{"id":64574,"date":"2026-02-20T00:03:27","date_gmt":"2026-02-19T23:03:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64574"},"modified":"2026-02-19T18:21:10","modified_gmt":"2026-02-19T17:21:10","slug":"pasion-sobre-la-nieve-6-el-limite-de-lo-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pasion-sobre-la-nieve-6-el-limite-de-lo-invisible\/","title":{"rendered":"Pasi\u00f3n sobre la nieve (6): El l\u00edmite de lo invisible"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64574\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al cruzar el umbral del Lodge, el aroma a caf\u00e9 y pan tostado los recibi\u00f3 como un b\u00e1lsamo de normalidad. Sof\u00eda y Juli\u00e1n encontraron una mesa peque\u00f1a cerca de un ventanal y apenas se estaban acomodando cuando la pareja que hab\u00edan visto ayer, Marcos y Elena, se acercaron con una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero miren a qui\u00e9nes tenemos aqu\u00ed! \u2014exclam\u00f3 Elena\u2014Los vimos ayer en el hielo. Parec\u00edan sacados de una postal.<\/p>\n<p>\u2014Fue un d\u00eda incre\u00edble \u2014respondi\u00f3 Sof\u00eda, forzando una ligereza que no sent\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Se nota que est\u00e1n en esa etapa donde el cansancio no importa \u2014rio Marcos\u2014\u00bfCu\u00e1nto llevan juntos? Se les ve esa chispa de los que todav\u00eda est\u00e1n descubri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>La pregunta flot\u00f3 en el aire. Sof\u00eda mir\u00f3 a Juli\u00e1n de reojo, pero \u00e9l estaba extra\u00f1amente relajado.<\/p>\n<p>\u2014No llevamos tanto \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n, y por debajo de la mesa, su pierna roz\u00f3 la de Sof\u00eda de forma deliberada\u2014Pero el tiempo es relativo cuando encuentras a la persona adecuada, \u00bfno creen?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 rom\u00e1ntico! \u2014suspir\u00f3 Elena\u2014Tienes un buen hombre ah\u00ed, Sof\u00eda. Escuchen, iremos a las termas naturales esta tarde. \u00bfPor qu\u00e9 no nos vemos all\u00e1 a las cinco? Nos encantar\u00eda conocer m\u00e1s de su historia.<\/p>\n<p>A pesar de los nervios de Sof\u00eda, Juli\u00e1n acept\u00f3 con una naturalidad pasmosa. Cuando la pareja se alej\u00f3 y se quedaron solos, ella se inclin\u00f3 hacia adelante, bajando la voz.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLas cinco? \u00bfEn las termas? Juli\u00e1n, \u00a1van a hacernos mil preguntas! \u2014lo reprendi\u00f3 en un susurro tenso\u2014No vamos a poder sostener esta mentira de la &#8220;pareja ideal&#8221; en un lugar as\u00ed. Nos van a acorralar.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n termin\u00f3 de dar un sorbo a su caf\u00e9, sosteni\u00e9ndole la mirada con una calma que a ella le result\u00f3 exasperante.<\/p>\n<p>\u2014Solo tenemos que seguirles la corriente, Sofi. Ayer en la laguna no fingimos que nos divert\u00edamos, \u00bfo s\u00ed? \u2014le rest\u00f3 importancia con un encogimiento de hombros\u2014Si preguntan, no digas nada que no sientas. Deja que ellos saquen sus propias conclusiones. Al final, solo somos dos personas disfrutando del viaje.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se qued\u00f3 callada, mirando el vapor de su taza. La seguridad de \u00e9l la desarmaba porque no sab\u00eda si Juli\u00e1n estaba siendo muy buen actor o si, simplemente, ya no le importaba ocultar lo que estaba pasando entre ellos.