{"id":64570,"date":"2026-02-20T00:02:38","date_gmt":"2026-02-19T23:02:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64570"},"modified":"2026-02-19T17:55:09","modified_gmt":"2026-02-19T16:55:09","slug":"conocer-experimentar-debriefing-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/conocer-experimentar-debriefing-1\/","title":{"rendered":"Conocer, experimentar, debriefing (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64570\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marta siempre hab\u00eda disfrutado del sexo desde la espontaneidad del amor, del deseo y de los sentidos, as\u00ed que recibir de m\u00ed, invitaciones a explorar y ser part\u00edcipe de mis fantas\u00edas, la desestabiliz\u00f3: las interpret\u00f3 primero como una cr\u00edtica indirecta a su desempe\u00f1o sexual, un se\u00f1alamiento, un juicio. Nadie antes, le hab\u00eda hecho sentir que no daba la talla.<\/p>\n<p>Varias veces, desde el principio de nuestra relaci\u00f3n hab\u00edamos conversado acerca de fantas\u00edas. Ella dec\u00eda tener pocas o ninguna. Las m\u00edas que iba compartiendo a cuenta gotas no despertaban en ella ni excitaci\u00f3n ni tentaci\u00f3n, apenas una curiosidad y sobre todo una incomprensi\u00f3n: yo lo recib\u00eda como un rechazo producto de prejuicios.<\/p>\n<p>Siempre he tenido muchas fantas\u00edas y siempre he necesitado romper la soledad que impone la culpa.<\/p>\n<p>Dec\u00eda no haber tenido ni buscado experiencias fuera de lo normal: nunca lo hab\u00eda hecho con otra mujer, menos en un tr\u00edo con una pareja o dos hombres, dec\u00eda que solamente una vez un hombre la hab\u00eda cogido por el culo, como por accidente, sin asociarlo a un tema de dolor. Mencionaba el excesivo tama\u00f1o de mi sexo como uno de los motivos para rechazar esta pr\u00e1ctica. Siempre se neg\u00f3, sin ambig\u00fcedad, cuando se lo solicit\u00e9.<\/p>\n<p>Su rechazo a la sodom\u00eda que le solicitaba, estableci\u00f3 un l\u00edmite, gener\u00f3 una zona gris, una peque\u00f1a turbulencia entre nosotros. Hice lo posible para no ponerlo m\u00e1s sobre el tapete, pero nunca lo logr\u00e9 del todo, tampoco consegu\u00ed cogerla por el culo.<\/p>\n<p>Es un tema dif\u00edcil de plantear a una mujer si no nace espont\u00e1neamente. Si yo hab\u00eda tenido varias experiencias exitosas, tambi\u00e9n hab\u00eda recibido varios rechazos. Quer\u00eda hacerlo con ella y siempre se neg\u00f3 por falta de erotizaci\u00f3n y placer.<\/p>\n<p>Un d\u00eda me pill\u00f3 viendo porno, su asombro fue tal que pude medir la distancia que nos separaba, me mir\u00f3 como a un extra\u00f1o, un perverso. Poco a poco, el tema sexual fue contaminando nuestra relaci\u00f3n. El desencuentro dej\u00f3 semillas de desconfianza, ciertos rencores que derrumbaron los cimientos de una pareja que parec\u00eda invencible.<\/p>\n<p>Me perd\u00ed por varios a\u00f1os en una aventura por la que me separ\u00e9 de Marta.<\/p>\n<p>Puedo decir que experiment\u00e9 todas mis fantas\u00edas, incluidas muchas que ignoraba. Aquella nueva aventura generaba, por el nivel de desenfreno total en la que se defin\u00eda, un crescendo de retos lanzados al otro y desaf\u00edos compartidos por los dos.<\/p>\n<p>Terminamos haci\u00e9ndonos mucho da\u00f1o y esa expedici\u00f3n por la selva del sexo culmin\u00f3 en heridas profundas, rencores y rupturas hasta la que finalmente fue definitiva.