{"id":63592,"date":"2025-12-14T00:01:29","date_gmt":"2025-12-13T23:01:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63592"},"modified":"2025-12-13T20:51:38","modified_gmt":"2025-12-13T19:51:38","slug":"intercambio-en-la-ciudad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/intercambio-en-la-ciudad-2\/","title":{"rendered":"Intercambio en la ciudad (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63592\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">17<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El aire de la tarde era c\u00e1lido, pero no tanto como los cuerpos que a\u00fan ard\u00edan tras la org\u00eda en el interior de la casa. Carlos, con una sonrisa p\u00edcara dibujada en los labios, bajo las escaleras y se acerc\u00f3 a la puerta corrediza que daba al jard\u00edn, donde la piscina brillaba bajo la luz del sol. El agua, tranquila y oscura, reflejaba destellos que bailaban sobre la superficie como promesas de lo que estaba por venir.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no llevamos esto afuera? \u2014propuso, con su voz grave y sugerente\u2014. El agua est\u00e1 perfecta, y la tarde\u2026 bueno, la tarde es nuestra.<\/p>\n<p>Mirta, que a\u00fan respiraba con cierta agitaci\u00f3n tras el \u00faltimo orgasmo, sinti\u00f3 c\u00f3mo el desaf\u00edo en sus palabras encend\u00eda algo nuevo dentro de ella.<\/p>\n<p>-No trajimos ropa para la piscina- dijo Mirta<\/p>\n<p>-No importa- dijo Elena- Vamos a nadar desnudos &#8211; Y mir\u00f3 a Pedro, cuyos ojos ya brillaban con anticipaci\u00f3n. Su pija ya con una insipiente erecci\u00f3n que no hac\u00eda m\u00e1s que crecer y crecer. Ya no necesitaban m\u00e1s invitaci\u00f3n. Todos procedieron a bajar las escaleras con rumbo a la piscina.<\/p>\n<p>Con movimientos lentos y deliberados, Mirta se acerc\u00f3 a Pedro, sus pies en contacto sobre el m\u00e1rmol del piso. Las u\u00f1as rosa pastel, brillantes bajo la luz del Sol, rozaron el pecho de Pedro mientras deslizaba una mano hacia abajo, acariciando el contorno duro de su pija que ya estaba erecta en su m\u00e1xima expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusta la idea, cari\u00f1o? \u2014susurr\u00f3, su aliento caliente contra su o\u00eddo\u2014. Imag\u00ednate\u2026 el agua fr\u00eda, nuestros cuerpos resbaladizos\u2026 y el riesgo de que alguien nos vea.<\/p>\n<p>Pedro suspiro, sus manos cerr\u00e1ndose alrededor de su cintura con posesi\u00f3n. Caminaron hasta la piscina juntos de la mano, al llegar ah\u00ed\u2026.<\/p>\n<p>\u2014Mi amor\u2026 \u2014Su voz era suave, casi un gemido\u2014. Me tienes tan duro que duele.<\/p>\n<p>Ella no respondi\u00f3 con palabras. En su lugar, dio un paso atr\u00e1s, justo se posiciono detr\u00e1s de \u00e9l , y con un movimiento fluido de su mano, lo comenz\u00f3 a masturbaba y con la otra se tocaba ella misma.<\/p>\n<p>Pedro no pudo resistirse m\u00e1s, se giro quedando frente a ella, sus manos hundi\u00e9ndose en el pelo de Mirta mientras la besaba con ferocidad, sus lenguas enred\u00e1ndose en un baile h\u00famedo y desesperado. Ella gimi\u00f3 contra su boca, sus dedos trabajando r\u00e1pido en la pija de \u00e9l, llev\u00e1ndolo al borde del orgasmo. El miembro, grueso y palpitante de Pedro, ya hab\u00eda alcanzado su m\u00e1xima dureza, listo para ser devorado.<\/p>\n<p>Pero Mirta ten\u00eda otros planes.<\/p>\n<p>Con una sonrisa malvada, se dio la vuelta y, sin soltar su mirada de Pedro, se sumergi\u00f3 en la piscina. El agua fr\u00eda la envolvi\u00f3 de inmediato, erizando su piel y haciendo que sus pezones se endurecieran a\u00fan m\u00e1s de lo que ya estaban por la excitaci\u00f3n de tocar a su pareja. Emergi\u00f3 unos metros m\u00e1s all\u00e1, sacudiendo la cabeza para quitarse el agua del rostro, sus labios pintados de un rojo obsceno.