{"id":62918,"date":"2025-10-28T00:04:14","date_gmt":"2025-10-27T23:04:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62918"},"modified":"2025-10-27T18:08:15","modified_gmt":"2025-10-27T17:08:15","slug":"asi-termino-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/asi-termino-todo\/","title":{"rendered":"As\u00ed termin\u00f3 todo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62918\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">26<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola a todos, recib\u00ed sus mensajes y agradezco los consejos, advertencias, sugerencias, as\u00ed que desde ahora usar\u00e9 nombres ficticios a excepci\u00f3n de los que ya conocen. Como muchos quer\u00edan saber lo que pas\u00f3 despu\u00e9s de ese viaje a M\u00e9xico, aqu\u00ed les cuento.<\/p>\n<p>Al regresar a casa no supe bien c\u00f3mo reaccionar. En otras ocasiones hab\u00eda preferido callar, hacerme el tonto, pero esta vez sent\u00eda que algo ya se hab\u00eda roto. Los d\u00edas que quedaban de vacaciones los pasamos con los ni\u00f1os, intentando aparentar normalidad. Luego, con el regreso a la rutina de la escuela y el trabajo, recuper\u00e9 algo de calma, aunque la herida segu\u00eda presente.<\/p>\n<p>La amaba. Pero cada d\u00eda me convenc\u00eda m\u00e1s de que ese amor no era rec\u00edproco. Pamela, en cambio, parec\u00eda indiferente.<\/p>\n<p>\u00cdbamos en piloto autom\u00e1tico, cumpliendo con reuniones familiares y compromisos sociales como si nada hubiera pasado: su santo en agosto, donde le hicimos una peque\u00f1a reuni\u00f3n con sus padres y amistades, el m\u00edo, y luego el cumplea\u00f1os n\u00famero siete de Claudia. Todo transcurr\u00eda como si el matrimonio siguiera en pie por inercia, sin chispa, sin mirada, sin alma.<\/p>\n<p>En cuanto a Julio, trabaj\u00e1bamos en distintas \u00e1reas, as\u00ed que apenas coincid\u00edamos. Y tal vez fue mejor as\u00ed.<\/p>\n<p>Todo esto se los cuento para darles un poco de contexto (como a algunos les cont\u00e9 ya mediante correo) de c\u00f3mo fue que termin\u00e9 separ\u00e1ndome de Pamela.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 en abril del 94.<\/p>\n<p>Lo tengo grabado con exactitud porque ocurri\u00f3 pocas semanas despu\u00e9s del quinto cumplea\u00f1os de Rodrigo.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n le hicimos una peque\u00f1a matin\u00e9 en casa. Invitamos solo a sus amiguitos del k\u00ednder ya que apenas ten\u00eda poco m\u00e1s de un mes en su escuela nueva, \u2014acababa de empezar primaria\u2014, Pamela se encarg\u00f3 de todo ya que era ella quien asist\u00eda a las reuniones. Organiz\u00f3 la decoraci\u00f3n, los bocaditos, la torta. Por mi parte, apenas tuve tiempo para encargarme de algo: en el trabajo est\u00e1bamos con obra en Chosica y no pod\u00eda ausentarme tanto.<\/p>\n<p>Solo a un padre de familia reconoc\u00ed de su nueva escuela. No porque yo fuera mucho al colegio, sino porque lo hab\u00eda visto ya en casa unos d\u00edas antes, ayudando a Pamela a decorar para la fiesta, junto a otra mam\u00e1 del k\u00ednder.<\/p>\n<p>Hago una menci\u00f3n importante aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Y es que ese verano hab\u00edamos asistido a una boda de una amiga de Pamela, donde ella fue dama de honor. No tengo la certeza de que Pamela se acost\u00f3 con alguien, pero hubo miradas, ausencias y gestos. No tengo pruebas, pero s\u00ed la intuici\u00f3n \u2014esa punzada fr\u00eda en el est\u00f3mago\u2014 de que algo pas\u00f3. Desde entonces, empec\u00e9 a observar mucho a Pamela nuevamente, m\u00e1s atento, m\u00e1s desconfiado.