{"id":63044,"date":"2025-11-05T00:01:24","date_gmt":"2025-11-04T23:01:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63044"},"modified":"2025-11-04T13:29:06","modified_gmt":"2025-11-04T12:29:06","slug":"estamos-en-la-misma-causa-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/estamos-en-la-misma-causa-1\/","title":{"rendered":"Estamos en la misma causa (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63044\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La casa hab\u00eda sido adaptada a las prisas para ser oficina. En una habitaci\u00f3n se escuchaba el tecleteo de tres teclados. Martina, Johnny y Carlos escrib\u00edan sin parar. Afuera sonaba una impresora y el chisporroteo de alguien lav\u00e1ndose las manos. Martina intent\u00f3 dar un sorbo a su tercer caf\u00e9 del d\u00eda. Estaba vac\u00edo. Al borde de su escritorio, se ve\u00edan los cad\u00e1veres de sus caf\u00e9s anteriores. Apil\u00f3 los vasos y los tir\u00f3 a la papelera.<\/p>\n<p>\u2014Johnny, \u00bfc\u00f3mo va el evento en redes?<\/p>\n<p>\u2014461 dicen que asistir\u00e1n; otros 364 dicen que no saben; en Instagram tenemos tres kilos de corazones \u2014le contest\u00f3 Johnny despu\u00e9s de revisar los datos en su celular.<\/p>\n<p>La respuesta incomod\u00f3 a Martina. \u00bfAhora deb\u00eda sentirse entusiasmada por los corazones de Instagram? \u00bfEsa era su vida? Tom\u00f3 un respiro y volvi\u00f3 a trabajar. Era una chica de veintipocos, delgada, morena y pecosa, que usaba una falda larga, con estampado a cuadros, una blusa llena de encajes de color arco\u00edris y un reboso rojo, muy ce\u00f1ido a su figura. Collar y aretes de cuarzos. Ese a\u00f1o hab\u00eda dejado de usar la perforaci\u00f3n de la nariz: la hab\u00eda sentido muy informal. Su cabello, incre\u00edblemente rizado, lo llevaba en una larga trenza que le ca\u00eda por la espalda. Sus brazos delgados bailoteaban cuando escrib\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Carlos, \u00bfest\u00e1s seguro de que enviaste la invitaci\u00f3n a todos los peces gordos del Partido? \u2014pregunt\u00f3 Martina.<\/p>\n<p>\u2014Enviada, capit\u00e1n. Pero ninguno va a venir, se lo aseguro.<\/p>\n<p>Carlos era siempre una molestia\u2026 pero a veces ten\u00eda raz\u00f3n. No importa, las invitaciones ten\u00edan que estar.<\/p>\n<p>Carlos y Johnny estaban como todos los d\u00edas: Carlos con sus rastas, debajo de un sombrerito; Johnny muy limpio con su camisa blanca, rasurado con precisi\u00f3n geom\u00e9trica y delicadamente perfumado (\u201cno como esos hombres que enturbian el ambiente de desodorante y gel\u201c, se dec\u00eda Martina). El \u00fanico espacio libre que le daba a su arreglo personal era su pelo largo, amarrado en una cola de caballo bastante suelta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCapit\u00e1n?\u2026 \u2014empez\u00f3 a preguntar Johnny; Martina, sumida en su laptop, no hizo ninguna se\u00f1al de haberlo o\u00eddo. \u2014Martina\u2026 oye\u2026 \u00bfc\u00f3mo es ella?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l ella? \u2014le contest\u00f3 Martina.<\/p>\n<p>\u2014Samanta Sifuentes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQue no la has visto? \u2014contest\u00f3 Martina, sin ninguna expresi\u00f3n. Carlos se rio.<\/p>\n<p>\u2014No, no. S\u00ed la he visto. Quiero decir\u2026 Como t\u00fa la llevaste al hotel ayer&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Es rubia ojiverdosa, como se ve en los videos\u2026 m\u00e1s bajita de lo que piensas. Pero intimidante. Casi ni te ve, y no cambi\u00f3 conmigo ni una palabra.<\/p>\n<p>Johnny sonri\u00f3. No esperaba una respuesta tan completa.<\/p>\n<p>\u2014Es muy hermosa \u2014dijo Johnny, mirando al techo, embelesado con su memoria.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe vas a poner como los viejos verdes que le escriben en YouTube? \u2014pregunt\u00f3 Martina, ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>\u2014Samanta Sifuentes es una influencer con \u00ednfulas, una \u201cinful\u00e9ncer\u201d \u2014dijo Carlos, muy satisfecho de su juego de palabras.