{"id":64677,"date":"2026-02-26T00:04:53","date_gmt":"2026-02-25T23:04:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64677"},"modified":"2026-02-24T21:44:29","modified_gmt":"2026-02-24T20:44:29","slug":"mi-hermano-nos-folla-a-mi-prima-y-a-mi-por-delante-y-por-detras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-hermano-nos-folla-a-mi-prima-y-a-mi-por-delante-y-por-detras\/","title":{"rendered":"Mi hermano nos folla a mi prima y a m\u00ed por delante y por detr\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64677\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">314<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><div style=\"text-indent: 1px;line-height: 1.4 !important;text-align: justify\">Este relato ha sido grabado en audio para que cualquiera lo disfrute, especialmente personas con visibilidad reducida o nula.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Grabarlo y editarlo supone mucho trabajo, por esto me gustar\u00eda conocer tu opini\u00f3n y si te resulta \u00fatil.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 21px;font-family: arial, helvetica, sans-serif\"><strong><span style=\"color: #8c0101\"><span style=\"font-size: 18px\">Esc\u00fachalo narrado por su autora<\/span><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<div style=\"margin: -25px 0 20px\">\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-64677-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Mi-hermano-nos-folla-a-mi-prima-y-a-mi.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Mi-hermano-nos-folla-a-mi-prima-y-a-mi.mp3\">https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Mi-hermano-nos-folla-a-mi-prima-y-a-mi.mp3<\/a><\/audio>\n<\/div>\n<h3><strong>Relato<\/strong><\/h3>\n<p>El \u00faltimo d\u00eda de agosto, la llegada de nuestra prima Guadalupe desde Veracruz fue como arrojar gasolina a un fuego latente. Es cien por cien mexicana, y viene cada verano para instalarse en nuestra casa como un torbellino de risas y recuerdos. Pero este verano de 2024 no es como los anteriores. Lupe, hija de la hermana mayor de nuestra madre, ha cambiado. Y ese cambio, sutil pero demoledor, desgarr\u00f3 el tejido de nuestra rutina, dejando al descubierto un abismo de deseo prohibido, desatando una tormenta que mi hermano \u00c1lex y yo no vimos venir.<\/p>\n<p>Cuando regresamos a casa aquella tarde, la encontramos en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, charlando con nuestros padres, con una sonrisa que parec\u00eda guardar un secreto. Al levantarse para saludarnos, el tiempo se detuvo. La Lupe de siempre, con sus gafas grandes y su ropa holgada, hab\u00eda desaparecido. En su lugar estaba una mujer que cortaba el aliento. Su cuerpo esculpido se mov\u00eda con una elegancia natural, con curvas afiladas, caderas que ondulaban con cada paso, y pechos llenos que tensaban la tela de su vestido ligero. Su cabello rebelde le ca\u00eda por hombros y espalda como una caricia constante, y sus ojos, libres de las gafas que antes los ocultaban, eran pozos oscuros que invitaban a perderse.<\/p>\n<p>\u00c1lex y yo cruzamos una mirada. Nuestras respiraciones se entrecortaron, traicionando el hambre que nos devoraba por dentro. No era \u00fanicamente su belleza f\u00edsica; era la electricidad que emanaba de ella, un magnetismo que despertaba fantas\u00edas largamente reprimidas, aquellas que nunca se pronuncian en voz alta. \u00c1lex, con su descaro habitual, la recorri\u00f3 con los ojos como quien desnuda una presa. Yo, que siempre me hab\u00eda cre\u00eddo inmune a tales tentaciones, sent\u00ed un calor l\u00edquido deslizarse por mi vientre, un deseo que me oblig\u00f3 a cuestionar lo que cre\u00eda saber de m\u00ed misma.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, el calor ya era opresivo cuando entr\u00e9 en el dormitorio de \u00c1lex, buscando nuestra costumbre secreta. Desde principios del verano, tras aquel viaje a Veracruz, hab\u00edamos cruzado la l\u00ednea prohibida. Lo que comenz\u00f3 como un juego en la oscuridad de una noche mexicana se hab\u00eda convertido en un ritual matutino: aprovech\u00e1bamos la ausencia de nuestros padres para entregarnos el uno al otro y joder con la urgencia de los condenados. Pero esa ma\u00f1ana lo hall\u00e9 junto a la ventana, en ropa interior, la mano movi\u00e9ndose en un ritmo que no dejaba lugar a dudas.