{"id":62465,"date":"2025-10-02T00:02:25","date_gmt":"2025-10-01T22:02:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62465"},"modified":"2025-10-01T13:54:09","modified_gmt":"2025-10-01T11:54:09","slug":"placeres-prohibidos-la-melancolia-del-incesto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/placeres-prohibidos-la-melancolia-del-incesto-2\/","title":{"rendered":"Placeres prohibidos. La melancol\u00eda del incesto (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62465\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Am\u00e9rica coloc\u00f3 sus manos en la cabeza de Diego, sus dedos se enredaron en su cabello mientras lo empujaba con firmeza, oblig\u00e1ndolo a restregarse m\u00e1s contra sus senos. Ech\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, su cabello negro ca\u00eda como una cascada, y dej\u00f3 escapar un gemido profundo, disfrutando de la lengua que lam\u00eda y mordisqueaba sus pezones con devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Deja que mam\u00e1 te amamante siempre, mi amor \u2014repet\u00eda, con voz cargada de una entrega total\u2014. Mis tetas siempre ser\u00e1n tuyas. \u2014Con un movimiento lento y sensual, sus manos descendieron por su cuerpo, dejando caer el vestido rojo al suelo. La c\u00e1mara capt\u00f3 su figura desnuda, revelando que no llevaba nada debajo: sus nalgas firmes, su abdomen plano y su vagina depilada reluc\u00eda con un brillo h\u00famedo que delataba su excitaci\u00f3n. Era un cuerpo que desafiaba el tiempo, perfecto y provocador.<\/p>\n<p>Elizabeth, sentada en el sill\u00f3n con su blusa de oficina desabrochada, sinti\u00f3 una punzada de envidia al ver el cuerpo de su hermana, sus grandes senos palpitaban bajo el encaje de su sost\u00e9n mientras imaginaba tocar esa piel. Atziry, con su pijama de sat\u00edn rosa marcando sus curvas, sinti\u00f3 un calor nuevo subirle por la entrepierna, su tanga se empap\u00f3 al desear, por primera vez, el cuerpo de su t\u00eda. Diego coloc\u00f3 sus manos en las nalgas de Am\u00e9rica, apret\u00e1ndolas con fuerza mientras su boca segu\u00eda devorando sus senos, lamiendo y succionando con un fervor que hac\u00eda que los gemidos de Am\u00e9rica resonaran en el departamento.<\/p>\n<p>\u2014Te amo, mi amor, eres el hombre de mi vida \u2014susurr\u00f3 Am\u00e9rica, su voz temblaba de deseo. Diego, con las manos hundidas en las nalgas firmes de su madre, las apretaba y separaba con una pasi\u00f3n feroz, sintiendo la carne suave ceder bajo sus dedos, su verga se endurec\u00eda m\u00e1s bajo el traje de boda. Am\u00e9rica levant\u00f3 el rostro de su hijo, sus ojos azules ard\u00edan de lujuria, y lo atrajo hacia ella, sus labios se fundieron en un beso profundo, sus lenguas chocaban en un torbellino h\u00famedo que hac\u00eda temblar sus cuerpos.<\/p>\n<p>\u2014L\u00e1meme la panocha, mi amor \u2014pidi\u00f3 Am\u00e9rica, su tono era vulgar y desenfrenado, revelando cu\u00e1nto lo hab\u00eda extra\u00f1ado. Se acomod\u00f3 en el sill\u00f3n con una audacia que desafiaba todo l\u00edmite, apoyando la pierna izquierda en el suelo y alzando la derecha sobre la cabecera, abriendo su cuerpo por completo. Sus senos prominentes temblaban con cada movimiento, y su vagina, depilada y reluciente de jugos, se abri\u00f3 ante Diego cuando ella, con las manos, separ\u00f3 sus pliegues, exponiendo su cl\u00edtoris hinchado. Sus ojos destellaban con un deseo crudo, invit\u00e1ndolo a devorarla. Diego, con la respiraci\u00f3n acelerada, se despoj\u00f3 del traje, los pantalones cayeron al suelo para revelar su verga erecta, gruesa y pulsante, brillando con una gota de pre-semen en la punta.