{"id":64385,"date":"2026-02-09T00:30:14","date_gmt":"2026-02-08T23:30:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64385"},"modified":"2026-02-08T19:05:40","modified_gmt":"2026-02-08T18:05:40","slug":"pasion-sobre-la-nieve-5-el-hielo-quebradizo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pasion-sobre-la-nieve-5-el-hielo-quebradizo\/","title":{"rendered":"Pasi\u00f3n sobre la nieve (5): El hielo quebradizo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64385\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tras terminar el caf\u00e9 en un silencio que todav\u00eda vibraba por la pesadilla de la madrugada, Sof\u00eda se encerr\u00f3 en el ba\u00f1o. Necesitaba tiempo. El vapor de la ducha ya se hab\u00eda disipado, pero el espejo segu\u00eda empa\u00f1ado, como su propia mente. Con la mano, limpi\u00f3 un c\u00edrculo en el cristal y se observ\u00f3. Sus ojos guardaban el rastro del cansancio y de esa culpa h\u00fameda que la hab\u00eda despertado, pero apret\u00f3 la mand\u00edbula. No iba a permitir que el fantasma de Ra\u00fal, o la traici\u00f3n de su propio subconsciente, arruinaran el primer lugar donde se sent\u00eda a salvo.<\/p>\n<p>Se aplic\u00f3 m\u00e1scara de pesta\u00f1as con una precisi\u00f3n deliberada, observando c\u00f3mo cada pasada oscurec\u00eda y profundizaba su mirada, d\u00e1ndole un aire depredador que no recordaba poseer. Al soltarse el cabello, las ondas oscuras cayeron pesadamente sobre sus hombros, rozando la textura del su\u00e9ter y despertando una sensibilidad el\u00e9ctrica en su piel. Sof\u00eda se observ\u00f3 en el reflejo, recorriendo con la vista la l\u00ednea de su cuello y la forma en que su propia respiraci\u00f3n elevaba su pecho.<\/p>\n<p>Se oblig\u00f3 a sonre\u00edr, pero esta vez fue una sonrisa lenta, cargada de una intenci\u00f3n nueva. Ya no era la t\u00eda herida ni la mujer traicionada; era una mujer redescubriendo el poder de su propia sensualidad. Se sent\u00eda vibrante, peligrosa y, por primera vez, dispuesta a ser ella quien dictara las reglas del juego.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 a la estancia principal, Juli\u00e1n ya ten\u00eda las mochilas listas, pero se qued\u00f3 paralizado en cuanto el sonido de sus pasos lo oblig\u00f3 a levantar la vista. Al verla aparecer, el aire pareci\u00f3 abandonar sus pulmones. Sof\u00eda no solo caminaba; se deslizaba con una confianza nueva, una languidez en sus movimientos que hac\u00eda que el tejido del su\u00e9ter se amoldara a su cuerpo con una suavidad sugerente. Juli\u00e1n la recorri\u00f3 de arriba abajo, atrapado por la intensidad de sus ojos, que ahora lo observaban con un brillo oscuro y directo.<\/p>\n<p>Se detuvo en la curva de su cuello y en la forma en que su cabello ca\u00eda con un peso salvaje sobre sus hombros. Ella lo miraba como si disfrutara del caos que estaba provocando en su pulso, y Juli\u00e1n sinti\u00f3 que la temperatura de la estancia sub\u00eda varios grados, incapaz de apartar los ojos de las curvas de su boca.<\/p>\n<p>\u2014Te ves&#8230; muy bien, Sofi \u2014dijo \u00e9l, midiendo sus palabras\u2014 \u00bfSegura que quieres caminar tanto hoy?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s que segura \u2014respondi\u00f3 ella, con una voz ligera, casi musical\u2014 Vamos a la recepci\u00f3n. Si nos demoramos un minuto m\u00e1s, el grupo se ir\u00e1 y no pienso quedarme encerrada aqu\u00ed viendo c\u00f3mo cae la nieve.