{"id":64644,"date":"2026-02-23T00:17:38","date_gmt":"2026-02-22T23:17:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64644"},"modified":"2026-02-22T20:08:20","modified_gmt":"2026-02-22T19:08:20","slug":"enfermera-reprimida-y-vigilante-osado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enfermera-reprimida-y-vigilante-osado\/","title":{"rendered":"Enfermera reprimida y vigilante osado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64644\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">44<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El reloj marcaba las once cuando Carla firm\u00f3 el \u00faltimo parte m\u00e9dico. El hospital, a esa hora, parec\u00eda suspendido en una calma artificial, jodidamente excitante, como si contuviera la respiraci\u00f3n. Tres semanas llevaba en el turno nocturno. Tres semanas sin coincidir con Marcos m\u00e1s que en silencios y puertas cerr\u00e1ndose. \u00c9l sal\u00eda a las siete. Ella regresaba a las ocho. Y cuando por fin compart\u00edan cama, la distancia era peor que la ausencia: Marcos la tocaba como quien cumple una obligaci\u00f3n, verga chiquita y floja entrando y saliendo como un pist\u00f3n defectuoso en menos de tres minutos. Despu\u00e9s, el beso distra\u00eddo en la frente, la frase vac\u00eda\u2014&#8221;Te quiero, mi amor&#8221;\u2014y la espalda d\u00e1ndole la espalda.<\/p>\n<p>Carla se quedaba mirando el techo, con el co\u00f1o palpitante, mojado y vac\u00edo, sinti\u00e9ndose como una puta insatisfecha que solo sirve para pajear a un in\u00fatil. Necesitaba una verga de verdad, una que la partiera en dos.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando not\u00f3 a Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>El nuevo vigilante ten\u00eda cincuenta y cinco a\u00f1os, canoso, hombros anchos como un toro, y entre las enfermeras corr\u00eda el rumor: era un exhibicionista de campeonato, de esos machos veteranos que saben lo que traen en los pantalones.<\/p>\n<p>La primera vez fue en la cafeter\u00eda, cerca de las tres de la ma\u00f1ana. Carla sosten\u00eda su caf\u00e9, muerta de sue\u00f1o. \u00c9l entr\u00f3 sin prisa, y al pasar junto a su mesa, la mir\u00f3 con una evaluaci\u00f3n deliberada: recorri\u00f3 sus tetas, la cintura, los muslos. Al inclinarse para dejar su termo, la chaqueta se abri\u00f3 y ah\u00ed estaba: un bulto monstruoso marc\u00e1ndose en el pantal\u00f3n, semiempalmado.<\/p>\n<p>Carla sinti\u00f3 que se ruborizaba violentamente. Qu\u00e9 imb\u00e9cil, pens\u00f3, indignada. Qu\u00e9 manera m\u00e1s burda de&#8230; Pero el aire se volvi\u00f3 denso, y sinti\u00f3 los pezones endurecerse contra su voluntad, una traici\u00f3n corporal que la enfureci\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Noche tranquila, enfermera \u2014gru\u00f1\u00f3 \u00e9l, con voz de tabaco.<\/p>\n<p>Carla asinti\u00f3, mirando al frente, neg\u00e1ndose a darle la satisfacci\u00f3n de su verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>\u2014Por ahora.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n sostuvo su mirada un segundo m\u00e1s de lo necesario.<\/p>\n<p>\u2014Eso es bueno. Aunque aqu\u00ed la calma es una puta trampa. Da tiempo de sobra para imaginarte chup\u00e1ndomela hasta que te ahogues.