{"id":62716,"date":"2025-10-16T00:03:28","date_gmt":"2025-10-15T22:03:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62716"},"modified":"2025-10-15T18:38:55","modified_gmt":"2025-10-15T16:38:55","slug":"los-hermanos-perez-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-hermanos-perez-1\/","title":{"rendered":"Los hermanos P\u00e9rez (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62716\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">36<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Deber\u00eda sentirme un monstruo. Pero, por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n, tanto en mi cabeza como en mi fuero interno, solo sent\u00eda paz. Una paz que hac\u00eda largo tiempo que no experimentaba en mi vida, desde que mi esposa muri\u00f3. Y la raz\u00f3n de por qu\u00e9 comento que deber\u00eda sentirme un monstruo, es justamente por la persona que tengo ahora mismo a escasos cent\u00edmetros de m\u00ed.<\/p>\n<p>Una figura de poco m\u00e1s de un metro cincuenta, delgada, cabello largo ondulado y de un rojo encendido ligeramente anaranjado, labios naturalmente rosados y con forma de coraz\u00f3n, pechos de un tama\u00f1o normal, ni muy grandes, ni muy peque\u00f1os, con unos pezones de un rosa traslucido, y una vagina de labios peque\u00f1os y estrechos con un cl\u00edtoris casi imperceptible incluso para la boca. Lo s\u00e9 porque lo he saboreado. Y una piel blanca como la porcelana. Si esa figura estuviese despierta, mostrar\u00eda unos ojos verde esmeralda, preciosos y llenos de vida. Pero dormitaba. Descansa despu\u00e9s del ajetreo de la noche. Aquella figura era Marta, mi propia hija.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que diga que deber\u00eda sentirme un monstruo. Si la gente supiera lo que hago en la intimidad de mi casa, de mi cama, me encarcelar\u00edan. Si mis familiares supieran en qu\u00e9 agujero meto la polla desde hace mes y medio, me matar\u00edan; y m\u00e1s mi madre. Adoraba a Sonia y sinti\u00f3 mucho su muerte. No m\u00e1s que yo y Marta, claro, pero le ten\u00eda mucha estima. Y, obvio, a la nieta ya ni cuento todo el cari\u00f1o que le tiene. No es que sea su \u00fanico nieto, pero s\u00ed es cierto que, con Marta, mi madre tiene ese algo especial que las hace ser amigas del alma.<\/p>\n<p>Por eso, si mi madre, sobre todo ella, supiera que su querida nieta es follada por su propio padre, carne de su carne, y sangre de su sangre, me matar\u00eda. Aunque tambi\u00e9n me da la impresi\u00f3n de que, saber de la relaci\u00f3n incestuosa que tenemos Marta y yo, le acabar\u00eda matando a ella. Por otro lado, no s\u00e9 por qu\u00e9, pero creo que mi hermano mayor me alagar\u00eda con orgullo. Siempre lo he visto muy cercano a su hijo Dani, pero nunca se me pas\u00f3 por la cabeza que pudiera ser algo m\u00e1s all\u00e1 de la relaci\u00f3n entre padre e hijo, hasta que empec\u00e9 a follarme a Marta. Mi padre ser\u00eda de otro costal. \u00c9l y yo nos llevamos bien aunque siempre pas\u00f3 de m\u00ed. No es que sea mal padre, pero tampoco bueno; ni conmigo ni con mi hermano.