{"id":62171,"date":"2025-09-15T00:02:31","date_gmt":"2025-09-14T22:02:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62171"},"modified":"2025-09-14T20:53:57","modified_gmt":"2025-09-14T18:53:57","slug":"placeres-prohibidos-lujuria-incestuosa-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/placeres-prohibidos-lujuria-incestuosa-4\/","title":{"rendered":"Placeres prohibidos. Lujuria incestuosa (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62171\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">20<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ella sab\u00eda qui\u00e9n era el hombre que le estaba rompiendo el ano, y lejos de sentir culpa, una oleada de triunfo la invad\u00eda. Su hermana Am\u00e9rica siempre hab\u00eda sido la ganadora en su infancia, rob\u00e1ndole cada victoria, cada atenci\u00f3n. Pero ahora, con su hijo reclam\u00e1ndola con una pasi\u00f3n desenfrenada, Elizabeth sent\u00eda que hab\u00eda ganado la batalla definitiva. Su cuerpo se arqueaba, entreg\u00e1ndose por completo, cada gemido era un grito de liberaci\u00f3n. \u2014Sigue, sobrino&#8230; no pares \u2014jade\u00f3, su voz rota por la lujuria, mientras sus caderas se mov\u00edan al ritmo de sus embestidas, su vagina apretaba los dedos que la exploraban con una intensidad que la llevaba al borde del abismo.<\/p>\n<p>De pronto, Diego dej\u00f3 de grabar, su respiraci\u00f3n era pesada mientras arrojaba el celular al colch\u00f3n con un movimiento brusco. Quer\u00eda sentirla sin barreras, sin la distancia de una lente. Sac\u00f3 sus dedos de la vagina de su t\u00eda, dejando un rastro de humedad que brillaba en su piel, y con un movimiento firme la levant\u00f3, gir\u00e1ndola para pegar su espalda contra su pecho.<\/p>\n<p>El calor de su cuerpo contra el de ella era abrasador, su piel blanca contrastaba con el bronceado de Diego. Sus manos, grandes y fuertes, encontraron los senos de su t\u00eda, esas bolas de carne que hab\u00eda so\u00f1ado poseer desde que era un adolescente. Las masaje\u00f3 con una mezcla de reverencia y hambre, sus dedos apretaban la carne suave, pellizcando los pezones endurecidos que respond\u00edan a cada toque con un estremecimiento.<\/p>\n<p>\u2014Siempre quise esto, t\u00eda \u2014gru\u00f1\u00f3 Diego, su voz era un susurro ronco contra su o\u00eddo, mientras sus manos moldeaban los senos de Elizabeth, sintiendo su peso, su suavidad, su perfecci\u00f3n. Ella, atrapada contra su pecho, inclin\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, dejando que sus labios rozaran el cuello de Diego, un gemido escap\u00f3 de su garganta mientras sus nalgas segu\u00edan recibiendo las embestidas de su sobrino.<\/p>\n<p>Su cuerpo estaba en llamas, cada caricia, cada roce, alimentaba un deseo que no pod\u00eda contener. La habitaci\u00f3n, impregnada del olor a sexo y sudor, resonaba con sus gemidos y el sonido de sus cuerpos chocando, un testimonio de una pasi\u00f3n que desafiaba cualquier l\u00edmite. Elizabeth, en los brazos de Diego, sent\u00eda que hab\u00eda reclamado algo m\u00e1s que placer: hab\u00eda ganado una victoria que su hermana nunca podr\u00eda arrebatarle.<\/p>\n<p>Diego, con su miembro a\u00fan hundido en el ano de su t\u00eda, movi\u00f3 una mano hacia su rostro, girando su cabeza con una suavidad que contrastaba con la ferocidad de sus embestidas. Sus labios se encontraron en un beso apasionado, un choque de lenguas que los conect\u00f3 en un nivel m\u00e1s profundo, sus alientos se mezclaban en un torbellino de deseo. La lengua de Elizabeth danzaba contra la de Diego, explorando con una avidez que la hac\u00eda gemir contra su boca, el sonido era amplificado por las embestidas que segu\u00edan reclamando su cuerpo.