{"id":63711,"date":"2025-12-25T12:02:36","date_gmt":"2025-12-25T11:02:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63711"},"modified":"2025-12-25T10:20:26","modified_gmt":"2025-12-25T09:20:26","slug":"doble-infidelidad-donde-caben-dos-caben","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/doble-infidelidad-donde-caben-dos-caben\/","title":{"rendered":"Doble infidelidad: Donde caben dos caben\u2026"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63711\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">15<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato podr\u00eda considerarse la continuaci\u00f3n de \u201cDoble infidelidad\u201d, pero si no han le\u00eddo el primero, no se preocupen, es un relato con historia propia.<\/p>\n<p>En casa del jefe.<\/p>\n<p>Don Juli\u00e1n, un var\u00f3n que rondaba los cincuenta, se baj\u00f3 los calzoncillos y se encaram\u00f3 sobre su esposa que yac\u00eda en la cama a su lado. Ella era seis a\u00f1os menor, ten\u00eda un culo generoso y ese d\u00eda dorm\u00eda, al igual que su hombre, en ropa interior.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces osito m\u00edo? -dijo la mujer poco acostumbrada a salir de rutinas.<\/p>\n<p>-Lo que ves. -respondi\u00f3 su marido mientras le bajaba las bragas.<\/p>\n<p>El contacto con el co\u00f1o peludo increment\u00f3 su deseo. Coloc\u00f3 el pene en posici\u00f3n y la penetr\u00f3 mec\u00e1nicamente. Como siempre. La \u00fanica novedad era el d\u00eda y la hora. Nunca manten\u00edan relaciones los viernes por la noche.<\/p>\n<p>La mujer, que se llamaba Margarita, gimi\u00f3, un poco por seguir la rutina al principio. No obstante, aquel cambio de d\u00eda y hora, aquella novedad, unida al roce, estaban excit\u00e1ndola m\u00e1s de lo que querr\u00eda confesar.<\/p>\n<p>Por unos instantes se entreg\u00f3 al placer y olvido lo que le preocupaba. Su conciencia muda durante unos minutos.<\/p>\n<p>La mente de su marido, estaba en una situaci\u00f3n parecida, quer\u00eda decirle algo a su esposa, pero dudaba en la forma y en el momento. Finalmente, dando un \u00faltimo empuj\u00f3n, sac\u00f3 su miembro, se tumb\u00f3 a un lado boca arriba y agarrando su henchido miembro eyacul\u00f3, el semen mojando sus muslos, como si hubiese acabado de masturbarse en solitario.<\/p>\n<p>-Cari\u00f1o. \u00bfQui\u00e9n era el tipo al que tocabas el culo en la ducha? -solt\u00f3 de repente.<\/p>\n<p>Margarita tard\u00f3 en responder.<\/p>\n<p>Pero cuando habl\u00f3, dijo muchas cosas interesantes.<\/p>\n<p>En la oficina.<\/p>\n<p>Martina estaba satisfecha. Su nuevo puesto no solo hab\u00eda supuesto un incremento sustancial del salario, si no que ahora pod\u00eda mandar. Y entre las nuevas personas a su cargo estaba Gema. Su rival. Podr\u00eda haberla despedido, pero eso no era ni pr\u00e1ctico, ni oportuno, ni interesante. As\u00ed que se content\u00f3 con ponerla a prueba. Era injusto, quiz\u00e1s, pero los perdedores no solo son derrotados, si no que pasan a servir a sus nuevos due\u00f1os.<\/p>\n<p>-Necesito el nuevo informe para ma\u00f1ana. -le comunic\u00f3 media hora antes de salir.<\/p>\n<p>Gema pens\u00f3 en protestar. Aquella tarea llevaba horas y no era justo. Sin embargo se trag\u00f3 su orgullo y se limit\u00f3 a asentir.<\/p>\n<p>\u201cVaya, que fastidio.\u201d Pens\u00f3 Martina al quedarse sin poder acusarla de indisciplina. Pero bueno, todo se andar\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras pensaba en todo esto recibi\u00f3 la llamada de don Juli\u00e1n, su jefe.