{"id":64442,"date":"2026-02-13T00:23:53","date_gmt":"2026-02-12T23:23:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64442"},"modified":"2026-02-12T18:15:13","modified_gmt":"2026-02-12T17:15:13","slug":"bendicion-del-hijo-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/bendicion-del-hijo-3\/","title":{"rendered":"Bendici\u00f3n del hijo (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64442\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">30<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Oficina empresarial, 8 am.<\/p>\n<p>Mario se encuentra con Carlos, inversionista y amigo.<\/p>\n<p>\u2014Carlos\u2026 si te cuento lo que me pas\u00f3 el viernes por la noche, no me vas a creer.<\/p>\n<p>\u00c9l levanta una ceja.<\/p>\n<p>\u2014Cu\u00e9ntame.<\/p>\n<p>Miro hacia la puerta, bajo la voz.<\/p>\n<p>\u2014Es la mam\u00e1 de Andr\u00e9s, el muchacho del equipo de desarrollo. Paula. La conoc\u00ed cuando fui a llevarle unos papeles a su casa\u2026 y carajo, hermano. Esa mujer es un pecado, est\u00e1 muy buena la muy puta.<\/p>\n<p>Carlos suelta una carcajada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa mam\u00e1? \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tiene?<\/p>\n<p>\u201438 tiene la se\u00f1ora.<\/p>\n<p>Carlos se acomoda en la silla.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n<p>Mario sonr\u00ede, respira hondo y contesta:<\/p>\n<p>\u2014Llegu\u00e9 a la casa, ella abri\u00f3 en una pijama blanca. Joder, hermano, brasier negro, una falda corta que apenas le cubre el culo. Me invita a pasar, me ofrece caf\u00e9\u2026 y cada vez que se inclina, se le sube todo. Yo ah\u00ed, tragando saliva, con la verga como piedra.<\/p>\n<p>Carlos, con esa sonrisa de viejo zorro:<\/p>\n<p>\u2014No me jodas, Mario\u2026<\/p>\n<p>Mario suelta una risa ronca.<\/p>\n<p>\u2014Esa mujer no tiene idea de lo que provoca\u2026<\/p>\n<p>Carlos dice:<\/p>\n<p>\u2014Tengo que conocerla.<\/p>\n<p>Carlos se para, se ajusta la chaqueta y se va a sus quehaceres de la ma\u00f1ana, dejando a Mario.<\/p>\n<p>Mario se recuesta en la silla, todav\u00eda con la verga medio inquieta pensando en ese culo. Respira hondo, agarra el celular para revisar correos&#8230; y justo en ese momento suena: Andr\u00e9s llamando.<\/p>\n<p>Mario contesta con voz normal, como si nada.<\/p>\n<p>\u2014Al\u00f3, mijo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Mario, buenos d\u00edas. Mire, perd\u00f3n por molestar tan temprano, pero hoy no voy a poder llegar a la oficina. Me sali\u00f3 un rollo familiar y me toca quedarme en casa arreglando unas cosas.<\/p>\n<p>Mario levanta una ceja, pero por dentro se le acelera el pulso.<\/p>\n<p>\u2014No hay problema, Andr\u00e9s. \u00bfY el programa? \u00bfYa terminaron esa actualizaci\u00f3n que me urg\u00eda para hoy?<\/p>\n<p>Andr\u00e9s suspira del otro lado.<\/p>\n<p>\u2014Uy, s\u00ed&#8230; la USB con la versi\u00f3n final est\u00e1 aqu\u00ed en la casa. La dej\u00e9 en mi escritorio. Si la necesita urgente, mi mam\u00e1 puede llev\u00e1rsela en la tarde cuando salga a hacer unas vueltas. Ella pasa cerca de la oficina.<\/p>\n<p>Mario se queda callado un segundo, procesando. La sonrisa se le ensancha despacio.<\/p>\n<p>\u2014Perfecto, Dile a tu mam\u00e1 que no se moleste mucho&#8230; pero s\u00ed, la necesito lo antes posible. Que me avise cuando vaya saliendo y yo la espero aqu\u00ed. O si prefiere, yo mismo paso por all\u00e1 en la tarde a recogerla, no es problema.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s r\u00ede inocente.