{"id":64756,"date":"2026-03-01T00:14:39","date_gmt":"2026-02-28T23:14:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64756"},"modified":"2026-02-28T20:49:11","modified_gmt":"2026-02-28T19:49:11","slug":"dilema-de-una-buena-madre-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dilema-de-una-buena-madre-1\/","title":{"rendered":"Dilema de una buena madre (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64756\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">58<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El reloj marcaba las diez cuando cerr\u00e9 la puerta. Solo quer\u00eda la ducha y el olvido, dejando caer el bolso sobre el mueble con un golpe sordo. Treinta y ocho a\u00f1os cargando el mundo sobre los hombros, criando sola a Diego desde los cinco, cuando el accidente de su padre nos dej\u00f3 en este silencio de viudez forzada.<\/p>\n<p>Me quit\u00e9 la blusa en el corredor, buscando el algod\u00f3n familiar de mi camis\u00f3n, y empuj\u00e9 la puerta de mi habitaci\u00f3n sin pensar.<\/p>\n<p>Lo vi.<\/p>\n<p>Diego estaba en mi cama. Dieciocho a\u00f1os, mi ni\u00f1o, mi sangre. Ten\u00eda los ojos cerrados, una mano movi\u00e9ndose con furia en su polla \u2014gruesa, venosa, obscenamente erecta\u2014 y la otra sosten\u00eda mis bragas usadas contra su nariz, inhalando mi olor. Mi cerebro se neg\u00f3 a procesarlo: esto es un error visual, ment\u00ed. Pero entonces aceler\u00f3, sus caderas se sacudieron, y solt\u00f3 un gemido ronco que me atraves\u00f3 mientras chorros de semen blanco y espeso salpicaban su vientre, las s\u00e1banas, mi cama, gritando: &#8220;Te voy a llenar de leche, mami&#8221;.<\/p>\n<p>Mi primer instinto fue maternal, fr\u00edo, protector. Est\u00e1 enfermo, racionalic\u00e9, necesita ayuda psicol\u00f3gica. Pero mi cuerpo traicion\u00f3: un calor abrasador inund\u00f3 mi co\u00f1o, los pezones se endurecieron como piedras, y sent\u00ed la humedad traicionera empapando mis bragas en menos de un segundo. Diego abri\u00f3 los ojos. El terror pint\u00f3 su rostro y salt\u00f3 de la cama todav\u00eda eyaculando, la polla contray\u00e9ndose violentamente, gotas finas y calientes arque\u00e1ndose en el aire mientras corr\u00eda hacia el ba\u00f1o, dejando un rastro tibio y pegajoso en mi antebrazo. Extend\u00ed la mano: &#8220;Est\u00e1 bien&#8221;. Pero la puerta se cerr\u00f3 con un golpe seco.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 en la cama, sobre la mancha h\u00fameda y viscosa. Trece a\u00f1os de sacrificio, y ahora esto. Sent\u00ed el semen en mi piel, a\u00fan tibio y oliente a macho joven. Esto es anormal, me dije con severidad, necesito terapia familiar. Pero mi mano se movi\u00f3 sola, rozando mi cl\u00edtoris hinchado por encima de la tela, un roce r\u00e1pido que reprim\u00ed de inmediato. No soy una puta depravada, repet\u00ed como mantra, aunque la imagen persist\u00eda: esa verga enorme, m\u00e1s gruesa que la de su padre, joven, potente, lista para follar sin piedad.<\/p>\n<p>Orden\u00e9 sushi con dedos que no lograban dejar de temblar. La rutina fr\u00eda salv\u00f3 la noche: platos de cart\u00f3n, salsa de soja, el timbre del repartidor. Diego sali\u00f3 cabizbajo, sin mirarme, sent\u00e1ndose con la postura encorvada de la culpa. Intent\u00e9 hablarle, decir que era normal, que todos nos paje\u00e1bamos, pero las palabras se atascaron. Solo quiero que coma, pens\u00e9, que se sienta seguro. \u00c9l no respondi\u00f3, movi\u00f3 los palillos sin comer. El silencio fue un muro de hielo entre nosotros. Cuando termin\u00f3, se excus\u00f3 con voz rota y se encerr\u00f3. Ma\u00f1ana ser\u00e1 mejor, me promet\u00ed, esto pasar\u00e1.