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, al verla, cambi\u00f3 de planes con una sonrisa traviesa. \u2014Mejor deja que te la chupe primero, mi amor \u2014dijo, llena de hambre. Diego se posicion\u00f3 cerca de su rostro, y ella, sin dudar, engull\u00f3 su verga, sus labios la envolvieron con una avidez que arranc\u00f3 un gru\u00f1ido de Diego. Am\u00e9rica lam\u00eda y succionaba, escupiendo sobre el miembro para lubricarlo, meti\u00e9ndoselo hasta la garganta con una intensidad que hac\u00eda que las l\u00e1grimas brillaran en sus ojos.<\/p>\n<p>Casi se ahogaba, pero sus gemidos vibraban contra la carne, su lengua danzaba por cada cent\u00edmetro. Diego, con la mano izquierda, apretaba los senos de su madre, amas\u00e1ndolos con rudeza, los pezones se sent\u00edan endurecidos bajo sus dedos. \u2014Amo c\u00f3mo siempre me la chupas, mi amor \u2014jade\u00f3\u2014. Una madre debe saber chuparle la verga a su hijo, y t\u00fa lo haces de maravilla. \u2014Am\u00e9rica, entre arcadas, respondi\u00f3 con la voz rota: \u2014Desde la primera vez que te la mam\u00e9, no he probado otra.<\/p>\n<p>Elizabeth envidiaba la entrega de su hermana. Atziry apretaba los muslos, su cl\u00edtoris palpitaba mientras imaginaba esa verga en su propia boca.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, desnuda sobre el sill\u00f3n, devoraba la verga de Diego con una pasi\u00f3n desenfrenada, sus labios se apretaban alrededor del miembro grueso mientras lo succionaba hasta la garganta. Tras varios minutos de una mamada intensa, Diego abri\u00f3 los ojos, con su rostro contorsionado por el placer, los m\u00fasculos de su mand\u00edbula se tensaron mientras un gru\u00f1ido bajo escapaba de su pecho. Sin avisar, empuj\u00f3 su verga a\u00fan m\u00e1s profundo en la boca de su madre, sus manos se aferraron a su cabello negro mientras se recargaba contra el sill\u00f3n, su cuerpo temblaba de \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>Con un rugido gutural, Diego liber\u00f3 su semen, chorros calientes y espesos inundaron la boca de Am\u00e9rica. Ella, con los ojos entrecerrados y las mejillas ruborizadas, tragaba con avidez, su garganta trabajaba para no dejar escapar ni una gota. Al mismo tiempo, sus dedos se mov\u00edan con rapidez sobre su cl\u00edtoris, frot\u00e1ndolo fren\u00e9ticamente mientras su vagina goteaba jugos sobre el sill\u00f3n. \u2014Toma tu leche, mam\u00e1, como tanto te gusta tragarla \u2014jade\u00f3 Diego, su voz estaba cargada de dominaci\u00f3n mientras segu\u00eda descargando en su boca. Am\u00e9rica gem\u00eda contra su verga, el sonido ahogado vibraba en su garganta, sus senos prominentes temblaban con cada espasmo de placer.<\/p>\n<p>Cuando Diego finalmente sac\u00f3 su verga, un hilo brillante de semen y saliva conect\u00f3 la punta de su verga con los labios hinchados de Am\u00e9rica, algunas gotas resbalaron por su barbilla. Con una mirada lujuriosa, ella lami\u00f3 los restos con la lengua, saboreando cada gota con deleite, limpi\u00e1ndose hasta no dejar rastro. \u2014Amo tu semen, hijo \u2014susurr\u00f3, ronca y satisfecha\u2014. Siempre sabe delicioso. \u2014Sus ojos azules brillaban con una mezcla de amor y deseo, su cuerpo desnudo reluc\u00eda bajo la luz.<\/p>\n<p>Diego con su verga a\u00fan brillante por la mamada de Am\u00e9rica, se posicion\u00f3 entre las piernas de su madre, que descansaban abiertas sobre el sill\u00f3n. Am\u00e9rica se masajeaba el cl\u00edtoris con dedos fren\u00e9ticos, sus jugos goteaban por sus muslos. Diego, extasiado, acerc\u00f3 su rostro a la vagina depilada de su madre, inhalando profundamente su aroma almizclado. \u2014Huele tan delicioso, mam\u00e1 \u2014gru\u00f1\u00f3, con voz grave vibrando de deseo\u2014. Amo el olor de tus jugos. \u2014Am\u00e9rica, con los ojos azules ardientes de lujuria, respondi\u00f3: \u2014\u00bfY no extra\u00f1as su sabor? \u2014Su tono era una invitaci\u00f3n cruda, cargada de anhelo.