{"id":62295,"date":"2025-09-20T00:03:01","date_gmt":"2025-09-19T22:03:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62295"},"modified":"2025-09-19T23:25:21","modified_gmt":"2025-09-19T21:25:21","slug":"me-cogi-a-un-hombre-30-anos-mayor-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-cogi-a-un-hombre-30-anos-mayor-1\/","title":{"rendered":"Me cog\u00ed a un hombre 30 a\u00f1os mayor (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62295\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">52<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy Lau y esta es otra de mis historias de mi juventud.<\/p>\n<p>Todos los veranos iba a la costa a trabajar, ese a\u00f1o conseguimos una casa a pocos metros del mar. Todo parec\u00eda un para\u00edso. El aire puro, charlar con Mar\u00eda mi compa\u00f1era en un antiguo banco de madera, con el sonido del mar a solo cientos de metros m\u00e1s adelante, con un cielo imponentemente.<\/p>\n<p>La casa de al lado viv\u00edan una pareja de unos cincuenta y tantos a\u00f1os, que solo nos separaban unos ligustros y en donde ten\u00eda una cancha de v\u00f3ley con arena en el patio donde se juntaba a jugar con amigos de su edad. \u00c9l se llamaba Miguel, un hombre interesante a la vista, alto con algunas canas, una voz gruesa, que nos volv\u00eda loquita con tantos piropos.<\/p>\n<p>Nos cruz\u00e1bamos siempre en la calle o en la playa que quedaba a metros, pero la mayor cantidad de veces era en el patio mientras \u00e9l cuidaba de las plantas de su jard\u00edn.<\/p>\n<p>Una tarde que estaba oscura y no daba para ir a la playa, me puse un bikini negro con lazos anudados, adem\u00e1s de un pareo que me cubr\u00eda desde la cintura hasta abajo. Al verme, como siempre no escatimaba en piropos, que me hac\u00edan sentir muy bien.<\/p>\n<p>Al rato llegaron sus amigos con los que los s\u00e1bados juega v\u00f3ley de tres contra tres, que enseguida se ponen con los torsos desnudos, mostrando sus kilos dem\u00e1s, rollos, sin ning\u00fan complejo, pero uno fallo y escuche un grito:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres jugar al v\u00f3ley? Mi esposa junto con la de ellos ha desaparecido, y nos falta uno para completar el juego.<\/p>\n<p>Pues lo cierto es que no s\u00e9 jugar mucho al v\u00f3ley, pero no era plan de rechazar ya que no ten\u00eda mucho para hacer en la tarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eso es, nos ha salvado la tarde! Ven, caramelito, vas a ser mi compa\u00f1era, dijo Miguel.<\/p>\n<p>La cancha de arena d\u00e9bilmente delineada, con una pobre y desgastada red que la part\u00eda, se encontraban los cuatro amigos de Miguel, sentados en un banquillo y charlando amenamente, torsos al desnudo y con shorts solamente. Una peque\u00f1a conservadora de hielo repleta de latas de cerveza estaba a un costado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Madre de dios!, \u00bfde qu\u00e9 parte del cielo ca\u00edste, Lau? \u2014pic\u00f3 su amigo al verme. Era Gabriel, muy alto, de complexi\u00f3n f\u00edsica bastante agradable para mi vista. De seguro en su juventud fue alg\u00fan deportista. Piel morena, bien peinado y afeitado, todo un gal\u00e1n que me conquist\u00f3 con su mirada penetrante y sonrisa cautivadora con hoyuelos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsta es tu vecina, Miguel? \u2014pregunt\u00f3 Rafael. Bajito en comparaci\u00f3n a sus amigos, algo peludo, con una t\u00edmida pancita cervecera, de risa contagiosa y chispeantes ojos\u2014. \u00a1Creo que estoy enamorado!<\/p>\n<p>\u2014Comp\u00f3rtense, amigos. Se llama Lau. Mira, caramelito, este es Gabriel. El otro es Rafael. No les hagas mucho caso, solo est\u00e1n bromeando contigo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenas tardes! Salud\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, pero no pongas esa carita tan linda, que yo cuando entro en la cancha no tengo piedad de nadie! \u00a1Aqu\u00ed no hay amigos, solo rivales! \u00a1Me transformo en la cancha! \u2014amenaz\u00f3 Federico.