<\/p>\n<p>V\u00edctor.<\/p>\n<p>As\u00ed se llamaba el padre del nuevo colegio de Rodrigo que reconoc\u00ed en la fiesta.<\/p>\n<p>Era colombiano. Viv\u00eda solo con su hijo Braulio, y seg\u00fan me cont\u00f3 Pamela, se hab\u00eda separado tiempo atr\u00e1s. En Lima, por aquel entonces, ver un colombiano era casi una rareza. Su acento llamaba la atenci\u00f3n, y su f\u00edsico tambi\u00e9n: alto, de esos tipos que llenan el espacio sin propon\u00e9rselo.<\/p>\n<p>Durante la fiesta not\u00e9 c\u00f3mo varias mam\u00e1s lo miraban. No se esforzaba en agradar; simplemente era distinto.<\/p>\n<p>No tuve mucha oportunidad de conocerlo hasta ese momento, no s\u00e9 si me sorprend\u00eda lo servicial que se mostraba o que trabajase siendo electricista, y no lo digo como algo malo, pero en el colegio donde estudiaba Rodrigo me sorprendi\u00f3 que siendo soltero y electricista pudiera pagarlo. Lo primero que muchos pensamos y acorde a lo que se viv\u00eda en ese tiempo.<\/p>\n<p>\u201cDebe ser narco\u201d.<\/p>\n<p>Yo: Qu\u00e9 desastre&#8230; \u2014le dije a Pamela mientras ve\u00edamos los restos del cumplea\u00f1os, serpentinas por el suelo, vasos, migas de torta, globos reventados\u2014.<\/p>\n<p>Pamela: Ay s\u00ed, gordo \u2014suspir\u00f3, cansada\u2014. Ma\u00f1ana limpio todo&#8230; Aprovechando que V\u00edctor se ofreci\u00f3 a ayudar.<\/p>\n<p>Yo: No debe tener mucho que hacer, \u00bfno?<\/p>\n<p>Pamela: \u2014sonriendo\u2014 Me dijo que tiene libre ma\u00f1ana, quiere apoyar.<\/p>\n<p>Yo: Not\u00e9 que era servicial, s\u00ed\u2026 aunque no s\u00e9, me sorprende tanto entusiasmo.<\/p>\n<p>Pamela: \u2014encogi\u00e9ndose de hombros\u2014 Tal vez solo es amable. Tambi\u00e9n es por ser nuevo ac\u00e1.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfY eso qu\u00e9 tiene que ver?<\/p>\n<p>Pamela: Que seguro lo hace para querer caer bien&#8230; mientras sea as\u00ed, aprovechemos, \u00bfno?<\/p>\n<p>Yo: &#8230; tal vez \u2014le respond\u00ed, intentando sonar casual\u2014.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente, s\u00e1bado, tuve que supervisar la obra en Chosica (para quienes no son de Lima, queda a m\u00e1s de cincuenta kil\u00f3metros de Jes\u00fas Mar\u00eda, donde viv\u00edamos) y no regres\u00e9 sino hasta las ocho de la noche.<\/p>\n<p>Al entrar a casa, lo primero que vi fue la olla hirviendo en la cocina; desde la puerta se notaba el vapor, el olor a ajo sofrito. Hacia la izquierda, en la sala, estaban los ni\u00f1os con el peque\u00f1o Braulio viendo televisi\u00f3n. No vi a Pamela ni a V\u00edctor, aunque deduje que \u00e9l segu\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p>Lo primero que hice fue subir a los dormitorios sin hacer mucho ruido. No se o\u00eda nada, ni una voz, ni un paso. Entr\u00e9 a mi dormitorio y solo hall\u00e9 ropa de Pamela desordenada sobre la cama. Me qued\u00e9 unos segundos mirando el desorden, tratando de encontrar algo fuera de lugar.<\/p>\n<p>Nada.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 de nuevo, y entonces los vi en la cocina.<\/p>\n<p>Pamela: \u00a1Gordo! \u2014dijo mientras echaba los fideos a la olla\u2014. \u00bfA qu\u00e9 hora llegaste?