{"id":64612,"date":"2026-02-22T00:12:59","date_gmt":"2026-02-21T23:12:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64612"},"modified":"2026-02-21T18:52:26","modified_gmt":"2026-02-21T17:52:26","slug":"capitana-de-latex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/capitana-de-latex\/","title":{"rendered":"Capitana de l\u00e1tex"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64612\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La luz rojiza de los motores de plasma se filtraba por los amplios ventanales curvos de la sala de mando, ba\u00f1ando todo en un resplandor c\u00e1lido y pulsante, como si la propia nave respirara. En el centro, reclinada en el sill\u00f3n de mando de cuero negro mate \u2014un asiento obscenamente grande y profundo pensado para largas traves\u00edas interestelares\u2014, estaba ella. Muy pocas personas conoc\u00edan su nombre verdadero; en los puertos espaciales m\u00e1s s\u00f3rdidos simplemente la llamaban \u00abla Capitana de L\u00e1tex\u00bb.<\/p>\n<p>Su catsuit parec\u00eda haber sido vertido sobre su piel en lugar de cosido, un l\u00e1tex de alta densidad, negro absoluto, con un brillo h\u00famedo y profundo que capturaba y devolv\u00eda la luz como petr\u00f3leo l\u00edquido. El material, grueso pero el\u00e1stico, se adher\u00eda tan perfectamente que marcaba cada curva, cada m\u00fasculo, cada pliegue de su cuerpo. Desde las puntas de las botas hasta la base del cuello no hab\u00eda ni un mil\u00edmetro de piel expuesta. Las botas alt\u00edsimas, con cordones plateados que cruzaban en zigzag perfecto, llegaban casi hasta la ingle, dejando rombos de l\u00e1tex tenso entre cada cruce. Una banda reflectante plateada abrazaba la parte superior de los muslos, se repet\u00eda en antebrazos, hombros y en el ancho cintur\u00f3n-cors\u00e9.<\/p>\n<p>El torso era pura provocaci\u00f3n fetichista, se empujaban sus pechos hacia arriba y hacia afuera, convirti\u00e9ndolos en dos globos brillantes y perfectos. La cremallera industrial plateada, gruesa y pesada, bajaba en ese momento hasta la mitad del estern\u00f3n, dejando a la vista un profundo valle de piel bronceada y el borde superior de un sujetador-cors\u00e9 de l\u00e1tex a\u00fan m\u00e1s apretado debajo. Las mangas terminaban en guantes de \u00f3pera que le cubr\u00edan hasta la mitad del b\u00edceps; solo un delgado anillo de piel quedaba visible entre el guante y la hombrera.<\/p>\n<p>El cuello alto de cinco cent\u00edmetros se cerraba con tres broches magn\u00e9ticos plateados. Su cabello casta\u00f1o oscuro, casi negro, iba recogido en una coleta alta y tirante que dejaba expuesta la nuca. El maquillaje era puro dominio: ojos negros ahumados, pesta\u00f1as largas, labios de rojo burdeos oscuro que brillaban como sangre fresca.<\/p>\n<p>Ella gir\u00f3 lentamente el sill\u00f3n hacia la puerta. Las luces del corredor se encendieron al detectar movimiento y la ba\u00f1aron desde atr\u00e1s, convirtiendo su silueta en un contorno iridiscente. Cruz\u00f3 las piernas con deliberada lentitud. El l\u00e1tex cruji\u00f3 h\u00famedo, caro, obsceno. El sonido reverber\u00f3 en la sala silenciosa y ella sinti\u00f3 c\u00f3mo ese simple roce le humedec\u00eda la entrepierna dentro del traje. Entr\u00f3 un tripulante, ojos clavados en el suelo, voz temblorosa al informar del estado de la nave y la pr\u00f3xima misi\u00f3n. Nunca la miraba a los ojos. Con un gesto de su mano enguantada lo despach\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando qued\u00f3 sola, suspir\u00f3 profundamente.