{"id":63239,"date":"2025-11-19T00:02:32","date_gmt":"2025-11-18T23:02:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63239"},"modified":"2025-11-18T20:12:43","modified_gmt":"2025-11-18T19:12:43","slug":"esclava-de-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclava-de-los-hombres\/","title":{"rendered":"Esclava de los hombres"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63239\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Jorge era nuevo en la empresa y hab\u00eda que iniciarlo. Era un ritual que pasaba con todos los nuevos varones que entraban en la empresa y que cada fin de semana repet\u00edan, y Jorge tuvo la suerte de tener a su mejor amigo dentro desde hace tiempo, lo que le ayud\u00f3 a entrar a \u00e9l tambi\u00e9n tras llevar un tiempo en paro. Lo que Jorge no sab\u00eda era que, dicho ritual, lo har\u00eda sentir placer, un placer como nunca antes.<\/p>\n<p>-T\u00fa ya ver\u00e1s, t\u00edo, lo vamos a pasar en grande. As\u00ed que tranquilo, vale.<\/p>\n<p>Antonio iba conduciendo por la autopista con Jorge de copiloto hacia el lugar donde pasar\u00eda todo.<\/p>\n<p>-Eso s\u00ed -a\u00f1adi\u00f3 con \u00e9nfasis. Jorge lo mir\u00f3 de hito en hito-, no te asustes, vale t\u00edo. Ya te digo que ser\u00e1 algo inolvidable. A\u00fan recuerdo mi primera vez en ese sitio. Fue espectacular.<\/p>\n<p>Jorge no sab\u00eda que pensar.<\/p>\n<p>Cuando llegaron, Jorge se asombr\u00f3 de ver una gran mansi\u00f3n. Antonio le sonri\u00f3 p\u00edcaramente. Aparcaron y un hombre con chaleco y pantalones con pinza cogi\u00f3 las llaves que Antonio le ofreci\u00f3, y se llev\u00f3 el coche. Los dos hombres entraron y un hombre trajeado, el mayordomo, los llev\u00f3 a una zona de la mansi\u00f3n donde ya hab\u00eda otros hombres esperando, todos compa\u00f1eros del trabajo. Se saludaron y jalearon a Jorge contentos de iniciarlo en su ritual semanal con ciertas iron\u00edas que le hicieron pensar en cosas inapropiadas. La estancia era una habitaci\u00f3n amplia, bien iluminada y de paredes azul claro. Adem\u00e1s, tan solo hab\u00eda, al final de todo el cuarto, una gran cama y otra puerta m\u00e1s justo al lado de esta.<\/p>\n<p>-Vamos a presentarte a nuestra esclava -salt\u00f3 uno de cuerpo fornido y algo de barriga con una lujuriosa sonrisa en el rostro.<\/p>\n<p>-Anda calla -dijo otro de aspecto de poquita cosa-, no le estropees la sorpresa. Deja que lo descubra por si mismo.<\/p>\n<p>Todos miraban a Jorge con una excitaci\u00f3n inaudita. De hecho, hasta se pensaba que dicha &#8220;esclava&#8221; ser\u00eda \u00e9l. Visto la forma en que lo observaban y le sonre\u00edan, qu\u00e9 otra cosa podr\u00eda pensar.<\/p>\n<p>Pero se sorprendi\u00f3 cuando vio a sus siete compa\u00f1eros de trabajo ponerse de espaldas a la pared, en fila. No solo eso: cada uno de ellos se abri\u00f3 la bragueta, se sacaron las pollas erectas y se manoseaban.<\/p>\n<p>-Vamos, Jorge -inst\u00f3 Antonio.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9? -arguy\u00f3 este completamente dubitativo.<\/p>\n<p>-Que te la saques de los pantalones, hombre -le exclam\u00f3 otro de los compa\u00f1eros. Este era alto y musculoso y ten\u00eda muy buena polla. Aunque el poquita cosa a\u00fan la ten\u00eda m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Nervioso obedeci\u00f3, se puso al lado de Antonio y se la sac\u00f3, aunque fl\u00e1cida. Incitado por todos, Jorge comenz\u00f3 a toquetearse su miembro y, sin saber muy bien por qu\u00e9 a causa de los nervios que ten\u00eda encima, en nada se le puso dura como una piedra.