<\/p>\n<p>Marta se desperez\u00f3. Observarla a la luz de la peque\u00f1a l\u00e1mpara de noche que hay en la mesita me ofrece un espect\u00e1culo hermoso; me quedo embobado mir\u00e1ndola. Las dudas me corroen, s\u00ed, pero no son para nada tan fuertes como lo es la calma que me llena el tener a Marta, no solo como hija m\u00eda, sino tambi\u00e9n como mujer. Una mujer joven y tierna, alegre y dulce, fuerte y valiente.<\/p>\n<p>Recuerdo perfectamente cuando pas\u00f3.<\/p>\n<p>Ella lleg\u00f3 a casa echa un basilisco. Acababa de romper con su novio, un t\u00edo que no me ca\u00eda bien, que la dej\u00f3 por no querer abrirse de piernas con \u00e9l. Te jodes Samuel, conmigo, su padre, lo desea cada d\u00eda. \u00a1Dios, soy un monstruo! Pero luego observo el cuerpo peque\u00f1o que me obsequia y se me pasa el remordimiento y la culpa. Marta era virgen. A sus dieciocho (casi diecinueve) a\u00f1os no hab\u00eda probado los placeres de la carne con ning\u00fan hombre, hasta esa noche.<\/p>\n<p>Al parecer, en la cita que tuvo con el merluzo, acabaron discutiendo en un McDonald&#8217;s porque \u00e9l quer\u00eda follar y Marta no estaba segura. Nunca me he preguntado por qu\u00e9 conmigo s\u00ed. Yo tambi\u00e9n acababa de llegar a casa de una cita desastrosa. Desde que Sonia falleci\u00f3, he tenido solo otra novia m\u00e1s, pero nada cuajaba. Cuando llegu\u00e9 y la encontr\u00e9 tomando helado de la misma tarrina y los labios fruncidos, sab\u00eda que algo pasaba. Le pregunt\u00e9 y me explic\u00f3 el asunto. Yo le dije que bien hecho, si no estabas preparada mejor alejarse de semejante merluzo.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3 y me abraz\u00f3. Entonces, cog\u00ed una cuchara y me un\u00ed a ella en la tarea de terminar el helado, cont\u00e1ndole que yo tampoco ten\u00eda suerte con las mujeres. Sent\u00eda como si Sonia me hubiese echado mal de ojo para que nunca m\u00e1s encontrara el amor. Ahora creo que lo hizo para que lo encontrara con Marta.<\/p>\n<p>-Pero, pap\u00e1, t\u00fa est\u00e1s buen\u00edsimo -me consol\u00f3.<\/p>\n<p>Yo le re\u00ed el cumplido y le dije lo mismo fij\u00e1ndome, por primera vez, en el vestido que llevaba. Era de corte dulce a la vez que atrevido y de color rosa, el cual acentuaba su tez aterciopelada. Estaba preciosa y tambi\u00e9n se lo hice saber. Ella se ruboriz\u00f3, y ah\u00ed comenc\u00e9 a notar la polla queriendo crecer. Se me revolvi\u00f3 el est\u00f3mago, aunque pas\u00f3 pronto. Marta volvi\u00f3 a hacerme un cumplido y, con unas sonrisas en el rostro, nos acercamos hasta estar uno enfrente del otro.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a pensar, y creo que Marta sent\u00eda exactamente lo mismo, se le reflejaba en el rostro.<\/p>\n<p>-Mira que t\u00fa madre era bonita -solt\u00e9 sin m\u00e1s-, pero t\u00fa la has superado con creces, preciosa m\u00eda.<\/p>\n<p>Nunca le hab\u00eda dicho &#8220;preciosa m\u00eda&#8221;, pero a ella pareci\u00f3 gustarle y se acerc\u00f3 m\u00e1s a m\u00ed. Sin saber por qu\u00e9, cuando quise darme cuenta, ya ten\u00eda a Marta entre mis brazos. Del helado ya ni nos acordamos m\u00e1s. Marta hizo otro tanto pasando sus manos por mi pecho. La estrech\u00e9 m\u00e1s y mi pelvis se peg\u00f3 al vientre de ella, donde ya era inevitable, ten\u00eda una erecci\u00f3n de mil demonios y, por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n, que ella se diera cuenta de lo que me hab\u00eda provocado aquella situaci\u00f3n, me exaltaba el orgullo de macho empotrador que tenemos todos los hombres.