\u2014Otra noche m\u00e1s\u2026 \u2014murmur\u00f3, mientras sus dedos enguantados recorr\u00edan el borde de la cremallera abierta\u2014. Otra patrulla, otro sector vac\u00edo, otro mont\u00f3n de contrabandistas que no se atreven ni a mirarme.- Se mordi\u00f3 el labio inferior, dejando una marca perfecta en el pintalabios. \u2014Estoy harta de miradas cobardes\u2026 de hombres y mujeres que se mojan o se empalman solo con el roce de un guante m\u00edo en su brazo. Quiero a alguien que entienda. Alguien que no tiemble, que se atreva a tocarme\u2026 que me quite el control.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 hacia adelante. La cremallera baj\u00f3 otros cinco cent\u00edmetros por inercia, dejando ver m\u00e1s piel y el inicio del sujetador interior. Su voz baj\u00f3 a un ronroneo cargado de hambre\u2014Quiero a alguien que me d\u00e9 placer sin que yo tenga que orden\u00e1rselo. Alguien que entienda que este traje es la jaula m\u00e1s deliciosa que yo misma me pongo cada d\u00eda\u2026 y que solo abrir\u00e9 cuando encuentre al fetichista correcto. Al que me haga pasar de Capitana intocable a puta sumisa en segundos.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3, alt\u00edsima sobre las botas. Camin\u00f3 hasta el ventanal panor\u00e1mico y apoy\u00f3 la palma enguantada en el cristal. Su reflejo la mir\u00f3, era una diosa de negro brillante contra el vac\u00edo estrellado.<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 el mensaje que hab\u00eda esperado hace semanas. Una voz grave, distorsionada, pero firme, le comunico lo que deseaba escuchar, finaliz\u00f3 el mensaje &#8211; entiendo exactamente lo que necesitas, Capitana, ven a buscarme. Ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas, se encontraba en su nave personal para un descenso discreto en un planeta tipo M casi olvidado. Aterriz\u00f3 al amanecer en un claro rodeado de pinos oscuros. El aire ol\u00eda a resina, tierra h\u00fameda y petricor. Hab\u00eda llovido toda la noche. Camin\u00f3 con paso firme por el sendero de grava; cada crujido de sus botas contra las piedras le enviaba una descarga directa al cl\u00edtoris. Lleg\u00f3 al borde de un pueblo abandonado. Frente a una iglesia peque\u00f1a de madera blanca y amarilla desva\u00edda, inm\u00f3vil como una estatua profana, estaba \u00e9l esperando.<\/p>\n<p>El hombre llevaba un gimp-suit completo de l\u00e1tex negro espejo, tan brillante que parec\u00eda mojado. El material era a\u00fan m\u00e1s grueso que el de ella, sin una sola costura visible. Cubr\u00eda absolutamente todo, botas altas, piernas que marcaban cada m\u00fasculo, torso ancho y cintura contenida. La capucha integrada era una m\u00e1scara sin rostro, con lentes negros polarizados integrados, dos peque\u00f1os orificios nasales y una cremallera horizontal en la boca, cerrada. Guantes fusionados con las mangas. Una cremallera larga bajaba por su entrepierna. El traje brillaba tanto que reflejaba el cielo entero distorsionado.