<\/p>\n<p>\u2014Ven por m\u00ed \u2014lo desafi\u00f3, su voz un susurro seductor que se mezclaba con el chapoteo del agua.<\/p>\n<p>Pedro no lo pens\u00f3 dos veces. Se zambullo con un movimiento apresurado. Su cuerpo, cubierto de un vello oscuro, brill\u00f3 bajo la luz del Sol antes de zambullirse tras ella. Cuando emergi\u00f3, el agua le corr\u00eda por el pecho, mientras nadaba hacia Mirta con determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella lo recibi\u00f3 con las piernas abiertas, flotando sobre su espalda mientras \u00e9l la acercaba, sus manos bajo su culo, levant\u00e1ndola justo lo suficiente para que pudiera sentir la cabeza de su pija rozando su entrada. El contraste del agua fr\u00eda y el calor de sus cuerpos era intoxicante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfListo para cogerme aqu\u00ed, donde cualquiera podr\u00eda vernos? \u2014pregunt\u00f3 Mirta, sus u\u00f1as clav\u00e1ndose en sus hombros mientras lo miraba con ojos llenos de lujuria.<\/p>\n<p>Pedro no respondi\u00f3. En su lugar, la empuj\u00f3 suavemente hacia el borde de la piscina, donde ella se aferr\u00f3 con las manos, el culo firme y mojado expuesto hacia \u00e9l, bajo sus manos y fue a acariciar la vagina de Mirta, descubriendo los labios rosados y brillante de excitaci\u00f3n de su sexo.<\/p>\n<p>\u2014No necesito palabras \u2014susurro al o\u00eddo de Mirta, alineando su pija con su entrada\u2014. Necesito esto.<\/p>\n<p>Y entonces la penetr\u00f3.<\/p>\n<p>Mirta jade\u00f3, el agua salpicando alrededor de ellos mientras \u00e9l la empalaba de un solo movimiento, llen\u00e1ndola hasta el fondo. El estiramiento era delicioso, casi doloroso, pero ella lo quer\u00eda todo. Se arque\u00f3 hacia atr\u00e1s, ofreci\u00e9ndose, mientras Pedro empezaba a moverse con un ritmo fren\u00e9tico, sus caderas chocando contra su culo cada vez que se hund\u00eda en ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1M\u00e1s fuerte! \u2014suplic\u00f3 Mirta, su voz ahogada por los gemidos que escapaban de su garganta\u2014. \u00a1Que me duela ma\u00f1ana, hijo de puta!<\/p>\n<p>Pedro obedeci\u00f3. Sus embestidas se volvieron m\u00e1s brutales, el agua chapoteando violentamente a su alrededor, salpicando fuera de la piscina con cada golpe. El sonido h\u00famedo de sus cuerpos chocando se mezclaba con los jadeos de ella y los gru\u00f1idos de \u00e9l. Mirta pod\u00eda sentir c\u00f3mo su conchita se apretaba alrededor de su pija con cada embestida, sus paredes internas masaje\u00e1ndolo, arrastr\u00e1ndolo hacia un orgasmo que ya sent\u00eda cercano.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me voy a correr! \u2014anunci\u00f3 Pedro, su voz tensa, los m\u00fasculos de sus brazos temblando por el esfuerzo de contenerse.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014orden\u00f3 Mirta, aguanta un poco mas &#8211; apretando los m\u00fasculos de su vagina alrededor de \u00e9l con fuerza\u2014. Dentro. Quiero sentirte adentro, llen\u00e1ndome.<\/p>\n<p>Eso fue todo lo que necesit\u00f3. Con un \u00faltimo empuj\u00f3n profundo, Pedro se enterr\u00f3 en ella y solt\u00f3 su carga, su semen caliente inundando su vagina mientras un gemido gutural escapaba de sus labios. Mirta sinti\u00f3 cada chorro, cada espasmo de su pija dentro de ella, y eso la llev\u00f3 al borde. Con un grito ahogado, su propio orgasmo la golpe\u00f3, sus m\u00fasculos contray\u00e9ndose alrededor de \u00e9l mientras las olas de placer la dejaban temblando, el agua de la piscina haciendo que cada sensaci\u00f3n fuera a\u00fan m\u00e1s intensa.