{"id":63867,"date":"2026-01-04T00:15:30","date_gmt":"2026-01-03T23:15:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63867"},"modified":"2026-01-03T19:25:29","modified_gmt":"2026-01-03T18:25:29","slug":"iniciando-a-nuestros-hijos-mellizos-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/iniciando-a-nuestros-hijos-mellizos-25\/","title":{"rendered":"Iniciando a nuestros hijos mellizos (25)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63867\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu\u00e9s de la llamada de Juan me quede desconcertado, Myriam suspir\u00f3 ignorando lo que me confeso sobre la c\u00e1mara oculta. Encend\u00ed el motor y conduje sin rumbo por calles laterales, era el inicio del invierno, peque\u00f1as gotas de lluvia ca\u00edan sobre el parabrisas. Un vaiv\u00e9n de im\u00e1genes: Mi hija desnuda, hermosa y manos ajenas sobre su piel. Myriam roz\u00f3 mi brazo con sus dedos fr\u00edos.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfNo te apetece que nos tomemos un caf\u00e9?\u201d<\/p>\n<p>Asent\u00ed. Encontramos una cafeter\u00eda de fachada vintage a tres cuadras del condominio. Sus ventanales empa\u00f1ados promet\u00edan refugio. Al entrar, el aroma a grano reci\u00e9n molido y pan dulce nos envolvi\u00f3 como un abrazo c\u00e1lido. Elegimos una mesa de m\u00e1rmol cerca de la ventana, lejos de los pocos clientes.<\/p>\n<p>\u201cComo te sientes amor?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNerviosa, confundida no s\u00e9 si fue buena idea, no sabemos nada de la pareja\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDebemos confiar en Juan, s\u00e9 que no pondr\u00eda en ning\u00fan tipo de riesgo a Sandra\u201d.<\/p>\n<p>El camarero deposit\u00f3 las tazas humeantes con un tintineo de porcelana contra el m\u00e1rmol. Dos c\u00edrculos de leche espumosa flotaban sobre el caf\u00e9 oscuro; las galletas de higo \u2014crujientes y polvorientas\u2014 descansaban en un plato de cer\u00e1mica esmaltada. Myriam hundi\u00f3 una galleta en su caf\u00e9, observando c\u00f3mo la masa se empapaba y oscurec\u00eda. Me sonri\u00f3, llev\u00e1ndose el pedazo reblandecido a los labios carnosos.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfHabremos llegado demasiado lejos Miguel?&#8221;. La pregunta surgi\u00f3 de repente, sus ojos, normalmente tan luminosos, se ve\u00edan opacos, fijos en el reflejo de su taza.<\/p>\n<p>\u2014Cuando la vi caminar hacia ese edificio, \u00bfnotaste c\u00f3mo sus piernas temblaban bajo la falda? Iba muy nerviosa \u2014me dijo, mir\u00e1ndome con angustia.<\/p>\n<p>Apret\u00e9 su mano; mi pulgar acarici\u00f3 su nudillo, un gesto autom\u00e1tico de consuelo que repet\u00eda desde nuestros a\u00f1os universitarios.<\/p>\n<p>Mi respuesta fue lenta, eligiendo cada palabra con cuidado. &#8220;Amor, recuerda que est\u00e1 decidida, m\u00e1s que decidida: Tenemos un pacto con ella, \u00bfrecuerdas? Conf\u00eda en nosotros y nos pidi\u00f3 que fu\u00e9ramos m\u00e1s abiertos. Es mejor estar cerca al inicio.&#8221;. Baj\u00e9 la voz, inclin\u00e1ndome hacia adelante. &#8220;Apoyarla no significa solo dejarla ir; significa estar aqu\u00ed, ahora, respirando este caf\u00e9 y esperando su mensaje como dos padres idiotas, pero juntos.&#8221;.<\/p>\n<p>Myriam dej\u00f3 escapar un suspiro largo &#8220;Tienes raz\u00f3n, si no estamos aqu\u00ed cuando ella salga de esa experiencia, si huimos porque nos incomoda, \u00bfqu\u00e9 clase de complicidad y apoyo le ofrecemos?\u201d.<\/p>\n<p>Sent\u00ed c\u00f3mo mi erecci\u00f3n crec\u00eda. Ella, absorta en su angustia maternal, no not\u00f3 el cambio en mi respiraci\u00f3n, mi mirada descendi\u00f3 entonces hacia sus piernas cruzadas, el movimiento hab\u00eda hecho que la tela se corriera, revelando cent\u00edmetros de piel desnuda sobre la rodilla. Record\u00e9 el cuadro completo de dos mujeres bellas y maduras sometidas por 4 hombres portentosos mientras nosotros sus esposos cornudos y pervertidos las ve\u00edamos excitados.