{"id":63228,"date":"2025-11-19T00:02:51","date_gmt":"2025-11-18T23:02:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63228"},"modified":"2025-11-18T19:46:32","modified_gmt":"2025-11-18T18:46:32","slug":"diario-de-una-terapeuta-la-fantasia-de-un-cornudo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diario-de-una-terapeuta-la-fantasia-de-un-cornudo\/","title":{"rendered":"Diario de una terapeuta: La fantas\u00eda de un cornudo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63228\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">18<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Carlos, un hombre de mediana edad, siempre hab\u00eda sido un consumidor habitual de pornograf\u00eda. Su rutina diaria inclu\u00eda momentos en los que, en la privacidad de su hogar, se sumerg\u00eda en el mundo digital en busca de excitaci\u00f3n. Un d\u00eda, mientras navegaba por su celular, se top\u00f3 con una categor\u00eda que nunca antes hab\u00eda explorado: &#8220;cornudos&#8221; Intrigado y con una mezcla de curiosidad y excitaci\u00f3n, decidi\u00f3 darle un vistazo.<\/p>\n<p>Al principio, sinti\u00f3 una emoci\u00f3n extra\u00f1a, una mezcla de verg\u00fcenza y morbo que le resultaba nueva. Las im\u00e1genes y videos que ve\u00eda mostraban a hombres siendo humillados sexualmente por sus parejas, quien disfrutaban de la compa\u00f1\u00eda de otros hombres. Carlos, a pesar de la incomodidad inicial, se encontr\u00f3 cada vez m\u00e1s atra\u00eddo por estas escenas. La idea de ser menospreciado y humillado por su esposa mientras ella se deleitaba con otro hombre le provocaba una excitaci\u00f3n inusual.<\/p>\n<p>A medida que su adicci\u00f3n crec\u00eda, Carlos not\u00f3 que su vida diaria comenzaba a verse afectada. Sus pensamientos estaban constantemente ocupados por estas fantas\u00edas, y a menudo se encontraba distra\u00eddo en el trabajo o en casa, imaginando escenas de humillaci\u00f3n y placer. Su esposa not\u00f3 el cambio en su comportamiento, pero no entend\u00eda del todo la raz\u00f3n detr\u00e1s de su distancia y su aparente falta de inter\u00e9s en ella.<\/p>\n<p>Finalmente, Carlos decidi\u00f3 que necesitaba hablar con alguien sobre su obsesi\u00f3n. La idea de visitar a un terapeuta le parec\u00eda embarazosa, pero sab\u00eda que no pod\u00eda seguir as\u00ed. Con el coraz\u00f3n acelerado, busc\u00f3 en su tel\u00e9fono el n\u00famero de una psic\u00f3loga especializada en adicciones y sexo, y tom\u00f3 la decisi\u00f3n de programar una cita. Sab\u00eda que este ser\u00eda el primer paso hacia entender y posiblemente superar su adicci\u00f3n al porno de cornudos.<\/p>\n<p>Carlos, con el coraz\u00f3n latiendo fuerte en su pecho, entr\u00f3 en la consulta de la terapeuta. La habitaci\u00f3n era c\u00e1lida y acogedora, con muebles de madera oscura y un sof\u00e1 c\u00f3modo que invitaba a la confidencia. La terapeuta, una mujer de mediana edad con una expresi\u00f3n amable y comprensiva, lo recibi\u00f3 con una sonrisa.<\/p>\n<p>&#8220;Buenas tardes, Carlos\u201d, dijo la terapeuta, extendi\u00e9ndole la mano. &#8220;Soy la doctora Ana Mart\u00ednez. Por favor, si\u00e9ntate y ponte c\u00f3modo.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos asinti\u00f3, tomando asiento en el sof\u00e1. Respir\u00f3 hondo, tratando de calmar sus nervios. &#8220;Gracias, doctora. Es un placer conocerla.&#8221;<\/p>\n<p>La terapeuta se sent\u00f3 frente a \u00e9l, con una libreta y un bol\u00edgrafo en la mano. &#8220;Entonces, Carlos, dime, \u00bfqu\u00e9 te trae hoy por aqu\u00ed?