{"id":64321,"date":"2026-02-05T00:08:26","date_gmt":"2026-02-04T23:08:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64321"},"modified":"2026-02-04T19:03:36","modified_gmt":"2026-02-04T18:03:36","slug":"chica-estudiante-se-enrolla-con-un-camionero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/chica-estudiante-se-enrolla-con-un-camionero\/","title":{"rendered":"Chica estudiante se enrolla con un camionero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64321\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">53<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Victoria, aunque, mi familia y amigos me llaman Vicky. Tengo 21 a\u00f1os y estudio arquitectura en la universidad. Soy una chica morena, de ojos marrones. Mido 1,67 m y peso 52 kilos.<\/p>\n<p>Mi familia vive a m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros. por lo que comparto piso en la ciudad donde estudio con dos compa\u00f1eras m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tengo un novio, Luis. \u00c9l tambi\u00e9n estudia en la universidad, aunque en otra diferente a la m\u00eda. Nos conocimos en el pueblo, durante las fiestas y hemos mantenido una relaci\u00f3n de casi 2 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La noche en la que sucedi\u00f3 lo que voy a contar hab\u00eda discutido con mi novio. Hab\u00eda recorrido los 200 Km con mi coche para ver si era cierto eso que me hab\u00eda contado una amiga. \u00a1Que me hab\u00eda puesto los cuernos!<\/p>\n<p>Era el mes de enero y estaba en plenos ex\u00e1menes. Pero necesitaba hablar con \u00e9l. Decirle a la cara unas cuantas cosas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la discusi\u00f3n y con los nervios, cog\u00ed el coche, de vuelta al piso que compart\u00eda. Solo que, si no ten\u00eda bastante con los ex\u00e1menes y la discusi\u00f3n con mi novio (ex novio, en realidad) encima\u2026 se pon\u00eda a nevar.<\/p>\n<p>Y no una nevada normal. La nevada del a\u00f1o. O de la d\u00e9cada. O del siglo.<\/p>\n<p>Par\u00e9, algo nerviosa por todo, en una estaci\u00f3n de servicio. Adem\u00e1s de que necesitaba poner gasolina, hab\u00edan cortado carreteras (por la nevada). As\u00ed que, aprovech\u00e9 para tomar algo y tranquilizarme.<\/p>\n<p>Pero, lejos de conseguir tranquilizarme, mis nervios iban en aumento. Ah\u00ed estaba yo. En una estaci\u00f3n de servicio cualquiera, una noche fr\u00eda, habiendo discutido con mi novio porque me hab\u00eda puesto los cuernos, en plena \u00e9poca de ex\u00e1menes y con una monumental nevada.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, era de madrugada. As\u00ed que estaba sola. En mis pensamientos. Lament\u00e1ndome. Una l\u00e1grima asom\u00f3 en mi mejilla. El zumo de pi\u00f1a sin az\u00facar que hab\u00eda pedido y una tila\u2026 no me calmaban.<\/p>\n<p>De repente, una voz profunda, a mi lado, dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te ocurre, ni\u00f1a?<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 y vi a un hombre de edad indefinida. Calvo, no muy alto, apenas pasar\u00eda el 1,70. De brazos fuertes. Cara redonda, barba de varios d\u00edas, una gran papada, y unos penetrantes ojos negros. Pero lo que, sin duda, m\u00e1s destacaba en \u00e9l era su inmensa barriga. Iba vestido con una camisa de cuadros y unos pantalones vaqueros.<\/p>\n<p>El extra\u00f1o me miraba. Atento. Record\u00e9 que me hab\u00eda preguntado algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014Le dije, t\u00edmida. Mi voz son\u00f3 temblorosa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 si te sucede algo, bomb\u00f3n?