<\/p>\n<p>Mi propia ansiedad se transform\u00f3 entonces en algo distinto: excitaci\u00f3n pura al imaginar a Sandy entregada. Mis ojos se detuvieron en la curva del cuello de Myriam, donde el cabello ondulado y oscuro se recog\u00eda en un desorden sensual. Record\u00e9 c\u00f3mo su nuca se arqueaba la noche con los Mandingos, c\u00f3mo sus m\u00fasculos se tensaban mientras Abd\u00f3n la penetraba desde atr\u00e1s&#8230; el gemido gutural, casi animal, que sali\u00f3 de ella. El recuerdo de sus orgasmos consecutivos \u2014cuatro o cinco, uno tras otro\u2014 me golpe\u00f3 con crudeza obscena.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfMiguel?&#8221; \u2014sus ojos color miel se clavaron en los m\u00edos\u2014 &#8220;\u00bfRecuerdas la hora exacta que dejamos a Sandy? si mal no recuerdo fueron las siete y veinte&#8221;, a\u00f1adi\u00f3 recordando antes de que pudiera yo responder &#8220;Lleva m\u00e1s de una hora dentro de ese departamento.\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSi, no te preocupes amor, Sandy se sabe cuidar y sabe que estamos cerca\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1s pensando?&#8221;. Sus labios se apretaron mientras esperaba mi respuesta.<\/p>\n<p>&#8220;No te voy a mentir&#8221; confes\u00e9, &#8220;Recordaba la noche con nuestros amigos y los Mandingos&#8221;. La admisi\u00f3n sali\u00f3 cruda, el silencio que sigui\u00f3 fue denso. Me prepar\u00e9 mentalmente para el reproche, para el golpe verbal que merec\u00eda mientras ella se retorc\u00eda de angustia maternal, &#8220;No cambias, Miguel&#8221;, murmur\u00f3 sonriendo, &#8220;Ni en estos momentos\u201d levant\u00f3 la mirada hacia m\u00ed &#8220;Pero me gusta tu lado perverso&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Sabes?&#8221; \u2014dije confiado\u2014 &#8220;Fantaseo mucho despu\u00e9s de cada reuni\u00f3n y esta \u00faltima fue especialmente excitante&#8221;.<\/p>\n<p>Sent\u00ed c\u00f3mo su piel se erizaba bajo mi toque &#8220;Me gustar\u00eda que lo repiti\u00e9ramos\u2026\u201d, observ\u00e9 c\u00f3mo sus pupilas se dilataban &#8220;Verte as\u00ed tomada por ellos\u2026 &#8220;. No termin\u00e9 la frase ya que el mozo de servicio llego con dos porciones de tarta de pastel de nuez.<\/p>\n<p>\u201cDesean ordenar algo m\u00e1s?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTodo bien, gracias\u201d.<\/p>\n<p>El chico se retir\u00f3 no sin antes ver los turgentes senos de mi mujer a trav\u00e9s del escote \u201cEsta noche estas especialmente sexy, el mesero desde que entramos no te quita la vista de encima\u201d. \u201cNo lo note\u201d, susurr\u00f3 casi para s\u00ed misma.<\/p>\n<p>\u201cEntonces\u2026 \u00bfte gustar\u00eda repetirlo?\u201d, dijo, sosteniendo mi mirada sin pesta\u00f1ear \u201c\u00bfQu\u00e9 pensar\u00edas si te digo que recuerdo esa noche\u2026 y me masturbo?\u201d. La pregunta y confesi\u00f3n me llevo al l\u00edmite, mi erecci\u00f3n palpit\u00f3 con fuerza. \u201cPensar\u00eda que deseo verte de nuevo as\u00ed empalada por varios hombres, solo que\u2026 quisiera que la pr\u00f3xima vez no est\u00e9n Martha y Juan, y todos los hombres sean para ti\u201d. Le dije ahog\u00e1ndome en la excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cMmm eso me calienta\u201d, contesto chupando la cuchara \u201c\u00bfQue estar\u00e1 pasando con nuestra hija en este momento, no te dan celos?\u201d, pregunto abruptamente.<\/p>\n<p>\u201cSi, siento celos pero tambi\u00e9n me parece excitante es similar a lo que siento contigo cuando estas con otros\u201d, le confes\u00e9.