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 sin hacer ruido. Al mirar por encima de su hombro, lo comprend\u00ed todo. Lupe estaba en el jard\u00edn, junto a la piscina, tendida al sol con un bikini tan escaso que resultaba una provocaci\u00f3n. Su piel tostada brillaba; los pechos, grandes y redondos, se alzaban con cada respiraci\u00f3n; las caderas se curvaban en una promesa muda. \u00c1lex, perdido en aquella visi\u00f3n, se abandonaba a su propio deseo.<\/p>\n<p>\u2014Eres un cochino \u2014le susurr\u00e9 al o\u00eddo, con una risa contenida.<\/p>\n<p>\u00c9l dio un respingo, retirando la mano con gesto culpable.<\/p>\n<p>\u2014Mira qui\u00e9n habla \u2014replic\u00f3, gir\u00e1ndose hacia m\u00ed con una sonrisa afilada\u2014. La que se abre de piernas para su hermano cada ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Me bes\u00f3 con una violencia nueva, y supe que Lupe hab\u00eda encendido en \u00e9l algo m\u00e1s profundo. Tambi\u00e9n en m\u00ed. Palp\u00e9 su sexo, r\u00edgido como nunca antes, y no pude evitar la burla.<\/p>\n<p>\u2014Vaya con mi perverso hermanito. Hoy est\u00e1s m\u00e1s inspirado que de costumbre.<\/p>\n<p>Sus ojos ard\u00edan. Sus manos se cerraron en mis caderas con firmeza.<\/p>\n<p>\u2014De buena gana os follar\u00eda a las dos al mismo tiempo ahora mismo \u2014dijo sin vacilar, y a\u00f1adi\u00f3, mirando hacia la ventana\u2014: No veas el culo y las tetas que tiene esa zorra.<\/p>\n<p>Volv\u00ed los ojos hacia Lupe. \u00c0lex no exageraba. Sus pechos generosos y perfectos hac\u00edan que los m\u00edos \u2014menudos, firmes, que \u00e9l comparaba con dos medios cocos\u2014 parecieran casi infantiles. Su trasero, m\u00e1s pleno que el m\u00edo, se elevaba con una arrogancia natural. Sin embargo, en lugar de celos, sent\u00ed que algo se encend\u00eda en mi interior: una idea, un deseo, una fantas\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n os follar\u00eda a los dos \u2014dije, acarici\u00e1ndolo con m\u00e1s intenci\u00f3n\u2014. Lamentablemente, por ahora nos tenemos el uno al otro.<\/p>\n<p>Sin darme tiempo a respirar, me gir\u00f3. Qued\u00e9 apoyada en la ventana, expuesta. Tir\u00f3 de mis bragas hasta las rodillas. Con voz baja, casi un juramento, murmur\u00f3 al o\u00eddo:<\/p>\n<p>\u2014Te voy a follar como si os lo hiciera a las dos.<\/p>\n<p>Me penetr\u00f3 desde atr\u00e1s con una fuerza que me arranc\u00f3 un gemido sordo. Est\u00e1bamos de pie, los ojos fijos en Lupe, que segu\u00eda ajena a nuestra mirada, tendida como una ofrenda al sol. Cada embestida de \u00c1lex era un desaf\u00edo doble: me pose\u00eda a m\u00ed, y al mismo tiempo la pose\u00eda a ella en su imaginaci\u00f3n. El placer me nublaba, pero entre jadeos logr\u00e9 proponer que ten\u00edamos que tentarla.<\/p>\n<p>\u00c9l aceler\u00f3 el ritmo, su aliento caliente contra mi nuca, susurrando en mi o\u00eddo que quer\u00eda tenerla a cuatro patas y darle por el culo, intuyendo que le gustar\u00eda tanto como a m\u00ed.<\/p>\n<p>El orgasmo me atraves\u00f3 como un rayo que parte un \u00e1rbol en dos, dej\u00e1ndome temblorosa, las piernas flojas, un reguero caliente de mis propios jugos resbalando lentos por la cara interna de los muslos. No bastaba. La lujuria me hab\u00eda devorado entera y a\u00fan ped\u00eda m\u00e1s, exig\u00eda con la voz ronca que me diera por el culo igual que si se lo hiciera a ella.<\/p>\n<p>\u00c1lex no esper\u00f3. Me agarr\u00f3 por las caderas con violencia contenida, escupi\u00f3 en su palma y lubric\u00f3 apenas lo necesario. La punta presion\u00f3, insisti\u00f3, y luego entr\u00f3 de un solo golpe brutal que me arranc\u00f3 un gru\u00f1ido animal que intent\u00e9 ahogar mordi\u00e9ndome la mano. El dolor y el placer se fundieron en una sola cuerda tensa que vibraba dentro de m\u00ed. Mientras me follaba el culo con embestidas profundas y medidas, le habl\u00e9 entre jadeos entrecortados: el plan era sencillo y cruel. Tentar a Lupe con migajas de intimidad, dejar que el deseo se filtrara gota a gota, tejer alrededor de ella una red invisible de roces, miradas, palabras que pudieran interpretarse de dos maneras. Todo deb\u00eda parecer un juego de chicas, una confidencia veraniega, hasta que el anzuelo estuviera tan dentro que ya no pudiera escapar.