{"id":64495,"date":"2026-02-16T00:13:13","date_gmt":"2026-02-15T23:13:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64495"},"modified":"2026-02-14T20:56:54","modified_gmt":"2026-02-14T19:56:54","slug":"mi-tio-y-mi-esposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-tio-y-mi-esposa\/","title":{"rendered":"Mi t\u00edo y mi esposa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64495\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">39<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca fue mi intenci\u00f3n cont\u00e1rselo. No esa noche. Pero a veces el silencio, la confianza, el alcohol\u2026 se combinan para abrir compuertas que uno cre\u00eda bien cerradas.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en su casa. Mi t\u00edo C\u00e9sar, hermano de mi madre, me hab\u00eda invitado a cenar. Hac\u00eda tiempo que no nos ve\u00edamos. Siempre me cay\u00f3 bien. Un tipo culto, serio, de esos que escuchan m\u00e1s de lo que hablan. Viudo hac\u00eda a\u00f1os, sin hijos. Ten\u00eda una biblioteca impresionante y una manera de mirar que a veces incomodaba, como si leyera m\u00e1s de lo que uno dec\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la cena, nos sentamos en el living con un whisky cada uno. La charla empez\u00f3 con temas comunes: laburo, pol\u00edtica, la inflaci\u00f3n. Recuerdo que me pregunt\u00f3 por Ana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo est\u00e1 la se\u00f1ora? \u2014dijo con una media sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014respond\u00ed\u2014. Siempre con mil cosas. El trabajo, el ingl\u00e9s, las clases de yoga\u2026<\/p>\n<p>\u00c9l asinti\u00f3. Se qued\u00f3 mirando el fuego en la chimenea apagada. Hizo un silencio largo, de esos que me hac\u00edan sentir observado. Despu\u00e9s, sin mirarme, coment\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n Ana. Tiene una forma de estar\u2026 no s\u00e9 c\u00f3mo decirlo. Es de esas mujeres que uno no puede dejar de mirar, aunque no quiera.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 contestar. Me re\u00ed apenas, pero sent\u00ed un nudo en el pecho. No por celos, sino por otra cosa. Por lo que yo sab\u00eda. Por lo que callaba.<\/p>\n<p>Entonces, sin pensarlo mucho, dije:<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 yo s\u00e9 lo que genera. Me doy cuenta.<\/p>\n<p>\u00c9l gir\u00f3 la cabeza y me mir\u00f3 fijo. No habl\u00f3, pero levant\u00f3 levemente las cejas. Como si me estuviera dando permiso para seguir.<\/p>\n<p>Pero me arrepent\u00ed. Me qued\u00e9 callado. Tom\u00e9 un trago largo y cambi\u00e9 de tema. Le pregunt\u00e9 por su rodilla, por una operaci\u00f3n que se hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY vos, Jorge? \u2014me dijo despu\u00e9s de unos minutos, retomando su tono pausado\u2014. \u00bfEst\u00e1s bien?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 \u2014dud\u00e9\u2014. S\u00ed, bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSeguro?<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva. Algo se me revolv\u00eda adentro. Quise volver a callarme, pero la voz me sali\u00f3 sola:<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9. Estoy\u2026 raro. Con Ana, digo.<\/p>\n<p>\u00c9l no dijo nada. Esper\u00f3. Lo mir\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Hace tiempo que no tenemos relaciones. Casi nada. No s\u00e9 si es normal o no\u2026 pero me pasa algo.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 con atenci\u00f3n. No hab\u00eda juicio en su cara. Solo curiosidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te pasa?<\/p>\n<p>Apoy\u00e9 el vaso. Sent\u00ed calor en la cara. Me daba verg\u00fcenza. Pero no pod\u00eda seguir guard\u00e1ndomelo.<\/p>\n<p>\u2014Que\u2026 \u2014hice una pausa, baj\u00e9 la voz\u2014 que me excita verla con otros.<\/p>\n<p>El silencio fue absoluto. Ni el hielo en los vasos se mov\u00eda. Me anim\u00e9 a seguir:<\/p>\n<p>\u2014No fue algo que busqu\u00e9. Pas\u00f3. La primera vez que me lo insinu\u00f3\u2026 pens\u00e9 que estaba jugando. Pero no. Despu\u00e9s de algunas charlas, de algunos encuentros&#8230; termin\u00e9 d\u00e1ndome cuenta de que me excitaba m\u00e1s eso que tener sexo yo con ella.