{"id":62836,"date":"2025-10-24T00:01:32","date_gmt":"2025-10-23T22:01:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62836"},"modified":"2025-10-23T22:50:33","modified_gmt":"2025-10-23T20:50:33","slug":"nosotras-cuatro-contigo-1-al-mar-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nosotras-cuatro-contigo-1-al-mar-parte-1\/","title":{"rendered":"Nosotras cuatro contigo (1): Al mar (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62836\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nina lo vio en la panader\u00eda. Parec\u00eda un padre de familia. Llevaba una camisa a cuadros y la barba tupida. Fue muy amable con la cajera, y al salir se encontr\u00f3 con una mujer, de la que se despidi\u00f3 alegremente con un beso en la mejilla. Nina no quer\u00eda que \u00e9l la viera y le escondi\u00f3 la cara, fingiendo que no se pod\u00eda decidir entre galletas y polvorones.<\/p>\n<p>\u2014Parece un hombre bueno \u2014se dijo Nina, mientras el coraz\u00f3n se le hac\u00eda un pu\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando regres\u00f3 a su departamento, se puso a dar vueltas a la sala. Quer\u00eda ver si pod\u00eda acordarse de su nombre. \u00bfPablo? \u00bfJuan? \u00bfAlguna vez hab\u00eda sabido el nombre, siquiera? Consider\u00f3 llamarle a Fer, la \u00fanica de sus amigas de esa \u00e9poca a la que a\u00fan le hablaba, pero\u2026 \u00bfqu\u00e9 iba a decirle? \u201c\u00bfTe acuerdas c\u00f3mo se llamaba ese chico al que\u2026?\u201d \u00bfY con qu\u00e9 palabras iba a terminar la frase?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su nombre? Ella misma no se llamaba Nina. Nina era un apodo que le hab\u00eda puesto, burl\u00e1ndose, Dinora Herrera, el primer d\u00eda de secundaria. Ya ni se acordaba por qu\u00e9. Pero a ella le gust\u00f3 el apodo: la hac\u00eda sentirse peque\u00f1ita, veloz y gatuna. Desde la secundaria, Nina usaba suelto su pelo negro y lacio, y arrastraba un poquito el delineador hacia sus sienes, haciendo que los ojos se le vieran largos y oscuros. Cuando se maquillaba, Nina terminaba de sentirse Nina\u2026 y por eso se acordaba de Dinora.<\/p>\n<p>Busc\u00f3 en su cajita de recuerdos (una vieja caja met\u00e1lica de galletas de navidad) y encontr\u00f3 una foto de las cuatro: ella, Dinora, Fer y Arteaga. Era la impresi\u00f3n descolorida de una foto de celular viejito, y debajo hab\u00eda mensajes con plumones que dec\u00edan: \u201csabes que te amo\u2026 de 3 a 4\u201d, \u201csuerte con la vida, putita, mi cielo\u201d, \u201c\u00a1pinche Nina, hasta que te acordaste de m\u00ed!\u201d. \u00bfDe qui\u00e9n era cada mensaje?<\/p>\n<p>Dinora Herrera fue su amiga muchos a\u00f1os, incluso cuando la universidad las separ\u00f3. Era la l\u00edder del grupo. Ten\u00eda una cara ovalada, un fleco casta\u00f1o y una perforaci\u00f3n en la nariz; Nina se acordaba de ella con la cara oculta en la capucha de una chamarra rosa, que Dinora usaba mucho. Su voz era clara y sus ojos brillaban cuando hablaba. Dinora ten\u00eda una bonita figura; a veces parec\u00eda que intentaba esconderla un poco, pero todos la notaban. Eso le daba autoridad, y le permit\u00eda ser cruel.<\/p>\n<p>Estudiaban en un mundo violento, lleno de hombres muy agresivos entre s\u00ed, hombres que parec\u00eda que de un momento a otro pod\u00edan arrastrarte con ellos, llevarte, como mujer, a un lugar oscuro\u2026; tener una amiga que tuviera fama de ser cruel, en realidad, era tranquilizador.