{"id":63963,"date":"2026-01-10T17:37:13","date_gmt":"2026-01-10T16:37:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63963"},"modified":"2026-01-10T16:39:12","modified_gmt":"2026-01-10T15:39:12","slug":"el-ultimo-calor-2-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-ultimo-calor-2-final\/","title":{"rendered":"El ultimo calor (2 &#8211; final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63963\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">35<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Justo cuando el sue\u00f1o empezaba a vencerme, vibr\u00f3 el tel\u00e9fono. Era Augusto.<\/p>\n<p>\u2014Hola bella dama, \u00bfest\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Hola, s\u00ed. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014No nada, quer\u00eda saber si estabas libre esta noche. El bar est\u00e1 abierto y hay buena gente, si quer\u00e9s bajar y platicamos un rato.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n, estoy cansad\u00edsima, tuve un d\u00eda largo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe acompa\u00f1o ah\u00ed? Doy buenos masajes\u2026<\/p>\n<p>\u2014No, no, gracias. Acordate que ten\u00e9s esposa, jajaja.<\/p>\n<p>\u2014Solo dije masajes\u2026 \u00bfqu\u00e9 pensaste vos?<\/p>\n<p>\u2014Jajaja nada, pero no estoy para visitas sola.<\/p>\n<p>\u2014Daleee\u2026 igual quer\u00eda hablar con vos porque me ca\u00edste muy bien y, adem\u00e1s, quer\u00eda contarte que me voy a divorciar. Mi esposa me llam\u00f3 anoche y me dijo que era lo mejor.<\/p>\n<p>\u2014Uuh, lo lamento mucho. \u00bfEst\u00e1s bien?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, obvio que estoy triste, pero bueno\u2026 ahora quiero olvidar un poco todo esto.<\/p>\n<p>\u2014Espero que lo logres. Bueno, me voy a dormir. \u00a1Buenas noches!<\/p>\n<p>\u2014Que descanses, preciosa.<\/p>\n<p>Colgu\u00e9 y me qued\u00e9 mirando el techo en la penumbra. Sab\u00eda perfectamente que ya ten\u00eda otras intenciones; lo notaba en ese tono de voz bajo, en la forma en que alargaba las palabras, en esa oferta de \u201cmasajes\u201d que no era inocente. Pero yo tambi\u00e9n hab\u00eda pensado en esas situaciones: en sus manos grandes sobre mi espalda, bajando despacio, en su aliento en mi nuca mientras me quitaba la poca ropa que llevaba.<\/p>\n<p>Por ahora no me interesaba cruzar esa l\u00ednea\u2026 o eso me repet\u00eda. Aunque ahora sab\u00eda que \u00e9l iba a insistir m\u00e1s, a provocarme con m\u00e1s ganas. Los hombres como Augusto, perros viejos, olfatean el deseo a kil\u00f3metros. Y \u00e9l sab\u00eda \u2014porque lo sent\u00eda en mi risa, en mis respuestas, en el silencio que a veces dejaba\u2014 que yo estaba caliente, vulnerable, con la carne palpitando y la cabeza llena de dudas. Sab\u00eda que, con un poco m\u00e1s de presi\u00f3n, yo pod\u00eda caer.<\/p>\n<p>Me di vuelta en la cama, apret\u00e9 las piernas buscando alivio y cerr\u00e9 los ojos. Ma\u00f1ana ser\u00eda otro d\u00eda\u2026<\/p>\n<p>No los quiero aburrir con m\u00e1s detalles de la rutina de chicas, pero la verdad es que la pas\u00e9 incre\u00edble esos d\u00edas: spa con masajes que me dejaban la piel temblando de relax, clases de yoga al aire libre donde el sudor resbalaba por mis curvas, gym con vistas al mar que me pon\u00edan el cuerpo firme y brillante. Todo era perfecto, salvo ese vac\u00edo que no se iba.