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos vacil\u00f3 por un momento, sintiendo c\u00f3mo la verg\u00fcenza y la ansiedad luchaban en su interior. Finalmente, con una voz apenas audible, comenz\u00f3: &#8220;Soy adicto al porno. Empec\u00e9 a ver videos de una categor\u00eda llamada &#8216;cornudos&#8217; y, desde entonces, no he podido dejar de pensar en ello. Me excita imaginar a mi esposa con otro hombre, vi\u00e9ndola disfrutar y humillarme. Es una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, pero no puedo sac\u00e1rmela de la cabeza.&#8221;<\/p>\n<p>La terapeuta escuch\u00f3 atentamente, sin interrumpir, permitiendo que Carlos se desahogara. Cuando termin\u00f3, ella asinti\u00f3 con una expresi\u00f3n comprensiva. &#8220;Carlos, lo que me has contado es perfectamente normal. Las fantas\u00edas y deseos sexuales son parte de la experiencia humana, y no hay nada de lo que avergonzarse. Lo importante es entender de d\u00f3nde vienen y c\u00f3mo pueden afectar tu vida y tus relaciones.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos sinti\u00f3 un alivio inmediato, como si un peso hubiera sido levantado de sus hombros. &#8220;Entonces, \u00bfno estoy loco?&#8221; pregunt\u00f3, con una mezcla de esperanza y alivio en su voz.<\/p>\n<p>La terapeuta sonri\u00f3 suavemente. &#8220;No, en absoluto. Lo que sientes es una respuesta natural a est\u00edmulos sexuales. Lo que necesitamos explorar es c\u00f3mo estas fantas\u00edas se han convertido en una obsesi\u00f3n y c\u00f3mo podemos ayudarte a manejarlas de una manera saludable.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfY c\u00f3mo podemos hacerlo?&#8221; pregunt\u00f3 Carlos, ansioso por encontrar una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Carlos se recost\u00f3 en el c\u00f3modo sof\u00e1 de la consulta, cerrando los ojos como la terapeuta le hab\u00eda indicado. Respir\u00f3 profundamente, tratando de calmar la tormenta de pensamientos que se agitaba en su mente. La terapeuta, con una voz suave y reconfortante, le pregunt\u00f3: &#8220;Carlos, ahora que est\u00e1s relajado, dime, \u00bfqu\u00e9 es lo primero que te viene a la mente?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos cerr\u00f3 los ojos, siguiendo las instrucciones de la terapeuta. Respir\u00f3 profundamente, permitiendo que la imagen en su mente se volviera m\u00e1s clara y v\u00edvida.<\/p>\n<p>&#8220;Veo a mi esposa\u201d, comenz\u00f3, su voz te\u00f1ida de una mezcla de excitaci\u00f3n y verg\u00fcenza. &#8220;Estamos en casa, y de repente, la puerta del dormitorio se abre. Entra un joven, un atleta, alto y musculoso, con una presencia dominante. Su cuerpo es perfecto, cada m\u00fasculo definido. Y su verga&#8230; es grande, realmente grande. M\u00e1s grande de lo que jam\u00e1s hab\u00eda imaginado.&#8221;<\/p>\n<p>La terapeuta asinti\u00f3, anim\u00e1ndolo a continuar. &#8220;Describe el joven. Mira su verga y describelo.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos trag\u00f3 saliva, su voz temblando ligeramente. &#8220;El joven tiene un aire de confianza, una seguridad en s\u00ed mismo que es casi intimidante. Su verga es gruesa, larga, y est\u00e1 semierecta, balance\u00e1ndose ligeramente con cada movimiento. La cabeza es ancha.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Y tu esposa\u201d, pregunt\u00f3 la terapeuta, &#8220;\u00bfc\u00f3mo reacciona?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos respir\u00f3 hondo. &#8220;Mi esposa lo mira con una cara de deseo que nunca hab\u00eda visto antes. ,Su respiraci\u00f3n se acelera, y se muerde el labio inferior, humedeci\u00e9ndolo con la lengua en un gesto de deseo contenido, sus pupilas dilatadas reflejan el anhelo que siente. y sus ojos brillan con una lujuria que me deja sin aliento. Nunca la hab\u00eda visto as\u00ed de excitada. Es&#8230; es abrumador.