{"id":62364,"date":"2025-09-25T00:06:58","date_gmt":"2025-09-24T22:06:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62364"},"modified":"2025-09-24T22:23:01","modified_gmt":"2025-09-24T20:23:01","slug":"felipe-mira-las-piernas-de-mi-esposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/felipe-mira-las-piernas-de-mi-esposa\/","title":{"rendered":"Felipe mira las piernas de mi esposa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62364\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace unos a\u00f1os, un compa\u00f1ero del trabajo tuvo una p\u00e9rdida familiar irreparable. Un contingente de la oficina nos dispusimos a ir a la funeraria para acompa\u00f1arlo en esos momentos de trance que se sienten interminables.<\/p>\n<p>El velatorio est\u00e1 en el sur de la ciudad, sobre el perif\u00e9rico, muy cerca del Tec de Monterrey; probablemente la gente que lea este relato y viva por el sur de la ciudad, sabr\u00e1 a que funeraria me estoy refiriendo.<\/p>\n<p>En ese entonces Ernesto (no es su nombre real), estaba como adjunto en mi departamento, y era quien nos atend\u00eda bastante papeler\u00eda de recepci\u00f3n, por ende y como jefe inmediato de Ernesto, tuve que presentarme un mayor tiempo en la funeraria y asistir con mi esposa.<\/p>\n<p>Cuando le avis\u00e9 a mi esposa de que ir\u00edamos a darle el p\u00e9same a Ernesto y acompa\u00f1arlo en su dolor por un rato, decidi\u00f3 acompa\u00f1arme sin protestar en lo m\u00e1s m\u00ednimo, (ustedes saben como son a veces las mujeres, que para salir a un evento as\u00ed se ponen como energ\u00famenos, excepto si qui\u00e9n fallece es alguien de su familia, \u00bfno es cierto?).<\/p>\n<p>Le ped\u00ed que cuando yo llegara a la casa ya estuviera ella lista, para que solo llegara a darme una ducha y cambiarme de ropa, tendr\u00eda que vestir de negro, pues as\u00ed es la costumbre. Ella tambi\u00e9n tendr\u00eda que ir vestida con ropa de color negro. Pero que creen, cuando llegu\u00e9 a la casa la cabrona ya estaba vestida con un pinche pantal\u00f3n negro mata pasiones, le dije:<\/p>\n<p>\u2014No mamacita, ahorita mismo te me cambias ese pinche pantal\u00f3n, te me pones unas pantimedias de color natural y te me pones una minifalda, tienes un chingo y no he gastado a lo pendejo; ponte unas zapatillas y una pinche tanguita negra.<\/p>\n<p>Por supuesto que ella me replic\u00f3 y hasta se encabron\u00f3 conmigo, pero finalmente me hizo caso y encabronada o no, se tuvo que cambiar. Y es que era l\u00f3gico, qui\u00e9n estaba de luto era otro y si tengo una esposa como la que tengo, no ense\u00f1arla es un pecado. Es muy linda y tengo que explotar su belleza, no solo para satisfacci\u00f3n m\u00eda, sino para todos aquellos que la ven pasar por la calle, o en este caso, ustedes que la conocen, aunque sea en fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>Pues ya sabr\u00e1n, llegamos a la funeraria y acompa\u00f1amos a Ernesto durante un buen rato, de hecho, nosotros fuimos los \u00faltimos en salir de ah\u00ed.