<\/p>\n<p>Augusto sigui\u00f3 insistiendo con mensajes sutiles, cada vez m\u00e1s directos: un \u201cbuenos d\u00edas, preciosa\u201d que me aceleraba el pulso, una foto del atardecer desde el bar con un \u201cte extra\u00f1o aqu\u00ed conmigo\u201d. Algo en m\u00ed segu\u00eda rechazando la idea de cruzarlo todo, de caer en esa tentaci\u00f3n madura y prohibida que \u00e9l representaba.<\/p>\n<p>Me repet\u00eda que no, que ya hab\u00eda cambiado, que mi marido quiz\u00e1s tambi\u00e9n\u2026 pero las noches en soledad me traicionaban. Los gemidos que llegaban desde las habitaciones de Soledad, Raquel o Mari \u2014intensos, liberados, envidiables\u2014 me dejaban con la piel erizada y la mano entre las piernas sin querer. Y mi marido, otra vez: promesas de llamadas calientes que terminaban en \u201cestoy agotado, ma\u00f1ana s\u00ed\u201d. Yo esper\u00e1ndolo con la lencer\u00eda puesta, los pezones duros contra el encaje, la humedad creciendo\u2026 y nada. Solo silencio y frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya faltaban solo dos d\u00edas para volver a casa. Aprovechamos para ir a parques tem\u00e1ticos, tiendas lujosas, desayunar en caf\u00e9s con mesas al sol y smoothies helados que chorreaban por la mano. Re\u00edamos como locas, nos sac\u00e1bamos fotos sexys en cada rinc\u00f3n, viv\u00edamos como si no existiera un ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Cuando volvimos al hotel, vi el cartel: esa noche hab\u00eda una gran fiesta de cierre de temporada en el sal\u00f3n principal. La \u00faltima gran noche en Miami. No lo dudamos: salimos las cuatro directo a comprar ropa para despedir las vacaciones como se merec\u00edan.<\/p>\n<p>Todas elegimos algo realmente lindo\u2026 y muy sexy. Soledad se llev\u00f3 un vestido negro cort\u00edsimo que le marcaba el culo perfecto y un escote que dejaba poco a la imaginaci\u00f3n. Raquel opt\u00f3 por un mono rojo fuego con transparencias que mostraban su piel bronceada. Mari eligi\u00f3 un top plateado brillante y una falda alta que dejaba ver sus piernas interminables.<\/p>\n<p>Yo me enamor\u00e9 de una falda blanca fluida con detalles dorados que se ce\u00f1\u00eda a mis caderas y se abr\u00eda apenas con el movimiento, fresca pero provocativa, ideal para el calor infernal que no aflojaba ni de noche. La combin\u00e9 con un top a juego: corto, escotado, con tiras finas que cruzaban la espalda y dejaban al descubierto mi abdomen tonificado y la curva superior de mis pechos. Al prob\u00e1rmelo en el espejo del probador, sent\u00ed c\u00f3mo la tela rozaba mis pezones ya sensibles, c\u00f3mo la falda se levantaba apenas al girar, insinuando lo que hab\u00eda debajo. Me mir\u00e9 y pens\u00e9: esta noche no paso desapercibida. Ni quiero.<\/p>\n<p>Volvimos al hotel cargadas de bolsas, riendo y planeando la previa en la suite: maquillaje intenso, perfume que deja huella, tacones que hacen caminar como si el mundo fuera nuestro. Era nuestra despedida de Miami\u2026 y algo en m\u00ed sab\u00eda que tambi\u00e9n pod\u00eda ser la despedida de mi \u00faltima oportunidad de sentirme deseada, follada como merec\u00eda, antes de volver a la rutina que me estaba ahogando.<\/p>\n<p>Me mir\u00e9 una vez m\u00e1s en el espejo mientras me vest\u00eda. El top dorado abrazaba mis tetas, la falda blanca se mec\u00eda con cada paso. Estaba hermosa.