{"id":62303,"date":"2025-09-22T00:48:47","date_gmt":"2025-09-21T22:48:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62303"},"modified":"2025-09-21T20:40:59","modified_gmt":"2025-09-21T18:40:59","slug":"placeres-prohibidos-angel-del-incesto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/placeres-prohibidos-angel-del-incesto-2\/","title":{"rendered":"Placeres prohibidos. \u00c1ngel del incesto (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62303\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Consumida por la excitaci\u00f3n, se acost\u00f3 en el suelo de la cocina, el fr\u00edo del azulejo contrast\u00f3 con el calor abrasador de su piel. Desliz\u00f3 su propia tanga negra por sus muslos, dej\u00e1ndola a un lado, y comenz\u00f3 a masturbarse con la prenda de Atziry, frot\u00e1ndola contra su cl\u00edtoris hinchado. Sus dedos, empapados por sus propios jugos, presionaban la tela contra su vagina, cada roce enviaba descargas de placer que la hac\u00edan arquearse.<\/p>\n<p>Con la otra mano, levant\u00f3 su brasier, liberando sus enormes senos, que rebotaron libres, sus pezones estaban endurecidos. Los lam\u00eda con avidez, su lengua trazaba c\u00edrculos alrededor de ellos, mientras los apretaba con fuerza, imaginando que era Diego quien los devoraba, mientras hund\u00eda su verga en su vagina en lugar de la de Atziry.<\/p>\n<p>Los gemidos de su hija, cada vez m\u00e1s altos y desesperados, amplificaban su excitaci\u00f3n. Elizabeth, perdida en su fantas\u00eda, imaginaba que era ella a quien Diego embest\u00eda, su cuerpo temblaba bajo sus manos fuertes. El roce de la tanga de Atziry contra su cl\u00edtoris la llevaba al borde, su vagina palpitaba mientras sus jugos goteaban por sus muslos. Pero en un instante de \u00e9xtasis, un gemido agudo escap\u00f3 de sus labios, rompiendo el silencio de la cocina.<\/p>\n<p>Al darse cuenta, el p\u00e1nico la atraves\u00f3. R\u00e1pidamente se tap\u00f3 la boca con una mano, su respiraci\u00f3n era agitada mientras dejaba caer la tanga de Atziry donde la hab\u00eda encontrado. Con el coraz\u00f3n latiendo desbocado, se levant\u00f3 del suelo, con sus senos a\u00fan expuestos y su vagina empapada, se escabull\u00f3 sigilosamente hacia su habitaci\u00f3n, cada paso era un esfuerzo por no hacer ruido. Cerr\u00f3 la puerta lentamente, el clic apenas fue audible, mientras el eco de los gemidos de Atziry y Diego segu\u00eda resonando en su mente.<\/p>\n<p>Sumidos en un torbellino de \u00e9xtasis, sus cuerpos entrelazados en el sill\u00f3n, envueltos en una lujuria que parec\u00eda consumir el aire a su alrededor. Atziry, con las piernas abiertas y su vagina empapada, sent\u00eda la verga gruesa de Diego hundi\u00e9ndose en ella con cada embestida, llen\u00e1ndola hasta el l\u00edmite.<\/p>\n<p>Sus senos desnudos, libres tras la ca\u00edda de su brasier amarillo, rebotaban con cada movimiento, los pezones rosados endurecidos bajo las caricias bruscas de su primo. Diego, con los ojos oscuros brillando de deseo, besaba apasionadamente a Atziry, sus labios devoraban los suyos en un choque h\u00famedo y febril. Su lengua exploraba su boca, luego descend\u00eda a su cuello, lamiendo la piel bronceada, dejando un rastro de saliva antes de hundirse en sus senos, chupando los pezones con una avidez que arrancaba gemidos agudos de su prima.