{"id":62974,"date":"2025-11-01T08:57:00","date_gmt":"2025-11-01T07:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=62974"},"modified":"2025-11-01T08:00:25","modified_gmt":"2025-11-01T07:00:25","slug":"juguete-de-ella-juguete-de-el-3-el-regalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/juguete-de-ella-juguete-de-el-3-el-regalo\/","title":{"rendered":"Juguete de ella, juguete de \u00e9l (3): El regalo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"62974\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Erin no se molest\u00f3 en tocar la puerta. Entr\u00f3 directo a la oficina de Salvador, cerr\u00e1ndola con calma detr\u00e1s de ella, como si el lugar le perteneciera tanto como a \u00e9l. Llevaba puesto un vestido ligero, que al moverse dibujaba sus curvas con naturalidad. Sus tacones repiqueteaban suavemente contra el piso mientras avanzaba hacia el escritorio.<\/p>\n<p>\u2014Mira \u2014dijo con una sonrisa traviesa, mostrando la pantalla de su celular. En ella brillaba la imagen de unos pendientes finos con su collar a juego\u2014. Son perfectos.<\/p>\n<p>Salvador la observ\u00f3 en silencio unos segundos, reclin\u00e1ndose en su silla con esa seguridad que tanto la desarmaba. No mir\u00f3 el celular, la mir\u00f3 a ella. Sus ojos la recorrieron de arriba a abajo como quien eval\u00faa una posesi\u00f3n, un aire de due\u00f1o que Erin conoc\u00eda bien y que, lejos de incomodarla, la excitaba.<\/p>\n<p>\u2014Eso es caro, princesa \u2014respondi\u00f3 al fin, su voz grave y calmada, sin una pizca de duda\u2014. Vas a tener que hacer m\u00e1s cosas para gan\u00e1rtelo. No basta con lo que ya me das\u2026 tendr\u00e1s que cumplir tareas, una a una, como yo las disponga. Quiero que cada vez que lo pida, me demuestres que sabes obedecer.<\/p>\n<p>Mientras hablaba, se incorpor\u00f3 lentamente. Con un gesto pausado, se desabroch\u00f3 el cintur\u00f3n y dej\u00f3 caer sus pantalones. Esa fue toda la se\u00f1al que Erin necesit\u00f3.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 el celular sobre el escritorio, se arrodill\u00f3 frente a \u00e9l con naturalidad. Sus labios se curvaron en una sonrisa c\u00f3mplice, sus ojos brillando con deseo y sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Sabes que har\u00e9 lo que sea\u2026 \u2014susurr\u00f3, justo antes de liberar su polla y llev\u00e1rsela a la boca.<\/p>\n<p>El silencio de la oficina se llenaba \u00fanicamente por el sonido h\u00famedo y constante de la boca de Erin. Ella estaba concentrada, entreg\u00e1ndose por completo, sintiendo cada reacci\u00f3n de Salvador y respondiendo con deseo. Sus labios lo recorr\u00edan con precisi\u00f3n, su lengua marcando cada contorno mientras sus manos ayudaban a guiarlo con delicadeza y fuerza al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Salvador la observaba desde arriba, una mano apoyada en su cabeza, sin apresurarse, disfrutando c\u00f3mo se esforzaba, c\u00f3mo parec\u00eda devorarlo con hambre contenida y, al mismo tiempo, placer.<\/p>\n<p>Erin tragaba todo con cuidado, sin derramar nada, controlando cada movimiento, cada jadeo, consciente de lo que hac\u00eda y disfrutando el poder de su entrega. Cada movimiento de sus labios y lengua lo excitaba m\u00e1s, mientras ella se sent\u00eda due\u00f1a de la situaci\u00f3n en su sumisi\u00f3n, orgullosa de complacerlo hasta el final.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l lleg\u00f3 al cl\u00edmax, ella sostuvo todo con firmeza, mir\u00e1ndolo a los ojos, mostr\u00e1ndole su obediencia antes de tragarse cada gota sin titubeos. Un instante de conexi\u00f3n silenciosa los uni\u00f3: \u00e9l satisfecho, ella plena, ambos conscientes de la intensidad del momento.