{"id":63733,"date":"2025-12-25T12:03:23","date_gmt":"2025-12-25T11:03:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63733"},"modified":"2025-12-25T11:54:49","modified_gmt":"2025-12-25T10:54:49","slug":"la-enfermera-y-el-paciente-ingresado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-enfermera-y-el-paciente-ingresado\/","title":{"rendered":"La enfermera y el paciente ingresado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63733\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Laura recorr\u00eda el pasillo del hospital con pasos silenciosos, el eco de sus zuecos amortiguado por la moqueta gastada. Eran las tres de la madrugada y el edificio parec\u00eda contener la respiraci\u00f3n: solo el zumbido lejano de alg\u00fan monitor y el ocasional carraspeo de un paciente dormido romp\u00edan la quietud. Llevaba el uniforme blanco impecable, el cabello recogido en una coleta alta que dejaba al descubierto la nuca p\u00e1lida, ligeramente perlada de sudor por el calor sofocante de la calefacci\u00f3n central<\/p>\n<p>Treinta y cuatro a\u00f1os, casada desde hac\u00eda ocho, madre de dos ni\u00f1os que ya dorm\u00edan solos en casa con su padre. Una vida ordenada, predecible. Y, desde hac\u00eda meses, absolutamente carente de fuego.<\/p>\n<p>Sergio ocupaba la habitaci\u00f3n 312 desde hac\u00eda cinco d\u00edas. Una torcedura de tobillo jugando al p\u00e1del, nada grave, pero su seguro privado le permit\u00eda quedarse \u201cen observaci\u00f3n\u201d todo el tiempo que quisiera. Veintinueve a\u00f1os, soltero, cuerpo atl\u00e9tico de quien entrena cuatro veces por semana, piel morena y una sonrisa que parec\u00eda saber exactamente lo que provocaba.<\/p>\n<p>Desde la primera noche hab\u00eda empezado a coquetear: comentarios sobre lo bien que le quedaba el uniforme, bromas sobre si las enfermeras de noche tambi\u00e9n curaban otro tipo de dolores, miradas que se deten\u00edan demasiado tiempo en el escote cuando ella se inclinaba para tomarle la tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Laura fing\u00eda enfado, pero cada noche sent\u00eda un cosquilleo traicionero entre las piernas al salir de la habitaci\u00f3n. Su marido apenas la tocaba ya; el sexo se hab\u00eda convertido en una rutina apresurada los s\u00e1bados, cuando los ni\u00f1os dorm\u00edan en casa de los abuelos. Y Sergio\u2026 Sergio la miraba como si quisiera com\u00e9rsela entera, despacio, sin prisa.<\/p>\n<p>Aquella madrugada, mientras revisaba el carrito de medicaci\u00f3n, oy\u00f3 el timbre de la 312. Suspir\u00f3, ajust\u00e1ndose la bata, y empuj\u00f3 la puerta entreabierta.<\/p>\n<p>Sergio estaba recostado contra las almohadas, la luz tenue de la l\u00e1mpara de noche dibujando sombras suaves sobre su torso desnudo. La s\u00e1bana le cubr\u00eda desde la cintura hacia abajo, pero hab\u00eda un bulto evidente, tenso, que levantaba la tela de manera descarada. \u00c9l la mir\u00f3 con esa media sonrisa suya, los ojos brillantes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe echabas de menos, enfermera? \u2014pregunt\u00f3 con voz ronca, sin moverse.<\/p>\n<p>Laura sinti\u00f3 que el coraz\u00f3n le daba un vuelco. Cerr\u00f3 la puerta tras de s\u00ed con cuidado, el clic del pestillo resonando como un disparo en el silencio. Se acerc\u00f3 a la cama, intentando mantener la compostura profesional.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 necesitas, Sergio? \u2014dijo, aunque su mirada ya se hab\u00eda desviado hacia aquel bulto imposible de ignorar.