<\/p>\n<p>-Ole -aplaudieron todos con orgullo.<\/p>\n<p>Y, con parsimonia, todos los hombres se masturbaban. Intentando no dejar de tocarse, todos se quitaron la ropa como pudieron dej\u00e1ndola en el suelo como un gui\u00f1apo.<\/p>\n<p>Jorge no sab\u00eda qu\u00e9 era todo aquello pero, al ver que no ser\u00eda \u00e9l la &#8220;esclava, comenz\u00f3 a disfrutar de estar rodeado de siete varones mientras se pelaba la polla. Algunos gru\u00f1\u00edan y otros gem\u00edan del placer que se daban.<\/p>\n<p>-eh, eh, con tranquilidad, se\u00f1ores -mascull\u00f3 el poquita cosa-. No queremos corrernos antes de tiempo, a qu\u00e9 no.<\/p>\n<p>Algunos soltaron un gru\u00f1ido como afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, de improviso, por la puerta al lado de la cama apareci\u00f3 el jefe de los se\u00f1ores. Era un hombre alto, con gafas y de planta elegante que iba completamente desnudo y, tambi\u00e9n, con el pene erecto. Iba sonriendo y llevando una cadena entre las manos. Del extremo de la cadena hab\u00eda una joven hermosa a ojos, no solo de Jorge, sino de todos. Ahora entend\u00eda lo de &#8220;esclava&#8221;. Era porque hab\u00eda una de verdad que todos se iban a tirar. Al menos eso es lo que le pas\u00f3 a Jorge por la cabeza, cosa que hizo que su polla palpitara pidiendo sexo caliente con premura.<\/p>\n<p>Se fij\u00f3 en la chica por completo y se extra\u00f1\u00f3 cuando vio que su piel era de un blanco verdoso y lechoso, con toques brillantes. \u00bfVerde? No pod\u00eda ser. Adem\u00e1s, no solo su piel era verdosa, su cabello largo le llegaba a arrastrar por el suelo, era ondulado de un tono marr\u00f3n que recordaba las cortezas de los \u00e1rboles, y ten\u00eda peque\u00f1as hojas verdes enredadas en varias partes del cabello. Las cejas eran muy finas y del mismo tono amarronado que el pelo, los ojos diminutos ten\u00edan un fulgor verdoso y tornasolado, los labios eran de un tono verde m\u00e1s oscuro que la tez de la muchacha y con forma de coraz\u00f3n y labios gruesos.<\/p>\n<p>Era de tama\u00f1o est\u00e1ndar. Su cuerpo delgado mostraba unos pechos turgentes que hac\u00edan que todos se relamieran del gusto, de igual manera que lo hac\u00edan tras ver su vagina, una vagina de labios gruesos y deseables. Jorge estaba cada vez m\u00e1s excitado. Aunque hubo algo que, en lugar de asustarlo y parar dicha excitaci\u00f3n, ayud\u00f3 a que fuera en aumento. Y a Antonio le agrad\u00f3 comprobar c\u00f3mo su amigo era de fiar. Al cuerpo de la joven le segu\u00edan unas alas de mariposa grandes y traslucidas de un tono rosado que conjuntaba a la perfecci\u00f3n con el verde lechoso de la piel. \u00bfAquello era real?<\/p>\n<p>-S\u00ed -susurr\u00f3 Antonio en el o\u00eddo de Jorge -, es real, nene. Te vas a follar a una hada.<\/p>\n<p>Y aquello le gust\u00f3 a Jorge.<\/p>\n<p>El jefe oblig\u00f3 a la hada a echarse las alas hacia abajo, se puso detr\u00e1s de ella y comenz\u00f3 a manosearle las tetas, las aporreaba, las apretaba. Sus siete s\u00fabditos se masturbaban con m\u00e1s pasi\u00f3n y fuerza viendo aquello. El jefe se lami\u00f3 los dedos y se dedic\u00f3 a pellizcar, acariciar y retorcer los pezones oscuros de la muchacha. Ella no hac\u00eda nada, ni se quejaba aunque s\u00ed que se escuchaba un ligero y agudo gemido lastimero procedente de la garganta de la hada. Todos los varones se deleitaban con el espect\u00e1culo esperando con ansias su momento con la criatura m\u00e1gica. Aquello hizo pensar a Jorge en algo y se le escap\u00f3 en voz alta dichos pensamientos:<\/p>\n<p>-Si es m\u00e1gica, \u00bfc\u00f3mo es que no se libera de las cadenas?