{"id":63628,"date":"2025-12-18T00:04:37","date_gmt":"2025-12-17T23:04:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63628"},"modified":"2025-12-17T22:09:33","modified_gmt":"2025-12-17T21:09:33","slug":"la-cuenta-pendiente-del-almacenero-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-cuenta-pendiente-del-almacenero-1\/","title":{"rendered":"La cuenta pendiente del almacenero (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63628\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">39<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El cami\u00f3n de la mudanza hab\u00eda llegado. Los nervios de pasar de un departamento a una casa eran enormes, el nerviosismo a full, pero con una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo que pas\u00f3, mi cabeza no para de pensar en mis puter\u00edas, aunque sab\u00eda que estaba mal. Algo en m\u00ed dec\u00eda: \u201cEst\u00e1s pagando con la misma moneda\u2026\u201d. \u00c9l se hab\u00eda vuelto m\u00e1s \u201cempresario\u201d: tel\u00e9fono todo el d\u00eda, cero atenci\u00f3n, cero relaci\u00f3n. A causa de que dej\u00f3 de entrenar, estaba m\u00e1s desarreglado; f\u00edsicamente hab\u00eda engordado, pero sus llamadas a la madrugada segu\u00edan, y los mensajes que nunca quise ver tambi\u00e9n los encontr\u00e9. Siempre me voy a arrepentir de no haber encarado esa situaci\u00f3n de golpe. Quiz\u00e1s el miedo a perder a mi hijo en ese momento, o el miedo a que \u00e9l tambi\u00e9n supiera que yo hab\u00eda sido desleal, me carcom\u00eda la cabeza\u2026 Pero bueno, nuestra relaci\u00f3n sigui\u00f3.<\/p>\n<p>El d\u00eda de la mudanza est\u00e1bamos felices: empacamos todo, lo cargamos al cami\u00f3n y, felices, emprendimos rumbo a nuestra primera casa. La hab\u00edamos pagado en conjunto, siempre como equipo. A pesar de las peleas y del alejamiento progresivo, segu\u00edamos siendo un equipo, y a\u00fan m\u00e1s con un hijo y un futuro hijo que iba a llegar.<\/p>\n<p>Al llegar al country me sent\u00ed como en una pel\u00edcula: la casa gigante, con jard\u00edn perfecto, la pileta cristalina, los adornos impecables\u2026 todo parec\u00eda sacado de un cat\u00e1logo. Cuando llegamos, varios vecinos nos saludaban desde sus veredas y nos daban la bienvenida al barrio con sonrisas amplias y alg\u00fan que otro mate ofrecido. Eso nos dio la certeza de que la elecci\u00f3n de la casa hab\u00eda sido la correcta.<\/p>\n<p>Los d\u00edas fueron pasando y, poco a poco, nos acomodamos en la casa. Tambi\u00e9n encontr\u00e9 un gym cerca para ir con mi esposo: nos anotamos y fuimos al principio, pero poco a poco \u00e9l fue dejando. Yo quer\u00eda volver a ver al tipo que me hab\u00eda enamorado a\u00f1os atr\u00e1s, pero \u00e9l al parecer ya estaba en otra. Igual no me preocup\u00e9 demasiado, porque ten\u00eda mil cosas en la cabeza: el trabajo y mi familia me manten\u00edan siempre al margen.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a un grupo de amigas vecinas que, desde el d\u00eda uno, fueron muy amables. \u00c9ramos de distintas edades y compart\u00edamos todo en los ratos libres.<\/p>\n<p>Luego de unos meses, al salir del gym, fuimos con mis amigas a comprar algo al almac\u00e9n que quedaba cerca. Ah\u00ed estaba \u00e9l: Jos\u00e9, un se\u00f1or mayor de tez blanca, con canas y barba blanca. Llevaba su atuendo habitual: camisa azul, pantal\u00f3n vaquero y un delantal. Al llegar, no me quitaba la vista de encima.<\/p>\n<p>\u2014No me vas a presentar a tu amiga linda \u2014le dijo a mi amiga con un tono p\u00edcaro.