<\/p>\n<p>\u00cdbamos a comenzar, as\u00ed que me retir\u00e9 el pareo para ponerlo en el banquillo, iba a estar mucho m\u00e1s c\u00f3moda sin \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uy! \u00a1Menudo bomb\u00f3n! Y otros murmullos escuche, sin saber de quienes proven\u00edan.<\/p>\n<p>\u2014Ni caso, quieren ponerte nerviosa, caramelito, \u00a1vamos a jugar! Dijo Miguel.<\/p>\n<p>Me pidi\u00f3 que sacara, y no puedo encontrar las palabras para describir el cosquilleo intenso que sent\u00eda con tanto piropo, pero me agradaba porque no eran groseros. El coraz\u00f3n se quer\u00eda desbocar; abrac\u00e9 la pelota y sonre\u00ed como una tonta mientras se acomodaban en sus puestos.<\/p>\n<p>As\u00ed que lanc\u00e9 la pelota al aire, arqu\u00e9 mi espalda hacia atr\u00e1s y, dibujando un semic\u00edrculo con el brazo, mand\u00e9 el bal\u00f3n con un poderoso salto. Cuando segu\u00ed la trayectoria del bal\u00f3n con la mirada, me di cuenta de que tanto Miguel como sus amigos prefer\u00edan observarme a m\u00ed antes que a la pelota picando en el \u00e1rea contraria.<\/p>\n<p>Estaban boquiabiertos y extra\u00f1ados. En ese entonces pens\u00e9 que simplemente fueron buenitos conmigo y me regalaron un punto f\u00e1cil, para romper el hielo.<\/p>\n<p>El juego sigui\u00f3 hasta que en una pelota me tir\u00f3 al suelo para levantarla y el lazo de la parte inferior de mi bikini se hab\u00eda desprendido, revelando mis carnecitas; no s\u00e9 qu\u00e9 fue lo que alcanzaron a ver, pero seguro que mi cola quedo con la bikini corrida a un costado quedando mi cola al descubierto, aparte que se llen\u00f3 de arena mi interior.<\/p>\n<p>Me ajust\u00e9 cinco o seis veces las tiras en mi cintura, no fuera que me volviera a suceder otra vez.<\/p>\n<p>El juego sigui\u00f3, pero los se\u00f1ores maduritos, prefer\u00edan verme sin perder detalles antes que observar el bal\u00f3n. Cre\u00ed que me iba a desmayar, es decir, no ten\u00eda ni idea de qu\u00e9 estaba mostr\u00e1ndoles ahora pero ahora la parte superior de mi bikini es la que se hab\u00eda corrido\u2026<\/p>\n<p>Esta vez, los tres hombres se prestaron a ayudarme para asegurar cada uno de los lazos de mi bikini. Gabriel lleg\u00f3 a bromear de que no me fiara de Rafael, que seguro los iba a aflojar, pero por suerte eran solo chistes para subirme el \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Era el turno de que los contrarios sacaran la pelota. Y el juego se puso muy raro porque todos los balones me los mandaban a m\u00ed para que pudiera esforzarme y regalarles la vista no solo de frente sino detr\u00e1s, cada vez que corr\u00eda, saltaba y me lanzaba a por todos los env\u00edos. Pero era evidente que no jugaba bien al v\u00f3ley, siempre terminaba fallando mis remates, tropez\u00e1ndome y hasta gimiendo de dolor cada vez que los balones ven\u00edan fuerte.<\/p>\n<p>Por suerte no sucedi\u00f3 nada raro. Cuando termin\u00f3, que por cierto perdimos, nos volvimos para sentarnos en el banquillo. Ya estaba ocult\u00e1ndose el sol en el horizonte, las cervecitas empezaron a correr. Rafael me pas\u00f3 una latita.<\/p>\n<p>Luego de un rato m\u00e1s bebiendo y riendo, cruce el cerco para ir a mi casa porque ya estaba anocheciendo aprovechando mover el culo porque sab\u00eda que esos hombre ten\u00edan sus ojos en \u00e9l. Lo cierto es que me estaba encantando ese lado coqueto y picar\u00f3n de ese hombre, ya ni decir de sus amigos. Los accidentes durante nuestro juego de v\u00f3ley quedaron all\u00ed, como un secreto enterrado bajo la gruesa arena.<\/p>\n<p>Hab\u00eda cenado sola, porque Mar\u00eda sali\u00f3 con uno de sus chongos, sal\u00ed al patio, y en ese momento escucho unos t\u00edmidos gemidos provenientes de la casa vecina. Era evidente que ellos, por la pinta, estaban queriendo \u201chacer algo\u201d. Yo me re\u00ed.