<\/p>\n<p>Los minutos siguientes fueron una mezcla de silencios cargados y miradas furtivas hacia el reloj cada segundo que pasaba aumentaba la presi\u00f3n en mis sienes, mi esposa no dejaba de mirar el tel\u00e9fono esperando la llamada de Sandy, ya hab\u00edan pasado casi dos horas desde que la dejamos, la angustia y la excitaci\u00f3n se mezclaban. Hasta que por fin, despu\u00e9s de lo que pareci\u00f3 una eternidad, el m\u00f3vil de Myriam vibr\u00f3 sobre la mesa, era un mensaje de texto:<\/p>\n<p>\u201cTodo bien, no se preocupen, \u00bfpor qu\u00e9 no se van a casa?, Carlos y Valeria me llevaran m\u00e1s tarde\u201d.<\/p>\n<p>Myriam solt\u00f3 el aire, sus dedos temblaron al guardar el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>\u201cEs hora de irnos\u201d, dijo de repente, poni\u00e9ndose de pie \u201cElla debe afrontar a lo que vino amor, ya la acompa\u00f1amos, si algo sucede nos llamar\u00e1, no tiene sentido seguir aqu\u00ed\u201d, afirm\u00f3 mientras recog\u00eda su bolso con movimientos bruscos.<\/p>\n<p>La vi tensa, casi r\u00edgida, pagamos y salimos de prisa, en el trayecto de la cafeter\u00eda al auto no platicamos nada, \u00edbamos como aut\u00f3matas solo caminando uno al lado del otro.<\/p>\n<p>\u201cYo conduzco\u201d me dijo pidi\u00e9ndome las llaves.<\/p>\n<p>El trayecto fue una tortura cada sem\u00e1foro en rojo era una eternidad, cuando llegamos Myriam subi\u00f3 directo a la ducha mientras yo permanec\u00eda en el sof\u00e1 de la sala. Enrique nuestro hijo no estaba en casa.<\/p>\n<p>De pronto record\u00e9 las palabras de Juan: &#8220;Hay una c\u00e1mara oculta en casa de la pareja&#8221;. Sent\u00ed ansiedad y tambi\u00e9n rabia \u00bfC\u00f3mo se atrev\u00eda a grabar a nuestra hija sin permiso? Pero bajo esa indignaci\u00f3n bull\u00eda algo m\u00e1s oscuro, viscoso, una curiosidad enfermiza que se arrastraba desde el est\u00f3mago hasta la garganta.<\/p>\n<p>Sub\u00ed las escaleras sin hacer ruido, Myriam estaba recostada en la cama en su rutina de cremas. &#8220;Voy a quedarme en el sof\u00e1 un rato, \u00bfme quieres acompa\u00f1ar?\u201d.<\/p>\n<p>&#8220;Tratare de dormir, me siento agotada, me despiertas cuando llegue Sandy&#8221;, me dijo muy seria.<\/p>\n<p>&#8220;Descansa amor\u201d, me puse mi pijama y baj\u00e9 a la sala, el m\u00f3vil pesaba en mi mano, sent\u00eda que lat\u00eda con vida propia. Marqu\u00e9 el n\u00famero de Juan sin obtener respuesta.<\/p>\n<p>Nuevo intento, mi ansiedad crec\u00eda.<\/p>\n<p>Al tercer intento, contesto con esa calma calculada. &#8220;Miguel, justo iba a llamarte&#8221;, mentira obvia, pero no importaba, mi ansiedad y enojo me ahogaban &#8220;No me pediste autorizaci\u00f3n para grabar&#8221;, interrump\u00ed. Un suspiro al otro lado, luego el clic de un encendedor. &#8220;Vamos no te hagas el santo s\u00e9 que ardes en deseos de ver que est\u00e1 haciendo tu hija&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>El pitido del mensaje entrante paraliz\u00f3 mi garganta. Una imagen borrosa llego a mi WhatsApp: Sandy arrodillada entre sombras, la luz rasante destacando la curva de su espalda. Mi pulgar tembl\u00f3 al ampliarla \u2014los detalles emergieron con cruel nitidez: su cabello sujeto por las manos de Carlos, el vestido arrugado\u2014, cada p\u00edxel confirmando lo que ya sab\u00eda.<\/p>\n<p>&#8220;Rel\u00e1jate, Miguel.&#8221;. Juan solt\u00f3 una risa gutural mientras yo escuchaba el crujido del cuero en su sill\u00f3n al moverse. &#8220;Carlos s\u00f3lo grab\u00f3 los primeros minutos a petici\u00f3n m\u00eda para saber que tu princesa estar\u00e1 bien, no existe una grabaci\u00f3n como tal de toda la reuni\u00f3n.\u201d.<\/p>\n<p>Sent\u00ed alivio y decepci\u00f3n a la vez, algo dentro de m\u00ed luchaba.