<\/p>\n<p>Diego, sin dudar, hundi\u00f3 su rostro en su vagina, su lengua lam\u00eda con una intensidad voraz. Chupaba cada pliegue, saboreando los jugos dulces y salados, su lengua danzaba sobre el cl\u00edtoris hinchado antes de mordisquearlo suavemente, arrancando gemidos de Am\u00e9rica. Besaba sus labios vaginales, succion\u00e1ndolos con hambre, mientras introduc\u00eda dos dedos en su interior, sintiendo las paredes h\u00famedas apretarse. Am\u00e9rica, con una mano masajeaba su cl\u00edtoris y con la otra empujaba la cabeza de Diego m\u00e1s profundo, gem\u00eda sin control, sus caderas se mov\u00edan contra su boca. \u2014\u00a1Sigue lamiendo la vagina por donde saliste, hijo! \u2014gritaba entre sollozos y jadeos, su cuerpo temblaba de placer\u2014. \u00a1Estoy lista, m\u00e9teme el pu\u00f1o!<\/p>\n<p>Diego, con dos dedos ya dentro, a\u00f1adi\u00f3 un tercero, luego un cuarto, sus movimientos eran lentos y precisos mientras Am\u00e9rica gem\u00eda m\u00e1s fuerte, sus jugos escurr\u00edan por el sill\u00f3n, manchando la tela. Con un movimiento audaz, introdujo el quinto dedo, y dentro de su \u00fatero cerr\u00f3 la mano en un pu\u00f1o, comenzando a moverlo de arriba abajo, sin sacarlo, en un ritmo que hac\u00eda que los senos de Am\u00e9rica rebotaran.<\/p>\n<p>Ella, sin dejar de frotar su cl\u00edtoris, gritaba: \u2014\u00a1As\u00ed, mi amor, as\u00ed, hijo! \u00a1No pares, no saques el pu\u00f1o, es delicioso! \u2014Su voz estaba quebraba, sus ojos estaban en blanco mientras el placer la consum\u00eda. Diego, con el rostro empapado de sus jugos, intensific\u00f3 el movimiento, hasta que, tras un rato, sac\u00f3 el pu\u00f1o lentamente, desencadenando un orgasmo explosivo. Am\u00e9rica grit\u00f3, su cuerpo convulsion\u00f3 mientras un chorro de squirt salpicaba el rostro de Diego, quien, extasiado, lo recib\u00eda con una sonrisa, lamiendo los jugos que goteaban por su barbilla.<\/p>\n<p>\u2014Mira, hijo, mira c\u00f3mo hiciste que tu madre tuviera un orgasmo riqu\u00edsimo \u2014jade\u00f3 Am\u00e9rica, sus gemidos resonaban mientras su vagina palpitaba, sus muslos temblaban. Elizabeth y Atziry voltearon a ver el sill\u00f3n al mismo tiempo y se percataron de la mancha que Am\u00e9rica hab\u00eda dejado.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, aun temblando por su orgasmo reciente, se repuso y, con un movimiento deliberado, se gir\u00f3 en el sill\u00f3n, poni\u00e9ndose en cuatro. Sus manos separaron sus nalgas firmes y blancas, exponiendo su ano apretado. \u2014M\u00e9temela por el ano, hijo, como lo hac\u00edas cada ma\u00f1ana \u2014suplic\u00f3, con voz cargada de deseo crudo. Diego, con su verga gruesa y pulsante aun brillando por los jugos de su madre, gru\u00f1\u00f3: \u2014Eres la m\u00e1s puta de todas, mam\u00e1. \u2014Am\u00e9rica brillando de lujuria, respondi\u00f3: \u2014Soy tu puta mayor, mi amor.<\/p>\n<p>Diego se posicion\u00f3 detr\u00e1s de ella, alineando su verga con el ano de Am\u00e9rica. Con una lentitud tortuosa, la penetr\u00f3 cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, cada movimiento arrancaba un grito de placer de su madre. \u2014\u00a1Eso, as\u00ed, hijo! \u00a1Destr\u00f3zame el ano! \u2014gritaba Am\u00e9rica, su cuerpo se arqueaba mientras sent\u00eda la carne gruesa abrirse paso, la sensaci\u00f3n de su verga la llenaba hasta el l\u00edmite. \u2014Amo c\u00f3mo se siente tu verga por ah\u00ed \u2014jade\u00f3, sus senos prominentes se balanceaban con cada embestida.