<\/p>\n<p>\u00c9l segu\u00eda sin hablar. Pero no se ve\u00eda inc\u00f3modo. Solo\u2026 atento. Me observaba con una intensidad que me dejaba expuesto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa viste con otros? \u2014pregunt\u00f3, al fin.<\/p>\n<p>Asent\u00ed. Ten\u00eda las manos h\u00famedas. Me sent\u00eda un enfermo al contarlo. Pero algo en su mirada me empujaba.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Varias veces. Con distintos hombres. No es algo que pase todo el tiempo. Pero pasa. Y yo\u2026 a veces estoy, otras no. A veces me lo cuenta despu\u00e9s. Otras me manda\u2026 cosas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCosas?<\/p>\n<p>\u2014Fotos. Videos.<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo cambiaba su gesto. Se reclin\u00f3 un poco hacia adelante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe los manda ella?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. O los saco yo. No siempre. A veces solo quedan los recuerdos. Pero cuando hay algo grabado\u2026 \u2014me encog\u00ed de hombros\u2014 me vuelvo loco.<\/p>\n<p>El t\u00edo C\u00e9sar baj\u00f3 el vaso. Ahora me miraba distinto. M\u00e1s serio. M\u00e1s\u2026 crudo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY los ten\u00e9s ah\u00ed?<\/p>\n<p>Tard\u00e9 en responder. Dud\u00e9. Pero lo hice. Saqu\u00e9 el celular. Busqu\u00e9 la carpeta. Se la mostr\u00e9.<\/p>\n<p>Lo vi tomarlo. No dijo nada al principio. Desliz\u00f3 el dedo despacio por las im\u00e1genes. La primera era Ana en un ba\u00f1o, con el vestido levantado y un hombre detr\u00e1s, con el cintur\u00f3n abierto. Otra, m\u00e1s borrosa, en una cocina: ella de espaldas, completamente desnuda, con la piel enrojecida.<\/p>\n<p>\u2014La concha de la lora\u2026 \u2014susurr\u00f3.<\/p>\n<p>Nunca lo hab\u00eda escuchado hablar as\u00ed. Su voz era m\u00e1s baja, m\u00e1s rasposa. Se pas\u00f3 una mano por la barba.<\/p>\n<p>\u2014Esa cola\u2026 \u2014murmur\u00f3\u2014. Siempre me calent\u00f3 la cola de tu mujer.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 helado. No me ofend\u00ed. Me excit\u00f3. Porque lo dec\u00eda con verdad. Con hambre.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDesde cu\u00e1ndo? \u2014pregunt\u00e9, sorprendido por m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u2014Desde la primera vez. Ese d\u00eda que vino al cumple de tu vieja con ese short blanco\u2026 \u00bfte acord\u00e1s?<\/p>\n<p>Asent\u00ed. Me ard\u00eda el cuerpo. \u00c9l sigui\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014No sab\u00e9s lo que me cost\u00f3 no quedarme mir\u00e1ndola. Iba y ven\u00eda con esos cachetes rebotando\u2026 como si lo hiciera a prop\u00f3sito. Pero claro\u2026 vos no sab\u00edas esto de m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Yo tampoco sab\u00eda esto de m\u00ed \u2014dije, sincero.<\/p>\n<p>Nos miramos. Era otro tipo de complicidad. Algo m\u00e1s oscuro. M\u00e1s \u00edntimo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY con cu\u00e1ntos tipos, Jorge? \u2014me pregunt\u00f3 t\u00edo C\u00e9sar, sin despegar la vista del celular, repasando cada foto como si necesitara grab\u00e1rselas en la memoria.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que se me secaba la boca.<\/p>\n<p>\u2014Muchos \u2014respond\u00ed apenas, tratando de sonar casual, pero la voz me sali\u00f3 rota.<\/p>\n<p>C\u00e9sar levant\u00f3 la mirada, como incr\u00e9dulo.<\/p>\n<p>\u2014No te creo. \u00bfMuchos cu\u00e1ntos?<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s de los que puedo contar sin pensar demasiado. Algunos\u2026 demasiados.<\/p>\n<p>Se hizo un silencio espeso. \u00c9l apoy\u00f3 el celular sobre su muslo, pero dej\u00f3 una foto abierta: Ana, en cuatro, con un hombre detr\u00e1s sujet\u00e1ndola fuerte de las caderas.<\/p>\n<p>\u2014Decime edades \u2014dijo \u00e9l, casi en un susurro ronco\u2014. \u00bfQui\u00e9nes son?<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9, pero le contest\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Vecinos\u2026 uno de sesenta y pico, abogado. Otro, unos cincuenta, pelado\u2026 muy atrevido. Tambi\u00e9n hubo pibes de treinta, dos m\u00e9dicos\u2026 Ellos vinieron a casa por un malestar que tuve. Nada grave, pero\u2026 \u2014cerr\u00e9 los ojos un instante\u2014 terminaron revis\u00e1ndola a ella demasiado a fondo.