{"id":62132,"date":"2025-09-13T00:01:22","date_gmt":"2025-09-12T22:01:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62132"},"modified":"2025-09-12T16:12:09","modified_gmt":"2025-09-12T14:12:09","slug":"sombras-de-la-fe-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sombras-de-la-fe-1\/","title":{"rendered":"Sombras de la fe (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62132\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>\u00bfPor qu\u00e9 tuvo que ser as\u00ed? Cada ma\u00f1ana me pregunto lo mismo desde que \u00e9l muri\u00f3, mi amor, mi esposo, mi todo.<\/p>\n<p>A\u00fan recuerdo cuando lo conoc\u00ed. Yo ten\u00eda 18 a\u00f1os y, en ese entonces, no conoc\u00eda nada m\u00e1s all\u00e1 de mi hermosa familia. Siempre fuimos la t\u00edpica familia religiosa: respet\u00e1bamos todas las normas, \u00edbamos a la iglesia todos los domingos, pas\u00e1bamos tiempo en familia y no falt\u00e1bamos a ninguna misa. Mis padres no eran tan estrictos; desde muy peque\u00f1a, me ense\u00f1aron a creer en los valores de la iglesia de la diosa Lunara. Nuestra fe se sostiene en tres pilares fundamentales: el respeto, el cari\u00f1o y la familia tradicional. De ellos se derivan otras reglas, aunque estas tienen menor importancia. Nunca me cuestion\u00e9 nada acerca de lo que cre\u00eda hasta que una chica nueva lleg\u00f3 a mi universidad.<\/p>\n<p>Sara, una chica que, nada m\u00e1s verla, me hizo sonrojar. Ten\u00eda el pelo rubio, unos ojos azules como el mar y una sonrisa preciosa que, estoy segura, podr\u00eda haber conquistado a los mism\u00edsimos \u00e1ngeles. Ella era nueva en la ciudad y, al llegar a mi universidad, fue asignada como mi compa\u00f1era de clase, justo a mi lado. Al principio, no pod\u00eda concentrarme en las clases porque quer\u00eda seguir observando esa hermosa sonrisa. Cada vez que pod\u00eda, volteaba y ve\u00eda su rostro, sus mejillas con un ligero sonrojo y sus ojos azules atentos a la pizarra. Pero no pod\u00eda mantener la mirada mucho tiempo; me daba miedo que me descubriera observ\u00e1ndola. Intercalaba vistazos a la pizarra y a su rostro.<\/p>\n<p>En uno de esos momentos, ocurri\u00f3 lo que tem\u00eda: ella volte\u00f3 y nuestros ojos se cruzaron por un instante. R\u00e1pidamente me gir\u00e9, escond\u00ed el rostro en mis brazos y sent\u00ed un ardor que se extend\u00eda por mis mejillas. Quer\u00eda desaparecer. El resto de la clase me la pas\u00e9 escondida, evitando su mirada.<\/p>\n<p>Cuando son\u00f3 la campana del recreo, escuch\u00e9 el traqueteo de unos zapatos acerc\u00e1ndose y sent\u00ed unos dedos posarse suavemente en mi hombro. Levant\u00e9 la vista y ah\u00ed estaba ella, con una sonrisa de oreja a oreja. Me pregunt\u00f3 si la estaba observando. No supe qu\u00e9 responder; mis palabras se trabaron. Ella simplemente se rio, se present\u00f3 y pasamos el resto del recreo conversando. Result\u00f3 ser una chica muy agradable y ten\u00edamos mucho en com\u00fan. Los d\u00edas pasaron y nos volvimos mejores amigas. Convers\u00e1bamos todo el tiempo, y yo dorm\u00eda cada noche pensando en qu\u00e9 har\u00edamos al d\u00eda siguiente. La ansiedad me carcom\u00eda; mi deseo de estar con ella era tal que incluso descuid\u00e9 un poco mis estudios por pasar m\u00e1s tiempo juntas.