{"id":64734,"date":"2026-02-28T00:04:03","date_gmt":"2026-02-27T23:04:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64734"},"modified":"2026-02-27T18:25:52","modified_gmt":"2026-02-27T17:25:52","slug":"enamorandome-de-dianita-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enamorandome-de-dianita-25\/","title":{"rendered":"Enamor\u00e1ndome de Dianita (25)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64734\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Resumen: Thiago observa a Dianita, Cristian y Natalia disfrutando de su compa\u00f1\u00eda, sinti\u00e9ndose excluido, pero sin importarle. Sofia le pregunta sobre una conversaci\u00f3n con la profesora, y Thiago tiene una conversaci\u00f3n por mensajes de texto con Dianita.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n de clases, ahora vac\u00edo, resonaba con el eco de las conversaciones pasadas y las risas que llenaban el espacio horas antes. Thiago, a\u00fan con la mente confundida por la conversaci\u00f3n con la profesora Violeta, sent\u00eda una mezcla de emociones que se agolpaban en su pecho. En su mente hab\u00eda muchas preguntas, \u00bfQu\u00e9 tipo de conexi\u00f3n hab\u00edan tenido realmente? \u00bfQu\u00e9 secretos guardaban? Mientras caminaba hacia la cafeter\u00eda, su mente no pod\u00eda dejar de divagar entre esos pensamientos.<\/p>\n<p>Por otro lado, Dianita, Cristian y Natalia se encontraban en un rinc\u00f3n de la cafeter\u00eda, sus rostros iluminados por la emoci\u00f3n tras la elecci\u00f3n de los grupos. Los tres sab\u00edan que ten\u00edan que aprovechar esa oportunidad que el destino o m\u00e1s bien la profesora Violeta les dio, para fortalecer su v\u00ednculo y acercarse m\u00e1s a Thiago.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed que, \u00bfQu\u00e9 plan tienes para acercarnos m\u00e1s a Thiago? \u2014pregunt\u00f3 Natalia, con una sonrisa c\u00f3mplice.<\/p>\n<p>Dianita pens\u00f3 por un momento, su mente girando en torno a la idea de crear una escena impactante que dejara a Thiago en shock, para ver si su mente hacia un click y recuperaba sus recuerdos.<\/p>\n<p>\u2014Se me viene la mente algo. Pero no quiero adelantarme, en su momento se los dir\u00e9. Pero creo que t\u00fa te dar\u00e1s cuenta solita\u2014sugiri\u00f3 Dianita, ilumin\u00e1ndose con la idea.<\/p>\n<p>Natalia asinti\u00f3, y ambas siguieron celebrando su peque\u00f1a batalla ganada. La qu\u00edmica entre ellas era palpable, reforzada por la emoci\u00f3n del momento y la certeza de que, la rivalidad que exist\u00eda con Sof\u00eda, hacia que su uni\u00f3n fuera m\u00e1s fuerte. Mientras tanto, Sof\u00eda, a\u00fan molesta por su asignaci\u00f3n con Natalia, las observaba desde la distancia, buscando una forma de arruinar su \u201cmomentito\u201d.<\/p>\n<p>\u2014No puedo creer que Thiago est\u00e9 con Diana. Eso no se va a quedar as\u00ed \u2014murmur\u00f3 Sof\u00eda para s\u00ed misma, entre dientes.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Thiago, tras dejar a la profesora, se sent\u00f3 en la mesa donde estaba Sofia con Amber, en la cafeter\u00eda. Su mente segu\u00eda dando vueltas. El peque\u00f1o secreto que la profesora hab\u00eda mencionado parec\u00eda m\u00e1s intrigante que cualquier otra cosa. La forma en que lo mir\u00f3, la forma en que sonri\u00f3, todo le daba la sensaci\u00f3n de que hab\u00eda algo m\u00e1s profundo que simplemente ser un estudiante y su profesora.<\/p>\n<p>Thiago desvi\u00f3 la mirada hacia la mesa de Dianita, Cristian y Natalia. Los tres parec\u00edan divertirse, sus risas resonando en el aire como una melod\u00eda que \u00e9l no pod\u00eda descifrar. Sus bromas internas creaban una burbuja de complicidad que lo exclu\u00eda, aunque no le importara admitirlo. Sin embargo, su atenci\u00f3n se vio interrumpida por la voz de Sofia, que son\u00f3 como un recordatorio de su presencia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo preguntar qu\u00e9 era lo que ten\u00edas que hablar con la profesora? \u2014indag\u00f3 ella, su tono curioso, pero no invasivo. Thiago reaccion\u00f3 con un leve tartamudeo, como si la pregunta lo hubiera pillado desprevenido.