{"id":62271,"date":"2025-09-19T00:03:04","date_gmt":"2025-09-18T22:03:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62271"},"modified":"2025-09-18T19:56:42","modified_gmt":"2025-09-18T17:56:42","slug":"placeres-prohibidos-secreto-familiar-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/placeres-prohibidos-secreto-familiar-3\/","title":{"rendered":"Placeres prohibidos. Secreto familiar (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62271\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">20<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diego, perdido en la visi\u00f3n de su prima, desliz\u00f3 sus manos hacia los senos de Atziry, apret\u00e1ndolos con firmeza, sus dedos pellizcaban los pezones erectos, arranc\u00e1ndole gemidos m\u00e1s agudos. Luego, su mano derecha descendi\u00f3, encontrando el cl\u00edtoris hinchado de Atziry, masaje\u00e1ndolo con c\u00edrculos r\u00e1pidos que la hicieron arquearse contra el lavabo.<\/p>\n<p>Con la mano izquierda, agarr\u00f3 su cabello, jalando su cabeza hacia atr\u00e1s con una mezcla de dominio y ternura. Atziry, en el espejo, ve\u00eda c\u00f3mo sus m\u00fasculos se tensaban, sus senos rebotaban con cada embestida, la imagen de Diego tom\u00e1ndola con tal intensidad haci\u00e9ndola temblar. \u2014Primo, me est\u00e1s volviendo loca \u2014gimi\u00f3, su voz estaba rota mientras su vagina se contra\u00eda alrededor de \u00e9l, el placer crec\u00eda hasta un punto insoportable.<\/p>\n<p>El ba\u00f1o, ahora estaba impregnado del sonido de sus cuerpos chocando y el aroma crudo de su pasi\u00f3n, era un escenario donde Atziry se entregaba por completo, gozando cada segundo de la verga de su primo, cada caricia en su cl\u00edtoris, cada jal\u00f3n en su cabello. El espejo reflejaba su uni\u00f3n, un cuadro de lujuria que los consum\u00eda.<\/p>\n<p>Pero de pronto, el sonido inconfundible de la puerta principal abri\u00e9ndose rompi\u00f3 el hechizo. \u2014\u00a1Ya llegu\u00e9! \u2014grit\u00f3 Elizabeth, su voz reson\u00f3 en el departamento, haciendo que Diego y Atziry se congelaran, sus respiraciones agitadas quedaban atrapadas en sus gargantas.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue pesado, roto solo por el eco de las zapatillas de Elizabeth contra el suelo de madera. Atziry, con los ojos abiertos por el p\u00e1nico, apret\u00f3 los muslos alrededor de Diego, su vagina aun palpitaba alrededor de su verga. \u00c9l, con el coraz\u00f3n acelerado, la sostuvo firme, sus manos estaban en sus nalgas bronceadas, tratando de mantener la calma. Elizabeth, al no recibir respuesta, frunci\u00f3 el ce\u00f1o, notando el televisor encendido en el sal\u00f3n, su pantalla parpadeaba con una serie olvidada. \u2014\u00a1Atziry! \u00a1Diego! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n? \u2014volvi\u00f3 a gritar, cerrando la puerta principal con un golpe seco. La falta de respuesta la inquiet\u00f3, sus pasos resonaban mientras recorr\u00eda el departamento, buscando pistas.<\/p>\n<p>Un gemido suave, apenas audible, escap\u00f3 de Atziry antes de que pudiera contenerlo, y Elizabeth se detuvo en seco, con sus sentidos agudiz\u00e1ndose. Creyendo que los sonidos ven\u00edan del televisor, se acerc\u00f3 y lo apag\u00f3 con un clic, esperando que los ruidos cesaran. Pero el silencio que sigui\u00f3 fue a\u00fan m\u00e1s sospechoso, y sus ojos se dirigieron a la rendija de luz que se filtraba por debajo de la puerta del ba\u00f1o. Su coraz\u00f3n dio un vuelco, una mezcla de curiosidad y aprensi\u00f3n creciendo en su pecho. Con pasos lentos, sus zapatillas resonaban en el suelo, se acerc\u00f3 a la puerta, el aire estaba cargado con el aroma de un deseo que a\u00fan no identificaba. Toc\u00f3 suavemente, su voz firme pero te\u00f1ida de incertidumbre. \u2014Atziry, Diego, \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 usando el ba\u00f1o?