{"id":61566,"date":"2025-08-18T00:20:08","date_gmt":"2025-08-17T22:20:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61566"},"modified":"2025-08-17T18:03:55","modified_gmt":"2025-08-17T16:03:55","slug":"1548-los-placeres-de-viajar-en-tren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1548-los-placeres-de-viajar-en-tren\/","title":{"rendered":"Los placeres de viajar en tren"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61566\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">22<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era viernes a \u00faltima hora, comienzo de puente veraniego, y la estaci\u00f3n parec\u00eda un hervidero de gente ansiosa, maletas y ruido. Yo me dispon\u00eda a coger el tren, y lo hac\u00eda francamente ilusionada. La cercan\u00eda de las vacaciones de agosto, por un lado, y el deseo de encontrarme con los m\u00edos en el pueblo, familia y amigos que no ve\u00eda desde Semana Santa, me predispon\u00edan a un viaje esperado largamente durante esas tediosas semanas de trabajo en la gran ciudad. A pesar de los ya casi diez a\u00f1os que llevaba viviendo en ella con mi ajustado sueldo de secretaria de administraci\u00f3n en una editorial, la verdad es que no hab\u00eda conseguido adaptarme del todo al ritmo y costumbres de la urbe.<\/p>\n<p>Llevaba, eso s\u00ed, una vida relativamente c\u00f3moda en mi apartamento de soltera, con mis amistades de fin de semana, mis cursillitos de fotograf\u00eda, el gimnasio un par de veces a la semana, y dos o tres parejas, que no me hab\u00edan durado demasiado, durante todos esos a\u00f1os. En cualquier caso, un balance bastante gris para la ansias de comerse el mundo que llevaba aquella joven de 23 a\u00f1os cuando sali\u00f3 del pueblo, una vez que acab\u00f3 los estudios de psicolog\u00eda en la capital de su provincia.<\/p>\n<p>Ahora ten\u00eda por delante toda una noche en el tren, pero iba contenta por lo ya dicho y porque al d\u00eda siguiente ten\u00eda la despedida de soltera de mi hermana la peque\u00f1a. Todo me predispon\u00eda a un viaje agradable pensando en la juerga y la posterior tranquilidad del pueblo. Pero no pod\u00eda imaginar entonces, seg\u00fan entraba con mi maleta en el compartimento del coche-cama que hab\u00eda reservado, c\u00f3mo de agradable me iba a resultar aquella noche de viaje.<\/p>\n<p>El caso es que una vez instalada se me acerc\u00f3 el revisor a comprobar el billete y a pedirme un favor. Por lo visto era pol\u00edtica de la compa\u00f1\u00eda aprovechar en fechas clave como la de ese d\u00eda, la capacidad de los trenes al m\u00e1ximo, y por eso me consultaba si estar\u00eda dispuesta a compartir mi compartimento con una segunda persona que deb\u00eda subir al tren en la siguiente parada. Yo, no s\u00e9 si por timidez, falta de criterio, o por mi buen estado de \u00e1nimo, no supe oponerme y acept\u00e9 su propuesta sin demasiadas pegas.<\/p>\n<p>Olvid\u00e1ndome del asunto, cuando el tren por fin sali\u00f3, me tumb\u00e9 en la cama inferior de las dos y tras leer un poco para coger sue\u00f1o, apagu\u00e9 la luz y me dispuse a pasar la noche lo mejor posible pensando en el previsible cachondeo de la siguiente noche. Dadas las fechas, me tap\u00e9 s\u00f3lo con la s\u00e1bana y vestida \u00fanicamente con unas braguitas blancas de algod\u00f3n y una camiseta c\u00f3moda.