<\/p>\n<p>-Martina, \u00bfqu\u00e9 tal lo llevas? Mira, te llamo porque estoy un poco decepcionado y no s\u00e9 si t\u00fa podr\u00edas ayudarme.<\/p>\n<p>-Se\u00f1or, s\u00ed claro. Necesita algo de m\u00ed. Relajarse quiz\u00e1s. Entiendo que lo de su esposa le afecte, yo puedo distraerle. Sabe que tengo pareja pero vamos. Si necesita, bueno, ya sabe\u2026 d\u00edgamelo y lo arreglamos.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n la mir\u00f3. Como no se habr\u00eda dado cuenta antes. Esta empleada era una manipuladora de libro.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, jodidamente atractiva.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1s no le importe a mi mujer\u2026 o mejor aun, ser\u00eda un regalo de\u2026\u201d pens\u00f3<\/p>\n<p>Y luego en voz alta a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfTe importa que llame a mi mujer? Espera aqu\u00ed, Ser\u00e1 un minuto.<\/p>\n<p>Martina neg\u00f3 con la cabeza contrariada, la preocupaci\u00f3n reflejada en su rostro . Todo aquello empezaba a \u00edrsele de las manos. De repente tuvo miedo. Miedo a perderlo todo. Miedo a que haber vendido su cuerpo y su dignidad no sirviera para nada.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n volvi\u00f3 y habl\u00f3 con claridad.<\/p>\n<p>-Mi mujer quiere que limpies la casa, cocines y friegues para nosotros.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 motivo? -pregunt\u00f3 la aludida<\/p>\n<p>-Sabes muy bien el motivo. Mi esposa ha tonteado con un hombre m\u00e1s joven\u2026 pero la enga\u00f1aron sabes.<\/p>\n<p>Martina trag\u00f3 saliva y no dijo nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>En casa del jefe.<\/p>\n<p>Lavar el inodoro. Pasar la bayeta por la taza d\u00f3nde su jefe y la esposa de su jefe hab\u00edan incrustado sus culos. Levantar la tapa y eliminar las manchas de orina, fregar el suelo.<\/p>\n<p>Todo hab\u00eda sido humillante.<\/p>\n<p>Luego puso la cena en la mesa de la pareja y se le permiti\u00f3 tomar un poco de queso y un vaso de leche en la cocina.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde. Mientras fregaba los platos con las manos enguantadas en goma color rosa p\u00e1lido. Not\u00f3 la presencia de la mujer de su jefe a su lado, susurr\u00e1ndole al oido.<\/p>\n<p>-Tu marido folla muy bien.<\/p>\n<p>Martina se rebel\u00f3 con la mirada. Es cierto que ella hab\u00eda incitado a su esposo a coquetear con esa mujer con el fin de que su jefe se inhibiera y mantuviese relaciones sexuales con ella. El plan funcion\u00f3, ella asegur\u00f3 su ascenso, sin embargo Mario, que as\u00ed se llamaba su marido, debi\u00f3 cometer un error\u2026 porque aquella bruja hab\u00eda adivinado todo.<\/p>\n<p>-Te queda muy bien esa carita de cabreo.<\/p>\n<p>Martina no aguant\u00f3 m\u00e1s y replic\u00f3 en voz alta.<\/p>\n<p>-Mi marido no se ha enrollado contigo. Como mucho te ha visto y tocado ese culo grande que te cuelga ah\u00ed atr\u00e1s .<\/p>\n<p>-As\u00ed que te gustan los culos\u2026 eh. -replic\u00f3 Margarita situ\u00e1ndose a su espalda y presionando su co\u00f1o contra el, en comparaci\u00f3n, culito de su \u201ccriada\u201d.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces? -replic\u00f3 la joven terminando de lavar los platos.