<\/p>\n<p>Fer era un poquito masculina, lo que a Nina le gustaba mucho. Usaba corto su cabello casta\u00f1o y era la m\u00e1s grosera de las cuatro. Era a la que m\u00e1s suspend\u00edan de la escuela: la que primero fum\u00f3, la que primero bebi\u00f3. Fue la que le prendi\u00f3 fuego al bote de basura del director. Tambi\u00e9n fue la que por fin acus\u00f3 al profesor de Educaci\u00f3n F\u00edsica de intentar tocarla. Era una\u2026 una buena amiga. Fer se volvi\u00f3 periodista a los 22 y a los 23 sali\u00f3 del closet.<\/p>\n<p>Arteaga segu\u00eda a las otras tres. Copiaba sus insultos; secundaba apodos, los desplantes y las hostilidades de Dinora; apoyaba a Fer en sus las provocaciones, medio vand\u00e1licas, primero contra la secundaria\u2026 y luego contra la preparatoria. Era la m\u00e1s morena de las tres; tambi\u00e9n era la \u00fanica de las tres a la que habr\u00edan llamado \u201cgordita\u201d. Eso, en la secundaria p\u00fablica en la que estuvieron, era un motivo de burla enorme, y pertenecer a ese grupo de amigas era para Arteaga una forma de supervivencia. Dinora no se burlaba de ella, ni intentaba que se sintiera excluida\u2026 pero era a la \u00fanica a la que las amigas llamaban por su apellido.<\/p>\n<p>Las cuatro se mantuvieron juntas en la preparatoria; el evento del que Nina se acordaba ahora ocurri\u00f3 justo antes de que ellas entraran a la universidad. Y a\u00fan en la universidad, no hab\u00edan dejado de verse por completo, as\u00ed que el evento no pod\u00eda ser tan grave, \u00bfverdad? No hab\u00eda sido eso lo que las separ\u00f3\u2026 \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>Hab\u00edan juntado dinero para irse dos semanas a la playa. Ninguna hab\u00eda viajado casi a ninguna parte, y ese momento las hac\u00eda sentirse adultas. Todas ten\u00edan 18, menos Arteaga que ten\u00eda 19, porque hab\u00eda repetido un a\u00f1o antes de conocerlas.<\/p>\n<p>En una ma\u00f1ana fresca, las amigas tomaron el cami\u00f3n que las llevar\u00eda en un viaje de siete horas. El cami\u00f3n ten\u00eda una fila de asientos dobles, y una fila de asientos \u00fanicos. Fer se sent\u00f3 de inmediato en el asiento solitario. Nina y Dinora se subieron antes y se sentaron juntas. A Arteaga le toc\u00f3 sentarse en un lugar en la fila doble, que las amigas sab\u00edan que iba a compartir con un desconocido. Le hab\u00edan dejado el lugar que ninguna quer\u00eda.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento subi\u00f3 un jovencito como de su edad. Era alto. Usaba un chaleco gris, que mostraba unos brazos largos y flacos; ten\u00eda una sombra de barba en una cara sumida y p\u00e1lida; la mand\u00edbula se le marcaba y unos lentes peque\u00f1os y pesados le descansaban sobre dos orejas grandes.<\/p>\n<p>\u2014Viene uno de los que te gustan \u2014le dijo Dinora a Arteaga, subi\u00e9ndose al respaldo de su asiento para pellizcarle el hombro.<\/p>\n<p>Dinora ten\u00eda raz\u00f3n. Cuando el chico se sent\u00f3 junto a Arteaga, ella se gir\u00f3 sin ninguna delicadeza, para inspeccionar sus rasgos, y sonri\u00f3.<\/p>\n<p>Desde la secundaria, Arteaga se hab\u00eda sentido atra\u00edda por sujetos as\u00ed, un poco raros, nunca completamente guapos, quiz\u00e1 porque era lo que ella sent\u00eda que pod\u00eda conseguirse. Se encaprichaba con ellos y los ve\u00eda a lo lejos. Al principio, Dinora se burlaba de ella, y le dec\u00eda, en voz alta y en p\u00fablico, que estaba demasiado urgida y que se quisiera un poco. Pero cuando estaban en preparatoria, Dinora ide\u00f3 un plan extra\u00f1o: empezaron a cazar a los chicos que le gustaban a Arteaga. Era casi un ritual. Sorprend\u00edan al chico en turno, lo aislaban contra una pared y hac\u00edan un medio c\u00edrculo alrededor de \u00e9l.