<\/p>\n<p>Una tarde, Sara me invit\u00f3 a estudiar a su casa. Estaba feliz: podr\u00eda recuperar mis notas y, al mismo tiempo, estar con ella. Su casa era m\u00e1s peque\u00f1a que la m\u00eda, pero no luc\u00eda mal en absoluto. Sara abri\u00f3 la puerta, vestida con una falda rosa y una blusa, con el pelo recogido en una simple cola. Al verme, me abraz\u00f3 y me invit\u00f3 a pasar. Al entrar, not\u00e9 que todo era muy femenino: las paredes estaban pintadas de rosa y blanco, hab\u00eda decoraciones hechas a mano en la sala y una mesa familiar en el centro con flores y un mantel celeste. Mientras observaba la sala, una se\u00f1ora alta, de unos treinta y tantos a\u00f1os, apareci\u00f3 por el pasillo. Su pelo casta\u00f1o ca\u00eda suelto, y su rostro no se parec\u00eda al de Sara.<\/p>\n<p>Me salud\u00f3 con un abrazo cari\u00f1oso y llam\u00f3 a su esposa. Me sorprend\u00ed: \u00bfesposa? Nunca hab\u00eda considerado la posibilidad de que dos mujeres se casaran. Siempre pens\u00e9 que solo un hombre y una mujer pod\u00edan hacerlo. Me pareci\u00f3 extra\u00f1o que, en los textos sagrados de Lunara, se prohibiera espec\u00edficamente el amor entre dos mujeres o dos hombres. Pero al parecer, as\u00ed era. Una joven un poco m\u00e1s alta que Sara y yo apareci\u00f3; llevaba el pelo corto y un vestido con un mandil que dec\u00eda \u201cI love my family\u201d. Me abraz\u00f3 con el mismo afecto que su esposa. Me sent\u00ed inc\u00f3moda al estar con personas que no segu\u00edan las sagradas escrituras de Lunara.<\/p>\n<p>Fing\u00ed una sonrisa amistosa y le ped\u00ed a Sara que me mostrara su habitaci\u00f3n. Ella sonri\u00f3 y me llev\u00f3 a su cuarto, que luc\u00eda muy ordenado. Hab\u00eda varios peluches, una cama que parec\u00eda c\u00f3moda y muchos posters en las paredes. De repente, su ropero se abri\u00f3 y un mont\u00f3n de ropa sucia sali\u00f3 disparada, incluyendo algunas bragas y sostenes. Ambas nos re\u00edmos; mi imagen perfecta de ella se desvaneci\u00f3, pero eso me hizo sentir m\u00e1s c\u00f3moda. La ayud\u00e9 a ordenar su ropa, y nos pasamos conversando y estudiando, olvid\u00e1ndome por un momento de la incomodidad que sent\u00eda por sus madres. En medio de la charla, surgi\u00f3 un tema que me avergonz\u00f3.<\/p>\n<p>Sara me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 la observaba tanto en clase. Mi coraz\u00f3n se aceler\u00f3; no sab\u00eda c\u00f3mo responder. Balbuce\u00e9 algo sobre su sonrisa, pero mis mejillas ard\u00edan de nuevo. Ella rio suavemente, inclin\u00e1ndose un poco m\u00e1s cerca, y dijo que tambi\u00e9n hab\u00eda notado c\u00f3mo la miraba. Por un instante, el aire se sinti\u00f3 m\u00e1s pesado, como si el tiempo se detuviera. No supe qu\u00e9 decir, pero sus ojos azules brillaban con una calidez que me hac\u00eda querer confesar lo que sent\u00eda. Sin embargo, el peso de las ense\u00f1anzas de Lunara me detuvo. Me limit\u00e9 a sonre\u00edr t\u00edmidamente.<\/p>\n<p>Ella me confes\u00f3 que tambi\u00e9n me hab\u00eda estado observando, con las mejillas te\u00f1idas de carmes\u00ed. Coloc\u00f3 sus manos sobre mi muslo y acerc\u00f3 su rostro al m\u00edo, y me bes\u00f3. Era mi primer beso y era con una chica. Intent\u00e9 apartarla inicialmente, murmurando algo sobre que esto estaba mal seg\u00fan Lunara, pero en el fondo lo deseaba tanto que mi resistencia fue d\u00e9bil. Sus labios eran suaves y muy tiernos; su lengua se meti\u00f3 dentro de mi boca y rode\u00f3 la m\u00eda con una delicadeza que me hizo temblar de placer. Ella me tir\u00f3 suavemente sobre su cama y se coloc\u00f3 encima de m\u00ed, con su trasero presionando contra mi est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Me confes\u00f3 que yo le gustaba, que era dif\u00edcil para ella fingir que solo \u00e9ramos amigas. Le dije que eso estaba mal, que dos mujeres no deb\u00edan gustarse, pero mi voz era un susurro inseguro, y mi cuerpo traicionaba mis palabras al arquearse ligeramente hacia ella. Sara ignor\u00f3 mis quejas morales, sabiendo que en el fondo yo lo quer\u00eda, y me volvi\u00f3 a besar, sus pechos chocando contra los m\u00edos, solo cubiertos por la tela de nuestras blusas y sostenes. Sent\u00ed la humedad de su entrepierna filtr\u00e1ndose poco a poco, humedeciendo mi est\u00f3mago mientras no dejaba de besarme una y otra vez.