{"id":64218,"date":"2026-01-30T00:02:25","date_gmt":"2026-01-29T23:02:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64218"},"modified":"2026-01-29T19:32:08","modified_gmt":"2026-01-29T18:32:08","slug":"un-eterno-intruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-eterno-intruso\/","title":{"rendered":"Un eterno intruso"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64218\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola nuevamente.<\/p>\n<p>Antes que nada, quiero disculparme por el tiempo que estuve ausente. Me preguntaron si todo estaba bien, si hab\u00eda pasado algo o si simplemente hab\u00eda dejado de escribir. La verdad es que tuve contacto con una lectora y terminamos vi\u00e9ndonos. Fue una experiencia inesperada, intensa, que me dej\u00f3 con sentimientos encontrados.<\/p>\n<p>Mientras tanto, muchos tuvieron la duda sobre qu\u00e9 pas\u00f3 despu\u00e9s del divorcio, as\u00ed que aqu\u00ed les cuento. Aunque este no ser\u00e1 un relato de venganza ni de redenci\u00f3n inmediata. Es sobre el tiempo en que me sent\u00ed vac\u00edo, avergonzado y perdido, intentando juntar pedazos que ya no encajaban. Si les interesa saber, genial. De lo contrario, gracias por haberme acompa\u00f1ado hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>El divorcio con Pamela no fue escandaloso, pero dej\u00f3 todo roto. Me mud\u00e9 temporalmente a casa de mi hermano Alberto. Quien me recibi\u00f3 haci\u00e9ndome espacio en un cuarto. Su esposa e hijos entendieron. Don Teodoro me dio unos d\u00edas libres, y la verdad que los necesitaba.<\/p>\n<p>Al principio hubo una paz enga\u00f1osa\u2026 pero la tranquilidad no es eterna.<\/p>\n<p>Volver al trabajo fue irrespirable. Haber usado a los abogados de la empresa para el divorcio fue un error, todos se enteraron. Las miradas de compasi\u00f3n y l\u00e1stima pesaban m\u00e1s que cualquier insulto.<\/p>\n<p>En casa de Alberto pens\u00e9 que tendr\u00eda un respiro. Pero con las risas, conversaciones cari\u00f1osas, rutinas. Me preguntaba una y otra vez en qu\u00e9 momento hab\u00eda perdido todo eso. Ir\u00f3nicamente, esa felicidad ajena me carcom\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hablar con don Teodoro, renunci\u00e9. Me pidi\u00f3 no actuar impulsivamente, pero no fue impulsivo. Fue cansancio.<\/p>\n<p>Entre muchas cosas\u2026 Julio, con indirectas de mal gusto, me hab\u00eda ganado una fama despectiva que ya no pod\u00eda desmontar. Nadie dec\u00eda lo contrario, sus gestos bastaban para notar que pensaban lo mismo.<\/p>\n<p>Sin trabajo y sin ahorros, no quer\u00eda ser una carga para mi hermano. No pod\u00eda pagar un departamento solo en Lima. As\u00ed que regres\u00e9 donde mi madre, no fue mi primera opci\u00f3n, pero fue la \u00fanica. Si algo positivo me dej\u00f3 Pamela adem\u00e1s de mis hijos, fue recuperar relaci\u00f3n con mi madre.<\/p>\n<p>M\u00f3nica: Claro que s\u00ed, hijo. \u2014me dec\u00eda con su voz maternal, pero con un toque de resignaci\u00f3n\u2014 D\u00e9jame preguntarle a Guillermo cuando puedes venir.<\/p>\n<p>Alberto: \u00bfEst\u00e1s seguro de eso? \u2014me miraba preocupado\u2014 Ya sabes c\u00f3mo es ella&#8230;<\/p>\n<p>Yo: Lo s\u00e9. Pero as\u00ed estar\u00e9 m\u00e1s cerca de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>No quise decirle que, en realidad, estaba huyendo de la felicidad de su casa.<\/p>\n<p>Volver a vivir con mi madre fue como retroceder veinte a\u00f1os. Sin trabajo, sin rumbo, sinti\u00e9ndome un fracaso completo.