<\/p>\n<p>Marta me miraba con sus dulces y vivarachos ojos esmeralda, mientras segu\u00eda acarici\u00e1ndome el pecho sobre la camisa. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo estuvimos as\u00ed, pero recuerdo que no cesamos de estar en esa postura largo rato. Hasta que, sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, no lo demoramos m\u00e1s y pegamos nuestros labios en un tierno beso inocente. Era como aquellos que nos d\u00e1bamos cuando ella era una cr\u00eda. Duro pocos segundos y, cuando volvimos a mirarnos, supe lo que hacer. Aunque en mi mente me pasaba un no rotundo y una voz me dec\u00eda que parase que era mi hija, la bes\u00e9 metiendo mi lengua dentro de su boca.<\/p>\n<p>Marta no rechaz\u00f3 el beso, por el contrario, acariciaba mi lengua con la suya, tanto de forma tierna y dulce, como juguetona y deseosa de m\u00e1s. Sin cesar de besarla, la cog\u00ed en brazos por el culo y me la llev\u00e9 hasta el sof\u00e1, que estaba m\u00e1s cerca, nos echamos en \u00e9l y, entre abrazos y movimientos demandando placer, estuvimos largo rato saboreando nuestras bocas como si no hubiera un ma\u00f1ana. Acarici\u00e1ndole el pecho con una de mis manos sobre la tela, llev\u00e9 mi boca hacia su cuello.<\/p>\n<p>-Oh, papi -susurr\u00f3 mientras le besaba y lam\u00eda la suave piel de su clav\u00edcula.<\/p>\n<p>Marta, en lugar de quitarme de encima suya y decirme que parase, me demandaba m\u00e1s y m\u00e1s con sus manos acariciando mi espalda bajo la camisa. Le bes\u00e9 el escote y, con un cuidado que rayaba la reverencia, le saqu\u00e9 un pecho sobre el escote del vestido. Sonre\u00ed al ver qu\u00e9, como bien sab\u00eda, Marta pasaba de ponerse sujetador y vislumbr\u00e9 su pez\u00f3n rosado, un pez\u00f3n que se difuminaba con su piel y hac\u00eda que mi boca salivara; hasta se me cay\u00f3 una gota de saliva sobre su pecho. A Marta parec\u00eda gustarle porque, con la mirada, me confirm\u00f3 que ten\u00eda v\u00eda libre para seguir. As\u00ed que, me moje los dedos y los pas\u00e9 por el pez\u00f3n, que empez\u00f3 a ponerse duro.<\/p>\n<p>Lo pellizqu\u00e9, primero suavemente, y despu\u00e9s con m\u00e1s fuerza logrando que Marta gritara de placer. Contin\u00fae introduciendo ese pez\u00f3n en mi boca. Era suave y me deleit\u00e9 como nunca. \u00a1Dios, el tiempo que hac\u00eda que no follaba! Vale, a lo mejor no tanto. Y, \u00a1Dios que malo soy! Un bicho, un monstruo que estaba disfrutando de chuparle las tetas a su hija. Segu\u00ed con el otro e, incluso, me las ingeni\u00e9 para chupar ambos a la vez. Marta lo disfrutaba.<\/p>\n<p>-No sab\u00eda que esto fuera tan maravilloso, papi.<\/p>\n<p>-Lo s\u00e9, nena.