{"id":62215,"date":"2025-09-18T00:03:08","date_gmt":"2025-09-17T22:03:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62215"},"modified":"2025-09-17T18:16:15","modified_gmt":"2025-09-17T16:16:15","slug":"placeres-prohibidos-secreto-familiar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/placeres-prohibidos-secreto-familiar-2\/","title":{"rendered":"Placeres prohibidos. Secreto familiar (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62215\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">22<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diego, con una sonrisa p\u00edcara curvando sus labios, supo que ten\u00eda a Atziry justo donde quer\u00eda: vulnerable, expuesta, atrapada entre la furia y el deseo.<\/p>\n<p>Su mano, aun rozando la barbilla de su prima, se desliz\u00f3 lentamente hacia su mejilla, un roce c\u00e1lido que la hizo estremecer. \u2014No pasa nada entre ella y yo, primita \u2014respondi\u00f3, su voz era baja y seductora, mientras sus ojos oscuros la recorr\u00edan, deteni\u00e9ndose en la curva de sus labios mordidos\u2014. Pero no voy a negar que deseo a tu madre desde hace doce a\u00f1os, desde que la vi desnuda en la ducha, con esas curvas que no he podido olvidar. \u2014Hizo una pausa, inclin\u00e1ndose m\u00e1s cerca, su aliento rozaba la piel de Atziry\u2014. Anoche, cuando entraste al estudio y me la chupaste, estaba so\u00f1ando con ella. Cre\u00ed que era parte de mi sue\u00f1o, por eso dije lo que dije.<\/p>\n<p>Atziry lo mir\u00f3 con escepticismo, su respiraci\u00f3n era agitada mientras intentaba procesar sus palabras.<\/p>\n<p>El roce de sus dedos en su mejilla la hac\u00eda sentir como si su piel ardiera, su vulva palpitaba bajo los leggins, el recuerdo de la noche anterior avivaba un deseo que no pod\u00eda ignorar. \u2014\u00bfEntonces, si cre\u00edas que fue un sue\u00f1o, \u00bfc\u00f3mo sab\u00edas que fui yo quien te la chup\u00f3? \u2014pregunt\u00f3, su voz temblaba, sus ojos se entrecerraban mientras lo desafiaba. Diego, sin perder la compostura, respondi\u00f3 con una rapidez que la desarm\u00f3. \u2014Porque despu\u00e9s de llenar tu garganta con mi semen, saliste corriendo del estudio \u2014dijo, su tono estaba cargado de una certeza sensual, sus ojos permanec\u00edan clavados en los de ella\u2014. Y esta ma\u00f1ana, cuando te comportaste tan rara, cortante conmigo y con tu madre, lo supe. Eras t\u00fa, primita, y joder, lo hiciste tan bien.<\/p>\n<p>Atziry sinti\u00f3 un calor l\u00edquido crecer entre sus piernas, sus muslos apret\u00e1ndose instintivamente mientras las palabras de Diego resonaban en su mente. La imagen de su boca alrededor de su verga, el sabor salado de su cl\u00edmax, la llenaba de una mezcla de verg\u00fcenza y lujuria. Intent\u00f3 mantener su fachada, pero su cuerpo la traicionaba, sus pezones se endurecieron a\u00fan m\u00e1s bajo la camiseta, sus labios entreabiertos dejaron escapar un suspiro apenas audible. Diego, percibiendo su rendici\u00f3n, acerc\u00f3 su rostro, su aliento c\u00e1lido roz\u00f3 sus labios.<\/p>\n<p>Atziry, atrapada en el torbellino de deseo que la consum\u00eda, estaba a punto de ceder al beso de Diego, sus labios estaban a cent\u00edmetros de los suyos, el calor de su aliento encend\u00eda su piel. Pero un destello de raz\u00f3n la hizo retroceder, su cuerpo temblaba mientras se apartaba en el peque\u00f1o ba\u00f1o. \u2014No deber\u00edamos \u2014susurr\u00f3, su voz era temblorosa, sus ojos estaban nublados por la lujuria, pero tocados por un destello de duda\u2014. Mi mam\u00e1 est\u00e1 por llegar. \u2014Sus leggins negros se adher\u00edan a sus muslos bronceados, la tela marcaba el calor h\u00famedo que crec\u00eda entre sus piernas, sus pezones endurecidos eran visibles bajo la camiseta ajustada.