<\/p>\n<p>Al llegar a la fiesta, el sal\u00f3n estaba a reventar: luces bajas, m\u00fasica latina que retumbaba en el pecho, cuerpos movi\u00e9ndose como olas. Mis amigas y yo nos lanzamos directo a la pista. Esa noche me permit\u00ed unos tragos con alcohol \u2014no muchos, justo lo suficiente para que el calor subiera por la piel y las inhibiciones se aflojaran\u2014. Bailamos felices, riendo, sudando, con la falda blanca ondeando alrededor de mis muslos y el top dorado pegado a mis pechos por el calor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un rato, sent\u00ed una mano firme en mi cadera. Me gir\u00e9 apenas y era Augusto, su aliento c\u00e1lido en mi oreja:<\/p>\n<p>\u2014Hola, preciosa.<\/p>\n<p>Le di un beso suave en la mejilla y segu\u00ed bailando, ahora apoyada contra \u00e9l. Mi culo rozaba su entrepierna y ah\u00ed estaba: su pene duro, grueso, presionando contra m\u00ed a trav\u00e9s de la tela. Ese contacto me encendi\u00f3 al instante; un latigazo de placer directo a mi vagina. En ese momento no pensaba en nada m\u00e1s: ni marido, ni hijos, ni promesas. Solo quer\u00eda disfrutar.<\/p>\n<p>El perreo se intensific\u00f3. Se mov\u00eda incre\u00edble para su edad: caderas seguras, manos grandes recorriendo mi cintura, subiendo por mis costados hasta rozar el borde de mis tetas. Cada roce me calentaba m\u00e1s, mis pezones duros contra el top, la humedad creciendo entre mis piernas.<\/p>\n<p>Al rato no aguant\u00e9 m\u00e1s el deseo y lo tom\u00e9 de la mano.<\/p>\n<p>\u2014Ven\u00ed.<\/p>\n<p>Lo llev\u00e9 atr\u00e1s de los ba\u00f1os, a un rinc\u00f3n oscuro donde la m\u00fasica llegaba amortiguada y las sombras nos cubr\u00edan. Ah\u00ed lo bes\u00e9 con hambre, mientras segu\u00eda moviendo las caderas contra \u00e9l, mis pechos presion\u00e1ndose y frot\u00e1ndose contra su torso.<\/p>\n<p>\u2014No puedo creer que me hagas caso a m\u00ed, teniendo tantos hombres j\u00f3venes alrededor \u2014murmur\u00f3, apretando mi culo con fuerza.<\/p>\n<p>\u2014Shhh, disfrut\u00e1 \u2014le susurr\u00e9, mordi\u00e9ndole el labio mientras mis movimientos se volv\u00edan m\u00e1s obscenos.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a tu pieza, nena \u2014dijo, levant\u00e1ndome la falda, sus dedos rozando la piel de mis muslos.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a tu casa. En la habitaci\u00f3n nos pueden interrumpir mis amigas.<\/p>\n<p>\u2014Lo que desees.<\/p>\n<p>Caminamos r\u00e1pido hasta su auto en el estacionamiento. Sub\u00ed al asiento del acompa\u00f1ante, pero \u00e9l no solt\u00f3 mis labios ni un segundo. Los vidrios polarizados nos daban privacidad total; la gente pasaba cerca y no ve\u00eda nada. Sus manos duras, expertas, bajaron de mis tetas \u2014apret\u00e1ndolas, pellizcando mis pezones hasta hacerme gemir\u2014 directo a mi vagina. Apart\u00f3 la tanga con facilidad y empez\u00f3 a mover los dedos: lento al principio, luego profundo, curv\u00e1ndolos justo donde me volv\u00eda loca. Estaba tan mojada que la tela se corri\u00f3 sola; sus dedos entraban y sal\u00edan con un sonido h\u00famedo que me avergonzaba y excitaba a partes iguales.<\/p>\n<p>\u2014Vamos r\u00e1pido\u2026 aqu\u00ed es inc\u00f3modo \u2014susurr\u00e9, jadeando en su o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014Shh, disfrut\u00e1, me dijiste vos \u2014respondi\u00f3 con una sonrisa p\u00edcara, y baj\u00f3 la cabeza para besar mis tetas, chupando un pez\u00f3n por encima del top mientras sus dedos segu\u00edan foll\u00e1ndome sin piedad.<\/p>\n<p>No aguantaba m\u00e1s. Mi mano en su pelo, tirando suave, peque\u00f1os agarrones de placer.<\/p>\n<p>\u2014Aaah, vamos, nene\u2026 quiero todo de ti.