<\/p>\n<p>Finalmente, se detuvo un momento; sus ojos parec\u00edan haber tenido corazones si estuvi\u00e9ramos en un anime, las comisuras de su boca estaban cubiertas de nuestra saliva mezclada. Ella me dijo que me amaba y que nunca me dejar\u00eda ir. Me empez\u00f3 a besar el cuello mientras me susurraba que yo era suya y solo suya, con sus brazos impidi\u00e9ndome moverme. Yo le dec\u00eda que parase, pero ella no me hac\u00eda caso. Cuando de repente se me escap\u00f3 un gemido, gir\u00e9 el rostro mientras trataba de ocultar el vergonzoso sonido que hab\u00eda salido de mi boca. Ella se acerc\u00f3 a m\u00ed y me mencion\u00f3 que mi sonido era muestra de que realmente lo estaba disfrutando.<\/p>\n<p>Yo trat\u00e9 de negarlo apresuradamente. Ella simplemente se rio y se levant\u00f3 la falda; sus bragas estaban realmente h\u00famedas, principalmente una raya en medio de color totalmente oscuro. Me dijo que era mi culpa que ella estuviera mojada, y que yo probablemente deb\u00eda estar igual. Yo lo negu\u00e9 fervientemente, sacudiendo la cabeza como si eso pudiera borrar la traici\u00f3n de mi propio cuerpo. &#8220;No, no es as\u00ed&#8230; Esto no puede ser&#8221;, murmur\u00e9, mi voz un hilo tembloroso que se perd\u00eda en el calor de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero Sara solo sonri\u00f3, esa sonrisa traviesa que hab\u00eda empezado como algo inocente en el recreo y ahora se convert\u00eda en una promesa peligrosa. Se incorpor\u00f3 un poco, a\u00fan a horcajadas sobre m\u00ed, su peso ligero pero firme contra mi est\u00f3mago, y me mir\u00f3 con esos ojos azules que parec\u00edan leer cada secreto que intentaba esconder.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfEn serio? \u00bfNo est\u00e1s ni un poquito mojada por m\u00ed?&#8221;, dijo con un tono juguet\u00f3n, como si estuvi\u00e9ramos hablando de un secreto compartido en el patio de la universidad. Sus dedos trazaron un camino lento por el borde de mi falda, rozando apenas la piel de mis muslos, enviando chispas que me hicieron apretar los dientes. &#8220;Si no lo est\u00e1s, te dejo ir ahora mismo. Promesa. Puedes volver a tu casa, a tus libros y a tus oraciones a Lunara, como si nada hubiera pasado&#8221;. Su voz era un susurro ronco, cargado de desaf\u00edo, y por un segundo, quise creerle. Quise que fuera verdad, que mi fe me salvara de esta corriente que me arrastraba. Pero el calor entre mis piernas me delataba, un pulso insistente que crec\u00eda con cada latido de mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 sentarme, empuj\u00e1ndola con las manos d\u00e9biles contra sus hombros. &#8220;Sara, por favor&#8230; Esto est\u00e1 mal. Lunara no lo perdonar\u00eda&#8221;. Pero ella no se movi\u00f3. En cambio, se inclin\u00f3 m\u00e1s cerca, su aliento c\u00e1lido contra mi oreja. &#8220;Pru\u00e9bamelo, entonces. D\u00e9jame ver&#8221;. Antes de que pudiera reaccionar, se desliz\u00f3 hacia abajo, arrodill\u00e1ndose en el suelo junto a la cama. Sus manos agarraron el dobladillo de mi falda con una determinaci\u00f3n suave pero inexorable, tirando hacia arriba. Cerr\u00e9 las piernas con fuerza, cruz\u00e1ndolas como un escudo, y puse mi mano sobre la suya, intentando detenerla. &#8220;\u00a1No! Sara, detente&#8230; No puedes&#8230;&#8221;. Mi voz se quebr\u00f3, una mezcla de p\u00e1nico y algo m\u00e1s oscuro, algo que anhelaba que fallara en mi resistencia.