<\/p>\n<p>Ella se detuvo a cinco metros. El coraz\u00f3n le golpeaba contra el cors\u00e9 de l\u00e1tex. Por primera vez en a\u00f1os sinti\u00f3 aut\u00e9ntico v\u00e9rtigo\u2026 y una excitaci\u00f3n tan intensa que el l\u00e1tex entre sus piernas se volvi\u00f3 resbaladizo de sus propios jugos. \u00c9l gir\u00f3 la cabeza lentamente. El sol rebot\u00f3 en la m\u00e1scara. Sin decir nada, se\u00f1al\u00f3 el suelo frente a \u00e9l. Ella, la Capitana que hac\u00eda temblar a toda una tripulaci\u00f3n con solo entrar en una sala, sinti\u00f3 que las rodillas se le aflojaban. Y se arrodill\u00f3 y baj\u00f3 la mirada. El simple acto de rendici\u00f3n le provoc\u00f3 un espasmo de placer tan fuerte que tuvo que morderse el labio para no gemir.<\/p>\n<p>\u00c9l se acerc\u00f3. Coloc\u00f3 la punta de su bota contra el pecho de ella, justo entre los paneles que empujaban sus senos. Presion\u00f3. No fuerte. Solo lo suficiente para recordarle qui\u00e9n mandaba ahora. Ella jade\u00f3. El l\u00e1tex cruji\u00f3. Sinti\u00f3 c\u00f3mo sus pezones se endurec\u00edan dolorosamente contra el interior del traje. \u00c9l se agach\u00f3. Abri\u00f3 la cremallera de su boca. Inclin\u00f3 la cabeza enmascarada y roz\u00f3 los labios pintados de ella con el borde caliente de l\u00e1tex. No fue un beso. Fue una invasi\u00f3n. La lengua de \u00e9l empuj\u00f3 contra la de ella a trav\u00e9s del hueco, h\u00fameda, exigente, sabore\u00e1ndola como si ya fuera suya.<\/p>\n<p>Ella gimi\u00f3 contra el material, las manos subiendo instintivamente a palpar el torso de \u00e9l, l\u00e1tex caliente, tenso, vivo, que ol\u00eda a goma, sudor y poder. Se besaron con violencia contenida. Lenguas chocando con l\u00e1tex, dientes rozando cremalleras, respiraciones atrapadas.<\/p>\n<p>\u00c9l la levant\u00f3 como si no pesara nada, la empuj\u00f3 y la llevo dentro de una casa del pueblo abandonado. El sol calent\u00f3 los dos trajes hasta que el olor a l\u00e1tex caliente y excitaci\u00f3n llen\u00f3 el aire. Con un tir\u00f3n brusco baj\u00f3 la cremallera central de ella hasta el ombligo. Debajo apareci\u00f3 el sujetador de l\u00e1tex negro que apenas conten\u00eda sus pechos. \u00c9l lo abri\u00f3 de un solo movimiento. Los senos de ella saltaron libres, pesados, pezones duros como piedras. \u00c9l los tom\u00f3 entre sus dedos enguantados y los pellizc\u00f3 fuerte, gir\u00e1ndolos. Ella arque\u00f3 la espalda y grit\u00f3 de placer. La gir\u00f3 de cara a la pared, le levant\u00f3 una pierna enguantada y la apoy\u00f3 contra la madera.<\/p>\n<p>La otra mano baj\u00f3 la cremallera trasera del traje de ella hasta la mitad de las nalgas, dejando expuesta su co\u00f1o hinchado, brillante de jugos, y el ano apretado. Luego abri\u00f3 su propia cremallera entrepierna. De all\u00ed surgi\u00f3 su polla enfundada en un grueso cond\u00f3n de l\u00e1tex negro con varios anillos gruesos y protuberancias que promet\u00edan destrozarla de placer. No hubo pre\u00e1mbulos. Entr\u00f3 en ella de un solo empuj\u00f3n brutal, hasta el fondo.<\/p>\n<p>El l\u00e1tex de ambos se roz\u00f3, chirri\u00f3, se peg\u00f3 por el calor y los fluidos. Ella grit\u00f3, pero no de dolor: de rendici\u00f3n absoluta, de alivio, de \u00e9xtasis. \u2014\u00a1S\u00ed\u00ed\u00ed\u00ed! \u2014aull\u00f3\u2014. \u00a1Por fin\u2026! Cada embestida era profunda, salvaje. Los anillos de l\u00e1tex de la polla de \u00e9l rozaban cada punto sensible dentro de ella, estir\u00e1ndola, llen\u00e1ndola, marc\u00e1ndola.