<\/p>\n<p>\u00c9l no respondi\u00f3 con palabras. Con un movimiento lento, deliberado, apart\u00f3 la s\u00e1bana hacia un lado. Su polla apareci\u00f3 erguida, gruesa, la piel tensa y brillante en la punta donde ya asomaba una gota transparente. Se alzaba orgullosa contra su vientre plano, palpitando levemente con cada latido.<\/p>\n<p>Laura se qued\u00f3 sin aliento<\/p>\n<p>\u2014Necesito que me cures esto \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, rode\u00e1ndola con la mano sin apretar, solo para mostrarla mejor\u2014. Llevo d\u00edas as\u00ed cada vez que pienso en ti.<\/p>\n<p>Sus pezones se endurecieron bajo el sujetador, traicion\u00e1ndola, y sinti\u00f3 un calor h\u00famedo extenderse entre sus muslos. Mir\u00f3 hacia la puerta cerrada, luego hacia la ventana con las persianas bajadas. El hospital estaba vac\u00edo en esa planta; la otra enfermera de turno dormitaba en la sala de descanso al fondo del pasillo.<\/p>\n<p>\u2014No podemos\u2026 \u2014susurr\u00f3, pero su voz son\u00f3 d\u00e9bil, sin convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sergio extendi\u00f3 la mano libre y roz\u00f3 apenas sus dedos con los de ella.<\/p>\n<p>\u2014Solo un poco \u2014dijo\u2014. Nadie va a entrar. Y t\u00fa\u2026 t\u00fa tambi\u00e9n lo deseas, Laura. Lo veo en c\u00f3mo me miras.<\/p>\n<p>Ella se mordi\u00f3 el labio inferior. El sentido del deber luchaba contra un hambre que llevaba meses roy\u00e9ndole las entra\u00f1as. Dio un paso m\u00e1s cerca de la cama. La polla de Sergio se movi\u00f3 ligeramente, como si la reconociera, y otra gota perlada brot\u00f3 de la punta.<\/p>\n<p>Laura respir\u00f3 hondo, el pecho subi\u00e9ndole y baj\u00e1ndole con rapidez. Luego, con un gesto casi autom\u00e1tico, gir\u00f3 el pestillo de la puerta hasta el tope. El clic fue definitivo.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 al borde de la cama, los ojos fijos en \u00e9l. Sergio no se movi\u00f3, solo la observaba, dejando que fuera ella quien decidiera el siguiente paso. Laura levant\u00f3 una pierna y, con cuidado para no hacer crujir el colch\u00f3n, se subi\u00f3 a la cama, arrodill\u00e1ndose a horcajadas sobre sus muslos sin tocarlo a\u00fan. La s\u00e1bana qued\u00f3 arrugada a los lados. Sinti\u00f3 el calor que irradiaba del cuerpo de \u00e9l, el aroma m\u00e1s intenso ahora que estaba tan cerca.<\/p>\n<p>Sus manos temblaron ligeramente cuando se apoy\u00f3 en el cabecero para mantener el equilibrio. Bajo la falda del uniforme, sus bragas ya estaban empapadas. Sergio alz\u00f3 las manos y las pos\u00f3 con suavidad en sus caderas, sobre la tela, sin presionar, solo marcando territorio.<\/p>\n<p>Laura baj\u00f3 la mirada hacia aquella erecci\u00f3n que apuntaba directamente hacia ella, palpitante, invitadora.<\/p>\n<p>\u2014La virgen\u2026 \u2014susurr\u00f3, casi para s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Y entonces, muy despacio, comenz\u00f3 a bajar las caderas.<\/p>\n<p>Laura sinti\u00f3 el roce de la tela de sus bragas contra la piel caliente de Sergio cuando sus caderas descendieron otro cent\u00edmetro. El calor que sub\u00eda de \u00e9l era una promesa densa que le hac\u00eda palpitar el cl\u00edtoris con anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se detuvo un instante, respirando entrecortada, los dedos apretando el cabecero de metal fr\u00edo. Sergio la miraba desde abajo, la mand\u00edbula tensa por el esfuerzo de no moverse, de dejar que fuera ella quien marcara el ritmo.