<\/p>\n<p>Y, sin m\u00e1s, la desnud\u00e9. Le quit\u00e9 el vestido dej\u00e1ndola en bragas. Unas braguitas blancas manchadas del l\u00edquido de trasudado. Su excitaci\u00f3n era m\u00e1xima y lograba que deseara m\u00e1s y m\u00e1s. Acarici\u00e9 toda la zona con fruici\u00f3n y Marta se retorc\u00eda sobre el sof\u00e1. Sus ojos no pod\u00edan estar abiertos, al no estar acostumbrada a algo as\u00ed, le era imposible seguir mirando lo que hac\u00eda con ella. Ech\u00e9 la tela a un lado y vislumbr\u00e9 su vagina. \u00a1Dios, que vagina m\u00e1s bonita hab\u00eda creado con Sonia! \u00a1Dios, que monstruo soy por querer hacer m\u00eda esa vagina y a su due\u00f1a!<\/p>\n<p>Era peque\u00f1a, con labios muy finos y un cl\u00edtoris que me cost\u00f3 encontrar en cuanto separ\u00e9 los labios para verlo. Pero ah\u00ed estaba, peque\u00f1o, rosado y muy apetecible. Tanto que, sin pens\u00e1rmelo dos veces, le pas\u00e9 la lengua haciendo presi\u00f3n y Marta grit\u00f3 m\u00e1s fuerte que antes. Se me instal\u00f3 el miedo y par\u00e9. La mir\u00e9, y ella entendi\u00f3 con esa mirada si quer\u00eda que parase o continuase; la \u00faltima decisi\u00f3n le pertenec\u00eda a ella. Marta asinti\u00f3. Y yo segu\u00ed adelante con mi ataque a su vagina. Pero, en lugar de volver a pasar la lengua, regres\u00e9 a abrirle los labios, est\u00e1 vez para ver el agujero, el cual estaba cerrado con una membrana rojiza: el himen. Lo toqu\u00e9 y not\u00e9 como mi hija luchaba por detenerme.<\/p>\n<p>En su mente deber\u00edan de pasar muchas cosas. Estaba haciendo algo que, realmente no deber\u00eda estar haciendo conmigo. Pero ah\u00ed est\u00e1bamos. Intent\u00e9 introducir un dedo y le hizo gritar. Aquello, m\u00e1s que asustarme, me excit\u00f3 m\u00e1s si cabe. Entonces, sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, regres\u00e9 a saborear su sexo sin ninguna contemplaci\u00f3n, lamiendo, chupando, succionando cada cent\u00edmetro de esa vagina. Marta me cogi\u00f3 por el poco pelo que me quedaba. A mis cuarenta a\u00f1os, ya ten\u00eda unas buenas entradas y me rapaba la cabeza. Sus manos me hac\u00edan saber que no deseaba que parase, quer\u00eda que siguiera chupando y as\u00ed lo hice. Ni siquiera par\u00e9 cuando se corri\u00f3 por primera vez en su vida.<\/p>\n<p>Eyacul\u00f3 con abundancia y lo sabore\u00e9 todo limpi\u00e1ndole la vagina hasta llegar a hacer que volviera a eyacular una vez m\u00e1s. Marta estaba exhausta. Ni siquiera pudo defenderse, si hubiera querido, de mis manos quit\u00e1ndole del todo la tela que le sobraba, y tir\u00e9 las bragas al suelo. Tambi\u00e9n le quit\u00e9 las sandalias de tac\u00f3n e hice lo mismo con mis zapatos, me quit\u00e9 los pantalones y la camisa y me arrodill\u00e9 en el sof\u00e1 acerc\u00e1ndome m\u00e1s y m\u00e1s a ella. En mis calzoncillos se notaba mi polla bien dura y la fui sacando hasta tenerla cerca de la vagina.<\/p>\n<p>-\u00a1Joder, nena, quiero hacer esto contigo de verdad! -solt\u00e9<\/p>\n<p>Marta sonri\u00f3 y asinti\u00f3 mirando su primera polla, la misma por donde hab\u00eda salido hac\u00eda ya casi diecinueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>-Papi&#8230; -susurr\u00f3.