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos a\u00f1os me acerqu\u00e9 nuevamente a Marta y poco a poco empezamos una nueva etapa en nuestra relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de enfrentar la historia de nuestra ruptura a trav\u00e9s de mis confesiones, nuestra disposici\u00f3n para definir nuevos territorios, nos atrevimos a ignorar las amenazas del pasado. Yo ten\u00eda que asumir los hechos, pero m\u00e1s all\u00e1 de la culpa, no me quedaba otro camino que presentarme ante ella con la verdad, con lo que antes hab\u00eda reprimido para seguir con ella, pero que segu\u00eda habit\u00e1ndome.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 con capturas de pantalla clandestinas cuando durante alg\u00fan viaje, una videoconferencia con ella se pon\u00eda caliente. Luego la fotografi\u00e9 desnuda, algunas veces con mi sexo en la boca, otras masturb\u00e1ndose. No fue espont\u00e1neo de parte de ella. Simplemente ignoraba que pudiera existir adentro de ella alg\u00fan espacio de un placer propio que pudiera hacer eco a estas nuevas solicitudes m\u00edas. Yo quer\u00eda jugar, quer\u00eda invitarla a mis fantas\u00edas.<\/p>\n<p>Cuando por fin, me anim\u00e9 a decirle que quer\u00eda fotografiarla en ropa interior, le hizo gracia. Era un eco de varias conversaciones que hab\u00edamos tenido acerca de los arquetipos de la imagen femenina, de los clich\u00e9s de la seducci\u00f3n, de la pornograf\u00eda. Tambi\u00e9n quer\u00eda retarla a descubrir lo sexualmente fotog\u00e9nica que ella no aceptaba ser. Por mucho tiempo hab\u00eda considerado lo de la ropa interior como un lugar com\u00fan, algo propio de una sexualidad ajena a ella, un arquetipo machista que le recordaba a su madre.<\/p>\n<p>Una noche le present\u00e9 una colecci\u00f3n de ropa interior para las fotos, me mir\u00f3 de manera ambigua. Luc\u00eda divertida y al mismo tiempo sus ojos me retaban. Tal vez quer\u00eda una explicaci\u00f3n, una descripci\u00f3n, un guion de lo que esperaba de ella.<\/p>\n<p>Las prendas que le present\u00e9 ese d\u00eda estaban cargadas para m\u00ed, de im\u00e1genes, de deseos en riesgo de abandono ante un eventual rechazo de su parte. Las hab\u00eda escogido con cuidado para que salieran de los clich\u00e9s. No cualquiera podr\u00eda lucirse con ellas, retaban un cuerpo que tuviera argumentos propios.<\/p>\n<p>Las descubri\u00f3 una por una, las midi\u00f3, las extend\u00eda ante ella, sus brazos tendidos las sosten\u00edan formando una pantalla entre nosotros. Se hab\u00eda preparado para algo m\u00e1s previsible y algo traicionaba su sorpresa, algo inadvertido. Si mi selecci\u00f3n parec\u00eda tener \u00e9xito, sus ojos, su silencio, alguna crispaci\u00f3n de su boca evidenciaban su inseguridad.<\/p>\n<p>Mi ansiedad era muy grande, sent\u00eda que en cuesti\u00f3n de instantes todo pod\u00eda desembocar en un irremediable desencuentro.<\/p>\n<p>Le dije:<\/p>\n<p>\u201cProbalas\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn el orden que te parezca, si te parece\u201d precis\u00e9.<\/p>\n<p>Entonces agarr\u00f3 algunas, no todas, y desapareci\u00f3 hacia el fondo de la casa.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sentado, no dije nada. Le otorgu\u00e9 con mi silencio, el tiempo que necesitaba para tomar decisiones. Pod\u00eda escuchar sus desplazamientos de un lugar a otro, sab\u00eda que enfrentaba la imagen del espejo con cada una de las opciones. Me fij\u00e9 en las que hab\u00eda dejado sobre la mesa. Trataba de entender el motivo de su selecci\u00f3n. Hab\u00eda descartado una especie de cors\u00e9 rojo, tal vez una propuesta muy trillada.<\/p>\n<p>Se present\u00f3 con un vestido que consist\u00eda en una especie de red, m\u00ednima, negra y corta. S\u00f3lo ten\u00eda puesto por debajo unos calzones de encaje negro, sus pezones hab\u00edan encontrado el lugar para quedar expuestos y sostenidos a la vez.