{"id":64750,"date":"2026-03-01T00:14:22","date_gmt":"2026-02-28T23:14:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64750"},"modified":"2026-02-28T20:03:12","modified_gmt":"2026-02-28T19:03:12","slug":"pasion-sobre-la-nieve-7-1-la-luz-de-la-ceniza-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pasion-sobre-la-nieve-7-1-la-luz-de-la-ceniza-parte-1\/","title":{"rendered":"Pasi\u00f3n sobre la nieve (7.1): La luz de la ceniza (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64750\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La luz del amanecer en la monta\u00f1a no tiene piedad. Entr\u00f3 por el ventanal del Lodge con una blancura quir\u00fargica, iluminando el caos de la habitaci\u00f3n: el albornoz tirado en una esquina, el short de Juli\u00e1n en el suelo y, justo al pie de la cama, el bikini rojo, una mancha de color demasiado viva para la claridad de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Sof\u00eda fue la primera en abrir los ojos. El peso del brazo de Juli\u00e1n sobre su cintura, que anoche era su \u00fanico refugio, ahora se sent\u00eda como un recordatorio f\u00edsico de lo irreversible. Se qued\u00f3 inm\u00f3vil, mirando el techo de vigas de madera, escuchando la respiraci\u00f3n acompasada de \u00e9l. El silencio ya no era sagrado; era un vac\u00edo que empezaba a llenarse de preguntas que no quer\u00eda responder.<\/p>\n<p>Se movi\u00f3 con cuidado para no despertarlo, pero en cuanto intent\u00f3 apartar la s\u00e1bana, la mano de Juli\u00e1n se cerr\u00f3 con m\u00e1s fuerza sobre su cadera, atray\u00e9ndola de vuelta.<\/p>\n<p>\u2014No te vayas \u2014susurr\u00f3 \u00e9l, con la voz pastosa por el sue\u00f1o, hundi\u00e9ndose en el hueco de su cuello.<\/p>\n<p>\u2014Juli\u00e1n, es de d\u00eda \u2014respondi\u00f3 ella, y su propia voz le son\u00f3 extra\u00f1a, como si perteneciera a otra mujer\u2014. Tenemos que&#8230; tenemos que pensar.<\/p>\n<p>\u2014No quiero pensar. Solo quiero esto.<\/p>\n<p>Iba a besarla de nuevo, un beso que ya no sab\u00eda a descubrimiento sino a una posesi\u00f3n mucho m\u00e1s profunda, cuando el sonido lleg\u00f3 desde el exterior.<\/p>\n<p>\u00a1Toc, toc, toc!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenos d\u00edas, pareja de postal! \u2014La voz de Elena, cargada de una vitalidad que a Sof\u00eda le result\u00f3 agresiva, traspas\u00f3 la madera de la puerta\u2014 \u00a1El caf\u00e9 est\u00e1 reci\u00e9n hecho y el gu\u00eda dice que hoy el cielo est\u00e1 despejado para la caminata! \u00bfSe nos unen en diez minutos?<\/p>\n<p>Sof\u00eda se sent\u00f3 de golpe en la cama, cubri\u00e9ndose el pecho con la s\u00e1bana, con el coraz\u00f3n martille\u00e1ndole en las costillas. Mir\u00f3 a Juli\u00e1n. El p\u00e1nico en los ojos de ella choc\u00f3 con la mirada sombr\u00eda y protectora de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Diles que bajamos en un momento \u2014susurr\u00f3 Juli\u00e1n, sent\u00e1ndose tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bajamos en un momento, Elena! \u2014grit\u00f3 Sof\u00eda, tratando de que su voz no temblara\u2014. \u00a1Vayan yendo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No tarden, que Marcos se come todo el pan tostado! \u2014rio Elena antes de que sus pasos se alejaran por el pasillo de madera y la nieve.<\/p>\n<p>Cuando el silencio regres\u00f3, era un silencio roto. Sof\u00eda se levant\u00f3 y recogi\u00f3 el bikini rojo del suelo casi con asco, guard\u00e1ndolo r\u00e1pidamente en su maleta como si ocultara la evidencia de un crimen. Juli\u00e1n la observaba desde la cama, con la s\u00e1bana a la altura de la cintura, vi\u00e9ndola recuperar su ropa de lana y sus gestos tensos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a volver a ser mi t\u00eda en cuanto crucemos esa puerta? \u2014pregunt\u00f3 \u00e9l, con una honestidad que doli\u00f3.