<\/p>\n<p>Antonio se dispuso a contestar pero el jefe se le adelant\u00f3:<\/p>\n<p>-No puede. Sabe que si intenta algo, yo personalmente destruir\u00e9 a su querida aldea. S\u00e9 d\u00f3nde encontrarla, as\u00ed la encontr\u00e9 a ella. Adem\u00e1s, su fuente de poder es el polvo de hada y se lo tengo bien requisado -iba diciendo todo aquello sin dejar de torturar los pechos de la criatura-. Solo yo s\u00e9 d\u00f3nde lo tengo guardado, y resulta que la hadita que tenemos aqu\u00ed a\u00fan es muy joven para generar el suyo propio sin necesidad de fabricarlo.<\/p>\n<p>-Vamos que, por mucho que ella intente algo, no podr\u00e1 deshacerse de nosotros -arguy\u00f3 otro de los varones, el que estaba el primero en la cola.<\/p>\n<p>-\u00a1Jorge, te toca! -exclam\u00f3 el jefe- Ya que es tu primera vez&#8230;<\/p>\n<p>Y Jorge, con pasos temblorosos, se acerc\u00f3 hasta su jefe y la criatura sin dejar de observarla. Cuando estuvo justo delante, dej\u00f3 que el jefe lo dirigiese cogi\u00e9ndolo por la polla hasta posarla entre los labios vaginales. El coraz\u00f3n de Jorge iba a cien por hora. Siempre le hab\u00eda gustado la fantas\u00eda y se hab\u00eda masturbado pensando en cosas as\u00ed y, ahora que iba a pasar de verdad, su cuerpo era todo euforia sexual. El jefe iba moviendo el pene de Jorge haciendo que este acariciara cada part\u00edcula del sexo de la criatura.<\/p>\n<p>Est\u00e1 parec\u00eda ap\u00e1tica pero, si te fijabas en los ojos, observabas que parec\u00eda gustarle estar ah\u00ed. El jefe volvi\u00f3 a centrar su atenci\u00f3n a los pechos de la hada mientras Jorge mov\u00eda la pelvis para que su polla siguiera adherida a la vagina. Lentamente comenz\u00f3 a penetrarla. Aquello era placer puro. Las paredes vaginales se pegaban con fruici\u00f3n al falo y estaba lubricada de manera nunca antes sentida por el hombre.<\/p>\n<p>-\u00a1Joder! -exclam\u00f3.<\/p>\n<p>La hada gem\u00eda y su voz era antinatural.<\/p>\n<p>Jorge sostuvo su polla dentro hasta el fondo y, cuando vio que el jefe le daba el visto bueno, de forma nada amable, comenz\u00f3 el ataque fuerte y agresivo a la vagina sobrenatural. Ambos gru\u00f1\u00edan del placer mientras el jefe segu\u00eda con los pezones, no solo de la hada, sino tambi\u00e9n de Jorge, qui\u00e9n se dejaba hacer mientras se follaba a la criatura. El resto observaba jaleando y animando a su compa\u00f1ero sin dejar de masturbarse fren\u00e9ticamente. Uno de ellos no pudo m\u00e1s y se corri\u00f3 viendo a Jorge follar violentamente a la joven pero, en cuesti\u00f3n de pocos minutos regres\u00f3 a masturbarse otra vez. La excitaci\u00f3n dentro de aquella sala era tal que obnubilaba la mente de todos.<\/p>\n<p>Jorge, sin hablar, se comunic\u00f3 con su jefe y, cuando vio que le daba permiso afirmativo, sin salir del hada, gru\u00f1\u00f3 fuertemente eyaculando dentro de la criatura. Unos gru\u00f1idos que llenaban el espacio de forma que alentaba a los hombres a querer hacer lo mismo.<\/p>\n<p>Violentamente, el jefe despeg\u00f3 a la hada de su trabajador y la llev\u00f3 al primer hombre poni\u00e9ndola de rodillas y oblig\u00e1ndola a meterse le polla del hombre en la boca. Con una se\u00f1al del jefe, Jorge volvi\u00f3 a ocupar su lugar en la fila con la polla erectando nuevamente. Cuando la tuvo dura de nuevo, al igual que sus compa\u00f1eros, volvi\u00f3 a masturbarse fren\u00e9ticamente recordando el placer que ofrece la cavidad del hada. Algo sin igual. Echando la vista atr\u00e1s, ninguna mujer hab\u00eda hecho que sintiese ese placer tan extremo y extra\u00f1o a la vez. Era un placer que se sent\u00eda antinatural y, del cual, te volv\u00edas adicto. Jorge quer\u00eda, necesitaba volver a meterla ah\u00ed dentro pero, por gentileza, esper\u00f3 a tener el turno de nuevo.