<\/p>\n<p>Guillermo me recibi\u00f3 con cordialidad distante, con cierta condescendencia. Excompa\u00f1ero del colegio de mi hermana, apenas era unos a\u00f1os mayor que yo. Con mi madre hab\u00edan salido, se separaron, volvieron. Un pasado familiar que nunca termin\u00f3 de acomodarse.<\/p>\n<p>En casa de Guillermo no hab\u00eda ruidos ni interrupciones, y por un momento pens\u00e9 que podr\u00eda descansar de verdad.<\/p>\n<p>Pero la casa era peque\u00f1a y las paredes delgadas. A los pocos d\u00edas pas\u00f3 lo inevitable: escuchar los gemidos ahogados pero inconfundibles de mi madre despu\u00e9s de tantos a\u00f1os. Los recuerdos de infancia no tardaron en volver.<\/p>\n<p>No lo tom\u00e9 en cuenta al mudarme, pero no pod\u00eda hacer nada. Era su casa, su mujer, su cama. Yo, un intruso.<\/p>\n<p>El fin de semana despu\u00e9s de tiempo, visit\u00e9 a mis hijos. Verlos fue un alivio, pero Claudia ya empezaba a notar cosas.<\/p>\n<p>Yo: Hay ciertas cosas de adultos, hija, que en su momento lo entender\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber paseado y dejarlos en casa me convenc\u00eda que ten\u00eda que encontrar un trabajo, si quer\u00eda ver m\u00e1s seguido a mis hijos, ten\u00eda que hacerlo.<\/p>\n<p>Noches despu\u00e9s, recuerdo haberme despertado en la madrugada por los gemidos, o mejor dicho, gritos de mi madre. Acompa\u00f1ados de palmadas secas.<\/p>\n<p>Simplemente se desinhibieron, no parec\u00eda importarles que yo estuviera a pocos metros.<\/p>\n<p>A la tarde siguiente, con mi madre en la cocina, Guillermo se sent\u00f3 conmigo en la sala, convers\u00e1bamos de cosas triviales, cuando despu\u00e9s solt\u00f3:<\/p>\n<p>Guillermo: Compare\u2026 lo siento si anoche te incomodamos.<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 por sorpresa. No supe qu\u00e9 responder, pero sigui\u00f3.<\/p>\n<p>Guillermo: Ya llevas tiempo aqu\u00ed y no ha sido f\u00e1cil para nosotros\u2026 ya sabes.<\/p>\n<p>Yo: Si entiendo.<\/p>\n<p>Guillermo: Ayer cumplimos otro mes y M\u00f3nica quer\u00eda ir a un hotel, pero con la casa aqu\u00ed\u2026 \u00bfpara qu\u00e9 gastar?, \u00bfno? Carajo, ten\u00edamos que celebrarlo.<\/p>\n<p>Yo: \u2014forc\u00e9 una risa inc\u00f3moda, sintiendo la verg\u00fcenza\u2014 Ah no claro, entiendo&#8230; Perdona por el mal momento, solo es temporal. \u2013 dec\u00eda tras lo inc\u00f3modo de su declaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego dijo comentarios que mezclaban confianza y una familiaridad que me revolvi\u00f3 el est\u00f3mago. Mi madre escuchaba desde la cocina con naturalidad.<\/p>\n<p>Desde entonces, todas las noches parec\u00edan su aniversario. No era solo sexo, era marcar territorio.<\/p>\n<p>As\u00ed que en ese momento busqu\u00e9 trabajo como fuera. Don Teodoro me ayud\u00f3 con referencias. Y as\u00ed llegu\u00e9 a JJC.<\/p>\n<p>Nada grande, nada ambicioso, pero era suficiente para empezar de cero.<\/p>\n<p>Cuando cobr\u00e9 un sueldo nuevamente, pas\u00e9 a ver a mis hijos. Estuve feliz de verlos despu\u00e9s de tanto. Me asaltaron con unos dulces, regalos y entradas al cine.<\/p>\n<p>Como a\u00fan ten\u00edamos tiempo para la funci\u00f3n, los llev\u00e9 de nuevo a casa para que se abrigaran porque hab\u00eda empezado a hacer fr\u00edo.