{"id":63991,"date":"2026-01-12T00:06:10","date_gmt":"2026-01-11T23:06:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=63991"},"modified":"2026-01-11T20:01:39","modified_gmt":"2026-01-11T19:01:39","slug":"luis-y-marcela-deseo-y-lujuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/luis-y-marcela-deseo-y-lujuria\/","title":{"rendered":"Luis y Marcela (deseo y lujuria)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"63991\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La lluvia ca\u00eda a c\u00e1ntaros en el peque\u00f1o aeropuerto, desde la peque\u00f1a oficina de migraci\u00f3n se ve\u00eda el agua azotar la pista. Luis y Marcela estaban solos sentados en un peque\u00f1o comedor. El \u00faltimo vuelo hab\u00eda sido desviado horas antes y la torre les hab\u00eda comunicado que no habr\u00eda m\u00e1s llegadas esa noche.<\/p>\n<p>La \u00fanica luz era la fluorescente y parpadeante del techo, y el \u00fanico sonido, aparte de la tormenta, era el chasquido de las latas de Coca-Cola y el murmullo de sus voces.<\/p>\n<p>\u2014Y as\u00ed le dije al profesor que si cre\u00eda que iba a pasar toda la noche calculando la resistencia de materiales, estaba loco \u2014contaba Marcela, con una sonrisa c\u00f3mplice mientras se reclinaba en su silla\u2014 La vida es para vivirla, \u00bfno, Luis?<\/p>\n<p>Luis la mir\u00f3 desde el otro lado del escritorio. A sus cuarenta a\u00f1os, su rostro conservaba una fresca juventud que enga\u00f1aba, pero sus ojos, oscuros y profundos, delataban una calma y una experiencia que Marcela encontraba irresistibles. Sonri\u00f3, una sonrisa t\u00edmida que apenas le curvaba los labios.<\/p>\n<p>\u2014En mi \u00e9poca, la vida era para estudiar y trabajar. No hab\u00eda tanto tiempo para&#8230; fiestas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay, Luis! \u2014exclam\u00f3 ella, lanzando su cabeza hacia atr\u00e1s con una risa que hizo vibrar el pecho\u2014. Usted ya habla como un se\u00f1or. Deber\u00eda salir conmigo un viernes de estos, a ver si le rejuvenecemos el alma.<\/p>\n<p>La broma flot\u00f3 en el aire entre ellos, cargada de una tensi\u00f3n que hab\u00eda crecido durante meses. La qu\u00edmica era innegable entre ambos y llevaban ya m\u00e1s de 3 meses de amistad y compa\u00f1erismo. La admiraci\u00f3n que Luis sent\u00eda por esa joven de 25 a\u00f1os se hab\u00eda transformado en un deseo palpable, un anhelo que conten\u00eda por respeto.<\/p>\n<p>Y Marcela, a pesar de su car\u00e1cter jovial, no era ingenua. Sent\u00eda su mirada, la forma en que sus ojos se deten\u00edan un segundo de m\u00e1s en sus labios o en el escote de su blusa, o como por momentos lo notaba recorrer su silueta curvil\u00ednea con los ojos y luego disimular&#8230;<\/p>\n<p>Decidida a dar el primer paso y sintiendo que la soledad de la noche lluviosa era una invitaci\u00f3n, Marcela, por debajo de la mesa, liber\u00f3 lentamente su pie derecho de su tac\u00f3n y lo desliz\u00f3 hasta encontrar la pierna de Luis. \u00c9l no se movi\u00f3, pero su respiraci\u00f3n se cort\u00f3 por un instante. Ella continu\u00f3 su ascenso rozando la tela del pantal\u00f3n de vestir, hasta que el empeine de su pie presion\u00f3 suavemente la entrepierna.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de Luis fue instant\u00e1nea. Una erecci\u00f3n r\u00e1pida y sorprendente que se endureci\u00f3 bajo el contacto de su pie. Marcela la sinti\u00f3 con claridad, una prueba tangible del deseo que \u00e9l intentaba ocultar. Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 su espina dorsal.<\/p>\n<p>Luis baj\u00f3 la mano y acarici\u00f3 su piel, el empeine, hasta subir lentamente hasta el tal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Tus pies&#8230; son muy suaves y hermosos \u2014murmur\u00f3, su voz ronca de excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marcela lo mir\u00f3 con un desaf\u00edo en la mirada, sonri\u00f3 y arque\u00f3 una ceja. \u2014\u00bfS\u00f3lo mis pies? \u2014Dijo al tiempo que continu\u00f3 frotando, hasta que Luis jade\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Todo tu cuerpo \u2014respondi\u00f3 \u00e9l sin dudarlo, con la voz entrecortada, la mirada fija en la suya, con toda la contenci\u00f3n rota\u2014. Te he deseado desde el primer d\u00eda que te vi.