<\/p>\n<p>Le expres\u00e9 mi satisfacci\u00f3n de la forma m\u00e1s entusiasta que me sali\u00f3: una sonrisa y alg\u00fan suspiro de aprobaci\u00f3n. Le ped\u00ed que caminara, diera vueltas sobre si misma para disfrutar de su presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa noche hicimos muchas fotos, varias nos gustaron. A ella porque eran buenas fotos, a m\u00ed porque me excitaban.<\/p>\n<p>Luego de esa primera noche, compr\u00e9 m\u00e1s ropa interior. Si viajaba tom\u00e9 la costumbre de traerle alguna prenda nueva. Ella fue descubriendo un nuevo lenguaje y un placer propio a vestirse para nuestros encuentros, disfrutaba esperarme. Sab\u00eda el efecto instant\u00e1neo que produc\u00eda en m\u00ed cuando abr\u00eda la puerta de su apartamento y descubr\u00eda la combinaci\u00f3n que hab\u00eda escogido. Encontraba su lugar en mis gustos algo estereotipados de medias negras, ligueros y corpi\u00f1os, empez\u00f3 para completar esos rituales a usar zapatos de tac\u00f3n, algo totalmente nuevo en ella. Simplemente porque hab\u00eda asimilado por primera vez el poder er\u00f3tico de la combinaci\u00f3n de esos clich\u00e9s y la sensaci\u00f3n de poder que le produc\u00eda mi estado alterado e incontrolable cuando la descubr\u00eda.<\/p>\n<p>Hicimos varias filmaciones, cogiendo delante de la computadora. La calidad, aunque desigual cumpl\u00eda a cabalidad con los prop\u00f3sitos de recordar y encender mucha excitaci\u00f3n a los dos. Me dediqu\u00e9 a extraer tomas fijas de los videos, seleccionando im\u00e1genes cuya aparici\u00f3n s\u00fabita en medio de un chat pod\u00edan despertar una excitaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed que me acompa\u00f1ara a comprar juguetes para ampliar nuestros juegos. Le ped\u00ed que escogiera una verga de l\u00e1tex, muy realista, se incomod\u00f3 un poco, marcando as\u00ed el momento en que una frontera se atravesaba. Me dec\u00eda que no le hac\u00eda gracia penetrar su sexo con juguetes, que no s\u00f3lo la penetraci\u00f3n era importante, que eran muchos los recursos.<\/p>\n<p>Insist\u00ed para que escogiera una de un tama\u00f1o mayor al de mi sexo. En casa, le ped\u00ed que lo introdujera en su co\u00f1o o que lo chupara mientras la cog\u00eda. Se prestaba sin mucha dificultad a esas solicitudes. Le hac\u00eda gracia la excitaci\u00f3n que provocaba en m\u00ed. Mejor\u00e9 las puestas en escena cuando la fotografiaba.<\/p>\n<p>Esta nueva disposici\u00f3n a jugar, el nacimiento de esas nuevas sensaciones, sus repetidas declaraciones de que todo era posible, de que se sent\u00eda segura, fuera de peligro despertaron mis viejas fantas\u00edas de exploraciones sexuales.<\/p>\n<p>No se trataba de poner a prueba sus l\u00edmites sino de compartir con ella unas experiencias que s\u00f3lo una s\u00f3lida y transparente complicidad hac\u00edan posibles.<\/p>\n<p>A Marta le encanta la felaci\u00f3n y me produce mucho placer. Le dije que deber\u00eda experimentar el placer que tengo a chupar una vulva. Me dijo que no le provocaba, pero que, en cambio, tal vez la pericia de una mujer podr\u00eda darle placer. Precis\u00e9 que no necesariamente yo tendr\u00eda que ser participe para que no lo entendiera como una sugerencia solapada de un tr\u00edo. Ella mencion\u00f3 que podr\u00eda suceder en alguna situaci\u00f3n espont\u00e1nea, as\u00ed que no deber\u00eda armar una trama para llevar a cabo algo que su nueva disposici\u00f3n a jugar le permitir\u00eda recibir un evento as\u00ed con sensaciones placenteras.