<\/p>\n<p>Carla sinti\u00f3 que el caf\u00e9 se le atragantaba. Abri\u00f3 los ojos, incr\u00e9dula. \u00bfAcaba de decirme&#8230;? Un calor furioso subi\u00f3 a sus mejillas. Deber\u00eda haberle arrojado el l\u00edquido a la cara, deber\u00eda haberlo denunciado con la supervisora. Pero se qued\u00f3 quieta, paralizada, sintiendo c\u00f3mo se le mojaba la tanguita a pesar suyo, a pesar del insulto, a pesar de que la parte racional de su cerebro gritaba cabr\u00f3n mis\u00f3gino mientras su sexo palpitaba en silencio.<\/p>\n<p>En los d\u00edas siguientes, lo busc\u00f3 para odiarlo. Lo espiaba por las ventanas con la excusa de vigilarlo, de confirmar que era un cerdo. Pero sus rondas coincid\u00edan con sus pausas, y cuando la miraba, ella bajaba los ojos sinti\u00e9ndose expuesta, avergonzada de que \u00e9l supiera que se hab\u00eda quedado con las palabras en la cabeza toda la noche.<\/p>\n<p>La segunda vez fue en Traumatolog\u00eda. Carla llevaba una bandeja con medicamentos. \u00c9l ven\u00eda en direcci\u00f3n contraria y no se apart\u00f3. Se plant\u00f3 ah\u00ed, oblig\u00e1ndola a parar.<\/p>\n<p>\u2014Carla, \u00bfverdad? \u2014dijo, sabiendo perfectamente qui\u00e9n era.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014susurr\u00f3 ella, con la bandeja temblando.<\/p>\n<p>\u2014Ram\u00f3n. Un placer formal. Dicen que eres de las que curan con las manos&#8230; y con m\u00e1s.<\/p>\n<p>Su mirada baj\u00f3 descaradamente al escote. Carla apret\u00f3 los dientes. Qu\u00e9 ordinario, pens\u00f3, furiosa. Pero esa misma furia se confundi\u00f3 con calor cuando record\u00f3 la llamada frustrada con Marcos de hac\u00eda una hora: &#8220;Estoy cansado, ma\u00f1ana follamos&#8221;. La indignaci\u00f3n se torci\u00f3 en algo amargo y h\u00famedo entre sus piernas.<\/p>\n<p>\u2014Tengo que seguir \u2014dijo, intentando sonar severa, pero sali\u00f3 como un gemido.<\/p>\n<p>\u2014Claro, putita \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, y al pasar, su mano roz\u00f3 la de ella.<\/p>\n<p>El contacto fue el\u00e9ctrico. Carla se apart\u00f3 como si la quemara, sintiendo el insulto \u201cputita\u201d grabado en la piel. Camin\u00f3 deprisa hacia la enfermer\u00eda, con el coraz\u00f3n desbocado, indignada consigo misma. \u00bfPor qu\u00e9 no lo he mandado a la mierda? Se encerr\u00f3 en el ba\u00f1o, temblando, y al bajarse las bragas para orinar, las encontr\u00f3 empapadas. Se mir\u00f3 en el espejo: las mejillas encendidas, los ojos brillantes de una verg\u00fcenza que la excitaba m\u00e1s que cualquier tacto de Marcos.<\/p>\n<p>Una madrugada muerta como la polla de su esposo, baj\u00f3 a la sala de descanso del s\u00f3tano. Necesitaba alejarse del ruido de sus propios pensamientos. Se tir\u00f3 en el sof\u00e1 gastado, sac\u00f3 el m\u00f3vil: foto con Marcos en la playa. Lo amo, pens\u00f3, culpable. Es bueno conmigo. Pero la imagen no lograba borrar la crudeza de Ram\u00f3n, esas palabras que la hac\u00edan sentir barata y, parad\u00f3jicamente, deseada por primera vez en a\u00f1os.<\/p>\n<p>Un crujido. Ram\u00f3n en la puerta, apoyado, sonriendo como un depredador.<\/p>\n<p>\u2014Pens\u00e9 que era un ladr\u00f3n. Pero solo la enfermera m\u00e1s puta del turno, escondida para pajearse.<\/p>\n<p>Carla se incorpor\u00f3, indignada, con el rostro ardiendo.<\/p>\n<p>\u2014No me escondo. Descanso \u2014replic\u00f3, pero su voz sali\u00f3 temblorosa, sin autoridad.<\/p>\n<p>\u00c9l se sent\u00f3 frente a ella, piernas abiertas, la mirada recorri\u00e9ndola como si ya la tuviera desnuda.<\/p>\n<p>\u2014Claro. Pero el verdadero descanso es correrte como una cerda. \u00bfTu cornudo no te da ni eso?