<\/p>\n<p>Dinora estaba en el centro, se le acercaba con su linda cara y su bonita figura (secreta pero evidente); le tocaba el hombro, le susurraba alguna cosa trivial y respiraba en las mejillas; \u00e9l se ruborizaba, sintiendo mucha verg\u00fcenza por su propia excitaci\u00f3n. Cuando la mera cercan\u00eda de Dinora lo hab\u00eda erotizado lo suficiente, Fer lo empujaba hacia Arteaga, que intentaba besarlo. A veces, cuando la presa no ced\u00eda a su propia excitaci\u00f3n, Dinora y Fer se tocaban los pechos y hac\u00edan adem\u00e1s de ense\u00f1\u00e1rselos\u2026 jam\u00e1s los ense\u00f1aban, pero eso era suficiente para enloquecer a quien sea. Era un juego infantil en su forma, pero, jugado por chicas casi adultas, ten\u00eda mucho de perverso.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era el papel de Nina en este juego? El de un obst\u00e1culo. Nina ayudaba a cerrar el c\u00edrculo alrededor de la v\u00edctima. Su papel era parecer c\u00f3mplice, sonreirle al chico, tratar de relajarlo y animar, primero a Dinora a seducirlo, y luego a Arteaga a aprovecharse de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo pusiste todo rojo! \u2014era el di\u00e1logo que m\u00e1s veces dec\u00eda.<\/p>\n<p>A Nina nunca le gust\u00f3 el ritual. Despu\u00e9s de que hab\u00edan repetido aquello un par de veces, Arteaga se aburr\u00eda del chico y Dinora se aburr\u00eda de su propia crueldad. Entonces Nina lo buscaba: siempre quer\u00eda hablar con \u00e9l y disculparse por lo que hab\u00eda pasado. Nina nunca se sinti\u00f3 como una buena persona\u2026 pero sab\u00eda que sus amigas hac\u00edan aflorar esa malicia que el mundo hab\u00eda puesto en ella.<\/p>\n<p>El juego, pues, era un poco perverso. \u201cPero con ese chico, el que se sent\u00f3 junto a Arteaga en el viaje, hicimos algo distinto\u2026 algo peor\u201d, se dec\u00eda Nina mientras ojeaba sus recuerdos. O al menos quer\u00eda decirse a s\u00ed misma que hab\u00eda sido algo distinto.<\/p>\n<p>El chico aquel (o al menos su versi\u00f3n madura, que Nina acababa de encontrarse en la panader\u00eda) ten\u00eda un vago parecido con Elijah Wood, as\u00ed que la Nina madura decidi\u00f3 llamarlo \u201cEl\u00edas\u201d. Tom\u00f3 el ticket de la panader\u00eda y escribi\u00f3 ese nombre con una pluma medio seca: \u201cEl\u00edas\u201d. Le pareci\u00f3 un nombre justo. Entonces se puso a recordar el viaje en autob\u00fas.<\/p>\n<p>Cuando reci\u00e9n empez\u00f3 a tratar con Arteaga, El\u00edas parec\u00eda ser un muchacho normal. Se present\u00f3 muy amigablemente. Iba con su hermano y un amigo de su hermano, de vacaciones. Ellos estaban al frente; \u00e9l no quer\u00eda ser inoportuno, as\u00ed que les iba a dar su espacio. Solo quer\u00eda acompa\u00f1arlos para ver el mar antes de entrar a la universidad\u2026 antes de afrontar el resto de su vida. Nina, que escuchaba la conversaci\u00f3n, sonri\u00f3. Ella tambi\u00e9n se sent\u00eda as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa por qu\u00e9 viajas? \u2014le pregunt\u00f3 El\u00edas a Arteaga.<\/p>\n<p>\u2014Nosotras \u2014contest\u00f3 Dinora, que se subi\u00f3 al respaldo de Arteaga para hablar \u2014vamos a sacar las ganas de desmadre por un par de a\u00f1os. Romper alguna cosa\u2026 usar nuestras credenciales\u2026 entrarle a lo que se ofrezca\u2026 coger a lo pendejo.