<\/p>\n<p>Elizabeth, con el coraz\u00f3n latiendo r\u00e1pido por la incertidumbre, toc\u00f3 la puerta del ba\u00f1o una segunda vez, su voz resonaba con un tono m\u00e1s firme. \u2014\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 usando el ba\u00f1o? \u2014pregunt\u00f3, sus dedos tamborileaban nerviosamente contra la madera. Dentro, Atziry y Diego, atrapados en su frenes\u00ed sexual, se miraron con los ojos abiertos, el p\u00e1nico se mezcl\u00f3 con el deseo que a\u00fan los consum\u00eda. Diego, con su verga a\u00fan dura y alojada en la vagina h\u00fameda de Atziry, la sostuvo por las caderas, sus manos fuertes la manten\u00edan en su lugar.<\/p>\n<p>Con una sincron\u00eda desesperada, caminaron juntos hacia la puerta, sus cuerpos entrelazados, los muslos bronceados de Atziry temblaban mientras intentaban mantener el equilibrio. La puerta se abri\u00f3 lentamente, apenas una rendija, dejando escapar un leve pero inconfundible aroma a sexo que flot\u00f3 en el aire. Elizabeth, frunciendo el ce\u00f1o, lo percibi\u00f3, pero no pudo identificarlo, su mente aun buscaba una explicaci\u00f3n l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Atziry, con el cabello desordenado cayendo sobre su rostro, asom\u00f3 la cabeza por la abertura, asegur\u00e1ndose de que la puerta no se abriera por completo. Detr\u00e1s de ella, Diego permanec\u00eda oculto, con su torso desnudo pegado a su espalda, su verga a\u00fan dentro de su vagina palpitaba con cada movimiento. El riesgo de ser descubiertos hac\u00eda que su piel se erizara, pero tambi\u00e9n intensificaba el calor entre sus piernas. \u2014\u00bfQu\u00e9 pasa, mam\u00e1? \u2014dijo Atziry, su voz temblaba ligeramente, intentando sonar casual mientras su cuerpo traicionaba su excitaci\u00f3n\u2014. Me voy a ba\u00f1ar. \u2014Elizabeth, parada en el umbral, arrug\u00f3 la nariz. \u2014\u00bfA qu\u00e9 huele? \u2014pregunt\u00f3, su tono estaba cargado de sospecha mientras sus ojos escudri\u00f1aban el rostro de su hija.<\/p>\n<p>Atziry, con el coraz\u00f3n acelerado, respondi\u00f3 con rapidez, forzando una sonrisa. \u2014Tuve un peque\u00f1o accidente con mi regla, por eso me voy a ba\u00f1ar \u2014minti\u00f3, su voz se quebraba apenas mientras sent\u00eda el calor de Diego detr\u00e1s de ella. Pero en ese momento, su primo, incapaz de contenerse, comenz\u00f3 a mover sus caderas lentamente, metiendo y sacando su verga con un ritmo torturante. Atziry abri\u00f3 los ojos de golpe, un gemido quedo atrapado en su garganta mientras su vagina se contra\u00eda alrededor de \u00e9l, el placer se mezclaba con el p\u00e1nico. Sus manos se aferraron al borde de la puerta, sus nudillos se blanqueaban mientras intentaba mantener la compostura, su rostro ruborizado traicionaba la intensidad de lo que sent\u00eda.<\/p>\n<p>Elizabeth, ajena a la verdad, frunci\u00f3 el ce\u00f1o, pero no insisti\u00f3, su atenci\u00f3n a\u00fan estaba atrapada por el aroma extra\u00f1o y la actitud nerviosa de su hija. Diego, escondido tras la puerta, apret\u00f3 las nalgas de Atziry con una mano, su otra mano se deslizaba por su cintura, sintiendo la piel bronceada temblar bajo su toque. Cada movimiento de su verga era una provocaci\u00f3n, un desaf\u00edo silencioso que hac\u00eda que Atziry mordiera su labio inferior para no gemir.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa, hija? \u2014pregunt\u00f3 Elizabeth, su tono mezclaba preocupaci\u00f3n y sospecha mientras observaba los ojos de Atziry, que brillaban con una intensidad inusual. Su hija, con el cuerpo estremeci\u00e9ndose por las embestidas lentas pero implacables de Diego, quien permanec\u00eda oculto tras la puerta, respondi\u00f3 con la voz entrecortada, peque\u00f1os gemidos escapaban de sus labios. \u2014Es&#8230; un c\u00f3lico, mam\u00e1 \u2014minti\u00f3, su respiraci\u00f3n estaba agitada mientras la verga de su primo se deslizaba dentro de su vagina, cada movimiento enviaba oleadas de placer que amenazaban con delatarla.