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os entraron y saludaron amenamente a Braulio, mientras corr\u00edan con \u00e9l. Esper\u00e9, pero nadie me invitaba a pasar, as\u00ed que entr\u00e9. No vi a nadie m\u00e1s que a mis hijos con Braulio, sentados en el sill\u00f3n viendo la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo: Hola, Braulio\u2026 \u00bft\u00fa abriste la puerta?<\/p>\n<p>Braulio: Hola, se\u00f1or Sa\u00fal. S\u00ed.<\/p>\n<p>Un d\u00e9j\u00e0 vu me golpe\u00f3 como un pu\u00f1etazo. El volumen de la tele era sospechoso, y mientras sub\u00eda unos escalones: Un jadeo femenino.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 con los ni\u00f1os abajo, fingiendo normalidad.<\/p>\n<p>A los minutos se oy\u00f3 a Pamela gritando desde arriba.<\/p>\n<p>Pamela: \u00bf\u00a1Claudia!? \u00a1\u00bfEst\u00e1s ah\u00ed?!<\/p>\n<p>Claudia subi\u00f3 apenas unos escalones cuando Pamela volvi\u00f3 a gritar.<\/p>\n<p>Pamela: \u00a1\u00bfSigue tu pap\u00e1 en casa?!<\/p>\n<p>Claudia: \u00a1S\u00ed! \u2013dec\u00eda mi hija.<\/p>\n<p>Pamela baj\u00f3 despeinada a los minutos, con una bata cubri\u00e9ndole cuerpo.<\/p>\n<p>Pamela: Hola, Sa\u00fal. -dec\u00eda silenciosamente.<\/p>\n<p>Yo: Voy al cine con los ni\u00f1os, solo vine para que se abriguen.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os se vistieron y bajaron corriendo.<\/p>\n<p>Sergio: Papi, \u00bfpodemos ir con Braulio?<\/p>\n<p>Yo: Ahmm \u2014No sab\u00eda c\u00f3mo negarme sin parecer cruel\u2014&#8230; No, hijo.<\/p>\n<p>Claudia: \u00bfPor qu\u00e9 no? \u2014me dec\u00eda inocentemente.<\/p>\n<p>Yo: Bueno\u2026 \u2014baj\u00e9 la voz, sintiendo el peso de los gemidos que a\u00fan resonaban en mi cabeza\u2014 Porque\u2026 tiene que ser su pap\u00e1 quien lo autorice. No podemos llevarlo porque s\u00ed.<\/p>\n<p>Me odiaba por esa excusa tan d\u00e9bil, pero era lo \u00fanico que se me ocurr\u00eda para no tener que cargar con el hijo del hombre que acababa de cogerse a mi exesposa arriba.<\/p>\n<p>En eso Sergio, todo animoso y sin entender nada, le dec\u00eda:<\/p>\n<p>Sergio: Braulio, preg\u00fantale a tu pap\u00e1 si puedes ir.<\/p>\n<p>Braulio miraba hacia las escaleras, como esperando que V\u00edctor bajara. Ante eso Pamela intervino.<\/p>\n<p>Pamela: Vamos y le preguntas \u00bfs\u00ed? \u2014con la voz un poco entrecortada.<\/p>\n<p>Subieron pasando minutos eternos. Yo esperaba explicaciones de Pamela, pero Braulio baj\u00f3 solo.<\/p>\n<p>Braulio: S\u00ed me dej\u00f3, se\u00f1or Sa\u00fal. \u2013dec\u00eda sonriendo t\u00edmidamente.<\/p>\n<p>No pude negarme m\u00e1s. El nudo en el est\u00f3mago se apret\u00f3. Me miraba inocente, con ganas que lo lleve. Arriba, su padre con Pamela.<\/p>\n<p>No pod\u00eda dejarlo solo en esa casa con los sonidos filtr\u00e1ndose. El chico no ten\u00eda la culpa me dec\u00eda a m\u00ed mismo, as\u00ed que me llev\u00e9 a Braulio tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Toda la pel\u00edcula pens\u00e9: \u201c\u00bfC\u00f3mo llegu\u00e9 a esto?\u201d. Ni\u00f1ero involuntario mientras ellos cog\u00edan, usando mi llegada como oportunidad.<\/p>\n<p>Al dejarlos en casa, me desped\u00ed de los ni\u00f1os y sal\u00ed en cuanto pude.<\/p>\n<p>En JJC no hubo muchas cosas interesantes al principio. Empec\u00e9 trabajando en proyectos peque\u00f1os, casas, veredas, ampliaciones.<\/p>\n<p>Ah\u00ed conoc\u00ed a Fernando, el coordinador de los proyectos. Era el enlace entre proyectos, clientes y administraci\u00f3n. Debido a mi experiencia y responsabilidad, con el tiempo comenc\u00e9 a trabajar m\u00e1s directamente con \u00e9l.