<\/p>\n<p>Con un movimiento lento, casi reverente, Laura se inclin\u00f3 hacia delante y desliz\u00f3 una mano entre sus cuerpos. Sus dedos rozaron la base de la polla de Sergio, caliente, dura como acero envuelto en terciopelo. \u00c9l solt\u00f3 un gemido bajo, apenas audible, y la gota que coronaba la punta se desliz\u00f3 por el glande hasta mancharle los dedos. Laura se los llev\u00f3 a los labios sin pensarlo, probando el sabor salado y ligeramente amargo, y el gesto hizo que Sergio apretara sus caderas con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>\u2014Joder, Laura\u2026 \u2014susurr\u00f3 \u00e9l, la voz ronca, temblorosa.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3 por primera vez, una sonrisa peque\u00f1a y traviesa, y volvi\u00f3 a bajar la mano. Esta vez apart\u00f3 sus bragas a un lado con dos dedos, exponiendo su sexo h\u00famedo y hinchado al aire fresco de la habitaci\u00f3n. El contraste la hizo estremecerse. Estaba tan mojada que sent\u00eda los labios resbaladizos, el cl\u00edtoris palpitante asomando entre ellos como pidiendo atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cabeza de la polla de Sergio roz\u00f3 entonces su entrada, caliente, suave, insistente, y Laura dej\u00f3 escapar un suspiro largo y tembloroso.<\/p>\n<p>Se hundi\u00f3 despacio, muy despacio.<\/p>\n<p>Primero solo la punta, que abri\u00f3 sus pliegues con una facilidad obscena gracias a toda la humedad que hab\u00eda acumulado. Sinti\u00f3 c\u00f3mo la estiraba, c\u00f3mo la llenaba de a poco, cent\u00edmetro a cent\u00edmetro. El grosor era abrumador; sus paredes internas se adaptaban con un placer casi doloroso, contray\u00e9ndose alrededor de \u00e9l en espasmos involuntarios. Sergio cerr\u00f3 los ojos un segundo, la cabeza echada hacia atr\u00e1s contra la almohada.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a la mitad, Laura se detuvo otra vez. El placer era tan intenso que tem\u00eda que un movimiento brusco la hiciera gemir demasiado alto. Sent\u00eda cada vena, cada pulso de la erecci\u00f3n dentro de ella, como si su cuerpo estuviera midiendo, memorizando.<\/p>\n<p>El silencio del hospital parec\u00eda amplificar hasta el m\u00e1s m\u00ednimo sonido h\u00famedo cuando ella se movi\u00f3 apenas, subiendo y bajando un par de cent\u00edmetros para acomodarse mejor.<\/p>\n<p>Sergio abri\u00f3 los ojos y la mir\u00f3 fijamente. Sus manos subieron por las caderas de Laura, desliz\u00e1ndose bajo la falda del uniforme hasta tocar la piel desnuda de sus muslos. Los dedos se clavaron un poco, no con fuerza, solo con necesidad.<\/p>\n<p>\u2014Todo\u2026 \u2014susurr\u00f3 \u00e9l\u2014. Quiero estar todo dentro de ti.<\/p>\n<p>Laura trag\u00f3 saliva y, mordi\u00e9ndose el labio inferior hasta casi hacerse da\u00f1o, descendi\u00f3 del todo. La sensaci\u00f3n fue devastadora: \u00e9l la llen\u00f3 por completo, tocando un lugar profundo que hac\u00eda tiempo nadie alcanzaba. Sus nalgas se posaron sobre los muslos fuertes de Sergio, y ambos se quedaron inm\u00f3viles un instante, respirando el mismo aire caliente, sintiendo c\u00f3mo sus cuerpos se reconoc\u00edan.<\/p>\n<p>Ella empez\u00f3 a moverse entonces, muy despacio, apenas un balanceo de caderas hacia delante y hacia atr\u00e1s. Cada roce hac\u00eda que la polla se deslizara dentro de ella, rozando sus paredes sensibles, presionando contra su punto m\u00e1s sensible en cada vaiv\u00e9n.