<\/p>\n<p>Se incorpor\u00f3 para manejar, pero yo no iba a dejarlo as\u00ed. Me acomod\u00e9 como pude, saqu\u00e9 su pene del pantal\u00f3n: grueso, venoso, dur\u00edsimo. Me agach\u00e9 y empec\u00e9 a chup\u00e1rselo despacio, saboreando la punta, luego meti\u00e9ndomela entera hasta la garganta.<\/p>\n<p>\u2014Espero no est\u00e9 inc\u00f3modo, nene \u2014dije mir\u00e1ndolo con picard\u00eda antes de volver a succionar.<\/p>\n<p>\u2014Ooh, nena, para nada \u2014gimi\u00f3 \u00e9l, arrancando el auto con cuidado.<\/p>\n<p>Me puse en cuatro sobre el asiento, la falda subida hasta la cintura, el culo expuesto. Mientras conduc\u00eda despacio por las calles iluminadas de Miami, su mano libre me acariciaba las nalgas, separ\u00e1ndolas, rozando mi ano, volviendo a mi vagina empapada. Yo segu\u00ed chupando, lamiendo, trag\u00e1ndome su polla con avidez, sintiendo c\u00f3mo palpitaba en mi boca. El auto ol\u00eda a sexo, a deseo contenido que por fin explotaba.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que \u00edbamos a su casa, y que esta noche me iba a follar como hac\u00eda a\u00f1os nadie lo hac\u00eda: duro, profundo, sin prisa. Y yo lo necesitaba. Lo deseaba con cada fibra de mi cuerpo traicionero y ardiente.<\/p>\n<p>Llegamos a su casa casi sin aliento. Augusto viv\u00eda en un condo moderno a pocas calles del hotel: entrada privada, luces tenues que se encendieron solas al abrir la puerta. Apenas cerr\u00f3, me empuj\u00f3 suavemente contra la pared del pasillo y me bes\u00f3 con urgencia, sus manos grandes recorriendo mi cintura, subiendo hasta apretar mis pechos por encima del top dorado.<\/p>\n<p>Yo tom\u00e9 el control de inmediato. Lo apart\u00e9 un poco, sonriendo con esa mirada felina que s\u00e9 que vuelve locos a los hombres, y empec\u00e9 a moverme despacio frente a \u00e9l, como si todav\u00eda estuvi\u00e9ramos en la pista. Mis caderas ondulaban al ritmo de una m\u00fasica imaginaria, la falda blanca subi\u00e9ndose con cada giro hasta dejar ver la tanga negra debajo.<\/p>\n<p>\u2014Mirame \u2014le orden\u00e9 en voz baja mientras me quitaba el top con lentitud, dejando que mis tetas grandes y firmes rebotaran libres. Los pezones ya estaban duros, rosados, pidiendo atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Augusto se qued\u00f3 parado, respirando pesado, los ojos clavados en m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Dios, Julieta\u2026 sos perfecta.<\/p>\n<p>Segu\u00ed bailando, ahora solo con la falda y la tanga. Me acerqu\u00e9, le desabroch\u00e9 la camisa bot\u00f3n por bot\u00f3n, besando su pecho, su cuello, mordisqueando apenas. Luego baj\u00e9 al pantal\u00f3n: lo desabroch\u00e9, lo baj\u00e9 junto con el b\u00f3xer y su polla salt\u00f3 dura, gruesa, palpitando. Me arrodill\u00e9 despacio, sin dejar de mirarlo a los ojos, y empec\u00e9 a chup\u00e1rsela con calma: primero la punta, lamiendo el l\u00edquido preseminal, luego meti\u00e9ndomela entera hasta el fondo de mi garganta. \u00c9l gimi\u00f3 fuerte, una mano en mi pelo rubio sin tirar, solo acompa\u00f1ando.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me incorpor\u00e9 un poco, puse su polla entre mis tetas y empec\u00e9 a moverme arriba y abajo, apret\u00e1ndolas con mis manos para que la sintiera envuelta en carne suave y caliente.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed\u2026 \u00bfte gusta? \u2014susurr\u00e9, viendo c\u00f3mo sus ojos se perd\u00edan en el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>\u2014Mucho\u2026 no pares, por favor.