<\/p>\n<p>Salieron de la caba\u00f1a y el aire g\u00e9lido les golpe\u00f3 el rostro, terminando de despertar cualquier rastro de sue\u00f1o. Caminaron por el sendero de madera hacia la recepci\u00f3n, con el sonido de la nieve crujiendo bajo sus botas como \u00fanico ritmo. Al entrar en la casona principal, el bullicio de los otros hu\u00e9spedes y el calor del gran sal\u00f3n los recibieron. Varias parejas ya estaban all\u00ed, equipadas con raquetas de nieve y parkas coloridas. La recepcionista los vio acercarse y les entreg\u00f3 un par de termos con chocolate caliente.<\/p>\n<p>\u2014Justo a tiempo \u2014les dijo con un gui\u00f1o\u2014 El gu\u00eda est\u00e1 por dar las instrucciones. Es un camino largo, as\u00ed que espero que hayan desayunado bien.<\/p>\n<p>El gu\u00eda, un hombre robusto con la piel curtida por el sol de monta\u00f1a, dio un par de palmadas para atraer la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Atenci\u00f3n todos! Vamos a tomar el sendero hacia el lago congelado. Es un trayecto largo, de unas tres horas de ida, pero vale cada paso. El terreno est\u00e1 firme, aunque la nieve fresca puede ser traicionera. Por favor, mant\u00e9nganse cerca de sus parejas y sigan mis huellas.<\/p>\n<p>Sof\u00eda mir\u00f3 a Juli\u00e1n. \u00c9l ya se estaba colgando la mochila principal y le tendi\u00f3 la mano para ayudarla a ajustar su chaqueta. Al salir de la casona, el fr\u00edo era seco y revitalizante; el grupo comenz\u00f3 a marchar en una l\u00ednea colorida que contrastaba con el blanco absoluto del bosque.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLista para las tres horas? \u2014le pregunt\u00f3 Juli\u00e1n, caminando a su lado.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s que lista \u2014respondi\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Sin pensarlo mucho, o quiz\u00e1s pens\u00e1ndolo demasiado para dejar atr\u00e1s los restos de su pesadilla, Sof\u00eda entrelaz\u00f3 su brazo con el de Juli\u00e1n. Fue un gesto fluido. Sus cuerpos quedaron pegados desde el hombro hasta el codo. Juli\u00e1n se tens\u00f3 apenas una fracci\u00f3n de segundo, pero luego relaj\u00f3 el brazo, permitiendo que ella se apoyara con firmeza. Al caminar as\u00ed, el ritmo de sus pasos se sincroniz\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014El gu\u00eda dijo que caminemos juntos \u2014susurr\u00f3 ella con una sonrisa traviesa, mirando de reojo c\u00f3mo las otras parejas iban tomadas de la mano o abrazadas\u2014 No queremos ser los que rompan la formaci\u00f3n, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Juli\u00e1n solt\u00f3 una risa baja, sintiendo el calor de Sof\u00eda filtr\u00e1ndose a trav\u00e9s de su ropa.<\/p>\n<p>\u2014Prometo no dejar que te quedes atr\u00e1s \u2014respondi\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>A medida que se internaban en el bosque, el ruido del Lodge desapareci\u00f3, reemplazado por el crujido r\u00edtmico de la nieve y el sonido de sus propias respiraciones. Sof\u00eda empez\u00f3 a hablar, pero no de la casa, ni de los abuelos, ni de los problemas que hab\u00edan dejado en la ciudad. Empez\u00f3 a preguntarle a Juli\u00e1n sobre su trabajo, sobre las cosas que constru\u00eda y sobre lo que sent\u00eda al ver algo terminado desde cero. Caminaron as\u00ed durante casi una hora, integr\u00e1ndose en el murmullo de las otras parejas. La conversaci\u00f3n flu\u00eda de forma distinta; ya no hablaban de lo que dejaron atr\u00e1s, sino de lo que ve\u00edan.