<\/p>\n<p>Mientras estuvimos en la funeraria y con caras muy largas por la tristeza que embargaba a nuestro compa\u00f1ero de trabajo, no pod\u00edamos hacer m\u00e1s que hablar muy bajito entre unos y otros. Mi esposa, por supuesto, se sent\u00eda un poco inc\u00f3moda al obligarla a vestir as\u00ed, especialmente por la situaci\u00f3n en la que se encontraba Ernesto y la gran cantidad de compa\u00f1eros de trabajo que se encontraban en el lugar; m\u00e1s sin embargo nos ubicamos en una esquina donde casi le d\u00e1bamos la espalda a todo mundo; lleg\u00f3 a sentirse m\u00e1s tranquila, pero trataba al m\u00e1ximo de ocultar sus piernas con su sweater al sentarse.<\/p>\n<p>Poco a poco se fueron retirando los compa\u00f1eros de trabajo y en la funeraria solo quedaron los familiares m\u00e1s cercanos de Ernesto as\u00ed como su esposa y sus dos hijos.<\/p>\n<p>Hicimos buenas migas con un primo de Ernesto, quien tambi\u00e9n estaba con su esposa, un tipo tambi\u00e9n cuarent\u00f3n, y es que de alguna manera, era quien m\u00e1s pl\u00e1tica ten\u00eda con los compa\u00f1eros de Ernesto. Vamos, era el m\u00e1s consciente y congruente al hablar. Tambi\u00e9n era el m\u00e1s interesado en las piernas de mi mujer, ya que desde que llegamos al lugar, no perd\u00eda momento alguno por hacernos pl\u00e1tica u ofrecernos alguna bebida o cualquier otra cosa.<\/p>\n<p>Cuando se retiraron todos los compa\u00f1eros de la oficina, mi esposa no quiso cambiarse del lugar en donde nos encontr\u00e1bamos; pero el primo de Ernesto tampoco dejaba de platicar con nosotros. Hubo un momento en el que mi esposa y yo nos quedamos solos, ya que hab\u00edan mandado traer a Felipe (tampoco nombre real).<\/p>\n<p>Me dice mi esposa:<\/p>\n<p>Ella: No chingues amor, este cabr\u00f3n solo est\u00e1 esperando que me mueva o que me quite el sweater para verme todo lo que pueda.<\/p>\n<p>Yo: Pues vamos a hacerlo, deja que te vea un poco; qu\u00edtate el sweater, cruza las piernas y te lo vuelves a colocar encima.<\/p>\n<p>Ella: Pero es que no se si vean los que est\u00e1n atr\u00e1s, adem\u00e1s, ah\u00ed est\u00e1 toda su familia, no te vayas a meter t\u00fa en una bronca, y que al rato te vayan a decir que tienes una esposa bien prosti\u2026<\/p>\n<p>Yo: Me vale, hazlo solo una vez y si vemos que hay pedos, pues nos largamos, finalmente ya estuvimos acompa\u00f1ando.<\/p>\n<p>A los pocos minutos regreso, nos segu\u00eda platicando de muchas cosas, por cierto, pl\u00e1ticas muy est\u00fapidas, pero finalmente estaba sentado exactamente frente a nosotros, solo que nosotros est\u00e1bamos sentados en un sill\u00f3n tipo Love Seat y \u00e9l en una silla plegable.<\/p>\n<p>Mientras \u00e9l hablaba, y como yo ten\u00eda sujetada a mi esposa de la mano, la se\u00f1al era que, cuando yo le apretara algo m\u00e1s fuerte la mano, ella har\u00eda lo que le ped\u00ed. As\u00ed lo hicimos; entonces le apret\u00e9 su mano, de inmediato ella me solt\u00f3 la mano, lentamente se quit\u00f3 el sweater de las piernas y ni ella ni yo le quit\u00e1bamos la vista a la mirada de Felipe. Su reacci\u00f3n fue inmediata, baj\u00f3 la mirada sin dejar de hablar y la dirigi\u00f3 a los muslos de mi mujer.<\/p>\n<p>Ella, todav\u00eda movi\u00e9ndose un poco de lado, cruz\u00f3 lentamente la pierna y mientras seg\u00fan ella se acomodaba la falda, Felipe nunca le quit\u00f3 la mirada de encima. Nuevamente se coloc\u00f3 el sweater, trat\u00e1ndose de cubrir la totalidad de sus muslos, ya que no le cubr\u00eda ni las rodillas ni las pantorrillas, y miren ustedes que mi esposa tiene unas pantorrillas de buen tama\u00f1o y forma. En ese momento sent\u00ed una erecci\u00f3n tan fuerte y r\u00e1pida, que hasta se me jal\u00e9 con la punta de la verga, algunos bellitos.