<\/p>\n<p>\u00c9l asinti\u00f3, como si estuviera imagin\u00e1ndose cada escena.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n m\u00e1s\u2026? \u2014insisti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Mi jefe \u2014confes\u00e9, sintiendo que la verg\u00fcenza me quemaba la cara\u2014. Tiene setenta. Muy correcto\u2026 hasta que se qued\u00f3 a solas con ella en la oficina.<\/p>\n<p>C\u00e9sar abri\u00f3 un poco la boca, realmente sorprendido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTu jefe? La puta madre\u2026<\/p>\n<p>\u2014Y\u2026 \u2014baj\u00e9 todav\u00eda m\u00e1s la voz\u2014 los de la mudanza. No al mismo tiempo\u2026 pero\u2026 s\u00ed. Tres de ellos. La levantaron como si fuera una mu\u00f1eca\u2026 y yo\u2026 yo no hice nada. Solo mir\u00e9.<\/p>\n<p>Mi t\u00edo se qued\u00f3 completamente callado. No parec\u00eda repugnado. Ni siquiera confundido.<\/p>\n<p>Estaba excitado.<\/p>\n<p>Me lo dec\u00eda la forma en que respiraba, m\u00e1s pesada, m\u00e1s lenta.<\/p>\n<p>\u2014Jorge\u2026 \u2014dijo, usando mi nombre como si fuera otra cosa\u2014. \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s te calienta? \u00bfQu\u00e9 es lo que no pod\u00e9s sacar de la cabeza?<\/p>\n<p>No sab\u00eda si contestar. Pero ya no pod\u00eda mentir:<\/p>\n<p>\u2014Cuando\u2026 cuando le cogen la cola.<\/p>\n<p>El t\u00edo parpade\u00f3. Once. Lento.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEl culo? \u2014repiti\u00f3, disfrutando la palabra.<\/p>\n<p>Asent\u00ed. Me ard\u00edan los o\u00eddos.<\/p>\n<p>\u2014Ella\u2026 ella tiene algo con eso. Se pone como loca. Cuando la agarran fuerte, cuando la abren\u2026 cuando la penetran ah\u00ed\u2026 es como si se transformara. Se entrega m\u00e1s. Gime distinto. Se le va todo pudor.<\/p>\n<p>\u00c9l ten\u00eda la mirada clavada en m\u00ed, pero una mano segu\u00eda sobre el celular, apretando el borde como si necesitara contenerse.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEn serio me decis sobrino? \u2014me pregunt\u00f3 con un tono ya abiertamente caliente, casi jadeante.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 quieto. Sent\u00ed la erecci\u00f3n marcada contra el pantal\u00f3n solo de recordarla, de verla en mi cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Si, se desespera \u2014dije\u2014. Le encanta. A veces es ella la que lo pide\u2026 o lo provoca. Se pone adelante de ellos\u2026 y solo espera que la agarren por atr\u00e1s. Cuando siente que la llenan\u2026 se muerde los labios, se arquea\u2026 y acaba muy fuerte. A veces\u2026 m\u00e1s de una vez.<\/p>\n<p>C\u00e9sar se pas\u00f3 una mano por la cara. No pod\u00eda disimular lo que estaba sintiendo. Y yo\u2026 yo tampoco.<\/p>\n<p>\u00c9l volvi\u00f3 a mirar la foto. Ana, ofrecida, abierta, tomada con fuerza. Y murmur\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Ten\u00e9s una mujer hecha para ser cogida\u2026 y vos sos el \u00fanico que entiende eso.<\/p>\n<p>Lo dijo como si fuera una bendici\u00f3n. O una condena.<\/p>\n<p>Y en ese instante, supe que \u00e9l ya no estaba pensando en m\u00ed.<\/p>\n<p>Estaba pensando en ella.<\/p>\n<p>En su culo.<\/p>\n<p>En lo que hab\u00eda descubierto esa noche.<\/p>\n<p>\u00c9l se recost\u00f3, pero sin apartar la vista del celular.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLo hace por vos? \u2014pregunt\u00f3\u2014. \u00bfO porque realmente lo necesita?<\/p>\n<p>No tuve que pensarlo.<\/p>\n<p>\u2014Por las dos cosas \u2014respond\u00ed\u2014. Empez\u00f3 por m\u00ed, pero ahora\u2026 a veces siento que se despierta ya caliente. Que sale a la calle buscando ojos, manos\u2026 algo que la empuje a entregarse.<\/p>\n<p>C\u00e9sar sonri\u00f3 apenas, como si esa idea lo enloqueciera un poco.<\/p>\n<p>\u2014Mierda, Jorge\u2026 \u2014dijo, exhalando lento\u2014. Y vos dej\u00e1s que eso pase.<\/p>\n<p>\u2014Lo necesito \u2014admit\u00ed\u2014. Es lo \u00fanico que me hace acabar fuerte ahora. No puedo volver atr\u00e1s. Yo\u2026 no puedo darle lo que ellos le dan.<\/p>\n<p>El t\u00edo apoy\u00f3 el vaso en la mesa con un peque\u00f1o golpe. Su tono se volvi\u00f3 m\u00e1s \u00edntimo, m\u00e1s grave:<\/p>\n<p>\u2014Decime algo\u2026 cuando ella vuelve\u2026 despu\u00e9s de que la cojen\u2026 \u00bfvos\u2026?