<\/p>\n<p>No s\u00e9 en qu\u00e9 momento, ese hombre se cre\u00eda con derecho a llamarme ni\u00f1a o bomb\u00f3n. Pero, como no quer\u00eda discutir, le respond\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Estoy en plena \u00e9poca de ex\u00e1menes, he viajado m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros para decirle a mi novio que es un cabr\u00f3n por ponerme los cuernos \u2014Y, sin quererlo, me puse a llorar.<\/p>\n<p>El hombre, se acerc\u00f3 a m\u00ed. Me rode\u00f3 con su fuerte brazo por el cuello.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n dejar\u00eda a una chica tan guapa como t\u00fa? Debe ser muy idiota.<\/p>\n<p>\u2014Lo es \u2014Le dije (y de nuevo, algunas l\u00e1grimas comenzaron a brotar de mis ojos).<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame que te invite a algo, bomb\u00f3n. Y as\u00ed, ver\u00e1s qu\u00e9 pronto le olvidas.<\/p>\n<p>Y sin darme tiempo a responder, pidi\u00f3 dos cervezas.<\/p>\n<p>No s\u00e9 muy bien por qu\u00e9, pero acept\u00e9 esa cerveza. Y, en unos pocos minutos, el extra\u00f1o y yo est\u00e1bamos sentados en la mesa, tomando una cerveza y hablando.<\/p>\n<p>Me dijo que se llamaba Alfredo. Trabajaba de camionero y hab\u00eda dejado el cami\u00f3n fuera, ya que, por la nevada, no pod\u00eda seguir la ruta.<\/p>\n<p>Era extra\u00f1o. Pero me sent\u00eda a gusto con \u00e9l. Tal vez, necesitaba hablar. Contarle mis problemas a alguien. Por eso, pas\u00e9 por encima que, de vez en cuando, Alfredo, me mirara las tetas.<\/p>\n<p>Yo llevaba unos vaqueros y un jersey de invierno. Aunque el jersey era grueso, se notaban mis pechos (talla 90).<\/p>\n<p>\u2014Pues tu novio, es un imb\u00e9cil, con una hembra como t\u00fa, hay que ser imb\u00e9cil para ponerte los cuernos con otra. \u2014Rio.<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9, quiz\u00e1s por mi alterado estado de \u00e1nimo, acept\u00e9 que me llamara hembra. Y, no solo eso, si no que le dije.<\/p>\n<p>\u2014Muchas gracias, se\u00f1or \u2014Le dije, m\u00e1s por cortes\u00eda que otra cosa.<\/p>\n<p>\u2014Uy, se\u00f1or. Si solo tengo 57 \u00bfT\u00fa tienes, cuantos?, \u00bf22?<\/p>\n<p>\u2014Veintiuno \u2014Le dije.<\/p>\n<p>\u2014Y con veinti\u00fan a\u00f1os, \u00bfEst\u00e1s llorando por un imb\u00e9cil? Deber\u00edas hacer t\u00fa lo mismo que \u00e9l Y, por cierto, ll\u00e1mame Alfredo.<\/p>\n<p>\u2014No te entiendo, Alfredo.<\/p>\n<p>\u2014Ya sabes lo que dicen: La mancha de una mora, con otra verde se quita. O, como dicen en mi pueblo, un clavo saca a otro clavo \u2014Al terminar de decirlo, volvi\u00f3 a re\u00edr, en una estruendosa carcajada. Mientras re\u00eda, su barriga, temblaba como un flan.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s fue el movimiento de su cuerpo o quiz\u00e1s, algo intencionado. El caso es que puso su mano en mi muslo.<\/p>\n<p>\u2014O sea, \u00bfLiarme con alguien? \u2014le dije, sin prestar demasiada atenci\u00f3n a su mano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLiar? No hablo de colgarse. De enamorarse. Hablo de echar un polvo. Adem\u00e1s, est\u00e1s estresada con lo de los ex\u00e1menes y una buena empotrada, siempre desestresa. Me pillas, \u00bfNo? \u2014Me mir\u00f3 directamente a los ojos. Mientras esperaba mi respuesta, pidi\u00f3 a la barra, un par de cervezas m\u00e1s.