<\/p>\n<p>\u2014Mi marido no es asunto suyo \u2014espet\u00f3 ella, con un destello de ira genuina que la sorprendi\u00f3 a s\u00ed misma\u2014. Y no me hable as\u00ed. No soy una&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUna qu\u00e9? \u2014la interrumpi\u00f3, sorbiendo caf\u00e9\u2014. \u00bfUna puta? Pero si llevas tres semanas moj\u00e1ndote cada vez que paso. Tu maridito debe ser un flojo de cojones. Dejar suelta a una hembra como t\u00fa, con el co\u00f1o pidiendo verga a gritos por las noches.<\/p>\n<p>Carla sinti\u00f3 que los ojos se le llenaban de l\u00e1grimas de humillaci\u00f3n. Cruz\u00f3 las piernas con fuerza, sinti\u00e9ndose expuesta, vulnerable, barata. Es un cerdo, pens\u00f3, furiosa. Un machista de mierda. Pero al mismo tiempo, la crudeza de sus palabras \u2014co\u00f1o pidiendo verga\u2014 golpeaba directamente en su frustraci\u00f3n, d\u00e1ndole nombre a lo que ella no se atrev\u00eda a admitir. Apret\u00f3 los muslos, no solo para ocultar la humedad, sino para contener el dolor de la excitaci\u00f3n que la estaba traicionando.<\/p>\n<p>\u2014Conf\u00eda en m\u00ed \u2014dijo, pero son\u00f3 a s\u00faplica.<\/p>\n<p>\u2014No es confianza. Es estupidez \u2014solt\u00f3 \u00e9l, acerc\u00e1ndose m\u00e1s\u2014. Yo no dormir\u00eda pensando en c\u00f3mo te follar\u00eda aqu\u00ed mismo, hasta que grites mi nombre.<\/p>\n<p>\u2014No es profesional \u2014balbuce\u00f3 ella, pero sus ojos bajaron traicioneramente a su entrepierna: la polla estaba dura, marcando un tubo enorme, obsceno.<\/p>\n<p>\u2014Profesional una mierda. Son las cuatro, en el s\u00f3tano. Aqu\u00ed solo queda tu co\u00f1o chorreando y mi verga queriendo partirte.<\/p>\n<p>\u2014Tengo que irme \u2014dijo, saltando, pero Ram\u00f3n la agarr\u00f3 del brazo. No fuerte, pero firme.<\/p>\n<p>\u2014Oportunidades como esta no vuelven, zorra. Y tu puerta est\u00e1 abierta de noche.<\/p>\n<p>Carla corri\u00f3 al pasillo, jadeando, con los ojos llorosos de rabia y verg\u00fcenza. Se apoy\u00f3 en la pared, toc\u00e1ndose las bragas: empapadas, el co\u00f1o ardiendo. \u00bfQu\u00e9 me pasa? se pregunt\u00f3, horrorizada y excitada a partes iguales. Soy una enfermera, una mujer casada, no una&#8230; Pero la palabra zorra resonaba en su cabeza con una carga er\u00f3tica que no pod\u00eda negar.<\/p>\n<p>Una hora despu\u00e9s, baj\u00f3 &#8220;casualmente&#8221; al s\u00f3tano. No sab\u00eda por qu\u00e9. O s\u00ed lo sab\u00eda, y eso la avergonzaba m\u00e1s. \u00c9l ya estaba ah\u00ed, pantal\u00f3n desabrochado, verga en mano: un monstruo de 22 cm, grueso, venoso.<\/p>\n<p>\u2014Sab\u00eda que volver\u00edas, putita \u2014gru\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>Carla se qued\u00f3 en la puerta, paralizada. Quer\u00eda salir corriendo. Quer\u00eda que la respetara. Pero sus piernas no obedecieron. Cay\u00f3 de rodillas, no con entusiasmo, sino con una especie de rendici\u00f3n aturdida, como si observara a otra mujer desde fuera. Abri\u00f3 la boca y la devor\u00f3, saboreando el presemen salado, mientras Ram\u00f3n la agarraba del pelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Chupa, zorra! Mira c\u00f3mo te la trago hasta las anginas.<\/p>\n<p>Ella tosi\u00f3, babe\u00f3, y por un instante quiso morderlo, quiero golpearlo por hablarle as\u00ed, por reducirla a eso. Pero en lugar de eso, gimi\u00f3 alrededor de su polla, avergonzada de lo bien que le sent\u00eda ser usada as\u00ed, sin contemplaciones.<\/p>\n<p>La levant\u00f3, rasg\u00f3 su uniforme. Tetas grandes, pezones oscuros duros.