<\/p>\n<p>Lo del trio, lo hab\u00edamos hablado antes, de forma ret\u00f3rica. Me hab\u00eda aclarado entonces que no estaba en sus planes, aunque hab\u00eda considerado, sorpresivamente para ella, la posibilidad de experimentar la situaci\u00f3n conmigo.<\/p>\n<p>Aclar\u00f3 inmediatamente que no querr\u00eda verme coger a otra mujer y se inclinar\u00eda m\u00e1s por una geometr\u00eda con dos hombres.<\/p>\n<p>Si bien le suger\u00ed llevar a cabo, sin m\u00ed, en modo experimento, un encuentro sexual s\u00e1fico, compartir con ella un tercero, hombre o mujer me gustar\u00eda mucho. De forma hipot\u00e9tica mencion\u00e9 que esta clase de situaci\u00f3n ser\u00eda m\u00e1s simple con desconocidos para evitar complicaciones emocionales. A lo que me contest\u00f3 que opinaba lo contrario: se sentir\u00eda m\u00e1s segura con alguien muy cercano.<\/p>\n<p>El casting no ser\u00eda f\u00e1cil.<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9 me excitaba la idea de compartir mi mujer con alguien, la idea de verla dar y recibir placer de otra persona en mi presencia. Ya mi mente estaba llena de im\u00e1genes que quer\u00eda domar para evitar de someterla a una check-list solamente m\u00eda. Un trio de c\u00f3mplices, pod\u00eda instrumentalizar al tercero para alimentar la complicidad, Es una situaci\u00f3n contradictoria, llena de trampas.<\/p>\n<p>Animado por la ausencia de un rechazo tajante, volv\u00ed una noche, a poner sobre el tapete, la posibilidad de materializar un evento. Ante el rechazo que hab\u00eda manifestado a invitar desconocidos, me atrev\u00ed a preguntarle: \u201c\u00bfCon qui\u00e9n de nuestros cercanos podr\u00edas imaginar un trio?\u201d Como era de esperarse, le resultaba dif\u00edcil enfrentar la posible realidad del acontecimiento con alg\u00fan nombre.<\/p>\n<p>Le suger\u00ed algunos nombres con la idea de que aceptara que la opci\u00f3n de desconocidos fuera la m\u00e1s segura. Le mencionaba tanto a mujeres como a hombres. Hasta que, en una oportunidad, no descart\u00f3 de inmediato el nombre de un amigo nuestro. Dijo que con \u00e9l ser\u00eda posible un encuentro sin que hubiera una amenaza de peligro. Nada de lo anterior se acercaba a una opci\u00f3n real, segu\u00eda siendo una idea abstracta, una fantas\u00eda verbalizada que me hac\u00eda sentir menos culpable.<\/p>\n<p>No volv\u00ed a hablar del tema por mucho tiempo, ni habl\u00e9 del tema con el amigo en cuesti\u00f3n las veces en que lo v\u00eda.<\/p>\n<p>Una noche fuimos a una fiesta y nos encontramos con \u00e9l. Yo ten\u00eda claro el recuerdo la conversaci\u00f3n con Marta en la que, sin elegirlo, no lo hab\u00eda rechazado. No hab\u00edamos vuelto a hablar del tema e ignoraba si ella recordaba la conversaci\u00f3n. No fue sino hasta el final de la fiesta, en estado de ebriedad indiscutible que Diego nos invit\u00f3 a su casa para un zarpe. Vive cerca del lugar de la fiesta, siendo s\u00e1bado el d\u00eda siguiente pod\u00edamos alargar la noche.<\/p>\n<p>Si ten\u00eda en mente la \u201cposibilidad de Diego\u201d nada me aclaraba la perspectiva de Marta hasta que nos montamos al carro. Ella me dijo:<\/p>\n<p>-\u00bfTe acord\u00e1s de una conversaci\u00f3n que tuvimos hace un par de meses?<\/p>\n<p>-\u00bfAcerca de\u2026?<\/p>\n<p>-De un trio. Y te dije que con Diego\u2026 podr\u00eda ser. \u00bfTe acord\u00e1s?<\/p>\n<p>-Aja. Nunca dijiste que pod\u00eda ser, simplemente no lo rechazaste de tajo.