<\/p>\n<p>El placer crec\u00eda en oleadas lentas, densas, como miel caliente derram\u00e1ndose por su vientre. Sus pechos, a\u00fan cubiertos por el uniforme, se mec\u00edan con el movimiento; los pezones rozaban la tela del sujetador y enviaban chispas directas a su cl\u00edtoris.<\/p>\n<p>Sergio subi\u00f3 una mano y, con cuidado de no hacer ruido, desabroch\u00f3 los primeros botones de la bata de Laura. Meti\u00f3 la mano dentro, apart\u00f3 el sujetador y tom\u00f3 uno de sus pechos. El pez\u00f3n estaba duro como una piedra; lo pellizc\u00f3 suavemente, luego lo rode\u00f3 con el pulgar, y Laura tuvo que apretar los dientes para no jadear. El asalto a sus sentidos era total: la polla gruesa movi\u00e9ndose dentro de ella, el pecho siendo masajeado, el cl\u00edtoris rozando el pubis de \u00e9l cada vez que se inclinaba hacia delante.<\/p>\n<p>Sus movimientos se hicieron un poco m\u00e1s amplios, pero siempre silenciosos. Sub\u00eda hasta casi dejarlo salir, sintiendo el vac\u00edo moment\u00e1neo, y volv\u00eda a bajar trag\u00e1ndoselo entero con un suspiro contenido. Laura sent\u00eda c\u00f3mo sus jugos resbalaban por la base de la polla de Sergio, empapando sus huevos, goteando sobre la s\u00e1bana.<\/p>\n<p>Sergio la miraba con los ojos entrecerrados, la boca entreabierta. Aquel ni\u00f1ato no esperaba salirse con la suya ni por lo m\u00e1s remoto, pero estaba aprovechando bien la oportunidad. Su mano libre baj\u00f3 hasta donde estaban unidos y, con el pulgar, encontr\u00f3 el cl\u00edtoris hinchado de Laura. Empez\u00f3 a frotarlo en c\u00edrculos lentos, precisos, mientras ella segu\u00eda cabalg\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>El placer se volvi\u00f3 casi insoportable; Laura tuvo que inclinarse hacia delante, apoyando las manos a ambos lados de la cabeza de \u00e9l, para no perder el equilibrio. Sus labios quedaron a cent\u00edmetros de los de Sergio; respiraban el mismo aire, jadeos silenciosos que se mezclaban.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s tan mojada\u2026 \u2014susurr\u00f3 \u00e9l contra su boca\u2014. Se nota cu\u00e1nto lo necesitabas.<\/p>\n<p>Laura solo pudo asentir, los ojos vidriosos. El orgasmo empezaba a construirse en su bajo vientre, una tensi\u00f3n deliciosa que crec\u00eda con cada movimiento, con cada roce del pulgar de Sergio sobre su cl\u00edtoris. Sus caderas se mov\u00edan ahora en un ritmo constante, lento pero profundo, buscando esa fricci\u00f3n perfecta.<\/p>\n<p>Y entonces Sergio dijo, con la voz m\u00e1s ronca que nunca, apenas un hilo de sonido:<\/p>\n<p>\u2014Quiero correrme dentro de ti, Laura\u2026 dentro de mi enfermera favorita.<\/p>\n<p>Sus palabras cayeron como una chispa sobre p\u00f3lvora seca. Laura sinti\u00f3 un estremecimiento violento recorrerle la columna, desde la nuca hasta la base misma donde \u00e9l la embest\u00eda con aquella lentitud tortuosa. \u00abDentro de mi enfermera favorita\u00bb. La frase se repet\u00eda en su cabeza, sucia y posesiva, y hac\u00eda que su co\u00f1o se contrajera con m\u00e1s fuerza alrededor de la polla gruesa que la llenaba hasta lo imposible.<\/p>\n<p>Para no gritar, apret\u00f3 los labios con tanta fuerza que not\u00f3 el sabor met\u00e1lico de la sangre, pero no le import\u00f3. Sigui\u00f3 movi\u00e9ndose, despacio, siempre despacio, porque cualquier aceleraci\u00f3n har\u00eda crujir la cama o escapar un gemido que delatara todo. Sus caderas rodaban en c\u00edrculos peque\u00f1os y profundos, frotando su cl\u00edtoris hinchado contra el pubis duro de Sergio mientras \u00e9l permanec\u00eda quieto debajo, dejando que ella tomara todo el placer que quisiera.