<\/p>\n<p>As\u00ed que sigilosamente cruce el cerco, y mir\u00e9 de reojo la ventana que estaba abierta donde Miguel y su mujer estaban haci\u00e9ndolo. Gracias al brillo de una luz tenue pod\u00eda ver la silueta oscura de ambos all\u00ed adentro. Iba a irme, pero escuch\u00e9 a Miguel rog\u00e1ndole a su se\u00f1ora:<\/p>\n<p>\u2014Mira, querida, mira c\u00f3mo estoy, no me dejes as\u00ed.<\/p>\n<p>Descubr\u00ed, al acercarme silenciosamente, que no estaban teniendo sexo. Por la sombra que proyectaba, entend\u00eda que \u00e9l estaba sobre su esposa, anim\u00e1ndole a que tuvieran relaciones, pero la se\u00f1ora no quer\u00eda saber nada.<\/p>\n<p>Miguel se puso de rodillas sobre la cama, de perfil, y pude ver boquiabierta su pija. Empez\u00f3 a estruj\u00e1rsela, parec\u00eda que buscaba la mano de su esposa para que ella comprobara su estado, pero la mujer no quer\u00eda saber nada de nada.<\/p>\n<p>Me calent\u00e9 tanto viendo aquella espada que no dud\u00e9 en meter mano bajo mi short de algod\u00f3n y tocarme. No lo pod\u00eda creer, ese se\u00f1or rogaba por sexo y su se\u00f1ora no lo quer\u00eda contentar.<\/p>\n<p>Disfrut\u00e9 de las dos vertientes del voyerismo aquella vez. De tarde, exhibi\u00e9ndome a unos se\u00f1ores. De noche, espiando a Miguel masturb\u00e1ndose. Pens\u00e9, mientras mis finos dedos entraban y sal\u00edan de mi h\u00fameda gruta, que seguramente Miguel estaba as\u00ed gracias a m\u00ed y mis accidentes durante el juego de v\u00f3ley. Seguramente se tocaba imaginando mi cola, mi sexo, mis pezones.<\/p>\n<p>Me mord\u00ed un pu\u00f1o para no gemir por el orgasmo que tuve. Ca\u00ed all\u00ed, en el suelo, retorci\u00e9ndome y tensando mis dedos dentro de m\u00ed. Mientras recuperaba mi vista, que se hab\u00eda nublado durante el cl\u00edmax, volv\u00ed a mirar la ventana; el pobre hombre, tambi\u00e9n se estaba corriendo en un pa\u00f1uelo o camiseta que se acerc\u00f3 \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Miguel, susurr\u00e9 con mis finos dedos haciendo ganchos en mi h\u00fameda cueva, viendo chispas doradas en el cielo negro.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, ah\u00ed estaba. Pero ahora era distinto. O quiz\u00e1s era yo la que lo ve\u00eda diferente. M\u00e1s hombre. M\u00e1s marcado. Camisa abierta en el pecho, el sol le doraba la piel. Ten\u00eda esa energ\u00eda de los hombres que ya no buscan aprobaci\u00f3n, solo placer.<\/p>\n<p>\u2014Hola\u2014salud\u00f3 desde su patio, con esa voz grave y pausada que a veces me hac\u00eda apretar los muslos.<\/p>\n<p>\u2014Hola\u2026 \u2014le sonre\u00ed.<\/p>\n<p>Esta vez \u00e9l cruzo la cerca con dudas como si su cuerpo quisiera, pero su cabeza le dijera que no era lo correcto.<\/p>\n<p>Lo dej\u00e9 entrar a mi casa. Lo guie a la sala y camin\u00e9 delante de \u00e9l, sabiendo muy bien lo que le estaba mostrando. No exagerado, no obvio\u2026 pero medido. Casi casual. Como si no supiera lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe doy algo de tomar? \u00bfAgua fr\u00eda? \u2014ofrec\u00ed, gir\u00e1ndome hacia \u00e9l con la cabeza inclinada y la sonrisa m\u00e1s inocente que ten\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, gracias. Hace calor.<\/p>\n<p>Fui a la cocina, abr\u00ed la heladera y tom\u00e9 la botella. Me inclin\u00e9 para sacar un vaso de la repisa baja, y sab\u00eda que, desde su posici\u00f3n, pod\u00eda ver perfectamente c\u00f3mo mi bikini se enterraba en mi cola. Lo hice despacio. Muy despacio. Luego me incorpor\u00e9, como si nada.<\/p>\n<p>Volv\u00ed con el vaso en la mano, sujet\u00e1ndolo con los dedos envueltos en hielo que goteaba. Se lo ofrec\u00ed y, al entreg\u00e1rselo, nuestras manos se rozaron. Solo un segundo. Pero su piel estaba caliente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa siempre est\u00e1s as\u00ed de c\u00f3moda en casa? \u2014pregunt\u00f3, con una media sonrisa que intentaba esconder algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed c\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014Ya sabes. Con esa ropa tan\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfRelajada?<\/p>\n<p>\u2014Digamos\u2026 peligrosa.<\/p>\n<p>Me re\u00ed suave, mir\u00e1ndolo a los ojos.<\/p>\n<p>Sus ojos bajaron por mi cuerpo, solo un momento, como si luchara con s\u00ed mismo. Y volvi\u00f3 a subir la mirada.<\/p>\n<p>Me mord\u00ed el labio, suave.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 callado. Dio un sorbo al agua. Me sent\u00e9 frente a \u00e9l, recostada en el sof\u00e1. Sub\u00ed una pierna, dobl\u00e1ndola junto a m\u00ed. Sab\u00eda que esa posici\u00f3n levantaba un poco m\u00e1s la remera, dejando a la vista parte de mi abdomen. No lo miraba directamente. Lo sent\u00eda observar. Lo dejaba adivinar si era un juego\u2026 o simplemente yo siendo yo.<\/p>\n<p>El silencio fue espeso. Solo el sonido de su respiraci\u00f3n, lenta, m\u00e1s profunda. Su mano en el borde del sof\u00e1. La m\u00eda, cerca. Muy cerca.<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9 de nuevo, fingiendo que iba a recoger el vaso vac\u00edo de la mesa baja. Me estir\u00e9, dejando que la remera cayera hacia adelante. Esta vez m\u00e1s. Esta vez lo obligu\u00e9 a mirar. Su mano roz\u00f3 mi muslo sin querer.<\/p>\n<p>O eso quiso hacerme creer.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 despacio, sent\u00e1ndome recta. Y me acerqu\u00e9. Me puse de rodillas sobre el sof\u00e1, quedando justo frente a \u00e9l. Su espalda estaba apoyada, sus piernas abiertas, las manos firmes sobre los muslos.<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9 sobre \u00e9l. Nuestros labios estaban a cent\u00edmetros. Su respiraci\u00f3n golpeaba la m\u00eda.<\/p>\n<p>Y entonces\u2026 se rindi\u00f3.<\/p>\n<p>Al principio poso su mano sobre mi muslo suave. Como si a\u00fan dudara. Pero mi cuerpo respondi\u00f3 tan r\u00e1pido, tan natural. Su otra mano me sostuvo de la cintura, su boca busc\u00f3 la m\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Esto es un error \u2014dijo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces dime que pare \u2014respond\u00ed.<\/p>\n<p>No lo dijo.<\/p>\n<p>Sus manos subieron a mi cintura otra vez, me atrajeron m\u00e1s a \u00e9l. Sent\u00ed su cuerpo contra el m\u00edo: firme, ancho, duro. Su pecho lat\u00eda fuerte, su respiraci\u00f3n era grave, y la tela de su pantal\u00f3n comenzaba a tensarse peligrosamente contra mi abdomen.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3, con los ojos oscuros encendidos, nos paramos y me dirigi\u00f3 a mi habitaci\u00f3n, solo asent\u00ed sin decir nada, casi temblando. Y su mano se desliz\u00f3 por mi espalda mientras me guiaba. Sent\u00ed c\u00f3mo me observaba desde atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Entramos a mi cuarto, peque\u00f1o, con las cortinas cerradas y la luz apenas filtr\u00e1ndose. Cerr\u00e9 la puerta, y cuando me di vuelta, \u00e9l ya estaba ah\u00ed, mir\u00e1ndome con esa intensidad que parec\u00eda derretirme desde adentro.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 lento. Levant\u00f3 una mano y me acarici\u00f3 el rostro con una suavidad que contrastaba con el fuego en su mirada.<\/p>\n<p>Esta vez m\u00e1s lento. M\u00e1s \u00edntimo. Sus labios jugaban con los m\u00edos, sin apuro. Como si saborearme fuera un placer en s\u00ed mismo. Sus manos se apoyaron en mis caderas y luego subieron, col\u00e1ndose bajo la tela de mi remera. Rozaron la piel caliente de mi abdomen, mis costillas&#8230; hasta que, sin decir palabra, la levant\u00f3.<\/p>\n<p>Yo levant\u00e9 los brazos para dej\u00e1rsela quitar. Y ah\u00ed me tuvo, frente a \u00e9l, desnuda de cintura para arriba. Me mir\u00f3 con esa devoci\u00f3n animal que hace que una se sienta deseada de verdad, mientras sus manos se posaban con ternura en mis pechos.