<\/p>\n<p>-Darte por culo\u2026 las mujeres lo hacemos as\u00ed, sabes. Anda, b\u00e1jate los pantalones. Espera que tienes las manos ocupadas. Tu sigue con tu tarea que ya me encargo yo.<\/p>\n<p>La due\u00f1a de la casa baj\u00f3 los pantalones y las bragas de Martina. El trasero era perfecto, terso, firme y con una rajita deliciosa.<\/p>\n<p>La bes\u00f3 en el cuello.<\/p>\n<p>Y golpe\u00f3 con su sexo el trasero de nuevo imitando el acto sexual.<\/p>\n<p>Se baj\u00f3 sus propios pantalones y bragas. Ech\u00f3 mano a las tetas de Martina. Y movi\u00f3 sus caderas. Su sexo chocando contra las nalgas. Su respiraci\u00f3n agitada.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is? -pregunt\u00f3 Juli\u00e1n desde la distancia.<\/p>\n<p>Hab\u00eda estado observando un par de minutos como el generoso trasero de su mujer cubr\u00eda el culo de su empleada, contray\u00e9ndose con cada empuj\u00f3n.<\/p>\n<p>Su mano bajo el pantal\u00f3n, masajeando suavemente el pene que empezaba a crecer.<\/p>\n<p>Margarita se dio la vuelta y Martina, todav\u00eda con los guantes de goma puestos, hizo lo mismo. De frente el var\u00f3n pudo observar la diferencia de co\u00f1itos. Uno, el de su esposa, poblado por largos pelos negros. El otro, el de la joven, totalmente afeitado.<\/p>\n<p>Las mujeres, a su vez, se fijaron en el bulto del pantal\u00f3n. Parec\u00eda que alguien hubiese montado una tienda de campa\u00f1a ah\u00ed. La erecci\u00f3n obvia, el pene prisionero empujando, queriendo romper la tela.<\/p>\n<p>-Vamos al dormitorio\u2026 los tres -orden\u00f3 Margarita.<\/p>\n<p>All\u00ed, en la habitaci\u00f3n Juli\u00e1n se dej\u00f3 desnudar. Todav\u00eda de pie, la lengua de su mujer se encarg\u00f3 de atender su miembro, mientras que su empleada, tambi\u00e9n de rodillas, separ\u00f3 con las manos sus peludos gl\u00fateos y pos\u00f3 la punta de la lengua en el ano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un rato, las dos mujeres se pusieron a cuatro sobre la cama. Juli\u00e1n penetr\u00f3 a su mujer primero. Luego, con algo de suspense, hizo lo propio con Martina.<\/p>\n<p>Martina. Has sido una chica muy mala. -dijo la mujer con la que compart\u00eda org\u00eda.<\/p>\n<p>-Cari\u00f1o, \u00bfque hacemos en esta casa con las personas traviesas?<\/p>\n<p>-Darles una buena azotaina. -respondi\u00f3 Juli\u00e1n.<\/p>\n<p>La mujer madura se sent\u00f3 en una silla y Martina se recost\u00f3 boca abajo sobre su regazo. Las piernas bien abiertas.<\/p>\n<p>El hombre se puso frente a la chica, muy cerca.<\/p>\n<p>Margarita le dio un azote.<\/p>\n<p>Don Juli\u00e1n introduzco su pene en la boca de la joven y los dedos de su esposa se hundieron en el sexo h\u00famedo de la azotada que arque\u00f3 su cuerpo.<\/p>\n<p>Luego, todo fue muy r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Una lluvia de nalgadas dejando un culito rojo y la descarga de todo un jefe en la boca de su empleada.<\/p>\n<p>Fuera, hac\u00eda ya tiempo que la noche cubr\u00eda todo de sombras. La luna, quiz\u00e1s intu\u00eda algo, ese algo que pasaba detr\u00e1s de las puertas, al abrigo de la intimidad de una casa, de un dormitorio, de una cama donde los amantes, muchos, sin saberlo, cabalgaban bajo el hechizo del sexo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63711\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63711\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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