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se detuvo con un calcet\u00edn en la mano y lo mir\u00f3. La intensidad de lo que hab\u00edan vivido anoche segu\u00eda vibrando entre ellos, pero el mundo exterior reclamaba su lugar.<\/p>\n<p>\u2014Juli\u00e1n, afuera somos lo que siempre hemos sido \u2014dijo ella, aunque sus ojos dec\u00edan lo contrario\u2014 No podemos permitir que Marcos y Elena vean ni una grieta en la historia. Si sospechan algo&#8230; si esto sale de aqu\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Lo que pas\u00f3 anoche no fue una historia, Sof\u00eda. Fue lo \u00fanico real que hemos tenido en a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sof\u00eda no respondi\u00f3. Se limit\u00f3 a mirarlo un segundo m\u00e1s, dejando que el peso de esa verdad la golpeara, antes de desviar la vista hacia el espejo. Con manos temblorosas, comenz\u00f3 a recogerse el cabello en una coleta tirante, un gesto que parec\u00eda un intento desesperado por poner orden en el caos de sus emociones. Juli\u00e1n la observ\u00f3 en silencio, con la mand\u00edbula apretada, reconociendo en ese movimiento el muro que ella estaba volviendo a levantar piedra por piedra.<\/p>\n<p>\u2014V\u00edstete, por favor \u2014murmur\u00f3 ella, sin mirarlo\u2014. Nos est\u00e1n esperando.<\/p>\n<p>\u00c9l solt\u00f3 un suspiro pesado, una mezcla de resignaci\u00f3n y furia contenida, y busc\u00f3 su ropa esparcida por el suelo. El aire en la caba\u00f1a, que horas antes hab\u00eda ardido, ahora se sent\u00eda cargado de una electricidad est\u00e1tica que hac\u00eda que cada roce accidental al pasar el uno junto al otro doliera como una quemadura. Cuando finalmente salieron y cerraron la puerta tras de s\u00ed, el fr\u00edo del exterior los golpe\u00f3 como una bofetada necesaria.<\/p>\n<p>Caminaron hacia el edificio principal manteniendo una distancia prudencial; dos extra\u00f1os que compart\u00edan un secreto demasiado pesado para ser cargado a plena luz del d\u00eda.<\/p>\n<p>El ambiente en el sal\u00f3n del desayuno era la ant\u00edtesis de la noche anterior. Mientras que la caba\u00f1a hab\u00eda sido un santuario de sombras y calor, el comedor del Lodge estaba inundado de una luz blanca, casi cl\u00ednica, que rebotaba en la nieve exterior.<\/p>\n<p>Marcos y Elena ya estaban instalados en una mesa redonda, rodeados de platos de fruta, pan artesanal y el aroma penetrante del caf\u00e9 reci\u00e9n molido. Elena, vestida con un jersey de cachemira color crema que resaltaba su elegancia madura, levant\u00f3 la mano en cuanto los vio aparecer.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por fin! \u2014exclam\u00f3 con una sonrisa radiante\u2014. Est\u00e1bamos a punto de enviar una partida de rescate. Tienen una cara de cansados&#8230; se nota que las termas los dejaron &#8220;relajados&#8221;.<\/p>\n<p>Sof\u00eda sinti\u00f3 que la sangre se le helaba. Se sent\u00f3 con una rigidez mec\u00e1nica, evitando el contacto visual directo. Juli\u00e1n, en cambio, se mov\u00eda con una calma que a ella le resultaba aterradora; se sent\u00f3 a su lado y, con una naturalidad pasmosa, le sirvi\u00f3 caf\u00e9 antes de servirse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u2014Fue una noche larga \u2014dijo Juli\u00e1n, y sus ojos se cruzaron con los de Sof\u00eda por un segundo; un destello de desaf\u00edo que ella cort\u00f3 bajando la vista al plato\u2014. Hac\u00eda tiempo que no dorm\u00eda tan profundamente.