<\/p>\n<p>\u2014No, no, Mario, mi mam\u00e1 dice que no es molestia. Ella misma se ofrece siempre para estas cosas. Le digo que le mande un mensaje cuando salga, \u00bfs\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Dale, mijo. Gracias por avisar. Y saludos a tu mam\u00e1&#8230; dile que gracias por la colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Casa de Andr\u00e9s, 9 am.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s cuelga el tel\u00e9fono con Mario y suelta un suspiro largo, frot\u00e1ndose la cara con las manos. Est\u00e1 sentado en la cama de su cuarto con la laptop abierta. Se para, agarra la USB y sale al pasillo. Baja las escaleras despacio, oyendo a su madre en la cocina: el sonido de platos, el agua corriendo, el olor a arepa reci\u00e9n hecha.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1 \u2014llama, asom\u00e1ndose por la puerta de la cocina.<\/p>\n<p>Paula est\u00e1 de espaldas, lavando una taza en el fregadero. Lleva una bata ligera de algod\u00f3n que deja ver su culo sin problema, el pelo recogido en una coleta alta desordenada, todav\u00eda sin maquillaje. Se da vuelta con una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa hablaste con Mario, hijo?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, acabo de colgar. \u2014Andr\u00e9s entra y se apoya en la encimera\u2014. Me dijo que no hay problema con que no vaya hoy, pero\u2026 la actualizaci\u00f3n esa que le urg\u00eda, la tengo lista en la USB. Me pregunt\u00f3 si la pod\u00edas llevar t\u00fa en la tarde cuando salgas a hacer vueltas.<\/p>\n<p>Paula se seca las manos con el trapo de cocina y lo mira, un poquito sorprendida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? \u00bfA la oficina de ustedes?<\/p>\n<p>Andr\u00e9s asiente, extendiendo la USB hacia ella.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, ma. Es que la necesita urgente para hoy. Me dijo que si no era mucha molestia, que te avisara cuando salieras y \u00e9l te espera all\u00e1. O que \u00e9l mismo pod\u00eda pasar por aqu\u00ed en la tarde a recogerla, pero le dije que no, que t\u00fa no te ibas a molestar.<\/p>\n<p>Paula toma la USB con cuidado, mir\u00e1ndola como si pesara m\u00e1s de lo que parece. Se queda callada un segundo, gir\u00e1ndola entre los dedos.<\/p>\n<p>\u2014Ay, Andr\u00e9s\u2026 \u00bfy si se me pierde o algo? No entiendo mucho de esas cosas.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s se r\u00ede bajito.<\/p>\n<p>\u2014No se va a perder, ma. Es chiquita. Solo se la das en mano a Mario y listo. \u00c9l me dijo que gracias por la colaboraci\u00f3n, que te mandara saludos.<\/p>\n<p>Paula suelta una risita suave, nerviosa, y guarda la USB en el bolsillo de la bata.<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 si es urgente, claro que s\u00ed. Le mando un mensaje cuando salga, como a las tres o cuatro, \u00bfs\u00ed? Que me avise si prefiere que pase antes.<\/p>\n<p>\u2014Perfecto. Gracias, mam\u00e1. Eres la mejor.<\/p>\n<p>Casa de Andr\u00e9s 1 pm<\/p>\n<p>Paula sale del cuarto ya lista para salir. Lleva unos jeans ajustados azul oscuro que se le pegan como segunda piel, marc\u00e1ndole las caderas anchas y ese culo redondo. Arriba, una blusa blanca de botones, sencilla pero fina, que se le ci\u00f1e un poco a la cintura y deja ver el contorno del brasier rojo debajo cuando se mueve. Tacones bajos negros, cartera peque\u00f1a cruzada y un toque de labial natural. Nada exagerado, pero se ve\u2026 distinta. M\u00e1s arreglada de lo que suele para salir a hacer vueltas.<\/p>\n<p>Baja las escaleras despacio, oyendo a Andr\u00e9s en la sala, todav\u00eda con el laptop abierto y m\u00fasica bajita de fondo. \u00c9l levanta la vista cuando la oye y se queda congelado un segundo, con la boca entreabierta.