<\/p>\n<p>Diego la mir\u00f3 con una mezcla de frustraci\u00f3n y deseo, sus m\u00fasculos estaban tensos mientras apoyaba una mano en el marco de la puerta. \u2014\u00bfEntonces qu\u00e9 quieres de m\u00ed, primita? \u2014pregunt\u00f3, lleno de impaciencia, sus ojos la devoraban, deteni\u00e9ndose en la curva de sus senos y la forma en que sus muslos se apretaban. Atziry, con el coraz\u00f3n latiendo desbocado, sinti\u00f3 el fuego en su interior apagar cualquier rastro de duda.<\/p>\n<p>La menci\u00f3n de su madre se desvaneci\u00f3, reemplazada por una necesidad cruda que la empuj\u00f3 hacia adelante. Se abalanz\u00f3 sobre Diego, colg\u00e1ndose de su cuello, sus piernas se envolvieron en su torso con una urgencia que los hizo jadear a ambos. \u2014Tienes raz\u00f3n, primito&#8230; hazme tuya \u2014gimi\u00f3, con voz ronca de deseo mientras apretaba su cuerpo contra el de \u00e9l\u2014. Quiero dejar de ser virgen.<\/p>\n<p>Las palabras de Atziry golpearon a Diego como un rel\u00e1mpago, su confesi\u00f3n de inocencia encendi\u00f3 un fuego a\u00fan m\u00e1s intenso en su interior. Su verga, ya endurecida bajo los jeans, palpit\u00f3 con una urgencia renovada. \u2014Carajo, prima \u2014gru\u00f1\u00f3, sus manos se aferraron a las nalgas de Atziry, apret\u00e1ndolas con fuerza mientras la sosten\u00eda contra \u00e9l. Comenz\u00f3 a besar su cuello, sus labios trazaban un camino h\u00famedo por la piel suave, lamiendo y mordiendo suavemente mientras ella echaba la cabeza hacia atr\u00e1s, un gemido escap\u00f3 de sus labios. Atziry, perdida en la sensaci\u00f3n, restregaba su vulva contra el abdomen de Diego, la tela fina de sus leggins amplificaba el roce, su humedad se filtraba mientras imaginaba su verga dentro de ella.<\/p>\n<p>Diego, la sosten\u00eda con facilidad, desliz\u00f3 una mano bajo la camiseta de Atziry, rozando la piel c\u00e1lida de su cintura, subiendo hasta rozar la base de sus senos. Ella tembl\u00f3, sus piernas se apretaban m\u00e1s alrededor de \u00e9l, su vulva se frotaba con m\u00e1s insistencia, buscando aliviar el ardor que la consum\u00eda. \u2014Por fin&#8230; te deseo tanto \u2014susurr\u00f3 Atziry, su voz rota por la excitaci\u00f3n, mientras sus dedos se enredaban en el cabello de Diego, gui\u00e1ndolo contra su cuello. Sab\u00eda que el hombre que hab\u00eda anhelado en sus fantas\u00edas m\u00e1s oscuras estaba a punto de reclamarla, de romper la barrera de su virginidad.<\/p>\n<p>Diego, con el deseo ardiendo en su interior, empuj\u00f3 suavemente a Atziry hacia el interior del ba\u00f1o, cerrando la puerta tras ellos con un clic que reson\u00f3 en el espacio reducido.<\/p>\n<p>El aire estaba cargado de tensi\u00f3n sexual, el aroma de sus cuerpos se mezclaba con el calor que emanaba de sus pieles. La levant\u00f3 con facilidad, sent\u00e1ndola sobre el borde del lavabo, sus manos estaban firmes en las caderas de su prima, sintiendo la curva de sus nalgas bajo los leggins negros que se adher\u00edan a su cuerpo como una segunda piel. Atziry, con la respiraci\u00f3n agitada, lo detuvo con un gesto r\u00e1pido, baj\u00e1ndose del lavabo. \u2014Lo vamos a romper, Diego \u2014dijo, su voz temblaba de excitaci\u00f3n, sus ojos ten\u00edan una mezcla de nervios y lujuria mientras su pecho sub\u00eda y bajaba, sus pezones endurecidos se marcaban bajo la camiseta ajustada.