{"id":63741,"date":"2025-12-27T11:24:12","date_gmt":"2025-12-27T10:24:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63741"},"modified":"2025-12-27T10:03:18","modified_gmt":"2025-12-27T09:03:18","slug":"el-regalo-de-la-mistress","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-regalo-de-la-mistress\/","title":{"rendered":"El regalo de la mistress"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63741\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diciembre, a\u00f1o 1950.<\/p>\n<p>En el s\u00f3tano secreto de un club privado, donde los hombres de traje gris y sombrero fedora llegaban fingiendo que solo ven\u00edan a fumar puros y beber bourbon, pero su objetivo era gozar de la vista de la dama vestida con cuero negro, ella reinaba todas las noches de s\u00e1bado en una estancia subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>La llamaban simplemente \u00abLa Mistress X\u00bb, porque ninguno de los clientes sab\u00eda su verdadero nombre y rostro, lo que desataba su imaginaci\u00f3n, ya que podr\u00eda ser cualquier mujer que conocieran en la vida cotidiana e incluso cruzarse con ella en la calle, su espect\u00e1culo de dominaci\u00f3n con su l\u00e1tigo despertaba las m\u00e1s profundas fantas\u00edas, ella jugaba con el l\u00e1tigo y su cuerpo, se acercaba provocativamente pero no dejaba nadie la tocara, dominando toda la situaci\u00f3n, lo que a algunos hombres volv\u00eda loco de emoci\u00f3n. Ella aparec\u00eda siempre a las once en punto PM, cuando la orquesta de arriba terminaba el \u00faltimo tema y los clientes \u00abespeciales\u00bb bajaban por la escalera de servicio.<\/p>\n<p>Aquella noche de diciembre, en medio de las festividades de fin de a\u00f1o, el aire ol\u00eda a tabaco caro y a cuero reci\u00e9n lustrado, la estancia subterr\u00e1nea lucia en dicha ocasi\u00f3n luces navide\u00f1as.<\/p>\n<p>Ella entr\u00f3 como siempre, de forma imprevista detr\u00e1s de un tel\u00f3n de fieltro, causando sorpresa a los visitantes dado su imponente ropaje, lo que se intensificaba con el ruido de los tacones de aguja de doce cent\u00edmetros que resonaban como latigazos sobre el suelo de roble, su traje era una obra de arte prohibida, un bello catsuit completo de cuero negro brillante, cosido a medida en Par\u00eds por un artesano que solo trabajaba para ella, el traje le cubr\u00eda todo su cuerpo pero el brillo del cuero llamaba a la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cors\u00e9, implacable, le reduc\u00eda la cintura, empujando sus pechos hacia arriba en una curva agresiva y perfecta, cordones plateados sub\u00edan desde la entrepierna hasta el cuello, cruz\u00e1ndose como venas de deseo, usaba guantes hasta el codo y una m\u00e1scara tipo capucha que solo dejaba ver unos labios rojos como sangre y ojos felinos maquillados, en sus manos hab\u00eda una fusta, que alternaba de mano en mano seg\u00fan sus caprichos.<\/p>\n<p>Los hombres, todos adinerados, directores de banco, abogados, incluso un pol\u00edtico, se quedaron mudos. Se hab\u00edan quitado las chaquetas y las corbatas, pero segu\u00edan con las camisas blancas impecables, observando embelesados la misteriosa figura femenina.<\/p>\n<p>Mistress X, apoy\u00f3 una mano enguantada en el respaldo de un sill\u00f3n Luis XV tapizado en terciopelo burdeos. El cuero cruji\u00f3, ese sonido h\u00famedo y obsceno que hac\u00eda que todos tragaran saliva al un\u00edsono, y indico &#8211; Atendida la \u00e9poca del a\u00f1o le dar\u00e9 a uno de ustedes un regalo, dejare uno de ustedes perros, puedan adorarme esta noche en persona \u2014su voz era dulce pero firme, una mezcla que incitaba deseos ten\u00eda un acento indefinido que pod\u00eda ser franc\u00e9s o simplemente pecado puro.