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Y eso te excita\u201d, afirm\u00f3 la terapeuta. &#8220;Te excita ver a tu esposa excitada viendo a otro hombre, que digo la verga de otro hombre.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;S\u00ed\u201d, admiti\u00f3 Carlos. &#8220;Me excita much\u00edsimo.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos cerr\u00f3 los ojos con m\u00e1s fuerza, sumergi\u00e9ndose m\u00e1s profundamente en su fantas\u00eda. &#8220;Mi esposa camina hacia \u00e9l, moviendo sus caderas de una manera que nunca hab\u00eda visto. Es como si fuera una perra en celo, y \u00e9l la mira con una mezcla de lujuria y diversi\u00f3n. Llega hasta donde est\u00e1 el joven. Ella se arrodilla, y comienza a lamerlo lentamente, mir\u00e1ndome con una sonrisa burlona mientras lo hace<\/p>\n<p>&#8220;dice, perd\u00f3n amor es que me deje llevar de esta verga, solo quer\u00eda saber si es real nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed de grande, me dice amor me dejas probar, mientras ella ya lo esta lamiendo lentamente pregunt\u00e1ndome me das permiso, por favor amor solo quiero chuparlo, quiero probar.<\/p>\n<p>Sus labios, h\u00famedos y entreabiertos, se acercan con una lentitud tortuosa, sus ojos fijos en los del joven, ardiendo de lujuria. Con un gemido profundo, cierra sus labios alrededor de \u00e9l, chupando con una ferocidad que refleja su deseo insaciable, sin romper el contacto visual.<\/p>\n<p>&#8220;Describe\u201d, le inst\u00f3 la terapeuta. &#8220;\u00bfTe gusta? \u00bfQu\u00e9 sientes?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos se retorci\u00f3 en su asiento. &#8220;Mi esposa est\u00e1 chupando esa verga con una intensidad que nunca hab\u00eda visto. Sus labios se deslizan sobre su longitud, y puedo ver c\u00f3mo su cabeza sube y baja, tomando m\u00e1s y m\u00e1s de \u00e9l en su boca. Sus mejillas se hunden, y s\u00e9 que lo est\u00e1 chupando con fuerza. Es&#8230; es incre\u00edblemente er\u00f3tico.&#8221;<\/p>\n<p>Terapeuta: &#8220;Carlos, \u00bfte gusta la idea de que tu esposa te humille as\u00ed?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos: &#8220;S\u00ed, me excita.<\/p>\n<p>Terapeuta: &#8220;\u00bfY te gustar\u00eda que ella te hablara as\u00ed? \u00bfCon ese tono burl\u00f3n y dominante?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos: &#8220;S\u00ed, me encantar\u00eda. Quiero que me diga cu\u00e1nto le gusta la verga de otro hombre, c\u00f3mo la hace sentir mejor que yo.&#8221;<\/p>\n<p>Terapeuta: &#8220;Muy bien, Carlos. Ahora, imagina que tu esposa te est\u00e1 hablando en este momento. \u00bfQu\u00e9 te dice?&#8221;<\/p>\n<p>Esposa: (Con la verga del joven en su boca, mirando a Carlos con una mezcla de lujuria y desaf\u00edo) &#8220;Mmm, amor, est\u00e1 tan rico.&#8221;<\/p>\n<p>Esposa: (Sacando la verga de su boca, con chorros de saliva en sus labios) &#8220;Mira, amor, c\u00f3mo me llena este hombre. Su verga es mucho m\u00e1s grande que la tuya.<\/p>\n<p>Carlos: (Sintiendo una mezcla de verg\u00fcenza y excitaci\u00f3n)<\/p>\n<p>Esposa: (Volviendo a chupar la verga del joven, ahog\u00e1ndose ligeramente con su tama\u00f1o) &#8220;Mmm, est\u00e1 tan rico, amor. yo eh comido muchas vergas, pero como est\u00e1 as\u00ed de grande as\u00ed de delicioso nunca. (Sacando la verga de su boca) Te amo amor, si supieras lo rico que es chupar est\u00e1 verga, amor perdoname pero esta verga est\u00e1 rica no puedo parar, me tiene tan deseosa y necesitada,.<\/p>\n<p>Esposa: \u00bfNo te excita verme as\u00ed?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos: (Asintiendo, con una voz apenas audible) &#8220;S\u00ed, amor. Me excita verte as\u00ed, me gusta ver a mi esposa chupando una verga ajena, me gusta verte amor como te conviertes en una puta para otro hombre.