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se termin\u00f3 el caf\u00e9 y se puso en pie, d\u00e1ndole un apret\u00f3n suave en el hombro antes de alejarse para encontrarse con el gu\u00eda por unos temas del equipo de nieve. Sof\u00eda lo vio cruzar el sal\u00f3n, notando c\u00f3mo se mov\u00eda con una confianza que antes le pasaba desapercibida, y solo cuando la puerta se cerr\u00f3 tras \u00e9l, se permiti\u00f3 soltar el aire que no sab\u00eda que estaba reteniendo.<\/p>\n<p>Mientras Juli\u00e1n no estaba, Sof\u00eda observaba la nieve desde el sal\u00f3n. Inconscientemente, empez\u00f3 a comparar. Con Ra\u00fal, ella siempre hab\u00eda sido un sat\u00e9lite, un adorno. Juli\u00e1n era distinto; su protecci\u00f3n era silenciosa y absoluta. \u00abEs solo un juego\u00bb, se repiti\u00f3, pero la mano de \u00e9l en su cadera esa madrugada no era la de un familiar, sino la de un hombre reclamando su espacio. Se sent\u00eda culpable y, sobre todo, asustada de lo mucho que deseaba volver a sentir ese calor.<\/p>\n<p>Las horas pasaron entre silencios compartidos y miradas que se evitaban, hasta que la luz comenz\u00f3 a flaquear.<\/p>\n<p>Llegaron a la zona de las termas naturales justo cuando el sol empezaba a te\u00f1ir la nieve de un naranja encendido. El complejo era una estructura de piedra y madera que parec\u00eda brotar de la misma monta\u00f1a. El vapor sub\u00eda en columnas densas, creando una atm\u00f3sfera de ensue\u00f1o y ocultando a medias a las parejas que ya se relajaban en el agua humeante.<\/p>\n<p>Marcos y Elena los esperaban en la entrada de los vestuarios, ya envueltos en albornoces blancos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Llegaron! \u2014exclam\u00f3 Elena, radiante\u2014Est\u00e1bamos a punto de entrar.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se aclar\u00f3 la garganta, sinti\u00e9ndose fuera de lugar con su ropa de lana.<\/p>\n<p>\u2014Elena, tenemos un peque\u00f1o problema&#8230; No empacamos los trajes de ba\u00f1o. No pensamos que terminar\u00edamos en un lugar as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay, por favor! \u2014Elena solt\u00f3 una carcajada y le rest\u00f3 importancia con un gesto\u2014Eso se soluciona en un segundo. Yo soy una compradora compulsiva, tengo una maleta llena de cosas nuevas que ni he estrenado. Marcos, t\u00fa tienes ese short que te qued\u00f3 chico, \u00bfverdad? Pr\u00e9staselo a Juli\u00e1n. Sof\u00eda, ven conmigo, yo tengo el conjunto perfecto para ti.<\/p>\n<p>Sof\u00eda cruz\u00f3 una mirada r\u00e1pida con Juli\u00e1n. \u00c9l parec\u00eda tan inc\u00f3modo como ella, pero antes de que pudieran protestar, Elena ya la arrastraba hacia los vestuarios privados.<\/p>\n<p>Dentro del vestidor, Elena sac\u00f3 de una bolsa de boutique un bikini de un rojo carm\u00edn, casi sangriento.<\/p>\n<p>\u2014Es de una marca italiana \u2014dijo Elena, extendi\u00e9ndolo\u2014Marcos dice que es muy osado para m\u00ed, as\u00ed que mejor \u00fasalo t\u00fa. Te va a quedar pintado.<\/p>\n<p>Cuando Sof\u00eda se qued\u00f3 sola, se desvisti\u00f3 con movimientos torpes. Al quedar desnuda frente al espejo empa\u00f1ado, sinti\u00f3 que el fr\u00edo del ambiente le erizaba la piel. Se puso el bikini y el impacto fue inmediato. La parte superior eran dos tri\u00e1ngulos m\u00ednimos de seda que apenas lograban contener el arco de sus senos, dejando que la curva inferior se asomara con cada respiraci\u00f3n. Las finas tiras se amarraban detr\u00e1s del cuello, oblig\u00e1ndola a mantener la espalda erguida, resaltando la delicadeza de sus hombros y la blancura de su escote.