<\/p>\n<p>-Es que bail\u00e9 con \u00e9l y se puso un poco p\u00edcaro. Lo tranquilic\u00e9, pero sin ofuscarme demasiado. Le propuse que fu\u00e9ramos los tres a nuestra casa para un after. Dijo que mejor en la suya, que hab\u00eda tra\u00eddo un mezcal buen\u00edsimo de su \u00faltimo viaje a M\u00e9xico. Ahora vos lo manej\u00e1s.<\/p>\n<p>Necesitaba que me precisara sus intenciones:<\/p>\n<p>-O sea que algo puede pasar y que te apunt\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>-No s\u00e9, \u00bfpor qu\u00e9 no? \u00bfMe vas a cuidar, verdad? \u00bfPase lo que pase?<\/p>\n<p>-Por supuesto. Bueno a ver que sucede. Con s\u00f3lo pensar en la ropa interior que and\u00e1s puesta\u2026Por favor, no nos precipitemos.<\/p>\n<p>Marta hab\u00eda encendido una bomba de tiempo que de pronto requer\u00eda mucho cuidado de mi parte. Ya no se trataba de una fantas\u00eda masturbatoria, ret\u00f3rica e hipot\u00e9tica, est\u00e1bamos frente a la pared, o m\u00e1s bien delante de un abismo.<\/p>\n<p>La ebriedad simplific\u00f3 las cosas, el mezcal era extraordinario. Por alguna raz\u00f3n que no tiene que ver con el azar sino con una tensi\u00f3n sexual impl\u00edcita la conversaci\u00f3n cay\u00f3 repentinamente sobre el tema de la pornograf\u00eda, las fantas\u00edas y, no recuerdo c\u00f3mo, la cuesti\u00f3n de la seducci\u00f3n por medio de los ligueros, las medias aparecieron.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 a Diego:<\/p>\n<p>-\u00bfA vos no te cuadra ver a una mujer con una ropa interior as\u00ed? \u00bfTe parece cursi?<\/p>\n<p>-Bueno no. Lo que pasa es que ahora son pocas las mujeres que quieren jugar con eso. Hace mucho que no veo una mujer as\u00ed.<\/p>\n<p>Marta casi no hablaba, pero me miraba fijamente con una leve sonrisa.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gustar\u00eda ver una mujer as\u00ed?<\/p>\n<p>-Claro.<\/p>\n<p>-Marta. Par\u00e1te un segundo.<\/p>\n<p>Mi plan era levantarle la enagua para revelar su liguero y sus diminutos calzones. Marta no me dio chance, se levant\u00f3 y levant\u00f3 su enagua. No ten\u00eda ning\u00fan calz\u00f3n, cosa que ignoraba, y present\u00f3 su sexo reci\u00e9n depilado a la vista de nuestro anfitri\u00f3n. Este no pudo retener un \u201cwow\u201d de admiraci\u00f3n, se dio vuelta para ense\u00f1ar sus nalgas y se volvi\u00f3 a sentar a la par m\u00eda. Segu\u00eda sosteniendo su enagua y ofrec\u00eda el espect\u00e1culo de su sexo a la mirada de Diego. Le dije en tono jocoso, con una amplia sonrisa:<\/p>\n<p>-La pulseaste, ahora que bailaste con ella \u00bfverdad? Te entiendo, esta mujer es lo m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>-Mae perd\u00f3n. Y ni siquiera me imaginaba lo que nos acaba de ense\u00f1ar ahora.<\/p>\n<p>Marta se levant\u00f3 nuevamente y se fue hasta el ba\u00f1o. Diego hizo adem\u00e1n de levantarse, pero le dije que se quedara sentado. Me pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfMae qu\u00e9 pasa?<\/p>\n<p>-Nada, la vida es bella. Nos gusta disfrutarla.<\/p>\n<p>Ya estaba regresando Marta, se hab\u00eda quitado el vestido y s\u00f3lo vest\u00eda el corpi\u00f1o de encajes negros, sus medias y sus tacones altos. Se sent\u00f3 a la par de Diego.<\/p>\n<p>Luego de un largo instante, se acerc\u00f3 y empez\u00f3 a acariciarse con las piernas abiertas mir\u00e1ndome a los ojos. Su mano se acerc\u00f3 al entrepiernas de Diego y empez\u00f3 a frotar la manifiesta erecci\u00f3n que deformaba su pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>El cuadro gener\u00f3 en m\u00ed una ola, una tempestad. La mirada de Marta se amarraba a la m\u00eda y su sonrisa borraba el asomo de cualquiera amenaza. Diego los brazos en cruz, la cabeza hac\u00eda atr\u00e1s se dej\u00f3 abrir el pantal\u00f3n. Marta liber\u00f3 su verga, la palpaba y frotaba con su mano. Pronto empez\u00f3 a engullir ese miembro erguido y emiti\u00f3 unos gemidos.