<\/p>\n<p>\u2014Es el aire de monta\u00f1a \u2014terci\u00f3 Marcos, untando mantequilla con entusiasmo\u2014 Elena y yo siempre decimos que estos viajes son como un reinicio para la pareja. Te obligan a mirarte a los ojos de nuevo. Por cierto, \u00bfqu\u00e9 planes tienen para cuando vuelvan a la ciudad? Juli\u00e1n, un hombre con tu determinaci\u00f3n no creo que deje que una mujer como Sof\u00eda se le escape tan f\u00e1cil. \u00bfHay planes de mudanza? \u00bfAlgo m\u00e1s serio?<\/p>\n<p>La pregunta cay\u00f3 como una piedra en un estanque. Sof\u00eda sinti\u00f3 que el aire se espesaba. Juli\u00e1n dej\u00f3 la taza de caf\u00e9 en la mesa con un ruido seco.<\/p>\n<p>\u2014Estamos viviendo el momento, Marcos \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n, y bajo la mesa, su mano busc\u00f3 el muslo de Sof\u00eda, apretando con una firmeza que era mitad apoyo, mitad posesi\u00f3n\u2014. Hay cosas que no se pueden apresurar, sobre todo cuando son tan&#8230; valiosas.<\/p>\n<p>Elena solt\u00f3 una risita encantada, pero Sof\u00eda sent\u00eda que el nudo en su garganta no la dejaba tragar ni un bocado. La atenci\u00f3n de esa pareja &#8220;perfecta&#8221; se sent\u00eda ahora como un interrogatorio policial.<\/p>\n<p>Dos horas despu\u00e9s, la situaci\u00f3n dio un giro inesperado. El grupo hab\u00eda salido para una caminata por un sendero que bordeaba un acantilado bajo, buscando una vista panor\u00e1mica del valle glaciar. La nieve estaba m\u00e1s blanda de lo habitual debido a un ligero aumento de la temperatura.<\/p>\n<p>Elena y Marcos iban unos cincuenta metros por delante, riendo y tomados de la mano, mientras el gu\u00eda les explicaba la formaci\u00f3n de los estratos de hielo. Sof\u00eda aprovech\u00f3 la distancia para detenerse, fingiendo que ajustaba sus botas. Necesitaba aire, necesitaba distancia de la mirada de Elena.<\/p>\n<p>\u2014No puedo seguir con esto, Juli\u00e1n \u2014susurr\u00f3 sin mirarlo, en cuanto estuvieron solos\u2014. Marcos pregunta por el futuro&#8230; Elena nos mira como si fu\u00e9ramos el ideal de pareja que ellos son. Me siento sucia fingiendo frente a ellos despu\u00e9s de lo de anoche.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSucia? \u2014Juli\u00e1n la tom\u00f3 del brazo, oblig\u00e1ndola a girarse hacia \u00e9l. El paisaje blanco a su alrededor los aislaba por completo\u2014. Lo que pas\u00f3 anoche no fue sucio, Sof\u00eda. Fue lo primero honesto que has hecho en mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Somos familia, Juli\u00e1n! \u2014le record\u00f3 ella en un siseo desesperado, con las l\u00e1grimas empezando a escocerle los ojos\u2014. Lo que hicimos&#8230; rompe todo lo que conozco.<\/p>\n<p>Antes de que \u00e9l pudiera responder, un crujido sordo reson\u00f3 en la monta\u00f1a. No fue una avalancha, sino un peque\u00f1o desprendimiento de la cornisa de nieve superior. El gu\u00eda grit\u00f3 algo desde la distancia, pero el sonido del viento se lo trag\u00f3. Una nube de polvo blanco los envolvi\u00f3 por unos segundos.<\/p>\n<p>Cuando el aire se aclar\u00f3, vieron que el sendero principal hab\u00eda quedado bloqueado por un mont\u00f3n de nieve y rocas peque\u00f1as. No era peligroso, pero los hab\u00eda separado. Marcos, Elena y el gu\u00eda estaban del otro lado del bloqueo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Sof\u00eda! \u00a1Juli\u00e1n! \u00bfEst\u00e1n bien? \u2014grit\u00f3 Marcos desde el otro lado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Estamos bien! \u2014respondi\u00f3 Juli\u00e1n a pleno pulm\u00f3n\u2014 Pero el camino est\u00e1 cortado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tienen que volver por el sendero auxiliar, el que baja por el bosque de pinos! \u2014grit\u00f3 el gu\u00eda\u2014 \u00a1Nos vemos en el Lodge en una hora! \u00a1No se desv\u00eden del camino marcado!