<\/p>\n<p>Yo: Hola, amor \u2014contest\u00e9, mirando hacia V\u00edctor, que estaba sentado en una de las sillas\u2014. \u2026 Hola, \u00bfqu\u00e9 tal?<\/p>\n<p>V\u00edctor: Hola, Sa\u00fal. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s, hermano?<\/p>\n<p>Yo: Reci\u00e9n llegu\u00e9 \u2014respond\u00ed, bajando del todo\u2014. No los vi antes, pens\u00e9 que pod\u00edan estar arriba.<\/p>\n<p>Pamela: \u00a1No! \u00bfC\u00f3mo se te ocurre? \u2014solt\u00f3 una risa nerviosa, medio avergonzada\u2014.<\/p>\n<p>V\u00edctor: No, no, \u00bfc\u00f3mo as\u00ed? \u2014rio tambi\u00e9n, mir\u00e1ndola\u2014.<\/p>\n<p>Yo: No, nada, solo\u2026 eh \u2014balbuce\u00e9\u2014 como no los ve\u00eda. \u2014Me sent\u00ed tonto. Ellos lo tomaban a broma, pero a m\u00ed no me dio gracia\u2014.<\/p>\n<p>Pamela: Jajaja, est\u00e1bamos atr\u00e1s, en el jard\u00edn. Te dije ayer que ven\u00eda V\u00edctor a ayudar.<\/p>\n<p>Me pareci\u00f3 extra\u00f1o. El jard\u00edn no se hab\u00eda usado durante la fiesta del d\u00eda anterior, as\u00ed que no entend\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda que limpiar all\u00ed.<\/p>\n<p>Cenamos con ellos, conversando de cosas triviales. Alrededor de una hora despu\u00e9s se fueron.<\/p>\n<p>Yo: No pens\u00e9 que les tomar\u00eda todo el d\u00eda ordenar.<\/p>\n<p>Pamela: V\u00edctor nos invit\u00f3 el almuerzo, salimos un rato.<\/p>\n<p>Yo: Ah\u2026 por eso tu ropa tirada en la cama.<\/p>\n<p>Pamela: S\u00ed, ay, ahora falta ordenar eso tambi\u00e9n, estoy muert\u00edsima.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 a acostar a los ni\u00f1os. Yo antes fui a dejar mi ropa que se hab\u00eda ensuciado en la obra a la lavander\u00eda, y para eso ten\u00eda que cruzar el jard\u00edn.<\/p>\n<p>Un jard\u00edn que a mi opini\u00f3n no estaba muy distinto: hojas secas, una silla movida. Se encontraba sucio s\u00ed, pero lo \u00fanico distinto era una botella de vino a medio terminar y dos copas sucias sobre la mesa de madera.<\/p>\n<p>No quise pensar m\u00e1s as\u00ed que me fui a dormir.<\/p>\n<p>Los domingos, acostumbr\u00e1bamos a no estar en casa, \u00edbamos a pasear o visitar alg\u00fan familiar. El lunes, al volver del trabajo, pas\u00e9 otra vez por el jard\u00edn. La botella segu\u00eda ah\u00ed, pero vac\u00eda.<\/p>\n<p>Me choc\u00f3 verlo tan seguido, de pronto, se hizo parte de la casa. Empez\u00f3 a aparecer casi todos los d\u00edas, desde verlo al regresar del trabajo a llevar a Claudia y Rodrigo al colegio, no lo supe por Pamela, lo supe por un jueves no fui a la oficina por un malestar estomacal y desde la ventana vi la camioneta de V\u00edctor estacionada frente a la casa. Luego, supe que llevaba a los ni\u00f1os al colegio. Seg\u00fan Pamela, estaba pensando en hacer movilidad para otros padres, y mientras tanto ella lo acompa\u00f1aba.<\/p>\n<p>No quise decir nada y sonar celoso, porque, estando ah\u00ed con los ni\u00f1os, no exist\u00eda posibilidad de hacer algo me dec\u00eda.<\/p>\n<p>La semana pas\u00f3 igual. Volv\u00eda del trabajo y lo encontraba all\u00ed, siempre con una excusa: el jard\u00edn, los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Nada avanzaba mucho en el jard\u00edn, pero \u00e9l segu\u00eda viniendo.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado siguiente, cuando me toc\u00f3 volver a supervisar el proyecto, empez\u00f3 mi verdadera odisea.