{"id":63687,"date":"2025-12-23T00:02:11","date_gmt":"2025-12-22T23:02:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63687"},"modified":"2025-12-22T17:39:47","modified_gmt":"2025-12-22T16:39:47","slug":"mi-vecino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-vecino\/","title":{"rendered":"Mi vecino"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63687\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esto ocurri\u00f3 hace mucho tiempo. En otro relato cont\u00e9 que de muy joven me gustaba usar los tacos altos de mi madre, como as\u00ed algunas prendas femeninas. Mi primer par lo compr\u00e9 a los 18 a\u00f1os y el segundo un a\u00f1o despu\u00e9s. Este \u00faltimo era un par de zapatos cl\u00e1sicos de taco muy alto y fino, color rojo brilloso. En esa \u00e9poca pasabamos varias semanas al a\u00f1o en la casa quinta de las afueras. En el lugar yo ten\u00eda un escondite donde guardaba algunas de mis cosas de mujer. Y se me dio lo que tanto esperaba.<\/p>\n<p>Mi padre se ausentaba por varios d\u00edas por razones de trabajo en su inmobiliaria, y mi madre lo acompa\u00f1aba. Ya comenzaba a sentirme en la gloria. Partieron un viernes y el sabado era el d\u00eda &#8220;D&#8221;. Los peones no trabajaban y Don Mario, el casero ten\u00eda su franco semanal. Me despert\u00e9 cerca del mediod\u00eda, maldiciendo por haberme perdido la ma\u00f1ana, y trat\u00e9 de remediarlo r\u00e1pidamente. Decid\u00ed dar un paseo por la tarde como a mi tanto me gustaba.<\/p>\n<p>Me duch\u00e9 y comenc\u00e9 a vestirme. Me coloqu\u00e9 una tanguita y un corpi\u00f1o de color rojo, (medio al pedo porque no ten\u00eda tetas), medias finas negras bien transparentes, un sueter de hilo blanco con escote en V y una minifalda color rojo p\u00e1lido. Me calc\u00e9 los tacos altos rojo y me sent\u00eda en las nubes. Era la primera vez que los iba a usar fuera de mi cuarto. Complet\u00e9 mi atav\u00edo con una campera de jean y me pint\u00e9 los labios de rosa palido. Mi pelo ten\u00eda el largo suficiente para parecer femenino, con la ayuda de un vincha. Sali y me dirig\u00ed a la cochera a buscar el coche de mi madre.<\/p>\n<p>La suave brisa en las piernas y el repiqueteo de mis tacos en la veredita me pon\u00edan a volar. El auto era un Peugeot 404 blanco con palanca al volante. Temblando como una hoja, lo puse en marcha y part\u00ed. Anduve largo rato por caminos forestales recorriendo plantaciones y otras quintas. Aparqu\u00e9 en un lugar solitario, descend\u00ed del veh\u00edculo y anduve por entre los \u00e1rboles un tiempo prudente. No me animaba a ser visto por alguien. A las tres horas de mi partida. decid\u00ed regresar, y cuando estaba llegando a la quinta donde, supuestamente estaba mi seguridad, las cosas comenzaron a complicarse.<\/p>\n<p>Por la excitaci\u00f3n que tra\u00eda, me descuid\u00e9 y cuando estaba llegando a la cochera, se meti\u00f3 la rueda trasera en la zanjita de riego y me encaj\u00e9. Comenc\u00e9 a acelerar desesperado, se desliz\u00f3 de costado y la rueda izquierda tambi\u00e9n termin\u00f3 en la zanja. \u00a1Me quise morir!. Intent\u00e9 varias veces dando marcha atr\u00e1s y hacia adelante, pero result\u00f3 in\u00fatil. Cada vez me encajaba m\u00e1s. Aunque estaba en un lugar seguro, me atormentaba por ser el auto de mi madre. Baj\u00e9 y cuando vi las ruedas traseras, casi me pongo a llorar. Estaban hundidas casi hasta la mitad.<\/p>\n<p>Mientras observaba, notaba como mis tacos altos y finos se enterraban en el cesped. \u00a1Y faltaba lo peor! Segu\u00eda mirando el coche como si fuera a salir por arte de magia, cuando de pronto escucho una voz a mis espaldas que pregunta: -\u00bfQue te pas\u00f3, muchacho? \u00a1S\u00ed que est\u00e1s encajado!-.<\/p>\n<p>Y como todo puede empeorar, al girar para ver qui\u00e9n era, se me sali\u00f3 un zapato y ca\u00ed al suelo de costado. Y la voz se hizo presente de nuevo: -Los tacos altos no son para el campo, nene-. Era Mart\u00edn, el se\u00f1or de la quinta vecina. El susto, la verg\u00fcenza y la desesperaci\u00f3n, corr\u00edan una carrera en mi mente. Pero ganaron mis palabras balbuceantes: -Si&#8230; no\u2026 s\u00ed&#8230; me quede encajado, Mart\u00edn, y no puedo salir&#8230; Yo&#8230; -. \u00c9l respondi\u00f3: -No sientas miedo. Ahora voy con la chata y te saco. Y por lo dem\u00e1s&#8230; no discrimino y soy muy reservado-.<\/p>\n<p>Fui perdiendo el miedo pero lo suplant\u00f3 la incertidumbre. Estaba decidiendo que hacer, pero al toque Mart\u00edn lleg\u00f3 con la camioneta. En unos pocos minutos el auto estuvo fuera de la zanja. Le agradec\u00ed enormemente y sin haberlo pensado lo invit\u00e9 a cenar a la casa. Me dijo que si yo iba a estar vestido as\u00ed, seria un placer acompa\u00f1arme a cenar. Porque a \u00e9l le parecia que esa ropita me quedaba muy bien. Sin evaluar nada le respond\u00ed que s\u00ed y quedamos a las nueve.