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh! \u2014exclam\u00f3, tratando de recuperar la compostura. \u2014 La verdad es que, le ped\u00ed que, si pod\u00eda hacer una excepci\u00f3n, conmigo y cambiarme de grupo, para hacerme contigo. \u2014Su voz son\u00f3 segura, aunque sus ojos delataban una distracci\u00f3n moment\u00e1nea.<\/p>\n<p>Sofia lo mir\u00f3 con una mezcla de esperanza y escepticismo. \u2014\u00bfEnserio? \u00bfY qu\u00e9 te dijo? \u00bfAcept\u00f3? \u2014pregunt\u00f3, sus palabras cargadas de ilusi\u00f3n. Pero Thiago, aunque intentaba mantener la mirada fija en ella, no pod\u00eda evitar que sus ojos se desviaran hacia Dianita. Su sonrisa, brillante y cautivadora, lo manten\u00eda anclado desde la distancia.<\/p>\n<p>\u2014Lo siento, no hizo ninguna excepci\u00f3n \u2014respondi\u00f3, su voz te\u00f1ida de una falsa resignaci\u00f3n. \u2014 Mi grupo sigue siendo Dianita. \u2014Minti\u00f3, consciente de que Sofia intentar\u00eda hacer algo para cambiar los grupos si sab\u00eda la verdad. Quer\u00eda dejarle claro que la profesora mantendr\u00eda su decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue inc\u00f3modo, como si las palabras de Thiago hubieran creado una barrera invisible entre ellos. Sofia baj\u00f3 la mirada, sus labios apretados en una l\u00ednea fina, mientras Thiago se debat\u00eda entre la culpa y la determinaci\u00f3n. Sab\u00eda que hab\u00eda actuado para buscar respuestas con respecto a su amistad y distanciamiento con Cristian, pero no pod\u00eda ignorar la sensaci\u00f3n de haber defraudado a Sofia.<\/p>\n<p>Finalmente, Thiago se decidi\u00f3 a levantarse, su silla arrastr\u00e1ndose contra el suelo con un sonido que pareci\u00f3 amplificarse en el silencio. Cuando alz\u00f3 la mirada, se encontr\u00f3 con los ojos de Dianita. Ella lo salud\u00f3 con un leve movimiento de la mano, un gesto casi imperceptible que pas\u00f3 desapercibido para Sofia. En ese corto instante, algo cambi\u00f3.<\/p>\n<p>No fue un cambio dr\u00e1stico, sino m\u00e1s bien una sutil alteraci\u00f3n en el aire que los rodeaba. Thiago sinti\u00f3 un cosquilleo en la nuca, como si el mundo hubiera girado ligeramente sobre su eje. Dianita mantuvo su sonrisa, pero ahora hab\u00eda algo m\u00e1s en ella, algo que Thiago no pod\u00eda identificar pero que lo atra\u00eda como un im\u00e1n, sin poder evitarlo, Thiago sonri\u00f3.<\/p>\n<p>Amber miro a Thiago, y se dio cuenta de su sonrisa, inmediatamente miro a Diana, pero ya ella se hab\u00eda girado para evitar problemas. Sofia, ajena a todo, sigui\u00f3 hablando, su voz un murmullo que se perd\u00eda en el fondo de la conciencia de Thiago. \u00c9l asinti\u00f3 mec\u00e1nicamente, sus pensamientos ya no estaban en la conversaci\u00f3n. Su mente hab\u00eda viajado a ese instante ef\u00edmero, a esa conexi\u00f3n silenciosa que hab\u00eda compartido con Dianita.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh! \u00a1Sofia! \u2014grit\u00f3 Natalia, interrumpiendo la conversaci\u00f3n, mientras se acercaba con Dianita a su mesa\u2014. \u00bfHas pensado en c\u00f3mo querr\u00e1s presentar el trabajo y cuando nos reuniremos?<\/p>\n<p>Sofia se forz\u00f3 para no contestarle con antipat\u00eda, por haber gritado su nombre en la cafeter\u00eda, \u2014La verdad es que no he tenido tiempo de pensar en eso \u2014respondi\u00f3 Sofia, sarc\u00e1sticamente.<\/p>\n<p>Natalia levantando una ceja, la mira fijamente, \u2014ok, cuando tengas tiempo suficiente y uses tu cerebro para pensar c\u00f3mo y cu\u00e1ndo vamos hacer el trabajo me llamas, tienes mi tel\u00e9fono. \u2014 le dijo bruscamente Natalia, gir\u00e1ndose y d\u00e1ndole la espalda, sin esperar a que Sofia pudiera decir algo.<\/p>\n<p>\u2014 Pero que se cree esta imb\u00e9cil, &#8211; murmuro Sofia.<\/p>\n<p>\u2014Bueno tu no fuiste muy amable que digamos, &#8211; le respondi\u00f3 Thiago, al comentario de Sofia.