<\/p>\n<p>Exhaustos, jadeantes, se dejaron caer contra el borde de la piscina, sus cuerpos a\u00fan entrelazados. El agua fresca los envolv\u00eda, refrescando sus pieles calientes, mientras intentaban recuperar el aliento. Mirta se gir\u00f3 lentamente, enfrentando a Pedro, sus piernas a\u00fan temblorosas. Sus ojos brillaban con una mezcla de satisfacci\u00f3n y algo m\u00e1s\u2026 algo vulnerable, casi tierno.<\/p>\n<p>\u00c9l no dijo nada al principio. Solo la mir\u00f3, su mano levant\u00e1ndose para acariciar su mejilla mojada, sus dedos trazando el contorno de sus labios hinchados por los besos y los mordiscos. Luego, inclin\u00e1ndose, sus labios rozaron su oreja, su aliento caliente haciendo que un escalofr\u00edo recorriera su espalda.<\/p>\n<p>\u2014Esto no se queda aqu\u00ed \u2014susurr\u00f3, su voz un ronroneo peligroso\u2014. Esto apenas comienza.<\/p>\n<p>Mirta cerr\u00f3 los ojos, saboreando las palabras, pero tambi\u00e9n el peso de lo que implicaban. Cuando los abri\u00f3 de nuevo, su mirada se encontr\u00f3 con la de \u00e9l y record\u00f3 que no estaban solos.<\/p>\n<p>El agua de la piscina a\u00fan se mec\u00eda en suaves olas alrededor de los cuerpos entrelazados de Mirta y Pedro, sus respiraciones entrecortadas mezcl\u00e1ndose con el crujido de las hojas movidas por la brisa de la tarde. Los labios de ella segu\u00edan hinchados por los besos voraces, y el pecho de \u00e9l sub\u00eda y bajaba con un ritmo acelerado. Fue entonces cuando Mirta, con los ojos a\u00fan nublados por el placer reciente, not\u00f3 un movimiento cerca de la piscina. Sobre una de las reposeras de mimbre, parcialmente oculta por la sombra de un \u00e1rbol, los cuerpos de Elena y Carlos se mov\u00edan en una coreograf\u00eda obscena.<\/p>\n<p>Elena estaba arrodillada entre las piernas abiertas de Carlos, su boca trabajando con una habilidad que hac\u00eda que los gemidos de \u00e9l resonaran en el aire c\u00e1lido. Sus labios, brillantes por la saliva y el pre-semen, se deslizaban a lo largo del eje grueso de su pija, deteni\u00e9ndose para lamer la punta hinchada antes de trag\u00e1rsela de nuevo, esta vez m\u00e1s profundo, hasta que su nariz rozaba el vello rizado de su ingle. Carlos ten\u00eda una mano enredada en el cabello casta\u00f1o de Elena, guiando sus movimientos con suaves tirones, mientras la otra apretaba el brazo de la reposera, los nudillos blancos por la tensi\u00f3n. Un hilo de baba escap\u00f3 de la comisura de los labios de Elena y resbal\u00f3 por su boca, brillando bajo la luz de la tarde.<\/p>\n<p>Mirta sinti\u00f3 c\u00f3mo su propio cuerpo reaccionaba al espect\u00e1culo. El calor se acumul\u00f3 entre sus muslos, ya h\u00famedo por el sexo en el agua. Sus u\u00f1as rosas, antes hundidas en la espalda de Pedro, ahora se clavaron en sus propios muslos, como si intentara contener el impulso de tocarse. Pero no pudo resistirse. Con movimientos lentos, casi imperceptibles, desliz\u00f3 una mano bajo el agua, hacia el centro de su deseo. Sus dedos encontraron los labios de su vagina y los apartaron, exponiendo su cl\u00edtoris hinchado al roce circular de sus yemas. Un suspiro escap\u00f3 de sus labios entreabiertos, y Pedro, que segu\u00eda con la mirada fija en el espect\u00e1culo frente a ellos, not\u00f3 el cambio en su respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Hermoso \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, la voz ronca\u2014, me vuelve loco que est\u00e9n haciendo esto aqu\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Mirta no respondi\u00f3 con palabras. En lugar de eso, separ\u00f3 un poco m\u00e1s las piernas bajo el agua, permitiendo que sus dedos se hundieran entre los pliegues resbaladizos de su vagina. El sonido h\u00famedo de su propia excitaci\u00f3n se mezcl\u00f3 con los chasquidos obscenos de la felaci\u00f3n de Elena. Carlos gru\u00f1\u00f3 algo incoherente, sus caderas levant\u00e1ndose del coj\u00edn de la reposera en un intento por empujar su pija m\u00e1s adentro de esa boca caliente. Pero Elena no se dej\u00f3 dominar. Se irgui\u00f3 de repente, liberando su presa y se limpi\u00f3 los labios con el dorso de la mano antes de sonre\u00edr, directamente hacia Mirta.