<\/p>\n<p>Las semanas siguientes transcurrieron con una rutina en apariencia tranquila, pero marcada por silencios punzantes y una nueva, inc\u00f3moda intimidad. En casa, Erin y Zandro manten\u00edan la apariencia de una pareja normal. Zandro la observaba a menudo, notando los peque\u00f1os cambios: la forma en que caminaba, c\u00f3mo miraba el tel\u00e9fono con una sonrisa fugaz, c\u00f3mo su cuerpo irradiaba una satisfacci\u00f3n que \u00e9l no pod\u00eda darle. A pesar de la humillaci\u00f3n, \u00e9l no se atrev\u00eda a confrontarla; tem\u00eda que cualquier reproche lo alejara de ella para siempre.<\/p>\n<p>Una noche, mientras ella dorm\u00eda profundamente, \u00e9l se acerc\u00f3 a su cabello, inhalando. El aroma de ella, conocido, se mezclaba sutilmente con una colonia amaderada que no era la suya. El conocimiento le cay\u00f3 encima como una losa, pero en lugar de despertarla y preguntar, Zandro gir\u00f3, dando la espalda y abrazando el vac\u00edo en su lado de la cama.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, la amaba con intensidad. Cada vez que la ve\u00eda, sent\u00eda esa mezcla de deseo y vulnerabilidad que lo manten\u00eda atado a ella. Aunque la situaci\u00f3n lo hac\u00eda sentirse impotente, en el fondo se aferraba a una esperanza absurda: que Erin, pese a todo, alg\u00fan d\u00eda lo elegir\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras se recostaba solo en el sof\u00e1, su mirada se perd\u00eda en el techo. A\u00fan ten\u00eda fresca en su mente la confesi\u00f3n de Erin: su infidelidad y lo que le hab\u00eda hecho hacer esa noche. La mezcla de excitaci\u00f3n y desconcierto lo envolv\u00eda, y no pod\u00eda apartar de su cabeza lo ocurrido, pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo manejar\u00eda aquello y qu\u00e9 significaba para su relaci\u00f3n con ella.<\/p>\n<p>El silencio de la casa lo envolv\u00eda, cargado de ese recuerdo, record\u00e1ndole lo mucho que necesitaba a Erin, pese a todo lo que hab\u00eda sucedido.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, llegando al departamento de Salvador despu\u00e9s del trabajo, Erin y \u00e9l cruzaron el umbral. Dejaron los abrigos a un lado, y mientras \u00e9l acomodaba algunas cosas, Erin comenz\u00f3 a desvestirse lentamente. Su vestido ligero cay\u00f3 al suelo, revelando su tanga y su piel brillante por la emoci\u00f3n. Salvador la observaba con una sonrisa de due\u00f1o, disfrutando la tensi\u00f3n que la recorr\u00eda.<\/p>\n<p>Se acomodaron en la cama, respirando con anticipaci\u00f3n. Salvador se sent\u00f3 al borde, evalu\u00e1ndola con intensidad. Erin lo mir\u00f3, excitada y obediente, con el tel\u00e9fono en la mano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLista para una nueva tarea? \u2014pregunt\u00f3 \u00e9l, firme\u2014. Hoy quiero que llames a tu esposo y lo hagas escuchar todo mientras yo te follo. Y no solo eso\u2026 quiero que le cuentes lo que te hago.<\/p>\n<p>Erin asinti\u00f3 sin dudar y marc\u00f3 a Zandro, dejando el tel\u00e9fono cerca de su o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014No cuelgues \u2014le indic\u00f3 Salvador\u2014. Esto es para ti.<\/p>\n<p>Salvador se acerc\u00f3 a ella, la tom\u00f3 suavemente y la coloc\u00f3 sobre la cama, en la posici\u00f3n de perrito. Erin respiraba agitada, con el tel\u00e9fono pegado al o\u00eddo, mientras comenzaba a describir cada sensaci\u00f3n a Zandro:<\/p>\n<p>\u2014Zan\u2026 me est\u00e1 tocando\u2026 me acaricia el culo\u2026 siento su mano en m\u00ed\u2026 \u2014jadeaba, excitada, mientras Salvador le arrancaba el tanga con fuerza, dej\u00e1ndola completamente expuesta\u2014. Me est\u00e1 rozando la polla por mi concha\u2026 ahhh\u2026 lo sientes, Zan\u2026 cada sensaci\u00f3n\u2026 cada movimiento\u2026 me hace temblar\u2026<\/p>\n<p>Salvador, disfrutando de su sumisi\u00f3n, hundi\u00f3 la punta de su polla contra la humedad de su concha, provocando un gemido profundo de Erin. Una nalgada reson\u00f3 en la habitaci\u00f3n y \u00e9l le reclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Cu\u00e9ntale todo, Erin. No te detengas.