<\/p>\n<p>Elizabeth, a\u00fan extra\u00f1ada, lade\u00f3 la cabeza. Hab\u00eda escuchado esos leves gemidos, un sonido que no encajaba del todo con un simple c\u00f3lico. \u2014\u00bfY Diego ya regres\u00f3? \u2014pregunt\u00f3, su mirada escudri\u00f1aba el rostro de su hija. Atziry, con el coraz\u00f3n latiendo desbocado, sinti\u00f3 c\u00f3mo Diego, detr\u00e1s de ella, ajustaba su agarre en sus caderas bronceadas, su miembro palpitaba dentro de su vagina h\u00fameda.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, mam\u00e1&#8230; pero sali\u00f3 a correr, dijo que volver\u00eda m\u00e1s tarde \u2014respondi\u00f3, mordiendo su labio inferior para reprimir un gemido m\u00e1s fuerte, su cuerpo la traicionaba mientras el placer la consum\u00eda. Elizabeth, m\u00e1s tranquila pero a\u00fan con un dejo de duda, asinti\u00f3. \u2014Est\u00e1 bien, hija, te dejo ba\u00f1arte. Estoy cansada, voy a dormir un poco. Por favor, despi\u00e9rtenme cuando Diego regrese para que cenemos los tres juntos \u2014dijo, mientras se giraba, sus zapatillas resonaban en el suelo de madera.<\/p>\n<p>Atziry, con el rostro contorsionado por el esfuerzo de mantener la compostura, asinti\u00f3 r\u00e1pidamente con la cabeza y cerr\u00f3 la puerta de un golpe, el sonido reson\u00f3 como un alivio moment\u00e1neo. Esper\u00f3, conteniendo la respiraci\u00f3n, hasta que escuch\u00f3 el clic de la puerta de la habitaci\u00f3n de Elizabeth al cerrarse.<\/p>\n<p>En ese instante, Diego, libre del riesgo inmediato, solt\u00f3 un gru\u00f1ido bajo y comenz\u00f3 a penetrarla con una intensidad renovada. Sus embestidas, ahora eran m\u00e1s r\u00e1pidas y profundas, hac\u00edan que las nalgas de Atziry chocaran contra su pelvis, el sonido carnoso llenaba el ba\u00f1o. Ella, recargada contra la puerta, dej\u00f3 escapar gemidos m\u00e1s audibles, su vagina se apretaba alrededor de la verga de Diego, empap\u00e1ndola con sus jugos. Sus senos, libres y rebotando con cada movimiento, rozaban la madera fr\u00eda, sus pezones erectos amplificaban su placer.<\/p>\n<p>\u2014Primita, est\u00e1n tan apretada \u2014susurr\u00f3 Diego, sus manos se deslizaban por su cintura, una aferrando su cadera y la otra subiendo para apretar un seno, pellizcando el pez\u00f3n rosado con dedos expertos.<\/p>\n<p>Entre jadeos, Atziry, con la voz entrecortada, lo mir\u00f3 por encima del hombro, con una mezcla de reproche y lujuria. \u2014\u00bfPor qu\u00e9 hiciste eso, Diego? \u2014gimi\u00f3, su respiraci\u00f3n era agitada mientras sus senos rebotaban con cada movimiento\u2014. \u00a1Pudo habernos descubierto mi mam\u00e1! \u2014El riesgo de ser atrapados por Elizabeth, a\u00fan fresco en su mente, hac\u00eda que su coraz\u00f3n latiera con fuerza, pero tambi\u00e9n avivaba el fuego entre sus piernas.<\/p>\n<p>Diego, con una sonrisa traviesa curv\u00f3 sus labios, ralentiz\u00f3 sus embestidas, dejando que su verga se deslizara lentamente dentro de ella, tortur\u00e1ndola con el roce. \u2014Quer\u00eda ver qu\u00e9 hac\u00edas, primita \u2014respondi\u00f3, su voz era grave cargada de picard\u00eda, mientras sus manos apretaban las caderas de Atziry, sintiendo la suavidad de su piel \u2014. Me pareci\u00f3 jodidamente excitante cogerte mientras hablabas con tu mam\u00e1. Adem\u00e1s, tu vagina tan estrecha estaba apretando mi verga, y no pod\u00eda parar de querer cogerte m\u00e1s. \u2014Sus palabras, crudas y provocadoras, hicieron que Atziry soltara un gemido m\u00e1s profundo, su cuerpo la traicionaba mientras el placer la dominaba.