<\/p>\n<p>A El\u00edas le pareci\u00f3 gracioso y contest\u00f3 con un tono pensativo:<\/p>\n<p>\u2014Cada quien a lo que va, pero creo que buscamos algo parecido. Sacar las ganas por un par de a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, El\u00edas! Nina sab\u00eda que a Dinora no se le pod\u00eda dar esa clase de cercan\u00eda: ella la convert\u00eda en un arma.<\/p>\n<p>\u2014Esta Arteaga que nos acompa\u00f1a\u2026 \u2014dijo Dinora apunt\u00e1ndola \u2014Est\u00e1 sin estrenar. Casi, casi que viene con el empaque intacto. Le andamos buscando un fajecillo.<\/p>\n<p>Arteaga no se ruboriz\u00f3. Se ri\u00f3. Su virginidad no le parec\u00eda una verg\u00fcenza, pero s\u00ed una carga. Le hac\u00eda recordar lo fea que se sent\u00eda. Sinceramente pensaba que Dinora quer\u00eda ayudarla. El\u00edas se ri\u00f3; claramente estaba un poco inc\u00f3modo, pero lo consider\u00f3 una peque\u00f1a impertinencia de amigas.<\/p>\n<p>\u2014A ver si encontramos a alguien \u2014dijo Dinora, susurr\u00e1ndole al o\u00eddo a El\u00edas.<\/p>\n<p>El chico sonri\u00f3, tenso, y Dinora regres\u00f3 a sentarse. Nina vio c\u00f3mo, unos segundos m\u00e1s tarde, El\u00edas se revolvi\u00f3 en su asiento, quiz\u00e1 tratando de disimular una incipiente erecci\u00f3n. Durante el viaje, Arteaga empez\u00f3 a jugar con su cabello, le llev\u00f3 el brazo por detr\u00e1s del cuello y finalmente se durmi\u00f3 en su hombro. Se la estaba pasando bien; El\u00edas no parec\u00eda interesado en ella, pero tampoco le molestaba su coqueteo o era muy paciente.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s pas\u00f3 con \u00e9l en el viaje. Las amigas se separaron de \u00e9l y buscaron el peque\u00f1o hotelito que las hospedar\u00eda, a media hora de la playa. Caminaron por los malecones de noche, buscando que los hombres les invitaran de comer y de beber. En alg\u00fan momento, Fer desapareci\u00f3. No contestaba el tel\u00e9fono y las amigas se preocuparon. Reapareci\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s: lleg\u00f3 de la nada al cuarto, un poco drogada pero muy feliz.<\/p>\n<p>\u2014Estuve con la persona m\u00e1s maravillosa que he conocido \u2014les dijo a las amigas cay\u00e9ndose en la cama con la lengua medio dormida. La palabra \u201cpersona\u201d las hizo sonre\u00edr, con comprensi\u00f3n y con ternura. S\u00ed, incluso Dinora pod\u00eda ser tierna.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, Fer las invit\u00f3 a comer a una peque\u00f1a fonda junto a una playa. \u00abAqu\u00ed me trajo\u00bb, les cont\u00f3, recordando a su fugaz amada. Los ojos de Fer ve\u00edan, como ca\u00eddos, las mesas y los tragos: lo ve\u00eda todo con la luz complaciente de quien ha sido feliz en ese mismo lugar.<\/p>\n<p>Mientras com\u00edan, Arteaga reconoci\u00f3 una espalda, en una mesa que miraba directamente al mar. El\u00edas ve\u00eda romper las olas, mientras le daba vueltas infinitas a la pajita de su pi\u00f1a colada. Dinora y Arteaga intercambiaron unas palabras que Nina no pudo escuchar. Dinora se acerc\u00f3 hacia \u00e9l:<\/p>\n<p>\u2014Tambi\u00e9n lo puedes ver de cerca. \u00bfNi siquiera te vas a mojar los pies?<\/p>\n<p>\u2014Me he estado mojando los pies estos d\u00edas \u2014le contest\u00f3, sonriendo mucho, a Dinora. \u2014Pero, si ustedes van, las acompa\u00f1o un rato.<\/p>\n<p>\u201cAy, El\u00edas\u201d, pens\u00f3 Nina, otra vez. S\u00f3lo entonces se fij\u00f3 en c\u00f3mo iban vestidas. Dinora usaba una camisa a cuadros, rosa; estaba desabotonada y amarrada por sobre el ombligo, de tal manera que lo bombacho de la tela no dejara ver la forma de sus pechos. Cuando se giraba, se reconoc\u00eda, debajo de la camisa, un traje de ba\u00f1o de dos piezas, negro. En sus piernas, ten\u00eda una faldita azul claro.