<\/p>\n<p>Ella lo miro con ganas de reprocharle, pero se contuvo, las cosas no estaban para seguir discutiendo. El resto del d\u00eda transcurri\u00f3 en una especie de niebla. Thiago se mov\u00eda por inercia, cumpliendo con sus obligaciones, pero sin estar realmente presente. Cada vez que levantaba la mirada, encontraba a Dianita observ\u00e1ndolo desde la distancia, su sonrisa siempre en su lugar. No hab\u00eda nada expl\u00edcito en sus gestos, nada que pudiera se\u00f1alar como una invitaci\u00f3n, pero Thiago sent\u00eda que algo se estaba gestando.<\/p>\n<p>Por la noche, cuando finalmente se encontr\u00f3 a solas en su habitaci\u00f3n, Thiago no pudo evitar pensar en ese momento. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda cambiado realmente? \u00bfEra solo su imaginaci\u00f3n, o hab\u00eda algo m\u00e1s? No ten\u00eda respuestas, solo preguntas que lo manten\u00edan despierto, dando vueltas en su cama.<\/p>\n<p>El sonido de su tel\u00e9fono lo sac\u00f3 de sus pensamientos. Era un mensaje de Sofia, preguntando si estaba bien. Thiago dud\u00f3 antes de responder, sus dedos titubeando sobre el teclado. Finalmente, escribi\u00f3 una respuesta breve, asegur\u00e1ndole que todo estaba bien, aunque no estaba seguro de si era cierto.<\/p>\n<p>Cuando apag\u00f3 la luz y se acurruc\u00f3 bajo las s\u00e1banas, la imagen de Dianita volvi\u00f3 a su mente. Su sonrisa, su gesto de saludo, ese instante en el que el mundo pareci\u00f3 detenerse. Thiago no sab\u00eda qu\u00e9 significaba, pero una cosa era cierta: algo hab\u00eda cambiado, y no hab\u00eda marcha atr\u00e1s. Estaba decidido a averiguar qu\u00e9 hab\u00eda pasado con Cristian, Natalia y Dianita, y por qu\u00e9 hab\u00eda ese distanciamiento.<\/p>\n<p>Thiago tom\u00f3 su tel\u00e9fono con manos temblorosas, dudando entre la valent\u00eda y la prudencia. La pantalla ilumin\u00f3 su rostro mientras buscaba el n\u00famero de Dianita, ella hab\u00eda ocupado sus pensamientos m\u00e1s de lo que estaba dispuesto a admitir. Sus dedos sudaban ligeramente, pero finalmente se decidi\u00f3. Con una excusa que sonaba m\u00e1s a pretexto que a una verdadera necesidad, escribi\u00f3 el mensaje: \u201cHola Diana, soy Thiago, no s\u00e9 si est\u00e1s dormida, solo quer\u00eda preguntar por el trabajo de la profe Violeta, disculpa la hora, mejor hablamos ma\u00f1ana\u201d. Lo envi\u00f3 y se qued\u00f3 mirando la pantalla, como si pudiera obligar a las palabras a aparecer m\u00e1s r\u00e1pido. Ten\u00eda la esperanza de que Dianita contestara, aunque en el fondo se reprochaba por haberle escrito a esa hora.<\/p>\n<p>El silencio de la noche se hizo m\u00e1s pesado con cada minuto que pasaba. Thiago se recriminaba en silencio: &#8211; \u201cQu\u00e9 imb\u00e9cil soy, \u00bfpor qu\u00e9 le escrib\u00ed a esta hora?, Seguro est\u00e1 durmiendo y ni siquiera ver\u00e1 el mensaje hasta ma\u00f1ana\u201d. Se levant\u00f3 de la cama y comenz\u00f3 a caminar de un lado a otro de su habitaci\u00f3n, intentando distraerse, pero su mirada siempre volv\u00eda al tel\u00e9fono, como si este pudiera revelarle algo m\u00e1s. La espera se sent\u00eda eterna, y cada segundo que pasaba aumentaba su ansiedad.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en su habitaci\u00f3n, Dianita acababa de salir de darse una ducha. Al ver el mensaje de Thiago, sus ojos se iluminaron al instante, y su coraz\u00f3n comenz\u00f3 a latir con una rapidez que la sorprendi\u00f3. Sonri\u00f3 para s\u00ed misma, sintiendo una mezcla de emoci\u00f3n y nerviosismo. Tom\u00f3 aire y se dijo: &#8211; \u201cSi le contesto inmediatamente, pensar\u00e1 que estaba esperando su mensaje. Mejor hago que espere un momento\u201d. Dej\u00f3 pasar cinco largos minutos, durante los cuales solo miraba y le\u00eda el mensaje una y otra vez, como si las palabras pudieran cambiar con cada lectura.<\/p>\n<p>En esos minutos, Dianita se debati\u00f3 entre la impaciencia y el deseo de mantener un aire de misterio. Sab\u00eda que Thiago era un chico ansioso y no le gustaba esperar, y su mensaje a esa hora era una se\u00f1al clara de que algo lo hab\u00eda impulsado a escribirle. &#8211; \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no esper\u00f3 hasta ma\u00f1ana? \u00bfQu\u00e9 lo hizo hacerlo ahora?\u201d, se preguntaba, mientras sus dedos jugueteaban con el borde de la s\u00e1bana. Finalmente, despu\u00e9s de lo que pareci\u00f3 una eternidad, se decidi\u00f3 a responder.