<\/p>\n<p>Cuando terminamos, exhaustos y sudorosos, con el olor del sexo pegado a la piel, nos quedamos desnudos junto a la ventana, respirando el mismo aire espeso. Abajo, Lupe segu\u00eda tendida como una ofrenda ignorante. Acordamos seducirla el s\u00e1bado por la tarde, aprovechando que nuestros padres estar\u00edan visitando a la abuela paterna hasta entrada la noche.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado lleg\u00f3 envuelto en una calma enga\u00f1osa. Lupe y yo est\u00e1bamos sentadas al borde de la piscina, los pies rozando el agua fresca. El sol quemaba sin piedad. Quer\u00eda medir hasta d\u00f3nde llegaba su pudor, as\u00ed que dej\u00e9 caer que hici\u00e9ramos topless aprovechando que est\u00e1bamos solas. Ella dud\u00f3, mir\u00f3 hacia la casa y con un hilo de timidez murmur\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Es arriesgado, Laura, porque \u00c1lex puede vernos. Recuerda que es tu hermano y mi primo.<\/p>\n<p>Su comentario me golpe\u00f3 como una caricia inesperada. Sonre\u00ed despacio, liber\u00e9 mis pechos con un movimiento lento, casi lit\u00fargico, dejando que el aire caliente los rozara.<\/p>\n<p>\u2014No pasa nada \u2014respond\u00ed\u2014. No ser\u00e1 la primera vez que me los vea. A veces invito a amigas y hacemos lo mismo, incluso con \u00e9l rondando por ah\u00ed.<\/p>\n<p>Lupe vacil\u00f3 un instante m\u00e1s. Luego, con un suspiro que parec\u00eda rendici\u00f3n, se despoj\u00f3 del sujetador del bikini. Sus pechos se derramaron libres, pesados y perfectos, coronados por unos pezones grandes, oscuros, erguidos ya por el simple roce del aire. Me qued\u00e9 sin aliento y, con la voz cargada y los ojos clavados en ellos sin disimulo, dije:<\/p>\n<p>\u2014Tus pezones son una maldita obra de arte: grandes y oscuros, perfectos contra tu piel morena.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3, halagada, y baj\u00f3 la mirada hacia los m\u00edos.<\/p>\n<p>\u2014Los tuyos son rosaditos como de lechoncita \u2014brome\u00f3\u2014. Has heredado la piel p\u00e1lida de tu padre.<\/p>\n<p>Me pellizqu\u00e9 los pezones con dos dedos. Se endurecieron al instante, oscureci\u00e9ndose bajo la presi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Se me ponen m\u00e1s oscuros cuando los estimulo \u2014dije, lanz\u00e1ndole el anzuelo\u2014. Mu\u00e9strame c\u00f3mo se ponen los tuyos al pellizcarlos.<\/p>\n<p>Lupe se gir\u00f3 hacia m\u00ed. Sus pechos quedaron frente a los m\u00edos, tan cerca que sent\u00eda el calor que irradiaban. Comenz\u00f3 a pellizcarse los pezones, sosteniendo mi mirada sin pesta\u00f1ear. El aire entre nosotras crepit\u00f3, espeso, cargado de una electricidad que amenazaba con estallar.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 m\u00e1s. Alc\u00e9 sus pechos con ambas manos, mis pulgares rozando apenas la areola. Ella no se apart\u00f3. Su respiraci\u00f3n se aceler\u00f3, las pupilas dilatadas como pozos negros. De pronto se cubri\u00f3 los pechos con los brazos, se\u00f1alando con la barbilla.<\/p>\n<p>\u00c1lex acababa de aparecer en el otro extremo de la piscina, desnudo y erguido como un dios pagano bronceado por el sol. Su polla un tanto fl\u00e1cida y sus pelotas colgaban como un racimo de uvas. Sin una palabra, se zambull\u00f3 en el agua con un chapoteo limpio.<\/p>\n<p>\u2014Madrecita del Santo Socorro \u2014gimi\u00f3 Lupe con los ojos abiertos como platos\u2014. Nunca imagin\u00e9 que tuviera semejante\u2026<\/p>\n<p>No termin\u00f3 la frase. El asombro le hab\u00eda robado el aliento.<\/p>\n<p>\u2014No entiendo a qu\u00e9 te refieres \u2014murmur\u00e9, fingiendo la misma sorpresa.<\/p>\n<p>Ella, bajando la mirada como si las palabras mismas la quemaran, respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Prima, me refiero a su cosa, a ese pedazo de verga que Dios le ha dado.<\/p>\n<p>No era verg\u00fcenza. Era deseo crudo, desnudo.<\/p>\n<p>Con un susurro seductor en la voz, repliqu\u00e9:<\/p>\n<p>\u2014Tampoco es para tanto. No es la primera vez que se la veo ni ser\u00e1 la \u00faltima. Mis padres no ver\u00edan con buenos ojos esta costumbre, pero nos ba\u00f1amos desnudos cuando estamos solos. Y si te soy sincera, si no fuera mi hermano, me lo follar\u00eda hasta que no quedara nada de \u00e9l. Algunas noches lo he pensado muy en serio. Porque s\u00e9 que \u00e9l siente lo mismo. Y porque los tiempos han cambiado. Cada vez se censuran menos estas cosas. Solo falta que uno de los dos se atreva a dar el paso.