<\/p>\n<p>Ella levant\u00f3 la vista, sus ojos brillando con una mezcla de ternura y hambre. &#8220;Shh, Elena. Solo quiero ayudarte a ver la verdad. No te har\u00e9 da\u00f1o&#8221;. Sus palabras eran como un b\u00e1lsamo, pero sus acciones eran fuego. Con la mano libre, separ\u00f3 mis rodillas poco a poco, sus dedos fuertes pero gentiles presionando contra la piel sensible del interior de mis muslos. Yo me retorc\u00ed, empujando con mi mano, pero ella era m\u00e1s r\u00e1pida, m\u00e1s decidida.<\/p>\n<p>En un movimiento fluido, levant\u00f3 la falda lo suficiente para exponer mis bragas blancas, simples y castas, las que mi madre me hab\u00eda comprado para la universidad. El aire fresco de la habitaci\u00f3n roz\u00f3 la tela h\u00fameda, y sent\u00ed un rubor abrasador subir por mi cuello. Ah\u00ed estaba, la evidencia traicionera: una mancha oscura en el centro, extendi\u00e9ndose como una flor prohibida, el algod\u00f3n pegado a mi piel por la humedad que no pod\u00eda negar.<\/p>\n<p>Sara solt\u00f3 un gemido bajo, casi reverente. &#8220;M\u00edrate&#8230; Tan mojada por m\u00ed&#8221;. Sus ojos se clavaron en esa marca, y antes de que pudiera protestar, sus dedos enganchados en la cintura de mis bragas comenzaron a deslizarlas hacia abajo. Intent\u00e9 cerrar las piernas de nuevo, pero ella ya estaba entre ellas, su cuerpo arrodillado bloqueando mi escape. &#8220;\u00a1Sara, no! &#8220;Por favor&#8230;&#8221;, supliqu\u00e9, pero mi voz era un jadeo, no una orden. Las bragas bajaron por mis muslos, rozando la piel sensible, hasta que se enredaron en mis tobillos. Ella las quit\u00f3 del todo con un tir\u00f3n suave, dej\u00e1ndolas caer al suelo como una ofrenda descartada.<\/p>\n<p>Ahora estaba expuesta, completamente vulnerable: mi vagina peluda, un nido oscuro y desordenado de rizos casta\u00f1os que nadie hab\u00eda visto jam\u00e1s, ni siquiera yo misma en el espejo con tanta atenci\u00f3n. Sent\u00ed el aire fresco contra los labios hinchados, el calor de mi propia excitaci\u00f3n contrastando con la frescura, y quise cubrirme, desaparecer en la cama.<\/p>\n<p>Pero Sara no me dej\u00f3. Sus manos volvieron a mis muslos, abri\u00e9ndolos con m\u00e1s firmeza esta vez, y se inclin\u00f3 hacia adelante. &#8220;Eres tan hermosa aqu\u00ed abajo, Elena. Tan&#8230; natural&#8221;. Sus palabras me avergonzaron, pero tambi\u00e9n avivaron el fuego. Sus dedos, delgados y curiosos, rozaron primero el exterior: el monte suave cubierto de vello, trazando c\u00edrculos lentos alrededor de los labios mayores, separ\u00e1ndolos apenas para sentir la humedad que se acumulaba all\u00ed. Gem\u00ed sin querer, un sonido ahogado que intent\u00e9 tragar, pero ella lo oy\u00f3. &#8220;S\u00ed, as\u00ed&#8230; D\u00e9jame tocarte&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de sus dedos \u00edndice se desliz\u00f3 m\u00e1s adentro, explorando la entrada resbaladiza, rodeando el cl\u00edtoris hinchado sin presionarlo directamente, solo provoc\u00e1ndolo con toques feather-light que me hac\u00edan arquear la espalda. El vello p\u00fabico se pegaba a su piel por la humedad, y ella lo apartaba con delicadeza, como si estuviera deshojando una flor delicada. Introdujo