{"id":63960,"date":"2026-01-10T17:36:27","date_gmt":"2026-01-10T16:36:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63960"},"modified":"2026-01-10T16:32:45","modified_gmt":"2026-01-10T15:32:45","slug":"olfateando-y-examinando-culos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/olfateando-y-examinando-culos\/","title":{"rendered":"Olfateando y examinando culos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63960\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Elena se despert\u00f3 con el coraz\u00f3n latiendo fuerte, y gotas de sudor en su frente. El sue\u00f1o hab\u00eda sido tan v\u00edvido, tan absurdamente er\u00f3tico en su rareza, que a\u00fan sent\u00eda un cosquilleo en el bajo vientre.<\/p>\n<p>A sus treinta a\u00f1os, regresando a la universidad para terminar esa carrera que hab\u00eda dejado a medias, se sent\u00eda como una intrusa entre los veintea\u00f1eros. Pero en el sue\u00f1o, esa diferencia de edad se hab\u00eda convertido en algo m\u00e1s: un catalizador para una escena que rozaba lo humillante y lo excitante.<\/p>\n<p>En el sue\u00f1o, estaba sentada en el aula, rodeada de unos veinte estudiantes, chicos y chicas con rostros frescos y cuerpos a\u00fan en plena juventud. La profesora, una mujer de unos cuarenta, elegante con su falda l\u00e1piz y blusa ajustada, explicaba algo sobre literatura moderna.<\/p>\n<p>De repente, el silencio se rompe.<\/p>\n<p>Un sonido inconfundible: un pedo largo y poderoso.<\/p>\n<p>Risas ahogadas estallaron aqu\u00ed y all\u00e1, sonrisas c\u00f3mplices se intercambiaron. Elena sinti\u00f3 una oleada de verg\u00fcenza ajena, pero la profesora no rio. Su rostro se endureci\u00f3, los labios apretados en una l\u00ednea seria.<\/p>\n<p>-Esto no es gracioso &#8211; dijo con voz firme.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 un momento de clase y volvi\u00f3 con otro profesor, un hombre corpulento de barba gris, y juntos cerraron la puerta del aula. Colocaron un biombo improvisado en un rinc\u00f3n, dividiendo el espacio.<\/p>\n<p>-Todos en fila &#8211; orden\u00f3 la profesora.<\/p>\n<p>-Vamos a encontrar al culpable. Inspecci\u00f3n rectal. Nombre y apellidos, y luego\u2026 ya sab\u00e9is<\/p>\n<p>Elena trag\u00f3 saliva. \u00bfEra en serio? Los estudiantes se miraron, algunos con risitas nerviosas, otros con el rostro p\u00e1lido. Pero nadie protest\u00f3; el sue\u00f1o ten\u00eda esa l\u00f3gica il\u00f3gica donde lo absurdo se aceptaba. Los chicos primero. El primero, un chico alto y delgado con pelo rubio, dio su nombre: \u201cAlex Rivera\u201d. Se baj\u00f3 los pantalones y los calzoncillos, revelando un culo p\u00e1lido y firme, con una ligera vellosidad en la raja. Se inclin\u00f3, separando las nalgas con manos temblorosas. Su expresi\u00f3n era de pura mortificaci\u00f3n, los ojos cerrados, las mejillas rojas como tomates.<\/p>\n<p>La profesora se acerc\u00f3 por detr\u00e1s, su nariz casi tocando el ano expuesto. Inspir\u00f3 profundamente, el olor a piel limpia y un leve sudor masculino llenando sus fosas nasales. \u201cLimpio\u201d, murmur\u00f3, pero anot\u00f3 algo al lado del nombre: \u201cAroma fresco, como jab\u00f3n de lim\u00f3n\u201d. Luego el profesor olfate\u00f3, su barba rozando la piel, haciendo que Alex se estremeciera. \u201cCoincido\u201d, dijo, y anot\u00f3 \u201cSin rastro de flatulencia\u201d.<\/p>\n<p>S\u00ed, es un sue\u00f1o, Elena estaba en la fila, esperando su turno, pero de alguna manera tambi\u00e9n era la profesora o al menos una espectadora que segu\u00eda todo en primera persona.