<\/p>\n<p>El beso, h\u00famedo y febril, hizo que Elizabeth se arqueara a\u00fan m\u00e1s, con su ano apret\u00e1ndose m\u00e1s alrededor de la verga de Diego, cada movimiento intensificaba el placer que la consum\u00eda. Rompi\u00f3 el beso por un instante, sus ojos miel brillaron con lujuria mientras lo miraba. \u2014Sab\u00eda que me deseabas, sobrino \u2014susurr\u00f3, con voz ronca y cargada de complicidad\u2014. Hace a\u00f1os te vi masturb\u00e1ndote con uno de mis cacheteros&#8230; y no me enoj\u00e9.<\/p>\n<p>Me pareci\u00f3 tierno. \u2014Sus palabras eran una confesi\u00f3n cargada de deseo, su cuerpo temblaba mientras recordaba aquel momento, la imagen de un joven Diego perdido en su lujuria alimentando ahora su propia excitaci\u00f3n\u2014. Quiero que esta cogida dure horas \u2014jade\u00f3, sus manos se aferraron a los muslos de su sobrino, sus nalgas chocaban contra la pelvis de Diego con cada embestida.<\/p>\n<p>Diego, con la respiraci\u00f3n entrecortada, sinti\u00f3 que su cuerpo estaba al borde del colapso. El calor apretado del ano de Elizabeth, combinado con sus palabras y el beso que a\u00fan resonaba en sus labios, lo llevaba al l\u00edmite. \u2014T\u00eda, estoy a punto de venirme \u2014admiti\u00f3, su voz era un gru\u00f1ido desesperado, sus manos apretaban los senos de Elizabeth con m\u00e1s fuerza, los pezones endurecidos rozaban sus palmas.<\/p>\n<p>Pero ella, con un gemido suplicante, neg\u00f3 con la cabeza, sus caderas movi\u00e9ndose contra \u00e9l, rog\u00e1ndole m\u00e1s. \u2014No, Diego, agu\u00e1ntate&#8230; por favor, no termines a\u00fan \u2014implor\u00f3, su voz temblaba de deseo, sus dedos se deslizaron hacia su cl\u00edtoris, frot\u00e1ndolo, resistiendo el impulso, Diego se contuvo, deteniendo el vaiv\u00e9n de sus caderas con un esfuerzo sobrehumano. Su cuerpo temblaba, su verga palpitaba dentro de ella, pero obedeci\u00f3, qued\u00e1ndose inm\u00f3vil, su respiraci\u00f3n era pesada mientras luchaba por complacerla. La habitaci\u00f3n, impregnada del aroma de su pasi\u00f3n y el eco de sus gemidos, era un santuario de deseo donde el tiempo parec\u00eda detenerse, atrapados en un momento de placer que Elizabeth quer\u00eda prolongar eternamente.<\/p>\n<p>Diego, con un esfuerzo tit\u00e1nico, logr\u00f3 contener el cl\u00edmax que amenazaba con desbordarlo, su respiraci\u00f3n era pesada mientras sacaba lentamente su verga del ano apretado de su t\u00eda. La sensaci\u00f3n de liberarse de aquella estrechez fue un alivio moment\u00e1neo, pero su erecci\u00f3n segu\u00eda firme, palpitante, brillando con los jugos de su t\u00eda bajo la luz tenue de la habitaci\u00f3n. Se dej\u00f3 caer de espaldas sobre el colch\u00f3n, su pecho sub\u00eda y bajaba, los m\u00fasculos de su torso definidos reluc\u00edan con una fina capa de sudor. Elizabeth, con los ojos miel encendidos de lujuria, lo observ\u00f3 desde su posici\u00f3n, su cuerpo desnudo vibraba con un deseo que no pod\u00eda contener. La visi\u00f3n de la verga de Diego, erecta y lista, era una invitaci\u00f3n que no pod\u00eda rechazar.<\/p>\n<p>Con una gracia felina, Elizabeth se puso en cuclillas sobre \u00e9l, sus muslos abiertos, la piel blanca de sus nalgas contrastaba con el vello p\u00fabico rubio que enmarcaba su pelvis. Con dos dedos de su mano derecha, abri\u00f3 los labios de su vagina, h\u00famedos y relucientes, exponiendo su interior rosado y palpitante. Lentamente, se baj\u00f3 sobre su sobrino, guiando su verga hacia su entrada, sintiendo c\u00f3mo la llenaba cent\u00edmetro a cent\u00edmetro. Un gemido profundo escap\u00f3 de sus labios cuando lo tuvo completamente dentro, su vagina lo apretaba con una calidez que lo hac\u00eda jadear. Diego, con las manos firmes, la tom\u00f3 por la cintura, sus dedos se hund\u00edan en la carne suave de sus caderas, gui\u00e1ndola en un ritmo que los conectaba en un baile prohibido.