{"id":63086,"date":"2025-11-08T13:51:08","date_gmt":"2025-11-08T12:51:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63086"},"modified":"2025-11-08T12:59:33","modified_gmt":"2025-11-08T11:59:33","slug":"estamos-en-la-misma-causa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/estamos-en-la-misma-causa-2\/","title":{"rendered":"Estamos en la misma causa (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63086\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Samanta gem\u00eda en voz baja, mientras trataba de no cerrar las piernas en torno a la cara de Martina. Arrodillada, Martina le hac\u00eda sexo oral. Sus dos manos separaban las piernas de Samanta. Los labios de Martina se hab\u00edan enrojecido de besar el sexo de Samanta; capturaban y tallaban uno de sus labios vaginales, y s\u00f3lo de tanto en tanto, un breve leng\u00fceteo terminaba el trabajo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios! \u2014exclamaba Samanta, tratando de contenerse.<\/p>\n<p>\u2014Tranquila \u2014le pidi\u00f3 Silvia, que a duras penas pod\u00eda concentrarse en su trabajo. \u2014Haces esto para destensarte, Samanta, no para tensarte m\u00e1s. D\u00e9jalo fluir.<\/p>\n<p>\u2014Es f\u00e1cil para ti decirlo. Esta chica es buena \u2014protest\u00f3 Samanta.<\/p>\n<p>Silvia levant\u00f3 sus ojos del trabajo y dej\u00f3 la computadora. Martina no pudo evitar sentir su presencia. Nunca le hab\u00eda hecho sexo oral a una persona enfrente de otra y, aunque estaba muy excitada, tuvo que cerrar los ojos para no sentirse vista por Silvia.<\/p>\n<p>Martina sent\u00eda como Silvia se acercaba, y trataba de concentrarse en Samanta. Se pronto, sinti\u00f3 la mano de Silvia en el hombro:<\/p>\n<p>\u2014Martina, \u00bfqu\u00e9 te parece si mejor le besas el pecho y la masturbas? Creo que eso la tensar\u00e1 menos.<\/p>\n<p>Martina vio a los ojos a Samanta y \u00e9sta asinti\u00f3. Martina se par\u00f3, y se agach\u00f3 a besarle los pechos. Para penetrarla, le meti\u00f3 dos dedos, curve\u00e1ndolos por dentro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSpiderman? \u2014observ\u00f3 Silvia, parada detr\u00e1s de Martina. \u2014Bueno, cada quien.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Silvia, por favor! \u2014se rio Samanta. \u2014La amiga Martina lo hace muy bien, y t\u00fa no me quisiste ayudar.<\/p>\n<p>Silvia se ri\u00f3 y se le acerc\u00f3 por la espalda a Martina, que sinti\u00f3 sus pechos. Con toda delicadeza sinti\u00f3 como Silvia quitaba sus manos de la vulva de Samanta, para tocarla ella misma.<\/p>\n<p>\u2014Mira, si pones tres dedos en la vulva y los giras hacia los lados, cubrir\u00e1s m\u00e1s espacio. Luego, ya puedes penetrarla un poco; los metes bien y muy r\u00e1pido un par de veces, y luego sales y repites.<\/p>\n<p>Silvia hizo exactamente lo que estaba describiendo. Primero acariciaba con grandes giros la vulva, luego le met\u00eda dos dedos a la vagina a una velocidad que Martina s\u00f3lo hab\u00eda sentido cuando a los 19 a\u00f1os se acost\u00f3 con un aficionado del ciclismo.<\/p>\n<p>Samanta empez\u00f3 a temblar en la silla y sus ojos se desorbitaron. Pero todo esto estaba pasando con Martina puesta entre las dos periodistas. La chica de Redes besaba a\u00fan el pecho de Samanta, y Silvia ten\u00eda que empujarla un poco para tocar a su compa\u00f1era. Adem\u00e1s, cuando Samanta empez\u00f3 a sentir el toque de Silvia, pas\u00f3 un brazo por detr\u00e1s de Martina y la abraz\u00f3 con fuerza. Martina pens\u00f3 que quiz\u00e1 Samanta deber\u00eda mejor abrazar a Silvia, que era quien la estaba masturbando\u2026 pero no iba a objetar nada.<\/p>\n<p>Cuando estaba a punto de tener un orgasmo, Samanta quit\u00f3 a Martina de su pecho, ya llev\u00f3 hacia s\u00ed y la bes\u00f3. El beso fue muy h\u00famedo, en parte porque Samanta estaba un poco fuera de s\u00ed y le meti\u00f3 la lengua a Martina; en parte porque Martina a\u00fan ten\u00eda en la cara los rastros del sexo oral.