<\/p>\n<p>Lupe dej\u00f3 caer los brazos. Sus pechos volvieron a quedar expuestos y altivos. Me mir\u00f3 fijamente y confes\u00f3 con la voz temblorosa:<\/p>\n<p>\u2014Lo mismo me pasa con mi hermano Sebasti\u00e1n. Solo que la suya no es tan apetitosa como la de \u00c1lex. Tal vez no me he lanzado por eso. Puedo encontrar algo mejor sin recurrir a Sebas y armar un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces no te escandalizan este tipo de relaciones? \u2014pregunt\u00e9, dibujando una sonrisa lenta.<\/p>\n<p>Ella me devolvi\u00f3 una sonrisa c\u00f3mplice, tom\u00f3 mi mano derecha entre las suyas y respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Mi querida primita, tengo veintis\u00e9is a\u00f1os y ya no me escandalizo f\u00e1cilmente. Aunque no lo aparente, los tiempos tambi\u00e9n han cambiado para m\u00ed.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 mir\u00e1ndola, estruj\u00e1ndole las manos como si temiera que se evaporara, y fingiendo un leve temblor en la voz le dije:<\/p>\n<p>\u2014Me dejas de piedra. El ambiente se ha caldeado tanto que voy a lanzarme a ver qu\u00e9 pasa. Estando t\u00fa delante, no creo que me d\u00e9 una bofetada si le incomoda lo que estoy dispuesta a hacer.<\/p>\n<p>Me lanc\u00e9 al agua con un movimiento felino y nad\u00e9 hacia \u00c1lex, que esperaba apoyado contra los pelda\u00f1os de la escalerilla, los brazos en cruz, entrelazados en los pasamanos como si se ofreciera en sacrificio. Me detuve frente a \u00e9l, el agua hasta los hombros, y fing\u00ed un coqueteo tan descarado que rozaba lo obsceno: le roc\u00e9 los labios con los m\u00edos, luego los devor\u00e9 en un beso voraz, nuestras lenguas enzarz\u00e1ndose en un duelo h\u00famedo y febril. Entre besos le cont\u00e9 en susurros lo que hab\u00eda logrado con Lupe, cada roce, cada mirada que hab\u00eda encendido. \u00c9l sonri\u00f3, esa sonrisa torcida que siempre precede al desastre.<\/p>\n<p>Bajo el agua mi mano encontr\u00f3 su verga dura y palpitante. La tom\u00e9 con lentitud deliberada, subiendo y bajando mientras mis ojos buscaban a Lupe. Le hice un gesto para que se acercara. Ella neg\u00f3 con la cabeza, pero sus pupilas dilatadas y su boca entreabierta gritaban lo contrario.<\/p>\n<p>Me zambull\u00ed y tragu\u00e9 su verga, los labios apret\u00e1ndolo, la lengua danzando alrededor del glande, succionando con avidez hasta que sent\u00ed sus caderas temblar. Cuando emerg\u00ed a la superficie jadeando, Lupe nos observaba desde el borde opuesto, las piernas ligeramente entreabiertas, el cuerpo reclinado hacia atr\u00e1s como si ya estuviera cayendo al abismo sin tocar fondo.<\/p>\n<p>Era el momento.<\/p>\n<p>Nad\u00e9 hacia el lado contrario, cerca de ella. \u00c1lex me sigui\u00f3 como un depredador, sali\u00f3 del agua, se sent\u00f3 en el borde con las piernas abiertas, la polla erguida y brillante. Me acomod\u00e9 entre sus muslos y retom\u00e9 la tarea: lametones largos desde la base hasta la punta, succiones profundas que lo hac\u00edan arquear la espalda. Lupe segu\u00eda neg\u00e1ndose a moverse, pero su mirada era una traici\u00f3n constante.<\/p>\n<p>Y entonces, como un rel\u00e1mpago silencioso, apareci\u00f3 a mi lado. Tom\u00e9 su barbilla con dos dedos, pos\u00e9 la otra mano en su cintura desnuda y la bes\u00e9. Ella me correspondi\u00f3 con una entrega inmediata, la lengua buscando la m\u00eda, los pechos roz\u00e1ndose con los m\u00edos. El mundo se disolvi\u00f3 en ese beso.<\/p>\n<p>\u2014Mu\u00e9strame c\u00f3mo la chupas \u2014le susurr\u00e9 contra los labios.<\/p>\n<p>Sin dudar, Lupe se coloc\u00f3 entre las piernas de \u00c1lex y tom\u00f3 su miembro con una avidez que me dej\u00f3 sin aliento: los dedos rode\u00e1ndolo con firmeza, la boca descendiendo lenta al principio, luego hambrienta, succionando con una intensidad que hizo que los m\u00fasculos de \u00c1lex se tensaran como cuerdas de arco. Mientras ella lo complac\u00eda, deslic\u00e9 mi mano por sus nalgas redondas y firmes, imaginando ya lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. Le quit\u00e9 la braguita del bikini con un tir\u00f3n suave, me mor\u00eda por hundir los dedos en ella, pero me contuve. Sal\u00ed del agua, bes\u00e9 a \u00c1lex en la boca y aferr\u00e9 la melena de Lupe, acompa\u00f1ando sus movimientos, gui\u00e1ndola m\u00e1s profundo, al tiempo que le susurraba a mi hermano:<\/p>\n<p>\u2014Por la carita que pones, entiendo que te gusta c\u00f3mo te la come la primita.