<\/p>\n<p>Cuando escuch\u00e9 eso, sent\u00ed una verg\u00fcenza tremenda. \u00bfMe vest\u00ed inapropiadamente? \u00bfMuestro demasiado? Fueron preguntas que brotaron de golpe en mi cabeza. Pero la respuesta de mi amiga me hizo entender todo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aaay, vos siempre tirando los galgos, eh! \u2014dijo ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Ah\u00ed comprend\u00ed que era el t\u00edpico hombre chamuyero argentino. No le di mayor importancia y me re\u00ed mientras me presentaba:<\/p>\n<p>\u2014Jajaja, hola, soy Julieta. Nueva en el barrio hace unos meses \u2014dije extendiendo la mano.<\/p>\n<p>\u2014Si me pareci\u00f3 escuchar que un \u00e1ngel hab\u00eda ca\u00eddo del cielo, pero no imagin\u00e9 que eras tan linda \u2014dijo estrechando y apretando mi mano.<\/p>\n<p>\u2014Por favor, Jos\u00e9, vas a espantar a tus clientas as\u00ed, jajaja \u2014dijo mi amiga mientras terminaba de comprar.<\/p>\n<p>Yo solo me re\u00ed y, por nerviosismo, no dije nada m\u00e1s. Un simple \u201cchau\u201d y otro piropo de \u00e9l quedaron flotando en el aire mientras sal\u00edamos. En el camino de vuelta, mi amiga me puso al d\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Es un chamuyerooo, jajaja.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, lo not\u00e9, jajaja. \u00bfA vos tambi\u00e9n te tira los galgos?<\/p>\n<p>\u2014Obvio, la primera vez que vine no paraba de alabarme\u2026 \u00a1incluso estando mi marido al lado! Jajaja.<\/p>\n<p>\u2014Chuuu, es bastante animado, por no decir atrevido \u2014dije, ya un poco m\u00e1s seria.<\/p>\n<p>\u2014Bastante, jajaja. Pero as\u00ed son todos los hombres, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, jajaja \u2014contest\u00e9, aunque por dentro no estaba tan segura.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda sent\u00ed algo nuevo, una chispita que llevaba meses apagada. Quiz\u00e1s los pocos halagos que tengo en casa hab\u00edan terminado por enfriar algo en m\u00ed, y ese se\u00f1or, con apenas dos palabras y una mirada que no disimulaba nada, acababa de encenderla otra vez.<\/p>\n<p>Pero no le di importancia\u2026 por ahora.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes transcurrieron en una rutina que ya empezaba a pesarme. Mi marido se levantaba temprano, caf\u00e9 en mano, tel\u00e9fono pegado a la oreja antes siquiera de darme los buenos d\u00edas. \u201cAmor, tengo reuni\u00f3n\u201d, \u201cAmor, me quedo hasta tarde\u201d, \u201cAmor, estoy cansado\u201d. Siempre lo mismo. El beso en la mejilla era mec\u00e1nico, la caricia inexistente. A veces lo miraba mientras hablaba por videollamada con sus socios y pensaba: \u00bfcu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que me mir\u00f3 as\u00ed, como si yo fuera lo m\u00e1s importante del mundo? Ya ni siquiera me preguntaba c\u00f3mo estaba, si necesitaba algo, si quer\u00eda salir. El country, que al principio parec\u00eda un sue\u00f1o, ahora se sent\u00eda como una jaula dorada: pileta, jard\u00edn, silencio\u2026 y yo sola la mayor parte del d\u00eda.<\/p>\n<p>Segu\u00ed yendo al gym casi todos los d\u00edas. Me hac\u00eda bien sentir el cuerpo moverse, sudar, recuperar la forma despu\u00e9s del embarazo. Me pon\u00eda las calzas que marcaban todo, el top ajustado, el pelo en una cola alta. No era para nadie en particular\u2026 o eso me dec\u00eda. Pero cuando sal\u00eda de ah\u00ed, con la piel todav\u00eda caliente y el pulso acelerado, pasaba por el almac\u00e9n casi sin darme cuenta. \u201cSolo para comprar agua\u201d, me justificaba. O un yogur. O una barrita de cereal. Cualquier excusa era buena.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 siempre estaba ah\u00ed, detr\u00e1s del mostrador, con esa camisa azul arremangada que dejaba ver los antebrazos fuertes y velludos. Cuando entraba, levantaba la vista y sonre\u00eda de esa manera lenta, como si tuviera todo el tiempo del mundo para mirarme.