<\/p>\n<p>En otro momento, en otras circunstancias, le habr\u00eda mandado a la mierda. Pero, Alfredo hab\u00eda conseguido que, aunque fuera un poco, olvidara mis ex\u00e1menes y los cuernos de mi novio y me estaba animando. Aunque fuera por eso, se merec\u00eda que, al menos, le concediera mi atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Cre\u2026 creo que s\u00ed. Bueno, tal vez. Pero, \u00bfCon qui\u00e9n? Vivo a doscientos kil\u00f3metros de aqu\u00ed y\u2026<\/p>\n<p>No dije nada m\u00e1s. Estuvimos en silencio, mir\u00e1ndonos. Ahora, yo era plenamente consciente de la mano de Alfredo en mi muslo. Pero no dije nada. De repente, Alfredo, dijo.<\/p>\n<p>\u2014Si quieres, podemos ir a la cabina de mi cami\u00f3n. Nos tomamos unas birras y me sigues contando a ver si tienes claro con qui\u00e9n vengarte de ese cabr\u00f3n.<\/p>\n<p>No me lo pod\u00eda creer. \u00bfMe estaba proponiendo lo que me estaba proponiendo? Que fuera a la cabina de su cami\u00f3n. Hab\u00eda dicho a tomar unas cervezas, pero su mano en mi muslo, daban a entender otras cosas.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, si es a tomar unas cervezas\u2026 \u2014Le dije. M\u00e1s que nada, porque no me apetec\u00eda quedarme sola en aquella estaci\u00f3n de servicio.<\/p>\n<p>\u2014Claro\u2026 y me cuentas con quien te liar\u00edas, bomb\u00f3n. Quien te gustar\u00eda que te pegara esa buena empotrada.<\/p>\n<p>Alfredo fue a la caja, pag\u00f3 lo que hab\u00edamos tomado. Yo, mientras, esperaba en la puerta de la estaci\u00f3n de servicio, pensando en todo lo que hab\u00eda sucedido ese d\u00eda. Y, en lo que estaba por suceder. De hecho, tan ensimismada estaba en mis pensamientos que no me di cuenta como Alfredo, me tomaba de la cintura, llev\u00e1ndome fuera de la estaci\u00f3n. En su otra mano, grande, enorme, ten\u00eda un par de latas de cerveza.<\/p>\n<p>El tacto de su mano en mi cintura y el fr\u00edo de la noche, me hicieron reaccionar. Por un lado, ese hombre, feo, gordo, mayor, me estaba cogiendo de la cintura y me estaba proponiendo ir con \u00e9l, a la cabina de su cami\u00f3n. Un sentimiento de n\u00e1usea acudi\u00f3 a mi garganta. Pero, por otro lado, mi sexo, me envi\u00f3 una se\u00f1al. Una se\u00f1al de venganza. De que ese hombre, ten\u00eda raz\u00f3n. Que deb\u00eda desquitarme de la afrenta de mi novio y relajarme de mis ex\u00e1menes. Adem\u00e1s, la palabra \u201cempotrada\u201d resonaba fuerte en mi cerebro.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo, pero me vi andando hacia el cami\u00f3n. Al llegar a la puerta contraria a la del conductor, Alfredo se adelant\u00f3, abri\u00e9ndome la puerta y sujet\u00e1ndola. Me dio la mano, para que me agarrar\u00e1, ya que hab\u00eda un escal\u00f3n elevado.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014Le dije y me dispuse a subir. Cuando alcanc\u00e9 el escal\u00f3n, Alfredo, me solt\u00f3 la mano y, en un r\u00e1pido movimiento, se situ\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n<p>Imagin\u00e9 que, en la situaci\u00f3n en la que est\u00e1bamos (yo, subiendo los escalones y el detr\u00e1s, de pie, m\u00e1s abajo), Alfredo ten\u00eda una buena visi\u00f3n de mi culo. Pero, por si me quedaba alguna duda, le o\u00ed silbar.<\/p>\n<p>\u2014Joder, qu\u00e9 culo, ni\u00f1a. Menuda empotrada tiene.