{"id":61665,"date":"2025-08-23T00:04:42","date_gmt":"2025-08-22T22:04:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=61665"},"modified":"2025-08-22T18:28:10","modified_gmt":"2025-08-22T16:28:10","slug":"despues-de-la-subasta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/despues-de-la-subasta\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de la subasta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"61665\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El aire estaba cargado de una electricidad densa, un murmullo de deseo y expectaci\u00f3n que vibraba en las paredes oscuras del lugar. Mi amiga la dominatrix E, con su porte imponente y su cors\u00e9 de cuero negro brillando bajo las luces tenues, me guio a trav\u00e9s de un pasillo angosto hasta la sala de subastas. Yo, un devoto del fetichismo del cuero llevaba un traje completo que cruj\u00eda con cada movimiento, usando largos guantes y botas relucientes, todo en negro brillante incluyendo una capucha que cubr\u00eda todo mi cabeza dejando espacio solo para mis ojos, nariz y boca.<\/p>\n<p>El aroma del cuero se mezclaba con el incienso aromatizaba el lugar. La sala estaba llena de figuras enmascaradas, sus rostros ocultos tras antifaces de encaje o m\u00e1scaras de l\u00e1tex y cuero. En el centro, un escenario circular iluminado por un foco rojo.<\/p>\n<p>Las &#8220;esclavas&#8221;, todas voluntarias, desfilaban una a una, algunas con cadenas plateadas que tintineaban, otras con trajes de l\u00e1tex que se adher\u00edan como una segunda piel. Dominatrix E me explic\u00f3 las reglas: todo era un juego consensuado, un teatro de placer donde las sumisas se ofrec\u00edan por diversi\u00f3n, necesidad o ambas. Pero antes de pujar, cada participante pasaba por ex\u00e1menes m\u00e9dicos para garantizar que ning\u00fan interviniente tuviera alguna ETS y adem\u00e1s se hac\u00edan firmar documentos legales que aseguraban el consentimiento de las esclavas a su sometimiento.<\/p>\n<p>La primera subasta fue un torbellino. Una mujer de curvas pronunciadas, con un cors\u00e9 rojo que apenas conten\u00eda sus pechos, se pase\u00f3 con una cadena dorada colgando de su collar. Sus tacones resonaban en el suelo, y sus ojos brillaban con desaf\u00edo. Puse mi oferta, pero la puja se dispar\u00f3, y la perd\u00ed ante un hombre enmascarado que vest\u00eda un esmoquin quien alz\u00f3 su mano con arrogancia.<\/p>\n<p>Frustrado, pero excitado por el ambiente, me prepar\u00e9 para obtener una esclava esa noche, despu\u00e9s de perder varias pujas esa noche, subi\u00f3 al escenario una mujer de mediana edad con una capucha de l\u00e1tex negro que ocultaba su rostro, dejando solo su boca visible, pintada de un rojo intenso. Su cuerpo desnudo, salvo por la capucha, si bien no era una obra de arte, se dejaba ver, su piel ten\u00eda unas bellas estr\u00edas, sus curvas definidas, y una postura que gritaba sumisi\u00f3n y desaf\u00edo al mismo tiempo, si bien no pude ver su rostro, su cuerpo y su postura me parecieron familiares, cuando empez\u00f3 la subasta mi coraz\u00f3n lati\u00f3 con fuerza.<\/p>\n<p>Puje sin pensarlo, mi voz resonando en la sala mientras el precio sub\u00eda. Finalmente, con un grito de victoria, la gan\u00e9 por toda una semana. Despu\u00e9s de hacer los pagos y comprobaciones pertinentes, la lleve encadenada del cuello a una rec\u00e1mara privada, un espacio con paredes de terciopelo rojo y una cama cubierta de s\u00e1banas de sat\u00e9n negro. El aire ol\u00eda a incienso y a lujuria. Con una voz impostada le ordene con voz firme &#8220;Ponte una segunda piel&#8221;, mi propia excitaci\u00f3n palpitando bajo el cuero de mi traje.<\/p>\n<p>Ella obedeci\u00f3 al instante, desliz\u00e1ndose dentro de un traje de l\u00e1tex marr\u00f3n que abrazaba cada cent\u00edmetro de su cuerpo. El traje ten\u00eda aberturas estrat\u00e9gicas: una en la entrepierna, otra en los pechos, dejando sus pezones erectos expuestos al aire fr\u00edo. Una cadena plateada colgaba de un collar en su cuello, entonces la hice desfilar como un animal dom\u00e9stico, sus movimientos eran gr\u00e1ciles pero cargados de una sumisi\u00f3n deliberada. Me sent\u00e9 en un sill\u00f3n de cuero, mi mirada fija en ella, y con mi mirada le orden\u00e9, se\u00f1alando mi entrepierna. El cuero de mi traje estaba tenso por mi erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella se arrodill\u00f3 entre mis piernas, abri\u00f3 el cierre de mi traje y sus labios rojos rodearon mi miembro con una destreza que me hizo jadear. Su lengua danzaba, lenta al principio, luego m\u00e1s r\u00e1pida, llev\u00e1ndome a un \u00e9xtasis que me nubl\u00f3 la mente. El cuero de mi traje amplificaba cada sensaci\u00f3n, el calor de su boca contrastando con la frialdad del material que me enfundaba. Cuando termin\u00e9, ella no se detuvo; con una obediencia impecable, lami\u00f3 cada gota, sus ojos brillando bajo la capucha.