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u2026 \u2014dice, soltando una risa incr\u00e9dula mientras se para del sof\u00e1\u2014. \u00bfY esa pinta?<\/p>\n<p>Paula se detiene en el \u00faltimo escal\u00f3n, se mira de arriba abajo como si no se diera cuenta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? Es solo jeans y blusa, mijo. No es para tanto.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s se acerca, la mira de pies a cabeza con una sonrisa p\u00edcara que no le hab\u00eda visto antes. Camina alrededor de ella despacio, como inspeccion\u00e1ndola.<\/p>\n<p>\u2014No jodas, ma. Te quiero m\u00e1s putita\u2026 est\u00e1s muy buena. En serio. Ese culo en esos jeans\u2026 joder.<\/p>\n<p>Paula se pone roja al instante, se cruza de brazos por instinto y baja la mirada.<\/p>\n<p>\u2014Andr\u00e9s, por Dios\u2026 no digas esas cosas. Soy tu mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u00c9l se r\u00ede bajito, sin maldad, solo con esa picard\u00eda de hijo que sabe que puede molestar un poquito.<\/p>\n<p>\u2014Es que m\u00edrate, ma. Pareces de revista. Mario va a flipar cuando te vea llegar as\u00ed. \u2014Se para frente a ella, la mira fijo a los ojos y levanta las manos despacio\u2014. Espera\u2026 d\u00e9jame arreglarte un detalle.<\/p>\n<p>Antes de que ella pueda reaccionar, Andr\u00e9s estira las manos hacia la blusa. Con dos dedos r\u00e1pidos y suaves, le desabrocha el primer bot\u00f3n del cuello. Luego, sin pedir permiso, el segundo. La tela se abre lo justo: ahora se ve el inicio del escote, la curva superior de las tetas y un borde clarito del brasier rojo asomando.<\/p>\n<p>Paula suelta un gritito corto y se lleva las manos al pecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Andr\u00e9s! \u00bfQu\u00e9 haces? \u00a1Cierra eso!<\/p>\n<p>\u00c9l retrocede un paso, levantando las manos en se\u00f1al de rendici\u00f3n, pero sin dejar de sonre\u00edr.<\/p>\n<p>\u2014No, ma, d\u00e9jalo as\u00ed. Te ves mil veces mejor. Conf\u00eda en m\u00ed. Los hombres somos simples: un poquito de escote y ya. Mario te va a agradecer el detalle\u2026 y yo tambi\u00e9n, porque as\u00ed me siento orgulloso de que mi mam\u00e1 est\u00e9 tan buena, joder provoca tocarte las tetas jajaja.<\/p>\n<p>Paula se queda mir\u00e1ndolo, entre avergonzada y confundida. Se toca el cuello abierto con las yemas, siente el aire fresco en la piel y traga saliva. No se abrocha. Solo suspira, como rindi\u00e9ndose un poquito.<\/p>\n<p>\u2014Eres un descarado\u2026 \u2014murmura.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s le gui\u00f1a un ojo.<\/p>\n<p>Ella sale, cierra la puerta detr\u00e1s de s\u00ed y se queda un segundo en el coche, respirando. El sol de la tarde le pega en la cara, y siente el coraz\u00f3n lati\u00e9ndole un poquito m\u00e1s r\u00e1pido de lo normal. Se pasa la mano por el escote abierto, duda un segundo\u2026 pero no se abrocha los botones.<\/p>\n<p>Camina hacia el carro.<\/p>\n<p>Oficina empresarial, 2:15 pm.<\/p>\n<p>Mario hab\u00eda pasado la tarde revisando correos sin leerlos, mirando el reloj cada cinco minutos.<\/p>\n<p>Son\u00f3 el intercomunicador de recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Mario, la se\u00f1ora Paula est\u00e1 aqu\u00ed. Dice que trae algo para usted de parte de Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>Mario se endereza en la silla.<\/p>\n<p>\u2014Que pase, por favor.<\/p>\n<p>Se para, se ajusta la camisa, se pasa la mano por el pelo. Respira hondo. \u201cTranquilo\u201d.<\/p>\n<p>La puerta se abre. Entra Paula.