<\/p>\n<p>El sonido era obsceno, de l\u00e1tex contra l\u00e1tex, carne mojada, cremalleras tintineando, botas crujiendo contra la tierra. El olor a goma caliente, sudor y sexo era embriagador. Mientras la follaba sin piedad, \u00e9l gru\u00f1\u00f3 contra su oreja a trav\u00e9s de la m\u00e1scara\u2014Dilo.<\/p>\n<p>Ella temblaba, piernas flojas, co\u00f1o contray\u00e9ndose alrededor de la gruesa verga enfundada.\u2014Soy tuya\u2026 \u2014solloz\u00f3\u2014. Dom\u00edname\u2026 r\u00f3mpeme\u2026 por favor\u2026\u00c9l aceler\u00f3. Una mano enguantada subi\u00f3 a su garganta y apret\u00f3 justo lo suficiente para que la respiraci\u00f3n se volviera deliciosamente limitada. La otra baj\u00f3 entre sus cuerpos, dedos enguantados frotando su cl\u00edtoris hinchado en c\u00edrculos duros, implacables.<\/p>\n<p>La Capitana de L\u00e1tex \u2014la mujer que hab\u00eda dominado naves enteras\u2014 se deshizo en segundos. El orgasmo la atraves\u00f3 como una descarga el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Sus m\u00fasculos internos se contrajeron violentamente alrededor de la polla enfundada, orde\u00f1\u00e1ndola. Un chorro caliente sali\u00f3 de ella, empapando ambos trajes, corriendo por sus muslos dentro del l\u00e1tex. Grit\u00f3 tan fuerte que su voz reson\u00f3 entre las torres de la iglesia.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l no par\u00f3. Sigui\u00f3 foll\u00e1ndola a trav\u00e9s del orgasmo, prolong\u00e1ndolo, convirti\u00e9ndolo en algo casi doloroso de tan intenso. Ella lloraba de placer, el maquillaje corrido, los labios hinchados, el l\u00e1tex de su traje brillando con sudor y fluidos.\u2014Nunca m\u00e1s decidir\u00e1s \u2014le gru\u00f1\u00f3 \u00e9l\u2014. Este traje solo se abrir\u00e1 cuando yo lo diga. Tu co\u00f1o, tu boca, tu culo\u2026 todo m\u00edo.<\/p>\n<p>Ella, a\u00fan convulsionando, susurr\u00f3 exhausta pero feliz\u2014Nunca\u2026 Nunca m\u00e1s decidir\u00e9. \u00dasame. R\u00f3mpeme. Hazme tu puta de l\u00e1tex.<\/p>\n<p>\u00c9l la sigui\u00f3 segundos despu\u00e9s, apret\u00e1ndola contra la pared, llen\u00e1ndola con chorros calientes que ella sinti\u00f3 incluso a trav\u00e9s del l\u00e1tex. Los dos trajes quedaron fundidos en una sola masa negra y brillante, temblando juntos.<\/p>\n<p>Permanecieron as\u00ed un largo rato, respiraciones sincronizadas tras m\u00e1scaras y cuellos altos, el l\u00e1tex crujiendo suavemente con cada inhalaci\u00f3n \u2014 Ahora eres m\u00eda \u2014dijo \u00e9l con voz grave\u2014. Y este traje\u2026 nunca volver\u00e1 a abrirse sin mi permiso.<\/p>\n<p>Ella, aun temblando, apoy\u00f3 la frente contra la madera caliente. Por primera vez en a\u00f1os se sent\u00eda completa. Hab\u00eda pasado de ser la due\u00f1a absoluta de todo a ser propiedad absoluta de alguien\u2026 y el cambio era el placer m\u00e1s intenso que hab\u00eda experimentado jam\u00e1s. \u2014Nunca \u2014repiti\u00f3 ella, en paz.<\/p>\n<p>Dos figuras de negro absoluto, fundidas en una sola silueta brillante, caminaron de vuelta entre los pinos hacia la nave. En el aire solo qued\u00f3 el eco del l\u00e1tex crujiendo al enfriarse\u2026 y la promesa de noches mucho m\u00e1s largas, mucho m\u00e1s oscuras y mucho m\u00e1s intensas.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64612\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64612\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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