<\/p>\n<p>\u2014Te gusta lo que ves, \u00bfverdad? \u2014pregunt\u00f3 Elena, su voz un ronroneo cargado de promesas. No esperaba respuesta. Con un movimiento fluido, se levant\u00f3 y, sin demorar mas tiempo, se mont\u00f3 a horcajadas sobre Carlos. Sus muslos, bronceados y tonificados, se apretaron alrededor de sus caderas mientras ella tomaba su pija con una mano y la guiaba hacia su entrada. No hubo prisa, ni pudor. Simplemente se hundi\u00f3 sobre \u00e9l, trag\u00e1ndose cada cent\u00edmetro de su verga con un gemido largo y gutural.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s apretad\u00edsima Elena\u2014jade\u00f3 Carlos, sus manos agarrando las caderas de Elena con fuerza, los dedos hundi\u00e9ndose en su carne\u2014. As\u00ed, as\u00ed justamente\u2026<\/p>\n<p>Elena comenz\u00f3 a moverse, balance\u00e1ndose hacia adelante y hacia atr\u00e1s con un ritmo que hac\u00eda rebotar sus pechos libres, los pezones duros como piedras bajo la luz del atardecer. Pero sus ojos nunca dejaron a Mirta. Era como si cada embestida, cada gemido que escapaba de su garganta, estuviera dirigido a ella, una invitaci\u00f3n silenciosa pero ineludible. Mirta no pudo apartar la mirada. Sus dedos trabajaban m\u00e1s r\u00e1pido ahora, frotando su cl\u00edtoris con movimientos precisos mientras su otra mano se deslizaba hacia arriba, bajo el agua, para pellizcar un pez\u00f3n erecto.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que se una \u2014dijo Elena de repente, deteniendo sus caderas por un segundo, su voz firme a pesar del jadeo\u2014. Pedro veni, quiero chup\u00e1rsela mientras Carlos me folla el culo.<\/p>\n<p>La petici\u00f3n colg\u00f3 en el aire, cruda y directa. Carlos trata de dar una respuesta, pero no puedo, sus ojos oscureci\u00e9ndose con una lujuria renovada.<\/p>\n<p>\u2014Dale, putita \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, d\u00e1ndole un azote en el trasero que reson\u00f3 como un disparo\u2014. Trae a ese hombre aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Pedro miro a Mirta esperando su aprobaci\u00f3n, ella lo beso apasionadamente y ya no necesitaba m\u00e1s incentivo ni permiso. Sali\u00f3 del agua con un movimiento r\u00e1pido, el l\u00edquido resbalando por su torso mientras se secaba el agua con una toalla y la arrojaba al suelo. Elena no perdi\u00f3 tiempo. Se desliz\u00f3 de la pija de Carlos con un gemido de protesta y se arrodill\u00f3 frente a Pedro, sus manos yendo a su pija.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame a m\u00ed \u2014susurr\u00f3 Elena con una lentitud deliberada comenz\u00f3 a besarle la pija. El sonido de sus besos casi tan er\u00f3tico como el gemido ahogado que escap\u00f3 de los labios de Pedro cuando su pija fue comida por completo por Elena, despu\u00e9s se la saco por completo de su boca y Elena admirando la longitud y grosor de la pija de Pedro por unos segundos antes de lamerse los labios\u2014. Dios, qu\u00e9 bonita \u2014murmur\u00f3, y luego, sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, se la llev\u00f3 a la boca nuevamente.<\/p>\n<p>El calor h\u00famedo de su boca envolvi\u00f3 la punta de su pija, y Pedro solt\u00f3 un gemido profundo, sus manos yendo instintivamente hacia la cabeza de Elena. Pero ella no le permiti\u00f3 controlar el ritmo. Sus labios se cerraron alrededor del tronco, y comenz\u00f3 a moverse hacia arriba y hacia abajo con una t\u00e9cnica que hizo que las rodillas de Pedro temblaran. Cada vez que bajaba, su garganta se abr\u00eda para acomodar m\u00e1s de \u00e9l, y cada vez que sub\u00eda, su lengua se enroscaba alrededor del glande sensible.