<\/p>\n<p>Sabiendo que Elizabeth se dorm\u00eda r\u00e1pido y ten\u00eda un sue\u00f1o profundo, Atziry dej\u00f3 de lado cualquier rastro de preocupaci\u00f3n, su deseo superaba el miedo. Con la voz temblando de excitaci\u00f3n, mir\u00f3 a Diego, sus labios entreabiertos dejaban escapar un suspiro. \u2014Quiero que lo hagamos en el inodoro, primo&#8230; si\u00e9ntate y d\u00e9jame montarte \u2014susurr\u00f3, su tono estaba cargado de una urgencia que hizo que el miembro de Diego palpitara a\u00fan m\u00e1s. \u00c9l, sin dudarlo, se apart\u00f3 de ella, dejando que su verga saliera con un sonido h\u00famedo, brillante por los jugos de Atziry. Se sent\u00f3 en el inodoro cerrado, su torso desnudo reluc\u00eda con una fina capa de sudor, su verga erguida era una invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Atziry, sin perder un segundo, comenz\u00f3 a montarlo d\u00e1ndole la espalda, sus nalgas sub\u00edan y bajaban con un ritmo que hac\u00eda que la piel de Diego se erizara. \u00c9l, hipnotizado, observaba c\u00f3mo las nalgas de su prima se mov\u00edan, redondas y firmes, chocando con sus muslos con un sonido carnoso que resonaba en el espacio reducido. Los muslos de Atziry, brillantes por los jugos que escapaban de su vagina, reluc\u00edan bajo la luz tenue, cada movimiento intensificaba el placer que los consum\u00eda.<\/p>\n<p>Atziry, con los ojos entrecerrados y la respiraci\u00f3n agitada, tom\u00f3 las manos de Diego, gui\u00e1ndolas con una urgencia desesperada. Llev\u00f3 el dedo \u00edndice de su mano derecha a su boca, chup\u00e1ndolo lentamente, su lengua danzaba alrededor de \u00e9l mientras gem\u00eda, el sonido vibraba contra la piel de Diego. Luego, coloc\u00f3 las manos de su primo sobre sus senos, sus pezones ahora estaban bajo sus palmas, invit\u00e1ndolo a apretarlos.<\/p>\n<p>Diego, con un gru\u00f1ido bajo, obedeci\u00f3, sus dedos hundidos en la carne suave, pellizcando los pezones con una mezcla de ternura y ferocidad. Atziry, impulsada por el contacto, intensific\u00f3 sus sentones, su vagina se apretaba alrededor de la verga de Diego, cada movimiento enviaba oleadas de placer que la hac\u00edan jadear. \u2014Primo, me est\u00e1s volviendo loca \u2014gimi\u00f3, su voz temblaba, al borde del colapso.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n de la verga de Diego, gruesa y pulsante, llen\u00e1ndola por completo, era abrumadora. Despu\u00e9s de unos minutos de movimientos fren\u00e9ticos, Atziry alcanz\u00f3 un orgasmo devastador. Su cuerpo convulsion\u00f3, un grito agudo escap\u00f3 de sus labios, seguido de gemidos y jadeos mientras sus ojos rodaban hacia atr\u00e1s, perdidos en un \u00e9xtasis cegador. Su vagina, empapada, liber\u00f3 un torrente de jugos que se deslizaron por los muslos de Diego, empapando el inodoro. Pero Atziry no se detuvo, sus nalgas segu\u00edan subiendo y bajando, prolongando el placer mientras su cuerpo temblaba. Cuando recuper\u00f3 el control, con la respiraci\u00f3n a\u00fan entrecortada, sac\u00f3 la verga de Diego de su interior, el sonido h\u00famedo resonaba en el ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Sin pausa, se gir\u00f3 para quedar frente a \u00e9l, con un deseo insaciable. Pos\u00f3 sus pies sobre los muslos de Diego, poni\u00e9ndose en cuclillas con una gracia felina, y volvi\u00f3 a guiar su verga hacia su vagina, meti\u00e9ndosela lentamente mientras lo abrazaba por la cabeza, atray\u00e9ndolo hacia su pecho. Sus senos, firmes y rebotando, quedaron a la altura de la cara de Diego, los pezones rosados rozaban sus labios, invit\u00e1ndolo a devorarlos. \u00c9l, perdido en la visi\u00f3n, lami\u00f3 uno con avidez, succion\u00e1ndolo mientras sus manos se aferraban a las caderas de Atziry, gui\u00e1ndola en un nuevo ritmo.