<\/p>\n<p>Elizabeth comenz\u00f3 a subir y bajar, con movimientos lentos al principio, saboreando cada sensaci\u00f3n mientras la verga de su sobrino la penetraba profundamente. Su cuerpo vibraba, cada embestida enviaba ondas de placer que la hac\u00edan arquearse, sus senos prominentes rebotaban con cada movimiento, sus pezones endurecidos cortaban el aire. \u2014Dios, sobrino&#8230; la tienes tan grande \u2014gimi\u00f3, su voz era un susurro cargado de \u00e9xtasis, mientras aceleraba el ritmo, sus caderas se mov\u00edan con una urgencia que reflejaba su deseo insaciable. Sab\u00eda que era su sobrino quien se la estaba cogiendo, y esa certeza solo intensificaba su placer, una mezcla de tab\u00fa y lujuria que la llevaba al borde de la locura.<\/p>\n<p>Diego, embelesado, no pod\u00eda apartar la mirada de los senos de Elizabeth, grandes y perfectos, danzando frente a \u00e9l con cada embestida. Sus manos subieron desde su cintura, acariciando la curva de su torso hasta alcanzarlos, apret\u00e1ndolos con una mezcla de reverencia y posesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sent\u00eda la vagina de Elizabeth, h\u00fameda y apretada, envolvi\u00e9ndolo, sus jugos se deslizaban por su verga y empapaba sus test\u00edculos, un calor l\u00edquido que lo volv\u00eda loco. \u2014T\u00eda, eres mi sue\u00f1o \u2014jade\u00f3, su voz rota por el placer, mientras sus dedos pellizcaban los pezones de Elizabeth, arranc\u00e1ndole gemidos m\u00e1s agudos. Cada movimiento de ella era una tortura deliciosa, su vagina lo apretaba con cada descenso, sus nalgas chocaban con sus muslos con un sonido carnoso que llenaba la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El aire estaba impregnado del aroma intenso de su sexo, una mezcla de sudor y deseo que los envolv\u00eda. Elizabeth, perdida en la sensaci\u00f3n de ser llenada por Diego, inclin\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, su cabello rubio ca\u00eda en cascada sobre sus hombros, mientras sus caderas se mov\u00edan con una ferocidad que desafiaba cualquier control. La habitaci\u00f3n resonaba con sus gemidos y el sonido r\u00edtmico de sus cuerpos.<\/p>\n<p>Elizabeth, montada sobre la verga de Diego, sent\u00eda que su cuerpo era un volc\u00e1n en erupci\u00f3n, cada fibra de su ser vibraba con un placer que la consum\u00eda. Sus gemidos llenaban la habitaci\u00f3n, profundos y desesperados, mezcl\u00e1ndose con jadeos que escapaban de sus labios entreabiertos. Despu\u00e9s de a\u00f1os de soledad, de noches con su vibrador como \u00fanico consuelo, por fin se entregaba a un hombre, a su sobrino, y la sensaci\u00f3n era abrumadora.<\/p>\n<p>Ning\u00fan juguete, ninguna fantas\u00eda, pod\u00eda compararse con la realidad de Diego dentro de ella, llen\u00e1ndola con una intensidad que la hac\u00eda sentir viva, deseada, ardiente. Su vagina, h\u00fameda y apretada, abrazaba la verga gruesa de su sobrino con cada movimiento, mientras sus caderas sub\u00edan y bajaban en un ritmo fren\u00e9tico, sus nalgas chocaban con los muslos de \u00e9l con un sonido r\u00edtmico, como una m\u00fasica carnal que acompa\u00f1aba su uni\u00f3n prohibida.<\/p>\n<p>Diego, recostado bajo ella, estaba hipnotizado por la visi\u00f3n de su t\u00eda. Sus senos prominentes, grandes y perfectos, rebotaban con cada embestida, los pezones endurecidos cortando el aire, brillando con una fina capa de sudor. Su piel blanca reluc\u00eda bajo la luz tenue, y el vello p\u00fabico rubio que enmarcaba su pelvis era un detalle que lo enloquec\u00eda. \u2014Te deseo tanto, Elizabeth \u2014gru\u00f1\u00f3, su voz profunda y cargada de lujuria, mientras sus manos recorr\u00edan su cintura, subiendo para apretar esos senos que lo obsesionaban\u2014. Eres un monumento de mujer, joder&#8230; amo tus tetas, tu vagina tan mojada, ese culo tan redondo. \u2014Sus palabras eran un combustible que avivaba el fuego en Elizabeth, haci\u00e9ndola gemir m\u00e1s fuerte, sus caderas acelerando el ritmo como si quisiera fundirse con \u00e9l.