<\/p>\n<p>Sof\u00eda le preguntaba por los materiales que resistir\u00edan ese clima y Juli\u00e1n le explicaba con una pasi\u00f3n t\u00e9cnica que ella encontraba fascinante. Lo miraba hablar y se sorprend\u00eda de lo mucho que \u00e9l hab\u00eda crecido fuera del radar de la familia.<\/p>\n<p>En una de las paradas para reagrupar al equipo, uno de los asistentes del gu\u00eda, un tipo joven y atl\u00e9tico que se desplazaba con facilidad por la nieve, se acerc\u00f3 a ellos. Ignor\u00f3 casi por completo a Juli\u00e1n y se centr\u00f3 en Sof\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Pareces un poco cansada \u2014le dijo el asistente con una sonrisa demasiado ensayada, sacando una barra de chocolate artesanal de su mochila\u2014 Toma esto, es energ\u00eda pura. Te ayudar\u00e1 con la \u00faltima subida.<\/p>\n<p>Sof\u00eda le devolvi\u00f3 esa sonrisa coqueta que hab\u00eda recuperado esa ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u2014Gracias, qu\u00e9 amable \u2014respondi\u00f3, estirando la mano para tomar el dulce. Sus dedos rozaron los del asistente por un segundo de m\u00e1s.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n, que hasta ese momento observaba el paisaje, sinti\u00f3 que el aire se le volv\u00eda pesado. No fue una reacci\u00f3n l\u00f3gica; fue algo animal. Sin mediar palabra, dio un paso adelante, acortando el espacio hasta que ella qued\u00f3 casi respaldada por su pecho.<\/p>\n<p>\u2014Ella est\u00e1 bien, gracias \u2014dijo Juli\u00e1n. Su voz no fue agresiva, pero ten\u00eda un filo de autoridad que ella no le conoc\u00eda.<\/p>\n<p>El asistente levant\u00f3 las manos en gesto de paz, captando la se\u00f1al de inmediato.<\/p>\n<p>\u2014Solo es un extra para el camino, amigo. Que tengan buena subida.<\/p>\n<p>Cuando el tipo se alej\u00f3, Juli\u00e1n no retrocedi\u00f3 de inmediato. Se qued\u00f3 all\u00ed, marcando su presencia. Sof\u00eda lo mir\u00f3 de reojo, con una mezcla de sorpresa y una satisfacci\u00f3n secreta que le recorri\u00f3 la columna.<\/p>\n<p>\u2014No ten\u00edas que ser tan rudo \u2014susurr\u00f3 ella, aunque su tono no era de reproche.<\/p>\n<p>\u2014No me gust\u00f3 c\u00f3mo te mir\u00f3 \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n, todav\u00eda con la mand\u00edbula un poco tensa\u2014 Y no necesitas que extra\u00f1os te den nada. Yo traigo todo lo que nos hace falta.<\/p>\n<p>Sof\u00eda solt\u00f3 una risa suave, apretando m\u00e1s su brazo contra el de \u00e9l. Ese peque\u00f1o arranque de posesi\u00f3n la hac\u00eda sentir cualquier cosa menos como una \u00abt\u00eda\u00bb. Se sent\u00eda protegida por el hombre s\u00f3lido que caminaba a su lado.<\/p>\n<p>Siguieron subiendo. El sendero se volvi\u00f3 realmente dif\u00edcil y el silencio del bosque se trag\u00f3 las risas del grupo. Sof\u00eda sent\u00eda el esfuerzo en los muslos y la respiraci\u00f3n le quemaba un poco en la garganta. Juli\u00e1n, acostumbrado al esfuerzo f\u00edsico de la obra, ni siquiera parec\u00eda agitado, lo cual a ella, extra\u00f1amente, le empez\u00f3 a parecer irritante y atractivo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>En un paso especialmente estrecho, donde la nieve se hab\u00eda congelado formando una rampa resbaladiza, Juli\u00e1n se detuvo. Simplemente se puso detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>\u2014Pon los pies donde yo los puse \u2014le dijo, con ese tono pr\u00e1ctico de quien da instrucciones en una construcci\u00f3n\u2014 Si te resbalas, te tengo.