<\/p>\n<p>La braga era de talle bajo, con lazos a los costados que descansaban justo sobre el hueso de sus caderas, acentuando la curva de su vientre y la longitud de sus piernas. Sof\u00eda se sinti\u00f3 expuesta, casi obscena. Era una prenda dise\u00f1ada para ser mirada, para ser deseada. Se solt\u00f3 el cabello, dejando que las ondas oscuras cayeran sobre su espalda desnuda para intentar cubrirse un poco, pero el efecto era el contrario: se ve\u00eda como una mujer en pleno despertar.<\/p>\n<p>Respir\u00f3 hondo antes de descorrer la cortina del vestidor y salir al \u00e1rea de las pozas. El vapor denso la envolvi\u00f3 de inmediato, humedeciendo su piel. A unos metros, Juli\u00e1n la esperaba de espaldas, vistiendo solo el short oscuro que le hab\u00eda prestado Marcos.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se detuvo en seco. Aunque ya lo hab\u00eda visto sin camiseta esa ma\u00f1ana, la luz del atardecer filtr\u00e1ndose entre el vapor hac\u00eda que su presencia fuera mucho m\u00e1s imponente. Sus hombros parec\u00edan m\u00e1s anchos contra el blanco de la nieve exterior y la l\u00ednea de su columna se perd\u00eda en el el\u00e1stico del short con una claridad que la hizo tragar saliva.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l escuch\u00f3 sus pasos y se gir\u00f3, el aire entre los dos pareci\u00f3 desaparecer.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se qued\u00f3 mudo. Sus ojos recorrieron cada cent\u00edmetro de la piel de Sof\u00eda, desde el rojo encendido del bikini hasta la curva de sus piernas. El deseo en su mirada fue tan evidente que Sof\u00eda sinti\u00f3 un escalofr\u00edo que nada ten\u00eda que ver con el clima.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda&#8230; \u2014el nombre sali\u00f3 de su boca como un suspiro pesado, casi un lamento.<\/p>\n<p>\u2014Elena tiene gustos&#8230; llamativos \u2014logr\u00f3 decir ella, cubri\u00e9ndose instintivamente con los brazos, aunque sab\u00eda que era in\u00fatil.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n dio un paso hacia ella, acortando la distancia. El calor que emanaba de su cuerpo era casi tan intenso como el del vapor de las termas.<\/p>\n<p>\u2014Te ves incre\u00edble \u2014dijo \u00e9l, con una voz ronca que la hizo vibrar\u2014Demasiado incre\u00edble para estar aqu\u00ed con extra\u00f1os.<\/p>\n<p>Sof\u00eda sinti\u00f3 que el calor le sub\u00eda a las mejillas, y no era por el vapor. La forma en que \u00e9l la miraba, como si quisiera envolverla y esconderla del resto del mundo, la dej\u00f3 sin aliento. Juli\u00e1n dio un paso hacia ella y, por un segundo, ella pens\u00f3 que la tocar\u00eda ah\u00ed mismo, frente a todos. Sin embargo, \u00e9l solo extendi\u00f3 la mano para guiarla por los pelda\u00f1os de piedra resbaladizos, un gesto caballeroso que escond\u00eda una tensi\u00f3n el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Descendieron juntos hacia el calor sofocante del manantial. Entraron a la poza de piedra natural; el agua caliente les subi\u00f3 por el cuerpo, relajando los m\u00fasculos pero tensando los nervios. Marcos y Elena ya estaban all\u00ed, con copas de vino en la mano y una mirada de complicidad que a Sof\u00eda le result\u00f3 dif\u00edcil de sostener.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya pareja! \u2014exclam\u00f3 Marcos, silbando bajito\u2014Se nota que el aire de monta\u00f1a les sienta de maravilla. Vengan, ac\u00e9rquense. Est\u00e1bamos justo por preguntarles&#8230; \u00bfc\u00f3mo fue que este hombre convenci\u00f3 a una mujer como t\u00fa de que \u00e9l era el indicado? Queremos la historia completa del flechazo.