<\/p>\n<p>La hada no se atragantaba, como Jorge pudo comprobar mientras esta se la chupaba al primero, quien gem\u00eda del placer. El jefe no solo miraba, tambi\u00e9n obligaba a la criatura a chup\u00e1rsela a \u00e9l. Primero la polla de uno, luego la del otro. De ambas regalimaba una especie de l\u00edquido ros\u00e1ceo que Jorge intuy\u00f3 que ser\u00eda la baba del hada. Al final, el primero se corri\u00f3 y el jefe la oblig\u00f3 a tragarse la lefa del hombre. El jefe la arrastr\u00f3 con violencia hasta posarla ante el poquita cosa, y repitieron la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De la polla del poquita cosa tambi\u00e9n comenz\u00f3 a regalimar aquel l\u00edquido rosa. En aquella ocasi\u00f3n, el jefe solo miraba deleit\u00e1ndose del gusto y con su rabo palpitando. Minutos despu\u00e9s, el poquita cosa se corri\u00f3 y manch\u00f3 la cara de la criatura. Obligada por el jefe, la hada se limpi\u00f3 con los dedos y se los chup\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s le toc\u00f3 el turno al musculitos. Este no solo se dejaba hacer, sino que tambi\u00e9n la agarr\u00f3 por la nuca y le foll\u00f3 la boca con fuerza. Jorge crey\u00f3 que ahora s\u00ed que la muchacha alada se atragantar\u00eda, pero lo aguant\u00f3, aunque s\u00ed que escup\u00eda su saliva rosada que le ca\u00eda por el ment\u00f3n y por los test\u00edculos del musculitos. El fuerte gru\u00f1ido que lleno toda la sala les hizo saber que se hab\u00eda corrido garganta abajo, y no dej\u00f3 de temblar con espasmos. El jefe dirigi\u00f3 a su esclava hacia el fornido. Este, en cuanto tuvo permiso del jefe, la agarr\u00f3 y la oblig\u00f3 a chup\u00e1rsela soltando improperios y abofeteando el rostro de la chica.<\/p>\n<p>Ella se dejaba hacer. Todos estaban cachondos y Jorge no pod\u00eda m\u00e1s que sentir gratitud por estar all\u00ed. Cuando el fornido se corri\u00f3, la abofete\u00f3 a\u00fan m\u00e1s fuerte y la tir\u00f3 al suelo. La hada no se inmutaba por ello. El jefe tir\u00f3 fuertemente de las cadenas haci\u00e9ndola gemir y la amodorr\u00f3 hacia el que estaba al lado. Ya casi le tocaba a Jorge.<\/p>\n<p>El hombre se corri\u00f3, siendo mucho m\u00e1s amable, y le toc\u00f3 el turno a Antonio. Antonio tambi\u00e9n fue bastante agresivo. Jorge no sab\u00eda que su amigo fuera as\u00ed en el sexo, pero tampoco le extra\u00f1\u00f3 recordando sus gustos en otras cosas denotando su lado m\u00e1s salvaje. Poniendo las manos sobre su nuca, Antonio mene\u00f3 la pelvis con fuerza orgulloso de sentir aquella boca en su polla, viendo como regalimaba la babilla. Con fuertes aspavientos, al cabo de unos minutos, eyacul\u00f3 y le dio un beso a la chica en la coronilla. Y, por fin, le toc\u00f3 de nuevo a Jorge. Estaba excitad\u00edsimo.<\/p>\n<p>Cuando el jefe la amodorr\u00f3 sobre su sexo, esta se meti\u00f3 el rabo de Jorge en la boca y, al igual que con la vagina, el placer que daba la hada se notaba sobrenatural; como si no fuera de este mundo. La criatura ten\u00eda cuidado de no hacer da\u00f1o con los dientes y acariciaba, tanto con el paladar, como con la lengua, todo el falo. C\u00f3mo los dem\u00e1s, llegado el momento, Jorge eyacul\u00f3 derramando todo su semen garganta abajo de la joven.