<\/p>\n<p>El choque de sus nalgas contra los muslos de Diego resonaba en la habitaci\u00f3n, un aplauso constante que se mezclaba con el aroma embriagador del sexo, un olor crudo y adictivo que impregnaba el aire. Diego, incapaz de contenerse, levant\u00f3 una mano y comenz\u00f3 a nalguearla, sus dedos impactaban contra la carne firme de sus nalgas desde esa posici\u00f3n, cada golpe arrancaba un grito de placer de Elizabeth. \u2014\u00a1S\u00ed, Diego, \u00a1m\u00e1s! \u2014jade\u00f3 ella, su voz temblaba de excitaci\u00f3n, mientras el calor de las nalgadas se mezclaba con el placer de ser penetrada. Cada impacto hac\u00eda que sus nalgas temblaran, la piel se enrojec\u00eda ligeramente, un contraste sensual con su blancura natural.<\/p>\n<p>Elizabeth nuevamente inclin\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, su cabello rubio ca\u00eda en cascada sobre sus hombros, mientras sus manos se aferraban a los brazos de Diego, buscando anclarse en medio del torbellino de sensaciones.<\/p>\n<p>Su vagina, empapada, deslizaba jugos por la verga de su sobrino, empapando sus test\u00edculos, cada movimiento intensificaba la conexi\u00f3n entre ellos. \u2014Nunca me hab\u00edan cogido as\u00ed \u2014gimi\u00f3, sus ojos estaban nublados por el \u00e9xtasis, su cuerpo temblaba mientras se entregaba por completo. Diego, con una mezcla de adoraci\u00f3n y deseo salvaje, segu\u00eda nalgue\u00e1ndola, sus manos marcaban un ritmo que complementaba sus embestidas, mientras sus palabras de alabanza resonaban en los o\u00eddos de Elizabeth, haci\u00e9ndola sentir como la diosa de sus fantas\u00edas.<\/p>\n<p>Diego, con su cuerpo tenso por el deseo, abraz\u00f3 a su t\u00eda por la cintura, sus manos fuertes apretaban la carne suave de sus caderas. Con un movimiento fluido, la gir\u00f3, haciendo que su espalda impactara contra el colch\u00f3n, las s\u00e1banas arrugadas enmarcaban su figura desnuda. Su piel blanca brillaba con una capa de sudor, sus senos prominentes temblaban con cada respiraci\u00f3n agitada.<\/p>\n<p>Diego levant\u00f3 las piernas de su t\u00eda, coloc\u00e1ndolas sobre sus hombros, abri\u00e9ndola por completo ante \u00e9l. La visi\u00f3n de su vagina, h\u00fameda y rosada, rodeada de un vello p\u00fabico rubio, lo hizo jadear. Con una lentitud deliberada, volvi\u00f3 a penetrarla, su miembro se deslizo en su interior apretado, cada cent\u00edmetro arrancaba un gemido profundo de Elizabeth. Inclin\u00f3 la cabeza, sus labios encontraron uno de sus senos, lamiendo el pez\u00f3n endurecido con una lengua hambrienta, mientras sus manos recorr\u00edan la curva de sus muslos.<\/p>\n<p>El beso que sigui\u00f3 fue un torbellino de pasi\u00f3n, sus lenguas entrelaz\u00e1ndose con una urgencia que los consum\u00eda. Diego, perdido en el placer, rompi\u00f3 el beso para mirarla a los ojos, sus palabras escaparon en un gru\u00f1ido ronco. \u2014Quiero pre\u00f1arte, t\u00eda \u2014declar\u00f3, con voz cargada de una lujuria cruda que hizo que el cuerpo de Elizabeth se estremeciera. Ella abri\u00f3 los ojos de golpe, sus pupilas estaban dilatadas por el deseo, y entre gemidos, respondi\u00f3 con una entrega total. \u2014Pr\u00e9\u00f1ame, sobrino&#8230; dejar\u00e9 que lo hagas \u2014jade\u00f3, su voz temblaba de excitaci\u00f3n, mientras sus caderas se alzaban para recibirlo m\u00e1s profundamente.