<\/p>\n<p>\u2014Primita, eres m\u00eda \u2014gru\u00f1\u00f3 Diego contra su piel, su voz ronca mientras sus manos apretaban las caderas de Atziry, gui\u00e1ndola para que sus movimientos se sincronizaran con los suyos. Cada embestida era profunda, su verga rozaba cada rinc\u00f3n de su vagina h\u00fameda, haciendo que Atziry gritara sin control, sus gemidos resonaban en la sala, ajena a cualquier otra presencia en la casa.<\/p>\n<p>El riesgo de estar cogiendo a metros de donde Elizabeth se escond\u00eda, detr\u00e1s de la barra de la cocina, encend\u00eda a Diego a\u00fan m\u00e1s, su excitaci\u00f3n era amplificada por la audacia de su acto prohibido. Atziry, perdida en el placer, sent\u00eda su cuerpo al borde del colapso, cada penetraci\u00f3n la llevaba m\u00e1s cerca de un orgasmo que promet\u00eda ser devastador. \u2014Sigue, primo, c\u00f3geme m\u00e1s fuerte \u2014jade\u00f3, sus manos se enredaban en el cabello de Diego, atray\u00e9ndolo hacia sus senos mientras sus caderas se mov\u00edan con desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Justo cuando el placer amenazaba con estallar, un gemido suave pero inconfundible lleg\u00f3 desde la cocina, rompiendo la concentraci\u00f3n de Atziry. Sus se abrieron de golpe, su cuerpo se tens\u00f3 mientras intentaba identificar el sonido. Por un instante, su o\u00eddo se agudiz\u00f3, buscando m\u00e1s pistas, pero el silencio que sigui\u00f3 la hizo dudar.<\/p>\n<p>Diego, demasiado inmerso en el ritmo de sus embestidas, no not\u00f3 su distracci\u00f3n, sus manos apretaban las nalgas de Atziry mientras segu\u00eda penetr\u00e1ndola con fuerza. Ella, decidiendo ignorar el ruido, volvi\u00f3 a entregarse al momento, sus gemidos retomaron su intensidad mientras sus caderas se mov\u00edan con m\u00e1s urgencia. \u2014Hazme venir, primo \u2014susurr\u00f3, su voz rota por el deseo, mientras su vagina se contra\u00eda alrededor de la verga de Diego, llev\u00e1ndolos a ambos al borde de un cl\u00edmax compartido.<\/p>\n<p>Atziry, se mantuvo concentrada en el placer que Diego le arrancaba, estaba a segundos de un orgasmo que la har\u00eda temblar, su cuerpo estaba completamente rendido al hombre que la pose\u00eda sin reservas.<\/p>\n<p>Ambos alcanzaron el cl\u00edmax en un estallido sincronizado que los dej\u00f3 temblando. Sus orgasmos, intensos y devastadores, los envolvieron en una ola de placer que reson\u00f3 en el sal\u00f3n. Atziry, con su vagina palpitando alrededor de la verga de Diego, sinti\u00f3 chorros calientes de semen llenarla, mezcl\u00e1ndose con sus propios jugos que goteaban por sus muslos. Diego, gru\u00f1endo, apret\u00f3 sus nalgas con fuerza, su cuerpo se estremeci\u00f3 mientras vaciaba cada gota en su interior.<\/p>\n<p>Durante varios minutos, permanecieron as\u00ed, agitados, abraz\u00e1ndose con una intimidad que contrastaba con la ferocidad de su acto. Sus labios se encontraron en besos tiernos, sus lenguas se mezclaban suavemente, mientras sus respiraciones pesadas llenaban el aire cargado del aroma de su sexo.<\/p>\n<p>Cuando sus cuerpos comenzaron a calmarse, Atziry, con los senos a\u00fan desnudos y los pezones sensibles al roce, rompi\u00f3 el silencio. \u2014Tenemos que vestirnos antes de que llegue mi mam\u00e1 \u2014susurr\u00f3, con voz suave pero te\u00f1ida de urgencia, mientras se deslizaba del regazo de Diego, su vagina a\u00fan h\u00fameda goteaba ligeramente.