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, segu\u00eda sumido en la tristeza. Debo ser m\u00e1s firme, decid\u00ed. Normalizar esto es mi deber. Esa noche, volv\u00ed a su cuarto. &#8220;He visto otras pollas en mi vida&#8221;, dije con frialdad profesional, sent\u00e1ndome en la cama. &#8220;No es gran cosa, Diego. Es natural algo biol\u00f3gico&#8221;. Pero mientras hablaba, mis ojos traicionaban el mensaje, devorando su tama\u00f1o, su grosor venoso. Jal\u00e9 las s\u00e1banas, revelando la erecci\u00f3n brutal, roja y goteante de precum. Diego intent\u00f3 cubrirse. &#8220;Voy a mostrarte que est\u00e1 bien&#8221;, dije, tomando sus manos para apartarlas, solo terapia conductual, me repet\u00ed, desensibilizaci\u00f3n. &#8220;Pens\u00e9 que si te ayudo una vez, ser\u00eda menos penoso&#8221;.<\/p>\n<p>Volte\u00e9 a ver el paquete: &#8220;Es una polla enorme y muy bonita&#8221; \u2014solo halago maternal para su autoestima. Puse su mano sobre su verga palpitante, exhort\u00e1ndolo. &#8220;Eyacula, c\u00f3rrete fuerte&#8221;, orden\u00e9, casual, cl\u00ednica. \u00c9l obedeci\u00f3, pero se detuvo al sentir el orgasmo cercano. &#8220;De eso se trata&#8221;, dije, y tom\u00e9 la base con firmeza, masturb\u00e1ndolo yo misma, sintiendo cada vena, el calor abrasador. Solo acelerar el proceso, pens\u00e9, terminar con esto. Cuando explot\u00f3, los chorros potentes de semen espeso salpicaron mi mano, su vientre, goteando como crema caliente. Segu\u00ed orde\u00f1ando, lenta, exprimiendo hasta la \u00faltima gota lechosa. &#8220;Ves&#8221;, sonre\u00ed, &#8220;no es tan vergonzoso despu\u00e9s de todo&#8221;.<\/p>\n<p>Mis pezones dol\u00edan de duros bajo la camisa, y sent\u00eda mi co\u00f1o chorreando jugos contra el colch\u00f3n, rogando ser follada. Es solo la adrenalina, me ment\u00ed. \u00c9l me mir\u00f3 con hambre de lobo. &#8220;Gracias, mami&#8221;, dijo, su voz ronca de deseo. Me levant\u00e9, le entregu\u00e9 una toallita h\u00fameda. &#8220;L\u00edmpiate esa polla y du\u00e9rmete&#8221;, orden\u00e9, y sal\u00ed con paso firme.<\/p>\n<p>En mi habitaci\u00f3n, cerr\u00e9 la puerta con llave. Necesito relajarme, pens\u00e9, dormir. Pero mi mano fue directa al cl\u00edtoris hinchado, mojado, ardiente como fuego. No es por \u00e9l, negu\u00e9 furiosa, es solo la tensi\u00f3n acumulada. Me masturb\u00e9 con furia silenciosa, frotando mi co\u00f1o empapado, imaginando la polla gorda de mi hijo abri\u00e9ndose paso en m\u00ed, el semen caliente inund\u00e1ndome el \u00fatero, su voz diciendo &#8220;mami, te voy a follar hasta que grites&#8221;. El orgasmo me tom\u00f3 con violencia, mordiendo el coj\u00edn para no gritar su nombre. No, no lo deseo, pens\u00e9 mientras ca\u00eda, exhausta.<\/p>\n<p>Pero el cuerpo no ment\u00eda: estaba empapada, el co\u00f1o vac\u00edo y palpitante, ansiando ser llenado por esa verga monstruosa que hab\u00eda visto, tocado, orde\u00f1ado. Mir\u00e9 el techo, el coraz\u00f3n desbocado. Soy una madre puta depravada, pens\u00e9 finalmente, pero la mano segu\u00eda movi\u00e9ndose, hurgando mi entrada resbaladiza, buscando m\u00e1s, negando todo mientras el placer volv\u00eda a subir en oleadas.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 los ojos, y antes de dormirme, la \u00faltima imagen fue la de Diego, ya no como mi ni\u00f1o, sino como el macho joven que me hab\u00eda mirado con hambre de follarme sin misericordia, y mi boca form\u00f3 su nombre en la oscuridad, sin sonido, traicionera, mientras un \u00faltimo chorro de jugos mojaba las s\u00e1banas.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64756\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64756\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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