el dedo un poco m\u00e1s, curv\u00e1ndolo ligeramente para rozar las paredes internas, c\u00e1lidas y palpitantes, y yo apret\u00e9 los pu\u00f1os en las s\u00e1banas, mordi\u00e9ndome el labio hasta que doli\u00f3. &#8220;Est\u00e1s tan apretada&#8230; Tan virgen aqu\u00ed. \u00bfSientes eso? Es por m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 resistirme, empujando sus hombros con las manos, murmurando plegarias a Lunara en mi mente \u2014&#8221;Perd\u00f3name, Diosa, esto no soy yo&#8221;\u2014, pero mi cuerpo la traicionaba. Mis caderas se alzaron involuntariamente hacia su toque, buscando m\u00e1s. Ella agreg\u00f3 un segundo dedo, estir\u00e1ndome con lentitud agonizante, el sonido h\u00famedo de mi excitaci\u00f3n llenando la habitaci\u00f3n como una confesi\u00f3n obscena. Sus nudillos rozaban el vello, enred\u00e1ndose en \u00e9l mientras bombeaba suavemente, curvando los dedos para golpear ese punto sensible dentro de m\u00ed que no sab\u00eda que exist\u00eda.<\/p>\n<p>El placer era una ola creciente, un cosquilleo que se extend\u00eda desde mi centro hasta las puntas de mis dedos, haciendo que mis pezones se endurecieran contra la blusa. &#8220;Sara&#8230; Para&#8230; No puedo&#8230; \u2014solloce, pero mis gemidos dec\u00edan lo contrario: suaves al principio, como suspiros reprimidos, luego m\u00e1s profundos, roncos, escapando de mi garganta mientras ella aceleraba el ritmo, su pulgar ahora presionando directamente el cl\u00edtoris, frot\u00e1ndolo en c\u00edrculos firmes.<\/p>\n<p>Y entonces, cuando pens\u00e9 que no pod\u00eda ser m\u00e1s, ella se inclin\u00f3 m\u00e1s. Su aliento caliente roz\u00f3 mi piel primero, un preludio que me hizo temblar. &#8220;D\u00e9jame probarte, Elena. D\u00e9jame hacerte m\u00eda&#8221;. Su lengua sali\u00f3, plana y c\u00e1lida, lamiendo desde la entrada hasta el cl\u00edtoris en una pasada larga y lenta, saboreando la sal de mi humedad mezclada con el almizcle natural de mi vello. El contacto fue el\u00e9ctrico: \u00e1spero por el roce de su lengua contra los rizos, suave en los pliegues resbaladizos. Chup\u00f3 suavemente los labios, succion\u00e1ndolos uno por uno, como si fueran p\u00e9talos maduros, y yo grit\u00e9, un sonido crudo que no reconoc\u00ed como m\u00edo.<\/p>\n<p>Sus manos sujetaron mis muslos con fuerza, manteni\u00e9ndolos abiertos mientras enterraba la cara m\u00e1s profundo, su nariz presionando contra el monte p\u00fabico, inhalando mi aroma como si fuera un elixir. La lengua se hundi\u00f3 dentro de m\u00ed, imitando los dedos de antes, follando con movimientos ondulantes que me hac\u00edan ver estrellas. El vello se mojaba m\u00e1s con cada lamida, peg\u00e1ndose a su barbilla, y ella no se deten\u00eda: rodeaba el cl\u00edtoris con la punta de la lengua, chup\u00e1ndolo con succiones r\u00edtmicas que enviaban descargas directas a mi espina dorsal; luego bajaba para lamer las gotas que se escapaban de mi entrada, bebi\u00e9ndome como si tuviera sed eterna.<\/p>\n<p>Resist\u00ed al principio, apretando los ojos cerrados, recitando en silencio los pilares de Lunara \u2014respeto, cari\u00f1o, familia\u2014, pero el placer era demasiado. Cada lamida era una grieta en mi armadura, cada succi\u00f3n un golpe que me hac\u00eda ceder. Mis gemidos se volvieron incontrolables: &#8220;Ah&#8230; Sara&#8230; No&#8230; S\u00ed&#8230;&#8221;, un mantra confuso que sal\u00eda entre jadeos. Mis caderas se mov\u00edan solas ahora, empujando contra su boca, enterr\u00e1ndola m\u00e1s en m\u00ed. Sent\u00ed la presi\u00f3n construy\u00e9ndose, una espiral tensa en mi vientre, como si algo dentro de m\u00ed estuviera a punto de romperse. Ella lo not\u00f3, porque aceler\u00f3: lengua r\u00e1pida sobre el cl\u00edtoris, dedos curvados dentro golpeando ese punto, su gemido vibrando contra mi piel.