<\/p>\n<p>Esposa: (Con una sonrisa burlona) &#8220;Carlos, ven aqu\u00ed. ven mi amor, ac\u00e9rcate y mira de cerca c\u00f3mo lo chupo, ven sin pena.<\/p>\n<p>Carlos: (Acerc\u00e1ndose, con una mezcla de excitaci\u00f3n y verg\u00fcenza) &#8220;S\u00ed, amor. Har\u00e9 lo que quieras.&#8221;<\/p>\n<p>Terapeuta Carlos describe tu posici\u00f3n y que vez y sientes.<\/p>\n<p>Carlos me acerco pero muy cerca, que puedo escuchar el sonido de la saliva de mi esposa como suenan, el sonido cuando ella lo saca de la boca ese eco es tan excitante, lo veo de cerca se agacha lentamente. Sus ojos se abren de asombro al ver la verga del joven de cerca. La verga es grande, palpitante, y h\u00fameda con la saliva de su esposa. La punta brilla con un l\u00edquido pre-seminal, y las venas se marcan claramente a lo largo del tronco.)<\/p>\n<p>Esposa: (Besando a Carlos, pasando su lengua por sus labios) &#8220;Mmm, prueba mi boca. Sabe a \u00e9l, a su verga. (Con una risa burlona) \u00bfTe gusta el sabor de otro hombre en mi boca?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos: (Asintiendo, sintiendo una mezcla de emociones) &#8220;S\u00ed, amor. Me gusta.&#8221;<\/p>\n<p>Terapeuta: (Con una voz suave pero firme) &#8220;Carlos, \u00bfte gust\u00f3 eso? \u00bfQu\u00e9 sentiste al ver a tu esposa chupando la verga del joven y luego besarte?&#8221;<\/p>\n<p>Carlos: (Respirando hondo) &#8220;Sent\u00ed una mezcla de excitaci\u00f3n y humillaci\u00f3n. Verla disfrutar as\u00ed, y luego besarme con su boca llena de saliva&#8230; es intenso. Pero me excita.&#8221;<\/p>\n<p>Terapeuta: &#8220;Es normal, Carlos. Lo que sientes es una respuesta natural a est\u00edmulos sexuales. No hay nada de lo que avergonzarse. Es normal sentir deseo y excitaci\u00f3n en estas situaciones.<\/p>\n<p>Terapeuta: como te est\u00e1s sintiendo<\/p>\n<p>Carlos me siento un poco mejor, sent\u00ed que se quit\u00f3 un peso encima.<\/p>\n<p>Terapeuta: la idea es salir de esta sesi\u00f3n liviano, no te sientas culpable, suelta ese deseo, expresate. \u00bfQue es lo m\u00e1s deseas?<\/p>\n<p>Carlos: ver mi esposa como se la comen*<\/p>\n<p>Terapeuta: cierra los ojos, respira y visualiza.<\/p>\n<p>Carlos se encontraba en la habitaci\u00f3n, observando c\u00f3mo el joven se acercaba a su esposa, quien estaba en cuatro, mir\u00e1ndolo con una mezcla de lujuria y anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Carlos, con el coraz\u00f3n latiendo fuertemente, observaba cada movimiento, cada expresi\u00f3n de su esposa. La escena ante \u00e9l era una mezcla de erotismo y humillaci\u00f3n, y \u00e9l se encontraba en el ojo del hurac\u00e1n de sus propias emociones contradictorias.<\/p>\n<p>\u201cDios m\u00edo\u201d, pens\u00f3, su mente corriendo a mil por hora. \u201cVerla as\u00ed, tan deseosa y excitada, es\u2026 es abrumador.\u201d<\/p>\n<p>Mientras el joven continuaba movi\u00e9ndose dentro de su esposa, Carlos sinti\u00f3 una oleada de excitaci\u00f3n mezclada con una profunda sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida. La humillaci\u00f3n de ver a su esposa as\u00ed, tan deseosa de otro hombre, se mezclaba con una especie de perversa satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Joven con una voz dominante y segura, le orden\u00f3 a Carlos: &#8220;Ponte debajo, quiero que veas y aprendas c\u00f3mo se penetra.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos, excitado y sumiso, se coloc\u00f3 debajo, mirando hacia arriba, con una clara vista de lo que estaba a punto de suceder. El joven se posicion\u00f3 detr\u00e1s de la esposa, sus manos recorriendo su cuerpo con deseo. Ella, al ver a Carlos en esa posici\u00f3n, se excit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, su respiraci\u00f3n aceler\u00e1ndose con anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Te gusta ver de cerca, \u00bfverdad?