<\/p>\n<p>Arteaga tambi\u00e9n usaba una falda y una camisa a cuadros, pero hab\u00eda invertido los colores: la falda rosa, la camisa azul. Arteaga no llevaba la camisa amarrada, sino abotonada de la parte de abajo y bastante desabotonada de la parte de arriba. Quer\u00eda esconder su vientre, mientras mostraba su pecho, moreno y abundante.<\/p>\n<p>Fer usaba un largo vestido blanco, casi un camis\u00f3n, debajo del cual se distingu\u00edan los destellos del traje de ba\u00f1o morado. Ella misma, Nina, llevaba unas bermudas caf\u00e9s y una blusa color vino. Nina ten\u00eda que fijarse en todas estas cosas cuando empezaban una cacer\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando los cinco caminaban por la arena, Nina not\u00f3 que El\u00edas hablaba en voz alta, para que lo oyeran todas, y se volteaba a ver a cada una para compartir sus impresiones del lugar, o preguntar alguna cosa. Pero busca m\u00e1s que nada la cercan\u00eda de Dinora. Algo no estaba funcionando bien. El\u00edas estaba demasiado calmado. Incluso cuando Dinora intentaba acerc\u00e1rsele para tomarlo de la mano, el chico parec\u00eda escurr\u00edrsele de entre los dedos sin siquiera notar lo que ella quer\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Adel\u00e1ntate con \u00e9l \u2014le dijo Dinora a Arteaga, con un gesto de peque\u00f1o desd\u00e9n. Luego se gir\u00f3 a Nina y le pregunt\u00f3: \u2014\u00bfPor qu\u00e9 no nos sale bien?<\/p>\n<p>\u2014Es la playa \u2014concluy\u00f3 Nina despu\u00e9s de pensarlo \u2014Necesitamos una pared si queremos \u201csitiarlo\u201d\u2026 y estamos caminando por un lugar sin paredes.<\/p>\n<p>\u2014Lo podemos llevar al malec\u00f3n \u2014sugiri\u00f3 Fer.<\/p>\n<p>\u2014No, hay mucha gente \u2014dijo Nina, que siempre era la m\u00e1s sensata.<\/p>\n<p>El\u00edas y Arteaga dieron la vuelta y regresaron a ver a las amigas.<\/p>\n<p>\u2014Ya las est\u00e1bamos dejando atr\u00e1s, perd\u00f3n \u2014dijo El\u00edas; Arteaga hizo un gesto de molestia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo te estamos alejando mucho del lugar en el que te quedas? \u00bfD\u00f3nde te est\u00e1s quedando, por cierto? \u2014le dijo Nina, en un golpe de imaginaci\u00f3n. El di\u00e1logo era arriesgado, porque nadie piensa un paseo en la palabra como \u201calejarse\u201d, pero al menos les saba una salida.<\/p>\n<p>\u2014De hecho, estamos yendo justo en esa direcci\u00f3n. Me quedo en el hotel azul con blanco que se ve por all\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, qu\u00e9 suerte tienes! \u2014sigui\u00f3 Nina. \u2014A nosotras s\u00f3lo nos alcanz\u00f3 para un hostal bastante lejos. Casi casi hay que tomar un cami\u00f3n para llegar.<\/p>\n<p>El\u00edas rio. Lo que pas\u00f3 despu\u00e9s la Nina madura ya no lo recordaba bien. Estaba claro que el hermano de El\u00edas y su amigo hab\u00edan conocido a dos mujeres en la playa y que probablemente no regresar\u00edan a dormir. Estaba claro que El\u00edas ten\u00eda una forma de hacerlas pasar al hotel en donde se estaba quedando (formas que su hermano ya hab\u00eda probado). Nina ten\u00eda un vago recuerdo de pedir usar el ba\u00f1o y escabullirse entre carretillas de ropa de cama. Lo que no quedaba claro era para qu\u00e9 estaban yendo. \u00bfPara ver el hotel? \u00bfPara aprovechar un cuarto desocupado y dormir m\u00e1s cerca de la playa? \u00bfCu\u00e1nta idea ten\u00eda El\u00edas de lo que pod\u00eda pasar?