<\/p>\n<p>El sudor perlaba la frente de ambos. Una gota resbal\u00f3 por la sien de Laura y cay\u00f3 sobre el pecho desnudo de \u00e9l, donde se mezcl\u00f3 con el brillo de su propia transpiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sergio no apartaba los ojos de ella. Sus pupilas estaban tan dilatadas que apenas quedaba iris. La miraba como si quisiera grabar cada detalle: el rubor que sub\u00eda por su cuello, los mechones rebeldes que se escapaban de la coleta y se pegaban a sus mejillas, el temblor apenas perceptible de sus labios mordidos.<\/p>\n<p>Su pulgar segu\u00eda dibujando c\u00edrculos h\u00famedos sobre el cl\u00edtoris de Laura, ahora m\u00e1s r\u00e1pidos, m\u00e1s insistentes, sin perder nunca el ritmo silencioso que ambos hab\u00edan impuesto.<\/p>\n<p>Laura sinti\u00f3 que el orgasmo se acercaba como una ola lenta pero imparable. Empez\u00f3 en lo m\u00e1s profundo de su vientre, una tensi\u00f3n ardiente que se extend\u00eda hacia afuera, haciendo que sus muslos temblaran sobre los de \u00e9l. Cada vez que bajaba las caderas, la cabeza del glande rozaba ese punto exquisito dentro de ella, y su co\u00f1o respond\u00eda apret\u00e1ndolo con avidez, como si quisiera retenerlo para siempre.<\/p>\n<p>Los jugos de ambos se mezclaban en abundancia. Sent\u00eda la humedad caliente resbalar por sus nalgas, empapar los test\u00edculos pesados de Sergio, gotear sobre la s\u00e1bana en un charco tibio y obsceno.<\/p>\n<p>\u2014Sergio\u2026 \u2014susurr\u00f3 ella, apenas un hilo de voz, casi inaudible. Era la primera vez que pronunciaba su nombre as\u00ed, sin el tono profesional, cargado de s\u00faplica.<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3 con un gru\u00f1ido bajo, animal, y alz\u00f3 ligeramente las caderas para encontrarse con ella en el siguiente descenso. El movimiento fue m\u00ednimo, pero suficiente: la polla se hundi\u00f3 un mil\u00edmetro m\u00e1s profundo, presionando justo donde m\u00e1s lo necesitaba.<\/p>\n<p>Laura cerr\u00f3 los ojos con fuerza. Vio estrellas detr\u00e1s de los p\u00e1rpados. Sus paredes internas empezaron a palpitar en espasmos r\u00e1pidos, anunciando lo inevitable.<\/p>\n<p>Sergio sinti\u00f3 aquellos espasmos y perdi\u00f3 un poco el control. Sus manos se clavaron en las caderas de ella, gui\u00e1ndola ahora con m\u00e1s urgencia, aunque siempre contenida. Sub\u00eda y bajaba con ella, acompasando sus movimientos, haciendo que cada embestida fuera m\u00e1s profunda, m\u00e1s h\u00fameda, m\u00e1s perfecta. El sonido de sus sexos chocando era un chapoteo suave y constante, casi hipn\u00f3tico, mezclado con sus respiraciones entrecortadas.<\/p>\n<p>\u2014Lo quiero&#8230; \u2014repiti\u00f3 \u00e9l contra su o\u00eddo, la voz ronca y temblorosa\u2014. Quiero llenarte entera, Laura.<\/p>\n<p>Aquellas palabras fueron el detonante.<\/p>\n<p>Laura se mordi\u00f3 el antebrazo para ahogar el grito que pugnaba por salir. Los dientes se hundieron en la carne mientras su cuerpo se convulsionaba en oleadas violentas. Su co\u00f1o se contrajo con fuerza alrededor de la polla de Sergio, apret\u00e1ndola en pulsos r\u00edtmicos y desesperados, como si quisiera orde\u00f1arla.