<\/p>\n<p>Diego, manteniendo la mentira que hab\u00eda tejido, asinti\u00f3 con una sonrisa c\u00f3mplice. \u2014S\u00ed, primita, mejor apur\u00e9monos \u2014respondi\u00f3, poni\u00e9ndose de pie para recoger su b\u00f3xer y el pantal\u00f3n, la tela se ajust\u00f3 a su miembro a\u00fan sensible. Atziry, mientras tanto, busc\u00f3 su tanga amarilla por la sala, sus caderas se balanceaban mientras revisaba el sill\u00f3n y el suelo. \u2014\u00bfA d\u00f3nde aventaste mi tanguita, Diego? \u2014pregunt\u00f3, su tono era algo alterado, un dejo de frustraci\u00f3n en su voz mientras su piel blanca reluc\u00eda bajo la luz, su vagina depilada estaba expuesta ante la mirada hambrienta de su primo.<\/p>\n<p>\u2014Creo que cay\u00f3 en la cocina \u2014respondi\u00f3 Diego, su voz fue vacilante al darse cuenta de su error. La menci\u00f3n de la cocina, donde Elizabeth permanec\u00eda escondida, hizo que su coraz\u00f3n se acelerara. Atziry, sin captar la implicaci\u00f3n, frunci\u00f3 el ce\u00f1o y se dirigi\u00f3 r\u00e1pidamente hacia la barra, su cuerpo desnudo se mov\u00eda con una sensualidad natural. \u2014Espera, yo te la traigo \u2014dijo Diego, apresur\u00e1ndose tras ella, el p\u00e1nico crec\u00eda en su pecho. Pero Atziry, ignor\u00e1ndolo, lleg\u00f3 primero y encontr\u00f3 la tanga amarilla en el suelo, justo donde hab\u00eda ca\u00eddo tras el gesto provocador de Diego. Para alivio de \u00e9l, no hab\u00eda rastro de Elizabeth, quien se hab\u00eda escabullido momentos antes.<\/p>\n<p>Atziry levant\u00f3 la prenda, sosteni\u00e9ndola entre sus dedos, y frunci\u00f3 el ce\u00f1o. \u2014Qu\u00e9 extra\u00f1o, no recuerdo haberla dejado tan mojada \u2014murmur\u00f3, llev\u00e1ndola a su nariz. Un aroma delicioso, pero diferente al suyo, invadi\u00f3 su olfato: una mezcla dulce y almizclada que no reconoci\u00f3 de inmediato. Sus ojos se entrecerraron, una chispa de curiosidad cruz\u00f3 su mente, pero guard\u00f3 silencio, decidiendo no profundizar en el misterio. Diego, observ\u00e1ndola, sinti\u00f3 un alivio moment\u00e1neo, aunque su mirada segu\u00eda fija en la vagina depilada de su prima, a\u00fan brillante por sus fluidos mezclados.<\/p>\n<p>Ambos terminaron de vestirse en silencio, Atziry desliz\u00f3 la tanga h\u00fameda por sus muslos, el encaje abrazaba sus nalgas mientras se pon\u00eda el vestido amarillo. Juntos, acomodaron el sill\u00f3n, borrando las evidencias de su encuentro apasionado. Luego, Atziry, con una sonrisa traviesa, se dirigi\u00f3 al ba\u00f1o para ducharse, dejando a Diego solo en la sala, el eco de su orgasmo aun vibraba en su cuerpo.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, el aroma del caf\u00e9 reci\u00e9n hecho llenaba la cocina, donde Diego y Elizabeth compart\u00edan un desayuno en una calma tensa. Elizabeth, con una blusa ajustada que marcaba sus senos prominentes y una falda que abrazaba sus caderas, cortaba fruta con movimientos precisos, aunque su mente estaba atrapada en los celos y el deseo que la consum\u00edan desde el encuentro en la sala. Diego, sentado a la mesa, con una camiseta que delineaba sus m\u00fasculos y unos jeans ajustados, sorb\u00eda su caf\u00e9, su mirada estaba cargada de una confianza que rozaba la arrogancia. El silencio entre ellos vibraba con una tensi\u00f3n sexual no expresada, hasta que el sonido de pasos ligeros rompi\u00f3 la escena.