<\/p>\n<p>Diego, sin decir palabra, comenz\u00f3 a embestirla con fuerza, los gemidos y gritos de Am\u00e9rica resonaban en el departamento, su placer lo extasiaba. Sus manos alcanzaron los senos de su madre, amas\u00e1ndolos con rudeza, sintiendo los pezones endurecidos bajo sus dedos. \u2014Eres mi puta, mam\u00e1, siempre ser\u00e1s mi m\u00e1s grande puta \u2014gru\u00f1\u00f3, su voz vibraba con dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, gimiendo en afirmaci\u00f3n, empujaba sus nalgas hacia la pelvis de Diego, buscando m\u00e1s profundidad, el choque de sus cuerpos resonaba como un tambor en el silencio. Diego comenz\u00f3 a darle nalgadas, el sonido seco de sus manos contra la piel blanca llenaba el aire. \u2014Amo tus nalgas, mam\u00e1 \u2014dijo, dejando marcas rojas en su carne. \u2014\u00a1S\u00ed, hijo, d\u00e9jamelas rojas! \u2014grit\u00f3 ella, su ano se apretaba alrededor de su verga con cada golpe, sus jugos goteaban por sus muslos.<\/p>\n<p>Elizabeth sinti\u00f3 una punzada de celos al ver el placer que Am\u00e9rica recib\u00eda, Atziry apret\u00f3 los muslos, su cl\u00edtoris palpitaba al desear la verga de Diego en su propio ano.<\/p>\n<p>En el video, Diego, tras una sesi\u00f3n intensa de sexo anal, sac\u00f3 su verga de golpe del ano de Am\u00e9rica, dejando un eco de sus gemidos resonando en el aire. Su miembro, rojo e hinchado por el roce, palpitaba erecto mientras \u00e9l tomaba asiento en el sill\u00f3n, su pecho musculoso brillaba con sudor. \u2014S\u00fabete en m\u00ed y date de sentones, mam\u00e1 \u2014orden\u00f3.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica lo mir\u00f3 con ojos ardientes de deseo. Sin decir palabra, se posicion\u00f3 de espaldas a \u00e9l, con sus nalgas firmes y marcadas por las nalgadas rojas expuestas al aire. Con una precisi\u00f3n sensual, aline\u00f3 la entrada de su vagina empapada con la punta de la verga de Diego, sus jugos goteaban por sus muslos. Apoy\u00f3 sus manos en las rodillas de su hijo, sus dedos apretaron su piel, y comenz\u00f3 a flexionar las rodillas, subiendo y bajando lentamente. Cada movimiento hac\u00eda que sus nalgas se alzaran y descendieran, un espect\u00e1culo hipn\u00f3tico que hac\u00eda que Diego gru\u00f1era, sus manos se aferraban al sill\u00f3n mientras sent\u00eda la humedad c\u00e1lida de la vagina de su madre envolvi\u00e9ndolo, apret\u00e1ndolo con cada sent\u00f3n.<\/p>\n<p>Extasiado, observaba c\u00f3mo las nalgas de Am\u00e9rica se mov\u00edan, el choque de sus cuerpos resonaba en el departamento. Se inclin\u00f3 hacia adelante, sus labios rozaron los hombros desnudos de su madre, bes\u00e1ndolos con una mezcla de reverencia y hambre. Su lengua traz\u00f3 un camino h\u00famedo por la curva de su espalda, saboreando el sudor salado de su piel. \u2014Te amo tanto, mam\u00e1 \u2014susurr\u00f3, con voz rota por el placer mientras sus manos sub\u00edan para acariciar los costados de sus senos, sintiendo su peso. Am\u00e9rica, gem\u00eda con cada sent\u00f3n, empujaba sus caderas con m\u00e1s fuerza, sus paredes vaginales se contra\u00edan alrededor de la verga de Diego, sus jugos goteaban hasta los test\u00edculos de \u00e9l.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica no aguant\u00f3 m\u00e1s tras varios minutos, y montando a Diego con sentones fren\u00e9ticos, alcanz\u00f3 un orgasmo devastador, su cuerpo convulsion\u00f3 mientras sus jugos c\u00e1lidos se derramaban por los muslos musculosos de su hijo, goteando hasta el sill\u00f3n. Diego, con su verga gruesa aun palpitando dentro de la vagina empapada de su madre, no detuvo sus embestidas. Se ech\u00f3 hacia atr\u00e1s, y con un movimiento firme, jal\u00f3 a Am\u00e9rica desde sus senos prominentes, pegando su espalda sudorosa contra su pecho. Sus manos se deslizaron bajo los muslos de ella, levant\u00e1ndolos y abriendo sus piernas lo m\u00e1s que pudo, exponiendo la vagina depilada de su madre en todo su esplendor ante la c\u00e1mara.