<\/p>\n<p>Al llegar, Nina encontr\u00f3 un cuarto casi sin vida. Mochilas tiradas en el suelo, pero cerradas. Mesas de noche vac\u00edas. Camas destendidas pero tan blancas y tan r\u00edgidamente almidonadas, que parec\u00edan tener su propio orden. El cuarto ten\u00eda un balc\u00f3n desde el que se pod\u00eda ver la playa, con dos reposaderas, una mesita de cristal y un cenicero. \u00bfCu\u00e1nto costar\u00eda una noche en ese cuarto?<\/p>\n<p>Alguien puso m\u00fasica. La m\u00fasica sonaba horriblemente en esos primeros celulares, pero as\u00ed estaban acostumbradas a escucharla.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Baila conmigo! \u2014le exigi\u00f3 Dinora a El\u00edas, mientras le echaba los brazos al cuello.<\/p>\n<p>Dinora hac\u00eda como que bailaban un vals de quincea\u00f1os, mientras se le acercaba, nariz con nar\u00edz. El\u00edas la tomaba de la cintura, entrando en el personaje de chambel\u00e1n, mientras sonre\u00eda un poco tontamente, ruborizado. Entonces Nina se dio cuenta de que lo estaba llevando hacia una pared. Las amigas se fueron acercando, Arteaga por atr\u00e1s de Dinora, Fer por la derecha, Nina por la izquierda. El c\u00edrculo era bastante ancho, para no llamar la atenci\u00f3n de El\u00edas. No quer\u00edan cerrarle el paso. De momento, s\u00f3lo quer\u00edan que se sintiera observado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 pas\u00f3, qu\u00e9 pas\u00f3! \u00a1Esa mano! \u2014grit\u00f3 Fer.<\/p>\n<p>El\u00edas reaccion\u00f3 sobresaltado. Alguien del cuarto de a lado pod\u00eda escuchar a Fer. En realidad, ninguna mano estaba tocando nada en particular. Las manos de El\u00edas, puestas en la cintura, estaban siento tan respetuosas como ped\u00eda el baile, pero \u00e9l igual las despeg\u00f3 del cuerpo de ella.<\/p>\n<p>En ese momento, El\u00edas recibi\u00f3 una llamada de su hermano. Despu\u00e9s de esperar que los hermanos intercambiaran algunas frases, Dinora se quej\u00f3 el voz alta:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1El\u00edas, cuelga o me visto!<\/p>\n<p>Su voz quejumbrosa y acariciadora excit\u00f3 hasta a Nina. Despu\u00e9s de un momento en el que El\u00edas palideci\u00f3 y se hizo el mayor de los silencios, las amigas rieron.<\/p>\n<p>\u2014Son unas amigas que conoc\u00ed en la playa\u2026 \u2014respondi\u00f3 El\u00edas al tel\u00e9fono. \u2014S\u00ed, amigas\u2026 Estamos ac\u00e1, en la playa\u2026 Va\u2026 Ma\u00f1ana te veo\u2026 S\u00ed, t\u00fa tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Y colg\u00f3. Las cuatro amigas se rieron. Nina recordaba todav\u00eda c\u00f3mo se sinti\u00f3 esa risa en su cara: no pod\u00eda parar de reir. \u00bfPor qu\u00e9 el chico no admit\u00eda que estaba en el cuarto con esas \u201camigas\u201d?<\/p>\n<p>\u2014Lo bueno es que no estamos \u201cac\u00e1 en la playa\u201d, \u00bfverdad? \u2014le dijo Dinora, con la misma voz excitante que hab\u00eda usado en su di\u00e1logo anterior.<\/p>\n<p>Las amigas gritaron un largo \u201cuy\u201d, festejando el atrevimiento de Dinora. Nina no pod\u00eda creer lo excitante que le estaba pareciendo la situaci\u00f3n: ten\u00eda las rodillas tensas, la necesidad de morderse el labio, la respiraci\u00f3n agitada y empezaba a notar un calor y un flujo distinto en su entrepierna. Hab\u00edan usado tantas veces ese mismo chiste, hab\u00edan usado tantas veces esa misma rutina\u2026 pero ahora estaban en un cuarto de hotel. Todo se sent\u00eda distinto.