<\/p>\n<p>Atziry sali\u00f3 de su habitaci\u00f3n, su figura estaba envuelta en un babydoll morado de tule casi transparente, una prenda que dejaba poco a la imaginaci\u00f3n. La tela et\u00e9rea se adher\u00eda a su piel blanca, revelando los contornos de sus senos firmes, los pezones rosados endurecidos eran claramente visibles bajo la luz de la ma\u00f1ana. No llevaba nada debajo, su vagina depilada estaba expuesta bajo el borde del babydoll, un desaf\u00edo descarado que hizo que el aire se cargara de inmediato. Camin\u00f3 hacia la cocina con una sensualidad deliberada, sus caderas se balanceaban, consciente de que los ojos de Diego y Elizabeth seguir\u00edan cada movimiento. Era una provocaci\u00f3n calculada, una prueba para ver c\u00f3mo reaccionar\u00eda su madre ante su descarada exhibici\u00f3n.<\/p>\n<p>Elizabeth, al verla, dej\u00f3 caer el cuchillo con un tintineo, sus ojos se abrieron con una mezcla de incredulidad y furia contenida. \u2014\u00a1Atziry, vete a vestir decentemente! \u2014espet\u00f3, con voz cortante mientras cruzaba los brazos bajo sus senos, haciendo que la blusa se tensara a\u00fan m\u00e1s\u2014. \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 tu primo presente!<\/p>\n<p>Atziry, con una sonrisa traviesa, se detuvo junto a la mesa, dejando que la luz resaltara la transparencia de su babydoll, sus pezones y la curva de su pelvis quedaron expuestos sin pudor. Diego, sin perder un segundo, intervino con un tono juguet\u00f3n y provocador. \u2014Por m\u00ed no te preocupes, t\u00eda \u2014dijo, mientras recorr\u00eda con la mirada el cuerpo de Atziry con un hambre evidente\u2014. Si mi primita quiere vestirse as\u00ed, no tengo inconveniente. Adem\u00e1s, se ve riqu\u00edsima. \u2014Su voz, ahora estaba cargada de deseo, hizo que un escalofr\u00edo recorriera la piel de Atziry, su vagina palpit\u00f3 bajo la tela fina.<\/p>\n<p>Elizabeth, con los celos ardiendo en su pecho, sinti\u00f3 un calor traicionero entre sus muslos, su propia excitaci\u00f3n la traicionaba. \u2014Diego, por favor, respeta a tu prima \u2014replic\u00f3, con tono firme pero tembloroso, sus manos se apretaron contra la encimera\u2014. O al menos resp\u00e9tenme a m\u00ed. \u2014Sus palabras intentaban sonar autoritarias, pero el rubor en sus mejillas y el brillo en sus ojos revelaban el conflicto interno entre su indignaci\u00f3n y el deseo que Diego despertaba en ella.<\/p>\n<p>Interrumpiendo la reprimenda de su madre, Atziry alz\u00f3 la voz con un tono juguet\u00f3n pero firme. \u2014Ya, mam\u00e1, ahorita voy a ponerme otra cosa, no te alteres \u2014dijo con picard\u00eda mientras se apoyaba en la mesa\u2014. Por cierto, la fiesta de hoy ser\u00e1 de disfraces, as\u00ed que piensen en su mejor opci\u00f3n. \u2014Con un movimiento deliberado, dio media vuelta, el babydoll se levant\u00f3 lo suficiente para exponer sus nalgas blancas, redondas y firmes.<\/p>\n<p>Diego, incapaz de contenerse, se puso de pie en un impulso, sus jeans ajustados marcaban la erecci\u00f3n que crec\u00eda ante la visi\u00f3n. Con un movimiento r\u00e1pido, su mano impact\u00f3 contra la nalga derecha de Atziry, el sonido de la nalgada reson\u00f3 en la cocina. La piel blanca de su prima se ti\u00f1\u00f3 de un rojo tenue, la marca de su mano se grab\u00f3 como un sello de posesi\u00f3n. Atziry dej\u00f3 escapar un gemido, mitad queja, mitad placer, y gir\u00f3 el rostro hacia \u00e9l, mordi\u00e9ndose el labio. \u2014Travieso \u2014susurr\u00f3, su voz estaba llena de coqueter\u00eda, antes de caminar hacia su habitaci\u00f3n, sus caderas se balancearon con una sensualidad que desafiaba a ambos.