{"id":64122,"date":"2026-01-23T00:02:38","date_gmt":"2026-01-22T23:02:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64122"},"modified":"2026-01-22T18:45:55","modified_gmt":"2026-01-22T17:45:55","slug":"mi-prometida-se-convirtio-en-la-esclava-del-lider-del-gremio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prometida-se-convirtio-en-la-esclava-del-lider-del-gremio-2\/","title":{"rendered":"Mi prometida se convirti\u00f3 en la esclava del l\u00edder del Gremio (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64122\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cap\u00edtulo 2: Invitaci\u00f3n<\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n privada en la posada m\u00e1s cara del distrito de gremios era un lujo que pocos pod\u00edan permitirse. Velas de cera de abeja ard\u00edan en candelabros de hierro forjado, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de piedra oscura. El aire estaba cargado con el aroma pesado de incienso, sudor y sexo.<\/p>\n<p>El hombre estaba sentado en una silla de respaldo alto, completamente desnudo. Su cuerpo era muestra y obra del combate y de largos a\u00f1os viajando en diversas aventuras: m\u00fasculos densos y definidos bajo piel bronceada, marcados por cicatrices que contaban historias de batallas que habr\u00edan matado a cualquier otro. Algunas eran finas, l\u00edneas plateadas como ara\u00f1azos de garras; otras gruesas, protuberancias rosadas que cruzaban su abdomen y brazos. La m\u00e1s impresionante era la que recorr\u00eda su pecho desde la base del cuello hasta las costillas: una herida profunda, irregular, que casi lo hab\u00eda matado a\u00f1os atr\u00e1s. Ahora era solo otra prueba de su invencibilidad, una marca que hac\u00eda que su torso pareciera a\u00fan m\u00e1s imponente.<\/p>\n<p>Su polla descansaba semi erecta contra su muslo grueso, a\u00fan brillante de fluidos, gruesa y venosa, con una cabeza bulbosa que palpitaba levemente.En la cama amplia, revuelta con s\u00e1banas de seda arrugadas, una elfa hermosa se retorc\u00eda. Su piel p\u00e1lida como la luna brillaba con sudor; orejas puntiagudas temblando, cabello plateado pegado a su rostro en mechones h\u00famedos. Sus pechos firmes sub\u00edan y bajaban con respiraciones agitadas, pezones duros y rosados apuntando al techo. Una mano entre sus muslos abiertos, dedos movi\u00e9ndose fren\u00e9ticamente sobre su cl\u00edtoris hinchado, el otro pellizcando un pez\u00f3n mientras gem\u00eda de frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Por favor&#8230;&#8221; jade\u00f3, voz ronca y quebrada. &#8220;Ven&#8230; necesito&#8230; te necesito dentro de m\u00ed. No aguanto m\u00e1s&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>El hombre solt\u00f3 una risa baja, cruel, desde su silla. Tom\u00f3 un trago de la botella de licor casi vac\u00eda en la mesa a su lado, el l\u00edquido \u00e1mbar quemando su garganta.<\/p>\n<p>&#8220;Vaya, esc\u00fachate. La noble lady Sylvana, heredera de la Casa Estelar, rogando como una puta barata.&#8221; Su voz era grave, burlona, cargada de diversi\u00f3n oscura. &#8220;Recuerdo cuando llegaste aqu\u00ed hace algunas semanas, toda altiva y fr\u00eda. &#8216;Solo un poco de placer mortal&#8217;, dijiste. &#8216;No te encari\u00f1es&#8217;. Y m\u00edrate ahora. Masturb\u00e1ndote como una zorra en celo, desesperada por la polla del mismo humano que despreciabas.&#8221;<\/p>\n<p>La elfa gimi\u00f3 m\u00e1s fuerte, dedos acelerando, pero no era suficiente. Sus caderas se alzaban solas, buscando algo que no estaba ah\u00ed.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Por favor! \u00a1Lo necesito! \u00a1Tu verga&#8230; la necesito dentro de m\u00ed\u2026 es la \u00fanica que me llena&#8230; la \u00fanica que me hace sentir viva!&#8221;<\/p>\n<p>\u00c9l se levant\u00f3 lentamente, cuerpo imponente movi\u00e9ndose con tosquedad animal. Cada paso hac\u00eda que sus m\u00fasculos se flexionaran, cicatrices tens\u00e1ndose. Su polla colgaba entre sus fibrosas piernas mene\u00e1ndose con cada paso, se endureci\u00f3 completamente balance\u00e1ndose pesada, gotas de prec\u00famulo brillando en la punta.<\/p>\n<p>Se detuvo junto a la cama. La elfa se arrastr\u00f3 de inmediato sobre las s\u00e1banas, como un animal hambriento. Su rostro qued\u00f3 frente a la verga gruesa, nariz rozando la piel caliente. La tom\u00f3 con una mano y se la restreg\u00f3 en la cara, la frente, las mejillas. La oli\u00f3 como si aquella gruesa polla fuera un manjar que hab\u00eda estado esperando durante largas noches sin probar ning\u00fan alimento. Inmediatamente empez\u00f3 a besar la punta, labios suaves presionando reverentes, lengua lamiendo la hendidura para saborear el sabor salado. Baj\u00f3 a los huevos pesados, lami\u00e9ndolos con devoci\u00f3n, succionando uno en su boca mientras gem\u00eda.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1C\u00f3geme! \u00a1Por favor, c\u00f3geme ya! \u00a1Har\u00e9 lo que sea!