<\/p>\n<p>Lo notaba correcto, pr\u00e1ctico, directo. Ten\u00eda cierta facilidad de palabra, sab\u00eda moverse, sab\u00eda quedar bien, lo que lo hac\u00eda muy bueno cuando cerraba proyectos. Me dio oportunidades, me involucr\u00f3 en decisiones, me hizo sentir \u00fatil otra vez. Despu\u00e9s de tanto sentirme sobrante.<\/p>\n<p>Fue ah\u00ed donde tambi\u00e9n conoc\u00ed a Marta. Una joven llamativa a la vista. Ten\u00eda trabajando un tiempo ya en la empresa, pero reci\u00e9n se introduc\u00eda en el \u00e1rea administrativa con nosotros, contratos, proveedores, agendas.<\/p>\n<p>Siempre la ve\u00eda ocupada, caminando por los pasillos con papeles en la mano, y una mirada un poco perdida, como si su mente estuviera en otro lugar.<\/p>\n<p>Un d\u00eda mientras ve\u00edamos unos documentos conversamos un poco.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfTe est\u00e1s acostumbrando a las reuniones? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>Marta: Aham\u2026 supongo \u2014respondi\u00f3\u2014. Uno se acostumbra a todo. &#8211; dec\u00eda resignadamente.<\/p>\n<p>Mientras habl\u00e1bamos supe que ten\u00eda apenas 21 a\u00f1os y un hijo de casi la misma edad del m\u00edo. Me cont\u00f3 pedazos su vida. Que viv\u00eda con su madre, que todo era dif\u00edcil \u00faltimamente.<\/p>\n<p>Hab\u00eda algo en su forma de hablar que me resultaba familiar: una especie de cuidado al elegir las palabras, como si temiera decir demasiado.<\/p>\n<p>Con el paso de los d\u00edas nos conocimos m\u00e1s, Marta dej\u00f3 de ser solo un rostro m\u00e1s en la oficina. No ten\u00edamos conversaciones largas, pero agarramos confianza uno al otro. Ten\u00edamos un dolor mutuo que nos acerc\u00f3.<\/p>\n<p>Hab\u00eda perdido a su pareja en un accidente.<\/p>\n<p>No lo dijo con dramatismo. Lo dijo como quien ya llor\u00f3 todo lo que pod\u00eda. Como quien menciona algo que ya no duele igual, pero tampoco ha dejado de doler.<\/p>\n<p>Me habl\u00f3 de su hijo.<\/p>\n<p>Marta: A veces siento que no estoy haciendo las cosas bien \u2014dijo, sin mirarme\u2014. Todo es complicado cuando est\u00e1s sola.<\/p>\n<p>No le respond\u00ed de inmediato. Porque yo tambi\u00e9n hab\u00eda perdido algo que segu\u00eda vivo. Entend\u00eda demasiado bien lo que quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>Yo: Supongo que todos improvisamos \u2014dije\u2014. Nadie sabe realmente lo que est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3, como si esa frase le hubiera dado algo de alivio.<\/p>\n<p>Yo:\u2026 \u00bfTodo bien? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 la mirada y sonri\u00f3, pero fue una sonrisa breve, de esas que no llegan a los ojos.<\/p>\n<p>Marta: S\u00ed\u2026 solo estoy un poco cansada.<\/p>\n<p>Desde entonces empec\u00e9 a notar detalles que antes me hab\u00edan pasado desapercibidos, su manera de llegar temprano y quedarse hasta tarde. Me parec\u00eda que las presiones en casa la llevaban a querer dar el 200% en el trabajo, sin importar qu\u00e9.<\/p>\n<p>No vi a una mujer fr\u00e1gil, solo vi a alguien cansada. Cargando p\u00e9rdidas demasiado grandes para su edad.<\/p>\n<p>Un fin de semana, el se\u00f1or Walter -encargado de la sucursal en Lima- organiz\u00f3 un almuerzo para el equipo.<\/p>\n<p>El almuerzo fue sencillo, casi improvisado. Un restaurante modesto, platos compartidos y copas que se llenaban m\u00e1s por costumbre que por celebraci\u00f3n real. No era un evento importante para la empresa, pero s\u00ed para quienes est\u00e1bamos ah\u00ed.