<\/p>\n<p>Al rato, no s\u00e9 si mucho o poco, y atontada en medio de mi sue\u00f1o, s\u00ed llegu\u00e9 a percibir que alguien entraba y se tomaba su tiempo en colocar sus cosas y acomodarse. Yo, despreocupada por completo, me di media vuelta hacia la pared e intent\u00e9 volver a dormirme ayudada del suave traqueteo del tren. Ser\u00eda la una de la madrugada cuando una sensaci\u00f3n de calor me desvel\u00f3. Quiz\u00e1 por la presencia de dos personas en tan estrecho espacio, o bien porque el aire no funcionaba correctamente, el caso es que sent\u00eda un ahogo inc\u00f3modo y decid\u00ed levantarme para abrir una rendija en la ventana, hasta entonces bien cerrada.<\/p>\n<p>La luz de la luna penetraba en la peque\u00f1a estancia permitiendo percibir bastante bien las formas y bultos presentes. Y entonces, al darme la vuelta para volver a mi cama, me encontr\u00e9 lo inesperado. Yo hab\u00eda dado ingenuamente por hecho, pensaba que las normas de la compa\u00f1\u00eda ferroviaria as\u00ed lo indicar\u00edan, que mi desconocido acompa\u00f1ante ser\u00eda otra mujer. Pero no, all\u00ed estaba \u00e9l a la altura de mis ojos, an\u00f3nimo y misterioso, turista ex\u00f3tico, inmigrante extranjero o simple viajante comercial, pero pude percibir claramente su contundente figura tumbada boca arriba sin taparse, y desnudo por completo.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n me paraliz\u00f3 por unos segundos, y no pude evitar fijarme durante aquellos escasos instantes en c\u00f3mo resaltaba la forma de su miembro posada lateralmente sobre su vientre. Para nada estaba excitado, pero aun as\u00ed, me llam\u00f3 poderosamente la atenci\u00f3n la sensaci\u00f3n de potencia que transmit\u00eda: era un pene relajado de tallo m\u00e1s bien corto, pero francamente gordo que culminaba en una cabeza prominente sobre la rugosa vaina de la que part\u00eda. Pude apreciar, incluso en la semipenumbra, que estaba sin circuncidar porque se ve\u00eda en su extremo la apertura del prepucio que dejaba algo entrever el glande interno. Por debajo dos buenos test\u00edculos entre las piernas semiabiertas completaban una lasciva e imp\u00fadica imagen de un macho exhibiendo su hombr\u00eda.<\/p>\n<p>Aquella visi\u00f3n tan lujuriosa me produjo un estremecimiento inmediato, y tard\u00e9 un poco en reaccionar antes de agacharme hacia mi cama. Me acost\u00e9, pero aquella imagen no desaparec\u00eda de mi cabeza; sin querer una excitante sensaci\u00f3n se iba apoderando de m\u00ed, la presencia cierta de aquel desconocido a un metro escaso de m\u00ed, con todo aquel paquete de poderosas razones a la vista, me indujo un est\u00edmulo muy agradable en las partes m\u00e1s rec\u00f3nditas de mi imaginaci\u00f3n, y dej\u00e1ndome llevar por \u00e9l me acurruqu\u00e9 de nuevo hacia un lado para intentar dormir.<\/p>\n<p>No tengo ni idea de cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 hasta que un ruido me espabil\u00f3 de nuevo cuando me encontraba nuevamente dormida. Aunque al principio no supe de qu\u00e9 se trataba, no tard\u00e9 mucho en darme cuenta, por la sombra que la la leve luz que penetraba desde la ventana proyectaba sobre la pared, de que alguien, a escasos cent\u00edmetros de mi cama, permanec\u00eda de pie en medio del compartimento. Enseguida fui consciente de que aquel extra\u00f1o visitante no pod\u00eda ser otro que mi compa\u00f1ero de viaje.<\/p>\n<p>Pero lo que ya me desvel\u00f3 del todo fue darme cuenta que la s\u00e1bana que me cubr\u00eda hab\u00eda sido retirada hasta mis pies, con lo que todo mi cuerpo, incluidas las piernas, permanec\u00edan al aire en toda su plenitud. Y subrayo lo de las piernas porque tambi\u00e9n mi camiseta aparec\u00eda recogida sobre mis caderas, y yo misma pod\u00eda contemplar la blancura de mis braguitas sobre el tri\u00e1ngulo de mi pubis. Inmediatamente sent\u00ed como un impulso de mi mente que me impel\u00eda a taparme, o revolverme sobre m\u00ed misma y salir corriendo. Sin embargo, algo como un deseo m\u00e1s fuerte y desconocido, acab\u00f3 por imponerse y opt\u00e9 por permanecer quieta, simular que dorm\u00eda y permanecer a la expectativa.