<\/p>\n<p>Diego asinti\u00f3, con una sonrisa traviesa curvando sus labios, mientras Atziry, sin perder un segundo, se arrodill\u00f3 frente a \u00e9l. Sus dedos, ansiosos pero precisos, desabrocharon el cintur\u00f3n de su primo con un movimiento r\u00e1pido, el sonido del cuero desliz\u00e1ndose resonaba en el silencio del ba\u00f1o. \u2014Primero te la voy a mamar de nuevo \u2014susurr\u00f3, su voz era ronca pero cargada de deseo, mientras bajaba el pantal\u00f3n de Diego, dejando que cayera al suelo.<\/p>\n<p>Con un tir\u00f3n impaciente, desliz\u00f3 el b\u00f3xer hacia abajo, liberando la verga de su primo, ya dura y palpitante, erguida ante ella como un trofeo que hab\u00eda anhelado. Atziry tard\u00f3 m\u00e1s en despojarlo de su ropa que en meterse aquel pedazo de carne en la boca, sus labios lo envolvieron con una avidez que hizo que Diego jadeara.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Atziry arrodillada, con su cabello cayendo en mechones desordenados sobre su rostro, era hipn\u00f3tica. Sus labios, h\u00famedos y c\u00e1lidos, se deslizaban por su verga, desde la base hasta la punta, ensaliv\u00e1ndolo con una dedicaci\u00f3n que lo volv\u00eda loco.<\/p>\n<p>El sonido h\u00famedo de su boca, mezclado con leng\u00fcetazos largos y arcadas suaves cuando lo llevaba demasiado profundo, llenaba el ba\u00f1o, un coro sensual que resonaba contra las paredes. Atziry, con una mano sosteniendo la base de su verga, usaba la otra para acariciar los test\u00edculos de Diego, sus dedos los rozaban con una suavidad que contrastaba con la ferocidad con la que chupaba. Sus ojos, alzados hacia \u00e9l, brillaban con una mezcla de sumisi\u00f3n y poder, saboreando cada gemido que arrancaba de su primo.<\/p>\n<p>Diego, con las manos apoyadas en el lavabo para mantenerse en pie, la observaba embelesado, su respiraci\u00f3n era pesada mientras sent\u00eda la lengua de Atziry danzar sobre su piel, ensalivando cada cent\u00edmetro. \u2014Prima, qu\u00e9 bien lo haces \u2014gru\u00f1\u00f3, mientras sus caderas se mov\u00edan ligeramente, siguiendo el ritmo de su boca. Atziry, atragant\u00e1ndose en ocasiones, no se deten\u00eda, sus labios se apretaban alrededor de \u00e9l, su saliva goteaba por su barbilla mientras lo devoraba con una pasi\u00f3n que traicionaba su deseo reprimido.<\/p>\n<p>El sonido de su boca trabajando era hipn\u00f3tico: leng\u00fcetazos largos, succiones profundas y arcadas suaves cuando lo llevaba hasta el fondo de su garganta. Sus manos, una sosteniendo la base de su verga, la otra acariciando sus test\u00edculos con dedos ligeros, amplificaban el placer. Diego, apoyado contra el lavabo, sent\u00eda cada lamida como una descarga el\u00e9ctrica, el calor de la boca de Atziry superaba incluso el placer de la noche anterior. \u2014Joder, primita, \u00bfsi eres virgen, \u00bfc\u00f3mo es que la mamas tan rico? \u2014pregunt\u00f3, su voz era ronca, entrecortada por los gemidos que escapaban de su pecho.