<\/p>\n<p>-Hola Thiago, tranquilo, a\u00fan no estoy dormida, estaba en el ba\u00f1o d\u00e1ndome una ducha y me estaba cambiando\u201d, escribi\u00f3 con una sonrisa p\u00edcara, dejando que la ambig\u00fcedad de la \u00faltima palabra flotara en el aire como una promesa tentadora. Sab\u00eda que la palabra \u201ccambiando\u201d despertar\u00eda su curiosidad, y eso era exactamente lo que buscaba. Envi\u00f3 el mensaje y dej\u00f3 el tel\u00e9fono sobre la cama, como si quisiera distanciarse de la conversaci\u00f3n por un momento. Sin embargo, su mirada no se apartaba de la pantalla, esperando su respuesta.<\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n estaba envuelta en una penumbra c\u00e1lida, iluminada solo por la luz tenue de la l\u00e1mpara de noche. El aroma a jab\u00f3n y flores a\u00fan persist\u00eda en el aire, un recuerdo de la ducha que acababa de tomar. Dianita llevaba puesto un pijama corta de seda color marfil, que se ajustaba suavemente a sus curvas, dejando al descubierto sus hombros. Su cabello h\u00famedo ca\u00eda en ondas desordenadas sobre sus hombros, y una gota de agua resbalaba lentamente por su cuello, deteni\u00e9ndose justo donde la tela del camis\u00f3n comenzaba. Ella la sinti\u00f3, pero no la sec\u00f3, disfrutando de la sensaci\u00f3n fresca en su piel.<\/p>\n<p>Thiago, que hab\u00eda estado caminando como un le\u00f3n enjaulado, se detuvo en seco al ver la notificaci\u00f3n. Su coraz\u00f3n dio un salto cuando ley\u00f3 las palabras de Dianita. &#8211; \u201c\u00bfCambiando? \u00bfA qu\u00e9 se refiere?\u201d, pens\u00f3, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro. Thiago era consciente de que su imaginaci\u00f3n estaba trabajando horas extras, pintando im\u00e1genes de Dianita en situaciones que no eran del todo apropiadas. Pero no pod\u00eda evitarlo. Con las manos ligeramente temblorosas, Sin perder tiempo, escribi\u00f3: &#8211; \u201cAh, perd\u00f3n si te interrump\u00ed, no quer\u00eda molestarte. Solo quer\u00eda aclarar algunas dudas sobre el trabajo, pero puede esperar hasta ma\u00f1ana\u201d. Envi\u00f3 el mensaje y se mordi\u00f3 el labio, pregunt\u00e1ndose si hab\u00eda sonado demasiado ansioso. Con la sonrisa dibujada aun en su rostro, &#8211; \u201cDeber\u00eda haber hecho una videollamada\u201d, pens\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Dianita observ\u00f3 la pantalla de su tel\u00e9fono iluminarse con la notificaci\u00f3n de su mensaje. Sonri\u00f3 para s\u00ed misma, sabiendo que hab\u00eda logrado exactamente lo que quer\u00eda: mantenerlo intrigado. No era su intenci\u00f3n ser cruel, pero le encantaba la forma en que Thiago parec\u00eda perder el control cada vez que ella dejaba caer una pista sutil. Era un juego, uno que ambos estaban jugando sin decirlo en voz alta, y ella disfrutaba cada segundo de ello.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el cap\u00edtulo, por favor, no dudes en dejar un comentario y una valoraci\u00f3n, lo apreciare mucho. Siempre agradezco las muestras de apoyo de los lectores, son muy importantes para m\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64734\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64734\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El aroma a jab\u00f3n y flores a\u00fan persist\u00eda en el aire, un recuerdo de la ducha que acababa de tomar. Dianita llevaba puesto un pijama corta de seda color marfil, que se ajustaba suavemente a sus curvas, dejando al descubierto sus hombros. Su cabello h\u00famedo ca\u00eda en ondas desordenadas sobre sus hombros, y una gota de agua resbalaba lentamente por<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64734\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64734\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29468,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64734","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1054,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64734"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64736,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64734\/revisions\/64736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}