{"id":63978,"date":"2026-01-10T17:36:06","date_gmt":"2026-01-10T16:36:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63978"},"modified":"2026-01-10T17:06:19","modified_gmt":"2026-01-10T16:06:19","slug":"en-el-club-swinger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-el-club-swinger\/","title":{"rendered":"En el club swinger"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63978\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al final nos decidimos a ir. Lo hab\u00edamos conversado muchas veces en las noches de sexo y palabras pero todo siempre hab\u00eda quedado en la nada. Esa noche no lo planificamos. Fue casi sin pensarlo. Al entrar al club swinger vi a mi esposa algo temerosa y curiosa a la vez. Mientras que yo, temia que los celos me jugar\u00e1n una mala pasada.<\/p>\n<p>Mi marido hab\u00eda hablado tanto del club. Cre\u00eda que yo no tendr\u00eda idea. Muchas amigas, de las m\u00e1s calladitas hab\u00edan ido. Yo sab\u00eda como funcionaba. Pero dej\u00e9 que el creyera que iba con m\u00e1s nervios de los que el disimulaba. Al entrar nos recibi\u00f3 Tania, una de las personas a cargo.<\/p>\n<p>Ella vest\u00eda, tal cual le hab\u00eda pedido, una ajustada y escotada solera roja que apenas le tapaba las nalgas, unas botas cortas y altas que manejaba como si fueran zancos y que resaltaba su figura de mujeron. Estaba muy hermosa y sexy<\/p>\n<p>Yo tomaba un trago dulce. Lo sorvia lento pues era de borrachera f\u00e1cil. No quer\u00eda tener n\u00e1useas. Esa noche no me iba sin al menos chupar una pija. Era lo m\u00ednimo para desquitar la entrada y para que luego la podrida mente de Andr\u00e9s me diera un polvo que valiera &#8220;tanto sacrificio&#8221;. Dec\u00edamos siempre como broma: una mamada no se le niega a nadie.<\/p>\n<p>Pedimos dos tragos, quiz\u00e1s para tomar coraje, las luces eran tenues, se ve\u00edan en los sillones varias parejas y en la barra varios hombres solos que ya se hab\u00edan percatado de la belleza de mi mujer. Leticia, la cual se ve\u00eda nerviosa y a la vez caliente solo de pensar en lo que nos depararia la noche.<\/p>\n<p>Yo no sab\u00eda si Eliana, una mujer que se me hab\u00eda acercado, con ese acento que calentaba todav\u00eda m\u00e1s, que su enorme culo de coraz\u00f3n que se sosten\u00eda por su peque\u00f1a cintura por debajo de sus gigantes senos ca\u00eddos. Dudaba si le gustaban las chicas o prefer\u00eda las parejas en intercambio. Pero menos sab\u00eda yo, de tocar mujeres, aunque con ella me result\u00f3 como si fuera cotidiano. Me sonri\u00f3 y me pregunt\u00f3 que ten\u00eda mi trago. Ah\u00ed percib\u00ed que la trivial pregunta era su aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La convide y le ped\u00ed a Andr\u00e9s le comprar\u00e1 uno. Ella mir\u00f3 mis ojos bajando hasta mi escote. Nos presento a su pareja que era como un bast\u00f3n para apoyar sus manos. Mi esposo no quitaba los ojos de su trasero. Yo me conten\u00eda para no parecer caliente con lo que cre\u00eda pod\u00eda acontecer. Propuse ir a eso con huecos que no conoc\u00eda pero que entend\u00ed la funci\u00f3n al entrar. En la pista, s\u00f3lo iba a quedar como un regalo para las masivas tocadas de los cinco hombres que estaban en la barra. Las dos nos miramos con complicidad, ella con m\u00e1s experiencia: &#8220;Uruguayita linda&#8221; en Espa\u00f1a no solemos dar canilla libre de pajas m\u00e1s de dos minutos.<\/p>\n<p>No lo pod\u00eda creer, Leticia ya hab\u00eda dejado atr\u00e1s sus temores y ensayaba un sensual baile en el medio de dos hombres. Su cara parec\u00eda gozar de las miradas que se clavaban como dagas en su cuerpo contorneandose. Parec\u00eda abstra\u00edda de todo cuando otra mujer, una morocha hermosa de aspecto extranjero se le acerca y comienza a imitar sus movimientos.<\/p>\n<p>Bailaban las dos juntas pero no pegadas. De repente se dieron un beso en la boca que me calent\u00f3 mucho he hizo volar mi imaginaci\u00f3n hasta verlas juntas en una cama cada una besando apasionadamente el sexo de la otra.<\/p>\n<p>La gente se empez\u00f3 a acercar y m\u00e1s de uno se tocaba y pajeaba mirando la escena lesbica que tanto nos excita a los hombres.<\/p>\n<p>Fuimos entrando en las cabinas de diez huecos. Yo no cre\u00eda poder chupar tantas. Por suerte nuestras parejas habilitaron con un gesto a los cinco terceros. Nosotras, dentro, nos quitamos, yo el vestido y ella la blusa y el gigante brasiere. Entre besos y toqueteos fuimos compartiendo las paradas y las m\u00e1s tristonas, como una ensalada de frutas saborea da en un mismo plato.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estaba mi &#8220;t\u00edmida&#8221; esposa chupando como una profesional una pija grande y gruesa sin nombre. Se alternaban con la otra mujer y se intercambiaban, c\u00f3mplices las cinco vergas, m\u00e1s la del compa\u00f1ero de la espa\u00f1ola y la m\u00eda, que sal\u00edan de las mamparas. En un momento Leticia se acerc\u00f3 a m\u00ed y me dijo: \u00a1nunca pens\u00e9 que me gustara tanto hacer esto, lo estoy disfrutando!<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63978\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63978\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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