<\/p>\n<p>Atziry, sin detenerse, alz\u00f3 la mirada, con una mezcla de picard\u00eda y lujuria. Sac\u00f3 la verga de su boca por un instante, un hilo de saliva la conectaban a\u00fan a sus labios. \u2014Porque he practicado con un dildo que compr\u00e9 cuando llegaste a casa \u2014respondi\u00f3, su voz temblaba de excitaci\u00f3n, mientras lam\u00eda la punta lentamente, saboreando la piel salada antes de volver a engullirla. Diego, al escuchar su confesi\u00f3n, sinti\u00f3 una oleada de calor recorrerlo. Sonri\u00f3, sus ojos rodaron hacia atr\u00e1s en puro \u00e9xtasis. \u2014Ya me voy a venir, primita \u2014gru\u00f1\u00f3, sus manos se enredaron en el cabello de Atziry, gui\u00e1ndola con una urgencia que rayaba en la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella, decidida a complacerlo, meti\u00f3 la verga hasta el fondo de su garganta, con sus labios apret\u00e1ndose alrededor de \u00e9l mientras las arcadas resonaban en el ba\u00f1o, un sonido crudo que llenaba el aire. No se detuvo, incluso cuando sent\u00eda que se ahogaba, su deseo de volver a tragar el semen de Diego superaba cualquier incomodidad. Los espasmos llegaron, y Diego, con los ojos en blanco, se rindi\u00f3 al cl\u00edmax. Chorros calientes de semen inundaron la boca de Atziry, peg\u00e1ndose a su lengua, desliz\u00e1ndose por su garganta mientras ella tragaba con avidez, saboreando cada gota. Desde su posici\u00f3n, arrodillada, alz\u00f3 la mirada para ver el rostro de Diego, contorsionado por el placer, una visi\u00f3n que la hizo sentir poderosa, satisfecha de haberlo llevado al l\u00edmite.<\/p>\n<p>Cuando los espasmos cesaron, Atziry sac\u00f3 lentamente la verga de su boca, dejando que Diego viera el interior de sus labios, a\u00fan brillantes con restos de su semen. Sonri\u00f3, sus mejillas estaban ruborizadas, y luego trag\u00f3 deliberadamente, un gesto lento y provocador que hizo que Diego jadeara, su sonrisa se ampli\u00f3 mientras la miraba con una mezcla de admiraci\u00f3n y deseo renovado.<\/p>\n<p>Diego, aun vibrando por el cl\u00edmax que Atziry le hab\u00eda arrancado, la levant\u00f3 del suelo con facilidad, sus manos fuertes se aferraron a sus caderas. La guio para que tocara su verga, a\u00fan dura y palpitante bajo su toque. \u2014Siente, primita, a\u00fan est\u00e1 dura para ti \u2014susurr\u00f3 lleno de lujuria. Atziry, con los ojos abiertos de par en par, sinti\u00f3 el calor y la firmeza de su miembro en su mano, un trozo de carne que parec\u00eda prometerle todo lo que hab\u00eda so\u00f1ado. \u2014Ay, primo, qu\u00e9 vergota \u2014jade\u00f3, su voz temblaba de deseo, su vulva palpitaba con una humedad que empapaba sus leggins\u2014. Qu\u00edtame la virginidad, por favor.<\/p>\n<p>Diego no esper\u00f3 m\u00e1s. La bes\u00f3 con una pasi\u00f3n desenfrenada, sus labios reclamaban los de ella, sus lenguas entrelaz\u00e1ndose en un baile febril que llen\u00f3 el ba\u00f1o de sus respiraciones agitadas. La volte\u00f3 con un movimiento r\u00e1pido, coloc\u00e1ndola de espaldas a \u00e9l, su cuerpo ahora estaba frente al espejo del lavabo. La imagen reflejada era hipn\u00f3tica: Atziry, con el cabello rubio desordenado cayendo sobre sus hombros, y Diego detr\u00e1s, con su torso desnudo y musculoso, listo para hacerla suya.<\/p>\n<p>\u00c9l levant\u00f3 los brazos de su prima, deslizando su camiseta hacia arriba con una lentitud deliberada, revelando que no llevaba sost\u00e9n. Los senos de Atziry, firmes y redondos, rebotaron libres, los pezones erectos apuntaban al espejo, una visi\u00f3n que hizo que su vagina se contrajera, su humedad se intensifico hasta mojar la tela de sus leggins.