{"id":64111,"date":"2026-01-20T15:32:34","date_gmt":"2026-01-20T14:32:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64111"},"modified":"2026-01-20T15:15:47","modified_gmt":"2026-01-20T14:15:47","slug":"algo-mas-que-una-empleada-de-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/algo-mas-que-una-empleada-de-hogar\/","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que una empleada de hogar"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64111\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">31<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Han pasado unos a\u00f1os desde aquello, pero todav\u00eda lo recuerdo con una claridad que a veces me sorprende. Ten\u00eda 45 entonces, viv\u00eda solo en aquel piso holgado del centro de Barcelona, y mi vida giraba entre reuniones por zoom, informes interminables y una soledad que no me molestaba tanto como deber\u00eda. Los jueves y viernes teletrabajaba, y eso me permit\u00eda seguir una rutina descuidada: camisa decente por arriba, calzoncillos o pantal\u00f3n de ch\u00e1ndal por abajo.<\/p>\n<p>El piso era tema aparte. Ten\u00eda dos opciones, ahorrar para nada y vivir como un soltero que se abandonaba o contratar a alguien que mantuviera mis camisas planchadas, el cuarto de ba\u00f1o aseado y el resto de la casa impecable.<\/p>\n<p>Carmen, la chica peruana que contrat\u00e9 para limpiar tres horas los jueves, se encargaba de ello. No destacaba por su estatura, 1,60 a lo sumo, piel morena suave, cabello negro largo, a menudo recogido en una coleta pr\u00e1ctica y cuerpo m\u00e1s que interesante. No soy de miradas largas e inc\u00f3modas, al menos al principio, pero tengo ojos y me atraen las mujeres y aquella chica, sin duda, no carec\u00eda de atractivo.<\/p>\n<p>Pechos firmes, perfectos, redondos, que se marcaban bajo las camisetas ajustadas; cintura estrecha y, sobre todo, ese culete inolvidable. Redondo, salt\u00f3n, prieto, con una hendidura fina que divid\u00eda dos gl\u00fateos plenos y altos. En vaqueros ce\u00f1idos parec\u00eda esculpido, pero cuando se mov\u00eda o una mano pecadora lo tocaba, temblaba ligeramente, como si tuviera vida propia: un culito firme que se dejaba pellizcar con delicadeza y que vibraba sutilmente al recibir una nalgada.<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 por casualidad, por un descuido sin intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era jueves (al menos ahora lo s\u00e9) y ten\u00eda una reuni\u00f3n a primera hora con el equipo, y entre prisas me puse solo la camisa. Olvid\u00e9 los pantalones y olvid\u00e9, por olvidar, hasta el d\u00eda de la semana en que viv\u00eda.<\/p>\n<p>Creo que Carmen llam\u00f3 al telefonillo de abajo y yo, como un aut\u00f3mata, deje la puerta del piso abierta. No pod\u00eda esperarla, llegaba tarde a la reuni\u00f3n y mi cabeza, llena de n\u00fameros, solamente pensaba en la reuni\u00f3n. Me sent\u00e9 delante del ordenador en calzoncillos blancos (por lo menos estaban limpios y lo suficientemente nuevos para sujetarse en su sitio).<\/p>\n<p>Atend\u00ed la videollamada y, como siempre, cuando Rosa \u2014una colega de marketing con voz ronca y escote de todo menos discreto \u2014empez\u00f3 a hablar, mi mente y mis ojos se fueron por otros derroteros. Imagin\u00e9 su cuerpo, sus labios, y sus tetas y sent\u00ed c\u00f3mo se me pon\u00eda dura. El bulto se marcaba claramente, la tela fina tensa y una mancha h\u00fameda de l\u00edquido preseminal transparente a la vista. El olor a excitaci\u00f3n masculina empez\u00f3 a flotar en la habitaci\u00f3n, ese almizcle salado que no se puede disimular.<\/p>\n<p>De pronto, un golpe suave en la puerta abierta.<\/p>\n<p>Carmen entr\u00f3 con un trapo en la mano.<\/p>\n<p>\u2014Hola, se\u00f1or Jorge, \u00bfnecesita algo del ba\u00f1o antes de que lo limpie?<\/p>\n<p>Sin pensarlo, gir\u00e9 en la butaca, quedando frente a ella, las piernas peludas al aire y el panorama anteriormente descrito a la vista. Tarde unos segundos en darme cuenta de que Carmen estaba all\u00ed, de que su mirada no se apartaba de mi paquete, de que era un maldito jueves m\u00e1s.<\/p>\n<p>De repente, sent\u00ed c\u00f3mo la sangre me sub\u00eda a la cara y el calor del rubor la pintaba de verg\u00fcenza. Me tap\u00e9 con las manos como pude.