<\/p>\n<p>As\u00ed duramos un buen rato platicando, y cuando mi esposa se cans\u00f3 de tener en una misma posici\u00f3n sus piernas, al cruzarlas hacia el otro lado sigui\u00f3 las mismas indicaciones, por lo que Felipe estaba feliz.<\/p>\n<p>Al parecer, su esposa de Felipe ya se hab\u00eda dado cuenta de lo sucedido, as\u00ed es que lo volvi\u00f3 mandar traer una vez m\u00e1s, pero no tardo en regresar, pues la vista que estaba ofreci\u00e9ndole mi esposa y con mi aprobaci\u00f3n, no era para perderse ni un instante.<\/p>\n<p>En la tercera ocasi\u00f3n que lo mandaron traer, queremos pensar que una vez m\u00e1s hab\u00eda sido su esposa, aprovech\u00e9 el momento para hablar con mi mujer:<\/p>\n<p>Ella: Ya amor, creo que ya se dio cuenta su esposa, no me vaya a venir a echar bronca y la verdad es que no quiero tener pleito con nadie, y aunque \u00e9l est\u00e9 de baboso, su vieja me puede decir alguna tonter\u00eda.<\/p>\n<p>Yo: Va, pero no seas malita, la \u00faltima jugada y nos vamos, \u00bfcomo ves?<\/p>\n<p>Ella: Pero es que ya me vio toda, no ves como me observa, como si nunca hubiera visto unas piernas con pantimedias.<\/p>\n<p>Yo: Pues a lo mejor no, ve como est\u00e1 su esposa, parece ballena. Solo agu\u00e1ntame un rato, voy a mear, en cuanto llegue yo, hacemos que te vea una vez m\u00e1s y nos vamos.<\/p>\n<p>En efecto, cuando regres\u00e9, \u00e9l ya platicaba con mi esposa, pero ella se hab\u00eda mantenido cubierta de las piernas. Fue entonces cuando comenc\u00e9 a decirle a Felipe que pues, nos hab\u00eda dado mucho gusto platicar con \u00e9l, y que esper\u00e1bamos que no fuera la primera vez que lo hici\u00e9ramos, pero no en las mismas condiciones.<\/p>\n<p>En ese momento fue cuando mi esposa se quit\u00f3 el sweater y se reacomod\u00f3 la falda, ya que se le hab\u00eda subido un poco. Se mantuvo sentada en lo que termin\u00e1bamos de despedirnos y darnos nuestros tel\u00e9fonos para tener alg\u00fan contacto futuro. Mi esposa no dejaba de mover las piernas, y por supuesto que Felipe no dejaba de mirarla.<\/p>\n<p>De repente, bolas; que llega la esposa de Felipe a sentarse junto a \u00e9l; los colores en la cara se le iban y se le ven\u00edan, se puso rojo como un tomate, pero mi esposa y yo nos mantuvimos siempre muy ecu\u00e1nimes. Nos levantamos, nos despedimos de Ernesto y de toda la familia y nos retiramos del lugar.<\/p>\n<p>Al llegar a la casa, le ped\u00ed que me permitiera fotografiarla y que creen, captur\u00e9 algunas im\u00e1genes de ella vestida como fue a la funeraria. Terminamos cogiendo como locos, pensando que Felipe era un tercero en nuestra cama, mientras mis manos hac\u00edan la funci\u00f3n de un segundo caballero. Fue simplemente rico, vamos no hay palabras como describirlo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62364\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62364\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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