<\/p>\n<p>Yo escuchaba m\u00e1s de lo que hablaba, pero para m\u00ed, significaba volver a estar sentado en una mesa donde no sobraba.<\/p>\n<p>Fernando llevaba la conversaci\u00f3n con naturalidad. Hablando de proyectos, de plazos, de clientes dif\u00edciles, mezclando an\u00e9cdotas con bromas que manten\u00edan el ambiente liviano.<\/p>\n<p>Marta estaba sentada un poco m\u00e1s all\u00e1. Cuando hablaba, lo hac\u00eda bajo, despu\u00e9s de escuchar. No interrump\u00eda.<\/p>\n<p>En un momento Patricia, la contadora, \u2014m\u00e1s suelta por el vino\u2014 se inclin\u00f3 hacia ella con una sonrisa que no era mala, pero tampoco inocente.<\/p>\n<p>Patricia: Tienes que soltarte m\u00e1s, chica \u2014le dijo, casi en confidencia\u2014. Aqu\u00ed, si no te haces notar, te pasan por encima.<\/p>\n<p>Algunos rieron, no por burla, sino porque era una frase conocida, casi un lema no oficial. Yo sonre\u00ed apenas, por reflejo.<\/p>\n<p>Marta asinti\u00f3 despacio, como quien ya aprendi\u00f3 cu\u00e1ndo conviene no reaccionar.<\/p>\n<p>Marta: S\u00ed\u2026 supongo<\/p>\n<p>No explic\u00f3 nada. No dijo que llegaba antes que todos y se quedaba hasta tarde. Simplemente baj\u00f3 la mirada y dio un sorbo de su copa.<\/p>\n<p>Marta no se somet\u00eda a nadie. Simplemente no sab\u00eda c\u00f3mo ponerse a la altura de un entorno que premiaba al que hablaba m\u00e1s fuerte, no al que hac\u00eda mejor las cosas. Y en eso, me vi reflejado en eso m\u00e1s de lo que me hubiera gustado admitir.<\/p>\n<p>Con las copas avanzadas, la mesa se fragment\u00f3 en peque\u00f1os grupos. Las conversaciones dejaron de ser laborales.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando not\u00e9 lo que muchos ya daban por sentado: la cercan\u00eda entre Fernando y Patricia.<\/p>\n<p>El c\u00f3mo Patricia se inclinaba hacia \u00e9l con una confianza que no era nueva. Fernando, con su mano quedando apoyada en el respaldo de la silla de ella, demasiado cerca para ser casual, demasiado natural para ser un error.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Walter estaba ah\u00ed, presente, atento a todo y a nada a la vez. El hombre que, en teor\u00eda, pon\u00eda orden. Simplemente no dijo nada, a pesar de las pol\u00edticas en la empresa de no tener relaciones entre trabajadores.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a Marta. Tambi\u00e9n hab\u00eda visto lo mismo. No reaccion\u00f3. Solo baj\u00f3 la mirada hacia su vaso, como si acabara de confirmar algo que tambi\u00e9n intu\u00eda.<\/p>\n<p>Aquello no era un secreto. Era una familiaridad aceptada. Mientras hubiera resultados, nadie cuestionaba los costos.<\/p>\n<p>Cuando el almuerzo termin\u00f3, Marta fue de las primeras en guardar sus cosas. Me mir\u00f3, sonri\u00f3 \u2014esa sonrisa breve, contenida\u2014 y se despidi\u00f3 con un gesto simple.<\/p>\n<p>Nada extraordinario hab\u00eda ocurrido. Y, sin embargo, sent\u00ed que algo se hab\u00eda movido dentro de m\u00ed.<\/p>\n<p>Por primera vez en mucho tiempo, pens\u00e9 que quiz\u00e1 no estaba solo. No porque alguien me ofreciera algo, sino por encontrar a alguien que tambi\u00e9n estaba intentando mantenerse en pie sin saber bien c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Esa noche, al volver a casa y abrir la puerta, me top\u00e9 con una realidad que ya no pod\u00eda manejar.