<\/p>\n<p>Sof\u00eda vio c\u00f3mo las siluetas de la otra pareja se alejaban hacia el otro extremo. De repente, el mundo volvi\u00f3 a reducirse a ellos dos. El bosque de pinos, denso y sombr\u00edo, los esperaba cuesta abajo. Juli\u00e1n se gir\u00f3 hacia ella. La tensi\u00f3n del desayuno hab\u00eda desaparecido, reemplazada por una electricidad mucho m\u00e1s peligrosa.<\/p>\n<p>\u2014Parece que el destino no quiere que dejemos de estar solos, Sofi \u2014dijo \u00e9l, y esta vez no hab\u00eda rastro de la farsa.<\/p>\n<p>Caminaron unos diez minutos hasta que Sof\u00eda no pudo m\u00e1s. Se detuvo en seco en un peque\u00f1o claro donde los pinos formaban una c\u00fapula oscura, ocult\u00e1ndolos de cualquier mirada. Se gir\u00f3 hacia Juli\u00e1n con los ojos encendidos y el pecho agitado bajo el abrigo de lana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedes estar tan tranquilo? \u2014estall\u00f3 ella. Su voz, aunque baja por miedo a que el eco la traicionara, ten\u00eda el filo de una cuchilla\u2014. \u00a1Lo que hiciste en el desayuno! Esas miradas, esa mano en mi muslo&#8230; \u00a1Casi nos entregas frente a Marcos y Elena!<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se detuvo y se cruz\u00f3 de brazos, sosteni\u00e9ndole la mirada con una frialdad que solo aliment\u00f3 el fuego de ella.<\/p>\n<p>\u2014Yo no hice nada que no fuera real, Sof\u00eda. El problema es que t\u00fa te mueres de miedo porque por primera vez no puedes controlar lo que sientes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro que tengo miedo! \u2014grit\u00f3 ella, dando un paso hacia \u00e9l y hundiendo sus botas en la nieve\u2014 \u00a1Tengo miedo de que nos destruyas! No eres consciente de lo que est\u00e1 en juego. Eres mi sobrino, Juli\u00e1n. Mi hermana me confi\u00f3 que te cuidara en este viaje, y en lugar de eso, hemos&#8230; hemos cometido una atrocidad. Lo de anoche fue un error monumental, una debilidad de la carne por culpa del aislamiento y de esa pareja perfecta que nos hizo alucinar.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n solt\u00f3 una carcajada amarga que reson\u00f3 entre los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDebilidad de la carne? No me insultes, Sof\u00eda. Y no te insultes a ti misma. Anoche no hubo nada de &#8220;error&#8221;. Me buscaste con la misma desesperaci\u00f3n con la que yo te busqu\u00e9 a ti. Lo que te duele no es lo que hicimos, sino que ahora sabes que el &#8220;papel&#8221; de t\u00eda protectora es una mentira. Se acab\u00f3 la farsa. No puedes volver a mirarme y ver a un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Puedo y lo har\u00e9! \u2014sentenci\u00f3 ella, ignorando las l\u00e1grimas de frustraci\u00f3n que rodaban por sus mejillas\u2014 Esto se termina aqu\u00ed, en este bosque. Vamos a volver al Lodge, vamos a terminar este viaje como personas civilizadas y cuando lleguemos a casa, nunca, \u00bfme oyes?, \u00a1Nunca volveremos a hablar de esto! Lo enterraremos como si no hubiera pasado.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n dio un paso r\u00e1pido, invadiendo su espacio personal y oblig\u00e1ndola a retroceder hasta que su espalda golpe\u00f3 el tronco rugoso de un pino. La cercan\u00eda era asfixiante. El olor a nieve y a \u00e9l la envolvi\u00f3, record\u00e1ndole v\u00edvidamente el calor de la noche anterior.