<\/p>\n<p>Entonces, El\u00edas intent\u00f3 acercarle los labios para besarla. Dinora lo dej\u00f3 intentar por unos segundos, hasta que tom\u00f3 su mejilla con cuidado, le gir\u00f3 la cara y fue ella quien empez\u00f3 a acercarse. Pero no se acerc\u00f3 a sus labios, sino a su oreja. Todas estaban esperando para ver qu\u00e9 era lo que le susurrar\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Tranquilo \u2014fue lo que le dijo, finalmente.<\/p>\n<p>Entonces Fer lo empuj\u00f3. Artega se adelant\u00f3 un paso, se puso entre Nina y Dinora, atrap\u00f3 a El\u00edas de las dos solapas de su camisa y le dio un beso largo. Para hacer eso, Arteaga tuvo que quitar a Nina del paso, y por un momento Nina sinti\u00f3 las nalgas de Arteaga en el dorso de sus manos. No le import\u00f3. Era lo que la situaci\u00f3n ped\u00eda. Sencillamente retrocedi\u00f3 para tener mejor vista del beso.<\/p>\n<p>Un gran \u201c\u00a1uh!\u201d se escuch\u00f3 en toda la habitaci\u00f3n, y posiblemente en todo el pasillo, seguido del c\u00e1ntico \u201c\u00a1len-gua, len-gua, len-gua!\u201d. El\u00edas entonces se empez\u00f3 a re\u00edr. No hab\u00eda rechazado el beso de Arteaga (incluso lo correspondi\u00f3), pero cuando termin\u00f3, le acarici\u00f3 la mejilla y la bes\u00f3 en la frente.<\/p>\n<p>\u2014Ustedes s\u00ed que viven con la fiesta en el coraz\u00f3n \u2014les dijo, sin malicia.<\/p>\n<p>Arteaga torci\u00f3 la boca. La condescendencia de El\u00edas la molestaba tanto que una peque\u00f1a l\u00e1grima se hab\u00eda dibujado en el rabillo de su ojo izquierdo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ves c\u00f3mo la pusiste! \u2014le dijo Fer. \u2014Pinche mam\u00f3n. \u00bfPara qu\u00e9 la besas si la vas a tratar as\u00ed, eh?<\/p>\n<p>Nina no sab\u00eda si la ira de Fer era real o fingida; no sab\u00eda si era parte del ritual. Entonces Fer hizo algo que nadie se esperaba: camin\u00f3 hasta Arteaga y la bes\u00f3 en los labios, brevemente, pero con cari\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh! Aqu\u00ed estamos \u2014le dijo, vi\u00e9ndola a los ojos. Arteaga estaba estupefacta.<\/p>\n<p>Luego Fer regres\u00f3 a su lugar en el c\u00edrculo. Se hab\u00eda hecho un silencio absoluto. Nina no sab\u00eda si segu\u00eda excitada. Nadie se movi\u00f3 por unos segundos, hasta que Fer dijo:<\/p>\n<p>\u2014Vamos con la de siempre, cuando se atoran las cosas.<\/p>\n<p>Y se quit\u00f3 el camis\u00f3n. Fer se ve\u00eda hermosa as\u00ed, pens\u00f3 Nina. Dos pechos compactos y muy redondos en un traje de ba\u00f1o morado. Una peque\u00f1a pancita, apenas una sombra, imperceptible con ropa, y que no hac\u00eda m\u00e1s que resaltar su ombligo. Brazos fuertes y muslos grandes, terminados en un par de nalguitas suaves. Era una mujer muy hermosa.<\/p>\n<p>Dinora se desamarr\u00f3 la camisa. Por unos segundos, en los que la ropa retomaba forma, El\u00edas pudo ver el firme borde de los pechos de Dinora. Todas notaron como los ojos de El\u00edas iban en esa direcci\u00f3n<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que se la quite! \u2014empez\u00f3 a animar Fer, y las otras la siguieron.<\/p>\n<p>Y Dinora volte\u00f3 el cuello hacia los lados, entornando los ojos con una sonrisa, como si quisiera decir \u201cbueno, bueno, al p\u00fablico lo que pida\u201d. Nina pens\u00f3 entonces que nunca hab\u00eda visto los pechos de Dinora en toda su glor\u00eda. Eran hermosos, enormes y brillantes. Ca\u00edan como gotas, invitadoramente, pero con tanta firmeza que parec\u00edan los pechos de una escultura. La cintura de Dinora estaba hermosamente delineada y su abdomen fuerte hac\u00eda un lindo contraste con la pancita de Fer.