<\/p>\n<p>Cuando Atziry desapareci\u00f3, Diego volvi\u00f3 a sentarse frente a Elizabeth, quien apretaba su taza de caf\u00e9, sus senos prominentes sub\u00edan y bajaban bajo la blusa con cada respiraci\u00f3n agitada. Los celos ard\u00edan en sus ojos miel, pero Diego no le dio tiempo a procesarlos. \u2014Ya la o\u00edste, t\u00eda, ser\u00e1 de disfraces \u2014dijo, su voz era autoritaria, inclin\u00e1ndose hacia ella hasta que sus rostros estuvieron a cent\u00edmetros\u2014. Pero eso no cambia nada. Quiero que te vistas como te dije: el vestido m\u00e1s corto que tengas, con un escote que deje ver esas tetas perfectas. Ser\u00e1s la m\u00e1s puta de todas, porque te voy a coger frente a todos. \u2014Sus palabras, crudas y dominantes, hicieron que un escalofr\u00edo recorriera el cuerpo de Elizabeth, su vagina palpit\u00f3 bajo la falda mientras imaginaba la escena.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, Diego se acerc\u00f3 m\u00e1s, tomando su rostro entre sus manos y la bes\u00f3 con una pasi\u00f3n que le rob\u00f3 el aliento. Sus labios se fundieron, sus lenguas se entrelazaron en un baile h\u00famedo, mientras sus manos bajaron para apretar las caderas de Elizabeth, sintiendo la curva de sus nalgas bajo la tela. Ella, rendida al deseo, correspondi\u00f3 el beso con igual intensidad, un gemido qued\u00f3 atrapado en su garganta. Cuando se separaron, Diego se levant\u00f3, dej\u00e1ndola sola en la cocina, sentada con su caf\u00e9, su rostro estaba ruborizado y una sonrisa traviesa curv\u00f3 sus labios. La idea de ser tomada por Diego frente a todos, en una exhibici\u00f3n p\u00fablica de su sumisi\u00f3n, no la incomodaba; al contrario, la encend\u00eda, su cuerpo vibr\u00f3 con la promesa de ser reclamada por \u00e9l en la fiesta.<\/p>\n<p>La cocina, impregnada del aroma del caf\u00e9 y la tensi\u00f3n sexual que a\u00fan flotaba, era testigo de la audacia de Diego y la rendici\u00f3n de Elizabeth, quien, sola con sus pensamientos, ya imaginaba el vestido que usar\u00eda para cumplir su mandato, lista para demostrar que ella tambi\u00e9n pod\u00eda ser la reina de su deseo.<\/p>\n<p>La noche de la fiesta transform\u00f3 el peque\u00f1o departamento en un hervidero de risas, m\u00fasica pulsante y deseo latente. Los invitados llegaban en un goteo constante, llenando el espacio con una energ\u00eda vibrante pero cuidadosamente controlada por Atziry, quien hab\u00eda invitado justo a las personas necesarias para mantener un ambiente \u00edntimo pero animado. Algunos luc\u00edan disfraces inspirados en la serie del momento, con capas oscuras y m\u00e1scaras que destilaban misterio.<\/p>\n<p>Otros, m\u00e1s atrevidos, optaron por atuendos provocadores: vestidos ce\u00f1idos que marcaban curvas generosas, tops que apenas conten\u00edan senos voluptuosos y medias de rejilla que insinuaban m\u00e1s de lo que cubr\u00edan. Unos pocos se limitaron a pintar sus rostros como calaveras, los colores vibrantes destacando bajo las luces tenues, a\u00f1adiendo un toque macabro pero sensual al ambiente.