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el jefe arrastr\u00f3 a la hada hasta el borde de la cama, la sent\u00f3 con agresividad y la oblig\u00f3 a engullir su falo. El jefe fue el menos amable de todos los que estaban en aquella sala con la criatura, seg\u00fan el criterio de Jorge. Y m\u00e1s viendo c\u00f3mo con aquel ataque a su garganta s\u00ed lograba hacerla tener arcadas. Arcadas que, el jefe, ignoraba profusamente haciendo que la hada expulsase cada vez m\u00e1s segregaci\u00f3n ros\u00e1cea. En lugar de hacer que Jorge sintiese compasi\u00f3n por la criatura, aquello hizo que su polla regresase a estar dura, sintiendo una tirantez.<\/p>\n<p>Mientras el jefe hac\u00eda, sus s\u00fabditos se pusieron alrededor de ellos sin parar de tocarse. Jaleaban a su jefe y manoseaban los pechos, y cualquier parte que pudiesen al ser tantos, de la criatura. Entre los sonidos de las arcadas y los jaleos de perversi\u00f3n, el jefe acab\u00f3 derramando su semen dentro de la boca de la hada, qui\u00e9n no tuvo m\u00e1s remedio que tragar como con los dem\u00e1s que hicieron lo mismo.<\/p>\n<p>-Toda vuestra -jade\u00f3 el jefe, algo agotado.<\/p>\n<p>Y todos se echaron encima de la criatura con una violencia poco agradable. Aun as\u00ed, la hada se dej\u00f3 hacer, y Jorge volvi\u00f3 a vislumbrar el gusto de la chica a lo que le hac\u00edan, en sus ojos.<\/p>\n<p>El primero en poseerla fue el poquita cosa, qui\u00e9n la cogi\u00f3 y la estir\u00f3 en el colch\u00f3n, le agarr\u00f3 las piernas y, abri\u00e9ndoselas, entr\u00f3 en ella con fuerza y moviendo la pelvis con rapidez. La hada, aquella vez , s\u00ed que gimi\u00f3 m\u00e1s fuerte. Era una voz muy aguda y sobrenatural que erizaba los pelos de la nuca, a la par que ayudaba a que los hombres estuviesen excitados hasta la muerte. Ambas pelvis chocaban de manera que, los gritos de diversi\u00f3n y perversi\u00f3n de los hombres, lograban que no se escuchasen.<\/p>\n<p>El fornido y el primero se pusieron alrededor de la cabeza y la obligaban a turnarse en chuparle las pollas a ambos; ahora un lamet\u00f3n al primero, luego otro al fornido. El resto se masturbaban y eyaculaban cuando no pod\u00edan m\u00e1s y, sin dejar sus pollas descansar, pronto regresaban a estar cachondos.<\/p>\n<p>El poquita cosa eyacul\u00f3 y fue sustituido por el musculitos, qui\u00e9n tampoco fue nada amable con la vagina de la hada. Si cabe, hasta se mov\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido que el poquita cosa, y lograba que los gorjeos de la criatura fueran en aumento. El poquita cosa ya estaba cachondo otra vez y se dedicaba a manosear la teta izquierda, tanto con las manos, como con la boca y la polla. La teta derecha era Antonio quien ten\u00eda la atenci\u00f3n; la chupaba con fruici\u00f3n. Jorge eyacul\u00f3 otra vez derramando el semen en el abdomen. No sabe qui\u00e9n fue, pero unos dedos cogieron el l\u00edquido blancuzco y lo puso en la polla del primero para que, al chuparla, la hada se lo tragara.<\/p>\n<p>El musculitos se corri\u00f3, y fue el primero en entrar por la vagina, dejando su sitio a Jorge ofreciendo su polla a la boca de la criatura. Est\u00e1 chup\u00f3 ambas pollas, la de Jorge y la del fornido a la vez, meti\u00e9ndose ambas en la boca. El primero tard\u00f3 nada y menos en eyacular y sali\u00f3 cansado de la chica, tal vez porque era el m\u00e1s mayor de todos. Jorge pensaba que, aquel hombre, podr\u00eda tener bien unos setenta a\u00f1os. Entonces fue Antonio el que introdujo su miembro en la vagina. C\u00f3mo ya descubri\u00f3 antes Jorge, a Antonio le gustaba el sexo salvaje y, con cada embestida, mov\u00eda la cama. Eyacul\u00f3 y otro lo sustituy\u00f3, qui\u00e9n dur\u00f3 como un segundo.