<\/p>\n<p>Sof\u00eda asinti\u00f3, concentrada. Al dar un paso en falso, su bota patin\u00f3 y, antes de que pudiera asustarse, sinti\u00f3 las manos de Juli\u00e1n agarr\u00e1ndola con fuerza por la cintura. No fue un abrazo; fue un agarre seco, s\u00f3lido, para evitar que cayera. Sof\u00eda solt\u00f3 un bufido de sorpresa y se apoy\u00f3 por un segundo contra el pecho de \u00e9l. Sinti\u00f3 la dureza de su cuerpo bajo la parka y el calor que desprend\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Casi \u2014murmur\u00f3 ella, intentando recuperar el equilibrio.<\/p>\n<p>\u2014Te tengo \u2014repiti\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero no la solt\u00f3 de inmediato. Sus manos se quedaron ah\u00ed, sujet\u00e1ndola con firmeza, y por un momento el tiempo se estir\u00f3 de forma inc\u00f3moda. Sof\u00eda pod\u00eda sentir la presi\u00f3n de los dedos de Juli\u00e1n en sus costados. Era un contacto funcional, pero en ese silencio total, con el grupo ya adelantado unos metros, se sinti\u00f3 demasiado \u00edntimo. Juli\u00e1n se aclar\u00f3 la garganta y la solt\u00f3 bruscamente, como si se hubiera quemado.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, ya casi llegamos al lago \u2014dijo \u00e9l, adelant\u00e1ndose un poco, claramente m\u00e1s afectado por el contacto de lo que quer\u00eda demostrar.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se qued\u00f3 un segundo atr\u00e1s, ajust\u00e1ndose la chaqueta. Se dio cuenta de que Juli\u00e1n estaba evitando mirarla directamente despu\u00e9s de haberla tocado. Ese nerviosismo de \u00e9l fue lo que termin\u00f3 de romper la imagen de \u00absobrino\u00bb en la mente de ella. Caminaron los \u00faltimos metros sin decir nada, hasta que la luz del destino los alcanz\u00f3.<\/p>\n<p>Al llegar a la orilla, el espect\u00e1culo era tan irreal que la tensi\u00f3n pareci\u00f3 disolverse. El lago no era solo hielo; era un espejo infinito que cruj\u00eda bajo el viento. Sof\u00eda solt\u00f3 el brazo de Juli\u00e1n y dio unos pasos hacia la orilla, con los ojos muy abiertos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Juli\u00e1n, mira esto! \u2014exclam\u00f3, se\u00f1alando las burbujas de aire atrapadas bajo la superficie transparente.<\/p>\n<p>Se olvid\u00f3 de la pesadilla, del fr\u00edo y de sus propios miedos. Empez\u00f3 a caminar por el borde, probando la resistencia del hielo con la punta de la bota y riendo cada vez que el suelo emit\u00eda un sonido profundo. Juli\u00e1n se qued\u00f3 a unos pasos, observ\u00e1ndola. Verla as\u00ed, con las mejillas encendidas y una sonrisa que le iluminaba la cara, le dio un vuelco al coraz\u00f3n. Esa era la Sof\u00eda que \u00e9l quer\u00eda ver: la que no necesitaba fingir.<\/p>\n<p>\u2014No te alejes mucho, Sofi \u2014le advirti\u00f3 \u00e9l, aunque no pudo evitar sonre\u00edr tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ven aqu\u00ed! No seas tan serio \u2014lo desafi\u00f3 ella\u2014 Mira, el hielo es tan grueso que parece m\u00e1rmol.