<\/p>\n<p>Diego, con un gru\u00f1ido de deseo, jal\u00f3 los leggins por detr\u00e1s con fuerza, rasg\u00e1ndolos con un sonido seco que reson\u00f3 en el ba\u00f1o. La tela cedi\u00f3, exponiendo las nalgas de Atziry, redondas y perfectas, sin rastro de ropa interior. \u2014Primita, qu\u00e9 ricas nalgas tienes \u2014murmur\u00f3, lleno de admiraci\u00f3n mientras se pon\u00eda en cuclillas detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>Sus manos separaron suavemente sus nalgas, revelando su ano rosado y la vagina reluciente, completamente depilada, un lienzo suave que lo invitaba. Diego acerc\u00f3 su rostro, su lengua traz\u00f3 un camino lento y h\u00famedo por su ano, lami\u00e9ndolo con una delicadeza que arranc\u00f3 un gemido agudo de Atziry. Luego, descendi\u00f3 a su vagina, lamiendo los labios h\u00famedos desde atr\u00e1s, saboreando la dulzura salada de su excitaci\u00f3n, su lengua exploraba cada pliegue con una precisi\u00f3n que la hac\u00eda temblar.<\/p>\n<p>Atziry, recargada en el lavabo, se miraba en el espejo, hipnotizada por la imagen de sus senos rebotando levemente con cada movimiento, los pezones endurecidos como evidencia de su deseo. Los gemidos escapaban de sus labios, cada lamida de Diego enviaba oleadas de placer por su cuerpo. \u2014Ay, primo, no imagin\u00e9 que me la comer\u00edas as\u00ed \u2014jade\u00f3, su voz estaba rota por la excitaci\u00f3n, mientras sus caderas se mov\u00edan instintivamente contra su boca, buscando m\u00e1s.<\/p>\n<p>Diego, consumido por el deseo que lo incendiaba, se puso de pie abruptamente, dejando atr\u00e1s el sabor de la piel de Atziry. Con un movimiento r\u00e1pido y decidido, la volte\u00f3 hacia \u00e9l, sus manos fuertes la giraron para que quedaran frente a frente. Atziry, sorprendida por la brusquedad, lo mir\u00f3 con los ojos abiertos, un destello de susto cruz\u00f3 sus pupilas caf\u00e9 claro, pero el hambre en la mirada de Diego la envolvi\u00f3, disipando cualquier temor.<\/p>\n<p>\u00c9l no dijo nada; sus labios se lanzaron hacia sus senos, bes\u00e1ndolos con una urgencia que la hizo jadear. Los pezones rosados y peque\u00f1os, erectos bajo su toque, eran un im\u00e1n para su boca. Los lami\u00f3 con avidez, su lengua traz\u00f3 c\u00edrculos h\u00famedos alrededor de ellos, succion\u00e1ndolos suavemente mientras su rostro se hund\u00eda en la carne suave y firme, el aroma de su piel bronceada llenaba sus sentidos.<\/p>\n<p>\u2014Joder, primita, amo tu cuerpo esbelto \u2014gru\u00f1\u00f3 Diego contra sus senos, su voz ronca vibraba contra su piel mientras lam\u00eda y mordisqueaba con una mezcla de reverencia y lujuria\u2014. Eres como una mu\u00f1equita que quiero consentir siempre. \u2014Sus palabras, cargadas de adoraci\u00f3n, hicieron que Atziry se ruborizara, un calor sub\u00eda por sus mejillas mientras su cuerpo respond\u00eda al frenes\u00ed de sus caricias.<\/p>\n<p>Su mano derecha se desliz\u00f3 instintivamente hacia su entrepierna, sus dedos encontrando su cl\u00edtoris, frot\u00e1ndolo con movimientos r\u00e1pidos y desesperados. La humedad entre sus piernas, ya empapando los leggins rasgados, se intensific\u00f3, sus jugos resbalaban por sus muslos mientras se recargaba con la mano izquierda en el lavabo, buscando apoyo para no desplomarse bajo el placer.