<\/p>\n<p>\u2014Carlos, Carlos, Carlos\u2026 Samanta no es una influencer \u2014dijo Martina, interrumpiendo su trabajo, y empez\u00f3 a citar de memoria el texto que hab\u00eda preparado para presentarla: \u2014Es \u201cuna polit\u00f3loga con diez a\u00f1os de experiencia period\u00edstica en medios de circulaci\u00f3n nacional, a la que nos sentimos encantados de recibir\u201d. \u00bfY sabes por qu\u00e9 estamos tan encantados? Porque resulta que esa polit\u00f3loga tiene un podcast. \u00bfY sabes qui\u00e9n escucha ese podcast? \u00a1El puto 76% de nuestros afiliados! Entonces, si tienes alg\u00fan otro comentario inteligente, por favor m\u00e1ndamelo por escrito.<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo porque es hermosa, como dice el buen Johnny. Es el objeto de fantas\u00eda de toda la izquierda. Te aseguro que, si le haces una encuesta a ese 76%, todos te dir\u00e1n que fantasean con Samanta Sifuentes domin\u00e1ndolos en la cama con hoz y martillo en mano.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s de ser un comentario grotescamente sexista, es falso \u2014gru\u00f1\u00f3 Martina, ofendid\u00edsima. \u2014La escucha el 78% de nuestros afiliados hombres, el 74% de las mujeres y el 80% de otros g\u00e9neros.<\/p>\n<p>Carlos se ech\u00f3 a re\u00edr. Le parec\u00eda divertido ver cu\u00e1ntos n\u00fameros ten\u00eda Martina en la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Pues todos ellos le traen ganas, capit\u00e1n. \u00bfO t\u00fa no te acostar\u00edas con ella?<\/p>\n<p>Martina no pod\u00eda mentir. \u201cNo te puedes meter en pol\u00edtica si ni siquiera sabes decir una mentira blanca\u201d, le hab\u00eda dicho su padre\u2026 que era un pol\u00edtico. Martina siempre respond\u00eda \u201ces hora de una pol\u00edtica de la verdad\u201d y, la verdad, la verdad, eso no le estaba saliendo muy bien. En fin, Martina no ment\u00eda y, por eso, solamente se qued\u00f3 callada. Carlos se carcaje\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed me gusta m\u00e1s Silvia, la que debate con ella los jueves. Es m\u00e1s\u2026 cuantiosa, digamos.<\/p>\n<p>Carlos hizo un gesto con las manos abiertas, que pod\u00eda interpretarse como buscar la palabra exacta o como medir la \u201ccuantiosidad\u201d del pecho de Silvia. Martina se dio cuenta de que, por estar discutiendo, ya no iba a poder terminar su trabajo. Guard\u00f3 con ira sus documentos, cerr\u00f3 la computadora y tom\u00f3 sus llaves. Cuando se levant\u00f3, el ambiente de la oficina cambi\u00f3 por completo. Carlos y Johnny la miraban con temor y con respeto:<\/p>\n<p>\u2014Compa\u00f1eros\u2026 \u2014empez\u00f3 Silvia.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEstamos en la misma causa?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfBuscamos una vida digna para el pueblo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQueremos que este evento salga bien?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQueremos que yo salga de este agujero sin fondo que es Gesti\u00f3n de Redes, y que me den por fin un lugar decente en el Partido?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n! \u2014contestaron ellos, movidos por la presencia magn\u00e9tica de Martina, y ya sin escuchar lo que estaban diciendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Entonces dejen de decir estupideces y p\u00f3nganse a trabajar!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, capit\u00e1n!<\/p>\n<p>Y Martina se fue. Silvia le hab\u00eda pedido que pasara al hotel a recogerlas cuatro horas antes de la mesa de debate. \u201cNos gusta llegar con tiempo; tener todo listo\u201d, le hab\u00eda dicho. Cuando Martina lleg\u00f3, diez minutos antes de lo acordado, ya la estaban esperando afuera. Se subieron al coche y Martina condujo hacia el auditorio.