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se acerc\u00f3 con paso firme. Sof\u00eda resbal\u00f3 un poco a prop\u00f3sito, solo para ver su reacci\u00f3n, y \u00e9l la sujet\u00f3 del brazo de inmediato. Ella se ri\u00f3 de buena gana, apoy\u00e1ndose en \u00e9l, y por primera vez el contacto no se sinti\u00f3 inc\u00f3modo, sino divertido. Empezaron a caminar juntos sobre la superficie congelada, desliz\u00e1ndose como ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe acuerdas cuando intentaste ense\u00f1arme a patinar en aquel parque y termin\u00e9 en el suelo a los cinco minutos? \u2014pregunt\u00f3 ella con complicidad.<\/p>\n<p>\u2014Me acuerdo de que me echaste la culpa por \u00abempujarte\u00bb, cuando ni siquiera te estaba tocando \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n, y ambos soltaron una carcajada que reson\u00f3 en el silencio de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Se quedaron un rato all\u00ed, simplemente disfrutando del momento. Compartieron el chocolate caliente del termo, turn\u00e1ndose para beber mientras se proteg\u00edan del viento con sus cuerpos. Sof\u00eda lo observaba mientras \u00e9l hablaba de c\u00f3mo se formaban los glaciares; le gustaba esa mezcla de hombre rudo y tipo atento que no dejaba que ella pasara ni un segundo de fr\u00edo. Se sent\u00eda cuidada por un hombre cuya prioridad absoluta era su comodidad, y esa sensaci\u00f3n le encantaba.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta estar aqu\u00ed contigo, Juli\u00e1n \u2014dijo ella de repente, con una honestidad que la sorprendi\u00f3\u2014 Gracias por no dejarme sola en esa casa.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n la mir\u00f3 y, por un segundo, la diversi\u00f3n desapareci\u00f3 para dar paso a una ternura muy honda.<\/p>\n<p>\u2014No podr\u00eda haberte dejado sola, Sofi. Ni aunque quisiera.<\/p>\n<p>Ese momento de paz termin\u00f3 de desarmar a Sof\u00eda. Se sent\u00eda ligera, feliz y conectada a \u00e9l de una forma que empezaba a gustarle demasiado. Al iniciar el descenso, volvi\u00f3 a enganchar su brazo al de \u00e9l, pero esta vez no fue por miedo al hielo, sino porque simplemente no quer\u00eda soltarlo.<\/p>\n<p>El regreso a la caba\u00f1a tuvo un ritmo distinto. El sol se hund\u00eda tras las cumbres, pintando la nieve de violeta, y el viento soplaba con una fuerza que obligaba a caminar con la cabeza baja. Al cruzar el umbral, el silencio de la estancia les cay\u00f3 encima como una manta pesada. Sof\u00eda solt\u00f3 un suspiro largo mientras el calor residual del refugio empezaba a descongelarle las mejillas.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n no perdi\u00f3 tiempo y se arrodill\u00f3 frente a la chimenea. Ella se qued\u00f3 de pie, observ\u00e1ndolo de espaldas; le gustaba la eficiencia de sus manos y la seguridad t\u00e9cnica con la que acomodaba los le\u00f1os. El chisporroteo de la madera seca fue el \u00fanico sonido que rompi\u00f3 el trance.<\/p>\n<p>\u2014Ven aqu\u00ed antes de que te quedes tiesa \u2014dijo Juli\u00e1n sin darse la vuelta, con una sonrisa en la voz.<\/p>\n<p>Sof\u00eda camin\u00f3 hacia la alfombra y se sent\u00f3 cerca del calor, abraz\u00e1ndose las rodillas. Afuera, la oscuridad era total. Juli\u00e1n se acomod\u00f3 contra el respaldo del sof\u00e1 y, al verla tiritar, abri\u00f3 su brazo izquierdo en una invitaci\u00f3n silenciosa, creando un espacio entre su cuerpo y el mueble. Sof\u00eda se desliz\u00f3 hacia \u00e9l, dej\u00e1ndose caer en ese hueco que parec\u00eda dise\u00f1ado a su medida. Juli\u00e1n la envolvi\u00f3, peg\u00e1ndola a su costado.