<\/p>\n<p>Diego, impulsado por sus palabras, intensific\u00f3 sus embestidas, cada movimiento era m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s profundo, mientras sus dientes atrapaban los pezones de su t\u00eda, mordi\u00e9ndolos con una mezcla de ternura y ferocidad. Ella grit\u00f3, el placer y el dolor se entrelazaban, su vagina se apretaba alrededor de \u00e9l, empap\u00e1ndolo con su humedad. La habitaci\u00f3n apestaba a sexo sucio, un aroma embriagador de sudor, fluidos y deseo desenfrenado que llenaba el aire. Los gemidos de ambos resonaban, en un coro de lujuria que hac\u00eda vibrar las paredes. Diego, sintiendo el cl\u00edmax acercarse, gru\u00f1\u00f3 contra su piel. \u2014Ya me vengo, t\u00eda \u2014advirti\u00f3, con voz rota por la urgencia.<\/p>\n<p>Elizabeth, al borde de su propio orgasmo, baj\u00f3 las piernas de los hombros de Diego, envolviendo su torso con ellas, atrap\u00e1ndolo contra su cuerpo. \u2014\u00a1Pr\u00e9\u00f1ame, sobrino! \u00a1Ll\u00e9name de tu semen! \u2014gimi\u00f3, su voz era un grito desesperado mientras sus u\u00f1as se clavaban en los hombros de Diego, su vagina palpitaba alrededor de su verga. \u00c9l, con un rugido final, se rindi\u00f3. \u2014Es todo tuyo \u2014jade\u00f3, descarg\u00e1ndose dentro de ella, su semen caliente inund\u00f3 su interior en chorros intensos. Al mismo tiempo, Elizabeth se deshizo en un orgasmo devastador, su cuerpo convulsion\u00f3 mientras sus l\u00edquidos se mezclaban, un r\u00edo de placer que empapaba las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>Sus labios se encontraron en un beso apasionado, sus lenguas danzaban mientras sus cuerpos segu\u00edan temblando, conectados en la culminaci\u00f3n de su deseo. La habitaci\u00f3n, impregnada del olor de su uni\u00f3n, era un testimonio de una pasi\u00f3n que hab\u00eda roto todas las barreras, dejando solo el calor de sus cuerpos y la promesa de un placer que no olvidar\u00edan.<\/p>\n<p>Elizabeth y Diego yac\u00edan entrelazados sobre el colch\u00f3n, sus cuerpos estaban completamente cubiertos de sudor. Diego, a\u00fan encima de su t\u00eda, sent\u00eda el calor de su piel contra la suya, sent\u00eda su verga todav\u00eda alojada en la vagina h\u00fameda y c\u00e1lida de Elizabeth, palpitando con los ecos de su cl\u00edmax compartido. Sus labios se encontraban en besos lentos, profundos, cargados de una ternura que los hac\u00eda parecer amantes perdidos en un mundo propio. La lengua de Elizabeth rozaba la de Diego con una suavidad que contrastaba con la intensidad de lo que acababan de compartir, cada roce era un recordatorio de la pasi\u00f3n que los hab\u00eda consumido.<\/p>\n<p>Elizabeth, con los ojos entrecerrados, deslizaba sus manos por la espalda de Diego, sus dedos recorr\u00edan sus m\u00fasculos tensos, sintiendo la fuerza que hab\u00eda reclamado su cuerpo con una ferocidad que a\u00fan la hac\u00eda temblar. Sent\u00eda los chorros de sus orgasmos mezclados, un r\u00edo c\u00e1lido que escapaba de su vagina, desliz\u00e1ndose por sus ingles, col\u00e1ndose entre sus nalgas y empapando las s\u00e1banas debajo de ella. La sensaci\u00f3n era visceral, casi primitiva, como si estuviera descubriendo el sexo por primera vez. Su sobrino la hab\u00eda pose\u00eddo con una intensidad que ning\u00fan hombre, ning\u00fan vibrador, hab\u00eda igualado jam\u00e1s. Cada embestida hab\u00eda sido una declaraci\u00f3n, cada caricia un incendio que la hab\u00eda hecho sentir deseada, viva, completa.