<\/p>\n<p>\u2014No puedes enterrar un incendio, Sofi \u2014le susurr\u00f3 \u00e9l, con una voz cargada de una furia contenida\u2014 Puedes pretender que no hay fuego, pero te vas a quemar por dentro. \u00bfVas a mirar a mi madre a los ojos y mentirle? \u00bfVas a sentarte en la cena de Navidad y fingir que no sabes c\u00f3mo sabe mi piel o c\u00f3mo gritas mi nombre cuando pierdes el sentido?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00e1llate! \u2014Sof\u00eda le dio un empuj\u00f3n en el pecho, pero \u00e9l no se movi\u00f3\u2014 \u00a1C\u00e1llate, Juli\u00e1n! Te odio por hacerme esto. Te odio por obligarme a elegir entre mi familia y&#8230; y esto.<\/p>\n<p>\u2014No te obligu\u00e9 a nada. T\u00fa elegiste cuando entraste en esa cama. T\u00fa elegiste cuando me pediste que no me detuviera \u2014\u00e9l la tom\u00f3 de las mu\u00f1ecas, manteni\u00e9ndolas firmes contra el tronco\u2014. Deja de usar a Marcos y Elena como excusa. Ellos son felices porque son honestos. Nosotros somos un desastre porque t\u00fa prefieres vivir en una mentira c\u00f3moda que en una verdad peligrosa.<\/p>\n<p>Sof\u00eda forceje\u00f3, pero la fuerza de Juli\u00e1n era absoluta. El odio y el deseo se mezclaban en un c\u00f3ctel t\u00f3xico. Ella lo miraba con desprecio, pero sus cuerpos, traidores, se buscaban a trav\u00e9s de las capas de ropa.<\/p>\n<p>\u2014Si vuelves a tocarme&#8230; si vuelves a sugerir algo frente a ellos&#8230; \u2014amenaz\u00f3 ella, aunque su voz temblaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 vas a hacer, Sof\u00eda? \u2014desafi\u00f3 \u00e9l, acercando su rostro al de ella\u2014 \u00bfMe vas a delatar? \u00bfVas a confesarle a todo el mundo que tu sobrino te hizo sentir m\u00e1s mujer de lo que cualquier otro hombre en tu vida lo ha hecho? Hazlo. Adelante. Destruyamos todo si eso es lo que quieres. Pero no me pidas que act\u00fae como si no hubiera pasado nada, porque yo no soy un cobarde.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se qued\u00f3 sin palabras, desarmada por la brutalidad de su honestidad. La discusi\u00f3n hab\u00eda llegado a un punto muerto donde solo quedaba el dolor y la realidad desnuda. En ese claro del bosque, rodeados de nieve y silencio, la farsa de la &#8220;pareja ideal&#8221; de las termas parec\u00eda un cuento de hadas infantil comparado con la guerra que estaban librando.<\/p>\n<p>Sof\u00eda se apart\u00f3 de un tir\u00f3n, aprovechando que Juli\u00e1n afloj\u00f3 el agarre de sus mu\u00f1ecas. Se limpi\u00f3 las l\u00e1grimas con un gesto violento, dejando su piel enrojecida por el fr\u00edo y la fricci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Se acab\u00f3, Juli\u00e1n. Este viaje, este experimento&#8230; todo. No voy a esperar a que Marcos y Elena nos descubran, ni a que t\u00fa termines de dinamitar lo poco que queda de mi cordura \u2014sentenci\u00f3 ella, con una voz que recuperaba una autoridad g\u00e9lida\u2014 En cuanto lleguemos al Lodge, vamos a empacar. Nos largamos hoy mismo. No me importa la excusa que tengamos que inventar, pero no me quedo aqu\u00ed ni un minuto m\u00e1s.