<\/p>\n<p>Su cuerpo esbelto, bronceado y expuesto, se arqueaba hacia \u00e9l, sus caderas movi\u00e9ndose al ritmo de sus propios dedos, cada roce en su cl\u00edtoris enviaba descargas de placer que la hac\u00edan gemir. Diego, perdido en la suavidad de sus senos, restregaba su rostro contra ellos, sus manos recorr\u00edan la cintura estrecha de Atziry, apret\u00e1ndola como si quisiera grabar cada curva en su memoria. \u2014Eres perfecta, prima \u2014susurr\u00f3, su lengua lam\u00eda un pez\u00f3n antes de succionarlo con m\u00e1s fuerza, arranc\u00e1ndole un grito ahogado.<\/p>\n<p>Atziry, consumida por un deseo que la hac\u00eda temblar, se aferraba al lavabo, sus senos desnudos se estremec\u00edan bajo los besos voraces de Diego. El ba\u00f1o, impregnado del calor de sus cuerpos y el aroma salado de su excitaci\u00f3n, vibraba con la tensi\u00f3n de lo que estaba por suceder. Despu\u00e9s de minutos de caricias intensas, Atziry, con la voz rota por la urgencia, suplic\u00f3 entre gemidos. \u2014\u00a1Por favor, primo, qu\u00edtame la virginidad! \u2014jade\u00f3, su vulva palpitaba bajo sus propios dedos, empapada de deseo\u2014. Quiero sentir tu verga dentro, entregarme a ti. \u2014Su s\u00faplica, cruda y desesperada, hizo que el miembro de Diego, ya duro y palpitante se tensara a\u00fan m\u00e1s, ansioso por cumplir su deseo.<\/p>\n<p>Diego, con una mezcla de ternura y hambre, la tom\u00f3 por la cintura, sus manos fuertes la levantaron con facilidad para sentarla de nuevo en el borde del lavabo. Atziry sinti\u00f3 el fr\u00edo de la superficie contra sus nalgas bronceadas, algunas gotas de agua las humedec\u00edan, un contraste fresco contra el calor abrasador de su piel. Diego, de pie entre sus piernas, las abri\u00f3 con suavidad, sus manos acariciaban los muslos firmes mientras sus ojos se clavaban en la vagina reluciente de Atziry, depilada y lista para \u00e9l. La bes\u00f3 apasionadamente, sus labios devoraban los suyos, sus lenguas se entrelazaban en un baile febril mientras posicionaba su verga en su entrada.<\/p>\n<p>Con una lentitud deliberada, comenz\u00f3 a penetrarla, deslizando su miembro cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, queriendo desvirgarla con cuidado, atento a cada reacci\u00f3n de su prima.<\/p>\n<p>Atziry, con el cuerpo tenso, sinti\u00f3 c\u00f3mo la gruesa verga de Diego se abr\u00eda paso en su interior, un dolor placentero la invad\u00eda mientras su vagina, h\u00fameda y apretada, lo acog\u00eda. Un gemido escap\u00f3 de sus labios, sus manos se aferraron a los hombros de Diego, las u\u00f1as clav\u00e1ndose ligeramente en su piel. \u00c9l, sin dejar de besarla, empuj\u00f3 con suavidad hasta romper su himen, el momento marcado por un leve grito de Atziry, una mezcla de dolor y \u00e9xtasis. Diego detuvo su movimiento, sus labios a\u00fan pegados a los de ella, d\u00e1ndole un instante para adaptarse, pero pronto los gemidos de Atziry se transformaron en sonidos de placer puro, su cuerpo relaj\u00e1ndose mientras el dolor se convert\u00eda en una delicia que la hac\u00eda vibrar.