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9. Iba a decirle algo. A quejarme. Pero sus ojos, de cerdo baboso fijos en mi culo, provocaron en mi un latigazo de placer. No me lo pod\u00eda creer. Me estaba gustando que un viejo, gordo y feo me viera el culo. Y no solo eso, incluso\u2026yo estaba disfrutando la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De hecho, me sorprend\u00ed a mi misma, cuando me gir\u00e9 s\u00ed, pero para sonre\u00edrle. Y no era una sonrisa normal. Era esa sonrisa que pongo cuando quiero seducir a un t\u00edo.<\/p>\n<p>Pasaron unos pocos segundos, en los que yo me acomod\u00e9 en el asiento del copiloto, mientras Alfredo daba la vuelta para subir a la cabina.<\/p>\n<p>\u00c9l subi\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta del conductor. Yo, aprovech\u00e9 para echar una ojeada, curiosa, a la cabina del cami\u00f3n. Detr\u00e1s de la fila de asientos, donde est\u00e1bamos sentados, hab\u00eda una cortinilla.<\/p>\n<p>Alfredo, me miraba. Siguiendo con sus ojos los m\u00edos. Los dos, est\u00e1bamos en silencio. \u00c9l, acerco su mano, d\u00e1ndome una de las cervezas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor la venganza, bomb\u00f3n? \u2014Me dijo. Sus ojos, de nuevo, miraban a mis pechos.<\/p>\n<p>\u2014Chin chin \u2014Le dije, sonriendo.<\/p>\n<p>\u2014Uy, chin chin, que fina, la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>No respond\u00ed. Me limit\u00e9 a chocar su cerveza con la m\u00eda. Y a sonre\u00edr. De nuevo, poni\u00e9ndole esa sonrisa seductora. Estuvimos unos minutos en silencio, mir\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>De repente, sin decir nada, su mano, esa mano enorme, fuerte, se pos\u00f3, de nuevo, en mi muslo.<\/p>\n<p>Yo sent\u00eda que mi coraz\u00f3n lat\u00eda a mil por hora. Alfredo me mir\u00f3 a los ojos, esboz\u00f3 una sonrisa p\u00edcara y me dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres que te ense\u00f1e donde est\u00e1 la cama?<\/p>\n<p>\u2014Cla\u2026 claro \u2014Le respond\u00ed, aguant\u00e1ndole la mirada.<\/p>\n<p>Alfredo se incorpor\u00f3, gir\u00f3 su cuerpo y descorri\u00f3 la cortinilla que hab\u00eda detr\u00e1s de los asientos. Me gir\u00e9, pasando mi cara entre los asientos y quedando a pocos cent\u00edmetros de la suya.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 el peque\u00f1o cuarto. Con la cama, que ocupaba casi toda la peque\u00f1a estancia, y alg\u00fan peque\u00f1o mueble. Al girarme, de nuevo, nuestras caras, se toparon. De frente.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo pas\u00f3, pero nos besamos. Un beso que comenz\u00f3 como un peque\u00f1o pico, para, poco despu\u00e9s, pasar a comernos las bocas, como si fu\u00e9ramos dos adolescentes. Y, de comernos las bocas, pas\u00e9 a tener la lengua de Alfredo, casi en mi garganta.<\/p>\n<p>Ni yo misma me lo pod\u00eda creer. Un tipo que casi me triplicaba la edad, feo, gordo, me estaba comiendo la boca como loco. Y lo peor, es que lo disfrutaba. Y mucho.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s, cuando esas manazas fuertes, enormes, se posaron sobre mis pechos.<\/p>\n<p>\u2014Joder, ni\u00f1a, menudos melones tienes \u2014rio\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 no me los ense\u00f1as? \u2014Me mir\u00f3 a los ojos, fijamente.<\/p>\n<p>Mi cuerpo temblaba. Una cosa, era darme unos besos con un t\u00edo. Otra, ense\u00f1arle mis tetas. No s\u00e9 explicar qu\u00e9 me pas\u00f3. Solo s\u00e9 que, me separ\u00e9 un poco de \u00e9l, puse mis manos en la parte baja de mi jersey y me lo saqu\u00e9.