<\/p>\n<p>&#8220;Por ahora tendr\u00e1s que conformarte con esa foto oscura&#8221; me dijo mientras yo sent\u00eda el celular arder en mi mano. La imagen segu\u00eda all\u00ed, inmutable, la voz de Juan se volvi\u00f3 m\u00e1s grave, casi un susurro: &#8220;Carlos tiene todo bajo control, nos estuvimos comunicando\u2026 bueno s\u00e9 que est\u00e1n ahora descansando, son j\u00f3venes y Sandy un manjar, seguramente van a repetir\u201d.<\/p>\n<p>No tuve reacci\u00f3n, me quede como idiota ampliando la imagen oscura de mi hija en esa situaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfTe estas masturbando amigo? \u00bfimaginando lo que est\u00e1 haciendo tu princesa?&#8221; dijo Juan con esa voz burlona que me hac\u00eda hervir la sangre, pero tambi\u00e9n la piel, ese tono que sab\u00eda exactamente d\u00f3nde clavarme las palabras.<\/p>\n<p>\u201cConfi\u00e9salo y su\u00e9ltate, \u00bfestas excitado?\u201d<\/p>\n<p>\u201cSi\u2026 no te puedo enga\u00f1ar\u201d confes\u00e9 al fin.<\/p>\n<p>&#8220;Disfruta esa sensaci\u00f3n, no te preocupes ella est\u00e1 segura. Nunca ha sucedido algo as\u00ed con nuestra hija Lily quiz\u00e1 ser\u00eda buena idea alg\u00fan d\u00eda conseguir una cita para nuestras dos hijas con una pareja o unos hombres, \u00bfseria exc\u00edtate no crees?&#8221; me dijo Juan con voz ronca, mientras mi mano se mov\u00eda irremediablemente hacia mi pene erecto, imaginando exactamente lo que describ\u00eda.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfTienes otra imagen?\u201d, le ped\u00ed excitado<\/p>\n<p>&#8220;Paciencia Miguelito, le pedir\u00e9 algunas fotos a Carlos\u201d.<\/p>\n<p>Una nueva notificaci\u00f3n apareci\u00f3: descargue la imagen, Sandy de rodillas de espaldas a la toma, frente a una cama con la falda sobre su espalda, con las bragas en las rodilla y las piernas abiertas, ampli\u00e9 la foto y alcance a ver un par de piernas femeninas a los lados de su cabeza, mi hija tenia hundida la cara en la vulva de la chica!, fue inevitable regresar a las nalgas de mi hija y ampliar la imagen: ver su sexo expuesto, sus labios vaginales j\u00f3venes y apetitosos, sus nalgas paradas con formas perfectas, los m\u00fasculos marcados de sus piernas se notaban, la foto hab\u00eda sido tomada desde un \u00e1ngulo bajo.<\/p>\n<p>El siguiente mensaje era un video de 15 segundos. Al reproducirlo, el sonido me golpe\u00f3: gemidos agudos mezclados con jadeos masculinos, luego la imagen: Sandy montando a Valeria sobre su cara mientras Carlos la penetraba desde detr\u00e1s. Mi verga palpit\u00f3 contra el pantal\u00f3n del pijama.<\/p>\n<p>\u201cAmigo, ya es algo tarde, disfruta del material que te envi\u00e9. Buenas noches\u201d. Sin m\u00e1s corto la llamada dej\u00e1ndome excitado y sin poder reclamar nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Eran casi las once y media de la noche cuando escuch\u00e9 el motor de un auto deteni\u00e9ndose frente a la casa. Apagu\u00e9 r\u00e1pidamente el celular y me incorpor\u00e9 en el sof\u00e1. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza, una mezcla de alivio, ansiedad y excitaci\u00f3n que no me abandonaba.<\/p>\n<p>Por la ventana vi un SUV negro elegante estacionarse. La puerta trasera del auto se abri\u00f3 y baj\u00f3 Sandy.<\/p>\n<p>Carlos y Valeria bajaron tambi\u00e9n del auto. \u00c9l, alto, atl\u00e9tico, de unos 35 a\u00f1os; ella, morena, curvil\u00ednea, con un vestido ce\u00f1ido que resaltaba sus formas. Se despidieron en la acera con abrazos y besos en las mejillas. Valeria tom\u00f3 el rostro de Sandy con ambas manos y le dio un beso prolongado en los labios, Carlos le acarici\u00f3 la cintura al abrazarla y le susurr\u00f3 algo al o\u00eddo que hizo que Sandy sonriera con picard\u00eda y bajara la mirada.<\/p>\n<p>Mi hija agit\u00f3 la mano mientras el SUV se alejaba. Luego respir\u00f3 hondo, se acomod\u00f3 el vestido tirando suavemente de la falda hacia abajo y camin\u00f3 hacia la puerta principal.