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Carlos no hab\u00eda perdido tiempo. Con Elena en cuatro patas frente a Pedro, su culo redondo y perfecto qued\u00f3 expuesto, los cachetes separados justo lo suficiente para revelar su ano apretado, a\u00fan brillante por los fluidos de su propia concha. Carlos escupi\u00f3 en su mano y se frot\u00f3 la pija, ya dura de nuevo, antes de posicionarse detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>\u2014Ag\u00e1rrate, putita \u2014advirti\u00f3, y entonces empuj\u00f3.<\/p>\n<p>Elena grit\u00f3 alrededor de la pija de Pedro, el sonido vibrando a lo largo de su longitud mientras Carlos se hund\u00eda en su ano con un solo movimiento brutal. Sus caderas chocaron contra la cola de Elena, y ella arque\u00f3 la espalda, empujando hacia atr\u00e1s para tomar m\u00e1s de \u00e9l. El contraste era obsceno: la boca de Elena llena de la pija de Pedro, mientras su culo era estirado sin piedad por Carlos. Los gemidos de ella se volvieron ininteligibles, ahogados por la carne que le obstru\u00eda la garganta, pero sus ojos, llenos de l\u00e1grimas de placer, segu\u00edan fijos en Mirta.<\/p>\n<p>Mirta no pod\u00eda apartar la vista. Su propia mano trabajaba fren\u00e9ticamente entre sus piernas, sus dedos empapados en sus jugos mientras se frotaba el cl\u00edtoris con movimientos circulares y r\u00e1pidos. su vagina brillando bajo el atardecer. Se acerc\u00f3 a Pedro por detr\u00e1s, presionando su cuerpo contra el de \u00e9l, sus pechos aplastados contra su espalda mientras deslizaba una mano hacia abajo, sobre su abdomen, hasta encontrar la base de su pija, donde los labios de Elena la devoraban.<\/p>\n<p>\u2014Te gusta, \u00bfverdad? \u2014susurr\u00f3 Mirta al o\u00eddo de Pedro, su aliento caliente haciendo que \u00e9l se estremeciera\u2014. Te gusta que esta puta te chupe mientras su marido se la mete por el culo.<\/p>\n<p>Pedro gimi\u00f3, sus manos apretando con m\u00e1s fuerza el cabello de Elena.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, amor, s\u00ed \u2014jade\u00f3\u2014. Pero me gustar\u00eda m\u00e1s si vos tambi\u00e9n te unieras.<\/p>\n<p>Mirta sonri\u00f3, sus u\u00f1as rosas ara\u00f1ando ligeramente la piel de su abdomen antes de subir, hacia sus pezones. Pero no fue all\u00ed donde se detuvo. En lugar de eso, se inclin\u00f3 hacia adelante, acercando su boca al o\u00eddo de Elena.<\/p>\n<p>\u2014Ch\u00fapasela bien, putita \u2014orden\u00f3, su voz un susurro venenoso\u2014. Porque cuando termine de acabar, quiero sentir tu lengua en mi conchita.<\/p>\n<p>Elena gimi\u00f3 en respuesta, el sonido vibrando alrededor de la pija de Pedro, y redobl\u00f3 sus esfuerzos, sus mejillas hundi\u00e9ndose mientras lo profundizaba una y otra vez. Carlos, detr\u00e1s de ella, no se qued\u00f3 atr\u00e1s. Sus embestidas se volvieron m\u00e1s brutales, el sonido h\u00famedo de sus pelotas golpeando contra la vagina de Elena mezcl\u00e1ndose con los jadeos y gemidos de todos.<\/p>\n<p>\u2014Voy a acabar putita \u2014anunci\u00f3 Carlos, su voz un gru\u00f1ido animal\u2014. Voy a llenarte el culo, puta.<\/p>\n<p>\u2014Hazlo \u2014jade\u00f3 Elena, liberando por un segundo la pija de Pedro para hablar\u2014. Ll\u00e9name, hijo de puta, quiero sentirla toda adentro.<\/p>\n<p>Eso fue todo lo que Carlos necesitaba. Con un \u00faltimo empuj\u00f3n, se hundi\u00f3 hasta el fondo, sus caderas temblando mientras su semen caliente inundaba el ano de Elena. Ella grit\u00f3, su cuerpo sacudi\u00e9ndose con el orgasmo que la atraves\u00f3, sus m\u00fasculos internos apretando la pija de Carlos mientras \u00e9l segu\u00eda bombeando, vaci\u00e1ndose dentro de ella.