<\/p>\n<p>No viene en pijama esta vez. Lleva unos jeans ajustados azul oscuro que le marcan las caderas y el culo, una blusa blanca de botones (los primeros dos desabrochados, lo justo para que se vea el inicio del escote y un brasier rojo asomando), tacones bajos y el pelo suelto cay\u00e9ndole sobre los hombros. Lleva una cartera peque\u00f1a y en la mano, la USB plateada.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, Mario \u2014dice con una sonrisa amable<\/p>\n<p>Mario siente que la verga se le mueve sola dentro del pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, Paula. Pase, por favor. Gracias por tomarse la molestia.<\/p>\n<p>Ella entra, cierra la puerta detr\u00e1s de s\u00ed con un clic suave. La oficina est\u00e1 vac\u00eda a esa hora; la mayor\u00eda ya se fue. Solo queda el zumbido del aire acondicionado y el latido en los o\u00eddos de Mario.<\/p>\n<p>Paula se acerca al escritorio, extiende la mano con la USB.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed tiene. Andr\u00e9s me dijo que era urgente. La versi\u00f3n final del programa.<\/p>\n<p>Mario toma la USB, pero sus dedos rozan los de ella m\u00e1s tiempo del necesario. Su piel est\u00e1 tibia, suave. \u00c9l no suelta de inmediato.<\/p>\n<p>\u2014Gracias. No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00edamos sin usted.<\/p>\n<p>Ella se r\u00ede bajito.<\/p>\n<p>\u2014No es nada. Andr\u00e9s siempre anda corriendo con el trabajo\u2026 y yo ando por aqu\u00ed cerca haciendo vueltas.<\/p>\n<p>Se queda parada frente al escritorio, no se sienta, no se va. Cruza los brazos debajo del pecho, lo que hace que las tetas se le levanten un poco m\u00e1s. Mario traga saliva.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuiere sentarse un momento? \u2014pregunta \u00e9l, se\u00f1alando la silla de visitas\u2014. Le ofrezco un caf\u00e9, o agua\u2026 lo que sea.<\/p>\n<p>Paula mira la silla, luego a \u00e9l. Sonr\u00ede de lado.<\/p>\n<p>\u2014Un caf\u00e9 suena bien. Negro porfa\u2026<\/p>\n<p>Mario mete la c\u00e1psula de caf\u00e9, aprieta el bot\u00f3n. El sonido de la m\u00e1quina llena el aire un momento. Mientras espera, se acomoda disimuladamente con una mano r\u00e1pida, tratando de calmar la erecci\u00f3n que ya duele. \u201cTranquilo, cabr\u00f3n. No la espantes\u201d.<\/p>\n<p>Cuando la taza est\u00e1 lista, se da vuelta. Paula sigue de pie junto al escritorio, pero ahora se ha apoyado un poco contra el borde, con una cadera ladeada. Los jeans le marcan todo: el vientre plano, las caderas, ese culo que delicia. La blusa blanca, con esos dos botones abiertos, deja ver justo lo suficiente: la curva de las tetas asomando .<\/p>\n<p>Mario se acerca con la taza. En vez de ponerla en el escritorio, se la extiende directamente, oblig\u00e1ndola a estirar el brazo. Sus dedos se rozan otra vez, pero esta vez \u00e9l no suelta. La retiene un segundo m\u00e1s, mir\u00e1ndola fijo a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014Cuidado, quema \u2014dice, con voz baja.<\/p>\n<p>Paula toma la taza, pero no retira la mano de inmediato. Sopla suave sobre el caf\u00e9, labios entreabiertos. Mario siente que el aire se le atora.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014murmura ella\u2014. Hace rato que no tomaba un caf\u00e9 tan bueno.<\/p>\n<p>Mario sonr\u00ede de lado, se apoya tambi\u00e9n en el escritorio, ahora a menos de un metro. El olor de su perfume le llega: vainilla suave, mezclada con algo c\u00e1lido, femenino.<\/p>\n<p>\u2014No me diga eso, Paula, que me pongo malo.<\/p>\n<p>Ella baja la mirada un segundo, se r\u00ede bajito, nerviosa.