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 m\u00e1s y not\u00e9 la vagina en mi polla. La mene\u00e9 de arriba a abajo entre los labios. \u00a1Dios, que sensaci\u00f3n! Hice presi\u00f3n en el himen y Marta irgui\u00f3 la espalda. Poco a poco, ten\u00eda que ir poco a poco, o le har\u00eda mucho da\u00f1o. Y la amaba demasiado como para da\u00f1arla. \u00bfO no la estaba da\u00f1ando ya con lo que est\u00e1bamos haciendo? En mi mente exist\u00edan dos voces. Una era un \u00e1ngel diciendo que parase, la otra un demonio que disfrutaba del momento demandando m\u00e1s. Y estaba ganando el demonio. As\u00ed que, haci\u00e9ndole caso, cog\u00ed a Marta por una de sus piernas, la alc\u00e9 hacia mi hombro, me acerqu\u00e9 m\u00e1s y comenc\u00e9 la penetraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lentamente, fui introduciendo mi polla en la vagina de mi hija. Poco a poco fui entrando haciendo presi\u00f3n sobre el himen, hasta que not\u00e9 como se romp\u00eda y la met\u00ed del todo. Marta gritaba de dolor pasando sus manos por la zona, cercior\u00e1ndose de que realmente estaba perdiendo la virginidad con su padre. \u00a1Oh, Dios, que placer! Ni siquiera sent\u00ed lo mismo con Sonia, a qui\u00e9n tambi\u00e9n desvirgue. Era distinto.<\/p>\n<p>El interior de la vagina de mi difunta esposa era grande y me costaba, a veces, notar las paredes vaginales alrededor de mi miembro. El interior de Marta era lo contrario, peque\u00f1o, estrecho y las paredes ejerc\u00edan una presi\u00f3n sobre mi polla que&#8230; Perd\u00f3n por ser un pesado pero, \u00a1oh, Dios, joder, que cosa m\u00e1s rica! Echando la vista atr\u00e1s, decir que s\u00ed, obvio he sentido placer con las mujeres con las que he estado carnalmente. Pero esto&#8230;, \u00a1joder!<\/p>\n<p>-\u00a1Joder! -exclam\u00e9 en voz alta.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta? -pregunt\u00f3 Marta, toc\u00e1ndose las tetas.<\/p>\n<p>Asent\u00ed.<\/p>\n<p>Poco a poco me mov\u00ed, pero para sacarla. Ten\u00eda la polla completamente llena de sangre mezclada con su l\u00edquido lubricante. Cog\u00ed la camisa, por ser m\u00e1s grande en cuanto a tela, y me la limpi\u00e9. Me quit\u00e9 el calzoncillo y volv\u00ed a la misma posici\u00f3n, est\u00e1 vez con ambas piernas de Marta sobre mis hombros, y la penetr\u00e9 de nuevo. Otra vez exclam\u00e9 un improperio alargando las vocales. Marta gem\u00eda. Sab\u00eda que le dol\u00eda pero no pod\u00eda parar, necesitaba follar aquella vagina tan estrecha. Una vez estuve todo dentro de Marta, comenc\u00e9 a mover la pelvis. Adentro, afuera, adentro, afuera, de forma suave. Mi hija gem\u00eda y acariciaba sus pechos y mis muslos. Le pregunt\u00e9 si le dol\u00eda, asinti\u00f3.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 si le gustaba, asinti\u00f3 tambi\u00e9n. Sonre\u00edmos. Durante un rato me mov\u00eda lentamente disfrutando de penetrar a mi peque\u00f1a. \u00a1Qu\u00e9 gusto me estaba dando desvirgarla! Entonces, ya no pude m\u00e1s, mi cuerpo demandaba volverme m\u00e1s agresivo y comenc\u00e9 a embestirla m\u00e1s fuerte. \u00a1Paf, paf, paf!, sonaba en toda la estancia, mezclado con los gritos y gemidos, tanto de Marta, como m\u00edos.