<\/p>\n<p>Abr\u00ed antes de que metiera la llave. La luz del porche la ilumin\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>\u2014Papi\u2026 \u2014susurr\u00f3 con voz ronca. Sus ojos brillaban con una mezcla de cansancio y euforia. Su maquillaje estaba ligeramente corrido: el delineador difuminado, el labial casi desaparecido.<\/p>\n<p>La abrac\u00e9 con fuerza. Ol\u00eda a una mezcla de su perfume habitual, sudor, y un aroma desconocido en ella. Un olor almizclado, intenso, que me golpe\u00f3 directamente en el est\u00f3mago y baj\u00f3 hasta mi entrepierna.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien, princesa? \u2014pregunt\u00e9, tratando de sonar solo preocupado, no excitado.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s que bien, papi \u2014respondi\u00f3, apoyando la cabeza en mi hombro un segundo m\u00e1s de lo habitual\u2014. Fue\u2026 incre\u00edble. No s\u00e9 ni c\u00f3mo explicarlo.<\/p>\n<p>Subimos las escaleras en silencio. Myriam, que hab\u00eda escuchado el auto, ya estaba en el pasillo en bata. Al ver a Sandy, sus ojos se llenaron de alivio y ternura maternal, pero tambi\u00e9n de una curiosidad que no pudo disimular.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres hablar ahora o ma\u00f1ana? \u2014pregunt\u00f3 Myriam, acarici\u00e1ndole el cabello.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana \u2014dijo con voz suave\u2014. Estoy muerta de cansancio\u2026 y necesito una ducha urgente.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 a su habitaci\u00f3n y cerr\u00f3 la puerta. Segundos despu\u00e9s se escuch\u00f3 la regadera.<\/p>\n<p>Myriam me tom\u00f3 de la mano y me llev\u00f3 a nuestra habitaci\u00f3n. Cerr\u00f3 la puerta con llave. Se acerc\u00f3, me bes\u00f3 con urgencia y desliz\u00f3 su mano dentro de mi pijama.<\/p>\n<p>Esa noche, mientras la regadera de Sandy segu\u00eda sonando al otro lado del pasillo, Myriam y yo hicimos el amor con una intensidad salvaje, susurr\u00e1ndonos detalles prohibidos, imaginando lo que nuestra hija hab\u00eda recibido horas antes.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente amaneci\u00f3 soleada, con esa luz invernal fr\u00eda que entraba por las ventanas de la cocina. Myriam ya hab\u00eda preparado caf\u00e9 y tostadas; yo baj\u00e9 en silencio, a\u00fan con la mente revuelta por la noche anterior: el video repetido 30 veces, los gemidos de Sandy mezclados con los de Valeria, y el sexo urgente con mi esposa susurr\u00e1ndonos fantas\u00edas prohibidas.<\/p>\n<p>Sandy apareci\u00f3 poco despu\u00e9s, fresca como si hubiera dormido diez horas. Llevaba unos shorts deportivos muy cortos que dejaban al descubierto sus piernas atl\u00e9ticas y bronceadas, y una camiseta holgada sin sujetador. Su cabello estaba h\u00famedo de la ducha, recogido en una coleta alta. Se sent\u00f3 frente a nosotros con una sonrisa amplia, casi desafiante.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, familia \u2014dijo con voz alegre, sirvi\u00e9ndose caf\u00e9\u2014. \u00bfDurmieron bien?<\/p>\n<p>Myriam y yo intercambiamos una mirada r\u00e1pida. Los dos sab\u00edamos que apenas hab\u00edamos pegado ojo.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s o menos \u2014respondi\u00f3 Myriam con suavidad, poni\u00e9ndole una tostada delante\u2014. Cari\u00f1o, no hace falta que nos cuentes nada si no quieres. Solo quer\u00edamos saber si la pasaste bien, si te sentiste c\u00f3moda y segura.<\/p>\n<p>Sandy dio un sorbo al caf\u00e9, nos mir\u00f3 por encima de la taza y solt\u00f3 una risita.