<\/p>\n<p>Ella obedeci\u00f3, su voz entrecortada y excitada:<\/p>\n<p>\u2014Me folla en la pose de perrito\u2026 Zan, siento c\u00f3mo me llena\u2026 c\u00f3mo me mueve\u2026 cada embestida me quema\u2026 ahhh\u2026 me hace temblar\u2026<\/p>\n<p>Salvador no esper\u00f3 a que terminara y la penetr\u00f3 de un solo golpe, provocando un grito de placer de Erin. La conexi\u00f3n con Zandro segu\u00eda activa; \u00e9l escuchaba incr\u00e9dulo, pero el sonido del golpe seco de los cuerpos chocando y la voz de Erin lo convenc\u00edan de que era verdad: su esposa estaba siendo follada en ese instante.<\/p>\n<p>\u2014Me siento tan\u2026 tan suya\u2026 tan completamente tuya, Salvador\u2026 \u2014jadeaba Erin, mientras \u00e9l controlaba el ritmo y la profundidad de las embestidas, asegur\u00e1ndose de que cada golpe la hiciera estremecerse\u2014. Ahhh\u2026 cada empuje me hace temblar\u2026 Zan, lo sientes\u2026 lo siento todo\u2026<\/p>\n<p>Salvador, viendo que Erin estaba muy mojada y cerca del orgasmo, aceler\u00f3 las embestidas. Ella continu\u00f3 narrando, perdida en el placer:<\/p>\n<p>\u2014Ahhh\u2026 Zan\u2026 me est\u00e1 destrozando\u2026 me hace perder el control\u2026 me siento llena\u2026 \u00a1Dios! cada movimiento\u2026 \u00a1m\u00e1s, m\u00e1s intenso!<\/p>\n<p>Finalmente, Erin no pudo contenerse m\u00e1s y se corri\u00f3, empapando su concha mientras sus gritos resonaban. El tel\u00e9fono se le resbal\u00f3 de las manos, pero una nalgada firme de Salvador la hizo volver a tomarlo:<\/p>\n<p>\u2014Zan\u2026 lo siento\u2026 ahhh\u2026 la polla de Salvador\u2026 me est\u00e1 follando tan profundo\u2026 me llena por completo\u2026 \u2014jadeaba, rendida y satisfecha.<\/p>\n<p>Salvador tambi\u00e9n lleg\u00f3 a su cl\u00edmax, hundi\u00e9ndose en ella con un gru\u00f1ido mientras se corr\u00eda dentro de su concha. Erin, jadeando y temblando, le dijo a Zandro:<\/p>\n<p>\u2014Zan\u2026 est\u00e1 dentro m\u00edo\u2026 muy adentro\u2026 me est\u00e1 dejando toda llena\u2026 como la otra noche\u2026 es Salvador\u2026 me corre dentro\u2026 \u2014perdida en el placer, con cada palabra transmitiendo la intensidad del momento.<\/p>\n<p>Una vez terminado, Salvador se dej\u00f3 caer junto a ella, arrastr\u00e1ndola hasta quedar en cucharita. Con voz grave y dominante, le dio la nueva orden:<\/p>\n<p>\u2014Ahora dile algo bonito a tu esposo.<\/p>\n<p>Obediente, Erin respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Te amo, Zan\u2026 Ya voy para casa.<\/p>\n<p>El tel\u00e9fono qued\u00f3 entre sus manos, transmitiendo cada gemido, cada embestida, cada palabra. Zandro escuchaba impotente, incr\u00e9dulo, atrapado en la excitaci\u00f3n y la humillaci\u00f3n de lo que su esposa estaba haciendo.<\/p>\n<p>Zandro permanec\u00eda sentado en el sof\u00e1, el celular a\u00fan en la mano. Cada gemido, cada jadeo y cada suspiro de Erin retumbaban en sus o\u00eddos, dejando un eco imposible de ignorar. No pod\u00eda creer lo que escuchaba: la mujer que amaba, su esposa, suplicando y gimiendo con otro hombre mientras \u00e9l lo escuchaba en tiempo real.<\/p>\n<p>La incredulidad lo dej\u00f3 paralizado. Su mente gritaba que deb\u00eda cortar la llamada, que esto era imposible, pero su cuerpo reaccionaba por s\u00ed solo. Un calor intenso se acumul\u00f3 en sus pantalones, una erecci\u00f3n traicionera que desment\u00eda su mente llena de ira y dolor. No entend\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda excitarse escuchando a Erin con otro hombre, mientras su coraz\u00f3n se llenaba de humillaci\u00f3n y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus manos se llevaron al rostro, intentando contener la confusi\u00f3n y el tormento que lo devoraban. Ira, indignaci\u00f3n, deseo y traici\u00f3n se entremezclaban en una mezcla que lo dejaba r\u00edgido, paralizado y a la vez alerta. Cada gemido, cada golpe, cada sonido h\u00famedo del tel\u00e9fono lo atravesaba, provocando que su cuerpo reaccionara en contra de su voluntad. Quer\u00eda gritar, quer\u00eda llorar, quer\u00eda apartar el tel\u00e9fono\u2026 pero no pod\u00eda. Algo en \u00e9l lo manten\u00eda pegado, escuchando, sintiendo.