<\/p>\n<p>\u2014Me masturbo \u2014dije sin poder sostenerle la mirada\u2014. Ella me cuenta todo\u2026 y yo\u2026 termino temblando.<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo su pecho sub\u00eda y bajaba m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>\u2014Quiero entender \u2014continu\u00f3\u2014. \u00bfElla\u2026 te dice detalles?<\/p>\n<p>Asent\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Los tama\u00f1os. C\u00f3mo la sujetan. Cu\u00e1nto la llenan. Cu\u00e1nto tarda en poder caminar normal otra vez.<\/p>\n<p>C\u00e9sar cerr\u00f3 los ojos un momento, como si la imagen le golpeara directo la entrepierna.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY\u2026 la cola? \u2014volvi\u00f3 al tema, con la voz casi rota\u2014. \u00bfle acaban ah\u00ed?<\/p>\n<p>Mi respiraci\u00f3n tambi\u00e9n estaba cambiando.<\/p>\n<p>\u2014Muchas veces s\u00ed. Le gusta quedarse con\u2026 con eso adentro. Dice que se siente\u2026 usada. Y que eso la hace sentir viva.<\/p>\n<p>El t\u00edo pas\u00f3 la lengua por sus labios, muy despacio.<\/p>\n<p>\u2014Tu mujer\u2026 \u2014dijo\u2014 es una fantas\u00eda hecha carne.<\/p>\n<p>Dud\u00e9 un momento. Pero la verg\u00fcenza ya se hab\u00eda transformado en otra cosa.<\/p>\n<p>\u2014Ana\u2026 \u2014murmur\u00e9\u2014 sabe que la desean as\u00ed. Y le gusta. Le encanta que otros hombres la miren como vos la est\u00e1s mirando ahora en esas fotos.<\/p>\n<p>El t\u00edo abri\u00f3 los ojos. Me sostuvo la mirada sin parpadear.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ese silencio cargado, no sab\u00eda qu\u00e9 m\u00e1s decir. Pens\u00e9 que C\u00e9sar iba a seguir por ese camino\u2026 que iba a pedirme m\u00e1s detalles, m\u00e1s fotos, que quiz\u00e1s incluso\u2026<\/p>\n<p>Pero entonces, \u00e9l se enderez\u00f3. Respir\u00f3 hondo y tom\u00f3 un tono completamente distinto. M\u00e1s contenido. M\u00e1s reflexivo.<\/p>\n<p>\u2014Jorge \u2014dijo, ahora mir\u00e1ndome con una seriedad diferente\u2014. \u00bfSab\u00e9s qu\u00e9 pienso?<\/p>\n<p>Negu\u00e9, todav\u00eda con el cuerpo agitado.<\/p>\n<p>\u2014Que todo esto que me cont\u00e1s\u2026 m\u00e1s all\u00e1 del morbo y de la excitaci\u00f3n\u2026 puede estar tapando algo. Un desajuste. Algo que no se resolvi\u00f3 entre ustedes.<\/p>\n<p>Me sorprendi\u00f3. No era la respuesta que esperaba. Ni el tono.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA qu\u00e9 te refer\u00eds?<\/p>\n<p>\u2014A que hay algo que los llev\u00f3 ah\u00ed. No me malinterpretes \u2014agreg\u00f3 enseguida\u2014. No te estoy juzgando. Pero me parece que lo que est\u00e1s viviendo, lo que est\u00e1n permitiendo con Ana, puede ser una forma de compensar\u2026 o de escapar. Y eso, Jorge, con el tiempo\u2026 pasa factura.<\/p>\n<p>Lo escuch\u00e9 en silencio. Algo en m\u00ed se desorden\u00f3. Me empec\u00e9 a sentir otra vez inc\u00f3modo. No por lo que dec\u00eda, sino porque lo dec\u00eda con claridad, con afecto\u2026 como si realmente quisiera ayudarme.<\/p>\n<p>\u2014Tengo un amigo que es psic\u00f3logo cl\u00ednico. Se especializa en terapias de pareja. Pero adem\u00e1s, se form\u00f3 muchos a\u00f1os en sexualidad. En todo tipo de conductas\u2026 y desv\u00edos. Y cuando digo &#8220;desv\u00edos&#8221; no me refiero a moral, eh. Me refiero a cosas que pueden parecer placenteras, pero que encubren un vac\u00edo m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>No dije nada. Me sent\u00eda observado de nuevo, pero esta vez desde otro lugar.<\/p>\n<p>\u2014Pod\u00e9s llevar a Ana \u2014sigui\u00f3\u2014. No hace falta que ella sepa todo. Se puede plantear como una consulta por falta de deseo, por distancia, por rutina. Que sea \u00e9l quien empiece a indagar. A mirar el cuadro completo. A entender lo que hay debajo.<\/p>\n<p>Lo mir\u00e9, confundido. No era lo que hab\u00eda pensado. Yo cre\u00ed\u2026<\/p>\n<p>\u2014C\u00e9sar \u2014le dije\u2014. Pens\u00e9\u2026 no s\u00e9, que te hab\u00edas calentado con ella. Con lo que te cont\u00e9.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, pero no fue una sonrisa de burla. Fue una sonrisa c\u00e1lida.