<\/p>\n<p>Y entonces explot\u00f3. Mi primer orgasmo, un cataclismo que me sacudi\u00f3 entera. Ondas de placer puro me atravesaron, mi vagina contray\u00e9ndose alrededor de sus dedos, chorros de humedad saliendo en pulsos que ella lam\u00eda \u00e1vidamente, trag\u00e1ndose todo. Grit\u00e9 su nombre, arque\u00e1ndome tan alto que casi me ca\u00ed de la cama, l\u00e1grimas de \u00e9xtasis y culpa rodando por mis mejillas. Fue como si el mundo se deshiciera, dejando solo ese \u00e9xtasis blanco, y cuando volv\u00ed, exhausta y temblando, su boca a\u00fan estaba all\u00ed, besando suavemente los muslos para calmar las r\u00e9plicas.<\/p>\n<p>Sara se incorpor\u00f3, su rostro brillante con mi esencia, labios hinchados y rojos. Sonri\u00f3, pero hab\u00eda algo vulnerable en sus ojos. Sin decir nada, se puso de pie, enganch\u00f3 los pulgares en sus propias bragas \u2014a\u00fan empapadas, la mancha oscura extendida como una acusaci\u00f3n\u2014 y las desliz\u00f3 por sus piernas, dej\u00e1ndolas caer al suelo con un sonido suave. Su vagina era m\u00e1s depilada que la m\u00eda, solo un tri\u00e1ngulo rubio ordenado, labios rosados e hinchados brillando con su propia humedad. Se subi\u00f3 a la cama de un salto, arrodill\u00e1ndose sobre m\u00ed, y sin darme tiempo a procesar, se posicion\u00f3 sobre mi rostro, sus rodillas a cada lado de mi cabeza. &#8220;Tu turno, Elena. Solo&#8230; solo un poco. Por favor&#8221;.<\/p>\n<p>Mantuve la boca cerrada con fuerza, girando la cabeza, el p\u00e1nico regresando como una ola fr\u00eda. &#8220;No, Sara&#8230; No puedo&#8230; Esto es demasiado&#8221;. Pero ella se baj\u00f3 un poco, su calor rozando mis labios cerrados, y el aroma de ella \u2014dulce, almizclado, como miel y sal\u2014 me invadi\u00f3. Me faltaba el aire; mi pecho sub\u00eda y bajaba r\u00e1pido, y en un jadeo desesperado, abr\u00ed la boca para respirar. Fue mi error. Su cl\u00edtoris roz\u00f3 mi lengua expuesta, un toque accidental que la hizo gemir alto, sus caderas temblando. &#8220;\u00a1S\u00ed! Justo as\u00ed&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>El sabor explot\u00f3 en mi boca: salado y ligeramente \u00e1cido, sus fluidos goteando directamente sobre mi lengua. Intent\u00e9 escupir, cerrar de nuevo, resistir el asalto sensorial \u2014&#8221;Lunara, ay\u00fadame&#8221;\u2014, pero ella se movi\u00f3, frot\u00e1ndose lentamente contra m\u00ed, su humedad cubriendo mi barbilla, mis labios. El calor de su piel contra la m\u00eda era abrumador, y poco a poco, el instinto tom\u00f3 el control. Mi lengua sali\u00f3, t\u00edmidamente al principio, lamiendo el pliegue inferior de sus labios, explorando el vello rubio que se pegaba h\u00famedo a mi nariz.<\/p>\n<p>Sara jade\u00f3, sus manos agarrando la cabecera de la cama para estabilizarse. &#8220;Oh, Elena&#8230; Eres tan buena&#8230;&#8221;. Animada, lam\u00ed m\u00e1s profundo, separando sus labios con la lengua plana, saboreando cada gota que se escapaba. El cl\u00edtoris era un bot\u00f3n duro y sensible; lo rode\u00e9 con la punta, chup\u00e1ndolo suavemente como ella me hab\u00eda hecho a m\u00ed, y ella se convulsion\u00f3, un orgasmo r\u00e1pido y violento golpe\u00e1ndola casi de inmediato. Sus muslos se apretaron alrededor de mi cabeza, ahog\u00e1ndome en su calor, fluidos calientes salpicando mi rostro mientras gritaba mi nombre, su cuerpo temblando en espasmos.