<\/p>\n<p>La siguiente fue una chica, Mar\u00eda, de diecinueve a\u00f1os, con falda corta. Su rostro era un mapa de verg\u00fcenza: cejas fruncidas, labios mordidos, ojos mirando al suelo. Se levant\u00f3 la falda, baj\u00f3 su tanga rosa, exponiendo un culo redondo y suave, con una raja depilada que brillaba bajo la luz fluorescente. Al inclinarse, sus nalgas temblaron ligeramente. La profesora olfate\u00f3: un olor femenino, mezcla de perfume floral y un toque de humedad natural. \u201cInocente\u201d, dijo, pero Elena not\u00f3 c\u00f3mo la docente alargaba la inspecci\u00f3n visual un segundo m\u00e1s, como si disfrutara el poder o quiz\u00e1s fuese un deseo de \u00edndole l\u00e9sbica.<\/p>\n<p>Mar\u00eda apret\u00f3 los ojos, sintiendo el cosquilleo de la nariz cerca, una invasi\u00f3n \u00edntima que la hac\u00eda sentir vulnerable y, extra\u00f1amente, excitada en su humillaci\u00f3n. El profesor olfate\u00f3 despu\u00e9s, su aliento c\u00e1lido causando un escalofr\u00edo. Anotaron: \u201cAroma dulce, como vainilla\u201d.<\/p>\n<p>Otro chico, Pedro, con cuerpo atl\u00e9tico. Su culo era musculoso, nalgas firmes como rocas, con una raja profunda y vellosa. Su expresi\u00f3n era de desaf\u00edo mezclado con verg\u00fcenza: mand\u00edbula tensa, ojos entrecerrados como si intentara disociarse. Al olfatear, la profesora frunci\u00f3 el ce\u00f1o; un olor m\u00e1s fuerte, a sudor de gimnasio y algo almizclado. \u201cPosible\u201d, murmur\u00f3, pero el profesor neg\u00f3: \u201cNo es el culpable, pero huele a esfuerzo\u201d. Pedro se enderez\u00f3 con alivio, pero Elena vio c\u00f3mo su pene semierecto asomaba, traicionando una excitaci\u00f3n involuntaria por la exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego vino una chica con pantalones vaqueros, Laura. Desabroch\u00f3 el grueso cintur\u00f3n, baj\u00f3 los jeans y las bragas, revelando un culo m\u00e1s voluptuoso, con celulitis ligera que lo hac\u00eda real y tentador. Su raja era jugosa, con un leve olor a tela h\u00fameda. Su cara: l\u00e1grimas en los ojos, respiraci\u00f3n agitada, una mezcla de terror y resignaci\u00f3n. La profesora olfate\u00f3, la nariz tan cerca que roz\u00f3 la piel, enviando un cosquilleo el\u00e9ctrico. \u201cLimpio, pero tentador\u201d, anot\u00f3. Laura pens\u00f3 en lo expuesta que se sent\u00eda, como si su secreto m\u00e1s \u00edntimo estuviera al aire, y una fantas\u00eda fugaz cruz\u00f3 su mente: \u00bfy si la tocaban?<\/p>\n<p>Finalmente, le toc\u00f3 el turno a Elena, aunque realmente siempre hab\u00eda estado ah\u00ed, despu\u00e9s de todo era su sue\u00f1o, pero entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no controlaba nada?. Su coraz\u00f3n lat\u00eda desbocado. Dio su nombre, baj\u00f3 sus pantalones, exponiendo su culo contundente, tembl\u00f3n, con nalgas grandes y una raja profunda que invitaba a explorar. Pero antes de inclinarse, mir\u00f3 a la profesora: \u201c\u00bfY qui\u00e9n nos dice que no has sido t\u00fa?\u201d. La docente, sorprendida, asinti\u00f3. Se subi\u00f3 la falda, baj\u00f3 sus bragas, revelando un culo bonito y firme, con dos lunares gemelos en la nalga izquierda. Se inclin\u00f3, separando las nalgas. Elena se acerc\u00f3, tragando saliva.<\/p>\n<p>El olor era limpio, a jab\u00f3n y un toque de perfume, no a pedo. Inspir\u00f3 profundo, el aroma femenino invadi\u00e9ndola, excit\u00e1ndola. Luego el profesor se someti\u00f3, su culo velloso oliendo a colonia masculina. De nuevo la inconsistencia, ese hombre ven\u00eda de otra clase, el no hab\u00eda sido y sin embargo, expuso su culo como uno m\u00e1s.<\/p>\n<p>Elena estaba perdida en pensamientos sobre el culo de la profesora \u2013firme, invitador\u2013 y el de su compa\u00f1ero de profesi\u00f3n, cuando otro pedo son\u00f3. Salieron de detr\u00e1s del biombo con un chico de pelo rizado, desnudo de cintura para abajo, pene colgando fl\u00e1cido, cara roja de verg\u00fcenza. \u201c\u00bfAlguien tiene un cepillo?