<\/p>\n<p>Lo hice un rato m\u00e1s, hasta que lo sent\u00ed al borde. Entonces me par\u00e9, dej\u00e9 caer la falda al piso y qued\u00e9 solo en tanga y tacos. Lo llev\u00e9 de la mano hasta el sof\u00e1 amplio del living, lo empuj\u00e9 para que se sentara y me sub\u00ed a horcajadas sobre \u00e9l, pero sin dejarlo entrar todav\u00eda. Solo rozaba mi vagina h\u00fameda contra su polla, adelante y atr\u00e1s, tortur\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>\u2014Ahora vos \u2014dije con voz ronca.<\/p>\n<p>Augusto entendi\u00f3 perfecto. Me levant\u00f3 con facilidad (fuerte para su edad) y me recost\u00f3 en el sof\u00e1. Me quit\u00f3 la tanga despacio, separ\u00f3 mis piernas y hundi\u00f3 la cara entre ellas. Su lengua fue directa al cl\u00edtoris: c\u00edrculos lentos, luego r\u00e1pidos, chupando suave, luego m\u00e1s fuerte. Dos dedos entraron sin esfuerzo porque ya estaba empapada, curv\u00e1ndose justo en ese punto que me hace arquear la espalda.<\/p>\n<p>\u2014Ay, s\u00ed\u2026 ah\u00ed\u2026 no pares \u2014gem\u00ed, agarr\u00e1ndole el pelo con las dos manos, empuj\u00e1ndolo m\u00e1s contra m\u00ed.<\/p>\n<p>Me hizo correr dos veces con la boca: la primera r\u00e1pido, la segunda m\u00e1s lento y profundo, hasta que tembl\u00e9 entera y grit\u00e9 su nombre.<\/p>\n<p>Cuando me recuper\u00e9, lo mir\u00e9 con ojos de leona hambrienta.<\/p>\n<p>\u2014Ahora te toca a vos sentirme.<\/p>\n<p>Lo empuj\u00e9 al piso, sobre la alfombra suave, y me sub\u00ed encima. Tom\u00e9 su polla con la mano, la acomod\u00e9 en mi entrada y baj\u00e9 despacio, cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, sintiendo c\u00f3mo me llenaba por completo. Los dos gemimos al un\u00edsono.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a moverme: primero lento, c\u00edrculos con la cadera, luego arriba y abajo con fuerza. Mis tetas rebotaban con cada embestida, \u00e9l las agarraba, pellizcaba los pezones, me miraba como si no pudiera creer lo que estaba viviendo.<\/p>\n<p>\u2014Sos incre\u00edble\u2026 tan apretada, tan caliente \u2014jadeaba.<\/p>\n<p>\u2014Y vos tan duro\u2026 me encanta sentirte as\u00ed dentro \u2014respond\u00ed, acelerando el ritmo.<\/p>\n<p>Cambiamos varias veces porque ninguno quer\u00eda que terminara r\u00e1pido. Me puso en cuatro sobre el sof\u00e1: entr\u00f3 desde atr\u00e1s profundo, agarr\u00e1ndome las caderas, golpeando justo donde m\u00e1s me gusta. Yo empujaba hacia atr\u00e1s, pidi\u00e9ndole m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s fuerte\u2026 s\u00ed, as\u00ed\u2026<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me carg\u00f3 hasta la cama, me puso boca arriba y me foll\u00f3 misionero, lento y profundo, bes\u00e1ndome todo el tiempo, chup\u00e1ndome las tetas mientras entraba y sal\u00eda. Yo le clavaba las u\u00f1as en la espalda, le mord\u00eda el hombro, le susurraba al o\u00eddo cu\u00e1nto me gustaba.<\/p>\n<p>En un momento me sub\u00ed otra vez encima, ahora de espaldas: quer\u00eda que viera mi culo grande rebotando mientras lo cabalgaba. \u00c9l lo agarraba con las dos manos, separaba las nalgas, met\u00eda un dedo h\u00famedo en mi ano mientras yo sub\u00eda y bajaba sin piedad.<\/p>\n<p>\u2014Julieta\u2026 no aguanto m\u00e1s \u2014gimi\u00f3 al fin.<\/p>\n<p>\u2014Yo tampoco\u2026 venite conmigo.<\/p>\n<p>Aceler\u00e9, apret\u00e1ndolo con mis paredes, y los dos explotamos casi al mismo tiempo: \u00e9l llen\u00e1ndome con chorros calientes y yo corri\u00e9ndome tan fuerte que vi estrellas, temblando encima de \u00e9l.