<\/p>\n<p>Un chorro caliente brot\u00f3 de ella, empapando a\u00fan m\u00e1s sus uniones, resbalando por los muslos de ambos. El placer era tan intenso que por un instante crey\u00f3 que se desmayar\u00eda; todo su cuerpo temblaba, los pechos agit\u00e1ndose bajo el uniforme desabrochado, los pezones dolorosamente duros rozando la tela.<\/p>\n<p>Sergio no pudo resistir m\u00e1s. Al sentir aquellas contracciones fren\u00e9ticas, su propia liberaci\u00f3n lleg\u00f3 con una violencia contenida. Gru\u00f1\u00f3 contra el cuello de Laura, los dientes rozando apenas su piel, y se hundi\u00f3 hasta el fondo una \u00faltima vez. Su polla se hinch\u00f3 a\u00fan m\u00e1s dentro de ella antes de explotar: su esencia sali\u00f3 con fuerza, rota la presa, golpeando sus paredes sensibles una y otra vez. Laura sinti\u00f3 cada respingo de su miembro, cada latido que lo vaciaba dentro de ella, marc\u00e1ndola desde lo m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Ambos se quedaron inm\u00f3viles despu\u00e9s, temblando, respirando con dificultad.<\/p>\n<p>Laura segu\u00eda sentada sobre \u00e9l, con la polla a\u00fan dura dentro, palpitando suavemente en las r\u00e9plicas del orgasmo. Sent\u00eda en su \u00fatero un leve calor de fluidos que no le pertenec\u00edan, una sensaci\u00f3n plena y pecaminosa que le provocaba peque\u00f1os espasmos de placer residual.<\/p>\n<p>Sergio la abraz\u00f3 por la cintura, atray\u00e9ndola hacia su pecho. Ella se dej\u00f3 caer, la mejilla contra su piel sudorosa, escuchando los latidos acelerados de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El silencio del hospital volvi\u00f3 a envolverlos, roto solo por sus respiraciones que poco a poco se calmaban. Laura cerr\u00f3 los ojos, saboreando la sensaci\u00f3n de estar llena de \u00e9l, de llevarlo dentro todav\u00eda.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que pronto tendr\u00eda que levantarse, arreglarse, volver a ser la enfermera responsable. Pero por unos minutos m\u00e1s, solo quiso quedarse all\u00ed, disfrutando despacio las \u00faltimas ondas de placer, mordi\u00e9ndose el labio mientras sent\u00eda c\u00f3mo \u00e9l segu\u00eda palpitando dentro de ella y recordaba sus \u00faltimas palabras susurradas:<\/p>\n<p>Quiero correrme dentro de ti, Laura\u2026 dentro de mi enfermera favorita.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63733\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63733\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sergio abri\u00f3 los ojos y la mir\u00f3 fijamente. Sus manos subieron por las caderas de Laura, desliz\u00e1ndose bajo la falda del uniforme hasta tocar la piel desnuda de sus muslos. Los dedos se clavaron un poco, no con fuerza, solo con necesidad. \u2014Todo\u2026 \u2014susurr\u00f3 \u00e9l\u2014. Quiero estar todo dentro de ti. Laura trag\u00f3 saliva y, mordi\u00e9ndose el labio inferior<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63733\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63733\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32280,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63733","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":11800,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32280"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63733"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63733\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63735,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63733\/revisions\/63735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}