<\/p>\n<p>Entonces par\u00e9 y sal\u00ed de ella. Marta me mir\u00f3 interrogativamente y le hice saber que deseaba cambiar la postura. Me tumb\u00e9 de lado en el sof\u00e1, la puse de espaldas a m\u00ed, le abr\u00ed las piernas y la penetr\u00e9 de nuevo, est\u00e1 vez siendo un macho poco elegante y haci\u00e9ndola gritar m\u00e1s fuerte que antes. Mientras me mov\u00eda r\u00e1pidamente, acariciaba su cuerpo, le pellizcaba los pezones, le susurraba tanto cosas bonitas como guarradas en su o\u00eddo y la besaba en todas partes. Estaba follando como nunca. La excitaci\u00f3n de lo prohibido era tan excesiva en ambos, que no pod\u00edamos parar ni aunque quisi\u00e9ramos. Total, ya est\u00e1bamos pecando, as\u00ed que lo har\u00edamos a fondo.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a cambiar de posici\u00f3n. Est\u00e1 vez me sent\u00e9 y la dirig\u00ed, de cara a m\u00ed, para que se sentase en mi regazo meti\u00e9ndose mi polla.<\/p>\n<p>-Vamos, cari\u00f1o -le dije-, ahora mu\u00e9vete t\u00fa.<\/p>\n<p>-Pero, papi -nunca me hab\u00eda llamado &#8220;papi&#8221; hasta \u00e9ste momento-, yo no s\u00e9 hacerlo.<\/p>\n<p>-Se te dar\u00e1 de perlas, ya ver\u00e1s. Adem\u00e1s&#8230;, \u00a1ya se te da de perlas! Das mucho placer, nena.<\/p>\n<p>-\u00bfDe verdad?<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, yeah, baby!<\/p>\n<p>Y ella r\u00edo por mi osad\u00eda de responderle en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Poco a poco, Marta comenz\u00f3 a mover su cuerpo arriba y abajo. \u00a1Dios, joder, que bueno! Por favor, Dios, no me castigues por esto, \u00bfo deber\u00eda darte las gracias? Incit\u00e9 a m\u00ed hija a qu\u00e9 se moviera m\u00e1s r\u00e1pido d\u00e1ndole palmadas en las nalgas, las cuales eran suaves al tacto, y amarr\u00e1ndolas con fuerza y fruici\u00f3n. Marta me hizo caso y botaba y botaba haciendo que sus tetas tambi\u00e9n lo hiciesen. Aquella visi\u00f3n era espectacular. Toda ella era espectacular, mi hija estaba buen\u00edsima. \u00a1Y me la estaba follando! Entonces Marta par\u00f3 porque hab\u00eda vuelto a correrse. Se quit\u00f3 de encima m\u00edo y se ech\u00f3, exhausta, a m\u00ed lado.<\/p>\n<p>-\u00a1Je! Que te crees t\u00fa que esto ha terminado -le solt\u00e9.<\/p>\n<p>Y me ech\u00e9 encima suya penetrando su vagina otra vez.<\/p>\n<p>-Yo no me he corrido, nena, y quiero correrme. As\u00ed que se buena ni\u00f1a y deja que papi siga foll\u00e1ndote.<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3 sonriendo y mordi\u00e9ndose el labio, d\u00e1ndome una estampa lujuriosa. La bes\u00e9 y Marta devolvi\u00f3 el beso con premura; demandaba m\u00e1s y m\u00e1s de mi. Y yo, como buen padre follador suyo, se lo pienso dar todo.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 lento de nuevo para que volviera a acostumbrarse a tener una polla dentro de su co\u00f1o. Marta, sin pens\u00e1rmelo dos veces, me at\u00f3 a ella con sus piernas y sus brazos. Nos miramos y sonre\u00edmos deleit\u00e1ndonos del buen polvo que est\u00e1bamos echando. Comenc\u00e9 a darle m\u00e1s fuerte, pero pausadamente. \u00a1Paf! Momento de descanso. \u00a1Paf! Otra vez dej\u00e9 pasar unos segundos. Pero al tercero ya no aguantaba m\u00e1s y regres\u00e9 a las embestidas de macho empotrador, y cada vez m\u00e1s r\u00e1pido y fuerte.