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s alzar la cabeza me encontr\u00e9 con el perfil de mi madre, completamente desnuda. Montada encima de Guillermo en el sof\u00e1, abraz\u00e1ndolo por el cuello. Su cuerpo maduro, a\u00fan firme, sub\u00eda y bajaba r\u00edtmicamente. Su cabello revuelto ca\u00eda sobre los hombros, su rostro enrojecido.<\/p>\n<p>Guillermo, sentado con las piernas abiertas, ten\u00eda las manos aferradas a sus nalgas, apretando la carne con fuerza, dejando marcas rojas en la piel. Su cuerpo m\u00e1s joven, contrastaba con el de ella.<\/p>\n<p>Los dos al verme se congelaron un segundo. M\u00e1s que susto, hab\u00eda decepci\u00f3n en sus miradas, como si yo era el intruso que arruinaba el momento.<\/p>\n<p>M\u00f3nica: Para, Guille, un momento. \u2014mientras se recompon\u00eda, jadeando a\u00fan.<\/p>\n<p>Guillermo no soltaba sus nalgas, se aferraba a ellas. Se mov\u00eda sutilmente debajo de ella, como si no quisiera parar del todo.<\/p>\n<p>Yo: Ah\u2026 no\u2026 bueno \u2026 yo regreso \u2014haciendo adem\u00e1n de girarme y salir.<\/p>\n<p>M\u00f3nica: \u00a1Carajo, Guillermo, detente!<\/p>\n<p>Se desprendi\u00f3 r\u00e1pidamente, con el movimiento fuerte que hizo sus grandes pechos rebotaban una vez m\u00e1s. Cogi\u00f3 la blusa del suelo y se cubri\u00f3 el torso, con la humedad brillando entre sus piernas entr\u00f3 al cuarto con pasos r\u00e1pidos.<\/p>\n<p>Guillermo qued\u00f3 sentado como estaba, con una gran erecci\u00f3n a\u00fan, respirando agitado. Los ojos fijos en la pantalla, pero con cierto odio palpable hacia m\u00ed. No dijo ni hizo nada, solo se qued\u00f3 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Esa noche, entend\u00ed que no hab\u00eda espacio para m\u00ed ah\u00ed. Comprend\u00ed que no pod\u00eda seguir reconstruy\u00e9ndome en lugares donde siempre estorbaba.<\/p>\n<p>Con el sueldo de JJC, buscar\u00eda un lugar propio. No era libertad todav\u00eda, pero era un comienzo. A veces, alejarse no es huir. Es aprender a respirar.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no s\u00e9 si eso era fortaleza\u2026 o resignaci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64218\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64218\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Nada m\u00e1s alzar la cabeza me encontr\u00e9 con el perfil de mi madre, completamente desnuda. Montada encima de Guillermo en el sof\u00e1, abraz\u00e1ndolo por el cuello. Su cuerpo maduro, a\u00fan firme, sub\u00eda y bajaba r\u00edtmicamente. Su cabello revuelto ca\u00eda sobre los hombros, su rostro enrojecido. Guillermo, sentado con las piernas abiertas, ten\u00eda las manos aferradas a sus nalgas, apretando la<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64218\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64218\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31580,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64218","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":5659,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64218","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31580"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64218"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64218\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64220,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64218\/revisions\/64220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}