<\/p>\n<p>Bajo el agua, Juli\u00e1n busc\u00f3 la mano de Sof\u00eda. Sus dedos se entrelazaron con una fuerza que ella interpret\u00f3 como un &#8220;ap\u00f3yate en m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014empez\u00f3 Juli\u00e1n, mirando a Sof\u00eda a los ojos con una intensidad que la hizo dudar de si segu\u00eda actuando\u2014la verdad es que yo siempre supe que ella era la indicada. Solo tuve que esperar a que ella se diera cuenta de que yo ya no era el que ella recordaba.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue solo interrumpido por el borboteo del agua termal. Sof\u00eda sinti\u00f3 un nudo en la garganta; la presi\u00f3n de la mano de Juli\u00e1n bajo el agua era firme, casi posesiva, record\u00e1ndole que cada palabra que acababa de decir era real. No era parte del guion para Marcos y Elena; era un mensaje directo para ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eso es lo m\u00e1s rom\u00e1ntico que he o\u00eddo en a\u00f1os! \u2014exclam\u00f3 Elena, llev\u00e1ndose una mano al pecho\u2014La paciencia siempre tiene su recompensa, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Sof\u00eda forz\u00f3 una sonrisa, aunque por dentro temblaba. El agua caliente, que deber\u00eda ser relajante, empezaba a sentirse sofocante ante la mirada fija de Juli\u00e1n, que no la hab\u00eda soltado ni un segundo. Se dio cuenta de que ya no estaba jugando a ser la pareja de su sobrino; estaba entrando en un terreno donde las etiquetas familiares se estaban disolviendo en el vapor.<\/p>\n<p>El vapor se volv\u00eda m\u00e1s espeso, transformando la poza en un refugio privado donde las voces de Marcos y Elena parec\u00edan llegar desde otra dimensi\u00f3n. Sof\u00eda intent\u00f3 desviar la atenci\u00f3n de s\u00ed misma observando a la otra pareja. Elena, con una confianza que Sof\u00eda envidiaba secretamente, se mov\u00eda en el agua con una elegancia madura. A sus cuarenta y tantos, Elena pose\u00eda una belleza plena: sus hombros eran firmes, y el escote de su traje de ba\u00f1o negro realzaba una piel cuidada y el\u00e1stica que no ped\u00eda disculpas por el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s impactaba a Sof\u00eda era c\u00f3mo Marcos la trataba. Mientras hablaban, \u00e9l no dejaba de acariciar el brazo de su esposa bajo el agua, o de acercarse para susurrarle algo al o\u00eddo que la hac\u00eda re\u00edr con ganas. Era una atenci\u00f3n devota, una conexi\u00f3n f\u00edsica y emocional que Sof\u00eda nunca hab\u00eda experimentado en sus relaciones pasadas, siempre marcadas por la distancia o la falta de compromiso. Al verlos, una punzada de tristeza y anhelo le atraves\u00f3 el pecho. \u00abAs\u00ed es como deber\u00eda sentirse\u00bb, pens\u00f3, sinti\u00e9ndose m\u00e1s sola que nunca a pesar de estar rodeada de gente.<\/p>\n<p>Como si leyera su mente, Juli\u00e1n acort\u00f3 el espacio que los separaba. Bajo el agua, su mano subi\u00f3 desde sus dedos entrelazados hasta su antebrazo, deteni\u00e9ndose en su cintura. El contacto era firme, c\u00e1lido y cargado de una intenci\u00f3n que la hizo estremecer. Juli\u00e1n la atrajo hacia s\u00ed con una suavidad posesiva, protegi\u00e9ndola del fr\u00edo que empezaba a bajar de la monta\u00f1a. En ese momento, \u00e9l le estaba dando exactamente la misma calidez y exclusividad que Marcos le daba a Elena, pero para Sof\u00eda, el placer ven\u00eda manchado de confusi\u00f3n. \u00bfEra real? \u00bfO Juli\u00e1n era simplemente un maestro en imitar la devoci\u00f3n de un hombre enamorado?<\/p>\n<p>\u2014Te quedaste callada, Sofi \u2014le dijo \u00e9l en voz baja, tan cerca que su aliento h\u00famedo le roz\u00f3 la oreja.