<\/p>\n<p>Samanta tra\u00eda unos lentes oscuros, pero se los quit\u00f3 cuando empez\u00f3 a leer un gui\u00f3n de treinta p\u00e1ginas, desastrosamente arrugado y garabateado de todos los m\u00e1rgenes con pluma azul. El d\u00eda anterior, ese gui\u00f3n estaba reci\u00e9n salido de la impresora. Tra\u00eda una gabardina gris muy linda\u2026 y demasiado abrigadora para el verano. Debajo, unos pantalones acampanados negros. Martina pens\u00f3 \u00abquiz\u00e1 yo deber\u00eda vestirme as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Silvia era todo lo contrario. Ten\u00eda unos pantalones de mezclilla muy entallados, que resaltaban sus piernas anchas. Arriba, una blusa blanca, acabada en una especie de valona vaporosa, abr\u00eda un escote suelto y airoso. La piel de su turgente pecho era de un rosa intenso, id\u00e9ntico a la piel sonrosada de sus mejillas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Putos hombres! \u2014se dijo Martina, cuando se descubri\u00f3 fij\u00e1ndose en Silvia por el espejo retrovisor.<\/p>\n<p>Parpade\u00f3 con fuerza dos veces, para ver si la mirada de Carlos se le quitaba de los ojos. Despu\u00e9s de que termin\u00f3 de parpadear, vio por el espejo que Silvia le estaba sonriendo. Luego, sac\u00f3 su computadora y se puso a trabajar. Martina pas\u00f3 buena parte del viaje apenada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 tema van a discutir hoy? \u2014se resolvi\u00f3 a decir Martina.<\/p>\n<p>Silvia sigui\u00f3 leyendo en su computadora y Samanta en sus documentos. Despu\u00e9s de un minuto de un silencio, que para Martina fue muy inc\u00f3modo, Silvia le dijo pausadamente:<\/p>\n<p>\u2014Autonom\u00eda energ\u00e9tica y\u2026 vivienda.<\/p>\n<p>\u2014Oh\u2026 \u00bfy qu\u00e9 tiene que ver una cosa con la otra? \u2014pregunt\u00f3 Martina, apenada.<\/p>\n<p>\u2014No comas ansias. Ya ver\u00e1s \u2014le contest\u00f3 Silvia con un tono extra\u00f1amente coqueto. Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 la espalda de Martina. Hace mucho que no le coqueteaban.<\/p>\n<p>Por un momento, Samanta despeg\u00f3 la vista de su guion y le pidi\u00f3 a Silvia que le confirmara unos datos. Silvia los investig\u00f3 y le dijo que estaban correctos.<\/p>\n<p>\u2014Gracias, Silvia. Para m\u00ed, tu trabajo es invaluable y te lo reconozco much\u00edsimo \u2014dijo Samanta con una voz hueca, como de m\u00e1quina.<\/p>\n<p>\u2014Es un gusto ayudarte, compa\u00f1era \u2014contest\u00f3 Silvia, feliz.<\/p>\n<p>Como Silvia vio que a Martina le parec\u00eda raro el tono del agradecimiento de Samanta, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Siempre me da las gracias con palabras muy exageradas. Es nuestro acuerdo. Si no me da las gracias as\u00ed, a veces se olvida de todo lo que hago por ella.<\/p>\n<p>Al ver que Martina no entend\u00eda bien, Silvia cambi\u00f3 la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMartina, verdad? T\u00fa eres de Juventud en Debate.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Dirijo su Gesti\u00f3n de Redes.<\/p>\n<p>\u2014Y\u2026 \u00bfJuventud en Debate es una organizaci\u00f3n del Partido, no?<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 es una organizaci\u00f3n hermana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSu objetivo no es \u201cformar cuadros\u201d?<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfser\u00eda correcto decir que, si una joven en\u00e9rgica y carism\u00e1tica quisiera entrar al Partido, antes tendr\u00eda que hacer\u2026 digamos, gesti\u00f3n de redes?<\/p>\n<p>\u00a1Silvia la estaba entrevistando! \u00a1Qu\u00e9 tonta, tonta, tonta! Martina apenas se daba cuenta y no sab\u00eda qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfJ\u00f3venes en Debate es como un enorme examen de admisi\u00f3n? S\u00faper. Y\u2026 \u00bfno crees que eso evita que haya un relevo generacional en tu partido? \u2014a esta \u00faltima pregunta de Silvia, Martina se qued\u00f3 sencillamente con la boca abierta. \u2014No te preocupes. No hablaremos de esto al aire.