<\/p>\n<p>Atziry, la reina de la noche se hab\u00eda disfrazado de Wednesday Addams, pero con un giro descaradamente er\u00f3tico. Su vestido negro, tan corto que apenas rozaba la parte superior de sus muslos, dejaba al descubierto la curva inferior de sus nalgas blancas con cada paso, un espect\u00e1culo que atra\u00eda miradas hambrientas. El escote pronunciado del atuendo abrazaba sus senos firmes, la tela fina delineaba los pezones rosados que se endurec\u00edan con la emoci\u00f3n de la fiesta.<\/p>\n<p>Su piel p\u00e1lida, casi luminosa bajo la luz suave, contrastaba con el negro del vestido, convirti\u00e9ndola en el centro de todas las miradas. Sin embargo, sus trenzas, parte esencial del disfraz, se deshac\u00edan, mechones sueltos ca\u00edan sobre sus hombros y romp\u00edan la ilusi\u00f3n. Frustrada, Atziry se escabull\u00f3 del bullicio, sus tacones resonaron mientras se dirig\u00eda al cuarto de su madre, decidida a encontrar algo que perfeccionara su look.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 a la habitaci\u00f3n de Elizabeth, el aire estaba impregnado de un perfume floral que se mezclaba con la tensi\u00f3n sexual que Atziry llevaba consigo. La luz de una l\u00e1mpara de mesa proyectaba sombras suaves sobre el tocador, donde comenz\u00f3 a rebuscar en los cajones con dedos ansiosos, sus u\u00f1as pintadas de negro para el disfraz se deslizaban entre cosm\u00e9ticos, joyas y telas en busca de una cinta para el cabello. Cada movimiento hac\u00eda que el vestido se alzara, exponiendo m\u00e1s de sus nalgas, la piel blanca reluc\u00eda como una invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su vagina, apenas cubierta por una tanga de terciopelo negra que hab\u00eda elegido para provocar, palpitaba con el calor de la anticipaci\u00f3n, sabiendo que Diego estaba en la fiesta, sus ojos oscuros sigui\u00e9ndola, dese\u00e1ndola. Inclinada sobre el tocador, sus senos presionaban contra la tela, sus pezones endurecidos rozando el borde del escote, enviando escalofr\u00edos por su cuerpo.<\/p>\n<p>Mientras buscaba una cinta para sus trenzas deshechas, sus dedos tropezaron con algo inesperado: un vibrador, escondido entre las telas. Atziry se qued\u00f3 inm\u00f3vil por un instante, sus ojos brillaron con una mezcla de sorpresa y picard\u00eda. \u2014Mi mam\u00e1 es una cochinota \u2014susurr\u00f3 para s\u00ed misma, una sonrisa traviesa curv\u00f3 sus labios mientras miraba hacia la puerta para asegurarse de que estaba cerrada.<\/p>\n<p>Confirmando su privacidad, Atziry encendi\u00f3 el vibrador, el zumbido suave reson\u00f3 en la habitaci\u00f3n silenciosa. Con un movimiento lento, desliz\u00f3 su tanga de terciopelo a un lado, exponiendo su vagina depilada, ya reluciente por la excitaci\u00f3n. Posicion\u00f3 el juguete en la entrada de su vagina, el contacto inicial envi\u00f3 una descarga de placer que hizo que sus rodillas temblaran. Un gemido suave escap\u00f3 de sus labios mientras el vibrador rozaba su cl\u00edtoris, las vibraciones intensas hac\u00edan que su cuerpo se arqueara. Incapaz de sostenerse, se dej\u00f3 caer sobre la cama de Elizabeth, el colch\u00f3n cruji\u00f3 bajo su peso mientras abr\u00eda las piernas, el vestido subi\u00f3 hasta su cintura. Sus senos, apenas contenidos por el escote pronunciado, rebotaban ligeramente.