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue denso, cargado de promesas. No se necesitaban m\u00e1s palabras. Luis se levant\u00f3 de un solo movimiento y ella lo sigui\u00f3. Caminaron en silencio por el pasillo oscuro hasta una de las bodegas de manifiestos de vuelo. El olor a cart\u00f3n viejo llenaba el aire. Luis cerr\u00f3 la puerta con llave; la \u00fanica luz era una peque\u00f1a bombilla en el techo.<\/p>\n<p>Se miraron un instante antes de que \u00e9l la tomara por la cintura y la besara. El beso fue hambriento, desesperado, liberando meses de contenci\u00f3n. Marcela se fundi\u00f3 en sus brazos, sintiendo la fuerza de su cuerpo contra el suyo. Las manos de Luis recorrieron su cuerpo, hasta finalmente desabotonar su blusa. Dejando al descubierto un sujetador negro de encaje&#8230; Sus dedos se movieron con urgencia, liberando sus pechos. Eran de tama\u00f1o medio, perfectamente erguidos, con aureolas de un caf\u00e9 claro que contrastaba con la piel clara de Marcela, que se erizaron al contacto con el aire fr\u00edo de la bodega.<\/p>\n<p>Luis baj\u00f3 la cabeza y tom\u00f3 uno de sus pezones en su boca. La chup\u00f3 con desesperaci\u00f3n, mordi\u00e9ndolo suavemente mientras su otra mano estrujaba y masajeaba el otro pecho. Marcela arque\u00f3 la espalda, un gemido escap\u00f3 de su garganta. Se sinti\u00f3 sumisa, entregada por completo al deseo de ese hombre que la idealizaba y que ahora la consum\u00eda.<\/p>\n<p>Sus manos no se detuvieron. Desabrocharon el pantal\u00f3n de tela del uniforme de Marcela, que cay\u00f3 a sus tobillos. La tom\u00f3 por los hombros y la gir\u00f3, inclin\u00e1ndola sobre una mesa de madera fr\u00eda. Se coloc\u00f3 detr\u00e1s de ella, admirando la curva perfecta de sus caderas. Sus manos recorrieron sus nalgas firmes y redondas, apret\u00e1ndolas, acarici\u00e1ndolas. Con un movimiento decidido, le baj\u00f3 el panty de encaje hasta sus rodillas.<\/p>\n<p>\u2014Ya no puedo m\u00e1s, Marcela \u2014sopl\u00f3 \u00e9l contra su nuca, su voz rota por el deseo\u2014. Te he deseado tanto.<\/p>\n<p>Se desabroch\u00f3 su propio cintur\u00f3n y baj\u00f3 la cremallera. Su miembro erecto y pulsante se liber\u00f3 de la prisi\u00f3n de la tela. Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, lo desliz\u00f3 entre los labios del sexo de Marcela, sintiendo el calor y la humedad inmensa que la inundaba. Estaba m\u00e1s que preparada para \u00e9l. Lo restreg\u00f3 una y otra vez en su entrada, coleccionando su humedad, mientras Marcela, con los ojos cerrados y las manos aferradas al borde de la mesa, susurraba su nombre, gimiendo&#8230;<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, Luis la penetr\u00f3 con delicadeza hasta que todo su miembro estuvo dentro de ella, y con un movimiento de caderas firme y profundo, comenz\u00f3 a bombear despacio.<\/p>\n<p>Un gemido largo y gutural escap\u00f3 de los labios de Marcela: &#8220;Ah aaah aaaah&#8221; una mezcla de placer intenso al sentir c\u00f3mo la verga dur\u00edsima y marcada de venas de Luis la llenaba por completo, estir\u00e1ndola, reclam\u00e1ndola por dentro. El aire sali\u00f3 de sus pulmones en un solo suspiro.<\/p>\n<p>Luis se qued\u00f3 mudo un instante, con los ojos cerrados, dejando que la sensaci\u00f3n de ese calor y esa humedad lo envolvieran. Jade\u00f3 y balbuce\u00f3, con la voz rota por la emoci\u00f3n: \u2014\u00a1Qu\u00e9 delicia! \u00a1Qu\u00e9 apretada y mojadita est\u00e1s, Marcela!<\/p>\n<p>Sus dedos se hundieron en la carne de su cintura, agarr\u00e1ndola con fuerza. Entonces, comenz\u00f3 a moverse m\u00e1s r\u00e1pido, y el deseo y la lujuria se apoderaron de \u00e9l. Su ritmo se convirti\u00f3 en un bombeo potente y constante.