<\/p>\n<p>Nos quedamos as\u00ed un rato largo, yo encima, \u00e9l todav\u00eda dentro, acarici\u00e1ndome la espalda, bes\u00e1ndome el cuello. Despu\u00e9s repetimos: una segunda ronda m\u00e1s lenta en la cama, \u00e9l lami\u00e9ndome otra vez hasta hacerme gritar, yo chup\u00e1ndosela hasta que se vino en mi boca y lo tragu\u00e9 todo mir\u00e1ndolo fijo.<\/p>\n<p>Dur\u00f3 horas. Nos duchamos juntos entre caricias, volvimos a la cama y seguimos hasta que el cuerpo no dio m\u00e1s. Me dorm\u00ed abrazada a \u00e9l, con su mano en mi teta y su respiraci\u00f3n calma en mi nuca, sabiendo que hab\u00eda sido la follada m\u00e1s intensa y completa que hab\u00eda tenido en a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y s\u00ed, yo siempre tuve el control. Porque esa noche era m\u00eda. Y \u00e9l lo supo desde el primer segundo.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda desayunamos en su cocina, con el sol entrando a pleno y el aroma a caf\u00e9 fresco. Hablamos poco, solo miradas c\u00f3mplices y sonrisas que dec\u00edan todo. Me sent\u00eda satisfecha, poderosa, con el cuerpo todav\u00eda vibrando de la noche anterior. Cuando me llev\u00f3 de vuelta al hotel en su auto, intent\u00f3 besarme al detenerse frente a la entrada. Lo apart\u00e9 suave pero firme, con una sonrisa traviesa.<\/p>\n<p>\u2014No te equivoques, Augusto\u2026 solo fuiste una presa m\u00e1s.<\/p>\n<p>Le gui\u00f1\u00e9 el ojo, saqu\u00e9 la tanga negra que llevaba en el bolso y se la dej\u00e9 en la mano como recuerdo. \u00c9l rio bajito, sorprendido, y yo baj\u00e9 del auto contone\u00e1ndome, sabiendo que me miraba el culo hasta que desaparec\u00ed en el lobby.<\/p>\n<p>Al llegar a la suite, elimin\u00e9 y bloque\u00e9 su n\u00famero sin dudar. Me duch\u00e9 largo, dejando que el agua se llevara el perfume de su piel y cualquier rastro de duda. Mis amigas ya estaban despiertas; les cont\u00e9 lo justo, entre risas y gritos de aprobaci\u00f3n, y pasamos el resto del d\u00eda relajadas, disfrutando las \u00faltimas horas en Miami. Al d\u00eda siguiente partimos.<\/p>\n<p>Al llegar a Argentina, mis ni\u00f1os corrieron a mis brazos en el aeropuerto, y mi marido me abraz\u00f3 fuerte, con esa mirada que por un momento me hizo sentir que todo pod\u00eda volver a ser como antes. Con el tiempo intentamos mejorar: m\u00e1s charlas, m\u00e1s intentos de reconectar, m\u00e1s noches en que fing\u00edamos que la chispa segu\u00eda ah\u00ed. Pero despu\u00e9s de unos a\u00f1os era notorio lo cansados que est\u00e1bamos de la relaci\u00f3n, de la rutina que nos hab\u00eda comido vivos.<\/p>\n<p>Una noche, antes de tirar todo por la borda con gritos y reproches, hablamos de verdad. Calmados, como adultos. \u00c9l me confes\u00f3 que me hab\u00eda sido infiel, que hab\u00edan sido un par de veces. Yo tambi\u00e9n confes\u00e9 lo m\u00edo. Y en vez de explotar, nos re\u00edmos\u2026 como dos chicos pillados en una travesura. Re\u00edmos por lo absurdo, por lo humano que \u00e9ramos los dos, por no haber sabido parar a tiempo.<\/p>\n<p>Al detallar una de mis aventuras \u2014sin nombres, solo sensaciones\u2014, \u00e9l me mir\u00f3 distinto, me bes\u00f3 con hambre contenida y terminamos haciendo el amor una \u00faltima vez: apasionado, hermoso, sin culpas ni apuro. Fue un cierre perfecto, intenso, como si nos despidi\u00e9ramos agradeci\u00e9ndonos todo lo bueno que s\u00ed hab\u00edamos tenido.<\/p>\n<p>Los dos cometimos errores. No supimos terminar cuando correspond\u00eda. Pero nada nos iba a quitar la oportunidad de ser buenos padres, y eso lo agradecimos siempre. Firmamos los acuerdos en paz, cada uno sigui\u00f3 su camino, y lo \u00fanico que nos uni\u00f3 desde entonces fueron nuestros hijos: lo m\u00e1s valioso de todo.