<\/p>\n<p>La imagen era hipn\u00f3tica, los pliegues h\u00famedos de Am\u00e9rica reluc\u00edan, su cl\u00edtoris hinchado temblaba mientras la verga de Diego entraba y sal\u00eda con un ritmo implacable. Ella, con los ojos en blanco, gem\u00eda y gritaba, su voz se quebraba de placer. \u2014\u00a1Soy tu madre, hijo! \u00a1Tu puta madre! \u2014jadeaba, record\u00e1ndole su v\u00ednculo prohibido mientras su cuerpo se rend\u00eda al \u00e9xtasis. Diego, gru\u00f1endo, manten\u00eda sus piernas abiertas, asegur\u00e1ndose de que la c\u00e1mara captara cada detalle de su verga desliz\u00e1ndose en la vagina de su madre, los jugos se mezclaban con el sudor. Durante veinte minutos, el departamento reson\u00f3 con el sonido h\u00famedo de sus cuerpos chocando, y los gemidos de Am\u00e9rica llenando el aire.<\/p>\n<p>Finalmente, Diego, con la respiraci\u00f3n entrecortada, gru\u00f1\u00f3: \u2014P\u00e1rate r\u00e1pido, mam\u00e1, que ya me voy a venir. \u2014Pero Am\u00e9rica, perdida en el placer, apret\u00f3 sus caderas contra \u00e9l. \u2014\u00a1No, hijo, termina dentro! \u2014suplic\u00f3, con voz ronca\u2014. Quiero sentir tu semen en mis entra\u00f1as otra vez. Llena a mam\u00e1 de tu rica leche caliente. \u2014Sus manos amasaban sus propios senos, sus dedos pellizcaban y lam\u00edan sus pezones de caf\u00e9 claro, mientras su vagina se contra\u00eda alrededor de la verga de Diego. \u00c9l, incapaz de resistir, dej\u00f3 que un palpitar intenso recorriera su miembro, liberando chorros calientes de semen que inundaron el interior de Am\u00e9rica. Ella grit\u00f3, su cuerpo temblaba mientras sent\u00eda el calor llenarla, sus jugos se mezclaron con el semen de su hijo.<\/p>\n<p>Diego, a\u00fan con su verga profundamente enterrada en la vagina de Am\u00e9rica, baj\u00f3 las piernas de su madre con suavidad, dejando que descansaran en el sill\u00f3n. Sus manos, temblando de placer, ascendieron lentamente desde los muslos sudorosos de ella, acariciando la piel suave de su vientre plano hasta llegar a sus senos prominentes. Los apret\u00f3 con reverencia, sus dedos se hundieron en la carne firme mientras los pezones se endurec\u00edan bajo su toque. Ambos, agitados y extasiados, respiraban al un\u00edsono, sus cuerpos sub\u00edan y bajaban en una danza sincronizada, sus pieles brillaban con el sudor del \u00e9xtasis compartido.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, con un gemido suave, acomod\u00f3 su cabeza hacia atr\u00e1s, buscando los labios de Diego. Sus bocas se encontraron en un beso apasionado, sus lenguas se entrelazaron en un choque h\u00famedo cargado de lujuria y amor prohibido. Sus cuerpos, a\u00fan conectados, vibraban con la intensidad del momento, con el aroma a sexo impregnando el aire del departamento.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62465\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62465\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Diego, a\u00fan con su verga profundamente enterrada en la vagina de Am\u00e9rica, baj\u00f3 las piernas de su madre con suavidad, dejando que descansaran en el sill\u00f3n. Sus manos, temblando de placer, ascendieron lentamente desde los muslos sudorosos de ella, acariciando la piel suave de su vientre plano hasta llegar a sus senos prominentes. Los apret\u00f3 con reverencia, sus dedos se<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62465\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62465\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31480,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62465","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6888,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31480"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62465"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62467,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62465\/revisions\/62467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}