<\/p>\n<p>Volte\u00f3 la cabeza hacia el despertador en el bur\u00f3, la luz digital marcaba las tres horas que hab\u00edan pasado desde que lleg\u00f3 a casa, un tiempo que parec\u00eda haber durado una eternidad. La habitaci\u00f3n ol\u00eda a sexo, un aroma crudo y embriagador que se mezclaba con el sudor y el calor de sus cuerpos. Diego, a\u00fan perdido en ella, inclin\u00f3 la cabeza hacia sus senos, su lengua trazaba c\u00edrculos lentos alrededor de un pez\u00f3n endurecido, lami\u00e9ndolo con una delicadeza que arrancaba suspiros suaves de Elizabeth. La sensaci\u00f3n de su boca, c\u00e1lida y h\u00fameda, contra su piel sensible la hac\u00eda estremecer, su cuerpo respond\u00eda incluso despu\u00e9s del cl\u00edmax, como si no pudiera saciarse de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Nunca me hab\u00edan cogido as\u00ed, sobrino \u2014susurr\u00f3 Elizabeth, su voz era un murmullo ronco, mientras sus dedos se enredaban en el cabello de Diego, gui\u00e1ndolo suavemente contra su seno. \u00c9l respondi\u00f3 con un gemido bajo, sus labios se cerraban alrededor del pez\u00f3n, succion\u00e1ndolo con una lentitud que era casi reverente. Sus manos, a\u00fan apoyadas en las caderas de Elizabeth, acariciaban la curva de sus nalgas, sintiendo la humedad que a\u00fan goteaba entre ellas. \u2014Eres todo lo que so\u00f1\u00e9, t\u00eda \u2014murmur\u00f3 contra su piel, su voz cargada de adoraci\u00f3n, mientras su lengua segu\u00eda explorando, saboreando el sabor salado de su sudor.<\/p>\n<p>Elizabeth, atrapada en el calor de sus caricias, sent\u00eda su cuerpo vibrar, cada roce reavivaba el deseo que a\u00fan palpitaba en su interior.<\/p>\n<p>La erecci\u00f3n de Diego hab\u00eda cedido, pero su verga, a\u00fan c\u00e1lida, descansaba contra el muslo de su t\u00eda, una prueba tangible de la pasi\u00f3n que los hab\u00eda consumido. Sus ojos se encontraron, sus miradas estaban cargadas de una intensidad silenciosa, sin necesidad de palabras. Las sonrisas que curvaban sus labios eran c\u00f3mplices, un reflejo del acto prohibido que hab\u00edan cometido, un incesto que, lejos de pesarles, parec\u00eda encender una chispa de excitaci\u00f3n en sus cuerpos.<\/p>\n<p>Elizabeth, con su cabello rubio ba\u00f1ado en sudor, desparramado sobre la almohada, acariciaba el pecho de su sobrino con dedos lentos, trazando las l\u00edneas de sus m\u00fasculos mientras su respiraci\u00f3n se calmaba. Sus senos prominentes, a\u00fan sensibles por las caricias recientes, rozaban el torso de su \u00e9l, los pezones endurecidos dejaban un rastro de calor. Diego, con una mano descansando en la curva de su cadera, la miraba con una mezcla de adoraci\u00f3n y deseo residual, sus ojos oscuros recorr\u00edan la piel blanca de su t\u00eda, deteni\u00e9ndose en la suavidad de sus nalgas y el vello p\u00fabico que enmarcaba su pelvis. El silencio entre ellos era el\u00e9ctrico, cargado de la certeza de lo que hab\u00edan hecho, un secreto ardiente.<\/p>\n<p>Fue Elizabeth quien rompi\u00f3 el silencio, su voz era un susurro ronco, te\u00f1ido de lujuria y satisfacci\u00f3n. \u2014Eres un semental, sobrino \u2014dijo, con una chispa traviesa mientras se inclinaba hacia \u00e9l, sus labios rozaron su mand\u00edbula\u2014. Me llenaste con chorros de tu semen, y fue&#8230; delicioso. \u2014Sus palabras eran una confesi\u00f3n cargada de placer, su mano se deslizaba por el abdomen de Diego, deteni\u00e9ndose justo donde sus cuerpos a\u00fan se tocaban, sintiendo la humedad pegajosa que hab\u00eda quedado entre sus muslos. La sensaci\u00f3n de su semen, mezclado con sus propios fluidos, goteando lentamente por sus ingles, la hac\u00eda estremecer, como si cada gota fuera un recordatorio de la intensidad con la que su sobrino la hab\u00eda pose\u00eddo.<\/p>\n<p>Con una sonrisa cargada de orgullo, Diego respondi\u00f3 a las palabras de su t\u00eda, su voz profunda resonaba con satisfacci\u00f3n. \u2014Es por el mujer\u00f3n que me acabo de coger, toda una diosa del sexo \u2014dijo, sus ojos oscuros recorr\u00edan la figura de Elizabeth, deteni\u00e9ndose en la curva de sus caderas y el vello p\u00fabico que brillaba con restos de su uni\u00f3n\u2014. Hace doce a\u00f1os te vi desnuda mientras te ba\u00f1abas, t\u00eda, y desde ese d\u00eda so\u00f1\u00e9 con esto. Por fin cumpl\u00ed mi deseo de cogerte.