<\/p>\n<p>Con la voz rota de placer, murmur\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Podr\u00eda estar as\u00ed toda la tarde. Debe ser la novedad, pero es como si la muy viciosa llevara toda la vida chupando pollas.<\/p>\n<p>Lupe se entregaba sin reservas, mamando con una devoci\u00f3n obscena, las mejillas hundidas, los ojos cerrados en \u00e9xtasis. Me un\u00ed a ella: lam\u00ed el tronco mientras nuestras lenguas se rozaban en un baile pecaminoso alrededor del glande. La escena era un hurac\u00e1n de carne h\u00fameda, saliva y gemidos ahogados.<\/p>\n<p>Entonces, mirando a Lupe con ojos febriles, le dije:<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 t\u00fa, pero yo me muero por joder con \u00e9l. Podemos compartirlo.<\/p>\n<p>Ella dud\u00f3 un instante. Luego sus ojos brillaron con una certeza salvaje, y respondi\u00f3 con la voz temblorosa pero decidida:<\/p>\n<p>\u2014Puede resultar peligroso hacerlo aqu\u00ed. El alboroto puede alarmar a cualquiera que pase cerca al otro lado del muro.<\/p>\n<p>No era un s\u00ed rotundo, pero era mejor: era un s\u00ed envuelto en precauci\u00f3n.<\/p>\n<p>El aire alrededor de la piscina era denso, saturado de cloro, sudor y el olor crudo del sexo. Con un brillo p\u00edcaro en los ojos, le dije a \u00c1lex que nos diera cinco minutos para prepararnos, que subiera a mi dormitorio pasado ese tiempo. \u00c9l asinti\u00f3, pero su mirada ardiente dejaba claro que la paciencia se le estaba escapando como arena entre los dedos.<\/p>\n<p>Lupe y yo, totalmente desnudas, tomamos nuestras manos y caminamos hacia el chalet, pero no llegamos lejos.<\/p>\n<p>Apenas cruz\u00e1bamos por delante de la cocina, el mundo se volvi\u00f3 ingr\u00e1vido. \u00c1lex apareci\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed como una sombra voraz. Me alz\u00f3 por la cintura con una fuerza alimentada por la urgencia, apret\u00e1ndome contra su cuerpo como si temiera que me evaporara, y con la voz ronca, casi animal, gru\u00f1\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No puedo esperar cinco segundos, mucho menos cinco minutos!<\/p>\n<p>Sin darme tiempo a reaccionar, me llev\u00f3 en volandas hasta la mesa de la cocina. Me deposit\u00f3 con un movimiento firme en la cabecera, empuj\u00f3 mi espalda hasta que mis pechos se aplastaron contra la madera fr\u00eda, dej\u00e1ndome en un \u00e1ngulo perfecto: culo alzado, piernas entreabiertas, el co\u00f1o expuesto y palpitante a su merced. Sent\u00ed su calor detr\u00e1s de m\u00ed, su respiraci\u00f3n agitada roz\u00e1ndome la nuca.<\/p>\n<p>\u2014Te la tengo que clavar en el co\u00f1o o reviento \u2014dijo con una crudeza que me hizo temblar\u2014. Despu\u00e9s de esas mamadas, nadie podr\u00eda contenerse.<\/p>\n<p>Su glande roz\u00f3 mi entrada, resbaladizo de saliva y deseo. Un escalofr\u00edo me recorri\u00f3 la columna. No ve\u00eda a Lupe, pero sent\u00eda su presencia a pocos pasos: su respiraci\u00f3n entrecortada, el leve temblor de su cuerpo, probablemente tan desconcertada como yo por la ferocidad repentina de \u00c1lex.<\/p>\n<p>En un instante se hundi\u00f3 en m\u00ed hasta el fondo, hasta que su vientre choc\u00f3 contra mis nalgas con un golpe seco que me arranc\u00f3 un gemido ronco. Embest\u00eda con violencia contenida, cada embestida un reclamo, un castigo y una caricia al mismo tiempo. Mis u\u00f1as ara\u00f1aron la madera.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Col\u00f3cate al otro lado de la mesa! \u2014orden\u00f3 a Lupe, la voz autoritaria cortando el aire como un l\u00e1tigo\u2014. T\u00fambate mirando al techo. Quiero comerte las tetas mientras te doy lo tuyo.