<\/p>\n<p>\u2014Jorge\u2026 claro que tu mujer es atractiva. Claro que verla en esas fotos no me dej\u00f3 indiferente. Ser\u00eda un hip\u00f3crita si te dijera otra cosa. Pero no se trata de eso. No estoy pensando con la bragueta. Estoy pensando en vos. Y en ella.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en silencio. Sent\u00ed un golpe de realidad. Algo en m\u00ed se afloj\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014dije, bajando la mirada.<\/p>\n<p>En serio. No s\u00e9 qu\u00e9 esperaba al contarle todo esto. Pero no era esto.<\/p>\n<p>\u00c9l apoy\u00f3 una mano en mi hombro. Firme, paternal.<\/p>\n<p>\u2014Cuando decidan ir, me avis\u00e1s. Si quer\u00e9s, los acompa\u00f1o. \u00c9l es discreto. Es bueno. Y capaz les da una nueva forma de ver todo esto.<\/p>\n<p>Asent\u00ed, sin saber qu\u00e9 m\u00e1s decir.<\/p>\n<p>\u2014Te aviso \u2014le promet\u00ed\u2014. Y gracias, de verdad. Pens\u00e9 que esto\u2026 que lo que me pasaba no ten\u00eda arreglo.<\/p>\n<p>\u2014Todo tiene arreglo \u2014dijo\u2014. Pero hay que saber mirarlo con otros ojos.<\/p>\n<p>Esa noche me fui de su casa m\u00e1s liviano. No porque se hubiera resuelto nada\u2026 pero s\u00ed porque alguien, por primera vez, hab\u00eda escuchado todo sin escandalizarse.<\/p>\n<p>Y me hab\u00eda tendido una mano.<\/p>\n<p>La sala de espera era silenciosa y austera. Iluminaci\u00f3n c\u00e1lida, revistas bien apiladas, dos sillones de cuero oscuro y una planta artificial que intentaba darle vida al ambiente. Ana estaba sentada al lado m\u00edo, con las piernas cruzadas, jugando con las u\u00f1as. Ten\u00eda esa expresi\u00f3n que usaba cuando se sent\u00eda fuera de lugar: una mezcla de fastidio y desconfianza.<\/p>\n<p>C\u00e9sar estaba en el sill\u00f3n de enfrente, tranquilo, con las manos apoyadas sobre las rodillas, como si llevara a\u00f1os en ese consultorio. En cambio, yo no sab\u00eda d\u00f3nde apoyar la mirada.<\/p>\n<p>Ana rompi\u00f3 el silencio con su tono m\u00e1s seco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe explic\u00e1s otra vez por qu\u00e9 estoy ac\u00e1?<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva. Hab\u00edamos hablado mil veces, pero ahora que est\u00e1bamos ah\u00ed, sent\u00eda que no ten\u00eda argumentos.<\/p>\n<p>\u2014Porque creo que nos puede hacer bien \u2014le dije, bajando la voz\u2014. Hablar con alguien que entienda\u2026 que vea las cosas desde afuera.<\/p>\n<p>Ella frunci\u00f3 los labios. Mir\u00f3 a C\u00e9sar con cierto recelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY vos tambi\u00e9n est\u00e1s en esta, porque&#8230;?<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3 apenas, sin ofenderse.<\/p>\n<p>\u2014Estoy porque Jorge me confi\u00f3 algo importante. Y porque creo que esto puede ayudarlos a los dos. El Dr. Fortunato es un profesional de primer nivel. Especialista en parejas, sexualidad, v\u00ednculos\u2026 tiene m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de experiencia. Da conferencias, ense\u00f1a, atiende discretamente a gente muy\u2026 influyente.<\/p>\n<p>Ana alz\u00f3 una ceja, como si no terminara de cre\u00e9rselo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 se supone que va a hacer? \u00bfCurarnos?<\/p>\n<p>\u2014No se trata de \u201ccurar\u201d \u2014respondi\u00f3 C\u00e9sar\u2014. Se trata de mirar lo que est\u00e1 pasando sin juicio. De entender qu\u00e9 buscan, qu\u00e9 necesitan\u2026 y si eso los hace bien o los va a romper en mil pedazos.<\/p>\n<p>Ella volvi\u00f3 a mirar hacia la puerta del consultorio, todav\u00eda insegura. Pero no dijo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pasaron unos minutos en silencio hasta que se abri\u00f3 la puerta interior. Y ah\u00ed lo vimos.<\/p>\n<p>El Dr. Fortunato.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 caminando despacio, con una presencia que llenaba el espacio sin necesidad de hablar. Tendr\u00eda entre 65 y 70 a\u00f1os, pero se mov\u00eda con la firmeza de alguien que se cuidaba. Era corpulento, de espalda ancha, con el pelo corto y gris, la barba prolija como tallada, y una piel tostada por el sol que le daba un aire vital, casi mundano. Llevaba una camisa azul con los primeros dos botones abiertos y un perfume profundo, c\u00e1lido y elegante que se sent\u00eda incluso desde el otro extremo de la sala.