<\/p>\n<p>Marta chillaba en mi o\u00eddo, mientras yo gru\u00f1\u00eda en el suyo. Se corri\u00f3 una vez m\u00e1s. Yo a\u00fan necesitaba varias embestidas m\u00e1s y no par\u00e9. Me dio por mirar en la vagina, sin dejar de moverme, y la vi roja y con algunos finos hilos de sangre y squirt en abundancia. Hab\u00eda perdido la cuenta de las veces que Marta hab\u00eda eyaculado conmigo. Como siempre sea as\u00ed en cada polvo&#8230; Regres\u00e9 a gru\u00f1ir en sus o\u00eddos y a sentir sus quejidos de placer, deseando que aquello no acabase nunca.<\/p>\n<p>Es que, joder, menudo co\u00f1o tiene mi ni\u00f1a. La hicimos muy bien, Sonia. Pero, como todo, en esta vida nada es para siempre y, yendo a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido y fuerte si cabe, acab\u00e9 echando un gran chorro de semen dentro de la vagina con grandes espasmos, gemidos e improperios, al igual que Marta volvi\u00f3 a soltar el suyo.<\/p>\n<p>Cuando ya not\u00e9 que no sal\u00eda m\u00e1s, sal\u00ed de Marta lleno de sudor y exhausto. Ella a\u00fan lo estaba m\u00e1s que yo. Normal, era su primera vez con un hombre experimentado y de forma muy potente. Me exced\u00ed, lo reconozco, pero Marta nunca me dijo que parase. Por cierto, su vagina es tan estrecha que, cuando la saqu\u00e9, un sonido de succi\u00f3n. La polla la ten\u00eda manchada de su squirt y su sangre, y de su vagina comenzaba a regalimar mi semen.<\/p>\n<p>-Te quiero, nena -dije sin m\u00e1s, aunque era bien cierto. Amaba a Marta, ya no solo como hija m\u00eda, sino tambi\u00e9n como mujer. Mi mujer.<\/p>\n<p>-Te amo, papi m\u00edo -respondi\u00f3 casi sin voz.<\/p>\n<p>Me ech\u00e9 encima suya, ya con la polla fl\u00e1cida, para que nos bes\u00e1semos enroscados en nuestros brazos. As\u00ed estuvimos largo rato. De vez en cuando nos mir\u00e1bamos, nos sonre\u00edamos, nos bes\u00e1bamos , nos acarici\u00e1bamos, dici\u00e9ndonos todo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed comenz\u00f3 lo que ahora es una relaci\u00f3n sentimental, y la m\u00e1s intensa de todas. Es como si el destino me hubiera dado el acometido de crear con otra persona a la mujer perfecta para m\u00ed. Marta y yo ya no tenemos problemas del coraz\u00f3n. Estamos juntos y felices viviendo en pecado, cometiendo perjurio en una relaci\u00f3n incestuosa. S\u00e9 que, tanto a ella como a m\u00ed, muchas veces nos acomete el sentimiento de culpa y la incertidumbre.<\/p>\n<p>Seguramente, m\u00e1s de una vez se nos pas\u00f3 por la cabeza el romper est\u00e1 relaci\u00f3n, pero nos pod\u00eda la sensaci\u00f3n que nos dejaba, la paz y la que nos trasmitimos el uno al otro. Por mucho que quisi\u00e9semos hacer caso a las plegarias de nuestro \u00e1ngel interior para hacer las cosas bien, no pod\u00edamos evitar darle rienda suelta a nuestra felicidad, aunque la batalla la ganase nuestros demonios.<\/p>\n<p>Regresando al presente, observ\u00e9 como Marta se desperezaba d\u00e1ndose la vuelta y mostr\u00e1ndome su trasero, el cual acababa de ser desvirgado hace minutos. Feliz, acab\u00e9 apagando la luz y envolviendo el cuerpecito de mi mujer con mis fuertes brazos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62716\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62716\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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