<\/p>\n<p>Al cabo de unos a\u00f1os, mi vida gir\u00f3 solo alrededor de ellos. Me preocup\u00e9 por sus risas, sus estudios, sus abrazos. No me interes\u00f3 nadie m\u00e1s en serio. Obvio, soy una leona: tuve mis momentos calientes, encuentros r\u00e1pidos, noches de placer puro\u2026 pero nada memorable como para contarles aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s o menos un a\u00f1o descubr\u00ed el mundo de los relatos er\u00f3ticos. Me encant\u00f3: historias bien contadas, vivencias reales, parecidas a la m\u00eda. Un d\u00eda apareci\u00f3 uno de Alma Carrizo y sent\u00ed que era mi vida reflejada en sus palabras. Tom\u00e9 coraje, le mand\u00e9 mensaje. Ella me respondi\u00f3, empezamos a charlar y naci\u00f3 una linda amistad. Nos conocimos en persona, y ella me anim\u00f3 a contar mis vivencias.<\/p>\n<p>Alma lo hac\u00eda para soltar un peso enorme que hab\u00eda cargado; yo no viv\u00ed nada tr\u00e1gico, pero s\u00ed me sent\u00eda sucia, asquerosa por lo que hab\u00eda hecho. Y ojo: no quiero restarle culpa. Enga\u00f1ar estuvo mal y est\u00e1 mal. Punto. Pero aqu\u00ed encontr\u00e9 personas dispuestas a escuchar sin juzgar, a entender que todos somos humanos, con deseos y errores.<\/p>\n<p>Agradezco especialmente a mis seguidores, con quienes tuve m\u00e1s di\u00e1logo: fueron amables, respetuosos, me hicieron sentir acompa\u00f1ada. Y agradezco p\u00fablicamente a Alma Carrizo, que me inspir\u00f3 y gracias a ella mis vivencias salieron a la luz.<\/p>\n<p>Bueno, no quiero seguir aburri\u00e9ndolos. Muchas gracias a todos por leer hasta ac\u00e1. No tengo m\u00e1s nada que contar; mis historias terminaron. Pero si les gust\u00f3 mi forma de relatar, quiz\u00e1s en el futuro invente algunos relatos nuevos.<\/p>\n<p>A los que me insultan o dejan comentarios groseros: ya no me leer\u00e1n m\u00e1s. Felicidades.<\/p>\n<p>A los seguidores amorosos que tuve: mil gracias por ser tan buena onda. Espero que mis relatos les hayan tra\u00eddo un poco de excitaci\u00f3n, pero sobre todo entretenimiento en este mundo cada vez m\u00e1s complicado.<\/p>\n<p>\u00a1Muchas gracias y adi\u00f3s!<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63963\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63963\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Yo le clavaba las u\u00f1as en la espalda, le mord\u00eda el hombro, le susurraba al o\u00eddo cu\u00e1nto me gustaba. En un momento me sub\u00ed otra vez encima, ahora de espaldas: quer\u00eda que viera mi culo grande rebotando mientras lo cabalgaba. \u00c9l lo agarraba con las dos manos, separaba las nalgas, met\u00eda un dedo h\u00famedo en mi ano mientras yo sub\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63963\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63963\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31923,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-63963","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4452,"today_views":4},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31923"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63963"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63963\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63965,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63963\/revisions\/63965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}