<\/p>\n<p>Lupe pas\u00f3 por mi lado derecho, obediente, el roce de su cadera contra la m\u00eda como una caricia furtiva, mientras \u00c1lex me follaba el co\u00f1o con una intensidad que me obligaba a aferrarme al borde de la mesa con las u\u00f1as clavadas en la madera. La vi tumbarse al otro extremo con las piernas semiabiertas y colgando del borde. Nuestros rostros quedaron a cent\u00edmetros, tan cerca que su aliento c\u00e1lido y entrecortado lam\u00eda mi piel. Sus ojos marrones, grandes y abrumados por el v\u00e9rtigo brillaban con una mezcla de deseo crudo y asombro casi infantil.<\/p>\n<p>Sosteniendo su mirada mientras cada embestida de \u00c1lex me hac\u00eda estremecer de pies a cabeza, le susurr\u00e9:<\/p>\n<p>\u2014No te asustes, prima. Es normal que est\u00e9 as\u00ed despu\u00e9s de lo que le hemos hecho. Ning\u00fan hombre resistir\u00eda eso sin volverse loco.<\/p>\n<p>Lupe sonri\u00f3 con una chispa de complicidad atraves\u00e1ndole el rostro como un rel\u00e1mpago, y con la voz temblorosa, mientras observaba cada mueca que el placer arrancaba de mis labios, confes\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Es que la escena y el modo animal con que te jode me ha puesto m\u00e1s cachonda de lo que jam\u00e1s estuve.<\/p>\n<p>Mi hermano, sin interrumpir el ritmo salvaje de sus caderas, empuj\u00f3 mi cabeza hacia la de ella con una mano firme en la nuca. La intenci\u00f3n era tan clara como un mandato. No me resist\u00ed, frunc\u00ed los labios, la busqu\u00e9 y nos fundimos en un beso h\u00famedo y profundo, cada vez m\u00e1s desesperado. No hab\u00eda palabras, solo el roce interminable de nuestras lenguas, el calor de nuestros alientos mezcl\u00e1ndose en un intercambio febril. Yo hab\u00eda probado a una mujer antes, en una noche loca con un novio del que ya no recordaba su nombre, y aunque aquello me hab\u00eda gustado m\u00e1s de lo que me atrev\u00ed a admitir, esto era distinto. Lupe, con su entrega absoluta, me confes\u00f3 que era su primera vez con una mujer. La curiosidad y el fuego del momento la hab\u00edan empujado al borde, y ahora ca\u00eda sin red. Ese fuego abr\u00eda ante nosotras un mundo de posibilidades que a\u00fan no alcanz\u00e1bamos a imaginar.<\/p>\n<p>De pronto, \u00c1lex sali\u00f3 de m\u00ed con un movimiento brusco. El vac\u00edo me arranc\u00f3 un jadeo sordo, casi doloroso. Rode\u00f3 la mesa con pasos r\u00e1pidos, felinos, y se situ\u00f3 ante Lupe. Ella lo mir\u00f3 con expectaci\u00f3n absoluta, yo con una mezcla de intriga y deseo que me quemaba por dentro. Lupe levant\u00f3 las piernas, apoy\u00f3 los pies en el borde de la mesa y se abri\u00f3 para \u00e9l con una vulnerabilidad que era casi reverente.<\/p>\n<p>Mi hermano la mir\u00f3 fijo a los ojos, y con la voz cargada de un anhelo que rayaba en la rabia, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Llevo deseando esto desde que llegaste. A Laura la tengo muy vista, y cada d\u00eda me pone m\u00e1s, pero t\u00fa, primita, eres la novedad y voy a joderte como nunca.<\/p>\n<p>Separ\u00f3 los labios vaginales de Lupe con los dedos, estudiando cada reacci\u00f3n en su rostro como quien examina una pieza \u00fanica. Luego introdujo la verga con una lentitud deliberada, dejando que ella sintiera cada cent\u00edmetro de invasi\u00f3n. Lupe gem\u00eda, impaciente, estirando los brazos para tirar de sus caderas, exigiendo m\u00e1s, m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s profundo. \u00c1lex sonri\u00f3 con un toque de arrogancia cruel y dijo:<\/p>\n<p>\u2014La golfilla es m\u00e1s ansiosa de lo que imaginaba.<\/p>\n<p>Lupe le respondi\u00f3 con una sonrisa amplia, casi desafiante, entre gemidos entrecortados:<\/p>\n<p>\u2014Luego probaremos por la puerta trasera, si quieres \u2014a\u00f1adi\u00f3 \u00c1lex\u2014. De Laura s\u00e9 que le encanta, pero de ti no s\u00e9 nada.<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 con la voz rota por el placer:<\/p>\n<p>\u2014Lo he probado unas cuantas veces y seguro que puedo competir con ella.<\/p>\n<p>Sus palabras fueron como un f\u00f3sforo arrojado a un charco de gasolina. \u00c1lex aceler\u00f3 el ritmo, inclin\u00e1ndose sobre ella para cumplir su promesa: sus manos se cerraron sobre los pechos generosos de Lupe, amas\u00e1ndolos con fuerza, pellizcando los pezones oscuros hasta hacerla arquear la espalda. Ella gritaba, alternando la mirada entre \u00e9l y yo, los ojos empa\u00f1ados por el \u00e9xtasis, el cuerpo convulsion\u00e1ndose con cada embestida brutal.