<\/p>\n<p>Se estableci\u00f3 un sistema para echar las suertes y \u201cel afortunado\u201d resulto ser un hombre joven, apenas treinta a\u00f1os, ejecutivo de una agencia de publicidad, este dio un paso al frente. Temblaba. Ella lo observ\u00f3 con lentitud, como un gato que ya sabe que el rat\u00f3n no tiene escapatoria. \u2014Qu\u00edtate la camisa \u2014orden\u00f3 sin alzar la voz. \u00c9l obedeci\u00f3. Sus dedos se volvieron torpes con los botones. Cuando la prenda cay\u00f3 al suelo, ella se acerc\u00f3. El aroma del cuero caliente, mezclado con su perfume lo envolvi\u00f3. Mistress X levant\u00f3 un brazo y roz\u00f3 con la punta del guante el pecho desnudo del hombre. Solo un roce. Pero el cuero era tan suave y firme a la vez que este solt\u00f3 un gemido bajo. \u2014Arrod\u00edllate, prep\u00e1rate para recibir tu regalo, &#8211; dijo.<\/p>\n<p>\u00c9l cay\u00f3 de rodillas. Ella coloc\u00f3 la bota derecha sobre el respaldo del sill\u00f3n, justo a la altura de su rostro. La pierna se estir\u00f3, el cuero se tens\u00f3, brillando bajo la luz tenue de las l\u00e1mparas de pie. Los cordones plateados sub\u00edan desde el tobillo hasta medio muslo como una escalera hacia el infierno m\u00e1s dulce.\u2014Besa \u2014susurr\u00f3 ella.<\/p>\n<p>El Hombre acerc\u00f3 los labios al cuero. Primero con timidez, luego con hambre. El sabor era salado, animal, adictivo. Recorri\u00f3 con la lengua cada cent\u00edmetro de la bota, desde la punta hasta donde los cordones se cruzaban. Ella lo observaba, inm\u00f3vil, solo moviendo ligeramente la cadera para que el traje crujiera otra vez, un sonido que era casi un latigazo.<\/p>\n<p>Los otros hombres respiraban agitados, algunos ya con la mano dentro del pantal\u00f3n, sin atreverse a m\u00e1s. Ella los ignoraba. Solo exist\u00eda el hombre a sus pies, entonces ordeno.\u2014Ahora abre la cremallera \u2014Entre sus piernas, oculta en el cuero, hab\u00eda una cremallera diminuta, el hombre sinti\u00e9ndose humillado levant\u00f3 la mirada suplicante, pero ella fue implacable y con su l\u00e1tigo le dio un fuerte fustazo en su espalda.<\/p>\n<p>Con dedos temblorosos, \u00e9l baj\u00f3 la cremallera muy despacio. El sonido met\u00e1lico llen\u00f3 la habitaci\u00f3n como una promesa. Debajo no hab\u00eda nada. Solo piel depilada, h\u00fameda, caliente. Mistress X agarr\u00f3 su cabello y lo empuj\u00f3 hacia adelante. \u2014Adora, perrito- .Y mientras la lengua del hombre se perd\u00eda entre sus muslos, ella cerr\u00f3 los ojos y dej\u00f3 que el placer la recorriera como una corriente el\u00e9ctrica bajo la segunda piel negra que nunca se quitaba.<\/p>\n<p>Hab\u00eda silencio en la sala solo se o\u00eda el crujir del cuero, los jadeos y el chasquido de los tacones cuando ella, por fin, se permiti\u00f3 gemir, entonces sin m\u00e1s aviso, de su cuerpo de dios manaron una serie de fluidos indeterminados sobre la cara del hombre, la Mistress X dijo ri\u00e9ndose \u2013 Espero hayas disfrutado de mi regalo de navidad perro \u2013 el hombre solo pudo atinar a asentir.<\/p>\n<p>Los hombres miraban la situaci\u00f3n entre asombrados y excitados envidiando apenados por no tener esa navidad un regalo de Mistress, m\u00e1s de uno pens\u00f3 que quiz\u00e1s el regalar en estas \u00e9pocas navide\u00f1as se volver\u00eda una tradici\u00f3n y quiz\u00e1s el pr\u00f3ximo a\u00f1o tendr\u00eda otra chace de recibir el regalo de la mistress.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63741\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63741\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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