&#8221;<\/p>\n<p>El hombre agarr\u00f3 su cabello plateado con una mano grande, tirando su cabeza hacia atr\u00e1s para que lo mirara.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfLo que sea? Entonces suplica mejor, zorrita \u00e9lfica. Dime qu\u00e9 eres. Dime cu\u00e1nto necesitas que un humano sucio como yo te folle como la puta que siempre has sido en secreto.&#8221;<\/p>\n<p>L\u00e1grimas de verg\u00fcenza y deseo rodaron por sus mejillas. Respir\u00f3 hondo, voz temblorosa.<\/p>\n<p>&#8220;Soy&#8230; soy tu puta. Tu zorra \u00e9lfica adicta. Por favor&#8230; por favor, m\u00e9teme esa polla gruesa&#8230; r\u00f3mpeme&#8230; ll\u00e9name hasta que no pueda pensar en otra cosa mas que en tu hermosa polla rompi\u00e9ndome por la mitad&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, dientes blancos reluciendo.<\/p>\n<p>&#8220;Buena chica.&#8221; La empuj\u00f3 de espaldas sobre la cama. &#8220;Por someterte tan pat\u00e9ticamente&#8230; mereces que te folle toda la noche.&#8221;<\/p>\n<p>La mont\u00f3 sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos. Entr\u00f3 de un empuj\u00f3n brutal, estir\u00e1ndola hasta el l\u00edmite. La elfa grit\u00f3, mezcla de dolor y \u00e9xtasis, u\u00f1as clav\u00e1ndose en su espalda marcada. \u00c9l la foll\u00f3 sin piedad: embestidas profundas, r\u00e1pidas, el sonido de carne contra carne llenando la habitaci\u00f3n junto con sus gemidos ahogados y s\u00faplicas. La gir\u00f3, la puso a cuatro patas, la levant\u00f3 contra la pared, la hizo cabalgar mientras la abofeteaba las tetas y le pellizcaba los pezones. Cada orgasmo de ella era m\u00e1s intenso, m\u00e1s humillante; cada vez rogaba m\u00e1s, cada vez sus burlas m\u00e1s crueles.<\/p>\n<p>La foll\u00f3 hasta que el alba ti\u00f1\u00f3 las cortinas de rosa. Hasta que la elfa qued\u00f3 hecha un desastre tembloroso, co\u00f1o rojo e hinchado, semen goteando por sus muslos, murmurando su gratitud entre sollozos.<\/p>\n<p>El hombre se visti\u00f3 con calma, ajust\u00e1ndose la armadura ligera, y sali\u00f3 sin mirar atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el sal\u00f3n principal del gremio bull\u00eda de actividad. El hombre estaba sentado solo en una mesa apartada, botas sobre otra silla, bebiendo cerveza tibia mientras observaba el ir y venir de aventureros. Sabia que tenia asuntos pendientes: un encargo mayor en las monta\u00f1as, reclutar miembros&#8230; pero nada lo excitaba realmente. Se sent\u00eda&#8230; aburrido.<\/p>\n<p>Entonces algo capt\u00f3 su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el mostrador, un tipo joven y anodino discut\u00eda con la dependienta. Aventurero de bajo rango, armadura barata, espada com\u00fan. Nada interesante. Sosten\u00eda un pergamino \u2014una solicitud de encargo\u2014 y reclamaba su recompensa. La dependienta, amable pero firme, explicaba que las hierbas no cumpl\u00edan las condiciones exactas: deb\u00edan estar recolectadas bajo luna llena, sin magulladuras. El tipo protestaba, pero era in\u00fatil.<\/p>\n<p>Lo que hizo que el hombre se enderezara fue la mujer a su lado.<\/p>\n<p>Hermosa. Tetas grandes que tensaban la tela de su t\u00fanica bajo la capa de viaje, caderas anchas que se adivinaban incluso con la ropa holgada. Cabello casta\u00f1o cayendo en ondas, ojos verdes brillantes de frustraci\u00f3n contenida. Un cuerpo delicioso, curvas que promet\u00edan placer. Ella pon\u00eda una mano en el brazo del tipo, calm\u00e1ndolo, voz suave.<\/p>\n<p>El hombre se lami\u00f3 los labios lentamente. Su mente trabajando a toda velocidad.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 pesadamente, silla raspando el suelo. Camin\u00f3 hacia el mostrador con pasos seguros, presencia llenando el espacio. La dependienta lo vio y se sonroj\u00f3 al instante, ojos bajando, voz volvi\u00e9ndose dulce y temblorosa ignorando por completo al aventurero que discut\u00eda con ella.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Hola, se\u00f1or! \u00bfEn qu\u00e9 puedo ayudarle?&#8221;<\/p>\n<p>\u00c9l ignor\u00f3 la pregunta, enfoc\u00e1ndose en la pareja.<\/p>\n<p>&#8220;Vaya, parece que tienen problemas con un encargo, \u00bfeh?&#8221; Su voz era c\u00e1lida ahora, profunda, carism\u00e1tica. Sonri\u00f3, esa sonrisa que desarmaba. \u201cQuiz\u00e1 yo pueda ayudarles, perm\u00edtanme presentarme. Soy Darius, l\u00edder del gremio Lanza de plata\u201d<\/p>\n<p>El joven \u2014Evan\u2014 parpade\u00f3, sorprendido. La mujer \u2014Elise\u2014 levant\u00f3 la vista, mejillas ti\u00f1\u00e9ndose de un leve color rosado.<\/p>\n<p>&#8220;Un placer,&#8221; dijo Darius, extendiendo una mano grande y callosa. &#8220;\u00bfY ustedes son&#8230;?&#8221;<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64122\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64122\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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