<\/p>\n<p>Sus dedos jugaron suavemente con mis pezones duros por el deseo. Inclin\u00f3 la cabeza y su boca descendi\u00f3, hasta atraparlos con esos labios c\u00e1lidos y esa lengua h\u00fameda que lam\u00eda despacio, saboreando cada reacci\u00f3n m\u00eda.<\/p>\n<p>Me empuj\u00f3 con suavidad hacia la cama. Me dej\u00e9 caer, jadeando, mientras \u00e9l se arrodillaba frente a m\u00ed. Tir\u00f3 de mi bikini con delicadeza, baj\u00e1ndolo por mis piernas, besando el interior de mis muslos, yo ya estaba empapada. Lo sab\u00eda. Lo sent\u00eda.<\/p>\n<p>Me miraba como si tuviera enfrente un manjar. Se inclin\u00f3 y dej\u00f3 un beso justo sobre mi intimidad. Sent\u00ed su aliento caliente contra m\u00ed. Y luego su lengua, lenta, arrastr\u00e1ndose sobre la humedad que ya no pod\u00eda ocultar.<\/p>\n<p>Su lengua se mov\u00eda con una precisi\u00f3n incre\u00edble, alternando entre movimientos circulares y lentos, y otros m\u00e1s r\u00e1pidos y profundos. Lam\u00eda con hambre, con deseo, con esa entrega que no se finge. Su lengua bajaba, exploraba, luego sub\u00eda de nuevo al centro exacto, justo donde yo m\u00e1s lo necesitaba.<\/p>\n<p>Sus manos me sosten\u00edan firme por las caderas, mientras me devoraba sin descanso. Lo hac\u00eda por m\u00ed. Para m\u00ed. Como si ese placer fuera su prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Mi cuerpo temblaba, la espalda arqueada, los muslos temblando. Y cuando su dedo entr\u00f3 lento mientras su lengua no se deten\u00eda, no pude resistir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Me corr\u00ed en su boca. Con fuerza. Con un gemido que no pude controlar, que sali\u00f3 de lo m\u00e1s hondo de m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00c9l no se apart\u00f3. Me sostuvo mientras mi cuerpo se sacud\u00eda en olas. Solo cuando baj\u00e9 del cl\u00edmax, levant\u00f3 la cabeza, sus labios h\u00famedos, su mirada satisfecha.<\/p>\n<p>\u2014Eso era lo que quer\u00eda para ti \u2014dijo, con esa voz grave que me hizo estremecer otra vez.<\/p>\n<p>Y sin darme respiro, se incorpor\u00f3 y comenz\u00f3 a desabrochar su camisa.<\/p>\n<p>Vi su pecho: ancho, fuerte, con vello oscuro. Su abdomen era duro, marcado, con una ligera l\u00ednea que descend\u00eda hasta el borde de su pantal\u00f3n. Me mord\u00ed el labio, deseando sentirlo encima de m\u00ed, dentro de m\u00ed.<\/p>\n<p>Me arrodill\u00e9 sobre la cama, todav\u00eda temblando por dentro, mientras se desabrochaba el \u00faltimo bot\u00f3n de su camisa, sin quitarme los ojos de encima. Su torso era todo lo que imaginaba.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9, lo tom\u00e9 por la cintura y baj\u00e9 la mirada hasta el bot\u00f3n de su pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l no dijo nada. Solo se qued\u00f3 ah\u00ed, respirando m\u00e1s fuerte, dej\u00e1ndome hacer.<\/p>\n<p>Contin\u00faa, es una de las historias que m\u00e1s le gusta mi marido.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62295\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62295\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Su lengua se mov\u00eda con una precisi\u00f3n incre\u00edble, alternando entre movimientos circulares y lentos, y otros m\u00e1s r\u00e1pidos y profundos. Lam\u00eda con hambre, con deseo, con esa entrega que no se finge. Su lengua bajaba, exploraba, luego sub\u00eda de nuevo al centro exacto, justo donde yo m\u00e1s lo necesitaba. Sus manos me sosten\u00edan firme por las caderas, mientras me devoraba<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62295\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62295\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30118,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62295","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":23407,"today_views":12},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62295"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62297,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62295\/revisions\/62297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}