<\/p>\n<p>Diego, con las manos firmes en las nalgas de su prima, la sosten\u00eda en cuclillas mientras su verga se hund\u00eda profundamente en su vagina empapada. Sus dedos, que exploraban con audacia, se deslizaron hacia su ano, introduciendo ligeramente un dedo en la estrechez c\u00e1lida, arranc\u00e1ndole a Atziry un gemido agudo que reverber\u00f3 contra las paredes. Su boca, hambrienta, se aferr\u00f3 a los senos de su prima, lamiendo los pezones rosados con una voracidad que lo hac\u00eda gru\u00f1ir. Los chupaba con deleite, atasc\u00e1ndose en la carne suave, saboreando la piel bronceada mientras sus caderas empujaban hacia arriba, intensificando la penetraci\u00f3n que los un\u00eda en un frenes\u00ed de lujuria.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de minutos de esta danza carnal, Diego, con un movimiento suave pero decidido, ayud\u00f3 a Atziry a bajar sus piernas, gui\u00e1ndola para que se sentara frente a \u00e9l en el inodoro, sus muslos abiertos lo rodeaban. Ahora, cara a cara, Atziry comenz\u00f3 a darse sentones m\u00e1s salvajes, sus nalgas rebotaban contra los muslos de Diego con un ritmo que hac\u00eda temblar el aire. Sus senos, libres se balanceaban, rozando el pecho de su primo, sus pezones endurecidos dejaban un rastro de calor. Se besaron apasionadamente, mientras el ba\u00f1o se llenaba del sonido de sus gemidos y el roce h\u00famedo de sus cuerpos. Atziry, perdida en el placer, sent\u00eda la verga de Diego llenarla por completo, cada sent\u00f3n enviaba descargas de \u00e9xtasis que la hac\u00edan arquearse.<\/p>\n<p>\u2014Prima, ya voy a terminar \u2014gru\u00f1\u00f3 Diego, su voz estaba rota por la urgencia, sus manos se apretaron las caderas de Atziry con una fuerza que marcaba su piel. Ella, sin detenerse, lo bes\u00f3 con m\u00e1s intensidad, sus labios se pegaron a los de \u00e9l mientras susurraba contra su boca. \u2014Quiero sentir tus mecos dentro, primo \u2014jade\u00f3, su voz temblaba de deseo. Diego, incapaz de contenerse, apret\u00f3 sus caderas con m\u00e1s fuerza, sus embestidas se volvieron err\u00e1ticas mientras liberaba chorros calientes de semen en el interior de su vagina. Atziry, sintiendo el calor de su cl\u00edmax, convulsion\u00f3 en un orgasmo propio, sus jugos se mezclaban con el semen de Diego, un torrente que escapaba de su vagina y goteaba por sus muslos, empapando los test\u00edculos de su primo.<\/p>\n<p>Cuando los espasmos cesaron, Atziry permaneci\u00f3 sentada sobre \u00e9l, su respiraci\u00f3n era pesada mientras sent\u00eda el semen de Diego escurrir lentamente de su interior, un calor l\u00edquido que se deslizaba y se mezclaba con sus propios fluidos. Diego, con los ojos entrecerrados, sent\u00eda sus test\u00edculos h\u00famedos, cubiertos por la mezcla de sus orgasmos, una sensaci\u00f3n que lo hac\u00eda sonre\u00edr con satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>A\u00fan envueltos en el calor de su uni\u00f3n, intercambiaron besos lentos y ardientes, sus labios h\u00famedos saboreaban el eco de su pasi\u00f3n. El ba\u00f1o, impregnado del aroma crudo de sus cuerpos sudados y sus fluidos mezclados, vibraba con la intensidad de lo que acababan de compartir. Atziry, con las piernas temblorosas y la vagina a\u00fan palpitante, se apoy\u00f3 en el lavabo. Diego, con una sonrisa confiada, se agach\u00f3 para subir su b\u00f3xer y pantal\u00f3n, el tejido rozaba su verga sensible, a\u00fan c\u00e1lida por el orgasmo. \u2014Te dejo ba\u00f1arte, primita \u2014murmur\u00f3, su voz era profunda, cargada de una posesividad juguetona, mientras le lanzaba una mirada que promet\u00eda m\u00e1s. Cerr\u00f3 la puerta tras de s\u00ed, el sonido del cerrojo reson\u00f3 en el pasillo silencioso.