<\/p>\n<p>\u2014Solo&#8230; estaba pensando en lo afortunados que son ellos \u2014admiti\u00f3 ella en un susurro, mirando a la otra pareja.<\/p>\n<p>\u2014Nosotros tambi\u00e9n lo somos \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n, y por un segundo, su mirada baj\u00f3 hacia el rojo carm\u00edn de su bikini, que bajo el agua parec\u00eda brillar con una intensidad prohibida.<\/p>\n<p>Cuando finalmente decidieron salir, el agotamiento f\u00edsico los golpe\u00f3 de golpe. El contraste del fr\u00edo exterior con el calor de la sangre los dej\u00f3 en un estado de letargo sensorial. Como los vestuarios estaban abarrotados de gente y el vapor all\u00ed dentro era asfixiante, prefirieron simplemente envolverse en los albornoces gruesos que les prest\u00f3 el Lodge y emprender el camino de regreso. No les import\u00f3 caminar con el cabello empapado y los trajes de ba\u00f1o h\u00famedos bajo la tela blanca; el fr\u00edo de la noche calaba los huesos, pero el calor residual de las termas les permit\u00eda avanzar con movimientos lentos, casi mec\u00e1nicos. Caminaron en un silencio absoluto de regreso a la caba\u00f1a, bajo un cielo ya cuajado de estrellas que parec\u00eda observar su farsa.<\/p>\n<p>Al entrar, el silencio de la habitaci\u00f3n se sinti\u00f3 como una presi\u00f3n f\u00edsica. Sof\u00eda se quit\u00f3 el albornoz, quedando de nuevo expuesta en ese m\u00ednimo conjunto rojo, pero ya no ten\u00eda fuerzas para cubrirse. Se sent\u00f3 en el borde de la cama, con el cabello goteando y los hombros ca\u00eddos, sinti\u00e9ndose vulnerable no por su desnudez, sino por la soledad que le hab\u00eda devuelto el espejo de Elena.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se detuvo frente a ella, todav\u00eda con el torso descubierto y la piel encendida por el ba\u00f1o t\u00e9rmico. La observ\u00f3 durante un largo minuto, notando el temblor en sus labios y el brillo de una l\u00e1grima que amenazaba con caer.<\/p>\n<p>\u2014Nunca nadie me ha mirado como Marcos mira a Elena \u2014confes\u00f3 ella, con la voz quebrada\u2014He pasado toda mi vida esperando una conexi\u00f3n as\u00ed, y es pat\u00e9tico que tenga que fingirla contigo para saber lo que se siente.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n dio un paso hacia ella, invadiendo su espacio personal con una determinaci\u00f3n que la dej\u00f3 sin aliento. Se arrodill\u00f3 entre sus piernas, oblig\u00e1ndola a mirarlo de frente, y le tom\u00f3 las manos con una fuerza que no ten\u00eda nada de familiar.<\/p>\n<p>\u2014Deja de compararnos con ellos \u2014dijo \u00e9l, con una voz profunda que vibraba en el aire estancado de la caba\u00f1a\u2014Y deja de decir que esto es una actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se acerc\u00f3 un paso m\u00e1s, acortando la distancia hasta que sus rodillas rozaron las de ella. Su mirada era oscura, cargada de una honestidad que no conoc\u00eda de protocolos familiares.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 qu\u00e9 me pas\u00f3 en este viaje, Sof\u00eda \u2014confes\u00f3, y su voz baj\u00f3 un octavo, volvi\u00e9ndose m\u00e1s ronca\u2014No s\u00e9 en qu\u00e9 momento el fr\u00edo de la nieve hizo que necesitara tu calor de esta manera, o por qu\u00e9 verte en ese lago ayer cambi\u00f3 todo lo que cre\u00eda saber de nosotros. Pero si crees que lo que viste en las termas fue una mentira, es que no tienes ni idea de cu\u00e1nto me est\u00e1 costando no romper este juego ahora mismo. No estoy actuando; estoy intentando no perder la cabeza desde que entramos en esta caba\u00f1a.