<\/p>\n<p>En ese instante, el cansancio se transform\u00f3 en otra cosa. \u00c9l sinti\u00f3 el perfume de Sof\u00eda inundando su espacio y ella apoy\u00f3 la cabeza en su pecho, escuchando un coraz\u00f3n que lat\u00eda un poco m\u00e1s r\u00e1pido de lo normal.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n por hacer que te preocuparas tanto por m\u00ed estos d\u00edas \u2014murmur\u00f3 ella contra la curva de su cuello.<\/p>\n<p>\u2014Ya no pienses en eso \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, mientras su mano acariciaba inconscientemente la tela del su\u00e9ter.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se incorpor\u00f3 un poco, quedando a cent\u00edmetros de su rostro. Con un impulso de ternura, se inclin\u00f3 y le dio un beso en la mejilla. Sus labios se demoraron un segundo en su piel. Juli\u00e1n se qued\u00f3 inm\u00f3vil, pero sus ojos se clavaron en los de ella. Ya no hab\u00eda rastro del ni\u00f1o. Con una mano que temblaba apenas, \u00e9l le acomod\u00f3 un mech\u00f3n de pelo.<\/p>\n<p>\u2014No tienes nada que agradecer, Sofi \u2014susurr\u00f3, y el aire entre ellos se volvi\u00f3 denso.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se puso en pie primero, rompiendo el contacto. Mir\u00f3 el sof\u00e1 peque\u00f1o y luego la cama grande con nerviosismo.<\/p>\n<p>\u2014Bueno&#8230; creo que voy a ir preparando el sof\u00e1 para&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Ni lo pienses, Juli\u00e1n \u2014lo interrumpi\u00f3 Sof\u00eda\u2014 El paseo fue eterno, tienes los m\u00fasculos molidos y no voy a dejar que duermas en ese mueble. La cama es enorme, hay espacio de sobra para los dos. No te hagas el dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n dud\u00f3, pero la insistencia en la mirada de ella lo venci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Pero si te pateo dormido, me avisas \u2014brome\u00f3 para bajar la presi\u00f3n.<\/p>\n<p>El ambiente se relaj\u00f3 de golpe. Sof\u00eda busc\u00f3 en su mochila algo para dormir, pero al revolver entre sus cosas se dio cuenta de que no hab\u00eda planeado bien sus opciones. Agarr\u00f3 lo \u00fanico que ten\u00eda a mano y se encerr\u00f3 en el ba\u00f1o. Al extender la ropa sobre la encimera, solt\u00f3 un suspiro de frustraci\u00f3n. Era ese conjunto de sat\u00e9n en tono rosa que hab\u00eda guardado pensando en estar sola. El pantal\u00f3n ca\u00eda con suavidad, pero el top de encaje se ce\u00f1\u00eda a su pecho resaltando sus curvas de una forma muy evidente.<\/p>\n<p>Tard\u00f3 en cambiarse, tratando de cruzar la bata para cubrirse, pero la tela se resbalaba sobre su piel. Finalmente, sali\u00f3 a la estancia con una naturalidad forzada. El sat\u00e9n brillaba bajo la luz tenue, marcando su cintura mientras se acercaba a la cama.<\/p>\n<p>\u2014Solo traje esto \u2014dijo ella, sent\u00e1ndose en el borde y evitando su mirada\u2014 Pens\u00e9 que estar\u00eda sola, as\u00ed que no es muy&#8230; abrigador.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n trag\u00f3 saliva y asinti\u00f3 torpemente.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes. Con las mantas estar\u00e1s bien.<\/p>\n<p>Le toc\u00f3 el turno a \u00e9l. Juli\u00e1n se cambi\u00f3 r\u00e1pido en un rinc\u00f3n, creyendo que ella estaba distra\u00edda. Se quit\u00f3 el su\u00e9ter y la camiseta con un movimiento fluido. Sof\u00eda, por un impulso que no pudo frenar, gir\u00f3 la cabeza justo en ese momento y se qued\u00f3 sin aliento. Juli\u00e1n no era el chico delgado de sus recuerdos; su trabajo le hab\u00eda esculpido un f\u00edsico s\u00f3lido, de hombros anchos y musculatura funcional. Bajo la luz tenue de la caba\u00f1a, la imagen era imponente y masculina.