<\/p>\n<p>Apenas dio unos pasos hacia la cocina cuando la voz de Elizabeth lo detuvo como un latigazo. \u2014\u00bfQu\u00e9 hac\u00edas con mi hija en el ba\u00f1o? \u2014pregunt\u00f3, su tono era cortante, ten\u00eda los brazos cruzados bajo sus senos prominentes, que se alzaban bajo la blusa ajustada. Su falda l\u00e1piz, a\u00fan puesta desde el trabajo, abrazaba sus caderas, delineando las curvas que Diego conoc\u00eda tan bien. Sus ojos miel lo perforaban, una mezcla de sospecha y algo m\u00e1s profundo, casi animal. Diego, paralizado por un instante, sinti\u00f3 el peso de su mirada, pero la confianza que ahora lo llenaba lo impuls\u00f3 hacia adelante.<\/p>\n<p>Con pasos lentos y deliberados, se acerc\u00f3 a ella en la cocina, el aire estaba cargado con una tensi\u00f3n que hac\u00eda vibrar su piel.<\/p>\n<p>Sin decir una palabra, tom\u00f3 el rostro de Elizabeth entre sus manos, sus dedos fuertes pero suaves rozaban su piel blanca, y la bes\u00f3 con una pasi\u00f3n abrasadora. Sus labios se fundieron en los de ella, su lengua exploraba su boca con una urgencia que la hizo jadear. Al separarse, con sus rostros a cent\u00edmetros, Diego habl\u00f3, su voz era baja pero cargada de desaf\u00edo. \u2014Le quit\u00e9 su virginidad, t\u00eda. La convert\u00ed en mi mujer \u2014declar\u00f3, sus ojos se clavaron en los de ella.<\/p>\n<p>Antes de que pudiera responder, desliz\u00f3 una mano bajo su falda, sus dedos encontrando las nalgas firmes de Elizabeth, apret\u00e1ndolas con posesi\u00f3n mientras la volv\u00eda a besar, sus labios la devoraron con un hambre que no ocultaba. \u2014\u00bfTienes problema con eso? \u2014pregunt\u00f3, su tono era provocador, mientras sus dedos se hund\u00edan en la carne suave, sintiendo el calor de su piel a trav\u00e9s de la tela.<\/p>\n<p>Elizabeth, con la respiraci\u00f3n agitada, lo mir\u00f3 con una mezcla de sorpresa y deseo. En lugar de retroceder, se inclin\u00f3 hacia \u00e9l, bes\u00e1ndolo con una intensidad que igualaba la suya, sus lenguas entrelaz\u00e1ndose en un duelo febril. Al separarse, sus labios brillaban, y su voz sali\u00f3 en un susurro ronco. \u2014No, sobrino&#8230; somos tus mujeres \u2014admiti\u00f3, con una rendici\u00f3n que lo encendi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Diego, con una sonrisa triunfal, apret\u00f3 su agarre en sus nalgas antes de soltarla. \u2014Entonces no le reclames nada a Atziry \u2014dijo, con tono firme, cargado de autoridad\u2014. Y no le digas que t\u00fa y yo tambi\u00e9n cogemos. Esto queda entre nosotros. \u2014Sus palabras eran una orden, sellada con una mirada que no admit\u00eda r\u00e9plica.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, Diego se gir\u00f3 y se dirigi\u00f3 al estudio, dejando a Elizabeth sola en la cocina, su cuerpo aun vibraba por el beso y el toque de su sobrino. El aroma a sexo y el calor de sus manos permanec\u00edan en su piel, mientras su mente giraba ante la confesi\u00f3n. Diego, al cerrar la puerta del estudio, sinti\u00f3 una oleada de poder recorrerlo. Sab\u00eda que ahora era el amo de ambas, su t\u00eda y su prima, unidas a \u00e9l por un deseo prohibido que lo convert\u00eda en el centro de sus mundos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62271\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62271\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Elizabeth, con la respiraci\u00f3n agitada, lo mir\u00f3 con una mezcla de sorpresa y deseo. En lugar de retroceder, se inclin\u00f3 hacia \u00e9l, bes\u00e1ndolo con una intensidad que igualaba la suya, sus lenguas entrelaz\u00e1ndose en un duelo febril. 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