<\/p>\n<p>Consciente era tambi\u00e9n por mi postura -ya que me encontraba tumbada de costado, cara a la pared izquierda, con la pierna inferior totalmente estirada mientras que la derecha cruzaba por encima ligeramente doblada por la rodilla- que todo mi espl\u00e9ndido culo, s\u00f3lo protegido por la fina tela de las bragas, permanec\u00eda expuesto a los ojos de mi presunto admirador, a la vez que incluso el valle \u00edntimo de la entrepierna seguramente le ser\u00eda perceptible desde su posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante un buen rato en el que aparentemente no pas\u00f3 nada, me sent\u00ed indefensa y paralizada por la incertidumbre, pero seg\u00fan fui haci\u00e9ndome cargo de la situaci\u00f3n, y para mi sorpresa, la inquietud inicial fue dejando sitio en mi mente a una nueva sensaci\u00f3n, extra\u00f1a sensaci\u00f3n, que casi dir\u00eda que nunca antes hab\u00eda experimentado, y que era como de un deseo de obsceno exhibicionismo, lo cual empezaba a proporcionarme una agradable tranquilidad.<\/p>\n<p>De hecho, siempre hab\u00eda presumido de poseer un buen culo que sab\u00eda que atra\u00eda la mirada de los hombres y que era la envidia de mis amigas. M\u00e1s de una vez hab\u00eda llegado a notar como en las aglomeraciones del metro alg\u00fan aprovechado se permit\u00eda rozarlo e incluso tocarlo con m\u00e1s o menos descaro cuando resaltaba resping\u00f3n bajo mis pantalones ajustados.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que aquella situaci\u00f3n, sabi\u00e9ndome observada por la mirada seguramente ansiosa de aquel extra\u00f1o, empezaba a resultarme sugerente, e incluso por un momento llegu\u00e9 a lamentar haberme acostado con las bragas puestas, para as\u00ed, mejor lucir aquellas curvas m\u00edas tan seductoras. No s\u00e9 si fue por esto mismo que instintivamente quise echar el culo para atr\u00e1s, movi\u00e9ndolo ligeramente para que destacara m\u00e1s, y as\u00ed no s\u00f3lo provocar un poquito m\u00e1s a mi acompa\u00f1ante, sino tambi\u00e9n aumentar en un grado mi incipiente excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ni yo misma acababa por creerme del todo lo que por mi cabeza pasaba. Probablemente se deb\u00eda en gran parte a aquella imagen poco antes vista, y que nuevamente se fijaba en mi mente, de aquel pene turbador de mi inocencia, que me sedujo nada m\u00e1s verlo, porque adivinaba en \u00e9l un falo obsceno, caliente y vicioso, una fantas\u00eda que pod\u00eda hacerse realidad.<\/p>\n<p>Seguramente \u00e9l, el hombre que me observaba, se hab\u00eda dado cuenta de mi ensimismamiento por su desnudez cuando la descubr\u00ed, y por eso su atrevimiento en hacer lo que hac\u00eda ahora.<\/p>\n<p>Tal es as\u00ed, que justo en ese momento not\u00e9 que un dedo se posaba sobre mi pierna por encima de la rodilla derecha. El contacto no pudo ser m\u00e1s ligero en un principio, y as\u00ed permaneci\u00f3 durante un buen rato sin moverse, como evaluando mi respuesta. Al poco, sin embargo, empez\u00f3 a trazar c\u00edrculos y suaves arabescos sobre mi piel, primero muy despacio y cubriendo una peque\u00f1a extensi\u00f3n, luego cada vez de forma m\u00e1s atrevida y aventur\u00e1ndose por \u00e1reas cada vez m\u00e1s extensas del muslo desnudo, utilizando incluso dos y tres dedos en sus incursiones. Con sus caricias yo notaba que mi piel se erizaba con su contacto y un creciente deseo de ser m\u00e1s y m\u00e1s acariciada se iba apoderando de m\u00ed.