<\/p>\n<p>No tard\u00f3 en llegar. El orgasmo la atraves\u00f3 como una descarga el\u00e9ctrica. Gritaba improperios que resonaban en las paredes de la cocina, palabras crudas y hermosas en su boca mexicana.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1J\u00f3deme, pinche cabr\u00f3n!&#8230; \u2014repet\u00eda sin cesar, las u\u00f1as clavadas en las nalgas de \u00c1lex, tirando de \u00e9l para mantenerlo enterrado hasta el fondo mientras su cuerpo se retorc\u00eda en un cl\u00edmax que parec\u00eda no tener fin. Sus caderas se alzaban solas, buscando m\u00e1s incluso cuando ya no quedaba nada que dar.<\/p>\n<p>Cuando finalmente se calm\u00f3, Lupe qued\u00f3 inm\u00f3vil sobre la mesa, sollozando en silencio, los ojos h\u00famedos y brillantes como si hubiera llorado por dentro todo el placer que su cuerpo no pod\u00eda contener. La respiraci\u00f3n entrecortada le agitaba los pechos, a\u00fan marcados por las huellas rojas de los dedos de \u00c1lex. Yo, at\u00f3nita, nunca hab\u00eda visto a nadie entregarse con tal abandono absoluto: era como si el orgasmo la hubiera vaciado por completo, dejando solo un cascar\u00f3n tembloroso y hermoso.<\/p>\n<p>\u00c1lex se apart\u00f3 despacio, admirado, y baj\u00f3 la mirada al desastre que ella hab\u00eda dejado en el suelo. Un charco amplio y brillante se extend\u00eda bajo la mesa, gotas gruesas cayendo de entre sus piernas con un ritmo lento y obsceno.<\/p>\n<p>Mi hermano sonri\u00f3 y dijo, casi con reverencia, en voz baja y ronca:<\/p>\n<p>\u2014Ha empapado todo la muy cochina. Mira c\u00f3mo chorrea todav\u00eda: sale en hilos espesos, se desliza por los muslos y cae al piso como si no pudiera parar. Prima, es un puto r\u00edo que sale de ti.<\/p>\n<p>Sus palabras eran una caricia cruel y exacta. Lupe gimi\u00f3 d\u00e9bilmente al o\u00edrlas, como si la descripci\u00f3n misma la volviera a excitar.<\/p>\n<p>\u00c1lex no perdi\u00f3 m\u00e1s tiempo. Volvi\u00f3 a m\u00ed con pasos deliberados. Supe lo que ven\u00eda antes de que me tocara. Me prepar\u00e9, ansiosa, el cuerpo ya abierto por el deseo de que me sodomizara con la misma furia que acababa de descargar en ella. Y no decepcion\u00f3. Me gir\u00f3 de nuevo sobre la mesa, me abri\u00f3 las nalgas con las manos firmes y entr\u00f3 de un solo empuj\u00f3n profundo que me arranc\u00f3 un grito sordo. Durante diez minutos me dio por el culo con una intensidad met\u00f3dica y salvaje: embestidas largas que me llenaban hasta el fondo, retiradas casi completas y luego otra vez hasta chocar contra m\u00ed con violencia. Mis dedos volaron al cl\u00edtoris \u2014mi truco infalible, el atajo que siempre acelera el placer\u2014 y alcanc\u00e9 dos orgasmos casi seguidos, el primero como un latigazo, el segundo m\u00e1s lento y profundo, que me dej\u00f3 temblando y con las piernas flojas. Pero en medio del \u00e9xtasis, mi verdadero deseo era otro: verla a ella en esa misma postura, entregada por completo a su primo, abierta y rota de placer.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 de m\u00ed con un gemido contenido. Sin una palabra se coloc\u00f3 de nuevo entre las piernas de Lupe, que segu\u00eda en la misma postura vulnerable: tumbada de espaldas, las rodillas flexionadas hacia el pecho, el ano expuesto y reluciente de restos de su propio cl\u00edmax. \u00c9l presion\u00f3 la punta contra ella con una calma tensa que desesperaba. Lupe gem\u00eda con cada movimiento lento, paciente, esperando el instante en que \u00e9l se dejara llevar por completo.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 a su lado, acarici\u00e9 su rostro compungido, apart\u00e9 el cabello pegado a la frente por el sudor, bes\u00e9 su sien h\u00fameda y le susurr\u00e9 con la voz ronca por el deseo:<\/p>\n<p>\u2014Me muero porque me llene el culo de leche, pero t\u00fa eres la invitada. Te cedo el privilegio si lo quieres.<\/p>\n<p>Ella suplic\u00f3 con la voz rota, casi llorosa:<\/p>\n<p>\u2014Por favor, quiero guardarlo en la memoria, recordarlo cuando est\u00e9 lejos. Un a\u00f1o se me har\u00e1 eterno.