<\/p>\n<p>\u2014Mira este chochito traidor, mojado por un viejo \u2014gru\u00f1\u00f3, meti\u00e9ndole dos dedos, luego tres.<\/p>\n<p>Carla arque\u00f3 la espalda, llorando de verg\u00fcenza y placer.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aaaahhh, Ram\u00f3n, me corro! \u2014grit\u00f3, y el orgasmo la tom\u00f3 con la fuerza de una confesi\u00f3n forzada.<\/p>\n<p>La puso en el sof\u00e1, en cuatro. Le abri\u00f3 el culo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Joder, qu\u00e9 apretada est\u00e1s, puta! Tu maridito no te estira ni la mitad.<\/p>\n<p>Carla escondi\u00f3 el rostro en el coj\u00edn, humillada por la comparaci\u00f3n, excitada por la crudeza. Quer\u00eda que se callara, quer\u00eda que no parara de hablar as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1F\u00f3llame m\u00e1s duro, cabr\u00f3n! \u2014grit\u00f3, y se sorprendi\u00f3 a s\u00ed misma usando esa palabra, rompiendo su propia compostura\u2014. \u00a1Rompe mi co\u00f1o de cornuda!<\/p>\n<p>La gir\u00f3, misionero. Piernas en hombros, verga hurgando el \u00fatero.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me vengo, me vengo en tu poll\u00f3n! \u2014chill\u00f3, sin control, sin dignidad.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n rugi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Toma mi leche, puta! Ll\u00e9name el co\u00f1o para tu marido.<\/p>\n<p>Cuando los chorros calientes inundaron su interior, Carla se sinti\u00f3 llena y vac\u00eda a la vez, usada y completa. Se derrumbaron, sudados. Ella mir\u00f3 el techo, con el co\u00f1o palpitante, rebosando semen, y por primera vez en a\u00f1os, sinti\u00f3 que alguien la hab\u00eda visto realmente, aunque fuera para degradarla. Y en esa degradaci\u00f3n, extra\u00f1amente, hab\u00eda encontrado una especie de terrible reconocimiento.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n la mir\u00f3, sin ternura, pero con posesi\u00f3n total.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana mismo, putita \u2014dijo, ajust\u00e1ndose el pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>Carla no respondi\u00f3. Se qued\u00f3 en el sof\u00e1, con las piernas abiertas, sintiendo c\u00f3mo la leche sal\u00eda de ella, avergonzada de s\u00ed misma, avergonzada de que ya estuviera contando las horas para la siguiente ronda.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64644\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64644\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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Quer\u00eda que se callara, quer\u00eda que no parara de hablar as\u00ed. \u2014\u00a1F\u00f3llame m\u00e1s duro, cabr\u00f3n! \u2014grit\u00f3, y se sorprendi\u00f3 a s\u00ed misma usando esa palabra, rompiendo su propia compostura\u2014. \u00a1Rompe mi<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64644\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64644\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32647,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64644","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":13353,"today_views":11},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32647"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64644"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64644\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64646,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64644\/revisions\/64646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}