<\/p>\n<p>\u2014Lleg\u00f3 la m\u00e1s linda del country \u2014dec\u00eda en voz baja, pero lo suficientemente fuerte para que yo lo oyera.<\/p>\n<p>Yo me re\u00eda, bajaba la mirada, fing\u00eda buscar algo en las g\u00f3ndolas. Pero sent\u00eda sus ojos en m\u00ed: en las piernas, en la cintura, en el escote que se formaba cuando me agachaba a tomar algo de abajo. Y me gustaba. Dios, c\u00f3mo me gustaba. En casa nadie me miraba as\u00ed desde hac\u00eda meses. Mi marido ni siquiera se daba cuenta cuando me pon\u00eda lencer\u00eda nueva. Pero Jos\u00e9\u2026 Jos\u00e9 me devoraba con la mirada cada vez que entraba, y con cada piropo, con cada \u201c\u00bfTodo bien, reina?\u201d dicho en ese tono ronco, yo sent\u00eda que volv\u00eda a existir.<\/p>\n<p>Una tarde entr\u00e9 sola, despu\u00e9s de un entrenamiento pesado. Estaba transpirada, el pelo pegado a la nuca, las mejillas coloradas. Me acerqu\u00e9 al mostrador con una botella de agua y un paquete de galletitas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntrenando duro, eh? \u2014pregunt\u00f3, apoyando los codos en la madera, acerc\u00e1ndose un poco m\u00e1s de lo necesario.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, un poco \u2014respond\u00ed, tratando de sonar casual, pero la voz me sali\u00f3 m\u00e1s suave de lo normal.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 mir\u00e1ndome un segundo largo. Despu\u00e9s baj\u00f3 la voz:<\/p>\n<p>\u2014Se te nota. Est\u00e1s\u2026 radiante.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que el calor me sub\u00eda desde el pecho hasta la cara. Nadie me dec\u00eda cosas as\u00ed. Nadie. En casa, lo m\u00e1s cercano a un cumplido era un \u201c\u00bfYa cenamos?\u201d distra\u00eddo mientras miraba el celular.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014murmur\u00e9, y por primera vez no desvi\u00e9 la mirada.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, esa sonrisa de hombre que sabe exactamente el efecto que causa.<\/p>\n<p>\u2014Cuando quieras venir a descansar un rato ac\u00e1 atr\u00e1s, hay aire acondicionado y caf\u00e9 fresco. Nadie te va a molestar.<\/p>\n<p>No respond\u00ed nada. Solo pagu\u00e9, tom\u00e9 la bolsa y sal\u00ed. Pero mientras caminaba de vuelta a casa, con el sol cayendo y el barrio en silencio, sent\u00ed esa chispita otra vez, m\u00e1s fuerte. Sent\u00ed que me deseaban. Que me ve\u00edan. Que era mujer, no solo mam\u00e1, esposa o decorado de una casa perfecta.<\/p>\n<p>Y aunque sab\u00eda que estaba mal, aunque una parte de m\u00ed gritaba que parara ah\u00ed\u2026 otra parte, la que llevaba meses apagada, susurraba: \u201cDejalo que te mire un ratito m\u00e1s. Total\u2026 nadie se entera\u201d.<\/p>\n<p>Las visitas al almac\u00e9n se volvieron m\u00e1s frecuentes. Al principio eran excusas tontas: un paquete de yerba que \u201cse me acab\u00f3 de golpe\u201d, una gaseosa fr\u00eda despu\u00e9s del gym, un chocolate para el antojo de media tarde. Pero en el fondo sab\u00eda que iba porque quer\u00eda sentir esa mirada otra vez. Esa que me recorr\u00eda entera, sin apuro, como si yo fuera lo \u00fanico interesante en todo el country.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 lo notaba, claro. Y poco a poco empez\u00f3 a subir la apuesta.<\/p>\n<p>Una tarde entr\u00e9 con las calzas todav\u00eda h\u00famedas de sudor y el top pegado al cuerpo. \u00c9l estaba acomodando unas botellas en la heladera y, al verme, dej\u00f3 lo que hac\u00eda y se acerc\u00f3 despacio.