<\/p>\n<p>\u2014Sigue, primo&#8230; hazme mujer \u2014susurr\u00f3 contra su boca, sus piernas bronceadas envolv\u00edan el torso de Diego, apret\u00e1ndolo contra ella para que la penetrara m\u00e1s profundo. Diego, con un gru\u00f1ido bajo, obedeci\u00f3, sus embestidas se volvieron m\u00e1s firmes, cada movimiento hac\u00eda que los senos de Atziry rebotaran. Ella, recargada en el lavabo, sent\u00eda su vagina apretarse alrededor de \u00e9l, el placer crec\u00eda con cada roce, sus jugos se mezclaban con el calor de su primo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de minutos de sentir c\u00f3mo su primo la penetraba con un ritmo constante, Atziry, con la voz quebrada por la lujuria, lo mir\u00f3 con deseo. \u2014Primo, quiero que me cojas desde atr\u00e1s \u2014jade\u00f3, su respiraci\u00f3n era agitada mientras se mord\u00eda el labio inferior\u2014. Quiero verme en el espejo. \u2014La idea de presenciar su propia entrega la encend\u00eda, su vagina palpitaba alrededor de la verga de Diego.<\/p>\n<p>\u00c9l, con un gru\u00f1ido de aprobaci\u00f3n, la ayud\u00f3 a bajarse del lavabo, sosteniendo sus caderas bronceadas. Atziry se volte\u00f3, inclin\u00e1ndose hacia adelante, sus manos se apoyaron en el borde del lavabo. Al hacerlo, sus ojos captaron un hilillo de sangre en la superficie, la evidencia de su virginidad reci\u00e9n perdida. La visi\u00f3n la golpe\u00f3 como un rel\u00e1mpago, su excitaci\u00f3n se dispar\u00f3 al saber que Diego hab\u00eda sido quien la hab\u00eda hecho mujer. Sus senos, libres y firmes, colgaban ligeramente, sus pezones rosados estaban muy endurecidos, mientras sus nalgas, expuestas por los leggins rasgados, se ofrec\u00edan a su primo. Diego, con su verga a\u00fan dura y brillante por los jugos de Atziry, se posicion\u00f3 detr\u00e1s de ella, alineando su miembro con su vagina reluciente.<\/p>\n<p>Sin pre\u00e1mbulos, Diego la penetr\u00f3 de una sola estocada, irrumpiendo en su interior con una fuerza que hizo que Atziry gritara, un sonido que mezclaba dolor y placer. Su vagina, a\u00fan sensible por la reciente ruptura de su himen, se ajust\u00f3 a \u00e9l, apret\u00e1ndolo con una calidez h\u00fameda que lo hizo gemir. Poco a poco, los gritos de Atziry se transformaron en gemidos profundos, su cuerpo se adaptaba al ritmo de las embestidas. A trav\u00e9s del espejo, ella observaba su propio rostro, contorsionado por el placer, las mejillas ruborizadas, los labios entreabiertos dejando escapar sonidos de \u00e9xtasis. La imagen de Diego detr\u00e1s de ella, su torso musculoso tens\u00e1ndose con cada movimiento, era hipn\u00f3tica.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62215\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62215\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Atziry, con el cuerpo tenso, sinti\u00f3 c\u00f3mo la gruesa verga de Diego se abr\u00eda paso en su interior, un dolor placentero la invad\u00eda mientras su vagina, h\u00fameda y apretada, lo acog\u00eda. Un gemido escap\u00f3 de sus labios, sus manos se aferraron a los hombros de Diego, las u\u00f1as clav\u00e1ndose ligeramente en su piel. \u00c9l, sin dejar de besarla, empuj\u00f3 con<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62215\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62215\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31480,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62215","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4916,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31480"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62215"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62217,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62215\/revisions\/62217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}