<\/p>\n<p>Sonri\u00f3 apenas al ver a C\u00e9sar y se acerc\u00f3 con paso seguro.<\/p>\n<p>\u2014C\u00e9sar \u2014dijo con voz grave y pausada\u2014. Qu\u00e9 gusto verte.<\/p>\n<p>Se abrazaron con naturalidad. Un gesto firme, afectuoso, viril.<\/p>\n<p>\u2014Gracias por recibirnos \u2014dijo mi t\u00edo, y enseguida hizo las presentaciones\u2014. Jorge\u2026 Ana\u2026 les presento al Dr. Fortunato.<\/p>\n<p>Nos salud\u00f3 a ambos con la mano. Su apret\u00f3n era firme, pero medido. Nos sostuvo la mirada a cada uno por igual. Sin apuro.<\/p>\n<p>\u2014Pasen, por favor \u2014dijo\u2014. No hay nada que temer ac\u00e1 adentro.<\/p>\n<p>Entramos al consultorio. Un espacio amplio, de paredes c\u00e1lidas, sin diplomas a la vista, pero con cientos de libros. Un sill\u00f3n grande, dos butacas enfrentadas, una l\u00e1mpara de pie y un leve aroma a cuero, incienso y su perfume que a\u00fan flotaba en el aire.<\/p>\n<p>Pero antes de que pudi\u00e9ramos acomodarnos, el doctor se dirigi\u00f3 a C\u00e9sar con tono cordial:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNos das un momento, C\u00e9sar? Quiero empezar solo con ellos.<\/p>\n<p>Ana asinti\u00f3 enseguida, como esperando que eso pasara. Pero yo me adelant\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Preferir\u00eda que se quede \u2014dije\u2014. \u00c9l ya sabe todo. Fue la primera persona con la que habl\u00e9 de esto. Me ayud\u00f3 a estar ac\u00e1.<\/p>\n<p>El doctor me mir\u00f3, evaluando. Luego mir\u00f3 a Ana. Ella gir\u00f3 lentamente la cabeza hacia m\u00ed, sorprendida. No dijo nada. Solo me observ\u00f3, como si tratara de procesar qu\u00e9 era eso que \u201cya sab\u00eda\u201d C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Finalmente, el doctor asinti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Si ambos est\u00e1n de acuerdo\u2026 C\u00e9sar puede quedarse.<\/p>\n<p>Nos sentamos frente al Dr. Fortunato.<\/p>\n<p>Ana a mi lado, algo r\u00edgida.<\/p>\n<p>C\u00e9sar algo m\u00e1s atr\u00e1s, pero no lo suficiente como para quedar fuera de la escena.<\/p>\n<p>El doctor cruz\u00f3 una pierna y tom\u00f3 una libreta peque\u00f1a que apoy\u00f3 sobre su rodilla. No escribi\u00f3 nada. Solo la sostuvo entre sus dedos, como quien quiere que el gesto genere confianza.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me cuenten \u2014dijo con calma\u2014 qu\u00e9 sienten que los trae hoy ac\u00e1.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 mirando mis manos. No sab\u00eda por d\u00f3nde empezar. Ana me mir\u00f3 de reojo: Habla vos, parec\u00eda decir.<\/p>\n<p>\u2014Perdimos intimidad \u2014empec\u00e9\u2014. No s\u00e9 si es rutina, cansancio, estr\u00e9s\u2026 pero dejamos de estar conectados como antes.<\/p>\n<p>El doctor asinti\u00f3 lentamente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo se llevan afectivamente?<\/p>\n<p>Ah\u00ed Ana reaccion\u00f3 antes que yo.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014respondi\u00f3 con sinceridad\u2014. Nos queremos. Eso nunca falt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Entonces hay amor \u2014dijo Fortunato, con una media sonrisa\u2014. Eso reduce el mapa de posibles problemas.<\/p>\n<p>Sus ojos se volvieron hacia m\u00ed, sin apuro. Lo sent\u00ed observ\u00e1ndome\u2026 viendo m\u00e1s de lo que dec\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Cuando dec\u00eds \u201cintimidad\u201d, Jorge\u2026 \u2014apoy\u00f3 la palabra como si la saboreara\u2014 \u00bfhabl\u00e1s de cercan\u00eda emocional\u2026 o sexual?<\/p>\n<p>La pregunta cay\u00f3 como una ficha que todos est\u00e1bamos evitando ver.<\/p>\n<p>\u2014Sexual \u2014admit\u00ed\u2014. O\u2026 algo parecido.<\/p>\n<p>Ana baj\u00f3 la mirada. El doctor not\u00f3 el cambio.<\/p>\n<p>\u2014Ana \u2014la llam\u00f3 suavemente\u2014. \u00bfVos tambi\u00e9n sent\u00eds esa distancia?<\/p>\n<p>Ella dud\u00f3 unos segundos.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Pero no s\u00e9 por qu\u00e9 estamos tan mal. O qu\u00e9 se supone que hay que arreglar.<\/p>\n<p>\u00c9l se inclin\u00f3 apenas hacia adelante, sin invadir, pero haciendo sentir su presencia.<\/p>\n<p>\u2014No est\u00e1n mal \u2014corrigi\u00f3\u2014. Est\u00e1n buscando algo. Y cuando uno busca\u2026 suele perderse un poco.