<\/p>\n<p>Ya me estaba masturbando y esper\u00e9 unos instantes antes de acercarme a ellos para lamer el sexo de Marta que estaba de cuatro patas al lado de Diego sobre el sof\u00e1. \u00c9l segu\u00eda sin reaccionar m\u00e1s all\u00e1 de peque\u00f1as convulsiones que acompa\u00f1aban la succi\u00f3n de Marta y de unos suspiros prolongados. Me present\u00e9 detr\u00e1s de ella y despu\u00e9s de lamer su sexo, la penetr\u00e9 lentamente. Sent\u00ed su ritmo modificarse por un leve sobresalto de sus caderas acompa\u00f1ado de un estremecimiento de sus nalgas.<\/p>\n<p>Ella iba encontrado intuitivamente una conjugaci\u00f3n de su cuerpo con los dos sexos que la penetraban. No s\u00e9 si por el abandono de su mente o por un control absoluto en ella. Marta, anticipando la inminencia del orgasmo de Diego, interrumpi\u00f3 su felaci\u00f3n y se enderez\u00f3. Diego pareci\u00f3 despertar de golpe y le agarr\u00f3 la cabeza suavemente para besarla en la boca.<\/p>\n<p>Me detuve tambi\u00e9n, me sum\u00e9 a la pausa y me levant\u00e9 para recobrar el aliento. Me serv\u00ed un trago. Mi mente recib\u00eda oleajes contradictorios: de excitaci\u00f3n, avisos de peligro, sentimientos de culpa. Intentaba escapar de la embriaguez buscando la ebriedad. Me termin\u00e9 de desnudar y me serv\u00ed otro trago. Los miraba, miraba a Marta. Su furia me desconcertaba por completo, no entend\u00eda de d\u00f3nde proven\u00eda, cu\u00e1l era ese misterio que se desvelaba ante m\u00ed, ese secreto que necesitaba descifrar.<\/p>\n<p>Diego, ahora, se entregaba por completo a una conversaci\u00f3n casi susurrada, un t\u00fa a t\u00fa al que Marta respond\u00eda con su completa atenci\u00f3n. No pod\u00eda escuchar lo que se dec\u00edan, aun as\u00ed, no me sent\u00eda olvidado, ni abandonado ni rechazado por ella, ten\u00eda la certeza de su regreso.<\/p>\n<p>Se sent\u00f3 encima de Diego. frente a \u00e9l, guiando su sexo todav\u00eda erecto hacia sus adentros. R\u00e1pidamente extendi\u00f3 su brazo derecho para invitarme a acercarme. Hac\u00eda grandes gestos horizontales hacia atr\u00e1s, a ciegas hasta que hizo contacto conmigo. Volvi\u00f3 la cabeza hac\u00eda m\u00ed, me sonri\u00f3 y atrap\u00f3 mi verga con su mano despu\u00e9s de humectarla con su lengua y empez\u00f3 a frotarla.<\/p>\n<p>A pesar de mis dudas, nada en Marta suger\u00eda una actuaci\u00f3n forzada: parec\u00eda disfrutar de todo lo que hac\u00eda, hab\u00eda tomado el poder desde el momento en que se hab\u00eda adue\u00f1ado del reto. Aun as\u00ed, nunca me excluy\u00f3 ni traicion\u00f3 nuestro pacto impl\u00edcito de c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>Con mi mano izquierda acarici\u00e9 su espalda y baj\u00e9 hacia sus nalgas. Acompa\u00f1\u00e9 sus vaivenes mientras hab\u00eda empezado a chuparme. Baj\u00e9 la mano hasta acariciar su ano en el que introduje un dedo que usaba para levantarla en sus empujes ascendentes.<\/p>\n<p>Ya no ten\u00eda v\u00ednculo con agenda alguna. En realidad, en alg\u00fan momento dej\u00e9 de tener contacto con los conflictos en mi cabeza. No s\u00e9 c\u00f3mo, me entregu\u00e9 a un presente despojado de intenciones maduradas, abr\u00ed la jaula en la que confino el fauno que me habita. Acept\u00e9 el riesgo de los errores, me entregu\u00e9 al poder de las misteriosas pulsiones que ya no trataba de domar.