<\/p>\n<p>Pedro no dur\u00f3 mucho m\u00e1s. Con la boca de Elena trabajando sin descanso y las palabras sucias de Mirta resonando en su mente, sinti\u00f3 c\u00f3mo el orgasmo lo arrasaba. Agarr\u00f3 la cabeza de Elena con ambas manos, empujando su pija hasta el fondo de su garganta justo cuando el primer chorro de semen brot\u00f3 de \u00e9l. Elena lo hizo venirse sobre sus pechos, con sus ojos llorosos pero triunfantes.<\/p>\n<p>Mirta no pudo contenerse m\u00e1s. El espect\u00e1culo, las palabras, el aire cargado de sexo\u2026 todo la llev\u00f3 al borde. Con un grito ahogado, sus dedos se hundieron en su vagina palpitante, frotando su cl\u00edtoris con una furia desesperada hasta que el orgasmo la golpe\u00f3 como una ola. Su cuerpo se arque\u00f3, sus u\u00f1as rosas ara\u00f1ando la espalda de Pedro mientras las contracciones de su vagina la dejaban sin aliento. El placer la ceg\u00f3, sus muslos temblando, sus jugos resbalando por sus dedos y mezcl\u00e1ndose con el agua de la piscina que a\u00fan goteaba de su piel.<\/p>\n<p>Durante un largo momento, solo hubo jadeos y suspiros, el sonido de cuerpos recuper\u00e1ndose del \u00e9xtasis. Luego, Elena se rio, un sonido suave y satisfecho, mientras se limpiaba la comisura de los labios con el dorso de la mano.<\/p>\n<p>\u2014Dios \u2014dijo, mirando a Mirta con una sonrisa p\u00edcara\u2014, eso fue\u2026 incre\u00edble.<\/p>\n<p>Mirta, a\u00fan temblorosa, asinti\u00f3, su pecho subiendo y bajando con respiraciones profundas.<\/p>\n<p>\u2014Incre\u00edble no alcanza para describirlo \u2014respondi\u00f3, su voz a\u00fan temblorosa por el orgasmo.<\/p>\n<p>Carlos, recostado en la reposera con una sonrisa perezosa, extendi\u00f3 una mano hacia Pedro.<\/p>\n<p>\u2014Bienvenidos a nuestra casa \u2014dijo, riendo\u2014. Creo que esto se va a convertir en una tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pedro, aun recuper\u00e1ndose, asinti\u00f3, pasando un brazo alrededor de la cintura de Mirta y atray\u00e9ndola hacia \u00e9l. Ella fue sin resistencia, su cuerpo aun vibrando con los ecos del placer.<\/p>\n<p>\u2014Yo no me opongo \u2014murmur\u00f3 Mirta, apoyando su cabeza en el hombro de Pedro\u2014. De hecho, insisto.<\/p>\n<p>Y entre risas c\u00f3mplices y miradas cargadas de promesas, la noche se extendi\u00f3 ante ellos, llena de posibilidades. El aire ol\u00eda a sexo, a cloro y a sudor, y ninguno de ellos ten\u00eda prisa por que terminara. Porque, despu\u00e9s de todo, algunas experiencias no eran solo para una noche. Eran el comienzo de algo mucho m\u00e1s delicioso.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63592\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63592\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2014Voy a acabar putita \u2014anunci\u00f3 Carlos, su voz un gru\u00f1ido animal\u2014. Voy a llenarte el culo, puta. \u2014Hazlo \u2014jade\u00f3 Elena, liberando por un segundo la pija de Pedro para hablar\u2014. Ll\u00e9name, hijo de puta, quiero sentirla toda adentro. Eso fue todo lo que Carlos necesitaba. Con un \u00faltimo empuj\u00f3n, se hundi\u00f3 hasta el fondo, sus caderas temblando mientras<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63592\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63592\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":24290,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63592","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-intercambios"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6459,"today_views":16},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63593,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63592\/revisions\/63593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}