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1, relajen. La pas\u00e9 genial. M\u00e1s que genial. Fue\u2026 intenso, liberador, exactamente lo que esperaba y mucho m\u00e1s \u2014baj\u00f3 la voz un poco, como quien comparte un secreto delicioso\u2014. Y s\u00ed, me gustar\u00eda contarles algunos detalles, porque s\u00e9 que les interesa\u2026 y porque tenemos un trato de ser abiertos, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014No tienes que ser expl\u00edcita si te incomoda \u2014dijo Myriam, intentando sonar maternal y tranquila\u2014. Solo lo suficiente para que sepamos que todo estuvo bien.<\/p>\n<p>Sandy se inclin\u00f3 hacia adelante, apoyando los codos en la mesa. Sus ojos brillaban con una mezcla de picard\u00eda y orgullo.<\/p>\n<p>\u2014Todo estuvo m\u00e1s que bien. Carlos y Valeria son\u2026 incre\u00edbles. S\u00faper respetuosos, pero al mismo tiempo muy directos y apasionados. Empezamos tomando vino, hablando, rompiendo el hielo. Luego Valeria me bes\u00f3\u2026 y todo fluy\u00f3 natural.<\/p>\n<p>Hizo una pausa, observando nuestras reacciones. Yo intentaba mantener la cara neutra, pero not\u00e9 que mi respiraci\u00f3n se hab\u00eda vuelto m\u00e1s pesada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY\u2026 te sentiste segura en todo momento? \u2014pregunt\u00e9, con la voz un poco ronca.<\/p>\n<p>\u2014Completamente. Me guiaron, me preguntaban constantemente si me gustaba, si quer\u00eda m\u00e1s o menos\u2026 Fue perfecto para una primera vez con una pareja.<\/p>\n<p>Myriam carraspe\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY\u2026 fue los tres juntos todo el tiempo?<\/p>\n<p>Sandy sonri\u00f3 con malicia.<\/p>\n<p>\u2014Casi todo. Hubo momentos en que estuve solo con Valeria\u2026 Y otros solo con Carlos. Y luego los tres. Varias veces. Descansamos, tomamos m\u00e1s vino, y volvimos a empezar. Por eso llegu\u00e9 tarde.<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva. La imagen del video que Juan me envi\u00f3 volvi\u00f3 con fuerza: Sandy sentada sobre el rostro de Valeria mientras Carlos la penetraba por detr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY\u2026 te gustar\u00eda seguir adelante con esto? \u2014pregunt\u00e9, tratando de sonar solo curioso y apoyador.<\/p>\n<p>Sandy se enderez\u00f3 en la silla, emocionada.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, papi. M\u00e1s que nunca. Me sent\u00ed libre, deseada, viva. Y\u2026 \u2014hizo una pausa dram\u00e1tica, disfrutando el suspenso\u2014 Carlos y Valeria me invitaron al club swinger al que van ellos. Dicen que es un ambiente muy selecto, seguro, y que ser\u00eda ideal para seguir explorando.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue denso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAl club? \u2014Repiti\u00f3 Myriam, intentando mantener la calma\u2014. Eso ya es otro nivel, cari\u00f1o. Mucha m\u00e1s gente, m\u00e1s imprevisible\u2026<\/p>\n<p>\u2014Lo s\u00e9 \u2014interrumpi\u00f3 con decisi\u00f3n<\/p>\n<p>Y con eso se levant\u00f3, nos dio un beso en la mejilla, saludo a Enrique que se integraba a la mesa y subi\u00f3 a su habitaci\u00f3n tarareando.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes transcurrieron con normalidad. La rutina volvi\u00f3 a apoderarse de la casa: Sandy sal\u00eda temprano a la universidad, Alejandro aparec\u00eda casi todas las tardes con su sonrisa inocente y sus planes de futuro, cen\u00e1bamos juntos como cualquier familia convencional, ve\u00edamos alguna serie los fines de semana. \u00c9l segu\u00eda sin sospechar nada; besaba a Sandy en la mejilla al llegar, le tomaba la mano mientras hablaban de ex\u00e1menes y trabajos universitarios. Muy respetuoso.<\/p>\n<p>Sandy, por su parte, flotaba en una nube. Cada vez que Alejandro la tocaba, yo advert\u00eda en su mirada un destello de comparaci\u00f3n: \u00e9l era tierno, predecible; Carlos y Valeria hab\u00edan sido salvajes, impredecibles, compartidos. Una tarde la sorprend\u00ed en la cocina revisando su tel\u00e9fono con una sonrisa boba; eran mensajes de Valeria me dijo.