<\/p>\n<p>Elizabeth, con el cabello ba\u00f1ado en sudor, desparramado sobre la almohada, sonri\u00f3. Sus ojos brillaban con una mezcla de lujuria y ternura, sinti\u00e9ndose deseada como nunca. Inhal\u00f3 profundamente, el aire estaba cargado del olor a incesto, un recordatorio visceral de lo que hab\u00edan hecho. \u2014Te amo, sobrino \u2014susurr\u00f3, su voz era un murmullo c\u00e1lido mientras sus dedos trazaban c\u00edrculos suaves en la espalda de Diego\u2014. Pero esta habitaci\u00f3n apesta a sexo, a lo que hicimos&#8230; \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n tu madre o mi hija si se enteran? \u2014pregunt\u00f3, con una chispa de preocupaci\u00f3n cruzando su rostro, aunque el calor entre sus muslos segu\u00eda palpitando, traicionaba su deseo.<\/p>\n<p>Diego, sin soltarla, inclin\u00f3 la cabeza y la bes\u00f3 con una pasi\u00f3n lenta, sus labios exploraban los de ella con una intensidad que los conectaba a\u00fan m\u00e1s. \u2014Dir\u00e1n que te cog\u00ed tan rico que no pudiste evitar querer cont\u00e1rselos \u2014respondi\u00f3, su voz estaba te\u00f1ida de una arrogancia juguetona mientras romp\u00eda el beso, sus manos apretaban las nalgas de su t\u00eda\u2014. Y, honestamente, no creo que a mi primita le falten ganas de que me la coja a ella tambi\u00e9n. \u2014Sus palabras, eran un desaf\u00edo provocador, e hicieron que Elizabeth sintiera una punzada de celos, sus ojos se entrecerraron mientras lo miraba.<\/p>\n<p>\u2014Si se lo haces a Atziry, procura que no me entere \u2014dijo, con tono firme pero cargado de una sensualidad que no pod\u00eda ocultar, sus dedos se clavaron ligeramente en los hombros de Diego. Sus miradas se encontraron, profundas y cargadas de una conexi\u00f3n que iba m\u00e1s all\u00e1 del deseo f\u00edsico, como dos enamorados atrapados en un secreto que los defin\u00eda.<\/p>\n<p>Sin levantarse, sin romper el abrazo, sus cuerpos segu\u00edan entrelazados, la piel de Elizabeth contra la de Diego, t\u00eda y sobrino con sus respiraciones sincronizadas en un ritmo lento. La habitaci\u00f3n los envolvi\u00f3 mientras se deslizaban en el sue\u00f1o, sus cuerpos a\u00fan pegados, sus corazones latiendo al un\u00edsono. Desde ese d\u00eda, su relaci\u00f3n cambiar\u00eda para siempre, marcada por un deseo prohibido que ninguno quer\u00eda abandonar.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62171\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62171\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Elizabeth, con los ojos entrecerrados, deslizaba sus manos por la espalda de Diego, sus dedos recorr\u00edan sus m\u00fasculos tensos, sintiendo la fuerza que hab\u00eda reclamado su cuerpo con una ferocidad que a\u00fan la hac\u00eda temblar. Sent\u00eda los chorros de sus orgasmos mezclados, un r\u00edo c\u00e1lido que escapaba de su vagina, desliz\u00e1ndose por sus ingles, col\u00e1ndose entre sus nalgas y empapando<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62171\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62171\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31480,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62171","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4483,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31480"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62171"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62171\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62173,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62171\/revisions\/62173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}