<\/p>\n<p>Jorge aprovech\u00f3 y no dudo en meterse de nuevo en la criatura. \u00c9sta no cesaba sus gritos antinaturales con cada hombre que se la follaba. Mientras Jorge volv\u00eda a sentir aquel placer indescriptible, observ\u00f3 como el jefe regres\u00f3 al ataque sustituyendo a uno de sus s\u00fabditos en cuanto a la mamada; ten\u00eda su polla dentro de la boca de la hada. Cuando Jorge eyacul\u00f3 dejando el grumo dentro, otro lo sustituy\u00f3 y, descansando un poco, vio como todos sepultaban el cuerpo de la muchacha. Entonces fue cuando oy\u00f3 una voz en su mente. \u00bfAquello era posible, si quiera? Una voz hermosa que demandaba m\u00e1s placer. \u00bfEra la hada qui\u00e9n le hablaba?<\/p>\n<p>-\u00bfMe est\u00e1s hablando? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-S\u00ed -dijo la voz hermosa.<\/p>\n<p>-\u00bfSolo a m\u00ed?<\/p>\n<p>-S\u00ed -repiti\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Pero no obtuvo respuesta. Solo sab\u00eda que la muchacha alada ped\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s placer, en ese momento, con el jefe encima suyo haci\u00e9ndola gritar del placer.<\/p>\n<p>-No te preocupes por m\u00ed -dijo la voz-. Este es mi destino: ser esclava de los hombres.<\/p>\n<p>Y Jorge quit\u00f3 de en medio a su jefe, qui\u00e9n ya se hab\u00eda corrido por segunda vez, para echarse encima de la hada.<\/p>\n<p>-\u00a1Gracias! -enton\u00f3 la voz en la mente de Jorge- \u00a1Gracias!<\/p>\n<p>Y Jorge sonri\u00f3 sabiendo que solo \u00e9l estaba enterado de lo que quer\u00eda la criatura.<\/p>\n<p>Sin tener control del tiempo, uno tras otro de todos los hombres que estaban all\u00ed, se turnaron una y otra vez en penetrar a la hada, no solo por la boca y la vagina, tambi\u00e9n por el ano en alguna ocasi\u00f3n, siendo Antonio quien repiti\u00f3 por ese agujero m\u00e1s veces de las que se puede contar con una sola mano. Cuando todo termin\u00f3 y se marcharon, el sol ya se hab\u00eda puesto.<\/p>\n<p>Jorge observ\u00f3 el reloj en el salpicadero, en el coche de su amigo, y se sorprendi\u00f3 tras ver que hab\u00edan estado follando m\u00e1s de cuatro horas seguidas sin parar.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9? \u00bfRepetir\u00e1s?<\/p>\n<p>Y Jorge, sabiendo lo que sab\u00eda gracias a la propia hada, respondi\u00f3 con una perversa sonrisa:<\/p>\n<p>-\u00a1Ya te digo!<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63239\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63239\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Jorge aprovech\u00f3 y no dudo en meterse de nuevo en la criatura. Esta no cesaba sus gritos antinaturales con cada hombre que se la follaba. Mientras Jorge volv\u00eda a sentir aquel placer indescriptible, observ\u00f3 como el jefe regres\u00f3 al ataque sustituyendo a uno de sus s\u00fabditos en cuanto a la mamada; ten\u00eda su polla dentro de la boca de la<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63239\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63239\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31906,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63239","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3843,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31906"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63239"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63241,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63239\/revisions\/63241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}