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda regres\u00e9 a casa m\u00e1s temprano; en realidad apenas una hora \u2014normalmente llegaba cerca de las ocho y aquella vez fueron poco despu\u00e9s de las siete\u2014. Suelo avisar antes de salir de la oficina para que Pamela tenga la cena lista, pero ese d\u00eda no lo hice y no por alg\u00fan tipo de sospecha realmente, solo ese d\u00eda no pas\u00e9 por la oficina; fui directo a casa y pens\u00e9 que llegar temprano no ser\u00eda problema.<\/p>\n<p>A unos treinta metros ya se escuchaba el televisor a todo volumen. \u00a0\u201cOtra vez Claudia con el control\u201d, pens\u00e9. Al entrar vi a los ni\u00f1os y al peque\u00f1o Braulio en la sala; estaban tan concentrados que ni se inmutaron cuando apagu\u00e9 el volumen.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfPor qu\u00e9 tanta bulla, Claudia? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu mam\u00e1?<\/p>\n<p>Claudia: Papi\u2026 \u2014dijo reci\u00e9n not\u00e1ndome, igual que Braulio y Rodri\u2014. Perd\u00f3n, mi mam\u00e1 est\u00e1 arriba creo.<\/p>\n<p>Raro que estuviera arriba, imagin\u00e9 que estar\u00eda con V\u00edctor, no lo cre\u00eda posible la verdad, pero sub\u00ed de todas formas a cambiarme. Sub\u00ed y como lo imagin\u00e9, no estaba ah\u00ed, me empec\u00e9 a cambiar por la ropa de casa y al verme desde la ventana del cuarto not\u00e9 la luz de la lavander\u00eda encendida; con tanto ruido del televisor no hab\u00eda o\u00eddo la m\u00e1quina \u2014esas lavadoras antiguas rug\u00edan\u2014, pero ahora el televisor las hab\u00eda tapado. Me vest\u00ed y baj\u00e9.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s entrar al jard\u00edn, como a unos veinte metros, una luz c\u00e1lida y amarillenta iluminaba filtr\u00e1ndose desde la lavander\u00eda y la puerta abierta, es cuando la escena se despleg\u00f3 como un golpe seco. All\u00ed estaba Pamela, de espaldas, apoyada sobre el lavadero, arqueando la espalda con los brazos extendidos; su vestido, el vestido rosa y blanco que acostumbraba usar en casa, se amontonaba alrededor de su cintura, dejando a la vista su ancha cadera, sus firmes y voluptuosas nalgas, que se mov\u00edan con cada movimiento, movimiento que le hac\u00eda tambalear tambi\u00e9n los senos con el brassier que le colgaba de un brazo.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de ella, la figura de V\u00edctor se mov\u00eda con insistencia, s\u00f3lido y seguro, dominando la escena con fuerza. La luz apenas delineaba su torso, solo alcanc\u00e9 a distinguir la mitad de su cuerpo, o talvez hasta solo un tercio de \u00e9l. Los brazos tensos que sujetaban el vestido de Pamela, guiando cada uno de sus movimientos. Sus calcetines blancos eran lo \u00fanico que romp\u00eda la oscuridad de su cuerpo desnudo. Esas embestidas, la manera en que controlaba cada reacci\u00f3n de Pamela.<\/p>\n<p>En el suelo, al lado de ellos sobre el colch\u00f3n viejo que d\u00edas atr\u00e1s ella misma hab\u00eda pedido bajar porque \u00a0\u201cya no serv\u00eda\u201d, hab\u00eda ropa amontonada. Esto me indicaba que no hab\u00eda sido casualidad.<\/p>\n<p>Mi cuerpo se congel\u00f3. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda con violencia, con verg\u00fcenza. No vi detalles \u00edntimos; vi movimientos, vi el vestido desordenado, vi la ropa tirada, lo vi a \u00e9l detr\u00e1s. El ritmo, fuerte y constante, era como algo que golpeaba y volv\u00eda, el intenso modo de como sus grandes nalgas de Pamela rebotaban ante las embestidas, eran como un tambor apagado por el ronroneo de la lavadora. Cada movimiento de Pamela me martillaba en la cabeza una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Solo al ver que la cabeza de V\u00edctor se inclin\u00f3 hacia la de Pamela, con su mano girando su rostro para besarla, que por suerte lo hizo hacia el lado opuesto a la puerta, aprovech\u00e9 a retroceder lentamente sin girarme, mientras ten\u00eda la visi\u00f3n de sus labios, el cuello estirado, la curva de sus pechos apenas contenidas por la tela del vestido arrugado\u2026 Todo era un golpe de realidad.<\/p>\n<p>Retroced\u00ed hasta la entrada del jard\u00edn. Me sent\u00e9 en el sill\u00f3n de la sala, el coraz\u00f3n a punto de estallar, control en mano. Los ni\u00f1os segu\u00edan absortos en la televisi\u00f3n, inconscientes del mundo de placer y traici\u00f3n que ocurr\u00eda a unos pasos de ellos; no sospechaban nada. Pens\u00e9 en lo absurdo de esa puerta abierta de la lavander\u00eda y en lo cerca que estaban los ni\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda pasado si uno de ellos hubiese entrado? Por un momento mi cabeza quiso romper algo, gritar.<\/p>\n<p>A eso recuerdo que el volumen de la televisi\u00f3n la hab\u00eda bajado, y la puerta que da al patio la hab\u00eda dejado abierta. Me encamin\u00e9 al patio a cerrar la puerta con cuidado. Di un \u00faltimo vistazo: las piernas estiradas sobre el colch\u00f3n de los dos. Pamela entregada, V\u00edctor seguro y firme, el tama\u00f1o y la rudeza movi\u00e9ndose arriba y abajo apenas visible por el marco de la puerta me hizo saber que era V\u00edctor quien estaba encima. Me sent\u00ed peque\u00f1o, expuesto, rid\u00edculo por no haberlo visto antes, con el coraz\u00f3n roto y la mente llena de im\u00e1genes que jam\u00e1s olvidar\u00eda.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a la cocina y me qued\u00e9 sentado. El nudo en la garganta no fue solo rabia: hab\u00eda pena, verg\u00fcenza, un asco propio que no sab\u00eda d\u00f3nde poner, quise ir y golpearlo, no solo por esto que ocurr\u00eda, quise hacerlo tambi\u00e9n por todas las ocasiones que me hab\u00eda enga\u00f1ado Pamela, pero sab\u00eda que V\u00edctor me dar\u00eda una golpiza y ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s humillante.<\/p>\n<p>Me sub\u00ed al auto para tomar un poco de aire y mientras lo meditaba, ah\u00ed entend\u00eda a qu\u00e9 iban tanto al patio, alejados de los ni\u00f1os. Al final solo di vueltas por la cuadra, con las manos r\u00edgidas sobre el volante, pregunt\u00e1ndome cu\u00e1nto tiempo habr\u00eda durado aquello y cu\u00e1ntas veces m\u00e1s, no hab\u00eda duda que esto ven\u00eda siendo recurrente.<\/p>\n<p>No pod\u00eda seguir enga\u00f1\u00e1ndome a m\u00ed mismo, no hab\u00eda amor y a\u00fan peor, no hab\u00eda respeto. Pens\u00e9 en los ni\u00f1os, pero ya hab\u00eda perdonado anteriores enga\u00f1os con esa misma excusa, talvez aplicar ojo por ojo ayudar\u00eda, pero sab\u00eda que no me servir\u00eda de nada, el placer carnal es algo que nunca me interes\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando por fin regres\u00e9 a la casa eran casi las 9 y a\u00fan no sal\u00eda V\u00edctor, la cochera se abri\u00f3 y la camioneta de V\u00edctor sali\u00f3 reci\u00e9n quince minutos despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 sin prisa.