<\/p>\n<p>Por si acaso ten\u00eda alguna duda de lo que estaba haciendo, la mirada de Alfredo, relami\u00e9ndose, como un s\u00e1tiro, a mis pechos, a\u00fan envueltos en el sujetador, me confirmaron que yo, estaba disfrutando. Como una perra.<\/p>\n<p>\u2014Joder, que tetitas.<\/p>\n<p>\u2014Tetas o tetitas, dec\u00eddete \u2014Le dije, juguetona.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9, como no las veo bien \u2014Contest\u00f3, sigui\u00e9ndome el juego.<\/p>\n<p>Pocas veces en mi vida me he quitado m\u00e1s r\u00e1pido un sujetador que aquella vez.<\/p>\n<p>Le estaba ense\u00f1ando mis pechos, talla 90, a un tipo al que acababa de conocer y que distaba mucho de los chicos de mi edad con los que he estado.<\/p>\n<p>\u2014Joder\u2026 qu\u00e9 tetas<\/p>\n<p>Sus manazas, enormes, se lanzaron a magrear mis pechos. Yo, estaba como loca. Todas las emociones de ese d\u00eda, afloraban ahora, y mi sexo, estaba d\u00e1ndome unas punzadas como nunca hab\u00eda sentido.<\/p>\n<p>\u2014Joder ni\u00f1a, qu\u00e9 buena est\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Muchas gracias \u2014Le dije, sonriendo. Halagada.<\/p>\n<p>Ahora, en un r\u00e1pido movimiento, Alfredo, comenz\u00f3 a quitarse la camisa. Yo le miraba. Ese cuerpo, enorme, gordo, fofo. Nada que ver con los chicos con los que he estado. Sorprendentemente, era yo, ahora, la que, babosa, miraba esa amorfa y descomunal barriga.<\/p>\n<p>No me lo pod\u00eda creer y m\u00e1s cuando, despu\u00e9s de despojarse de su camisa, comenz\u00f3 a desabrocharse los pantalones. Pese a las estrecheces de la cabina, no le cost\u00f3 nada hacerlo y, en unos pocos segundos, Alfredo estaba completamente desnudo.<\/p>\n<p>Yo, miraba, ahora, su miembro. Peque\u00f1o (le calcul\u00e9 unos 14 cm), lleno de vello cano, grueso. Muy grueso. Estuve en silencio unos segundos, contemplando ese miembro peque\u00f1o pero grueso. Compar\u00e1ndola con las de los chicos con los que he estado (con sus ingl\u00e9s depiladas y, en algunos casos, largos y potentes miembros). Como si me estuviera leyendo el pensamiento, Alfredo, me dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?, \u00bfTe gusta?, Seguramente no ser\u00e1 como la de ese imb\u00e9cil que te ha puesto los cuernos. Ni como la de otros chicos que te hayas follado\u2026pero es suficiente para pegarte una buena empotrada.<\/p>\n<p>No le dije nada\u2026 sonre\u00ed. Iba a decir algo. No me dio tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Bomb\u00f3n, \u00bfPor qu\u00e9 no te quitas esos pantalones y me dejas ver ese culazo que tienes?<\/p>\n<p>Como pude, llevada m\u00e1s por un impulso salvaje, irracional, me quit\u00e9 los pantalones, dej\u00e1ndole ver el tanga que llevaba.<\/p>\n<p>\u2014Joder, qu\u00e9 culo \u2014Despu\u00e9s de decir eso, alarg\u00f3 su manaza. Y me dio un azote. Seco, duro. En una de mis nalgas\u2014 Ser\u00eda maravilloso poder foll\u00e1rtelo.<\/p>\n<p>\u2014No ser\u00edas el primero \u2014Le contest\u00e9.<\/p>\n<p>\u00bfAquellas palabras hab\u00edan salido de mi boca? S\u00ed. Hab\u00eda hecho anal. Con mi, ahora ex novio, y con alg\u00fan que otro novio y ligue. Pero ahora, \u00bfEstaba aceptando que ese viejo gordo me follara el culo? No hab\u00eda duda. Lo hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>\u2014Hostia, ni\u00f1a, qu\u00e9 empotrada te voy a pegar. Esta noche, no la vas a olvidar en mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Ni tu tampoco \u2014Le contest\u00e9, excitada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAh s\u00ed?, y dime \u2014hizo una pausa. Mir\u00e1ndome a los ojos. Con una mirada de cerdo s\u00e1tiro que me hizo sentir un escalofr\u00edo.