<\/p>\n<p>Sus palabras flotaron en el aire. Hab\u00eda una intimidad que crec\u00eda, un calor leve, imperceptible, pero presente.<\/p>\n<p>\u2014A veces \u2014continu\u00f3 \u00e9l\u2014 el deseo toma formas inesperadas. El deseo nunca es incorrecto. Lo incorrecto es callarlo hasta que se vuelva un enemigo.<\/p>\n<p>Lo dijo mirando directamente a Ana.<\/p>\n<p>Ella se estremeci\u00f3, m\u00ednima, casi invisible\u2026 pero yo lo not\u00e9.<\/p>\n<p>C\u00e9sar tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Fortunato entonces apoy\u00f3 la libreta sobre la mesa baja. Vac\u00eda. Como si ya supiera que lo importante no iba a escribirse.<\/p>\n<p>\u2014Hay una energ\u00eda ac\u00e1 \u2014dijo despacio\u2014 que est\u00e1 pidiendo hablar. Y me gustar\u00eda que Ana tenga la primera oportunidad de decir lo que siente.<\/p>\n<p>Ana abri\u00f3 los labios. Tard\u00f3 en hablar.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta\u2026 sentirme deseada \u2014confes\u00f3 al fin\u2014. Mucho.<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n se aceler\u00f3. C\u00e9sar tens\u00f3 los hombros.<\/p>\n<p>Fortunato no se sorprendi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Es natural \u2014respondi\u00f3\u2014. Es humano querer ser visto. Querido. Admirado.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s, gir\u00f3 la mirada hacia m\u00ed con intenci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 sent\u00eds cuando otros\u2026 la admiran?<\/p>\n<p>Sent\u00ed que la habitaci\u00f3n se comprim\u00eda. Respond\u00ed casi sin aire:<\/p>\n<p>\u2014Depende. A veces miedo. A veces orgullo.<\/p>\n<p>El doctor sonri\u00f3 como quien acaba de encontrar una pieza importante del rompecabezas.<\/p>\n<p>\u2014Orgullo \u2014repiti\u00f3\u2014. Porque sab\u00e9s que ellos ven\u2026 lo que vos sab\u00e9s que es hermoso.<\/p>\n<p>Mir\u00f3 a Ana otra vez. Esta vez, un poco m\u00e1s abajo de los ojos. Como si analizara su postura, su respiraci\u00f3n\u2026 algo m\u00e1s que sus palabras.<\/p>\n<p>\u2014Ana \u2014dijo con una voz m\u00e1s profunda\u2014. \u00bfQu\u00e9 pasa en tu cuerpo cuando sent\u00eds esa admiraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Ella trag\u00f3 saliva. Su cuello se tens\u00f3. No sab\u00eda si responder. O quiz\u00e1s s\u00ed lo sab\u00eda, pero le daba pudor.<\/p>\n<p>\u2014Me\u2026 enciendo \u2014susurr\u00f3.<\/p>\n<p>El Dr. Fortunato apoy\u00f3 los codos en sus rodillas y se acerc\u00f3 un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Y cuando Jorge lo sabe\u2026 cuando \u00e9l es consciente de que hay otros ojos sobre vos\u2026 \u00bfqu\u00e9 sent\u00eds?<\/p>\n<p>Ana lo mir\u00f3 fijamente. No a m\u00ed. A \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s \u2014dijo. Solo esa palabra.<\/p>\n<p>El doctor sostuvo la mirada un segundo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Luego apoy\u00f3 su espalda en el sill\u00f3n, satisfecho con lo que hab\u00eda provocado sin tener que levantar la voz.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014dijo\u2014. Ac\u00e1 tenemos un punto de partida.<\/p>\n<p>Nadie respir\u00f3 por unos segundos.<\/p>\n<p>Y fue ah\u00ed que entend\u00ed que esa sesi\u00f3n\u2026 iba a cambiar todo.<\/p>\n<p>Fortunato no necesit\u00f3 m\u00e1s que ese \u00faltimo gesto de Ana \u2014ese asentir sin palabras\u2014 para saber que ten\u00eda permiso. No de forma expl\u00edcita. Pero el cuerpo de ella, su respiraci\u00f3n, el brillo h\u00famedo en sus ojos\u2026 todo le dec\u00eda que el umbral ya hab\u00eda sido cruzado.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 hacia adelante, despacio, sin apuro, hasta que su voz volvi\u00f3 a llenar el aire:<\/p>\n<p>\u2014Ana\u2026 quiero que cierres los ojos por un momento.<\/p>\n<p>Ella lo hizo. Confiada. Lenta.<\/p>\n<p>\u2014Imagin\u00e1 que est\u00e1s sola. Que camin\u00e1s por una habitaci\u00f3n con paredes altas, con espejos. Que sab\u00e9s que hay hombres mir\u00e1ndote, pero no los ves\u2026 solo sent\u00eds sus ojos. Sent\u00eds c\u00f3mo te recorren. C\u00f3mo se detienen\u2026 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Hizo una pausa. Luego baj\u00f3 el tono:<\/p>\n<p>\u2014En tu cola.