<\/p>\n<p>Martina se sent\u00f3 un momento en el piso, exhausta \u2014m\u00e1s de su propia excitaci\u00f3n que del esfuerzo de complacer a Samanta. Silvia volvi\u00f3 de inmediato a su computadora. Samanta no hizo sino quedar m\u00e1s tensa. Se ve\u00eda en la manera en la que estaba sentada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfM\u00e1s? \u2014pregunt\u00f3 Silvia, un poco molesta, cuando vio a su compa\u00f1era.<\/p>\n<p>\u2014No, no\u2026 otra cosa \u2014coment\u00f3 Samanta.<\/p>\n<p>Silvia se llev\u00f3 una mano al entrecejo, que frunci\u00f3 con una desesperaci\u00f3n un poquito teatral.<\/p>\n<p>\u2014A ver\u2026 Martina. Vamos a ver\u2026 \u2014Silvia no pod\u00eda encontrar las palabras necesarias. \u2014\u00bfDe casualidad tendr\u00e1s un compa\u00f1ero de trabajo, sano y limpio, preferiblemente menor de 30?<\/p>\n<p>De la nada Martina, se encontr\u00f3 afuera del cuarto. El resto de su equipo apenas estaba llegando; se encargaban de la log\u00edstica. Al primero que vio fue a Carlos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te pas\u00f3 en la cara, capit\u00e1n? \u2014le pregunt\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me pas\u00f3 de qu\u00e9? \u2014le contest\u00f3 Martina, hostilmente. \u2014\u00bfHas visto a Johnny?<\/p>\n<p>\u2014Tus labios: est\u00e1s toda roja e hinchada. Parece que fueras al\u00e9rgica a las almendras, o que te hubiera picado una abeja.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHas visto a Johnny o no?<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 en el sonido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY t\u00fa en qu\u00e9 est\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Soy el reemplazo del que est\u00e1 en el sonido, capit\u00e1n \u2014contest\u00f3 Carlos, haci\u00e9ndose el payaso. \u2014Siempre se necesita un reemplazo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bien dicho! Porque justo ahora necesito a Johnny, as\u00ed que ahora t\u00fa eres el de sonido.<\/p>\n<p>Cuando Martina encontr\u00f3 a Johnny, no pudo evitar notar que estaba sudado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 demonios hiciste? Est\u00e1s todo sudado.<\/p>\n<p>\u2014Cargamos la bocina, capit\u00e1n. \u00bfNo te acuerdas que la que tienen aqu\u00ed es una basura?<\/p>\n<p>Como pudo, Martina consigui\u00f3 unas toallitas y le quit\u00f3 el sudor de la cara a Johnny. \u00bfC\u00f3mo es que ahora su trabajo era mantener presentable a un hombre para llevarlo como tributo? \u00a1Bah, luego pensar\u00eda sobre todo esto! Lo tom\u00f3 del brazo y lo llev\u00f3 sin explicaciones al camerino. Adentro, Silvia a\u00fan le\u00eda. Samanta usaba nuevamente la gabardina, cerrada. Se ve\u00eda perfectamente formal, pero Martina not\u00f3 que, en lugar de sus pantalones acampanados, se ve\u00edan sus pantorrillas desnudas debajo de la gabardina, y reconoci\u00f3, doblada sobre la mesa, la blusa aterciopelada de color hueso. Martina sent\u00eda que de un momento a otro, Samanta se abrir\u00eda la gabardina y se desnudar\u00eda. Pensando en esta imagen, trag\u00f3 saliva y empez\u00f3 a hacer las presentaciones, completamente p\u00e1lida:<\/p>\n<p>\u2014Compa\u00f1eras, \u00e9ste es Johnny. Es un compa\u00f1ero bastante comprometido\u2026 es como mi mano derecha \u2014dijo Martina, y se ruboriz\u00f3 al instante, al sentir en su mano derecha (la de verdad) los restos de la humedad de Samanta.<\/p>\n<p>\u2014Hola, qu\u00e9 tal \u2014dijo Johnny, visiblemente inc\u00f3modo por la presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Silvia no respondi\u00f3 nada. Martina empez\u00f3 a sudar fr\u00edo. Samanta vio a Johnny de arriba a abajo y, cuando termin\u00f3 su inspecci\u00f3n, puso la misma cara carism\u00e1tica, emp\u00e1tica y acariciadora que le hab\u00eda puesto a Martina antes de seducirla: era la cara que guardaba para cuando sal\u00eda al aire.<\/p>\n<p>\u2014Johnny, \u00bfes tu nombre real? \u2014le pregunt\u00f3 Samanta, a lo que Johnny asinti\u00f3. \u2014Dime, Realmente Johnny, \u00bfconoces mi trabajo?