<\/p>\n<p>La encontr\u00e9 en la cocina, sentada. Con el mismo vestido arrugado, sin una palabra. Me mir\u00f3 apenas un segundo antes de bajar la vista. Era como si estuviera esperando que la enfrentara<\/p>\n<p>Yo: No te has querido ni cambiar \u2014dije, se\u00f1alando el vestido, sin gritar.<\/p>\n<p>Decir eso fue suficiente. Ella se levant\u00f3, sin discutir, y subi\u00f3 a la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo: Ven ac\u00e1, Pamela. Tenemos que hablar. No seguiremos m\u00e1s con esto.<\/p>\n<p>Pamela: \u2014desde las escaleras, con voz apagada\u2014 Ya como quieras. Ma\u00f1ana lo hablamos.<\/p>\n<p>A sabiendas de sus acciones me doli\u00f3 no escuchar una disculpa, simplemente subi\u00f3 y se acost\u00f3, ni siquiera quiso intervenir al decirle que no seguir\u00eda con el matrimonio.<\/p>\n<p>Esa noche dorm\u00ed en el sof\u00e1, sin fuerzas ni ganas de discutir. No quedaban excusas.<\/p>\n<p>El domingo siguiente no quise cambiarles la rutina a los ni\u00f1os. Todo iba a cambiar para ellos, y al menos quer\u00eda que ese d\u00eda fuera bonito para ellos. Pamela ten\u00eda la mirada perdida, apagada\u2026 o quiz\u00e1 solo estaba calculando qu\u00e9 decir. No negar\u00e9 que por un momento se me pas\u00f3 por la cabeza perdonarla, pero su silencio, su frialdad, me dejaron claro que ya no hab\u00eda nada que salvar.<\/p>\n<p>El lunes, al volver del trabajo, intent\u00e9 hablar con ella del divorcio.<\/p>\n<p>O, mejor dicho: habl\u00e9 yo solo.<\/p>\n<p>Pamela apenas respond\u00eda, con monos\u00edlabos, sin inter\u00e9s. Despu\u00e9s de eso, pasaron d\u00edas sin dirigirnos la palabra, solo lo justo por los ni\u00f1os. \u00c9ramos dos desconocidos compartiendo techo.<\/p>\n<p>Hasta que una tarde, al llegar del trabajo, lo vi.<\/p>\n<p>V\u00edctor estaba sentado en la sala, relajado, conversando con Pamela y los chicos como si fuera parte de la familia.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n se me detuvo por un segundo.<\/p>\n<p>V\u00edctor: Ey, Sa\u00fal, \u00bfqu\u00e9 tal? \u2014dijo con ese tono amistoso, como si nada hubiera pasado\u2014.<\/p>\n<p>Por un instante pens\u00e9 que lo hac\u00eda a prop\u00f3sito, que quer\u00eda probarme. \u00bfO realmente no sab\u00eda que lo hab\u00eda visto todo?<\/p>\n<p>Yo: Hola, V\u00edctor \u2014le respond\u00ed seco, estrech\u00e1ndole la mano\u2014. \u00bfQu\u00e9 te trae por ac\u00e1?<\/p>\n<p>V\u00edctor: Nada, solo vine a ayudar un poco&#8230; y para que Braulio se distraiga con tus ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Asent\u00ed sin decir palabra, aunque por dentro herv\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando se fue, sub\u00ed de inmediato a la habitaci\u00f3n. Pamela estaba doblando ropa, como si nada hubiera pasado.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfOtra vez ese tipo ac\u00e1?<\/p>\n<p>Pamela: \u00bfOtra vez con eso, Sa\u00fal? Pens\u00e9 que ya lo hab\u00edas superado.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfSuperado? \u00a1Me est\u00e1s faltando el respeto en mi propia casa!<\/p>\n<p>Pamela: Nos estamos separando, \u00bfno? \u2014respondi\u00f3 con indiferencia\u2014. Tu casa, mi casa\u2026 ya ni s\u00e9 cu\u00e1l es cu\u00e1l, si ni duermes ac\u00e1.