&#8221; pregunt\u00f3 el joven, con una sonrisa traviesa. &#8220;Te gusta esta verga, \u00bfcierto? Te gusta ver c\u00f3mo voy a culearme a tu esposa.<\/p>\n<p>Carlos asinti\u00f3, incapaz de apartar la mirada, su excitaci\u00f3n palpable.<\/p>\n<p>El joven comenz\u00f3 a penetrar a su hermosa esposa, sus embestidas firmes y r\u00edtmicas, llen\u00e1ndola por completo.<\/p>\n<p>Ella gimi\u00f3 de placer, su cuerpo respondiendo a cada movimiento. &#8220;Dile que la amas mientras la estoy culeando tan rico\u201d, orden\u00f3 el joven a Carlos.<\/p>\n<p>Carlos, con voz temblorosa, dijo: &#8220;Te amo, amor.&#8221;<\/p>\n<p>El joven, sin dejar de moverse, pregunt\u00f3: &#8220;Preg\u00fantale, \u00bfprefieres a tu esposo o a esta verga?<\/p>\n<p>Ella, entre gemidos de placer, respondi\u00f3: &#8220;Lo siento, amor, pero esta verga es tan rica. Jam\u00e1s en mi vida me han hecho sentir as\u00ed.&#8221; Su voz estaba llena de \u00e9xtasis y rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras el joven penetraba a su esposa, comenz\u00f3 a hablar con una voz llena de desprecio:<\/p>\n<p>&#8220;Tu esposo no te come as\u00ed, \u00bfcierto? Mira c\u00f3mo te follo, ordeno a Carlos que se sentar\u00e1 frente a su esposa.<\/p>\n<p>Dile a tu esposo que eres una puta, una mujer infiel, que le has puesto los cuernos con otro hombres\u2026 dile\u2026 dile.<\/p>\n<p>Ella, excitada por las palabras del joven, gimi\u00f3 m\u00e1s fuerte, su cuerpo respondiendo con m\u00e1s intensidad.<\/p>\n<p>El joven continu\u00f3: &#8220;No eres hombre suficiente para ella.&#8221;<\/p>\n<p>Carlos, humillado pero excitado, asinti\u00f3, incapaz de responder.<\/p>\n<p>Ella, con los ojos cerrados y una sonrisa de satisfacci\u00f3n, dijo: &#8220;S\u00ed, s\u00ed, as\u00ed, m\u00e1s duro. Me encanta, me encanta.\u201d<\/p>\n<p>El joven, complaciendo sus deseos, aument\u00f3 la intensidad de sus embestidas, llev\u00e1ndola al l\u00edmite del \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>&#8220;Eres un perdedor, Carlos. Ni siquiera puedes satisfacer a tu propia esposa\u201d, dijo el joven, su voz llena de desprecio.<\/p>\n<p>&#8220;Mira c\u00f3mo la hago gritar. Eres un cornudo, y te encanta, \u00bfverdad?&#8221;<\/p>\n<p>\u201cSiii, asiii, asiii\u201d, grit\u00f3, su voz llena de deseo y desesperaci\u00f3n. \u201cNo pares, por favor, no pares.<\/p>\n<p>La terapeuta, con una voz suave pero firme, le pregunt\u00f3: \u201cCarlos, \u00bfc\u00f3mo te sientes al ver a tu esposa as\u00ed, tan excitada y satisfecha con otro hombre?\u201d<\/p>\n<p>Carlos, con una voz temblorosa, respondi\u00f3: \u201cMe siento\u2026 abrumado. Es puro placer. Verla as\u00ed, tan viva y deseosa,<\/p>\n<p>Terapeuta muy bien Carlos te est\u00e1s entregando a tu placer sin culpa, sigue Carlos imagina tu esposa que te gustar\u00eda decirte en un momento tan intenso.<\/p>\n<p>Esposa: \u201cAmor, dime qu\u00e9 te gusta verme con otro\u201d, suplic\u00f3, su voz llena de deseo y necesidad. \u201cDime lo rico que es.\u201d<\/p>\n<p>Carlos respondi\u00f3: \u201cMe gusta verte as\u00ed, me gusta ver a mi esposa a mi mujer que la est\u00e1n comiendo ,verte tan excitada y deseosa. Me excita ver c\u00f3mo te llena, c\u00f3mo te hace sentir completa, me gusta como el joven te est\u00e1 culeando Es rico, muy rico.\u201d<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3, sus ojos brillando de \u00e9xtasis. \u201cS\u00ed, me encanta. Me hace sentir completa, he comido tantas vergas ,pero esta, miro a su esposo ,tienes q probar y comerte esta verga as\u00ed me entender\u00e1s. cada parte de m\u00ed esta siendo satisfecha.