\u201d, pregunt\u00f3 la profesora. Una alumna de cabello largo y ondulado se acerc\u00f3 y sac\u00f3 uno marr\u00f3n y ancho de su bolso, echando una mirada curiosa al pene del chico.<\/p>\n<p>La docente se sent\u00f3, coloc\u00f3 al culpable sobre sus rodillas y comenz\u00f3 a azotarlo. El cepillo impactaba con chasquidos, el culo enrojeciendo r\u00e1pidamente: rosa, rojo, morado. El chico gem\u00eda, su pene endureci\u00e9ndose contra el muslo de ella, el riesgo de otro pedo en el aire, a\u00f1adiendo tensi\u00f3n er\u00f3tica. Todos miraban, algunos excitados por el poder, otros por la vulnerabilidad.<\/p>\n<p>Elena despert\u00f3. Jadeante. El aroma de un pedo fresco en el ambiente, un pedo real, el pedo en el sue\u00f1o era real: acababa de tirarse uno en la cama. Su estre\u00f1imiento era un problema persistente, d\u00edas sin ir al ba\u00f1o, hinchaz\u00f3n constante. \u201cBasta\u201d, pens\u00f3. Esa ma\u00f1ana ten\u00eda cita con el proct\u00f3logo. Se visti\u00f3 con pantalones ajustados y una blusa, sintiendo la presi\u00f3n en su vientre.<\/p>\n<p>En la consulta, el doctor, un hombre de cincuenta con ojos amables, la escuch\u00f3. \u201cH\u00e1bitos de evacuaci\u00f3n: irregulares, dos o tres d\u00edas sin ir. Molestias: hinchaz\u00f3n, gases\u201d. Elena se sent\u00eda vulnerable al hablar de algo tan \u00edntimo, pero tambi\u00e9n liberada. Fantaseaba con ser examinada, expuesta, como en el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cSe tumbe boca arriba\u201d, dijo \u00e9l. Elena desabroch\u00f3 los pantalones, baj\u00f3 un poco las bragas, revelando su vientre plano pero hinchado y parte de su vagina, con pelos negros asomando de la mata sin depilar. El doctor se puso guantes, toc\u00f3 su vientre, auscultando. \u201c\u00bfDuele aqu\u00ed?\u201d. Sus dedos eran firmes, profesionales, pero Elena imaginaba toques m\u00e1s \u00edntimos, su mente volviendo al sue\u00f1o. No dol\u00eda, pero el contacto la excitaba sutilmente.<\/p>\n<p>Luego, \u201cB\u00e1jese pantalones y bragas, t\u00fambese de lado, rodilla derecha al pecho, pierna izquierda estirada\u201d. Elena obedeci\u00f3, exponiendo su trasero contundente: nalgas grandes, temblonas al moverse, raja jugosa con un leve olor a su propio cuerpo. Esper\u00f3, el aire fresco acariciando su desnudez, sinti\u00e9ndose vulnerable y viva. El doctor se acerc\u00f3, su dedo enguantado previamente sumergido en vaselina, dibujando c\u00edrculos alrededor de su ojete, enviando ondas de placer. \u201cRel\u00e1jese\u201d, dijo, y luego \u201cTome aire\u201d. Introdujo el dedo, explorando.<\/p>\n<p>Elena apret\u00f3 involuntariamente, el dedo invadiendo su intimidad, segundos que parecieron minutos de sensaciones intensas: presi\u00f3n, exploraci\u00f3n, un roce interno que la hizo jadear. Sali\u00f3, y ella contrajo nalgas para no soltar aire, mortificada pero excitada.<\/p>\n<p>\u201cTodo en orden\u201d, dijo, d\u00e1ndole una innecesaria palmada en la nalga y acercando un rollo de papel de cocina. Elena se limpi\u00f3, notando humedad no solo de gel, sino de su propia excitaci\u00f3n. Se visti\u00f3, el doctor prescribi\u00f3 laxantes. Al salir, corri\u00f3 al ba\u00f1o. Se sent\u00f3 en la taza, solt\u00f3 un pedo largo, aliviada. Luego, impulsada por el sue\u00f1o y el examen, llev\u00f3 la mano a sus labios vaginales, frotando r\u00e1pido. Otro pedo escap\u00f3, como aire de una colchoneta, intensificando el placer. Se corri\u00f3 fuerte, fluidos empapando su mano. Se sec\u00f3 con papel higi\u00e9nico, se lav\u00f3 las manos y la cara y sali\u00f3 con las mejillas sonrojadas.<\/p>\n<p>El d\u00eda transcurri\u00f3 en la cafeter\u00eda, sirviendo mesas en su uniforme: pantalones negros ajustados que acentuaban su culo tembl\u00f3n. Luchaba por mantener la concentraci\u00f3n en su trabajo. Sent\u00eda ojos en ella, fantaseando con inspecciones como en el sue\u00f1o. De vuelta a casa, pas\u00f3 por la farmacia de guardia, compr\u00f3 el laxante: un tubo peque\u00f1o para enema.