<\/p>\n<p>Se sent\u00eda atrapado en un torbellino de emociones contradictorias: excitaci\u00f3n y humillaci\u00f3n, amor y traici\u00f3n, deseo y desesperaci\u00f3n. Todo era intenso, demasiado intenso, y no pod\u00eda escapar. Sab\u00eda algo con certeza: necesitaba a Erin, aunque lo que ella hac\u00eda lo desgarrara por dentro. La erecci\u00f3n, traicionera e imposible de ocultar, era la prueba f\u00edsica: su cuerpo, humillado, se negaba a repudiar el deseo. Quer\u00eda gritarle que parara, pero lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era escuchar y seguir duro.<\/p>\n<p>Salvador se recost\u00f3 al lado de Erin, encendiendo un cigarrillo mientras la observaba con su mirada calculadora de siempre. El humo se enroscaba en el aire, pero no apartaba la atenci\u00f3n de ella.<\/p>\n<p>\u2014Vas aprendiendo \u2014dijo con una sonrisa satisfecha, su voz grave\u2014. Si sigues as\u00ed, pronto tendr\u00e1s tu premio.<\/p>\n<p>Erin se acomod\u00f3 a su lado, acurruc\u00e1ndose contra \u00e9l con una mezcla de cansancio y satisfacci\u00f3n. Su coraz\u00f3n a\u00fan lat\u00eda con fuerza, y una sonrisa de complicidad se dibujaba en su rostro. Cumplir la tarea le hab\u00eda dado un sentido de poder y logro. Cada orden que hab\u00eda obedecido, cada movimiento que hab\u00eda hecho siguiendo sus indicaciones, la hac\u00eda sentirse viva y deseada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY cu\u00e1ndo tendr\u00e9 mi premio? \u2014pregunt\u00f3 Erin, juguetona, aunque con un brillo en los ojos que mostraba que el verdadero placer estaba en cumplir y obedecer.<\/p>\n<p>\u2014Pronto \u2014respondi\u00f3 Salvador, sin dar detalles\u2014. Pero primero quiero que sigas demostrando que puedes cumplir cada indicaci\u00f3n, cada prueba. Quiero verte completamente obediente, completamente entregada.<\/p>\n<p>Erin asinti\u00f3, sinti\u00e9ndose orgullosa de s\u00ed misma. No hab\u00eda culpa en su interior, solo la certeza de que estaba obteniendo lo que quer\u00eda. Cada tarea cumplida la acercaba m\u00e1s al control de su placer, a la intensidad de sus experiencias, y a la sensaci\u00f3n de poder que le daba complacer a Salvador.<\/p>\n<p>Se recost\u00f3 junto a \u00e9l, relaj\u00e1ndose mientras el humo del cigarrillo se dispersaba lentamente. Estaba satisfecha, plena, y sobre todo consciente de que cada paso que daba la acercaba al premio que la esperaba, un premio que no tardar\u00eda en llegar.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62974\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62974\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Erin se acomod\u00f3 a su lado, acurruc\u00e1ndose contra \u00e9l con una mezcla de cansancio y satisfacci\u00f3n. Su coraz\u00f3n a\u00fan lat\u00eda con fuerza, y una sonrisa de complicidad se dibujaba en su rostro. Cumplir la tarea le hab\u00eda dado un sentido de poder y logro. Cada orden que hab\u00eda obedecido, cada movimiento que hab\u00eda hecho siguiendo sus indicaciones, la hac\u00eda sentirse<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_62974\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"62974\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31921,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-62974","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2172,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31921"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62974"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62974\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62975,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62974\/revisions\/62975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}