<\/p>\n<p>\u2014Mir\u00e1 c\u00f3mo ven\u00eds hoy\u2026 parece que el gym te trata bien, eh \u2014dijo con esa voz grave, apoy\u00e1ndose en el mostrador\u2014. O capaz que sos vos la que lo trata bien a \u00e9l.<\/p>\n<p>Me re\u00ed, nerviosa, buscando algo en la g\u00f3ndola para no mirarlo fijo.<\/p>\n<p>\u2014Exagerado \u2014murmur\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014No, para nada. Si segu\u00eds as\u00ed, vas a tener que poner un cartel de \u201cpeligro: curva cerrada\u201d cuando pas\u00e1s por ac\u00e1.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que me ard\u00edan las mejillas, pero no me fui. Me qued\u00e9 charlando un rato m\u00e1s de lo necesario, sobre el calor, sobre lo caro que estaba todo, sobre cualquier pavada. Y \u00e9l, cada tanto, soltaba una m\u00e1s:<\/p>\n<p>\u2014Con ese bronceado est\u00e1s para revista, reina. Tu marido debe estar chocho de tenerte en casa.<\/p>\n<p>Yo bajaba la vista, sonre\u00eda y cambiaba de tema r\u00e1pido. Porque aunque me gustaba escucharlo, aunque me hac\u00eda sentir viva, todav\u00eda no estaba lista para cruzar esa l\u00ednea. Todav\u00eda no.<\/p>\n<p>En casa, por esos d\u00edas, intent\u00e9 arreglar lo nuestro. De verdad lo intent\u00e9.<\/p>\n<p>Una noche prepar\u00e9 cena especial: asado con chimichurri casero, vino que nos gustaba, velas en la mesa del patio. Me puse un vestido corto, sin corpi\u00f1o, el pelo suelto. Cuando mi marido lleg\u00f3, lo recib\u00ed con un beso largo, de esos que antes nos daban ganas de todo.<\/p>\n<p>\u2014Amor, hoy quiero que sea una noche nuestra \u2014le dije al o\u00eddo, roz\u00e1ndole el cuello con los labios.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, me dio una palmada en el culo y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Dale, pero r\u00e1pido que ma\u00f1ana tengo reuni\u00f3n temprano.<\/p>\n<p>Cenamos, charlamos un poco, y cuando subimos al dormitorio lo busqu\u00e9 con ganas. Me sub\u00ed encima, lo bes\u00e9 despacio, le mord\u00ed el l\u00f3bulo de la oreja como sab\u00eda que le gustaba antes. Pero \u00e9l estaba\u2026 distra\u00eddo. El celular vibraba en la mesita y cada tanto lo miraba de reojo. El sexo fue mec\u00e1nico: unos minutos, un gemido forzado, y listo. Despu\u00e9s se dio vuelta y se durmi\u00f3 en dos segundos.<\/p>\n<p>Yo me qued\u00e9 mirando el techo, con el cuerpo todav\u00eda caliente pero vac\u00edo. Y en la cabeza, sin querer, apareci\u00f3 la voz de Jos\u00e9: \u201cEst\u00e1s radiante, reina\u201d.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente volv\u00ed al almac\u00e9n. Esta vez sola, sin excusa s\u00f3lida. Solo quer\u00eda un caf\u00e9.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 me lo sirvi\u00f3 en la trastienda, donde hab\u00eda una mesita chiquita y el aire acondicionado que zumbaba bajito. Me mir\u00f3 de arriba abajo mientras yo me sentaba.<\/p>\n<p>\u2014Hoy ven\u00eds m\u00e1s tranquila\u2026 \u00bftodo bien en el palacio? \u2014pregunt\u00f3, con un tono que ya no era solo p\u00edcaro. Hab\u00eda algo m\u00e1s hondo.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, todo bien \u2014ment\u00ed, revolviendo el caf\u00e9.<\/p>\n<p>\u00c9l se sent\u00f3 enfrente, no muy cerca, pero lo suficiente para que yo oliera su loci\u00f3n mezclada con el aroma a fiambres y cigarrillo que siempre tra\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Sab\u00e9s que ac\u00e1 pod\u00e9s hablar de lo que quieras, \u00bfno? Yo escucho\u2026 y no juzgo.<\/p>\n<p>Lo mir\u00e9 un segundo largo. Sus ojos claros, las arrugas en las comisuras, la barba blanca que le daba un aire de hombre curtido pero c\u00e1lido. Sent\u00ed ganas de contarle todo: la soledad, la indiferencia, el vac\u00edo. Pero me fren\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Gracias, Jos\u00e9. Sos muy amable.