<\/p>\n<p>Sof\u00eda sinti\u00f3 un calor repentino y se dio la vuelta r\u00e1pido, hundiendo la cara en la almohada para ocultar sus mejillas ardiendo. Juli\u00e1n se meti\u00f3 en el otro lado de la cama. El colch\u00f3n se hundi\u00f3 bajo su peso y ambos quedaron boca arriba, mirando el techo, separados por un espacio cargado de est\u00e1tica.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana espero divertirme tanto como hoy, Juli\u00e1n&#8230; \u2014susurr\u00f3 ella con la voz quebrada por la tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n, Sofi. Descansa.<\/p>\n<p>Se dieron la espalda, cerrando los ojos con fuerza. Estaban agotados, pero se durmieron sabiendo que el l\u00edmite que los separaba era ahora tan fino como el papel.<\/p>\n<p>La madrugada cay\u00f3 sobre la monta\u00f1a con una ferocidad silenciosa. El fr\u00edo, implacable, se filtr\u00f3 por las mantas, obligando a sus cuerpos a buscar, por puro instinto, la \u00fanica fuente de calor disponible.<\/p>\n<p>Sof\u00eda emergi\u00f3 del sue\u00f1o lentamente. Antes de abrir los ojos, sinti\u00f3 una pesadez c\u00e1lida y reconfortante que la envolv\u00eda. No era el fr\u00edo de su casa en la ciudad, ni la soledad de su cama vac\u00eda; era algo s\u00f3lido. Al recuperar la consciencia, el coraz\u00f3n le dio un vuelco al notar que no estaba en su lado de la cama. En alg\u00fan momento de la noche se hab\u00eda girado por completo; su cabeza estaba encajada perfectamente en el hueco del hombro de Juli\u00e1n y su rostro rozaba la piel desnuda de su cuello, inhalando ese aroma a limpio que ya empezaba a reconocer como su \u00fanico refugio.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s la paraliz\u00f3 fue sentir el brazo de \u00e9l: Juli\u00e1n la rodeaba por la cintura con una firmeza posesiva y su mano descansaba pesadamente sobre su cadera, manteni\u00e9ndola pegada a su cuerpo. Sof\u00eda contuvo el aliento. Pod\u00eda sentir cada detalle: la dureza del pecho de Juli\u00e1n contra su brazo, el calor de sus piernas entrelazadas y la respiraci\u00f3n r\u00edtmica que hac\u00eda que el cuerpo de \u00e9l subiera y bajara contra el suyo. Era una intimidad absoluta.<\/p>\n<p>Y entonces, sinti\u00f3 algo m\u00e1s. Contra su vientre, una presi\u00f3n firme y creciente. El cuerpo de Juli\u00e1n, incluso dormido, respond\u00eda a la proximidad del suyo. El descubrimiento la hel\u00f3 y la quem\u00f3 al mismo tiempo. Por un instante, la l\u00f3gica intent\u00f3 gritar, pero fue aplastada por una atracci\u00f3n el\u00e9ctrica que le recorr\u00eda la columna. Se sent\u00eda protegida, pero tambi\u00e9n peligrosamente viva. \u00c9l se movi\u00f3 un poco en sue\u00f1os y su agarre se apret\u00f3, atray\u00e9ndola un cent\u00edmetro m\u00e1s. El roce contra esa parte de \u00e9l fue casi deliberado y fue entonces cuando su propio cuerpo la traicion\u00f3.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 c\u00f3mo un calor profundo se irradiaba desde su bajo vientre, una humedad incontenible que empapaba el delicado sat\u00e9n de su pijama. Su cuerpo respond\u00eda ahora al calor seguro de Juli\u00e1n con una urgencia que la avergonz\u00f3 y la excit\u00f3 a la vez. Sof\u00eda cerr\u00f3 los ojos y se permiti\u00f3 disfrutar de aquel peso, aceptando que la grieta en el cristal ya era demasiado grande para repararla.