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Co\u00f1o, Carmen! Me olvid\u00e9 completamente de que hoy\u2026 es que estaba en la reuni\u00f3n y hoy t\u00fa\u2026<\/p>\n<p>Ella retrocedi\u00f3 un paso, los ojos muy abiertos, pero no sali\u00f3 corriendo ni grit\u00f3. Se mordi\u00f3 el labio inferior y se disculp\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Perdone usted\u2026 yo\u2026 no quer\u00eda interrumpir.<\/p>\n<p>Cerr\u00f3 la puerta con suavidad.<\/p>\n<p>El resto de la ma\u00f1ana fue dif\u00edcil. Me vest\u00ed a toda prisa despu\u00e9s del incidente y me qued\u00e9 encerrado en la habitaci\u00f3n, d\u00e1ndole vueltas al asunto, hasta que o\u00ed el aspirador en el sal\u00f3n. Antes de que se fuera, reun\u00ed valor y sal\u00ed a la cocina. Ella estaba guardando los botes de limpieza.<\/p>\n<p>\u2014Carmen, sobre lo de antes\u2026 fue un descuido absurdo. No quer\u00eda que me viera as\u00ed.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 con esos ojos negros profundos y sonri\u00f3, una sonrisa peque\u00f1a pero que hoy, con lo que s\u00e9, puedo calificar de traviesa.<\/p>\n<p>\u2014No pasa nada, se\u00f1or. Entiendo. A veces pasa.<\/p>\n<p>Hizo una pausa y a\u00f1adi\u00f3, con una seriedad que no le pegaba\u2014: Y\u2026 bueno, no es la primera vez que veo a un hombre en esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos re\u00edmos los dos, nerviosos.<\/p>\n<p>Entonces ella cambi\u00f3 el tono.<\/p>\n<p>\u2014Sabe, quiero ganar un poco m\u00e1s. No solo limpio. Tambi\u00e9n puedo ayudar con otras cosas. Con su trabajo, por ejemplo. Le expliqu\u00e9 que no necesitaba asistencia. Ella neg\u00f3 con la cabeza e insisti\u00f3 sin darse por vencida f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>\u2014Ya, pero usted est\u00e1 muy solo, necesita\u2026 relajarse.<\/p>\n<p>La mir\u00e9 fijamente, tratando de averiguar que quer\u00eda decir. \u2014\u00bfTe refieres a masajes? \u2014a\u00f1ad\u00ed tras el inc\u00f3modo silencio.<\/p>\n<p>Asinti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, podr\u00eda empezar por eso.<\/p>\n<p>Acordamos a\u00f1adir una hora los jueves: limpieza y luego masaje, charla, lo que surgiera. Ella necesitaba el dinero y yo necesitaba, supongo, algo m\u00e1s que trabajo.<\/p>\n<p>El primer jueves de masaje me tend\u00ed en la cama en calzoncillos negros. Ella lleg\u00f3 con sus vaqueros ajustados y una camiseta escotada que dejaba ver el nacimiento de esos pechos perfectos. Se puso aceite de almendras en las manos y empez\u00f3 por la espalda. Sus dedos eran fuertes pero suaves. El olor a lavanda y a su sudor limpio despu\u00e9s de fregar llen\u00f3 la habitaci\u00f3n. Cuando lleg\u00f3 a las piernas, sus pulgares subieron por los muslos y rozaron el borde de los calzoncillos. Yo suspir\u00e9. \u2014Eres buena en esto \u2014murmur\u00e9. Ella ri\u00f3 bajito. \u2014En Per\u00fa mi abuela me ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>Al jueves siguiente me dijo: \u2014Mira, si quieres estar c\u00f3modo, qu\u00edtate la camisa tambi\u00e9n. O qu\u00e9date solo en calzoncillos todo el d\u00eda. No pasa nada, ya te conozco. Y as\u00ed lo hice. Trabajaba en calzoncillos, iba a la cocina a por agua, incluso me masturb\u00e9 una vez en el ba\u00f1o pensando en Rosa y volv\u00ed al escritorio con el olor a semen todav\u00eda en el aire. Carmen no dec\u00eda nada, solo sonre\u00eda cuando pasaba.<\/p>\n<p>La confianza crec\u00eda semana a semana.<\/p>\n<p>Ella empez\u00f3 a venir con camisetas m\u00e1s escotadas, vaqueros que parec\u00edan pintados sobre ese culo prieto. Se inclinaba para limpiar bajo el escritorio, y yo ve\u00eda esos gl\u00fateos redondos, la tela tensa marcando la hendidura fina. Y entonces, un d\u00eda, sin que viniera a cuento, aprovechando que estaba inclinada, le di un azote con la palma de mi mano. Al momento me di cuenta de lo que acababa de hacer y la ped\u00ed mil disculpas.<\/p>\n<p>\u2014No se preocupe. Un d\u00eda le doy un azote yo y estamos en paz. \u2014respondi\u00f3 desarm\u00e1ndome.<\/p>\n<p>El siguiente paso en la escalada er\u00f3tica lleg\u00f3 a la semana siguiente.