<\/p>\n<p>Se derrumb\u00f3 hacia adelante un segundo, jadeando, y cuando se apart\u00f3 lo suficiente para mirarme, sus mejillas ard\u00edan de verg\u00fcenza. &#8220;Dios&#8230; Fue tan r\u00e1pido. Lo siento, Elena. Es que&#8230; Me he masturbado todas las noches pensando en ti. En tu boca, en tu cuerpo&#8230; No pod\u00eda esperar m\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>Sus palabras me golpearon, un torrente de confesi\u00f3n que aviv\u00f3 algo en m\u00ed. El sabor de ella, a\u00fan en mi lengua, salado y adictivo, me hizo tragar con dificultad. Al principio, me resist\u00ed al pensamiento \u2014era sucio, prohibido\u2014, pero el deseo gan\u00f3. La atraje hacia abajo con las manos en sus caderas, enterrando mi rostro de nuevo en ella con una urgencia que no sab\u00eda que ten\u00eda. La lam\u00ed con hambre ahora, mi lengua hundida profundo en su entrada, follando con movimientos r\u00e1pidos y curvados, saboreando las paredes resbaladizas que se contra\u00edan a mi alrededor.<\/p>\n<p>Sus fluidos flu\u00edan libres, empapando mi boca, mi cuello, goteando por mi barbilla mientras chupaba su cl\u00edtoris con succiones fuertes, alternando con lamidas largas que cubr\u00edan todo: labios, vello, hasta el perineo sensible. Ella se retorc\u00eda encima de m\u00ed, gemidos convirti\u00e9ndose en gritos ahogados \u2014&#8221;\u00a1Elena! \u00a1M\u00e1s! \u00a1No pares! \u2014sus caderas moli\u00e9ndose contra mi rostro en un ritmo fren\u00e9tico. El segundo orgasmo la golpe\u00f3 como un trueno, su cuerpo arque\u00e1ndose, chorros de humedad caliente inundando mi boca mientras lam\u00eda sin piedad, trag\u00e1ndome todo, el sabor intensific\u00e1ndose con cada pulso.<\/p>\n<p>No me detuve. La volte\u00e9 con cuidado, poni\u00e9ndola de espaldas en la cama, y me arrodill\u00e9 entre sus piernas, como ella me hab\u00eda hecho a m\u00ed. Ahora era mi turno de explorar: mis dedos separaron sus labios, revelando el interior rosado y palpitante, y hund\u00ed la lengua de nuevo, lamiendo en espirales que la hac\u00edan sollozar de placer. Chup\u00e9 el cl\u00edtoris con labios suaves, luego lo mordisque\u00e9 apenas, lo suficiente para que se arqueara y gritara. Introduje un dedo, luego dos, curv\u00e1ndolos mientras mi lengua trabajaba el exterior, el sonido h\u00famedo de su excitaci\u00f3n mezcl\u00e1ndose con sus gemidos.<\/p>\n<p>El tercero lleg\u00f3 r\u00e1pido, su cuerpo convulsionando, u\u00f1as clav\u00e1ndose en mis hombros mientras gritaba mi nombre como una oraci\u00f3n profana. Pero segu\u00ed: lamidas lentas para calmarla, luego r\u00e1pidas para construir de nuevo, mis labios hinchados por el roce, su vello rubio pegado a mi piel. El cuarto orgasmo fue un torrente, sus piernas temblando incontrolables, fluidos escapando en oleadas que lam\u00ed con avidez, bebi\u00e9ndola hasta que se corri\u00f3 una quinta vez, un cl\u00edmax prolongado que la dej\u00f3 sollozando de sobreestimulaci\u00f3n, su cl\u00edtoris sensible pulsando contra mi lengua.<\/p>\n<p>Finalmente, exhaustas, nos derrumbamos. Sara se acurruc\u00f3 contra m\u00ed, su cabeza en mi pecho, nuestras piernas enredadas en un nudo sudoroso. La habitaci\u00f3n ol\u00eda a nosotras: almizcle, sal, deseo cumplido. Yo acarici\u00e9 su cabello rubio, el coraz\u00f3n aun latiendo desbocado, y por primera vez, el peso de Lunara se sinti\u00f3 lejano, como un eco en lugar de una cadena. Pero en el fondo, sab\u00eda que la pregunta volver\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 tuvo que ser as\u00ed? Por ahora, solo quer\u00eda dormir en sus brazos.