<\/p>\n<p>Ana tembl\u00f3 apenas. No abri\u00f3 los ojos. Pero sus labios se entreabrieron como si le faltara el aire.<\/p>\n<p>\u2014Esa cola perfecta que sabes que todos miran \u2014continu\u00f3\u2014. Porque no pueden no hacerlo. Porque est\u00e1 hecha para eso: para obsesionar. Para enloquecer.<\/p>\n<p>Yo la vi mover apenas las piernas. C\u00e9sar tambi\u00e9n. Nadie dijo nada.<\/p>\n<p>\u2014Sent\u00eds c\u00f3mo se les agita la respiraci\u00f3n\u2026 c\u00f3mo se acomodan en la silla para mirarte mejor\u2026 c\u00f3mo alguno se muerde los labios\u2026 o se aprieta los pantalones. Porque no soportan tenerte tan cerca. Porque fantasean con abrirte, con tomarte por detr\u00e1s\u2026 con penetrarte la cola hasta que no puedas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ana respiraba con dificultad.<\/p>\n<p>Y entonces el doctor baj\u00f3 m\u00e1s el tono. Su voz era apenas un hilo grave que se colaba directo en su vientre:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusta, Ana? \u2014pregunt\u00f3\u2014. \u00bfSaber que podr\u00edas dejarte caer de a poco, apoyar las manos en una mesa\u2026 levantar la cola\u2026 y que ellos se abalancen sin pedir permiso?<\/p>\n<p>Ella no contest\u00f3.<\/p>\n<p>Pero su mano se movi\u00f3.<\/p>\n<p>Primero apenas sobre la pierna. Luego subiendo, rozando la parte interna del muslo.<\/p>\n<p>Fortunato la mir\u00f3 sin pesta\u00f1ear.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s que alguien te abra\u2026 que te tome por atr\u00e1s\u2026 mientras Jorge mira y se masturba? \u2014pregunt\u00f3, ya sin rodeos, con una voz tan lenta como indecente\u2014. \u00bfQuer\u00e9s sentir un miembro duro entrando en tu cola mientras otra mano te sujeta la nuca y te mantiene abierta?<\/p>\n<p>Ana solt\u00f3 un gemido. Suave. Doloroso. Casi de alivio.<\/p>\n<p>Y su mano ya estaba entre las piernas.<\/p>\n<p>Movi\u00e9ndose.<\/p>\n<p>El doctor no dijo nada por un momento. Solo la mir\u00f3. Con hambre. Con devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Eso es lo que sos, Ana \u2014susurr\u00f3\u2014. Una mujer que necesita sentirse pose\u00edda. Mirada. Rota. Amada. Todo al mismo tiempo. Una mujer que sabe que su cola es una ofrenda\u2026 y que no hay nada m\u00e1s hermoso que verla ofrecida.<\/p>\n<p>Ana temblaba. No se tocaba con verg\u00fcenza. Lo hac\u00eda como quien finalmente se libera. Como si las palabras del doctor fueran dedos. Como si el consultorio entero se hubiera desvanecido.<\/p>\n<p>Y Fortunato, sin dejar de mirarla, dijo en un susurro casi paternal:<\/p>\n<p>\u2014Segu\u00ed, Ana. No te detengas. Mostranos\u2026 c\u00f3mo se enciende una mujer de verdad.<\/p>\n<p>C\u00e9sar apretaba los pu\u00f1os. Yo no pod\u00eda ni respirar.<\/p>\n<p>Y ella\u2026 ella ya no era la misma.<\/p>\n<p>Era deseo puro.<\/p>\n<p>Yo ya no exist\u00eda en ese consultorio.<\/p>\n<p>No como hombre. No como marido. No como algo m\u00e1s que un espectador.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l le pidi\u00f3 que no abriera los ojos y que siguiera toc\u00e1ndose, sent\u00ed c\u00f3mo mi respiraci\u00f3n se deten\u00eda.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64495\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64495\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ana temblaba. No se tocaba con verg\u00fcenza. Lo hac\u00eda como quien finalmente se libera. Como si las palabras del doctor fueran dedos. Como si el consultorio entero se hubiera desvanecido. Y Fortunato, sin dejar de mirarla, dijo en un susurro casi paternal: \u2014Segu\u00ed, Ana. No te detengas. Mostranos\u2026 c\u00f3mo se enciende una mujer de verdad. C\u00e9sar apretaba los pu\u00f1os. Yo<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64495\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64495\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":18283,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64495","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18283"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64495"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64495\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64497,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64495\/revisions\/64497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}