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, se\u00f1ora, conozco muy bien su trabajo \u2014dijo Johnny. A Samanta le pareci\u00f3 muy gracioso el t\u00e9rmino \u201cse\u00f1ora\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Tengo 35, compa\u00f1ero. No me hagas sentir anciana.<\/p>\n<p>\u2014Lo siento. Conozco su trabajo. Me gust\u00f3 mucho su reportaje sobre\u2026 \u2014y Johnny empez\u00f3 a balbucear. Sus ideas inconexas mostraban que era un lector fan\u00e1tico de Samanta, pero un p\u00e9simo expositor. A cada cosa que dec\u00eda, Martina se sent\u00eda m\u00e1s avergonzada.<\/p>\n<p>\u2014Y, dime, \u00bfc\u00f3mo te identificas pol\u00edticamente?<\/p>\n<p>\u2014Sindicalismo revolucionario, como mi compa\u00f1era Martina \u2014y, mientras Johnny dec\u00eda esto, Martina rogaba que se la tragara la tierra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfApruebas el uso de la violencia pol\u00edtica, Johnny?<\/p>\n<p>\u2014Me parece que es responsabilidad de cada lucha social responder esa pregunta.<\/p>\n<p>A diferencia de Martina, Samanta estaba encantada con Johnny. Mientras lo escuchaba hablar, lo ve\u00eda atentamente y pasaba una pata de sus lentes oscuros por el borde de sus labios. Cuando terminaron esta pl\u00e1tica, Samanta le dirigi\u00f3 una mirada r\u00e1pida a Silvia, y luego apunt\u00f3 a la puerta con los ojos. Silvia cerr\u00f3 su computadora, se levant\u00f3, tom\u00f3 a Martina por los hombros y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Compa\u00f1era Martina, este auditorio tiene palcos, \u00bfverdad? \u00bfMe los puedes mostrar? Hay algo que quiero confirmar.<\/p>\n<p>Y Martina y Silvia salieron, sin que Martina hubiera visto lo que tanto tem\u00eda y deseaba: que Samanta se abriera la gabardina. Ya afuera, Carlos vio, con extra\u00f1eza, c\u00f3mo Silvia y Martina sub\u00edan por la rampa aterciopelada que llevaba a los palcos. Silvia not\u00f3 que Martina estaba confundida.<\/p>\n<p>\u2014Disculpa a Samanta \u2014le dijo Silvia mientras sub\u00edan. \u2014Es muy, muy brillante, pero carga una ansiedad de los mil demonios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed no me hizo esas preguntas?<\/p>\n<p>\u2014Ah, eso. No te lo tomes a mal. Le gustan m\u00e1s los hombres, pero tambi\u00e9n los desprecia un poco<\/p>\n<p>\u2014Yo le habr\u00eda contestado mejor\u2026<\/p>\n<p>\u2014No todo en tu vida tiene que ser un examen, Martina.<\/p>\n<p>Desde arriba, nadie podr\u00eda escucharlas. Silvia se puso al borde el palco, sintiendo la adrenalina de la altura y viendo trabajar al equipo de Martina<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 vinimos aqu\u00ed? \u2014pregunt\u00f3 Martina. \u2014\u00bfVas a comprar mi silencio?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSilencio?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 por lo que pas\u00f3 con Samanta\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 me sirve tu silencio? \u2014se burl\u00f3 Silvia. \u2014\u00bfHas visto las cosas horribles que dicen de Samanta? Le han inventado relaciones con inmobiliarias, con narcotraficantes, con un \u201cala socialista de la CIA\u201d. Han dicho que es madre de los diez mayores capos latinoamericanos\u2026 y tiene 35. \u00bfCrees que me interesar\u00eda en lo m\u00e1s m\u00ednimo que alguien diga que Martina, la hermosa pero desconocida hija de Eleuterio Ruiz, le hizo sexo oral en el cubiculucho de un auditorio del Partido?<\/p>\n<p>\u2014Este no es un auditorio del\u2026<\/p>\n<p>\u2014Que te lo crea Dios \u2014la interrumpi\u00f3 Silvia.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacemos aqu\u00ed arriba?<\/p>\n<p>\u2014Ay, Martina, \u00bfde verdad vas a dejar pasar que dije que eres hermosa?<\/p>\n<p>Silvia llev\u00f3 a Martina a un recoveco del placo. Desde all\u00ed, los t\u00e9cnicos que acomodaban tres sillas en el escenario, no podr\u00edan verlas. Se besaron. Silvia era delicada y daba peque\u00f1os besos, moviendo la barbilla de Martina para guiarla. Los besos de Silvia eran como un gato que toma agua poquito a poco, inclinando su cabeza con cada leng\u00fcetazo.