\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 no empiezas comi\u00e9ndome la polla?<\/p>\n<p>Esa manera de hablarme, de mirarme\u2026 no lo dud\u00e9. Me hice una coleta y me lanc\u00e9. Me puse en 4, sobre el asiento del cami\u00f3n e introduje todo ese miembro\u2026 en mi boca.<\/p>\n<p>Las he tragado m\u00e1s largas (mi ex, tiene un miembro de 18 cm y alg\u00fan otro ex y alg\u00fan ligue, pues\u2026 algo mayores). Pero ese miembro, era muy grueso. As\u00ed que me rellenaba la boca<\/p>\n<p>\u2014Joder\u2026 qu\u00e9 boquita tienes, ni\u00f1a<\/p>\n<p>Halagada, segu\u00ed con la mamada que le estaba haciendo. Y no deb\u00eda estar haci\u00e9ndoselo nada mal porque o\u00eda los gru\u00f1idos de placer de Alfredo. Adem\u00e1s, por si fuera poco, as\u00ed, en la posici\u00f3n en que estaba, Alfredo, me dio algunos azotes con esas manos enormes y fuertes.<\/p>\n<p>Aunque, sinceramente, no s\u00e9 qui\u00e9n estaba disfrutando m\u00e1s de la mamada. Si \u00e9l, recibi\u00e9ndola o yo, haci\u00e9ndosela.<\/p>\n<p>\u2014Para ni\u00f1a, que me corro \u2014Me dijo, en un momento determinado\u2014 Y quiero pegarte una buena empotrada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed?, \u00bfSin protecci\u00f3n? \u2014De repente, no s\u00e9 muy bien por qu\u00e9, ca\u00ed, en ese detalle. No quer\u00eda quedarme embarazada a mis veinte a\u00f1os y menos de un tipo gordo, feo y que me dobla la edad, por mucho placer que estuviera d\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014Cuando vaya a correrme, te aviso y la saco. Ven, pasemos.<\/p>\n<p>Alfredo, descorri\u00f3 la cortina, pasamos donde estaba la cama, se ech\u00f3 encima de m\u00ed, as\u00ed, con ese descomunal barriga y comenz\u00f3 a penetrarme.<\/p>\n<p>Sus embestidas eran lentas pero brutales. Sacaba, por completo, su peque\u00f1o pero grueso miembro y me lo introduc\u00eda, de golpe.<\/p>\n<p>Al principio, ese miembro grueso me hizo un poco de da\u00f1o. Pero, poco a poco, mi vagina cedi\u00f3 y lo disfrutaba. Ya lo creo que lo disfrutaba. Lo hac\u00edamos los dos.<\/p>\n<p>\u2014Ponte en 4, ni\u00f1a, que te voy a empotrar.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9, de forma que, mi cabeza qued\u00f3 atravesada entre los asientos delanteros. Alfredo, detr\u00e1s, comenz\u00f3 a penetrarme. De una manera brutal, salvaje.<\/p>\n<p>Por incre\u00edble que pudiera parecer, ese hombre, esa noche, me estaba dando un placer que jam\u00e1s habr\u00eda imaginado. Hasta el punto de que lament\u00e9 que, despu\u00e9s de unos minutos penetrando mi vagina, que Alfredo parara.<\/p>\n<p>Afortunadamente, solo fueron unos pocos segundos. Iba a mirarle, a preguntar por qu\u00e9 paraba, cuando, me dijo.<\/p>\n<p>\u2014Solo estoy cogiendo aire, para petarte el culo.<\/p>\n<p>Hala. As\u00ed, a lo bruto. Sin m\u00e1s. Comenz\u00f3 a penetrarme analmente. Yo, con la cabeza casi encajada entre los asientos, miraba hacia la estaci\u00f3n de servicio. En concreto, a la mesa donde, unos minutos antes, lloraba, recordando todo lo vivido ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Y ahora, estaba siendo salvajemente penetrada por un tipo que casi me triplicaba la edad, feo, gordo. Pero lo peor, no era eso. Lo peor, es que me estaba gustando. Y mucho.