<\/p>\n<p>Nina no hizo nada en ese momento. Era cosa de Fer y Dinora. Arteaga desaboton\u00f3 otro ojal de su camisa, pero se quit\u00f3 tambi\u00e9n la falda. Nina pens\u00f3 que sus piernas y su trasero no eran muy diferentes a los de Fer. \u00bfPor qu\u00e9 Arteaga ten\u00eda que ser tan insegura? \u00bfPor qu\u00e9 todos ten\u00edan que pensar que era fea, si al final hay tan poquita diferencia?<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n cari\u00f1osa que Nina le pon\u00eda a sus amigas, aunada a su excitaci\u00f3n, le evitaron por un momento darse cuenta de lo que estaba pasando: sus amigas se estaban desvistiendo. Jam\u00e1s en ninguna cacer\u00eda se hab\u00edan desvestido de verdad para un hombre. S\u00f3lo hab\u00edan dicho que lo iban a hacer, o hab\u00edan hecho alg\u00fan gesto. Dinora no fue m\u00e1s all\u00e1 de ense\u00f1ar un poco las clav\u00edculas y la parte superior del estern\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 pasaba?<\/p>\n<p>Dinora puso a Arteaga enfrente suyo, tom\u00f3 la mano de El\u00edas y la llev\u00f3 al pecho de Arteaga. Puso su propia mano, sobre la de \u00e9l y empez\u00f3 a hacerlo masajear su pecho sobre la ropa. Luego llev\u00f3 la mano de Arteaga hacia el miembro de El\u00edas: ella no necesit\u00f3 ninguna insistencia y empez\u00f3 a tocarlo sobre la ropa. Arteaga se re\u00eda de incredulidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mucha ropa!, \u00a1mucha ropa! \u2014empezaron a corear Fer y Dinora.<\/p>\n<p>Nina empez\u00f3 a decir \u201cmucha\u201d, pero la palabra \u201cropa\u201d se le ahog\u00f3 en la garganta. Dinora se le acerc\u00f3 de lado a El\u00edas y le dijo con un tono susurrante, pero con un volumen que todas pod\u00edan o\u00edr:<\/p>\n<p>\u2014Puedes verlo mal y pensar que \u201csomos nosotras cuatro contra ti\u201d&#8230; O puedes verlo bien, verlo como lo ver\u00eda cualquier hombre. Somos nosotras cuatro, para ti.<\/p>\n<p>\u2014Nosotras cuatro \u201ccontigo\u201d, y nos quitamos de cosas \u2014dijo Fer, como si los di\u00e1logos de Dinora, m\u00e1s que seductores, le parecieran tontos.<\/p>\n<p>\u2014Contigo, s\u00ed \u2014afirm\u00f3 Dinora, como si Fer le estuviera dando la raz\u00f3n a algo que ella misma ya hab\u00eda dicho antes. \u2014Nosotras cuatro contigo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62836\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62836\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Arteaga tambi\u00e9n usaba una falda y una camisa a cuadros, pero hab\u00eda invertido los colores: la falda rosa, la camisa azul. Arteaga no llevaba la camisa amarrada, sino abotonada de la parte de abajo y bastante desabotonada de la parte de arriba. Quer\u00eda esconder su vientre, mientras mostraba su pecho, moreno y abundante. Fer usaba un largo vestido blanco, casi<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62836\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62836\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":28446,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62836","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-orgias-gangbang"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3540,"today_views":3},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28446"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62836"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62838,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62836\/revisions\/62838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}