<\/p>\n<p>\u2014Tienes el sabor de Samanta. Te imaginar\u00e1s que lo he probado en otras m\u00e1s veces de lo que me gustar\u00eda \u2014dijo Silvia, mientras acariciaba el labio inferior de Martina.<\/p>\n<p>Tal como le dijo a Samanta, Martina tampoco llevaba brasier ese d\u00eda, as\u00ed que Silvia no tuvo ning\u00fan problema levant\u00e1ndole la blusa arco\u00edris y bes\u00e1ndole los pechos.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta la forma que tienen \u2014observ\u00f3 Silvia. \u2014Es como una media luna. Turgentes de abajo, chiquitos de arriba. Y tienes un bonito color de piel.<\/p>\n<p>Silvia se refer\u00eda al color negruzco de sus pezones, que le acarici\u00f3 suavemente con las palmas de las manos abiertas. A Martina se le escap\u00f3 un gemido. Silvia se rio y volvi\u00f3 a cubrir sus pechos con la blusa.<\/p>\n<p>\u2014Vas a tener que contenerte mejor, porque apenas vamos a empezar.<\/p>\n<p>Martina cerr\u00f3 los ojos. Sinti\u00f3 que Silvia levantaba su falda; sinti\u00f3 que, del centro, la dejaba al nivel de su ropa interior y la sosten\u00eda con la mu\u00f1eca; sinti\u00f3 que esa misma mano se aventuraba en su ropa interior.<\/p>\n<p>Al contrario de la t\u00e9cnica que Silvia le hab\u00eda ense\u00f1ado antes, el comienzo fue bastante lento. Silvia se limitaba a abrir y cerrar los labios mayores de Martina, constri\u00f1endo y soltando un cl\u00edtoris que se sent\u00eda trabajado s\u00f3lo muy por los lados. S\u00f3lo cada tanto, el dedo medio se Silvia ca\u00eda sobre sus labios menores, sonrosados y abiertos, y le daba un golpecito como de tel\u00e9grafo. Tan lento era todo, que Silvia se dio el tiempo de acariciarle el cuello, pas\u00e1ndole un dedo ligero como una pluma.<\/p>\n<p>Luego Silvia puso sobre la vulva de Martina aquellos famosos tres dedos, que lo mismo se apoyaban sobre los labios, la entrada de la vagina y el cl\u00edtoris. Antes de que la mano de Silvia empezara a moverse, ambas se miraron a los ojos y se dieron un beso muy breve. Y entonces Silvia empez\u00f3 a masturbarla de verdad\u2026<\/p>\n<p>Martina sinti\u00f3 que la mano de Silvia la quemaba. A veces, en los d\u00edas m\u00e1s complicados de su ciclo, Martina pasaba horas y horas intranquila, entre la calle y el trabajo, y se imaginaba cogiendo con cada cara linda que se le pasaba por enfrente. Sent\u00eda que la vulva le quemaba, y que chorros pastosos de humedad amenazaban con mancharla. Cuando por fin llegaba a casa, apagaba todas las luces, se recostaba y se daba cuarenta minutos de tranquilidad y fantas\u00edas.<\/p>\n<p>Pero nunca hab\u00eda sentido que se quemaba durante el sexo: nunca hab\u00eda sentido a alguien que, m\u00e1s que satisfacerla, la llenaba de m\u00e1s y m\u00e1s deseo, acrecentando su carencia. As\u00ed se sent\u00eda Silvia, moviendo sus dedos, en c\u00edrculos pero hacia los lados, haciendo un cuenco, movi\u00e9ndose como una cu\u00f1a, dando golpecitos en su sexo, \u00a1todo a la vez y en un orden que Martina sent\u00eda, pero que no podr\u00eda repetir!<\/p>\n<p>Y, entonces, finalmente, Silvia le meti\u00f3 dos dedos. Casi de inmediato empez\u00f3 a embestirla con la mano; la precisi\u00f3n de sus movimientos la hizo temblar como antes hab\u00eda visto temblar a Samanta. Todo el fuego que se hab\u00eda acumulado en su sexo se paraliz\u00f3; se le coagul\u00f3 por dentro, como si fuera escarcha, y empez\u00f3 poco a poco a derretirse.<\/p>\n<p>\u2014Siento que me penetras \u2014dijo Martina \u2014Siento que es un\u2026 bueno\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUn\u2026 pene? Aqu\u00ed un hombret\u00f3n dir\u00eda: \u201cte estoy haciendo m\u00eda\u201d \u2014se burl\u00f3 Silvia, parodiando la voz grave de un hombre.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 tuya no\u2026 me est\u00e1s haciendo m\u00eda.