<\/p>\n<p>Sof\u00eda sinti\u00f3 un escalofr\u00edo que la recorri\u00f3 de arriba abajo. El cansancio emocional se quebr\u00f3 ante la confesi\u00f3n de que \u00e9l estaba tan perdido y sobrepasado como ella. La tristeza por la soledad que sent\u00eda se mezcl\u00f3 con un hambre nueva, una que hab\u00eda nacido entre caminatas por el hielo y silencios compartidos frente al fuego.<\/p>\n<p>En un impulso de rendici\u00f3n absoluta, Sof\u00eda solt\u00f3 un suspiro tembloroso y acort\u00f3 los \u00faltimos cent\u00edmetros que los separaban, buscando el refugio de sus brazos. Ya no era la t\u00eda protegiendo a un sobrino; era una mujer respondiendo a la intensidad de un hombre que la hac\u00eda sentir viva por primera vez en a\u00f1os.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n la recibi\u00f3 con una urgencia que le cort\u00f3 el aliento. Sus manos, todav\u00eda calientes por el agua de las termas, se cerraron sobre la espalda desnuda de Sof\u00eda, atray\u00e9ndola contra su pecho con una fuerza que buscaba borrar cualquier rastro de duda. El primer beso no fue lento; fue un choque desesperado de labios y lenguas, una explosi\u00f3n de todo lo que hab\u00edan estado reprimiendo desde la primera noche. Sof\u00eda enred\u00f3 sus dedos en el cabello h\u00famedo de Juli\u00e1n, soltando un gemido que se perdi\u00f3 en su boca, mientras sent\u00eda que el suelo desaparec\u00eda bajo sus pies.<\/p>\n<p>El beso no rompi\u00f3. Se transform\u00f3. La urgencia desesperada del primer contacto se fundi\u00f3 en una profundidad exploratoria. Juli\u00e1n la levant\u00f3 del suelo como si no pesara nada, y Sof\u00eda enrosc\u00f3 sus piernas alrededor de su cintura con una facilidad que la sobresalt\u00f3. Sus brazos se anclaron en su cuello, y \u00e9l la llev\u00f3 hacia la cama, sus pasos seguros y dominantes a pesar de que no se separaban sus labios.<\/p>\n<p>La dej\u00f3 caer suavemente sobre las mantas, pero \u00e9l no la sigui\u00f3 de inmediato. Se arrodill\u00f3 a los pies de la cama, sus ojos recorriendo su cuerpo con una lentitud que la hizo arder. Sus manos, que hab\u00edan estado en su espalda, ahora sub\u00edan por sus piernas, desde los tobillos hasta las rodillas, empuj\u00e1ndolas suavemente para abrirlas. La posici\u00f3n era de rendici\u00f3n total. La luz de la luna a trav\u00e9s del ventanal le dibujaba el contorno de su sexo, ya hinchado y oscuro por el deseo.<\/p>\n<p>\u2014Juli\u00e1n&#8230; \u2014susurr\u00f3 su nombre, no como una pregunta, sino como una confirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l no respondi\u00f3 con palabras. Baj\u00f3 la cabeza y el primer contacto de su lengua en su entrepierna fue una reverencia. No fue un ataque, sino un bautismo. La lamio desde la base hasta el cl\u00edtoris, un movimiento largo y lento que la hizo arquearse con un gemido largo y tembloroso. Sus manos, ahora con m\u00e1s libertad, se deslizaron bajo su espalda, deshaciendo el \u00fanico nudo que quedaba de su bikini. La tela se desliz\u00f3 y qued\u00f3 completamente desnuda bajo su mirada y su boca.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se aferr\u00f3 a sus caderas, sus dedos hundi\u00e9ndose en su carne, y comenz\u00f3 a devorarla en serio. Su boca era voraz, su lengua \u00e1gil y precisa. La chupaba, la mordisqueaba con los labios, introduc\u00eda la lengua tan profundo como pod\u00eda. Sof\u00eda perdi\u00f3 todo control. Sus caderas se mov\u00edan con un ritmo propio, grinding contra su cara, buscando m\u00e1s, siempre m\u00e1s. Un sonido h\u00famedo y obsceno llenaba la habitaci\u00f3n, mezclado con sus gemidos cada vez m\u00e1s agudos.