<\/p>\n<p>Nos inform\u00f3 que Carlos y Valeria hab\u00edan aplazado la visita al club swinger. Un viaje de trabajo imprevisto los llevar\u00eda fuera de la ciudad dos o tres semanas. Sandy nos lo cont\u00f3 una noche, con un leve tono de decepci\u00f3n..<\/p>\n<p>Desde la iniciaci\u00f3n de Sandy, mi deseo por Myriam se hab\u00eda multiplicado. Casi todas las noches termin\u00e1bamos follando con urgencia, como si necesit\u00e1ramos exorcizar las im\u00e1genes que nos rondaban la cabeza. Ella se montaba sobre m\u00ed y, mientras se mov\u00eda lento, me susurraba: \u201cImag\u00ednate que es Carlos el que me tiene as\u00ed\u2026 o que Sandy est\u00e1 en la habitaci\u00f3n de al lado con Valeria entre sus piernas<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana de jueves recib\u00ed una llamada inesperada. Era Mario, el hijo mayor de Juan y Martha, quer\u00eda consultaros sobre un tema legal. Lo recib\u00ed en mi oficina a media ma\u00f1ana. Vest\u00eda traje impecable nada que ver con el joven perverso de las reuniones. Mientras revis\u00e1bamos los documentos, la conversaci\u00f3n fue estrictamente profesional: cl\u00e1usulas, impuestos, riesgos. Pero cuando terminamos y guard\u00e9 la carpeta, Mario se recost\u00f3 en la silla con una sonrisa que conoc\u00eda demasiado bien.<\/p>\n<p>\u2014Miguel, gracias por el tiempo \u2014dijo, y luego baj\u00f3 la voz\u2014. Hay otro tema\u2026 m\u00e1s personal.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que el aire de la oficina se cargaba de electricidad.<\/p>\n<p>\u2014Dime.<\/p>\n<p>\u2014Desde aquella noche en casa de mis pap\u00e1s\u2026 no he podido sacarme de la cabeza a Myriam. \u2014sus ojos brillaron\u2014. Me gustar\u00eda mucho volver a estar con ella deseo mucho a tu mujer.<\/p>\n<p>\u2014No te voy a mentir, Mario \u2014respond\u00ed al fin, con voz serena\u2014. Myriam y yo hemos hablado de aquella noche muchas veces. Y s\u00ed, te recordamos. Pero esto lo tengo que consultar con ella. No tomo decisiones de este tipo solo.<\/p>\n<p>Mario sonri\u00f3, satisfecho con la respuesta.<\/p>\n<p>\u2014Claro, por supuesto. No hay prisa. Solo quer\u00eda ser directo. Mis padres me ense\u00f1aron que en este ambiente la honestidad es lo primero.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3, me estrech\u00f3 la mano con fuerza y, antes de irse, a\u00f1adi\u00f3 en voz baja:<\/p>\n<p>\u2014Dile a Myriam que sue\u00f1o con el sabor de su boca\u2026 y con todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando la puerta se cerr\u00f3, me qued\u00e9 solo en la oficina con una erecci\u00f3n inc\u00f3moda contra el pantal\u00f3n. Tom\u00e9 el m\u00f3vil y escrib\u00ed a Myriam:<\/p>\n<p>\u201cAcaba de irse Mario. Dice que te desea mucho y propone que nos reunamos\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta lleg\u00f3 en menos de un minuto:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEn serio? Cu\u00e9ntame todo esta noche\u2026 y prep\u00e1rate, porque voy a necesitar que me cojas duro mientras me lo cuentas.\u201d.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado, despu\u00e9s de una semana quedamos con Mario en un hotel del centro: suite amplia, luces tenues, cama king size.<\/p>\n<p>Myriam se hab\u00eda preparado con esmero: lencer\u00eda negra de encaje, medias hasta el muslo y un vestido corto que quitaba el aliento. Mario lleg\u00f3 puntual, traje oscuro, camisa abierta dos botones. Nos tomamos una copa de vino en el bar del hotel; las miradas ya lo dec\u00edan todo.<\/p>\n<p>Subimos a la habitaci\u00f3n. Apenas cerr\u00f3 la puerta, Mario se acerc\u00f3 a Myriam por detr\u00e1s, le subi\u00f3 lentamente el vestido y bes\u00f3 su nuca mientras yo la miraba desde el sof\u00e1. Ella cerr\u00f3 los ojos, suspir\u00f3 y se dej\u00f3 llevar. En minutos est\u00e1bamos los tres desnudos.