<\/p>\n<p>Martina sinti\u00f3 como todo su cuerpo se contra\u00eda de golpe. El orgasmo se le hizo eterno, y s\u00f3lo muy poco a poco, sinti\u00f3 que sus m\u00fasculos se relajaban y que las presiones se evaporaban de su cerebro. De pronto todo se ve\u00eda claro y sencillo. \u00bfEsto era lo que buscaba Samanta? De cualquier manera, Silvia segu\u00eda masturb\u00e1ndola y Martina pens\u00f3, con una mezcla de placer y angustia, que la tensi\u00f3n poco a poco se acumular\u00eda en ella otra vez.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Capit\u00e1n! \u2014llam\u00f3 gritando la voz de Carlos, que se acercaba al palco.<\/p>\n<p>Martina se revolvi\u00f3 sin saber qu\u00e9 hacer. En lugar de preocuparse, Silvia quit\u00f3 su mano con toda calma, arregl\u00f3 la falta de Martina y le dio un beso en la mejilla; todo eso antes de que llegara Carlos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCapit\u00e1n? \u2014repiti\u00f3 Carlos, entrando al palco. \u2014\u00bfTodo en orden?<\/p>\n<p>Martina ten\u00eda el cabello revuelto; su trenza hab\u00eda perdido toda su forma. Su rebozo se hab\u00eda ca\u00eddo de un lado y su blusa estaba ligeramente ladeada hacia el lado contrario.<\/p>\n<p>\u2014No, no creo que usemos los palcos \u2014dijo Silvia. \u2014Cabe muy poca gente y no hay posibilidad de participar desde ac\u00e1. Es una cosa muy antidemocr\u00e1tica el palco, \u00bfno crees?<\/p>\n<p>Martina no pod\u00eda responder nada.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u00a1ya empezamos en unos minutos y yo quit\u00e1ndote tiempo con esto! Ve a resolver lo que te piden \u2014sigui\u00f3 Silvia, mientras sal\u00eda del palco. \u2014\u00bfNos vas a llevar al hotel despu\u00e9s, verdad?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014contest\u00f3 Martina, sin aire.<\/p>\n<p>\u2014S\u00faper. Eres un \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Martina se qued\u00f3 mirando hacia abajo; las bancas vac\u00edas de pronto le parecieron como asientos de juguete en una maqueta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCapit\u00e1n? \u2014repiti\u00f3 Carlos, ya visiblemente preocupado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa dejamos entrar al p\u00fablico?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, que pasen \u2014dijo Martina despu\u00e9s de considerarlo un momento.<\/p>\n<p>Ya abajo, Johnny lleg\u00f3 junto a Martina. Parec\u00eda que le hab\u00eda pasado un tren encima. Sus ojos se entrecerraban; caminaba con dificultad; por aqu\u00ed y por all\u00e1 algunos mechones sal\u00edan de su cola de caballo; como se hab\u00eda lavado la cara, grandes gotas de agua colgaban, olvidadas, en los mechones m\u00e1s rebeldes.<\/p>\n<p>\u2014Creo que te amo, capit\u00e1n \u2014dijo con una voz espectral. \u2014Ni en diez mil a\u00f1os podr\u00eda pagarte esto.<\/p>\n<p>\u2014Callate y busca a Carlos. Necesitamos un micr\u00f3fono para el p\u00fablico \u2014le dijo Martina, sin verlo. Y, cuando Johnny se hab\u00eda ido, agreg\u00f3 para s\u00ed misma: \u2014Este evento tiene que ser perfecto.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63086\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63086\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Martina sinti\u00f3 como todo su cuerpo se contra\u00eda de golpe. El orgasmo se le hizo eterno, y s\u00f3lo muy poco a poco, sinti\u00f3 que sus m\u00fasculos se relajaban y que las presiones se evaporaban de su cerebro. De pronto todo se ve\u00eda claro y sencillo. \u00bfEsto era lo que buscaba Samanta? De cualquier manera, Silvia segu\u00eda masturb\u00e1ndola y Martina pens\u00f3<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63086\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63086\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":28446,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63086","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1990,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28446"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63086"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63087,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63086\/revisions\/63087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}