<\/p>\n<p>\u2014No sea exagerado, Mario\u2026<\/p>\n<p>\u00c9l se inclina un poquito m\u00e1s, baja la voz hasta que suena casi un ronroneo.<\/p>\n<p>\u2014No exagero. Desde que entr\u00f3 por esa puerta no he pensado en otra cosa. En ese escote\u2026 en c\u00f3mo se le marcan las tetas cuando cruza los brazos\u2026 en ese culo que usted tiene.<\/p>\n<p>Paula se pone roja al instante. Baja la taza despacio al escritorio, como si le temblaran las manos.<\/p>\n<p>\u2014Mario\u2026 por favor. No diga esas cosas. Vine solo a dejar la USB.<\/p>\n<p>Mario no retrocede. Al contrario, da un paso m\u00e1s. Ahora sus cuerpos casi se tocan. Ella siente el calor que irradia de \u00e9l, el olor fuerte de su colonia mezclada con sudor limpio de hombre.<\/p>\n<p>\u2014Lo s\u00e9 \u2014dice \u00e9l \u2014. Pero usted tambi\u00e9n se qued\u00f3. Eso no es \u201csolo dejar la USB\u201d, mostrando esas tetas tan ricas que tiene, usted se le nota lo putita.<\/p>\n<p>Paula traga saliva. Retrocede un pasito, pero choca con el borde del escritorio. No tiene escapatoria f\u00e1cil.<\/p>\n<p>\u2014Es que\u2026 no s\u00e9. Me puse nerviosa. Andr\u00e9s me dijo que me viera bien, que\u2026 que le gustar\u00eda que usted me viera as\u00ed. Pero yo no vine por eso. Yo no soy\u2026<\/p>\n<p>Mario levanta una mano despacio y le roza el brazo con las yemas. Un toque ligero. Ella se estremece.<\/p>\n<p>\u2014No diga que no es. Porque lo es. Y lo sabe.<\/p>\n<p>Paula cierra los ojos un segundo, respira hondo.<\/p>\n<p>\u2014Mario\u2026 pare. Por favor.<\/p>\n<p>Mario sonr\u00ede. La gira despacio, la pone de espaldas contra el escritorio. Le sube la blusa hasta la cintura, le baja el brasier con un tir\u00f3n . Las tetas quedan libres.<\/p>\n<p>Se arrodilla frente a ella, baja la boca a una teta y la chupa fuerte. Paula suelta un grito ahogado, las manos en el pelo de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 ay Dios\u2026 no\u2026<\/p>\n<p>Pero las caderas se le mueven solas, buscando fricci\u00f3n contra la nada.<\/p>\n<p>Mario le desabrocha el bot\u00f3n del jeans, baja el cierre despacio. Mete la mano dentro, por encima de la tanga. Encuentra el co\u00f1o ya mojado, caliente.<\/p>\n<p>\u2014Joder\u2026 est\u00e1 empapada \u2014gru\u00f1e contra su teta\u2014. Dice \u201cno\u201d pero el co\u00f1o dice \u201cs\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Paula abre los ojos, vidriosos. La boca entreabierta, la respiraci\u00f3n entrecortada. Intenta decir algo, pero solo sale un susurro roto:<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 no puedo\u2026 Andr\u00e9s\u2026 la oficina\u2026<\/p>\n<p>Mario sonr\u00ede torcido. Baja el cierre de su pantal\u00f3n, saca la verga dura, gruesa, ya goteando en la punta. La frota despacio contra el muslo de ella, dejando un rastro h\u00famedo en los jeans.<\/p>\n<p>\u2014Andr\u00e9s no est\u00e1 aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La gira de nuevo, esta vez con m\u00e1s fuerza. La inclina sobre el escritorio, el pecho aplastado contra la madera fr\u00eda. Le baja los jeans y la tanga de un tir\u00f3n hasta medio muslo. El culo queda expuesto, redondo, perfecto. Mario lo acaricia con las dos manos, abre las nalgas un poco y escupe directo en el culo, viendo c\u00f3mo la saliva resbala hacia el co\u00f1o.<\/p>\n<p>Paula tiembla, las manos aferradas al borde del escritorio.<\/p>\n<p>\u2014Mario\u2026 por favor\u2026 no as\u00ed\u2026 \u2014susurra, pero las caderas se le arquean hacia atr\u00e1s, como pidiendo m\u00e1s sin querer.<\/p>\n<p>\u00c9l se posiciona detr\u00e1s. La punta de la verga roza la entrada mojada, resbala un poco por lo empapada que est\u00e1. Empuja despacio al principio, solo la cabeza entra. Paula suelta un grito corto, mezcla de dolor y placer.