<\/p>\n<p>Myriam se arrodill\u00f3 entre nosotros, alternando su boca caliente entre mi erecci\u00f3n y la de Mario. Sus gemidos vibraban contra nuestra piel mientras nos miraba con ojos llenos de lujuria. Luego la tumbamos en la cama: yo la penetr\u00e9 primero, lento y profundo, mientras Mario le follaba la boca. Despu\u00e9s cambiamos; \u00e9l la tom\u00f3 con fuerza desde atr\u00e1s, haciendo que sus pechos rebotaran, mientras yo le com\u00eda los senos y ella gritaba mi nombre y el de Mario sin orden.<\/p>\n<p>Estuvimos varias horas: Myriam mont\u00e1ndome mientras chupaba a Mario, luego \u00e9l dentro de ella mientras yo la besaba. Al final, los dos la llenamos de leche casi al un\u00edsono, uno en su boca, otro sobre sus pechos. Ella temblaba, exhausta y feliz, cubierta y sonriente.<\/p>\n<p>Nos duchamos juntos, riendo, bes\u00e1ndonos. Al despedirnos, Mario susurr\u00f3: \u201cRepetiremos pronto\u201d.<\/p>\n<p>El d\u00eda de la visita al club swinger de nuestra hija llego. Sandy pas\u00f3 la tarde encerrada en su habitaci\u00f3n prepar\u00e1ndose con una dedicaci\u00f3n casi ritual. Cuando baj\u00f3, nos dej\u00f3 sin aliento: un vestido negro cort\u00edsimo de licra brillante que se ce\u00f1\u00eda como una segunda piel, escote profundo que dejaba entrever el borde de un sujetador de encaje rojo, medias de red hasta medio muslo y tacones altos que estilizaban a\u00fan m\u00e1s sus piernas atl\u00e9ticas. El maquillaje ahumado resaltaba sus ojos, y el cabello suelto ca\u00eda en ondas perfectas. Se ve\u00eda peligrosa, deseable, un mujeron.<\/p>\n<p>Carlos y Valeria llegaron puntuales por nuestra hija. Sandy sali\u00f3 a recibirlos despu\u00e9s de despedirse, Enrique extra\u00f1ado nos pregunt\u00f3 qui\u00e9nes eran los amigos de su hermana, los tres observamos desde la ventana como se sub\u00eda al auto.<\/p>\n<p>Sandy regres\u00f3 cerca de las cinco de la madrugada. El auto la dej\u00f3 en la puerta; la vimos bajar tambaleante sobre los tacones, el cabello revuelto, el maquillaje corrido. Carlos le dio un \u00faltimo beso largo en la boca antes de que ella entrara por fortuna no se ve\u00edan vecinos y Enrique estaba en su quinto sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 directamente a nuestra alcoba, nos dio un beso r\u00e1pido en la mejilla a cada uno y murmur\u00f3 con voz ronca: \u201cFue incre\u00edble\u2026 despu\u00e9s les cuento, ahora estoy muerta\u201d.<\/p>\n<p>Nos miramos en la penumbra, excitados y ansiosos. Sab\u00edamos que nuestra hija hab\u00eda cruzado definitivamente todas las l\u00edneas. Y que, por mucho que quisi\u00e9ramos saber, parte de esa noche siempre ser\u00eda solo suya.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63867\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63867\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>De pronto record\u00e9 las palabras de Juan: &#8220;Hay una c\u00e1mara oculta en casa de la pareja&#8221;. Sent\u00ed ansiedad y tambi\u00e9n rabia \u00bfC\u00f3mo se atrev\u00eda a grabar a nuestra hija sin permiso? Pero bajo esa indignaci\u00f3n bull\u00eda algo m\u00e1s oscuro, viscoso, una curiosidad enfermiza que se arrastraba desde el est\u00f3mago hasta la garganta. Sub\u00ed las escaleras sin hacer ruido, Myriam estaba<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63867\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63867\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":27161,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63867","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6083,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27161"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63867"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63869,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63867\/revisions\/63869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}