luego de sentirse culpable y avergonzada durante toda la noche, mientras se encontraba en un nuevo gimnasio exclusivo para el exclusivo club de mujeres, un hombre musculoso y alto, con una sonrisa seductora le extendi\u00f3 el brazo. \u201cTe espero por ac\u00e1\u201d, dijo con una voz profunda y sensual, se\u00f1alando una habitaci\u00f3n privada al lado del sauna.<\/p>\n<p>Elva sinti\u00f3 un escalofr\u00edo que no ten\u00eda nada que ver con el calor del lugar. Hab\u00eda entendido finalmente qu\u00e9 le deparaba &#8220;El despertar de las diosas&#8221;. Y Fer hab\u00eda elegido el escenario perfecto para su venganza.<\/p>\n<p>Sus piernas se abrieron como p\u00e9talos hacia el hombre musculoso mientras \u00e9l la sosten\u00eda por las caderas, sus grandes manos acariciando su piel tersa con una voracidad que hac\u00eda temblar sus entra\u00f1as. Su pene, un monstruo de m\u00e1s de 20 cm que parec\u00eda desafiar la l\u00f3gica y la anatom\u00eda humana, se desliz\u00f3 dentro de ella con una contundencia que le rob\u00f3 el aliento. Elva sinti\u00f3 un orgasmo estrangulador, un torbellino de placer visceral que la abrum\u00f3 completamente y luego la sensaci\u00f3n que desde ese momento ser\u00eda su m\u00e1xima compa\u00f1era, el calor inconfundible y los golpes en lo m\u00e1s hondo de su \u00fatero desprotegido, de los potentes chorros de esperma de su compa\u00f1ero circunstancial.<\/p>\n<p>Luego de ese tremendo cl\u00edmax \u00e9l bes\u00f3 y se divirti\u00f3 largo rato con los hermosos pechos chup\u00e1ndolos y bes\u00e1ndolos como queriendo sacar leche de ellos y as\u00ed como un aviso de lo que iba a venir unas peque\u00f1as gotitas de l\u00edquido acuoso salieron de ellos mientras entraba en un nuevo orgasmo y se quedaba dormida.<\/p>\n<p>Al despertar estaba en una hermosa habitaci\u00f3n con una gigantesca y c\u00f3moda cama, totalmente desnuda y con su vagina rezumando todav\u00eda el l\u00edquido depositado por su ultimo hombre\u2026 se levant\u00f3, se ba\u00f1\u00f3 cambi\u00f3 y perfum\u00f3, segu\u00eda tremendamente excitada pero a su vez sinti\u00e9ndose culpable pues solo en 2 d\u00edas ya hab\u00eda tenido sexo 2 veces sin protecci\u00f3n. Ahora, pens\u00f3 ella, voy a ir a la oficina de direcci\u00f3n, pido una pastillas del d\u00eda despu\u00e9s y me retiro.<\/p>\n<p>No encontr\u00f3 nada de ropa, solo toallas y much\u00edsima ropa tremendamente sexy, casi pornogr\u00e1fica, entendiendo un claro mensaje. Se puso un brev\u00edsimo vestido negro encima y abr\u00ed\u00f3 la puerta, llev\u00e1ndose una gigantesca sorpresa, una fila interminable de hombres desnudos esperando su turno\u2026<\/p>\n<p>Y as\u00ed comenz\u00f3 su nueva vida sin saberlo, solo se dej\u00f3 llevar por el deseo y tom\u00f3 la mano del primer hombre, y lo arrastr\u00f3 con ella a su cama, de a uno en uno todos los dem\u00e1s comenzaron a avanzar y la poseyeron. Una sinfon\u00eda de cuerpos musculosos, grandes penes y eyaculaciones copiosas llenaban sus d\u00edas y noches. Cientos de hombres, con una selecci\u00f3n meticulosa por parte del programa se turnaron para hacerla suya, sin protecci\u00f3n alguna una y otra vez colm\u00e1ndola de orgasmos.<\/p>\n<p>Elva sin saberlo ni desearlo conscientemente se convirti\u00f3 en un templo sagrado de fertilidad, un altar donde la pasi\u00f3n y el deseo se ofrec\u00edan como sacrificio a la voluntad implacable de Fernando. El dolor inicial de la humillaci\u00f3n se transform\u00f3 en una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de posesi\u00f3n, de ser completamente consumida por su nuevo destino. Dos meses despu\u00e9s su vientre, antes plano, despu\u00e9s de recibir tantas eyaculaciones dentro, comenz\u00f3 a redondearse levemente en la zona cercana al monte de venus, sus pechos se endurecieron e hincharon y sus pezones se agrandaron y oscurecieron, ella ya sab\u00eda hacia rato lo que estaba ocurriendo en su interior.<\/p>\n<p>Cuando Fernando finalmente apareci\u00f3, despu\u00e9s de dos meses y medio de este ciclo infernal. La sonrisa de satisfacci\u00f3n en su rostro era tan c\u00e1lida como el sol de verano, pero tambi\u00e9n tan fr\u00eda como la luna plateada que iluminaba las noches de sus encuentros con los hombres.<\/p>\n<p>&#8220;Te ves espl\u00e9ndida, Elva&#8221; dijo Fernando, acariciando su peque\u00f1o vientre abultado con una mirada llena de maliciosa ternura. \u201cY pronto ser\u00e1s madre.&#8221;<\/p>\n<p>Elva lo mir\u00f3 a trav\u00e9s del velo de la locura y el deseo que ahora le dominaban. &#8220;Tu venganza es demasiado cruel&#8221; murmur\u00f3, sintiendo un nuevo orgasmo recorrer su cuerpo mientras sus dedos se aferraban al suave muslo del hombre que la estaba penetrando en ese preciso instante mientras eyaculaban otra vez en su interior.<\/p>\n<p>Fernando inclin\u00f3 la cabeza y con una sonrisa triunfante murmur\u00f3: \u201cSolo acaba de empezar.&#8221;<\/p>\n<p>Y Elva comprendi\u00f3. Su castigo no solo era ese embarazo, sino el ciclo perpetuo de fertilidad forzada que le hab\u00eda deparado Fernando. Ser\u00eda madre una y otra vez, un vientre f\u00e9rtil entregado al placer y a la posesi\u00f3n de otros hombres hasta que su cuerpo se agotara. Su destino no ser\u00eda &#8220;El despertar de las diosas&#8221;, sino \u201cLos partos de la diosa\u201d, el l\u00f3gico resultado de ser una esclava del deseo irrefrenable que \u00e9l hab\u00eda reavivado en ella.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61368\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61368\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Y as\u00ed comenz\u00f3 su nueva vida sin saberlo, solo se dej\u00f3 llevar por el deseo y tom\u00f3 la mano del primer hombre, y lo arrastr\u00f3 con ella a su cama, de a uno en uno todos los dem\u00e1s comenzaron a avanzar y la poseyeron. Una sinfon\u00eda de cuerpos musculosos, grandes penes y eyaculaciones copiosas llenaban sus d\u00edas y noches. Cientos<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61368\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61368\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31560,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-61368","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2312,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31560"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61368"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61368\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61370,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61368\/revisions\/61370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}