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n la observ\u00f3 en silencio, con la mand\u00edbula apretada. El vapor de su respiraci\u00f3n agitada era lo \u00fanico que se mov\u00eda entre ellos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a huir? \u2014solt\u00f3 \u00e9l con desprecio\u2014 Qu\u00e9 previsible, Sof\u00eda. Siempre que algo se vuelve demasiado real para ti, cortas por lo sano. Pero te recuerdo que las llaves las tengo yo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces camina hacia el Lodge y prep\u00e1rate para manejar \u2014replic\u00f3 ella, d\u00e1ndole la espalda para retomar el sendero\u2014 Porque si no me sacas de aqu\u00ed ahora mismo, te juro que busco la forma de irme sola y le explico a tu madre exactamente por qu\u00e9 te dej\u00e9 tirado en la monta\u00f1a. Qu\u00e9date aqu\u00ed si quieres, o vuelve con tus &#8220;amigos&#8221; y cu\u00e9ntales la historia que prefieras. Yo ya no soy parte de este circo.<\/p>\n<p>Caminaron el resto del trayecto separados por varios metros. El silencio ya no era el de una pareja que disfruta del paisaje; era un vac\u00edo hostil, cargado de reproches que no necesitaban palabras. Sof\u00eda iba delante, marcando un ritmo fren\u00e9tico, ignorando el dolor en sus piernas y el fr\u00edo que calaba sus botas.<\/p>\n<p>Sin embargo, cada paso que daba era una lucha contra su propia memoria. A pesar de sus palabras hirientes, el eco de la noche anterior vibraba en su piel con una intensidad que la avergonzaba. El roce de su ropa contra su cuerpo le recordaba, con una crueldad sensorial, la forma en que las manos de Juli\u00e1n la hab\u00edan reclamado. Se sent\u00eda dividida: su mente gritaba que esto era un error imperdonable, pero su cuerpo, traidor y despierto, segu\u00eda buscando el rastro de su calor.<\/p>\n<p>\u00bfEstaba haciendo lo correcto al huir? Por un segundo, la imagen de Juli\u00e1n arrodillado frente a ella en la caba\u00f1a eclips\u00f3 su rabia, y sinti\u00f3 una punzada de deseo tan real que la hizo tambalearse en la nieve. Lo hab\u00eda disfrutado. Dios, lo hab\u00eda disfrutado con una libertad que nunca se hab\u00eda permitido, y esa atracci\u00f3n, ese magnetismo animal que Juli\u00e1n ejerc\u00eda sobre ella, era lo que m\u00e1s la aterraba. Estaba furiosa con \u00e9l por haber roto las reglas, pero estaba a\u00fan m\u00e1s furiosa consigo misma por no querer, en el fondo, que las reglas volvieran a existir.<\/p>\n<p>Cada paso era un intento de poner distancia entre ella y el hombre que, apenas unas horas antes, la hab\u00eda hecho sentir en la gloria. Pero sab\u00eda, con una amargura creciente, que ninguna distancia f\u00edsica ser\u00eda suficiente para silenciar el hambre que \u00e9l hab\u00eda despertado.<\/p>\n<p>Nota del autor: \u00a1Hola! Este cap\u00edtulo creci\u00f3 m\u00e1s de lo previsto debido a la carga emocional de la historia. Para que puedan disfrutarlo completo, lo he dividido en dos entregas. La continuaci\u00f3n de lo que sucede en la caba\u00f1a la encontrar\u00e1n en la parte 2.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64750\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64750\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sof\u00eda se qued\u00f3 sin palabras, desarmada por la brutalidad de su honestidad. La discusi\u00f3n hab\u00eda llegado a un punto muerto donde solo quedaba el dolor y la realidad desnuda. En ese claro del bosque, rodeados de nieve y silencio, la farsa de la &#8220;pareja ideal&#8221; de las termas parec\u00eda un cuento de hadas infantil comparado con la guerra que estaban<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64750\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64750\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64750","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1479,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64750"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64752,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64750\/revisions\/64752"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}