<\/p>\n<p>Atziry, con los ojos entrecerrados, comenz\u00f3 a deslizar el vibrador dentro de su vagina, imaginando que era la verga de Diego penetr\u00e1ndola. Cada movimiento del juguete la llevaba m\u00e1s lejos, su mente recreaba las embestidas de su primo, su cuerpo sudoroso sobre el suyo. Sus gemidos se volvieron m\u00e1s audibles, el zumbido del vibrador se mezcl\u00f3 con el sonido h\u00famedo de su vagina mientras sus jugos goteaban por sus muslos. Sus caderas se mov\u00edan instintivamente, buscando m\u00e1s profundidad, m\u00e1s intensidad, mientras sus dedos libres apretaban un pez\u00f3n a trav\u00e9s del vestido, amplificando el \u00e9xtasis que la consum\u00eda.<\/p>\n<p>Pero justo cuando el placer amenazaba con estallar, un golpe fuerte en la puerta la arranc\u00f3 de su trance. \u2014\u00a1Atziry, ap\u00farate! \u2014grit\u00f3 una de sus amigas desde el pasillo\u2014. \u00a1Los invitados siguen llegando y la anfitriona no est\u00e1! \u2014Atziry, con el coraz\u00f3n acelerado, sac\u00f3 el vibrador de su interior con un movimiento r\u00e1pido, un jadeo escap\u00f3 de sus labios mientras su vagina palpitaba, a\u00fan al borde del cl\u00edmax. Se levant\u00f3 de la cama, acomodando su tanga y el vestido como pudo, el tejido se peg\u00f3 a su piel h\u00fameda. Olvidando el vibrador, lo dej\u00f3 sobre la colcha, su superficie hab\u00eda quedado brillante por sus jugos, y sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n con pasos apresurados, su rostro ruborizado y su cuerpo vibrando de deseo insatisfecho.<\/p>\n<p>La fiesta estaba en su apogeo, el peque\u00f1o departamento vibraba con el ritmo de la m\u00fasica sensual y las risas que se mezclaban con el tintineo de copas. Atziry, radiante en su diminuto vestido de Wednesday Addams, se mov\u00eda entre sus amigas con una energ\u00eda magn\u00e9tica. La tela negra, cort\u00edsima, se adher\u00eda a su cuerpo, subiendo por sus muslos y dejando entrever la curva de sus nalgas blancas con cada giro. El escote pronunciado resaltaba sus senos firmes, los pezones rosados apenas eran ocultos por la tela fina, atrayendo miradas cargadas de deseo. Re\u00eda y bailaba, presentando a Diego a sus amigas con un brillo de orgullo en los ojos, sabiendo el efecto que su primo causaba en ellas.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62303\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62303\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Atziry, con los ojos entrecerrados, comenz\u00f3 a deslizar el vibrador dentro de su vagina, imaginando que era la verga de Diego penetr\u00e1ndola. Cada movimiento del juguete la llevaba m\u00e1s lejos, su mente recreaba las embestidas de su primo, su cuerpo sudoroso sobre el suyo. Sus gemidos se volvieron m\u00e1s audibles, el zumbido del vibrador se mezcl\u00f3 con el sonido h\u00famedo<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62303\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62303\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31480,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62303","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3701,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31480"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62303"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62303\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62304,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62303\/revisions\/62304"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}