{"id":63065,"date":"2025-11-07T00:02:04","date_gmt":"2025-11-06T23:02:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63065"},"modified":"2025-11-06T18:29:58","modified_gmt":"2025-11-06T17:29:58","slug":"juguete-de-ella-juguete-de-el-4-videos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/juguete-de-ella-juguete-de-el-4-videos\/","title":{"rendered":"Juguete de ella, juguete de \u00e9l (4): Videos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63065\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab\u00edan pasado solo unos d\u00edas desde la llamada de Erin, pero Zandro todav\u00eda no lograba dormir una noche entera.<\/p>\n<p>Compart\u00edan la misma cama, como siempre, pero el silencio entre ellos era distinto.<\/p>\n<p>Ella dorm\u00eda tranquila, de espaldas a \u00e9l, y \u00e9l permanec\u00eda despierto, mirando el techo, escuchando su respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La distancia era m\u00ednima, apenas unos cent\u00edmetros, pero suficiente para que el aire se sintiera denso, cargado de algo que ninguno de los dos mencionaba.<\/p>\n<p>La voz de ella segu\u00eda en su cabeza, lejana y n\u00edtida al mismo tiempo, como si a\u00fan sonara en la l\u00ednea.<\/p>\n<p>Lo que hab\u00eda escuchado lo hab\u00eda cambiado.<\/p>\n<p>Hab\u00eda despertado en \u00e9l algo que no quer\u00eda aceptar, una sensaci\u00f3n confusa que lo persegu\u00eda incluso en los momentos m\u00e1s triviales.<\/p>\n<p>Intentaba convencerse de que pod\u00eda seguir con su vida, concentrarse en el trabajo, pero cada vez que el tel\u00e9fono vibraba, sent\u00eda el mismo estremecimiento que aquella noche.<\/p>\n<p>Los d\u00edas pasaron, pero la sensaci\u00f3n no ced\u00eda.<\/p>\n<p>La rutina apenas serv\u00eda para distraerlo.<\/p>\n<p>Hasta que una tarde, mientras intentaba terminar un informe, el celular volvi\u00f3 a vibrar sobre el escritorio.<\/p>\n<p>Al desbloquearlo, vio un mensaje de Erin: un video acompa\u00f1ado de un simple texto que dec\u00eda \u201cm\u00edralo\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Durante unos segundos dud\u00f3. Luego lo abri\u00f3.<\/p>\n<p>Desde el celular comenzaron a escucharse gemidos suaves, contenidos pero lo suficientemente claros para llamar la atenci\u00f3n de alguien cerca. En la pantalla, Erin estaba apoyada sobre un escritorio, con la falda y la tanga ca\u00eddas hasta los tobillos. Sus manos se aferraban al borde del mueble, los ojos cerrados y la boca entreabierta, completamente entregada al hombre que la penetraba por detr\u00e1s. Cada estremecimiento de su cuerpo, cada arqueo de espalda, transmit\u00eda deseo y abandono total.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mierda! \u2014susurr\u00f3 Zandro, bajando el volumen instintivamente. Su respiraci\u00f3n se aceler\u00f3 y un calor inc\u00f3modo se acumul\u00f3 en su entrepierna, record\u00e1ndole con fuerza la excitaci\u00f3n que la imagen le provocaba.<\/p>\n<p>Un compa\u00f1ero que pasaba lo mir\u00f3 con curiosidad:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien?<\/p>\n<p>Zandro forz\u00f3 una sonrisa, intentando sonar natural, mientras su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza y sent\u00eda un ligero temblor en las manos:<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 un amigo me mand\u00f3 un video de broma.<\/p>\n<p>El otro ri\u00f3 y se alej\u00f3, y Zandro respir\u00f3 aliviado, aunque el pulso a\u00fan le golpeaba el pecho y la erecci\u00f3n que trataba de ignorar le recordaba lo vulnerable que se sent\u00eda. Guard\u00f3 el celular en el bolsillo, evitando mirar de nuevo en medio de la oficina, mientras la imagen de Erin y sus gemidos segu\u00eda rondando su mente, provoc\u00e1ndole un torbellino de deseo y confusi\u00f3n que no pod\u00eda controlar.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 el resto de la tarde en un estado de nervios constante. Cada pocos minutos sent\u00eda la tentaci\u00f3n de abrir el video de nuevo, pero se contuvo hasta que pudo ir al ba\u00f1o, necesitaba privacidad absoluta.<\/p>\n<p>Se encerr\u00f3 en el cub\u00edculo m\u00e1s alejado, asegur\u00e1ndose de que nadie pudiera molestarle. Sac\u00f3 el celular y conect\u00f3 los auriculares, tomando un respiro profundo antes de reproducirlo.