<\/p>\n<p>Lupe tir\u00f3 de sus propias piernas hacia el pecho, ofreci\u00e9ndose por completo, el cuerpo arqueado en una curva perfecta de sumisi\u00f3n. \u00c1lex sonri\u00f3 con esa arrogancia oscura que solo saca cuando sabe que va a destruir. Aceler\u00f3, las embestidas se volvieron brutales y profundas, cada una arrancando de Lupe gritos desgarradores que eran a la vez de dolor y de \u00e9xtasis. \u00c9l busc\u00f3 coincidir con ella, midiendo el ritmo, y cuando sinti\u00f3 que el orgasmo de Lupe se acercaba como una ola inevitable, se dej\u00f3 ir. Eyacul\u00f3 en su recto justo en el instante en que ella se deshac\u00eda: un cl\u00edmax violento que la hizo arquearse, gritar improperios entrecortados, convulsionar alrededor de \u00e9l hasta que no qued\u00f3 fuerza en su cuerpo. \u00c1lex permaneci\u00f3 dentro unos segundos eternos, palpitando, vaci\u00e1ndose por completo. Luego se apart\u00f3 despacio, ofreci\u00e9ndonos el miembro brillante, erecto y duro como acero.<\/p>\n<p>Lupe y yo nos lanzamos sobre \u00e9l con una avidez que rayaba en lo salvaje. Nuestras bocas se encontraron en su polla caliente, nos disput\u00e1bamos su atenci\u00f3n como dos fieras hambrientas, mejillas roz\u00e1ndose, respiraciones mezcl\u00e1ndose en un coro de suspiros, peque\u00f1os gru\u00f1idos y sonidos h\u00famedos. No hab\u00eda palabras, solo el ritual de limpiar cada rastro de su cl\u00edmax con una devoci\u00f3n casi sagrada: lam\u00edamos, succion\u00e1bamos, nos bes\u00e1bamos alrededor de \u00e9l compartiendo el sabor en la boca de la otra.<\/p>\n<p>\u00c1lex, apoyado contra el borde de la mesa, nos observaba con una mezcla de asombro y deleite absoluto. Su respiraci\u00f3n entrecortada marcaba el ritmo de nuestra pugna. Cuando finalmente nos apartamos, jadeantes, con los labios hinchados, enrojecidos y brillantes, \u00e9l solt\u00f3 una risa baja, casi incr\u00e9dula, y pas\u00e1ndose una mano por el cabello sudoroso, asegur\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Sois un par de golfas insaciables. Creo que nunca me la hab\u00edan dejado tan limpia.<\/p>\n<p>Lupe y yo re\u00edmos, todav\u00eda arrodilladas en el suelo, las piernas temblando por la intensidad del momento. Nos miramos y en sus ojos vi el mismo fuego que ard\u00eda en los m\u00edos: algo hab\u00eda cambiado entre nosotras para siempre. La experiencia compartida nos hab\u00eda atado con un lazo invisible, m\u00e1s fuerte que la sangre, m\u00e1s profundo que el deseo. Y en ese instante, mientras el sol de la tarde entraba por la ventana de la cocina y ca\u00eda sobre nuestros cuerpos exhaustos y marcados, supe que la idea de explorar m\u00e1s all\u00e1 \u2014de probar l\u00edmites nuevos, de entregarnos sin reservas la una a la otra\u2014 empezaba a tomar forma en mi mente como una promesa inevitable.<\/p>\n<p>Por la noche, despu\u00e9s de cenar, Lupe y yo insistimos a mi hermano para que nos diera otro rato de placer. Pero hacerlo en casa era inviable porque mis padres ya hab\u00edan regresado. Entonces propuse ir a casa de mi novio y que nos jodieran bien jodidas entre los dos. Mi prima y mi hermano asintieron excitados por la idea. Ella mucho m\u00e1s al conocer que mi novio y yo mantenemos una relaci\u00f3n liberal, pero sobre todo cuando le habl\u00e9 de la modesta mazmorra que tiene en su casa y le describ\u00ed los aparatos para dar placer que en ella hay.<\/p>\n<p>Pero esto es otra historia\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64677\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64677\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La llegada de mi prima Guadalupe desde M\u00e9xico trajo una oportunidad que mi hermano y yo no pod\u00edamos desaprovechar. Con delicadeza, entre confidencias, juegos morbosos y algo m\u00e1s, la llev\u00e9 al l\u00edmite y mi hermano nos jodi\u00f3 a las dos por delante y por detr\u00e1s<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64677\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64677\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30912,"featured_media":64684,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,61],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64677","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-amor-filial","8":"category-audio-relatos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30912"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64677"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64682,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64677\/revisions\/64682"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}