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que, para mi desgracia, a los pocos minutos, Alfredo, rugi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Que me corro. Joder, abre la boca.<\/p>\n<p>Muy pocas veces he dejado que los chicos se corran en mi boca. Pero, evidentemente, me gir\u00e9, sacando mi cabeza de donde estaba, mir\u00e9 fijamente a Alfredo, que apretaba su grueso y peque\u00f1o pene y abr\u00ed mi boca. Encantada.<\/p>\n<p>Alfredo, meti\u00f3 la punta de su miembro en mi garganta, quit\u00f3 la mano que apretaba su miembro para ponerla en mi nuca y explot\u00f3. En mi boca. O, m\u00e1s concretamente, en mi garganta.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 detener aquello. Sujetarlo en la boca, pero fue imposible.<\/p>\n<p>Me tragu\u00e9 todo lo que llevaba dentro. Que no era poco.<\/p>\n<p>As\u00ed me tuvo, apastada mi nuca contra esa amorfa barriga hasta que los \u00faltimos estertores cayeron en mi garganta.<\/p>\n<p>\u2014Joder, ni\u00f1a\u2026 qu\u00e9 polvazo<\/p>\n<p>Me limpi\u00e9 algunos grumos en mis labios y en mi barbilla.<\/p>\n<p>\u2014Desde luego \u2014le dije. Con una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014Ya te dije que, lo mejor para olvidar a ese imb\u00e9cil, era una buena empotrada. \u00bfTen\u00eda raz\u00f3n o no?<\/p>\n<p>Asent\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del polvo, estuvimos un rato m\u00e1s, en la cama. Ahora, era yo la que estaba semitumbada, encima de Alfredo. \u00c9l, me cog\u00eda por la cintura, aunque, su mano, palmeaba, de vez en cuando, mi culo.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos los dos tumbados. Como dos novios.<\/p>\n<p>Estuvimos as\u00ed, un buen rato. Mir\u00e9 mi reloj. Eran casi las 4 de la ma\u00f1ana. Llevaba casi 2 horas en el cami\u00f3n de Alfredo. Y, lo mejor de todo, es que no me quer\u00eda marchar.<\/p>\n<p>Pero, a veces, las cosas no salen como una quiere. En ese momento, la radio de la cabina pit\u00f3, indicando que las quitanieves, ya hab\u00edan finalizado su trabajo y volv\u00edan abrir carreteras.<\/p>\n<p>Alfredo me mir\u00f3. No dijo nada. Yo, entend\u00ed el mensaje.<\/p>\n<p>Me vest\u00ed.<\/p>\n<p>Justo, antes de bajar, Alfredo me pidi\u00f3 mi n\u00famero de m\u00f3vil y&#8230;<\/p>\n<p>Bueno, si quer\u00e9is saber como continua, escribid comentarios.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64321\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64321\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pocas veces en mi vida me he quitado m\u00e1s r\u00e1pido un sujetador que aquella vez. Le estaba ense\u00f1ando mis pechos, talla 90, a un tipo al que acababa de conocer y que distaba mucho de los chicos de mi edad con los que he estado. \u2014Joder\u2026 qu\u00e9 tetas. Sus manazas, enormes, se lanzaron a magrear mis pechos. Yo, estaba como<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64321\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64321\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32536,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64321","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":21787,"today_views":58},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32536"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64321"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64372,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64321\/revisions\/64372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}