<\/p>\n<p>En casa, decidi\u00f3 llamar a su vecino, Carlos, un soltero de cuarenta, atractivo y solo. \u201cNecesito ayuda con algo\u2026 personal\u201d. Sab\u00eda que era inapropiado, pero su excitaci\u00f3n del d\u00eda la impulsaba; necesitaba sexo, liberaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>Carlos lleg\u00f3, confundido pero intrigado. Elena explic\u00f3 que ten\u00eda que ponerse un enema, vi\u00e9ndolo sonrojarse. La ayud\u00f3: ella en el ba\u00f1o, pantalones abajo, exponiendo su culo, en real, una vez m\u00e1s. \u00c9l insert\u00f3 el tubo con cuidado, sus manos temblando cerca de su raja. Minutos despu\u00e9s, en el ba\u00f1o de su casa, sin molestarse en echar el cierre, Elena evacu\u00f3, sonidos resonando, no import\u00e1ndole que \u00e9l oyera; al contrario, la excitaba, como el pedo en el sue\u00f1o. Se relaj\u00f3 profundamente. Uso el bid\u00e9 para lavarse bien y se ech\u00f3 un poco de perfume en el cuello.<\/p>\n<p>Luego sali\u00f3 del ba\u00f1o. Sali\u00f3 en bragas, sin sujetador, pechos libres. Carlos esperaba. Elena se quit\u00f3 las bragas frente a \u00e9l, quedando desnuda: cuerpo curvil\u00edneo, vientre plano, mata de vello, culo invitador. \u00c9l se desvisti\u00f3, revelando un cuerpo firme, pene endureci\u00e9ndose. La bes\u00f3, sus labios calientes. Elena se peg\u00f3 a la pared, nalgas aplastadas contra el gotel\u00e9 que a buen seguro dejar\u00edan marcas. Una sensaci\u00f3n m\u00e1s en un mar de sensaciones. \u00c9l se acerc\u00f3, ella cogi\u00f3 su miembro, gui\u00e1ndolo. El la arrincon\u00f3, rob\u00e1ndole su espacio y, peg\u00e1ndose a ella, le meti\u00f3 el pene en su vagina h\u00fameda, embisti\u00e9ndola contra la pared.<\/p>\n<p>Gimi\u00f3, placer inund\u00e1ndola: el roce interno, el olor a sexo, sus fantas\u00edas del sue\u00f1o mezcl\u00e1ndose con la realidad. Carlos gru\u00f1\u00eda, manos en sus nalgas, apretando. Elena pens\u00f3 en los culos olfateados, en la vulnerabilidad compartida, y se corri\u00f3 de nuevo, apretando alrededor de \u00e9l. \u00c9l la sigui\u00f3, llen\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Jadeantes, se miraron.<\/p>\n<p>Elena sonri\u00f3: el sue\u00f1o hab\u00eda sido el catalizador, pero la realidad era mejor. Su estre\u00f1imiento resuelto, su deseo saciado\u2026 Por ahora.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63960\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63960\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Carlos lleg\u00f3, confundido pero intrigado. Elena explic\u00f3 que ten\u00eda que ponerse un enema, vi\u00e9ndolo sonrojarse. La ayud\u00f3: ella en el ba\u00f1o, pantalones abajo, exponiendo su culo, en real, una vez m\u00e1s. \u00c9l insert\u00f3 el tubo con cuidado, sus manos temblando cerca de su raja. Minutos despu\u00e9s, en el ba\u00f1o de su casa, sin molestarse en echar el cierre, Elena evacu\u00f3<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63960\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63960\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":19928,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63960","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fetichismo"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3087,"today_views":6},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19928"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63960"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63962,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63960\/revisions\/63962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}