<\/p>\n<p>\u2014Shhh\u2026 rel\u00e1jese \u2014murmura \u00e9l, agarr\u00e1ndola por las caderas\u2014. Va a entrar toda.<\/p>\n<p>Empuja m\u00e1s fuerte. Cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, la verga se abre paso en el co\u00f1o apretado, caliente. Paula gime fuerte, las u\u00f1as clavadas en la madera.<\/p>\n<p>\u2014Ay\u2026 Dios\u2026 est\u00e1 muy grande\u2026 \u2014solloza bajito.<\/p>\n<p>Mario llega hasta el fondo con un \u00faltimo empuj\u00f3n seco. Se queda quieto un segundo, sintiendo c\u00f3mo el co\u00f1o la aprieta alrededor, palpitando. Luego empieza a moverse: lento al principio, saliendo casi del todo y volviendo a entrar hasta chocar contra el culo.<\/p>\n<p>\u2014Joder, qu\u00e9 rico co\u00f1o tiene\u2026 \u2014gru\u00f1e, acelerando el ritmo\u2014. Dice \u201cno\u201d pero me aprieta como si no quisiera que salga nunca.<\/p>\n<p>Paula gime con cada embestida, la cabeza echada hacia atr\u00e1s, el pelo pegado a la cara por el sudor. Las tetas se balancean libres contra el escritorio, los pezones rozando la superficie fr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 no pare\u2026 \u2014se le escapa sin querer, voz rota.<\/p>\n<p>Mario suelta una risa baja, triunfal. Le agarra el pelo con una mano, tira suave para arquearle la espalda m\u00e1s. Con la otra mano le da una nalgada fuerte que resuena en la oficina.<\/p>\n<p>\u2014Esa es mi putita\u2026 ahora s\u00ed lo admite.<\/p>\n<p>Aumenta el ritmo: embestidas profundas, r\u00e1pidas, el sonido de la piel chocando contra piel llenando el aire junto con los gemidos de ella. Paula empieza a empujar hacia atr\u00e1s, buscando m\u00e1s, el co\u00f1o chorreando por los muslos.<\/p>\n<p>\u2014Voy a llenarla\u2026 \u2014avisa \u00e9l, voz entrecortada\u2014. Voy a dejarle todo adentro.<\/p>\n<p>Paula solloza de placer, las piernas temblando.<\/p>\n<p>\u2014S-s\u00ed\u2026 adentro\u2026 por favor\u2026<\/p>\n<p>Mario gru\u00f1e fuerte, empuja una \u00faltima vez hasta el fondo y se corre. Chorros calientes llenan el co\u00f1o, desbordando un poco. Se queda dentro, palpitando, mientras ella tiembla y se corre tambi\u00e9n: un orgasmo fuerte, silencioso al principio, luego un gemido largo y roto.<\/p>\n<p>Se queda encima de ella un momento, respirando pesado. Luego sale despacio, viendo c\u00f3mo el semen blanco resbala por los muslos de Paula.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64442\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64442\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando la taza est\u00e1 lista, se da vuelta. Paula sigue de pie junto al escritorio, pero ahora se ha apoyado un poco contra el borde, con una cadera ladeada. Los jeans le marcan todo: el vientre plano, las caderas, ese culo que delicia. La blusa blanca, con esos dos botones abiertos, deja ver justo lo suficiente: la curva de las<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64442\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64442\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32361,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64442","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4450,"today_views":13},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32361"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64442"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64442\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64444,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64442\/revisions\/64444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}