\u201d<\/p>\n<p>\u201cSiii, asiii, asiii\u201d, grit\u00f3, su voz llena de deseo y desesperaci\u00f3n. \u201cNo pares, por favor, no pares. Comete a esta mujer casada, soy una mujer infiel, te eh puesto los cuernos tanta veces, y me gusta ponerte los, Soy una puta barata, soy una puta regalada.<\/p>\n<p>Sus ojos se ponen en blanco, las mejillas se tornan de un rojo profundo, y su boca se abre en un grito mudo, formando una \u201cO\u201d perfecta, con la lengua asomando ligeramente, en una mezcla de \u00e9xtasis y lujuria desenfrenada.<\/p>\n<p>El cuerpo de la esposa se convuls\u00f3 con oleadas de placer, y con un \u00faltimo grito liberador, alcanz\u00f3 el cl\u00edmax. Su expresi\u00f3n era de puro \u00e9xtasis, y un chorro de l\u00edquido sali\u00f3 de su interior, empapando las s\u00e1banas y al joven. Su rostro se contorsion\u00f3 en una mezcla de alivio y satisfacci\u00f3n, y finalmente, se dej\u00f3 caer sobre la cama, jadeando y sonriendo.<\/p>\n<p>\u201cHa sido\u2026 ha sido incre\u00edble\u201d, susurr\u00f3, su voz temblando de emoci\u00f3n. \u201cGracias, mi amor. Gracias por dejarme vivir esto.\u201d<\/p>\n<p>El joven, con una sonrisa satisfecha, se retir\u00f3 y se acost\u00f3 a su lado. La esposa de Carlos, aun jadeando, se gir\u00f3 hacia Carlos y le tom\u00f3 la mano.<\/p>\n<p>La terapeuta, con una sonrisa c\u00e1lida y comprensiva, felicita a Carlos: \u201cCarlos, has dado un gran paso hoy. Estoy muy orgullosa de ti.<\/p>\n<p>Todos tenemos deseos y fantas\u00edas \u00fanicas. Lo importante es que sean consensuadas y que ambos se sientan c\u00f3modos y excitados con la experiencia. Te sugiero, como le he dicho a otros pacientes, que consideres la idea de un tr\u00edo con tu esposa. Mira la reacci\u00f3n de ella y, si ves que le gusta, poco a poco puedes introducir elementos de la fantas\u00eda del cornudo<\/p>\n<p>Carlos asiente, agradecido, y se levanta para irse. Justo antes de salir, se gira y le da una \u00faltima mirada a la terapeuta.<\/p>\n<p>Carlos sale de la habitaci\u00f3n, dejando a la terapeuta sumida en sus propios pensamientos, con una sonrisa secreta \u201cTu esposa dir\u00e1 que s\u00ed de una, cr\u00e9eme, lo digo por experiencia\u201d, murmura para s\u00ed misma, con una mezcla de deseo y anticipaci\u00f3n, recordando sus propias aventuras y sabiendo que el placer compartido puede ser incluso m\u00e1s intenso.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63228\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63228\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&#8220;Veo a mi esposa\u201d, comenz\u00f3, su voz te\u00f1ida de una mezcla de excitaci\u00f3n y verg\u00fcenza. &#8220;Estamos en casa, y de repente, la puerta del dormitorio se abre. Entra un joven, un atleta, alto y musculoso, con una presencia dominante. Su cuerpo es perfecto, cada m\u00fasculo definido. Y su verga&#8230; es grande, realmente grande. M\u00e1s grande de lo que jam\u00e1s hab\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63228\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63228\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32070,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63228","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":7427,"today_views":11},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32070"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63228"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63230,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63228\/revisions\/63230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}