<\/p>\n<p>Recuerdo que estaba frustrado con un colega que no entend\u00eda nada y quiz\u00e1s alce la voz m\u00e1s de la cuenta en cuanto colgu\u00e9 \u2014\u201c\u00a1Panda de in\u00fatiles, no hacen ni una cosa bien!\u201d\u2014, grit\u00e9.<\/p>\n<p>Carmen apareci\u00f3 en la puerta.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa trabaja. Yo me encargo.\u2014dijo, tute\u00e1ndome por segunda vez.<\/p>\n<p>Se meti\u00f3 bajo el escritorio, de cuclillas. Me baj\u00f3 los calzoncillos con calma. Tom\u00f3 el miembro en la mano, lo frot\u00f3 despacio, sintiendo c\u00f3mo se endurec\u00eda. Luego se inclin\u00f3 y lami\u00f3 mis huevos, chup\u00e1ndolos con suavidad, sin parecer importarle los pelos largos que ah\u00ed crec\u00edan salvajes. La lengua caliente y h\u00fameda. Yo intentaba seguir tecleando, pero los gemidos se me escapaban mientras mi pene crec\u00eda y palpitaba como si tuviese un coraz\u00f3n propio. El olor a sexo empez\u00f3 a impregnar la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino el masaje de verdad.<\/p>\n<p>\u2014Esta vez desn\u00fadate del todo \u2014me susurr\u00f3 acariciando el l\u00f3bulo de mi oreja.<\/p>\n<p>Obedec\u00ed.<\/p>\n<p>Me tend\u00ed boca abajo en pelota picada. Masaje\u00f3 mis gl\u00fateos, los separ\u00f3 ligeramente y se puso a soplar en direcci\u00f3n a mi ano, la sensaci\u00f3n era indescriptible. Luego sent\u00ed la calidez de sus labios y su boca mientras besaba el orificio anal y con su lengua, lo exploraba. Poco despu\u00e9s, sin pausa, introdujo un dedo lubricado, encontr\u00f3 la pr\u00f3stata y presion\u00f3. El placer me atraves\u00f3 como un rayo. Me corr\u00ed en las s\u00e1banas, el semen caliente, pegajoso, derramado entre mi vientre y el colch\u00f3n.<\/p>\n<p>Terminado el masaje, mientras me limpiaba con papel de cocina, inici\u00e9 una conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Oye, ma\u00f1ana es viernes\u2026 \u00bfpuedes venir? \u2014dije antes de pensar que excusa poner para disfrutar de su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Por fortuna, quiz\u00e1s buscando horas extra remuneradas, me ahorro la explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Claro. Tengo libre. Puedo limpiar la terraza, que est\u00e1 fatal.<\/p>\n<p>Acept\u00e9 sin. pensarlo.<\/p>\n<p>El viernes lleg\u00f3 con sol de la Ciudad Condal. Carmen apareci\u00f3 con shorts cortos y una camiseta vieja. Limpi\u00f3 la terraza a conciencia: freg\u00f3 baldosas, quit\u00f3 polvo y se manch\u00f3 con el polvo mientras sudaba. Cuando termin\u00f3 ol\u00eda a esfuerzo, a jab\u00f3n de lavarse la cara y a ese aroma natural suyo que me volv\u00eda loco. El escote h\u00famedo, los shorts pegados al culo.<\/p>\n<p>\u2014No puedes irte a casa as\u00ed \u2014le dije\u2014. D\u00fachate aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3. \u2014\u00bfTe duchas conmigo? As\u00ed me ayudas a asearme.<\/p>\n<p>Entramos al ba\u00f1o. Me desnud\u00e9 primero, el \u201cpajarito\u201d ya medio duro solo de mirarla. Ella se quit\u00f3 la camiseta, los pechos perfectos saltaron libres, pezones oscuros y erectos. Baj\u00f3 los shorts y las bragas. Ese culo apareci\u00f3 ante m\u00ed: redondo, prieto, con la hendidura fina y femenina. Los gl\u00fateos altos y plenos temblaron ligeramente al moverse.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe importa si orino? \u2014pregunt\u00f3, t\u00edmida.<\/p>\n<p>Hice adem\u00e1n de retirarme. \u2014No hace falta que salgas si no quieres.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 tendr\u00eda que haber salido y darle privacidad. Pero, me quede. No s\u00e9, ese culo me ten\u00eda hechizado y de alguna manera, quer\u00eda disfrutarlo del todo, bello y guarro a un tiempo. Se sent\u00f3 en el inodoro. El chorro sali\u00f3 fuerte y como colof\u00f3n una ventosidad peque\u00f1a, involuntaria.<\/p>\n<p>Se puso colorada. \u2014Ay, perd\u00f3n, se me escap\u00f3\u2026<\/p>\n<p>Re\u00ed tratando de ocultar la excitaci\u00f3n que recorr\u00eda mi vientre y daba vida a mi m\u00e1stil.<\/p>\n<p>\u2014Nada, nada. Me encanta tu otra voz. \u2014dije rojo.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 de la taza con un \u201cplof\u201d cuando sus muslos se despegaron del pl\u00e1stico y cogiendo el papel higi\u00e9nico se limpi\u00f3 los restos de pis y tir\u00f3 de la cadena.