<\/p>\n<p>No levant\u00f3 la voz. Lo dijo casi desafiante, con ese gesto que usaba cuando sab\u00eda que ten\u00eda la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>Sent\u00ed rabia, cansancio. No dije m\u00e1s. La dej\u00e9 ah\u00ed, sabiendo que ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, decid\u00ed ponerle punto final.<\/p>\n<p>Llam\u00e9 a don Carlos, mi jefe, para decirle que no ir\u00eda al trabajo. Siempre me ped\u00eda explicaciones, pero esta vez su tono cambi\u00f3. \u2014Est\u00e1 bien, hijo&#8230; \u00bfest\u00e1s bien? \u2014me dijo.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 responderle.<\/p>\n<p>Busqu\u00e9 a un abogado de la empresa para que me asesorara con el divorcio y llam\u00e9 a mi hermano, que viv\u00eda en Lima, por si necesitaba llevarse a los ni\u00f1os de ser necesario.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 dos d\u00edas entre papeles, firmas y silencios. Pamela se negaba a firmar.<\/p>\n<p>Nos hab\u00edamos casado con bienes compartidos, y, aun as\u00ed, le ofrec\u00ed quedarme sin la casa con tal de cerrar el cap\u00edtulo. Con eso decidi\u00f3 aceptar.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os se quedar\u00edan con ella un tiempo. El colegio les quedaba cerca. Y yo necesitaba estabilizarme, aunque eso tom\u00f3 tiempo.<\/p>\n<p>Tiempo&#8230; y la llegada de alguien m\u00e1s. Conoc\u00ed a mi futura pareja a los pocos meses. Por lo tanto, Rodrigo y Claudia terminaron qued\u00e1ndose con Pamela definitivamente.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os, comprend\u00ed que el divorcio no fue una derrota. Fue, m\u00e1s bien, la \u00fanica forma que tuve de recuperar un poco de dignidad.<\/p>\n<p>Dignidad\u2026 una palabra que con el tiempo entend\u00ed que, para m\u00ed, no era m\u00e1s que una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lamento si no es suficiente morboso o er\u00f3tico para algunos y lo entiendo, pero este cap\u00edtulo de mi vida que decid\u00ed compartir no es sencillo, cr\u00e9anme que lo intento y lo intentar\u00e9 hacerlo mejor si les gusta.<\/p>\n<p>Espero ansioso sus comentarios.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62918\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62918\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Detr\u00e1s de ella, la figura de V\u00edctor se mov\u00eda con insistencia, s\u00f3lido y seguro, dominando la escena con fuerza. La luz apenas delineaba su torso, solo alcanc\u00e9 a distinguir la mitad de su cuerpo, o talvez hasta solo un tercio de \u00e9l. Los brazos tensos que sujetaban el vestido de Pamela, guiando cada uno de sus movimientos. Sus calcetines blancos<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62918\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62918\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31580,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62918","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6395,"today_views":5},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31580"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62918"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62918\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62920,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62918\/revisions\/62920"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}