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n no estaba dormido del todo. Hab\u00eda despertado minutos antes, pero se manten\u00eda inm\u00f3vil, rogando que el tiempo se detuviera. Sent\u00eda la suavidad de la piel de Sof\u00eda y el roce del sat\u00e9n contra sus propias piernas, pero lo que m\u00e1s lo perturbaba era sentir el top de encaje presionando contra su pecho desnudo. La tela era tan fina que apenas exist\u00eda una barrera entre ellos; pod\u00eda sentir el calor de su piel y el relieve del encaje marc\u00e1ndose en su torso. Era un contacto que le quemaba. Sab\u00eda que si se mov\u00eda un solo cent\u00edmetro, ella notar\u00eda cu\u00e1nto lo afectaba su cercan\u00eda; notar\u00eda la erecci\u00f3n que luchaba por contener.<\/p>\n<p>Sof\u00eda, en un acto de inconsciencia deliberada, roz\u00f3 su barbilla contra el hombro de \u00e9l, un gesto suave y casi animal. Juli\u00e1n no pudo evitarlo m\u00e1s. Abri\u00f3 los ojos y se encontr\u00f3 con los de ella.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas \u2014susurr\u00f3 \u00e9l. Su voz son\u00f3 m\u00e1s grave de lo normal, una vibraci\u00f3n que Sof\u00eda sinti\u00f3 directamente en el pecho.<\/p>\n<p>La mirada de \u00e9l baj\u00f3 un segundo hacia el encaje de su pecho antes de volver a sus ojos, atrapado en una confusi\u00f3n que lo dej\u00f3 mudo. Juli\u00e1n retir\u00f3 el brazo con una rigidez repentina, como si acabara de recibir una descarga el\u00e9ctrica, y se sent\u00f3 en el borde de la cama d\u00e1ndole la espalda. El espacio que dej\u00f3 entre ellos se volvi\u00f3 g\u00e9lido de golpe.<\/p>\n<p>\u2014Hace mucho fr\u00edo \u2014dijo \u00e9l, intentando sonar normal\u2014. Me vestir\u00e9 r\u00e1pido para encender la chimenea.<\/p>\n<p>Sof\u00eda no respondi\u00f3. Se qued\u00f3 hundida entre las mantas, observando la espalda ancha de Juli\u00e1n. El silencio ya no era c\u00f3modo; estaba cargado de todo lo que no se atrev\u00edan a preguntar. Se visti\u00f3 con torpeza, cambiando el sat\u00e9n y el encaje por capas gruesas de lana que ahora sent\u00edan como una protecci\u00f3n necesaria ante lo que acababa de ocurrir.<\/p>\n<p>Salieron de la caba\u00f1a en un silencio que pesaba m\u00e1s que la nieve acumulada en los pinos. Sof\u00eda caminaba unos pasos por detr\u00e1s, agradeciendo que el aire g\u00e9lido le entumeciera la piel, pues era lo \u00fanico capaz de aplacar el calor que todav\u00eda le sub\u00eda por el cuello. Miraba la espalda de Juli\u00e1n, esa figura s\u00f3lida que ahora le resultaba desconocida y magn\u00e9tica a la vez, y se preguntaba si \u00e9l tambi\u00e9n sent\u00eda que el suelo bajo sus pies era tan inestable como el hielo quebradizo del lago.<\/p>\n<p>Cada vez que \u00e9l se deten\u00eda para asegurarse de que ella no resbalara, la tensi\u00f3n se volv\u00eda el\u00e9ctrica; se evitaban con una precisi\u00f3n instintiva, temiendo que el m\u00e1s m\u00ednimo roce de sus manos volviera a encender la mecha de la madrugada. Necesitaban el refugio de la multitud, un espacio donde la presencia de extra\u00f1os les devolviera el control que hab\u00edan perdido entre las s\u00e1banas.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64385\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64385\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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