<\/p>\n<p>Y Silvia se qued\u00f3 sonriendo.<\/p>\n<p>Llegando al auditorio, Martina instal\u00f3 a las invitadas en el \u00fanico cuarto que parec\u00eda algo as\u00ed como un camerino. Se sentaron frente a dos espejos. Silvia y Samanta se maquillaron largamente. Despu\u00e9s, Samanta volvi\u00f3 a sus papeles; Silvia, a su computadora. Martina se qued\u00f3 all\u00ed; quer\u00eda preguntar si necesitaban algo m\u00e1s, pero no encontraba el momento correcto para interrumpirlas.<\/p>\n<p>\u2014Silvia, necesito ayuda \u2014musit\u00f3 Samanta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAyuda con qu\u00e9? \u2014contest\u00f3 Silvia sin quitar su vista de la computadora.<\/p>\n<p>\u2014Ayuda, Silvia. \u201cAyuda\u201d \u2014dijo Samanta, tratando de enfatizar esa \u00faltima palabra, aunque su expresi\u00f3n facial no cambi\u00f3 en lo absoluto.<\/p>\n<p>\u2014Estoy ocupada. Plant\u00e9aselo a la chica de Redes \u2014contest\u00f3 Silvia, despu\u00e9s de veinte incomod\u00edsimos segundos.<\/p>\n<p>Samanta hizo una mueca de hartazgo y se gir\u00f3 a ver a Martina. Su expresi\u00f3n cambi\u00f3 por completo. Era la expresi\u00f3n alegre, acariciadora y emp\u00e1tica que ten\u00eda cuando estaba al aire.<\/p>\n<p>\u2014Martina. Mira, s\u00e9 que esto es muy\u2026 infrecuente. Pero Silvia y yo hicimos un viaje largo ayer y hoy no pude dormir bien. S\u00e9 que este no es para nada tu trabajo y, por favor, no me lo tomes a mal, pero\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por favor, con gusto! \u2014la interrumpi\u00f3 Martina.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedes darme un masaje en los hombros? \u2014dijo, y al ver a Martina sorprendida, agreg\u00f3: \u2014Oh, yo entiendo si no\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro! \u00bfPor qu\u00e9 no? \u2014dijo Martina, poni\u00e9ndose detr\u00e1s de Samanta.<\/p>\n<p>Samanta se levant\u00f3 un momento, para quitarse la gabardina. Debajo, llevaba una blusa aterciopelada color hueso, de mangas muy cortas, que mostraba sus clav\u00edculas. Martina volvi\u00f3 a pensar en Carlos: Samanta no parec\u00eda estar usando brasier. Martina comenz\u00f3 a masajearla: verdaderamente sent\u00eda que Samanta estaba muy tensa y as\u00ed se lo dijo.<\/p>\n<p>\u2014Es por el pecho \u2014contest\u00f3 Samanta. \u2014No encuentro un brasier que me acomode, as\u00ed que los he estado llevando sueltos.<\/p>\n<p>\u2014Oh, entiendo, entiendo.<\/p>\n<p>A Martina tambi\u00e9n le pasaba\u2026 y supo usar esa empat\u00eda para no ruborizarse. Sigui\u00f3 masajeando el cuello y los hombros de Samanta, apretando los m\u00fasculos, imponiendo sus pulgares y haciendo c\u00edrculos, pero no notaba que la tensi\u00f3n disminuyera.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe podr\u00eda pedir que me levantes un poco un pecho, y me masajees los m\u00fasculos que tiene arriba? \u2014le pidi\u00f3 Samanta. \u2014Los m\u00fasculos que van al hombro son siempre un horror<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo Martina, sin pensar. Tom\u00f3 desde abajo uno de los pechos de Samanta y fue apretando los m\u00fasculos que un\u00edan pecho y brazo. Samanta empez\u00f3 a gemir discretamente.<\/p>\n<p>\u2014Ay, disculpa \u2014se ri\u00f3 Samanta. \u2014No pasa nada; es que lo haces muy bien.<\/p>\n<p>\u2014Quiz\u00e1s deber\u00edas cerrar la puerta \u2014le dijo Silvia a Martina, levantando sus ojos de su trabajo.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, mejor, mejor \u2014dijo Martina, sonriendo; puso seguro a la puerta y regres\u00f3 a masajear a Samanta.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 con los pechos un rato y not\u00f3 c\u00f3mo, incluso debajo de la ropa, los pezones se iban irguiendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil si me quito la blusa? \u2014pregunt\u00f3 Samanta.