<\/p>\n<p>Y ya eran dos dedos que iban y ven\u00edan en el culo de Marta. Una imagen hab\u00eda germinado en mi mente: que \u00e9l se la cogiera por el culo.<\/p>\n<p>Me hab\u00eda dado cuenta r\u00e1pidamente de que el sexo de Diego era de menor tama\u00f1o que el m\u00edo. La sodom\u00eda tendr\u00eda el valor simb\u00f3lico de una segunda perdida de virginidad anal, una eventual ruptura de tab\u00fa o de frontera, al reducir la importancia del tama\u00f1o de mi pene a un detalle t\u00e9cnico. Siempre necesit\u00e9 justificar su rechazo por un motivo anat\u00f3mico. Explicaba el tema del dolor por una falta de preparaci\u00f3n adecuada. Ni me pasaba por la cabeza contemplar su falta de placer, prefer\u00eda responsabilizar alg\u00fan prejuicio c\u00f3modo y oportuno. Segu\u00eda habitado por los recuerdos de las amantes que ped\u00edan, exig\u00edan o apostaban a la experiencia; siempre me hab\u00edan manifestado una constante complicidad, un di\u00e1logo ininterrumpido conmigo.<\/p>\n<p>Con tres de mis dedos adentro de su ano, por fin marc\u00f3 un acuse de recibo con un suave maullido que me invitaba impl\u00edcitamente a no seguir con un cuarto invitado. Hab\u00eda recibido y aceptado esa nueva penetraci\u00f3n sin que interrumpiera su dedicaci\u00f3n. Hab\u00eda asimilado mi progresiva invasi\u00f3n, tercer foco de atenci\u00f3n, sin que fuera una distracci\u00f3n. Me retir\u00e9, Diego alz\u00f3 suavemente a Marta para ponerla de cuatro patas y la penetr\u00f3 nuevamente. Marta me miraba intensamente, pero algo nuevo pasaba por sus ojos.<\/p>\n<p>Sent\u00eda que el fuego de la locura y del juego se hab\u00eda apagado. Marta parec\u00eda perdida en una dimensi\u00f3n desconocida, desconectada de su cuerpo pasivo ante los asaltos de Diego. Me dej\u00f3 totalmente desconcertado cuando Diego sali\u00f3 de su co\u00f1o y sin transici\u00f3n, entr\u00f3 en el culo de Marta, con un lento empuje, sin que ella hiciera el menor intento de impedirlo. Estaba presenciando lo que ella nunca me hab\u00eda concedido, ve\u00eda la picha de Diego que iba y ven\u00eda entre las nalgas de Marta.<\/p>\n<p>De repente, se me hizo claro, esa no era Marta. Era otra y me asustaba la perspectiva de lidiar despu\u00e9s de esa noche con esta nueva persona.<\/p>\n<p>Mi preocupaci\u00f3n no dur\u00f3 mucho y pronto le expres\u00e9 a Diego que ten\u00eda que cederme su lugar para que por primera vez pudiera penetrar a Marta por el culo.<\/p>\n<p>Marta, de cuatro patas, movi\u00f3 su cabeza hacia atr\u00e1s y me miro por encima de su hombro. Le\u00ed un insondable vac\u00edo en su mirada, un caos que no pod\u00eda expresar en palabras.<\/p>\n<p>Sent\u00ed una especie de descarga interior, un apag\u00f3n del fauno que hab\u00eda tomado el poder. Abrac\u00e9 a Marta desde atr\u00e1s para ponerla de pie y significarle a Diego el final del momento.<\/p>\n<p>La sent\u00e9 en el sof\u00e1 del frente y fui por su ropa. Diego estaba semi dormido y segu\u00eda tomando de un trago de whisky. Logr\u00e9 vestir, sin resistencia ni explicaciones a Marta que colaboraba mec\u00e1nicamente, un poco perdida, sonriente, parec\u00eda habitada al mismo tiempo por el espectador y el actor de la escena.<\/p>\n<p>Apenas hubo despedida, salimos y acompa\u00f1\u00e9 a Marta, sosteni\u00e9ndola del brazo hasta el carro, la sent\u00e9 y manej\u00e9 hasta nuestra casa. Parec\u00eda consciente, se notaba que intentaba empezar un frase, no lo lograba. Lo intentaba otra vez y las palabras se atoraban en su pecho, luego llegaban a la garganta, pero no sal\u00edan. Manten\u00eda la mirada fija hacia el camino. inclinaba el cuerpo hacia delante. El cintur\u00f3n de seguridad la sosten\u00eda.