<\/p>\n<p>Sus dedos bien pronto aprovecharon toda la suave superficie de muslo que yo generosamente le ofrec\u00eda en mi provocativa postura, y as\u00ed, iban y ven\u00edan en una leve y continua caricia que yo sent\u00eda como una mezcla de agradable y excitante sensaci\u00f3n, por una parte, pero tambi\u00e9n algo de inquietante incertidumbre por saber sus \u00faltimos deseos ante mi entregada indefensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras mi mente dudaba aun ligeramente sobre qu\u00e9 hacer, el tiempo jugaba a su favor y acrecentaba su determinaci\u00f3n y osad\u00eda: pod\u00eda sentir, de hecho, c\u00f3mo aquellas cosquilleantes yemas me sub\u00edan por la pierna, giraban y descend\u00edan insinu\u00e1ndose entre los muslos, cada vez m\u00e1s arriba, cada vez m\u00e1s adentro; y yo me estremec\u00eda por la sorpresa pero tambi\u00e9n, lo reconozco, porque me gustaba la sensaci\u00f3n de sentirme acariciada por los dedos de aquel hombre que adivinaba desnudo y poseedor de un pene que cre\u00eda especialmente lujurioso, y que al haberlo contemplado poco antes con aquel grueso tallo que culminaba en el marcado glande, hab\u00eda encendido en m\u00ed todos los mecanismos de las fantas\u00edas que calientan a una mujer y la hacen desear, la hacen excitarse entre las piernas hasta el punto de no poder renunciar a sentirse ella misma deseada y acariciada.<\/p>\n<p>Sus dedos en su placentera exploraci\u00f3n llegaban ya a toparse con el borde de mis bragas. Pod\u00eda sentir claramente c\u00f3mo aquel perverso contacto de sus falanges recorr\u00eda todo el borde de la tela y me iba dejando sus claras intenciones de traspasar aquella in\u00fatil frontera al borde de mi culo. Era un lento y largo paseo de sus dedos el que pod\u00eda sentir todo a lo largo de la goma de la braga, c\u00f3mo si quisiera darme tiempo a que me fuera haciendo a la idea de que quer\u00eda explorarme todo lo que la tela le ocultaba, como si de alguna manera esperara a percibir la m\u00ednima se\u00f1al por mi parte que le indujera a introducirse bajo ella para acariciarme morbosamente mis tersas nalgas por entero.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si lo pretend\u00eda expresamente, supongo que s\u00ed, pero estaba consiguiendo con aquella lentitud morbosa de sus insinuantes caricias &#8211; sobre todo all\u00ed donde las bragas justo me dejaban al descubierto esa peque\u00f1a prominencia carnosa en forma de sugerente pliegue que separa el culo del muslo, y que se vuelve tanto m\u00e1s pronunciado seg\u00fan se acerca a la entrepierna-, estaba con ello, dec\u00eda, estimul\u00e1ndome toda la zona, y comenzaba a despertarme y sensibilizarme las terminaciones nerviosas de la cercana vulva.<\/p>\n<p>Y, claro, s\u00f3lo eso me hac\u00eda falta para que desinhibiera mis \u00faltimos pudores de mujer semidesnuda ante aquel desconocido, para que deseara cada vez con m\u00e1s fuerza su caricia bajo la braga; deseaba sentir ya la relativa aspereza de aquellos dedos de hombre recorri\u00e9ndome toda la suave y sensible superficie de mi culo, sentir su mano introducirse por completo dentro del el\u00e1stico para entregarle mi trasero a sus obscenas caricias, dejarme hacer, darle el culo entero para que me lo masajeara a su antojo, todo como un delicioso anticipo de lo que pod\u00eda ser sentir sus dedos sobre mis otras intimidades.