<\/p>\n<p>\u2014Eh\u2026 s\u00ed. S\u00ed, eso creo.<\/p>\n<p>\u2014No te sientas presionada, \u00bfeh? \u2014dijo Silvia. \u2014T\u00fa dile que no.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, t\u00fa dime que no \u2014aclar\u00f3 Samanta.<\/p>\n<p>Pero Martina se limit\u00f3 a asentir, sonriendo. Repiti\u00f3 lo mismo, s\u00f3lo que ahora levantar el pecho desde abajo implicaba tocar la piel de Samanta. Sent\u00eda el pez\u00f3n de ella rozando con su propio pulgar. Primero el lado de un pecho\u2026 luego el lado opuesto del otro pecho. Quiz\u00e1 sus pechos no fueran tan cuantiosos como los de Silvia, pero eran muy arm\u00f3nicos\u2026 y a decir verdad, no cab\u00edan bien en las manos peque\u00f1itas de Martina. La chica empezaba a notar c\u00f3mo se humedec\u00eda. La respiraci\u00f3n de Samanta era notoriamente agitada, porque no le importaba disimularla; Martina no quer\u00eda que su respiraci\u00f3n se notara y estaba intentando guardar el aliento.<\/p>\n<p>\u2014Muchas gracias, Martina \u2014dijo Samanta. \u2014Tambi\u00e9n necesitar\u00e9 un masaje en las piernas, pero ese me lo doy yo misma, no te preocupes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no! No hace falta, por favor.<\/p>\n<p>Samanta sonri\u00f3, se descalz\u00f3 y se quit\u00f3 sus pantalones acampanados negros, quedando solamente en una breve ropa interior color carm\u00edn. Martina busc\u00f3 en el cuarto alguna tela en la que pudiera arrodillarse y encontr\u00f3 una toalla para manos. La puso en el suelo y se arrodill\u00f3 con las rodillas muy juntas. Empez\u00f3 con las pantorrillas, pero Samanta le dijo que m\u00e1s bien se refer\u00eda a los muslos. Cuando Martina empez\u00f3 a masajearle los muslos, Samanta empez\u00f3 a dar gemidos cada vez menos ahogados, cada vez m\u00e1s claramente er\u00f3ticos. Martina fue acercando el masaje a su entrepierna:<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, muy bien. Precisamente all\u00ed me duele \u2014aclaraba Samanta, conforme Martina se acercaba.<\/p>\n<p>Cuando Martina lleg\u00f3 a la ropa interior de Samanta, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo quitarla?<\/p>\n<p>Samanta le sonri\u00f3 y asinti\u00f3 con la cabeza. Samanta se hab\u00eda recortado el vello ya hac\u00eda un tiempo. Breves y tenues destellos rubios recorr\u00edan todo su pubis. Martina bes\u00f3 el vientre de Samanta, baj\u00f3 a la parte superior de su pubis y bes\u00f3 su vello; baj\u00f3 a sus piernas y bes\u00f3 la cara interna de sus muslos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 dedicada eres, Martina! \u2014le dijo Samanta. \u2014Aprecio much\u00edsimo lo que est\u00e1s haciendo por m\u00ed.<\/p>\n<p>Entonces Martina supo a qu\u00e9 se refer\u00eda Silvia en el coche.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63044\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63044\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La puso en el suelo y se arrodill\u00f3 con las rodillas muy juntas. Empez\u00f3 con las pantorrillas, pero Samanta le dijo que m\u00e1s bien se refer\u00eda a los muslos. Cuando Martina empez\u00f3 a masajearle los muslos, Samanta empez\u00f3 a dar gemidos cada vez menos ahogados, cada vez m\u00e1s claramente er\u00f3ticos. Martina fue acercando el masaje a su entrepierna<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63044\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63044\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":28446,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63044","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2488,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28446"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63044"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63047,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63044\/revisions\/63047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}