<\/p>\n<p>Mi cabeza estaba a mil. Buscaba motivos por los que me ma hab\u00eda puesto esa condici\u00f3n, pero siempre llegaba a la misma conclusi\u00f3n. \u00a1Mart\u00edn me quer\u00eda coger!. O quiz\u00e1s pensaba eso porque era un deseo m\u00edo. Y bueno, lo iba a averiguar unas horas despu\u00e9s. Yo hab\u00e1 tenido un par de experiencias con muchachos de mi edad, pero esto me parec\u00eda distinto. Con el transcurrir del tiempo, me iba calentando y decid\u00ed esperarlo bien &#8220;puta&#8221;. Me puse lencer\u00eda de encaje negra, medias de red, un vestidito mini color celeste que se ajustaba como una segunda piel y los tacos altos negros, igual a los rojos, pero dos cent\u00edmetro mas altos todav\u00eda.<\/p>\n<p>No se donde fue a parar mi coraz\u00f3n, cuando Mart\u00edn se apareci\u00f3 en la puerta. Vest\u00eda una remera de cuello redondo, unos jeans color arena y mocasines impecables. Y por lo que pude notar, mi atuendo lo impact\u00f3. Le ofrec\u00ed un trago y me dirig\u00ed al barcito del living contoneandome sobre los vertiginosos tacos. Serv\u00ed dos copas y nos sentamos en el sof\u00e1, uno al lado del otro. Premeditadamente cruc\u00e9 las piernas y dej\u00e9 a la vista una buena porci\u00f3n de muslo. Dej\u00f3 el vaso a un lado y me dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Que lindas piernas ten\u00e9s, querido! \u00bfPuedo tocarlas? Digo&#8230; si no te incomoda.<\/p>\n<p>-En realidad me siento bien con vos, Mart\u00edn. Pod\u00e9s hacerlo.<\/p>\n<p>-Y con esas medias y los tacos pareces una diosa. Est\u00e1s re bueno&#8230; Bah re buena.<\/p>\n<p>-Gracias, y ten\u00e9s raz\u00f3n. Para vos puedo ser &#8220;ella&#8221;.<\/p>\n<p>Y ya no pude decir m\u00e1s. Resulta dif\u00edcil gesticular palabra con una lengua ajena casi metida hasta la garganta, ja. Casi me asfixia con ese beso. Comenzamos a recorrer cada cent\u00edmetro de nuestros cuerpos. \u00e9l no paraba de besarme y tratarme como mujer. Yo notaba como su verga se iba poniendo tiesa y no aguant\u00e9 m\u00e1s. En tiempo record lo desnud\u00e9 de la cintura hacia abajo y, arrodillandome, llev\u00e9 su pija a mis labios. Quer\u00eda ir jugando con mi lengua, como hab\u00eda visto en alguna pel\u00edcula pero mi calentura pudo m\u00e1s. Me la met\u00ed de una en la boca y comenc\u00e9 a chupar casi con desesperaci\u00f3n. Al cabo de unos minutos, me dijo:<\/p>\n<p>-Par\u00e1. Par\u00e1 hermosa. No quiero acabar todav\u00eda. Si no te opon\u00e9s me gustar\u00eda cogerte.<\/p>\n<p>-Para eso la estoy calentando. \u00a1Dale, cogeme, papi!. Damela toda&#8230; mi culito espera.<\/p>\n<p>Su verga era m\u00e1s bien chica, pero erecta no era nada para despreciar. Y el tipo sab\u00eda lo que hac\u00eda. Me fue dilatando el agujerito lentamente con los dedos y luego comenz\u00f3 a penetrarme. Yo lanc\u00e9 un gritito, que fue m\u00e1s por sentirme &#8220;minita&#8221;, que por dolor. El guacho sab\u00eda lo que hac\u00eda. Me cogi\u00f3 en varias posiciones y siempre a fondo. Nos dec\u00edamos de todo, pero mentir\u00eda si digo que recuerdo esas palabras. De pronto me puso de espaldas en el sof\u00e1, levant\u00f3 mis piernas y me la meti\u00f3 hasta el fondo. Y comenz\u00f3 a bombear con un frenes\u00ed que me sacud\u00eda hasta la cabeza. Era divino sentir esa pija en mi culo. Y mirarlo a \u00e9l a la cara y ver tambien mis adorados tacos altos bamboleandose a cada sacudida, me transport\u00f3 al cielo. Al cielo de las putas, jaja.<\/p>\n<p>De golpe me la sac\u00f3 y acab\u00f3 sobre mis nalguitas. \u00a1Ahh, qu\u00e9 placer! Ni fui al ba\u00f1o. Me limpi\u00e9 con papal higi\u00e9nico, me sub\u00ed la tanguita y, sin ponerme el vestido fui a la cocina a preparar caf\u00e9. Obviamente haciendo sonar mis tacos altos en el piso. Bebimos una taza de caf\u00e9 abrazados como si fueramos novios (novios calentones, jaja) y antes de marcharse me dijo que cuando volvieran mis padres, si yo quer\u00eda, pod\u00eda visitarlo en su casa, ya que viv\u00eda solo. Le dije que era lo que yo m\u00e1s deseaba y nos despedimos con un beso apasionado al mango.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda me sent\u00ed bien mujer y sobre todo bien puta. En proximas entregas les ir\u00e9 contando m\u00e1s de esa \u00e9poca y de m\u00e1s adelante. Espero les guste y gracias por leerme. Besitos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63687\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63687\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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