<\/p>\n<p>Ahora, en privado, los gemidos parec\u00edan m\u00e1s crudos y envolventes. Erin estaba apoyada sobre el escritorio, y por la perspectiva, el hombre la cog\u00eda fuerte de la cintura, arremetiendo con una fuerza que la mov\u00eda por completo. Pod\u00eda ver c\u00f3mo el hombre le jalaba el cabello, y c\u00f3mo Erin re\u00eda entre jadeos, casi desafi\u00e1ndolo, mientras cada embestida la hac\u00eda moverse con fuerza y desesperaci\u00f3n. Los gemidos de Erin eran h\u00famedos y profundos, llenos de placer, y en varias tomas se la ve\u00eda siendo nalgueada sin piedad. Cada embestida hac\u00eda temblar su cuerpo, los pechos oscilando con violencia.<\/p>\n<p>Al final, el hombre sacaba la polla y se corr\u00eda en sus nalgas, dej\u00e1ndoselas chorreando leche.<\/p>\n<p>Zandro sinti\u00f3 un escalofr\u00edo recorrerle la espalda y un calor intenso en su entrepierna. Su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza y su respiraci\u00f3n se aceler\u00f3. Sin darse cuenta, su erecci\u00f3n estaba dura y palpitante. Temblando ligeramente, reprodujo nuevamente el video antes de bajar el cierre, liberar su miembro y comenzar a masturbarse lentamente, siguiendo el ritmo de las embestidas de Erin en la pantalla. Cada nalgada, cada jadeo, cada golpe de cadera lo hac\u00eda estremecerse, empujando su excitaci\u00f3n a l\u00edmites que no hab\u00eda anticipado.<\/p>\n<p>Su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 entrecortada, su cuerpo tenso y vibrante. A medida que el video avanzaba, sus movimientos se hicieron m\u00e1s r\u00e1pidos y desesperados. La mezcla de culpa y placer lo atrapaba por completo, y el orgasmo lo alcanz\u00f3 de golpe, violento, haciendo que se corriera en su propia mano mientras el semen goteaba sobre el inodoro y el piso.<\/p>\n<p>Temblando, us\u00f3 papel para limpiarse, incluso frotando su pantal\u00f3n para borrar cualquier rastro. Se lav\u00f3 las manos dos veces, y se mir\u00f3 en el espejo, su piel sudada y el coraz\u00f3n latiendo con fuerza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me est\u00e1 pasando? \u2014susurr\u00f3, con voz temblorosa, todav\u00eda atrapado entre la verg\u00fcenza y la excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Guard\u00f3 el celular, pero la sensaci\u00f3n de deseo no lo abandon\u00f3. Cada gemido y movimiento de Erin segu\u00eda resonando en su mente, acompa\u00f1\u00e1ndolo silenciosamente el resto de la tarde.<\/p>\n<p>Los siguientes videos no tardaron en llegar. Cada uno parec\u00eda elegido para atrapar a Zandro en un torbellino de emociones que no pod\u00eda controlar. A veces llegaban en la oficina, otras mientras conduc\u00eda, incluso una vez mientras estaba en la cocina de su casa. Cada notificaci\u00f3n del celular hac\u00eda que su pulso se acelerara; ya no pod\u00eda ignorarlos.<\/p>\n<p>Uno tras otro, los videos mostraban a Erin de maneras distintas, siempre entregada y consciente de que \u00e9l los ver\u00eda:<\/p>\n<p>Erin mamando en un auto, tragando cada gota de semen y luego mostrando la boca llena frente a la c\u00e1mara.<\/p>\n<p>Erin con las piernas abiertas, acariciando su propio cl\u00edtoris mientras su amante la penetraba, gemidos profundos escapando con cada embestida, su cuerpo temblando y los pechos rebotando con cada movimiento.<\/p>\n<p>Erin montando a su amante sobre una silla, rebotando con fuerza mientras \u00e9l la sosten\u00eda y le estrujaba los senos desde atr\u00e1s, sus caderas movi\u00e9ndose sin pausa, su espalda arque\u00e1ndose con cada embestida, entregada completamente al placer.<\/p>\n<p>Zandro se sorprend\u00eda a s\u00ed mismo, incapaz de apartar la vista de la pantalla. Cada video lo atrapaba en una mezcla de celos, deseo y fascinaci\u00f3n. Su cuerpo lo traicionaba una y otra vez: ante la llegada de cada video, terminaba siempre igual, masturb\u00e1ndose en silencio mientras ve\u00eda las im\u00e1genes, cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s intenso, m\u00e1s desesperado.<\/p>\n<p>Su respiraci\u00f3n se aceleraba, su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza, y la sensaci\u00f3n de humillaci\u00f3n mezclada con deseo lo hac\u00eda sentir atrapado, excitado y confundido al mismo tiempo. No pod\u00eda evitar imaginarse c\u00f3mo estar\u00eda Erin en ese momento, si le pedir\u00eda que dejara que \u00e9l lamiera su concha como aquella primera vez\u2026 o, si no lo hac\u00eda, si \u00e9l ser\u00eda capaz de decirle que le dejara hacerlo. Solo pensar en ello lo hac\u00eda endurecerse de inmediato, atrapado entre la fascinaci\u00f3n y el deseo que Erin le provocaba sin remedio.