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3 de lado, se inclin\u00f3 un poquito m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Amable no, Juli. Me gust\u00e1s. Y me gusta verte entrar por esa puerta. Aunque sea para comprar un chicle.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 helada. Fue la primera vez que lo dijo tan claro. No un piropo, no un chamuyo. Algo directo.<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva, me levant\u00e9 r\u00e1pido.<\/p>\n<p>\u2014Tengo que irme\u2026 gracias por el caf\u00e9.<\/p>\n<p>Sal\u00ed casi corriendo, con el coraz\u00f3n latiendo fuerte. En la vereda me par\u00e9 un segundo, respirando hondo. Me sent\u00eda culpable, excitada, confundida. Todo junto.<\/p>\n<p>Esa noche intent\u00e9 de nuevo con mi marido. Le mand\u00e9 mensajes hot durante el d\u00eda, fotos sugerentes desde el ba\u00f1o. Cuando lleg\u00f3, lo esper\u00e9 en lencer\u00eda negra, m\u00fasica suave, todo preparado.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l lleg\u00f3 tarde, cansado, con olor a cerveza de alguna \u201creuni\u00f3n de trabajo\u201d. Me dio un beso r\u00e1pido en la frente.<\/p>\n<p>\u2014Amor, ma\u00f1ana seguimos, eh. Estoy muerto.<\/p>\n<p>Se durmi\u00f3 en el sill\u00f3n viendo f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Yo me met\u00ed en la cama sola, con la concha palpitando de bronca y deseo reprimido. Y por primera vez, mientras me tocaba pensando en nadie en particular\u2026 la cara que apareci\u00f3 fue la de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda no. Todav\u00eda no ca\u00eda.<\/p>\n<p>Solo dejaba que la llama creciera, despacito, mientras intentaba salvar lo que quedaba en casa.<\/p>\n<p>Esa noche decid\u00ed que iba a ser la \u00faltima vez que lo intentaba con todo. Si despu\u00e9s de esto nada cambiaba, ya no iba a seguir remando sola.<\/p>\n<p>Me prepar\u00e9 como si fuera una cita con un desconocido: ducha larga, crema por todo el cuerpo, el perfume que s\u00e9 que le vuelve loco, lencer\u00eda roja nueva \u2014tanguita de encaje que apenas cubr\u00eda nada y un corpi\u00f1o que empujaba las tetas bien arriba\u2014. Baj\u00e9 la luz del dormitorio, puse m\u00fasica suave con bajo que retumba, esa playlist que antes nos pon\u00eda a mil.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 del trabajo, lo recib\u00ed en la puerta con un beso profundo, la lengua adentro, las manos en su nuca.<\/p>\n<p>\u2014Hoy no hay excusas, amor. Te quiero entero \u2014le susurr\u00e9 al o\u00eddo, mordisque\u00e1ndole el l\u00f3bulo.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, sorprendido, y me agarr\u00f3 el culo por encima del vestido corto. Subimos al cuarto y ah\u00ed empec\u00e9 mi show.<\/p>\n<p>Puse una canci\u00f3n m\u00e1s caliente y me par\u00e9 frente a \u00e9l. Me mov\u00ed despacio, ondulando las caderas, baj\u00e1ndome el vestido cent\u00edmetro a cent\u00edmetro hasta quedar en lencer\u00eda. Me gir\u00e9, le mostr\u00e9 el culo, me agach\u00e9 un poco para que viera c\u00f3mo la tanga se hund\u00eda entre las nalgas. \u00c9l ya estaba duro, se le marcaba en el pantal\u00f3n. Me acerqu\u00e9 gateando por la cama, le abr\u00ed el cierre y saqu\u00e9 esa pija que tanto conoc\u00eda.<\/p>\n<p>La ten\u00eda caliente, venosa, ya goteando un poco en la punta. La mir\u00e9 a los ojos mientras la lam\u00eda de abajo arriba, lenta, saboreando la sal de su piel. Despu\u00e9s me la met\u00ed entera en la boca, hasta la garganta, tragando para que sintiera el apret\u00f3n. Sub\u00eda y bajaba r\u00e1pido, chupando fuerte, con una mano en las bolas masaje\u00e1ndolas y la otra en la base apretando. \u00c9l gem\u00eda, me agarraba el pelo, empujaba un poco la cadera.