<\/p>\n<p>Pero parece que mi lascivo masajista no ten\u00eda prisa y le gustaba entretenerse en cada uno de sus movimientos. Mientras segu\u00eda tent\u00e1ndome con sus dedos por todo el l\u00edmite superior del muslo, pos\u00f3 su otra mano directamente sobre la plenitud de los gl\u00fateos. Yo pod\u00eda sentir su calor mientras me presionaba suavemente sobre la braga con toda su palma abierta.<\/p>\n<p>Luego, con la punta de sus dedos, empez\u00f3 a recorrer longitudinalmente la raja central, todo el surco que separa los mont\u00edculos, empujando cada vez m\u00e1s y haciendo como si quisiera atravesar la tela y penetrar en el profundo y estrecho desfiladero carnoso. Pod\u00eda sentir perfectamente c\u00f3mo la tela ced\u00eda y se me iba metiendo la braga dentro del culo bajo la presi\u00f3n de sus dedos.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n coordinada de sus dos manos homenaje\u00e1ndome el pompis y sus alrededores, segu\u00edan encendi\u00e9ndome las ascuas del deseo en la cercana vulva, poco m\u00e1s all\u00e1 de donde aquellos dedos procaces hurgaban sin descanso.<\/p>\n<p>En su recorrido exploratorio desde el exterior, por fin, dos de sus dedos empujaron, y levant\u00e1ndome la goma el\u00e1stica de la braga osaron por introducirse decididamente dentro de ella, y abri\u00e9ndose en abanico, comenzaron un delicioso vaiv\u00e9n de arriba a abajo por toda la nalga derecha. Su dedo \u00edndice, en cada pasada, profundizaba cada vez m\u00e1s, hasta que acerc\u00e1ndose al borde de la raja, me extrajo la tela que en ella ten\u00eda entretenida con un delicioso movimiento de palanca.<\/p>\n<p>Su otra mano, la exterior, le dej\u00f3 campo libre retir\u00e1ndose hacia mi entrepierna, y el dedito en cuesti\u00f3n, ni corto ni perezoso, no dudo un instante en hacerse un sitio entre mis dos gl\u00fateos, qued\u00e1ndoseme perfectamente acoplado en toda su longitud entre las acolchadas paredes laterales de ambas nalgas. A partir de ah\u00ed el muy p\u00edcaro cambi\u00f3 el sentido de su movimiento, de forma que yo pod\u00eda sentir muy bien c\u00f3mo cada vez profundizaba m\u00e1s y m\u00e1s en la grieta de mi culo, que lo acog\u00eda con sumo gusto.<\/p>\n<p>Ante su atrevimiento yo ya no pod\u00eda ocultar m\u00e1s mi creciente excitaci\u00f3n. Era perfectamente consciente de que \u00e9l sab\u00eda que me ten\u00eda en sus manos, de que sab\u00eda que me gustaba lo que me estaba haciendo y que me ten\u00eda entregada a su libidinoso juego. De hecho, en ese momento hubiera deseado bajarme las bragas all\u00ed mismo por completo para facilitarle el trabajo de meterme mano, y que as\u00ed, adem\u00e1s de contemplar, pudiera tener acceso libre a todas mis aberturas \u00edntimas. A\u00fan con todo, decid\u00ed permanecer quieta y dejarle hacer esperando nuevas y deliciosas sorpresas.<\/p>\n<p>Y, l\u00f3gicamente, si ya ten\u00eda mi culo, a pesar incluso de la braga, totalmente entregado y a su disposici\u00f3n, era la hora de que intentara nuevas caricias, nuevas incursiones por los jardines de mi palacio, dejarle acercarse a su puerta, abr\u00edrsela, y dejarle explorar los pasillos y recovecos de mi cueva del placer.<\/p>\n<p>Yo lo deseaba, y \u00e9l seguro que lo intu\u00eda, porque su otra mano, ahora libre, me la introdujo poco a poco entre las piernas, y siguiendo con sus dedos la comisura que seguramente se me dibujaba sobre la fina tela de la braga, a\u00fan en su sitio, pronto localiz\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del hueco del ano, el empiece de mi otra rajita, que r\u00e1pidamente centr\u00f3 su inter\u00e9s exploratorio.