<\/p>\n<p>Marcela se entreg\u00f3 por completo. Cada golpe de cadera de Luis la empujaba contra la mesa, haci\u00e9ndola crujir. Los gemidos no pod\u00edan contenerse, sal\u00edan de su boca de forma incontrolable. \u2014Aaaah&#8230; aaaah&#8230; aaaah&#8230; Qu\u00e9 rico me coges, Luis&#8230; aaaah&#8230; \u00a1Me llenas toda! \u2014gem\u00eda fuerte, con los ojos cerrados, perdida en la vor\u00e1gine de placer que la consum\u00eda.<\/p>\n<p>Luis jadeaba, excitado por el sonido de sus gemidos y la sensaci\u00f3n de su cuerpo respondiendo al suyo. Sin dejar de bombearla sin parar, desliz\u00f3 una mano por su costado hasta encontrar sus pechos, que se balanceaban con cada embestida. Los estruj\u00f3, acarici\u00f3 los pezones duros, pellizc\u00e1ndolos, mientras su ritmo se volv\u00eda m\u00e1s salvaje.<\/p>\n<p>Marcela, con los pantalones y el panty todav\u00eda atrapados en sus tobillos, se manten\u00eda de puntas sobre los tacones, inclinada apoyada en la mesa, equilibr\u00e1ndose y recibiendo las embestidas finales de Luis. El sonido de sus cuerpos chocando, mezclado con sus jadeos y los gemidos de ella, llenaba la bodega.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aaaah&#8230; aaaah&#8230; \u00a1qu\u00e9 rico, Luis, me voy a correr! \u2014gem\u00eda ella, sintiendo c\u00f3mo el orgasmo se constru\u00eda en su interior, una ola imparable que crec\u00eda y crec\u00eda con cada golpe profundo.<\/p>\n<p>El ritmo de Luis se volvi\u00f3 fren\u00e9tico. Marcela sinti\u00f3 c\u00f3mo el control se le escapaba, c\u00f3mo la presi\u00f3n en su interior se convert\u00eda en un torrente a punto de estallar. Con una \u00faltima embestida profunda que la hizo ver estrellas, el orgasmo la golpe\u00f3 con la fuerza de una ola.<\/p>\n<p>Un gemido prolongado escap\u00f3 de su garganta, un sonido puro que vibr\u00f3 en el peque\u00f1o espacio de la bodega. \u2014Aaah&#8230; aaah&#8230; \u00a1aaaaah! \u2014grit\u00f3 mientras su cuerpo entero se contra\u00eda en espasmos. Sus piernas temblaron y una ola de calor intenso recorri\u00f3 cada fibra de su ser mientras se corr\u00eda sobre la verga dura de Luis.<\/p>\n<p>Sentir la contracci\u00f3n violenta del sexo de Marcela fue todo lo que Luis necesit\u00f3. Bombe\u00f3 un par de veces m\u00e1s, con fuerza, y entonces su propio cuerpo se tens\u00f3. Un gru\u00f1ido profundo sali\u00f3 de su pecho mientras eyaculaba, disparando toda su leche caliente y espesa dentro de ella, llen\u00e1ndola por completo. Se mantuvo clavado en su interior, vaci\u00e1ndose, hasta que el \u00faltimo temblor lo recorri\u00f3.<\/p>\n<p>Ambos quedaron inm\u00f3viles, jadeando, apoyados sobre la mesa, escuchando solo el eco de sus respiraciones agitadas y la lluvia que segu\u00eda cayendo afuera. Luis se inclin\u00f3, apoyando su peso sobre la espalda de Marcela, y le susurr\u00f3 al o\u00eddo con la voz ronca y tierna: \u2014Qu\u00e9 hermosa eres&#8230; No sabes cu\u00e1nto te he deseado&#8230; cu\u00e1nto quer\u00eda hacerte m\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Marcela, con los ojos a\u00fan cerrados, solo pudo emitir un murmullo de satisfacci\u00f3n. \u00c9l la tom\u00f3 por el hombro y la gir\u00f3 suavemente para mirarla. Sus rostros estaban a cent\u00edmetros de distancia, Se dieron un beso h\u00famedo y profundo, un beso que no hablaba de lujuria, sino de la intimidad que acababan de forjar.<\/p>\n<p>Luis se incorpor\u00f3 lentamente, su cuerpo aun temblando. Se abroch\u00f3 el pantal\u00f3n, se arregl\u00f3 la camisa y corri\u00f3 una mano por el pelo, despeinado. Marcela lo imit\u00f3, se subi\u00f3 el pantal\u00f3n y el panty, se cubri\u00f3 los senos y abroch\u00f3 su blusa con dedos torpes.<\/p>\n<p>Se miraron una \u00faltima vez, una complicidad silenciosa flotando entre ellos, antes de que ella se girara y saliera de la bodega con pasos un poco inseguros, dirigi\u00e9ndose hacia el ba\u00f1o para arreglarse y mirarse en el espejo, tratando de reconocer a la chica que sonre\u00eda all\u00ed, con los ojos brillantes y el cuerpo aun vibrando.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_63991\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"63991\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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