<\/p>\n<p>Despert\u00e9 con un beso en los labios. Al abrir los ojos, la vi ah\u00ed: la habitual Sara, pero sonrojada y muy feliz. &#8220;Buenos d\u00edas, mi amor&#8221;. Sus palabras provocaron un eco en mi interior que se extendi\u00f3 por todo mi ser. \u00bfAcaso yo era su novia? \u00bfAcaso yo era una pecadora? Esas preguntas surcaron mi mente en ese momento. Sara se disculp\u00f3 por haber sido tan ruda, dijo que hab\u00eda estado ocult\u00e1ndolo, pero que ya no hab\u00eda podido soportarlo. Lo \u00fanico que pude hacer fue darle una sonrisa nerviosa y una excusa r\u00e1pida para volver a mi casa. Ella asinti\u00f3, sac\u00f3 unas bragas nuevas y me prest\u00f3 uno de sus conjuntos. Se lo agradec\u00ed y guard\u00e9 mi ropa sucia en mi mochila.<\/p>\n<p>En la sala, ambas madres de Sara estaban preparando el desayuno. Al vernos, se rieron y nos preguntaron si lo hab\u00edamos pasado bien. Ambas nos sonrojamos. Nos dijeron que nuestros gemidos se hab\u00edan escuchado por toda la casa y que, para la pr\u00f3xima, fu\u00e9ramos m\u00e1s cuidadosas. Intentamos escapar del tema mencionando que ya me ten\u00eda que ir. La madre m\u00e1s peque\u00f1a me invit\u00f3 a quedarme a desayunar, pero lo rechac\u00e9, en parte por la verg\u00fcenza y en parte por la incomodidad de una pareja de mujeres. Las tres mujeres me despidieron con una sonrisa. Esa ser\u00eda la \u00faltima vez que vi a Sara.<\/p>\n<p>Mientras caminaba a casa, no pude evitar que la culpa me consumiera por dentro. No deb\u00ed haberme dejado llevar por mis sentimientos. Yo era una chica mala y no quer\u00eda serlo. Al llegar a mi casa, mi madre miraba televisi\u00f3n. Intent\u00e9 ocultar c\u00f3mo me sent\u00eda, la repulsi\u00f3n que sent\u00eda conmigo misma por haber disfrutado de hacer esas cosas sucias con Sara. Finalmente, no pude contenerlo, y llor\u00e9 y llor\u00e9 sin parar mientras le dec\u00eda a mi madre lo que hab\u00eda hecho. Ella, al contrario de lo que hab\u00eda pensado, no se enfad\u00f3 conmigo. Simplemente decidi\u00f3 que Sara era una mala influencia para m\u00ed. Inmediatamente le coment\u00f3 esto a mi padre y, para el d\u00eda siguiente, est\u00e1bamos en una ciudad muy alejada.<\/p>\n<p>Al llegar, uno de los vecinos, muy amable y apuesto, sali\u00f3 a saludar. Ese chico se volver\u00eda mi esposo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62132\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62132\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ella era nueva en la ciudad y, al llegar a mi universidad, fue asignada como mi compa\u00f1era de clase, justo a mi lado. Al principio, no pod\u00eda concentrarme en las clases porque quer\u00eda seguir observando esa hermosa sonrisa. Cada vez que pod\u00eda, volteaba y ve\u00eda su rostro, sus mejillas con un ligero sonrojo y sus ojos azules atentos a la<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62132\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62132\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31742,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62132","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2580,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31742"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62132"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62134,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62132\/revisions\/62134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}