<\/p>\n<p>Coloc\u00f3 sus dos dedos centrales justo sobre la grietita y empez\u00f3 a restregarlos adelante y atr\u00e1s. Al tiempo, el \u00edndice y el me\u00f1ique iban paralelos acariciando la fina piel de la parte exterior de mis labios sexuales que no llegaban a ser cubiertos del todo por la estrecha tira de algod\u00f3n blanco, ya que cada vez se me recog\u00eda m\u00e1s la tela hacia dentro con el ajetreo, lo que permit\u00eda que los dedos, a cada pasada, se acercaran cada vez m\u00e1s a la entrada vaginal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, entre su perverso juego en el culo y el nuevo masaje vulvar que me estaba proporcionando, yo comenzaba a estar francamente h\u00fameda de mis propios jugos, y la braga, con el roce empapada, resbalaba perfectamente sobre los labios al impulso de sus dedos. Su roce sobre mi chocho me extasiaba de forma tal que mi respiraci\u00f3n comenzaba a ser acelerada y casi audible.<\/p>\n<p>Ya no me quedaba ninguna duda de que mi an\u00f3nimo y aprovechado manipulador era ya perfectamente consciente de lo que estaba consiguiendo; m\u00e1s a\u00fan cuando notaba que el muy cabr\u00f3n aprovechaba para presionarme con su dedo coraz\u00f3n sobre mi cl\u00edtoris, ya hinchado de goce, cada vez que en aquel vaiv\u00e9n glorioso llegaba a su extremo superior, lo cual me hac\u00eda emitir peque\u00f1os suspiros que iban creciendo en intensidad.<\/p>\n<p>Mi cabeza me daba vueltas e imaginaba que el placer que yo sent\u00eda ser\u00eda seguramente compartido por \u00e9l al poder masajearme y masturbarme a su antojo. Imaginaba, que con toda seguridad, aquel gordo pene de prominente cabeza estar\u00eda ya a estas alturas convertido en una potente polla, dura y enhiesta, apuntando hacia mi culo y a escasos cent\u00edmetros de \u00e9l.<\/p>\n<p>Lo imaginaba all\u00ed, detr\u00e1s de m\u00ed, y deseando entrar en acci\u00f3n para pasearse lujurioso por mi h\u00famedo pasillo, empap\u00e1ndose en \u00e9l antes de introducirse en m\u00ed, ansioso por follarme y penetrarme el co\u00f1o, para poder descargar entre sus sensibles paredes toda su carga de dulce y tibia leche, y me imaginaba a m\u00ed misma llena de su semen desbord\u00e1ndose hasta fluir por mis muslos abajo. Y todo ello me trastornaba y multiplicaba el placer que sus dedos me estaban dando.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61566\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61566\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ya no me quedaba ninguna duda de que mi an\u00f3nimo y aprovechado manipulador era ya perfectamente consciente de lo que estaba consiguiendo; m\u00e1s a\u00fan cuando notaba que el muy cabr\u00f3n aprovechaba para presionarme con su dedo coraz\u00f3n sobre mi cl\u00edtoris, ya hinchado de goce, cada vez que en aquel vaiv\u00e9n glorioso llegaba a su extremo superior, lo cual me hac\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61566\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61566\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":649,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-61566","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6953,"today_views":4},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/649"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61566"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61568,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61566\/revisions\/61568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}