<\/p>\n<p>Detuve el carro. Le pregunt\u00e9, buscando su mirada, esa segu\u00eda anclada hacia delante.<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfQuer\u00e9s hablar?<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 hacia m\u00ed. Sus ojos me preguntaban. Finalmente dijo:<\/p>\n<p>\u00bfTe das cuenta de lo que acaba de pasar esta noche?<\/p>\n<p>Era imposible de contestar a su pregunta. Estaba invadido por una culpa incontrolable. Me preparaba a enfrentar cualquier merecido castigo por haber sometido a Marta a una experiencia egoc\u00e9ntrica y abusiva de mi parte.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 esa fantas\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 pedirle a Marta que ocupara ese papel? Me hab\u00eda enga\u00f1ado sobre su cambio, confundiendo su prueba de amor con una apuesta a la lujuria.<\/p>\n<p>Diego me cogi\u00f3 por el culo.<\/p>\n<p>S\u00ed, lo s\u00e9.<\/p>\n<p>No le pregunt\u00e9. Quer\u00eda salir de un eventual tribunal.<\/p>\n<p>\u00bfQuer\u00e9s saber si me gust\u00f3?<\/p>\n<p>\u00bfTe gust\u00f3?<\/p>\n<p>Coger por el culo es coger con la cabeza. El culo no tiene cl\u00edtoris.<\/p>\n<p>\u00bfMe est\u00e1s cobrando mi fantas\u00eda, a la que acabas de participar?<\/p>\n<p>No me forzaste, quise entender, enfrentar, tal vez descubrir.<\/p>\n<p>\u00bfY? \u00bfFue horrible?<\/p>\n<p>No, fue como un sue\u00f1o. Estaba sin estar. El juego, la seducci\u00f3n, la provocaci\u00f3n, eso fue lo mejor. Despu\u00e9s, menos. Se volvi\u00f3 como la lista de las compras.<\/p>\n<p>Te agradezco la complicidad, el riesgo de pasar los l\u00edmites juntos en busca del placer. \u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfLamentas haberlo hecho?<\/p>\n<p>No.<\/p>\n<p>\u00bfEntonces?<\/p>\n<p>Habr\u00e1 consecuencias. No s\u00e9 cu\u00e1les, pero habr\u00e1. Siento una amenaza.<\/p>\n<p>Vamos a respirar, nos podemos callar ahora y hablamos cuando haya pasado un tiempo, unos d\u00edas tal vez. Hablaremos.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 hasta llegar a la casa, luego cuando Marta finalmente lleg\u00f3 a acostarse despu\u00e9s de una larga ducha durante la cual hice varios intentos de hablar con ella. Ella no me contestaba. Ante la firmeza de su silencio prefer\u00ed ir a dormir a otro cuarto. Los d\u00edas siguientes sent\u00eda una culpa profunda, un miedo infantil por haber causado un da\u00f1o probablemente irreparable.<\/p>\n<p>Durante la semana siguiente, esper\u00e9 el momento, sin propiciarlo, en el que ella rompiera un silencio que se me hac\u00eda m\u00e1s pesado cada d\u00eda. No hab\u00edamos tenido relaciones desde entonces y la amenaza de interpretarlo como definitivo me generaba un p\u00e1nico que no lograba manejar.<\/p>\n<p>Hasta que durante la cena, despu\u00e9s de tomarnos una botella de vino, ella dijo:<\/p>\n<p>Entonces. \u00bfEst\u00e1s satisfecho de lo que pas\u00f3 la otra noche donde Diego?<\/p>\n<p>Dur\u00e9 un momento antes de contestar. Ten\u00eda toda la intenci\u00f3n de minimizar el acontecimiento, culpando al alcohol y las drogas y sugerir un pacto de olvido entre los dos. Cuando mis ideas se iban a transformar en palabras, dije:<\/p>\n<p>Pues fijate que me sorprendi\u00f3 mucho lo que pas\u00f3 y quiero decirte que en el momento estuviste fant\u00e1stica.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64570\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64570\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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