<\/p>\n<p>\u2014Juli\u2026 la puta madre\u2026<\/p>\n<p>Lo dej\u00e9 al borde y me sub\u00ed encima. Me corr\u00ed la tanguita a un lado sin sacarla y me la clav\u00e9 de una, despacio, sintiendo c\u00f3mo me abr\u00eda, c\u00f3mo me llenaba hasta el fondo. Estaba re mojada, se escuchaba el ruido h\u00famedo cada vez que bajaba. Empec\u00e9 a cabalgarlo fuerte, las tetas rebotando fuera del corpi\u00f1o, los pezones duros rozando su pecho. \u00c9l me agarraba las caderas y me ayudaba a subir y bajar, pero yo llevaba el ritmo: r\u00e1pido, profundo, girando la pelvis para que la pija rozara justo ah\u00ed adentro.<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9 para besarlo, le met\u00ed la lengua mientras segu\u00eda movi\u00e9ndome, y con una mano baj\u00e9 y me empec\u00e9 a tocar el cl\u00edtoris en c\u00edrculos. Sent\u00eda que me ven\u00eda, que me ven\u00eda fuerte.<\/p>\n<p>\u2014Venite conmigo \u2014le orden\u00e9, jadeando.<\/p>\n<p>\u00c9l gru\u00f1\u00f3, me agarr\u00f3 m\u00e1s fuerte y empuj\u00f3 desde abajo. Me corr\u00ed primero, apret\u00e1ndolo todo adentro, temblando, mojad\u00edsima, gimiendo en su boca. Dos embestidas m\u00e1s y \u00e9l se descarg\u00f3, caliente, profundo, llen\u00e1ndome con chorros que sent\u00eda golpear contra las paredes.<\/p>\n<p>Nos quedamos as\u00ed un rato, yo encima, \u00e9l todav\u00eda adentro, los dos agitados.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 que esta vez iba a ser distinto. Que despu\u00e9s vendr\u00eda el abrazo, la charla, el \u201cte amo\u201d de verdad.<\/p>\n<p>Pero no.<\/p>\n<p>A los dos minutos se sali\u00f3 despacio, me dio un beso en la frente y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Estuvo incre\u00edble, amor\u2026 pero ma\u00f1ana tengo que levantarme a las seis.<\/p>\n<p>Se dio vuelta y en menos de cinco minutos ya estaba roncando.<\/p>\n<p>Yo me qued\u00e9 mirando el techo, con el semen resbalando entre las piernas, el cuerpo todav\u00eda temblando\u2026 y un vac\u00edo enorme en el pecho.<\/p>\n<p>Esa fue la \u00faltima vez que me esforc\u00e9 tanto por nosotros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa noche, ya no intent\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y cuando al d\u00eda siguiente pas\u00e9 por el almac\u00e9n y Jos\u00e9 me mir\u00f3 como si yo fuera el postre m\u00e1s rico del mundo\u2026 ya no tuve tantas ganas de resistirme.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63628\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63628\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Lo dej\u00e9 al borde y me sub\u00ed encima. Me corr\u00ed la tanguita a un lado sin sacarla y me la clav\u00e9 de una, despacio, sintiendo c\u00f3mo me abr\u00eda, c\u00f3mo me llenaba hasta el fondo. Estaba re mojada, se escuchaba el ruido h\u00famedo cada vez que bajaba. Empec\u00e9 a cabalgarlo fuerte, las tetas rebotando fuera del corpi\u00f1o, los pezones duros rozando<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63628\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63628\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31923,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63628","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":13548,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31923"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63628"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63630,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63628\/revisions\/63630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}