<\/p>\n<p>Las noches en casa hab\u00edan cambiado. Erin segu\u00eda llegando tarde, pero ya no hab\u00eda reproches ni explicaciones. Solo la observaba entrar, con su sonrisa cansada pero satisfecha, y Zandro se preguntaba qu\u00e9 habr\u00eda hecho, qu\u00e9 secretos escond\u00eda entre esas horas fuera de casa. Cada movimiento suyo lo encend\u00eda, cada gesto le recordaba los videos, y su cuerpo reaccionaba sin poder evitarlo.<\/p>\n<p>Zandro se quedaba all\u00ed, atrapado entre la incredulidad y el deseo, sintiendo c\u00f3mo cada video, cada gesto y cada gemido de Erin lo arrastraban un poco m\u00e1s al abismo de su excitaci\u00f3n y su obsesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa tarde, Erin lleg\u00f3 a casa m\u00e1s temprano de lo habitual. Al abrir la puerta, encontr\u00f3 a Zandro sentado en el sof\u00e1, el celular en las manos. No pod\u00eda ver qu\u00e9 estaba reproduciendo, pero su concentraci\u00f3n y la tensi\u00f3n en su rostro lo delataban. Se acerc\u00f3 y se sent\u00f3 a su lado, observando de cerca, y entonces vio la pantalla: un video de ella misma con su amante.<\/p>\n<p>\u2014Veo que te gustan los videos que te enviamos\u2026 \u2014dijo Erin con una sonrisa p\u00edcara, dejando entrever diversi\u00f3n y provocaci\u00f3n\u2014. \u00bfY no te gustar\u00eda ver uno nuevo?<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, sac\u00f3 su m\u00f3vil del bolso y se sent\u00f3 m\u00e1s cerca de \u00e9l. Desliz\u00f3 la pantalla y le mostr\u00f3 un nuevo video.<\/p>\n<p>En la pantalla se ve\u00eda a Erin y su amante en el asiento trasero de un auto. Erin estaba sentada sobre \u00e9l, de espaldas a la c\u00e1mara, rebotando con fuerza y clavando la polla del amante dentro de ella. \u00c9l no estaba quieto: cada embestida iba acompa\u00f1ada de nalgadas que resonaban y de sus manos separando sus gl\u00fateos, asegur\u00e1ndose de que la c\u00e1mara captara cada detalle de c\u00f3mo la follaba sin piedad.<\/p>\n<p>Zandro no pod\u00eda apartar la mirada. Su excitaci\u00f3n, acumulada por los videos previos, se volvi\u00f3 imposible de controlar. Erin, sentada junto a \u00e9l, lo not\u00f3 y, con una sonrisa c\u00f3mplice, sac\u00f3 su polla del pantal\u00f3n y comenz\u00f3 a masturbarlo lentamente, sincronizando sus movimientos con los de la pantalla.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n creci\u00f3 hasta que, antes de que el video terminara, Zandro se corri\u00f3, en un orgasmo violento que lo hizo jadear y temblar. Erin se limpi\u00f3 la mano con descaro en el pantal\u00f3n mojado de Zandro, a\u00fan sonriendo. Se levant\u00f3 y camin\u00f3 hacia el dormitorio, dej\u00e1ndolo con el celular todav\u00eda reproduciendo la grabaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La imagen final del video mostraba a su amante penetr\u00e1ndola hasta el fondo y corri\u00e9ndose dentro de ella, llen\u00e1ndole la concha de semen mientras arqueaba la espalda, jadeaba y temblaba por el placer intenso.<\/p>\n<p>Al terminar el video, Zandro repar\u00f3 en el nombre del archivo y se dio cuenta de que hab\u00eda sido grabado poco antes de que Erin llegara a casa. La evidencia era clara: deb\u00eda tener la concha todav\u00eda llena de semen fresco.<\/p>\n<p>La excitaci\u00f3n lo dominaba. Sin pensarlo m\u00e1s, se levant\u00f3 del sof\u00e1 y camin\u00f3 directo hacia el dormitorio, con el coraz\u00f3n golpe\u00e1ndole en el pecho y con la polla nuevamente dura.<\/p>\n<p>Al entrar, la imagen lo paraliz\u00f3 un segundo: Erin estaba desnuda, recostada en la cama, las piernas abiertas. Ella ten\u00eda la mirada fija en \u00e9l, y sus dedos jugaban con los labios de su concha. Era casi un reflejo de aquella primera vez en que ella, con descaro, le confes\u00f3 su infidelidad mientras lo obligaba a probar su concha llena de semen de otro hombre.<\/p>\n<p>Se quedaron unos instantes mir\u00e1ndose, sin necesidad de palabras. Todo estaba dicho en esas miradas: ella ofrec\u00eda, \u00e9l aceptaba.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63065\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63065\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La tensi\u00f3n creci\u00f3 hasta que, antes de que el video terminara, Zandro se corri\u00f3, en un orgasmo violento que lo hizo jadear y temblar. Erin se limpi\u00f3 la mano con descaro en el pantal\u00f3n mojado de Zandro, aun sonriendo. Se levant\u00f3 y camin\u00f3 hacia el dormitorio, dej\u00e1ndolo con el celular todav\u00eda reproduciendo la grabaci\u00f3n. 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