<\/p>\n<p>Entramos en la ducha. El agua caliente ca\u00eda. La enjabon\u00e9 despacio, recre\u00e1ndome con cada parte: pechos, abdomen, nalgas. Mis manos resbalaban por ese culo tembloroso. Ella se frot\u00f3 contra mi pene hasta ponerlo duro como piedra. Nos besamos bajo el chorro, lenguas enredadas, sabor adictivo y deseo. Salimos, nos secamos uno al otro. Yo me entretuve con sus pechos y ella se esmer\u00f3 con mi culo. La llev\u00e9 al dormitorio. Se tumb\u00f3 boca arriba y separ\u00f3 las piernas, su sexo expuesto sin pudor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 haces esto? Una chica como tu tiene que tener un chico esper\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Ella pens\u00f3 un minuto mientras yo acariciaba la parte interna de sus muslos.<\/p>\n<p>\u2014Es como limpiar\u2026 Me gusta gente contenta con mi trabajo. Yo le ayudo a relajarse. \u2014respondi\u00f3 sin mencionar a nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>Asent\u00ed apreciando su practicidad.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s\u2026 esto me gusta m\u00e1s que fregar.<\/p>\n<p>Re\u00edmos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe follas? \u2014a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Saqu\u00e9 un cond\u00f3n del caj\u00f3n, vest\u00ed mi verga y me coloqu\u00e9 encima, el glande rozando su entrada h\u00fameda. Empuj\u00e9 despacio. Entr\u00e9 hasta el fondo. Su vagina se contrajo mientras me abrazaba con fuerza con sus brazos. Luego, con cada embestida, empez\u00f3 a gemir bajito, a pegarse m\u00e1s a mi. Mis manos buscaron su culo, mis caderas en movimiento, mi trasero prieto cuando empujaba. El olor a sexo llenaba todo: su jugo almizclado, mi sudor. Aceler\u00e9. Sent\u00ed el orgasmo subir.<\/p>\n<p>Me corr\u00ed dentro del cond\u00f3n, saqu\u00e9 y eyacul\u00e9 el resto sobre sus muslos: chorros calientes y espesos que resbalaban por esa piel morena. Me dej\u00e9 caer sobre ella, nuestros corazones latiendo desbocados, la cabeza en ese mareo delicioso del cl\u00edmax.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de aquello, los jueves se convirtieron en ritual. Limpiaba, masajeaba, a veces se met\u00eda bajo el escritorio y me hac\u00eda cositas de chica traviesa cuando me o\u00eda cabreado. Los viernes, cuando pod\u00eda, ven\u00eda \u201ca limpiar la terraza\u201d o con cualquier excusa. Termin\u00e1bamos en la ducha, en la cama, siempre con cond\u00f3n por seguridad. Su culo prieto y tembloroso segu\u00eda siendo mi obsesi\u00f3n: lo pellizcaba con delicadeza y ve\u00eda c\u00f3mo vibraba; le daba una nalgada suave y el sonido era seco, seguido de un gemido bajo.<\/p>\n<p>Han pasado a\u00f1os, pero todav\u00eda cierro los ojos y veo ese culito latino, redondo, salt\u00f3n, prieto, con la hendidura fina y los gl\u00fateos perfectos temblando bajo mis manos. Y sonr\u00edo. Porque aquello no fue solo sexo. Fue el momento en que dej\u00e9 de estar tan solo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64111\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64111\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Saqu\u00e9 un cond\u00f3n del caj\u00f3n, vest\u00ed mi verga y me coloqu\u00e9 encima, el glande rozando su entrada h\u00fameda. Empuj\u00e9 despacio. Entr\u00e9 hasta el fondo. Su vagina se contrajo mientras me abrazaba con fuerza con sus brazos. Luego, con cada embestida, empez\u00f3 a gemir bajito, a pegarse m\u00e1s a m\u00ed. Mis manos buscaron su culo, mis caderas en movimiento, mi trasero<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64111\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64111\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":19928,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64111","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":10245,"today_views":3},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19928"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64111"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64111\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64113,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64111\/revisions\/64113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}