<\/p>\n<p>Entonces ella me ofreci\u00f3 su co\u00f1o perfectamente expuesto por el traje, entonces mi lengua explor\u00f3 se deliciosa cavidad. Al rato no pude contenerme m\u00e1s. La tom\u00e9 por las caderas, posicion\u00e1ndola contra la cama, y la tom\u00e9 vaginalmente, su cuerpo respondiendo con gemidos ahogados que resonaban en la habitaci\u00f3n. Luego, la gir\u00e9 y le di un beso negro, lamiendo a mi esclava, una vez deje lubricado su cavidad con mi lengua, la penetr\u00e9 analmente, cada embestida era acompa\u00f1ada por el sonido del cuero rozando contra el l\u00e1tex. Le di nalgadas firmes, y sus gritos de placer llenaron el aire, un canto que alimentaba mi propia lujuria.<\/p>\n<p>Mas tarde esa noche dominatrix E, toco la puerta, su silueta estaba recortada contra la luz del pasillo, me llamo a hablar en forma reservada, me indico &#8220;Ella est\u00e1 aqu\u00ed por placer, pero tambi\u00e9n por necesidad&#8221;, explic\u00f3 con una sonrisa enigm\u00e1tica. &#8220;Algunas buscan la libertad en la sumisi\u00f3n, otras el escape en el control que entregan.&#8221; Pero esta adem\u00e1s esta endeudada por razones de la enfermedad de un familiar y busca la sumisi\u00f3n como una manera de liberarse y pagar sus problemas y me pidi\u00f3 no fuera muy dura con dicha sumisa, a lo que asent\u00ed.<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n continu\u00f3 varios d\u00edas, en el que se convirti\u00f3 en rutina que mi cuerpo y el suyo envueltos en un frenes\u00ed de fluidos, cuero y l\u00e1tex, solo interrumpido por unas horas de sue\u00f1o y las comidas. La penetr\u00e9 una y otra vez, alternando entre sus orificios, cada movimiento m\u00e1s intenso que el anterior. Su traje de l\u00e1tex, ahora pegajoso por el sudor y los fluidos, parec\u00eda fundirse con su piel. La tomaba de su cadena y la hac\u00eda m\u00eda, a veces le daba le daba unos azotes con una fusta, lo que solo hacia se excitara m\u00e1s mi esclava lo que facilitaba su penetraci\u00f3n, Solo me deten\u00eda cuando sent\u00eda que mi cuerpo estaba exhausto y saciado.<\/p>\n<p>Cuando el tiempo que subaste a mi esclava estaba por terminar, mientras la follaba con fuerza, le orden\u00e9 que se quitara su capucha, ya que despu\u00e9s de estos d\u00edas sent\u00eda curiosidad por saber c\u00f3mo seria su rostro verdadero, yo ten\u00eda potestad para pedirle ella, ya que la esclava deb\u00eda ocultar su rostro a los dem\u00e1s pero no a su amo. Ella obedeci\u00f3, deslizando el l\u00e1tex de su rostro con manos temblorosas.<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n dio un vuelco al reconocerla: era una excompa\u00f1era de universidad. No ten\u00eda mucho trato con ella, ya la recordaba como arrogante que miraba a los dem\u00e1s por encima del hombro. Verla all\u00ed, vulnerable y entregada, fue un shock que solo intensific\u00f3 mi deseo. Con mi miembro a\u00fan dentro de ella, susurr\u00e9 su nombre real. Su cuerpo se tens\u00f3, sus ojos se abrieron de par en par bajo la luz tenue, entonces me quit\u00e9 mi propia m\u00e1scara, revelando mi rostro. Por un momento, no me reconoci\u00f3, pero cuando lo hizo, mi nombre escap\u00f3 de sus labios en un grito entrecortado.<\/p>\n<p>Su cuerpo se estremeci\u00f3, mientras yo segu\u00eda movi\u00e9ndome dentro de ella, el calor de su reacci\u00f3n me llevo al borde de un orgasmo, cuando sacie mis apetitos, le pregunte &#8220;\u00bfC\u00f3mo llegaste aqu\u00ed?&#8221;. No respondi\u00f3, solo me mir\u00f3 con una mezcla de verg\u00fcenza y deseo, sus mejillas enrojecidas. La tom\u00e9 de nuevo, m\u00e1s lento esta vez, saboreando cada reacci\u00f3n de su cuerpo, cada gemido que escapaba de su garganta. El pasado y el presente se fundieron en ese momento, el poder y la sumisi\u00f3n entrelaz\u00e1ndose en un baile de cuero, l\u00e1tex y carne.<\/p>\n<p>Cuando la subasta termin\u00f3, me desped\u00ed de ella con una \u00faltima caricia en su rostro, le susurr\u00e9 a su o\u00eddo mi correo electr\u00f3nico, por si deseaba contactarme. Aunque no estaba permitido, dominatrix E al darse cuenta lo que hice me gui\u00f1\u00f3 un ojo mientras me alejaba con mi traje crujiendo con cada paso, hacia un vestidor donde me sacar\u00eda mi segunda piel en firma reservada y volver\u00eda a mi vida habitual. Esos d\u00edas hab\u00edan sido un torbellino de placer y revelaciones, un viaje al borde de los deseos m\u00e1s oscuros, que qued\u00f3 grabada en mi mente para siempre.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_61665\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"61665\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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