<\/p>\n<p>\u2014Dios, s\u00ed&#8230; as\u00ed&#8230; \u2014sollozaba, sus manos aferradas a las s\u00e1banas\u2014No pares, te lo ruego&#8230;<\/p>\n<p>\u00c9l introdujo un dedo, luego dos. Sent\u00eda sus paredes apret\u00e1ndose, calientes y el\u00e1sticas. Los mov\u00eda al ritmo de su lengua, encontrando ese punto dentro de ella que hizo que sus ojos se giraran hacia atr\u00e1s. El orgasmo la golpe\u00f3 como una ola gigantesca. Un grito puro y salvaje escap\u00f3 de su garganta mientras su cuerpo se convulsionaba en un temblor incontrolable. \u00c9l no se detuvo, lami\u00e9ndola suavemente a trav\u00e9s de las contracciones, prolongando su placer hasta que se derriti\u00f3 sobre las s\u00e1banas, jadeante y temblando.<\/p>\n<p>Cuando finalmente subi\u00f3, su rostro brillaba por ella. Se quit\u00f3 el pantal\u00f3n del albornoz y su erecci\u00f3n, dura y poderosa, se liber\u00f3. La cabeza era de un color rojo oscuro, goteando anticipaci\u00f3n. Se coloc\u00f3 sobre ella, pero no entr\u00f3 de inmediato. Se apoy\u00f3 sobre los antebrazos a ambos lados de su cabeza y simplemente la mir\u00f3.<\/p>\n<p>Entonces, entr\u00f3. Fue lento, incre\u00edblemente lento. Se desliz\u00f3 hacia adentro cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, d\u00e1ndole tiempo a su cuerpo a estirarse, a acomodarlo. El estiramiento era intenso, una plenitud tan abrumadora que le arranc\u00f3 un sollozo. Cuando estuvo completamente dentro, ambos soltaron un largo y tembloroso suspiro. Era como si dos piezas rotas finalmente hubieran encontrado su lugar.<\/p>\n<p>El movimiento comenz\u00f3. No fue salvaje al principio. Fue profundo, r\u00edtmico, casi meditativo. Cada embestida era una pregunta, y cada respuesta de ella, un gemido, una afirmaci\u00f3n. Juli\u00e1n se mov\u00eda con una precisi\u00f3n brutal, golpeando ese punto dentro de ella que hac\u00eda que viera estrellas. Sus manos se enredaron, sus dedos se entrelazaron sobre la almohada.<\/p>\n<p>\u201cEn la mente de Juli\u00e1n:\u201d \u201cEs m\u00e1s perfecto de lo que imagin\u00e9. Aprieta, se mueve conmigo&#8230; Es un fuego que me consume. No quiero que esto termine nunca. Quiero vivir dentro de ella.\u201d<\/p>\n<p>El ritmo se aceler\u00f3. La necesidad se impuso a la paciencia. Los golpes se hicieron m\u00e1s fuertes, m\u00e1s profundos. La cama golpeaba la pared, marcando el comp\u00e1s de su uni\u00f3n. \u00c9l le bes\u00f3 la boca, una vez m\u00e1s, y esta vez el beso fue diferente. Era de posesi\u00f3n, de pertenencia.<\/p>\n<p>Sof\u00eda sinti\u00f3 que otra ola de placer se acercaba, m\u00e1s poderosa que la anterior. Desenvolvi\u00f3 sus manos de las de \u00e9l y las clav\u00f3 en su espalda, ara\u00f1\u00e1ndola, marc\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>\u2014M\u00edrame \u2014le susurr\u00f3 al o\u00eddo, repitiendo sus palabras de antes\u2014Vente conmigo, Juli\u00e1n. Vente conmigo ahora.<\/p>\n<p>\u00c9l la mir\u00f3 a los ojos, y en ese instante, todo explot\u00f3. El orgasmo de \u00e9l fue un rugido contra su cuello, una pulsaci\u00f3n caliente que la llen\u00f3 por completo. El de ella fue un grito silencioso, una convulsi\u00f3n que la dej\u00f3 sin aliento, ciega y sorda a todo lo que no fuera \u00e9l.<\/p>\n<p>Se derrumbaron sobre las mantas, un sudoroso y tembloroso enredo de extremidades. El silencio que sigui\u00f3 fue profundo, sagrado. El silencio que solo llega despu\u00e9s de haberlo entregado todo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64574\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64574\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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